Silvia Marín, restauradora del CRBMC, nos revela el método que se usará para restaurar la Naveta des Tudons.

A mediados del pasado mes de marzo, las noticias sobre las pintadas en la Naveta des Tudons inundaban los periódicos digitales de nuestro país. Para estupor de todos los amantes de la historia y la arqueología, dicha construcción, erigida por los habitantes de la Cultura Talayótica, amanecía con decenas de grafitis sobre sus piedras que cuentan con alrededor de tres mil años de historia.

Para contarnos sus impresiones sobre el monumento y en especial para conocer cómo será su proceso de restauración, hoy en Caminado por la Historia contamos con la presencia de Silvia Marín, arqueóloga y conservadora-restauradora, profesora de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Catalunya.

  1. En primer lugar, Silvia, muchas gracias por acompañarnos. Para comenzar nos gustaría conocer tu impresión sobre la Cultura Talayótica, ¿la conocías con anterioridad?o por el contrario, ¿es la primera vez que te encuentras ante el reto de restaurar uno de sus magníficos restos arqueológicos?

Hola José Mari, muchas gracias a ti por entrevistarme. Pues es la primera vez que tengo la suerte de trabajar en un monumento talayótico, lástima que haya sido en estas circunstancias, como bien sabes, por causas vandálicas. La verdad es que la cultura talayótica es increíble, hay que ver los restos in situ porque son muy monumentales, no te los imaginas tan grandes y tan complejos hasta que los visitas. De verdad que no valoramos suficientemente el tesoro patrimonial que tenemos en las islas y es realmente increíble.

Talatí de Dalt (Menorca)
Talatí de Dalt (Menorca)
  1. ¿Dónde reside la importancia de la Naveta des Tudons, dentro del contexto de la prehistoria reciente de las culturas mediterráneas?

Pues La Naveta des Tudons forma parte del excepcional conjunto monumental prehistórico de Menorca, de hecho, está considerada la construcción más importante de la Prehistoria balear y el edificio completo conservado más antiguo de toda Europa. Además, este tipo de navetas existen sólo en Menorca, son algo único en el mundo. Por otro lado, su construcción de dos pisos, su técnica ciclópea monumental… la hacen excepcional porque estamos hablando de una construcción prehistórica muy avanzada. Y además, la naveta aportó mucha información histórica ya que en su interior se hallaron restos de más de cien inhumaciones junto a su ajuar funerario, que incluía brazaletes de bronce, botones de hueso, armas, vasos cerámicos, estuches de cuero en los que se guardaba cabello… mucha información ritual funeraria. Además, hay que añadir que normalmente encontrar material orgánico tan antiguo y en buen estado de conservación es muy difícil y para los conservadores-restauradores no deja de ser un hallazgo realmente excepcional.

  1. Sabemos que no viajas sola, preséntanos un poco a tu compañero Aleix Barberà.

Pues Aleix Barberà es un muy buen restaurador, especialista en piedra, escultura y pintura mural. Trabaja tanto en la restauración propiamente dicha como en la restauración virtual y la virtualización del patrimonio en diversas instituciones, como por ejemplo en “Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya”. Además, compartimos una misma línea metodológica, que eso es lo más importante cuando trabajas en equipo, así que es genial trabajar juntos siempre que podemos.

  1. ¿Cuáles son los motivos de la elección de Silvia Marín y Aleix Barberà, para restaurar la Naveta delsTudons?

Pues el consejo insular fue advertido de las pintadas en La Naveta y, a falta de un técnico de conservación en la isla, pidieron asesoramiento al Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. El CRBMC nos envió a nosotros porque aplicamos una metodología muy respetuosa para la limpieza de obra patrimonial y a la vez muy eficaz. Esa metodología ha sido creada por el Dr. Richard Wolbers de la Universidad de Delaware (USA) y significa realmente un antes y un después en el mundo de la restauración. De hecho, el Dr. Wolbers ha estado en Barcelona 10 días impartiendo tres workshops justo hace un mes.

