Barcelona 1936, las olimpiadas que no pudieron ser por la Guerra Civil.

Creo firmemente que pocos de mi generación, serán capaces de borrar la imagen del arquero Antonio Rebollo aquella cálida tarde del 25 de Julio de 1992. Todos los que nos hallábamos delante de un televisor, nos gustara más o menos el deporte,  sabíamos que la historia de nuestra ciudad cambiaría para siempre. Definitivamente aquellas olimpiadas de Barcelona de 1992, convirtieron a nuestra ciudad, en lo que es hoy; una de las ciudades más envidiadas del mundo.

 

Pero pese a lo que muchos piensen, no fueron las primeras olimpiadas que se prepararon en Barcelona. En concreto el 22 de julio de 1936 estaba previsto que se inauguraran la Olimpiada Popular de Barcelona. La intención era clara, boicotear las olimpiadas nazis de Berlín 1936.

La curiosa elección de Berlín 1936.

Todo comenzó cinco años antes.  En concreto el 31 de Mayo de 1931, el comité Olímpico Internacional designaba a Berlín como organizadora de la XI Olimpiada. Lo más curioso del tema reside en el lugar donde se celebró dicha elección.  En efecto, el congreso para dicha elección se celebró en Barcelona, que para más inri fue la ciudad perdedora en  la carrera por albergar los juegos. Nada hacía presagiar el oscuro futuro que deparaba esta elección. Poco más de un año y medio después, concretamente en enero de 1933, el líder del partido nazi Adolf Hitler subía al poder.

Berlin durante los preparativos

A partir de ese momento se puso en marcha el mecanismo antisemita del líder alemán. El cual también llegó al deporte, los judíos alemanes fueron expulsados de los clubs deportivos, además con la prohibición expresa de entrar en cualquier instalación deportiva.

Este aspecto llevó a los grandes países del mundo a promulgar el boicot a Berlín 1936. Todos ellos encabezados por los EE.UU. Pero en este punto entrará una de las grandes maquinarias del mundo nazi, el aparato propagandístico dirigido por el fiel Joseph Goebbels. Este último sentará las bases para que gran parte de estos países desistiera de dicho boicot. Además de engrandecer la imagen del nazismo como excelente preparadora de eventos públicos.

El germen de Barcelona 1936.

Pero no todos estaban de acuerdo en acudir a Berlín. Los partidos de la izquierda europea, unidos a los judíos expulsados de Alemania, e incluso facciones católicas, sin ir más lejos en EE.UU, serán los encargados de promover la Olimpiada Popular de Barcelona 1936.

 La organización encargada de promoverlos fue la Internacional Deportiva Obrero Socialista. La cual llevaba una serie de años promoviendo otra forma de concebir las competiciones deportivas. Dicha asociación huía del cada vez mayor elitismo en el deporte, además de estar firmemente en contra del olimpismo que como ellos aseguraban estaba al servicio de los nacionalismos. Además sin olvidar que los Juegos Olímpicos habían perdido los valores del Barón de Coubertin de solidaridad y compañerismo.

El sitio elegido, Barcelona, cumplía a la perfección. Por un lado había sido la ciudad que se había quedado sin los juegos. Aunque por otro lado y más importante los gobiernos tanto nacional en manos de la II República Española, como el de la Generalitat de Cataluña estaban a favor del boicot a Berlín, por cierto al final el único país que claramente lo adoptó.

Los preparativos de Barcelona 1936.

En primer lugar había que buscar financiación para el proyecto, a parte de los gobiernos anteriormente referidos de la Generalitat de Cataluña y de II República española, el mayor inversor será el Gobierno francés. Esta colaboración hay que buscarla en la persona del jefe del gobierno del recientemente vencedor de las elecciones francesas.  En concreto el líder del partido popular francés, el judío André Léon Blum, que efectuará el mayor aporte económico a esta Olimpiada Popular de Barcelona.

Cartel oficial de la Olimpiada Popular de Bacelona, imagén de la web, vilaweb.cat

El siguiente punto eran los participantes, el cual resultó un enorme éxito, ya que cerca de 6.000 atletas de diversas disciplinas se inscribieron en el evento. Todos ellos llegados de los 23 países participantes, entre ellos el país organizador España. Pero el que mayor número de atletas aportó fue Francia, unos 1500. Sin olvidar los atletas de EE.UU, Inglaterra, Suiza, Noruega o Argelia entre otros. Todos ellos participarían en  los 16 deportes previstos, entre ellos los más destacados el fútbol, el atletismo, el baloncesto o el Boxeo. Aunque también hubo lugar para otros, que hoy día no son olímpicos, como el ajedrez o la Pelota Vasca.

Algo más sencillo fueron las instalaciones, ya que se aprovechó toda la infraestructura de la Exposición Internacional de Barcelona del año 1929. Entre ella los hoteles para alojar a los atletas y por supuesto el Estadio Olímpico inaugurado ese mismo año por el rey Alfonso XIII

Espectacular panorámica de Barcelona en la inauguración de la Exposición Universal

La Olimpiada Popular se programó para realizarse entre los días 22 y 26 de julio de 1936. Aunque el 18 de Julio ya estaban presentes en la ciudad la mayor parte de los participantes, el motivo los desfiles preparados por la ciudad.  Además de los ensayos de la ceremonia de inauguración que estaba prevista para la tarde del día siguiente, ósea el 19 de julio.

El estallido de la Guerra Civil echó por tierra el evento.

Los ecos del levantamiento militar de Franco el día anterior, llegaron a Cataluña la mañana del 19 de Julio. En concreto a cargo de General Mola que se dispuso a acabar esa misma mañana con el gobierno de la Generalitat de Cataluña. Era evidente que las Olimpiadas no podían empezar, España se abocaba a su más terrible Guerra Civil.

Está comprobado que algunos de los deportistas cambiaron las zapatillas deportivas por las botas militares. En particular entre las filas de la de la Brigada Internacional que se disponía a defender Barcelona. Por la tanto, podemos pensar que fueron consecuentes con sus ideales. En efecto, aquellos que les había llevado a eludir unas Olimpiadas fascistas, y que finalmente les sirvieron para luchar contra la imposición del fascismo en España.

Barcelona 1936 no consiguió su objetivo.

Además de no poderse celebrarse los Juegos en Barcelona, los organizadores sufrieron otro fracaso. En definitiva uno de sus objetivos fue eclipsar los juegos del nazismo de Berlín 1936, lo cual es evidente que no consiguieron.

Jesse Owens la pesadilla de Hitler

Berlín 1936 fue un éxito de participación, la mayoría de los países que promulgaron el boicot acudieron a Berlín, incluido los EE.UU y la Francia que promovió Barcelona 1936. Además supuso un éxito rotundo en lo deportivo de la Alemania nazi, a pesar de la célebre humillación de Jesse Owens. Los anfitriones dominaron el medallero con  89 medallas, por cierto incluida una de plata de Helene Mayer, deportista judía de la modalidad de esgrima.  Por lo tanto hasta este aspecto cuidó el aparato propagandístico dirigido por Goebbels. Evidentemente todo fue cara  a la galería, al día siguiente de las olimpiadas siguió la represión judía por parte del nazismo.

Imágenes: commons.wikimedia  vilaweb

Mas info: hablandorepublica.blogspot

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