  1. Como nos comentas, hace unas semanas pasó por Cataluña uno de los mayores expertos mundiales en restauración, ¿nos puedes presentar al personaje y hablarnos un poco sobre sus revolucionarios métodos?

El Dr. Richard Wolbers es un magnífico profesor y uno de los restauradores más importantes del mundo, si no el más importante. Su metodología de limpieza ha cambiado totalmente la forma de intervenir una obra de arte. Su aproximación siempre es más ecológica y segura, reduciendo totalmente los riesgos para la obra, es decir, que se trabaja controlando la humectación, el pH y la conductividad tanto de la solución como de la superficie patrimonial. Todo eso hace muy controlable todo el proceso. Además, se trabaja para no dejar residuos en la obra y también para reducir riesgos para el restaurador (tratamientos no tóxicos). Por ponerte un ejemplo, para eliminar una pintura de aerosol normalmente trabajaríamos con disolventes, ¿verdad? Pues con el método Wolbers podrías eliminarlo, como ha sido el caso, con una solución acuosa, eso sí, ajustando el pH y añadiendo un quelante (un secuestrante de iones metálicos en concentraciones ínfimas). Ese pH, además de hacer más solubles algunos elementos (como por ejemplo la pintura de aerosol), también ayuda a que no se disuelvan otros elementos, como por ejemplo la piedra. De esa manera, podemos eliminar el aerosol sin afectar a la piedra.

  1. Nos puedes contar de forma entendible para los no iniciados en el tema de la restauración, ¿Cuál es el método elegido para devolver a la Naveta a su estado más fidedigno?

Pues el problema de las pintadas con aerosol suele ser que penetran mucho en la piedra y por eso son tan difíciles de eliminar. Además, en este caso, ha sido más complicado aún porque la superficie de la piedra está casi toda cubierta por líquenes y estos organismos han atrapado la pintura en su interior. Después de algunas pruebas, se ha optado por una solución acuosa de pH ligeramente básico, que proteja la piedra calcárea del monumento, a la que hemos añadido un quelante para ayudar a la remoción de la pintura negra y para aligerar los líquenes, que dificultaban todo el proceso.

Silvia Marín en Hatta (Golfo Pérsico)
  1. ¿Cuánto tiempo tardaremos en ver restaurada la Naveta des Tudons?

Pues esto depende ahora del consejo insular o del gobierno de Menorca, porque tras nuestro informe se va a realizar un concurso público para elegir a la empresa que realizará la restauración completa. Supongo que en breve (unos pocos meses) ya estará completamente libre de los grafitis que han distorsionado su lectura histórica.

Muchas gracias Silvia Marín, permaneceremos atentos en las próximas semanas para ver el proceso de restauración de tan emblemática construcción.

Imagen de portada de Sergi García para el periodico Menorca.info

Algunos de los mejores ejemplos del Megalitismo en Península Ibérica.

La propia palabra que proviene del griego nos define lo que vamos a hablar; mega (grande) y lithos (piedra). Es decir todas las construcciones arquitectónicas que utilicen grandes bloques de piedras las podemos encasillar aquí, desde las pirámides egipcias o mayas, a los recintos ciclópeos de la cultura micénica. Pero hoy día, este vocablo se acota  a la más antigua arquitectura monumental aparecida durante la prehistoria.

Además podemos añadir, que si pesar de que los primeros estudios señalaban un origen mediterráneo de dichas construcciones, en las grandes culturas egipcias o griegas. Hoy día gracias a las nuevas dataciones de C14, se conoce que tuvieron su origen en la Europa Occidental, donde hallamos un protagonismo especial de la Península Ibérica.

Sus constructores.

Para conocerlos un poco mejor debemos trasladarnos al final de Epipaleolítico o el Mesolítico peninsular, y conocer como estas construcciones es el paso definitivo hacia el Neolítico. Si atendemos a las dataciones de C14, actualmente las más antiguas de la Península pertenecen a la fachada Atlántica de Portugal, donde llegan incluso a los 4.700 años aC. Es decir a las postrimerías de la cultura de los concheros portugueses.

Si la llegada del Neolítico lleva consigo la sedentarización como una de sus principales características, el Megalitismo es el resto arqueológico que mejor la representa. El esfuerzo, el tiempo y el trabajo,  sin olvidar la complejidad técnica de estas construcciones, son el mayor síntoma de que los primeros hombres y mujeres que practicaron la agricultura y la ganadería, no pensaban moverse del sitio. Además de ser un verdadero símbolo de marcador territorial, por el cual dejaban bien claro que aquellas tierras pertenecían a alguien, para explotaras económicamente al servicio de la comunidad.

Pero el Megalitismo no nos transmite solo la sedentarización, sino que podemos deducir de su construcción aspectos como las primeras diferencias sociales. Dichas construcciones es difícil llevarlas a cabo si no existe, desde quien las proyecte, a quien estructure el trabajo, que a veces incluía el desplazamiento de piedras que pasaban varias toneladas, a cientos de kilómetros de distancia. De la misma forma, que algunos autores como el Robert Chapman, ven en las primeras construcciones de tumbas megalíticas un premio a los dirigentes y fundadores de estas nuevas comunidades neolíticas.

Otro aspecto interesante es su utilidad, ya que las diferentes tipologías de construcciones que veremos a continuación llevan consigo un aspecto eminentemente religioso. Desde lugares de culto, a lugares de reunión de la comunidad y especialmente un sitio para enterrar  a sus muertos. Con el Megalitismo nace por primera vez el concepto necrópolis, este lleva consigo una clara separación del mundo de los vivos al de los muertos. Su utilización nos demuestra de nuevo su clara determinación de sedentarización, en definitiva fueron reutilizados durante miles de años, incluso hasta la llegada de las comunidades metalúrgicas.

Distribución por la Península ibérica y sus principales ejemplos.

Sin más dilación pasaremos a conocer algunos ejemplos que nos ayudaran a conocer mejor estas construcciones megalíticas de la Península Ibérica.  No sin antes hacer un par de incisos; el primero de ellos es apreciar que la mayoría de estas construcciones son periféricas, es decir en el interior de la península se han encontrado muy pocas de ellas. Además las halladas principalmente en la meseta norte, desde Salamanca hasta Burgos se suelen asignar algún tipo de conexión con las portuguesas o las del Cantábrico.  Un segundo aspecto importante es el uso esencialmente funerario de las dichas construcciones en la Península Ibérica, con contadas excepciones en Portugal y Cataluña de mehires y crómlechs.

Portugal.

Sin duda uno de los espacios geográficos más interesantes para conocer el Megalitismo Ibérico. Destacar que en su fachada Atlántica de norte a sur se han localizado miles de estas construcciones, desde simples menhires a complejas cámaras funerarias. A pesar de poder encontrarlas por todo el país, dos regiones se llevan la palma; El Alentejo y el Algarve. Recordar como ha quedado señalado que son las más antiguas de la Península Ibérica, con más de 6.700 años de historia. De todas ellas por su singularidad os presento estas dos, y os invito a conocer esta página web: portugalnummapa

Crómlech de los Almendros.

Para localizarlo nos dirigiremos al centro del país luso, a mitad de camino entre las ciudades de Badajoz y Lisboa. Allí encontraremos una de las construcciones más originales de la Península. Se trata de un gran círculo de menhires, de los cuales todavía se pueden observar cerca de un centenar de ellos.

Tras ser descubierto en los años 60 del siglo XX, sus dataciones  han revelado que es muy anterior a la construcción del célebre Stonehenge. Algunos se aventuran a confirmar que se inició en el 6.000 aC., para ser completado con la llegada del Megalitismo en el V milenio aC.  Lo cierto es que parece ser un templo dado que hasta el mismo llegaba un camino de tierra, sin duda podía ser un lugar de peregrinaje o de reunión de la comunidad. Es más complicado entrar en las interpretaciones sobre su posible significación astronómica, pero se hace evidente su orientación con el astro rey.

Anta de Zambujeiro.

No debemos caminar mucho para conocer la siguiente de estas construcciones. A escasos 10 km encontramos uno de los dólmenes  más importantes de la Península ibérica, destacar que “anta”, es el nombre portugués de este tipo de construcciones megalíticas.

Fue construido aproximadamente en el año 3.000 aC. Sus enormes dimensiones, hasta 6 m. de altura interior,  lo llevan a un lugar de privilegio para conocer este tipo de construcciones en la Península. En su interior una sala que sirve como cámara funeraria cubierta por grandes losas, que son sujetadas por siete grandes piedras verticales. Para llegar a la misma existía un pasillo corredor de 15 m. también cubierto especialmente en su último tramo.

Resaltar que la utilización de estos espacios no era  para una época restringida. Sino que los depósitos de fallecidos se hacían en algunos casos a lo largo de miles de años, para colocar a los últimos individuos se arrinconaban los restos más antiguos junto a sus pertenencias. Además significar que en dichos lugares se llevaban cabo ritos de despedida de los difuntos, esto se deduce del encuentro de fuego u ocre en dichas estancias.

Galicia y Cornisa Cantábrica.

En todo el norte peninsular, desde Galicia hasta Navarra,  se han localizado gran cantidad de estas construcciones, especialmente con funciones funerarias. Destacar además la significativa cantidad de ellas con grabados y señales que no dejan de incidir en el tema de la territorialidad.

Las más antiguas pertenecen aproximadamente al año 4.300 aC., es decir unos siglos posteriores al inicio en Portugal de estas construcciones, pero con gran similitud con estas últimas.

Dolmen de Dombate.

Para encontrar la construcción más significativa de esta zona, debemos acudir a la localidad coruñesa de Cabaña de Bergantiños, situada a unos 60 km de la capital. Se trata de un dolmen muy similar al descrito de Zambujerio, pero de más reducidas dimensiones. Su altura era de aproximadamente 1,80 m. y curiosamente su cubierta estaba sostenida por siete grandes piedras. Es complicado precisar si este número significaba algo para los habitantes del neolítico, pero dicha cantidad se ha encontrado en varios aparte de Dombate y el anteriormente descrito.

Su estudio nos ha revelado aspectos interesantes, como por ejemplo el tema de los grabados ya que muchas de las losas contaban con este tipo de ornamentación. Por otro lado, los curiosos intervalos de utilización del mismo, ya que si su primera construcción se remonta al año 3.800 aC. Mil años después se completaba con el acceso a través del pasillo corredor y una gran losa que servía como puerta. Destacar por último que durante la cultura del Vaso Campaniforme, es decir alrededor del año 2.000 aC., su utilización era plena, para abandonarse progresivamente tras la desaparición de dicha cultura.

Andalucía.

Según estudios recientes se han catalogado más de 1500 construcciones megalíticas en la comunidad andaluza. Curiosamente la mayor concentración se encuentra en ambos extremos, las provincias del Almería, Granada y Huelva, pero el más espectacular de todos y que sirve de portada de este artículo la hallamos en la provincia de Málaga.

Conjunto arqueológico Dólmenes de Antequera.

Denominación adoptada en el año 2016, tras ser declarados Patrimonio de la Humanidad. Se trata de una zona museizada en los alrededores de la ciudad malagueña de Antequera. Concretamente se trata de una serie de yacimientos que van desde el Neolítico, sus dataciones más antiguas nos reportan al año 4.500 aC., a las diversas etapas de la prehistoria reciente.  Los más importantes son los siguientes.

Dolmen de Menga.

Sin duda para los expertos del tema una de los más impresionantes y peculiares  construcciones megalíticas de toda Europa. Su construcción se llevó a cabo hace unos 5.700 años. Se trata de un enorme sepulcro de corredor, que contiene algún de las soluciones constructivas más interesantes de Europa, sobre la cual se siguen desatando diversas conjeturas.

Se halla distribuida en tres partes, un atrio que actúa a modo de recibidor y que algunos lo catalogan como una parte más del corredor que da acceso a la gran cámara funeraria. De ella llama la atención varios aspectos, como por ejemplo los tres pilares centrales y alineados, que son únicos en el mundo megalítico, y que sustentan las enormes losas de la cubierta con un peso aproximado de 120 toneladas, hecho que nos revela la enorme cantidad de personas que debieron trabajar en su construcción.

Otros aspectos interesantes son un pozo muerto en el interior, con una profundidad de cerca de 20 m. que se desconoce su utilidad, o bien la incógnita de su orientación al contrario de la salida del sol.

Dolmen de Viera.

Más pequeño que el anterior y descubierto por los hermanos Viera a principios del siglo XX. Es también un sepulcro de corredor, aunque de unas dimensiones más reducidas que el Dolmen de Menga, al contrario que este último su orientación respecto al sol,  sí que es la habitual en este tipo de construcciones. Es decir durante los equinoccios de primavera y otoño el sol entra hasta el fondo de la cámara funerario. Su construcción fue posterior a las de su compañero y por lo tanto se especula que pudo ser por una comunidad con diferentes costumbres religiosas.

Dolmen de El Romeral.

En este caso nos encontramos ante un nuevo sepulcro de corredor, que se haya situado a unos dos kilómetros de los anteriores. Descubierto por los mismos hermosos Viera a principios del siglo XX. Entre sus peculiaridades destaca la doble cámara funeraria y su orientación hacia la cercana sierra del Torcal. Este hecho vuelve a generar las especulaciones de diferentes motivos religiosos a la hora de construir estos depósitos funerarios. Destacar por último que su datación dio como resultado que fue el último de los tres en ser construido, llegando incluso a especularse que sus promotores pertenecían a las primeras culturas metalúrgicas.

Cataluña.

En la zona de Cataluña encontramos un aspecto geográfico que ha llamando la atención, se trata de la línea fronteriza del río Llobregat, por alguna circunstancia que desconocemos no existe prácticamente ninguna representación al sur de dicho río. Por otro lado algunos restos hallados de los que describiremos a continuación han proporcionado la información de contactos transpirenaicos culturales.

Conjunto megalítico de Rosas.

Situada al norte de la provincia de Girona y junto al mar encontramos esta frecuentada ciudad costera. Junto a ella, sobre la montaña que domina la bahía, un espectacular recorrido a pie de escasa dificultad nos lleva a conocer diferentes construcciones megalíticas, entre ellas dólmenes, menhires y cistas funerarias.

De todos ellos es el más importante en cuanto a tamaño y conservación, es el Dolmen de la Creu d’en Cobertella, además constatar que es el mayor de toda Cataluña.  Este sepulcro corredor datado aproximadamente en el año 3.000 aC., tiene unas dimensiones interiores de 5 m. de largo y más de 2 m. de altura. Su cubierta es una gran losa de más de 4 toneladas.

Como novedad resaltar que existen dos menhires, (menhires de la Casa Cremada) de una altura aproximada de 2,40 m. Como ha quedado dicho este tipo de construcciones megalíticas, por cierto las más sencillas, no son muy habituales dentro de la península.

Yacimiento arqueológico de Reguers de Seró.

Dejamos para el final uno de los conjuntos posiblemente más desconocidos, pero sin duda más curiosos de la Península. Descubierto en 2007 mientras se realizaban las obras de construcción de una canal de regadío. Destacar que una de las máquinas que trabajaban en ella topó con unas grandes losas de piedra.

Tras las diferentes investigaciones arqueológicas se consideró que su última utilidad fue como una gran cista funeraria del III milenio aC., utilizada por lo tanto por las denominadas culturas campaniformes. Pero lo que más llamó la atención fueron las decoraciones grabadas que tenían los monolitos, tras diversas investigaciones se encontró que había sido reutilizadas. Así se dictaminó que su primera utilidad fue como dos grandes estelas, la mayor de ellas de más de 5 m. de altura. Posiblemente fueron un gran marcador territorial, pero lo que resulta más curioso es su vinculación con otras de más cercanas del prepirineo catalán, y con otras situadas al otro lado de los Pirineos. Sin duda es un síntoma de algún tipo de contacto cultural o incluso religioso.

Hoy día las estelas se pueden observar en el museo “Seró espai Trasmissor” situado en las cercanías del municipio leridano de Artesa de Segre. Además dirigido por un gran amigo y mejor profesional, Xavi Bermúdez. Su visita no os dejará indiferentes, os invito a conocerlo mejor en su página web: museucn

Cualquier lista de este tipo está sujeta a diferentes interpretaciones, a buen seguro querréis aportar alguno más, os invito a ello en apartado de comentarios.

Hoy os invitamos a leer este articulo muy relacionado con el tema:

El Neolítico, el porqué del mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Más info:

Prehistoria reciente de la Península Ibérica, Coor. Mario Menéndez, Ed. Uned, 2013

Imágenes: commons.wikimedia

Imagen de portada: javierperezgonzalez

El Neolítico, el porqué del mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Según los expertos hoy nos hallamos inmersos, en la que podíamos denominar la tercera gran revolución de la historia de la humanidad.  La revolución tecnológica que a ciencia cierta no sabemos dónde nos puede llevar, tuvo dos precedentes; la Revolución industrial del siglo XVIII y la que nos atañe hoy la Revolución Neolítica, valga decir que sin esta última, las otras dos no hubieran sido imposible. Por lo tanto podemos afirmar que el Neolítico es el mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Tan contundente afirmación la hago propia, y evidentemente puede ser tan discutida como se quiera. En definitiva desde los inicios de los estudios prehistóricos en el siglo XIX, la Revolución Neolítica ha sido tomada como un paso más en el progreso de la humanidad. Pero desde el siglo XX, prehistoriadores, arqueólogos o antropólogos han puesto el acento en comprender los mecanismos que llevaron a nuestros antepasados, de vivir de la naturaleza a intentar domesticarla, algo por cierto que parece que no hemos conseguido.  A partir de este momento conoceremos las principales aportaciones, que durante el siglo pasado han realizado los expertos para comprender dicho paso.

El creciente fértil donde surgió el Neolítico.

Antes de entrar directamente en las diferentes hipótesis, en necesario constatar que hoy día existe el consenso generalizado que el Neolítico se inicio en Oriente Próximo hace unos 10.500 años, desde donde se expandió a China, Europa, Asía o América. Más discutido son los procesos de esta expansión, algunos la ven como tal y otros como evoluciones por separado de las diferentes comunidades prehistóricas. Sea como fuera, las diferentes hipótesis están basadas en el Neolítico del denominado Creciente Fértil en el Oriente Próximo.

El Oasis Neolítico.

Vere Gordon Childe fue el prestigioso prehistoriador australiano afincado en Londres que puso las primeras hipótesis sobre la mesa. Especialmente en su libro editado en 1925 sobre los orígenes de la civilización europea.

Gordon Childe

Para nuestro protagonista dos aspectos son inseparables, la Revolución Neolítica y la Revolución Urbana, es decir agricultura, ganadería y ciudades nacieron de la mano.  La prueba de ello está en que las ciudades más antiguas del mundo están situadas en el denominado Creciente Fértil, es decir donde comenzó la neolitización. Como por ejemplo Jericó, amurallada desde hace casi 9.000 años.

La explicación que da Gordon Childe la sustenta en el cambio climático producido con la llegada del Holoceno. Antes de este último, la Edad de hielo durante el Paleolítico enfrió el planeta convirtiendo Europa en una estepa helada y el Oriente Próximo en unos de los lugares con uno de los climas más benignos del mundo.  Gracias al mismo, las praderas  y los árboles atrajeron al homo sapiens y a las diversas especies animales, llevando a este rincón a ser uno de los más poblados.

Durante el calentamiento holocénico, Oriente Próximo se fue convirtiendo en el actual paisaje de desiertos y oasis cerca de los ríos. De esta manera hombres y animales se vieron obligados a reunirse en torno al Creciente Fértil, donde los humanos empezaron a ejercer la agricultura como modo de subsistencia y los animales se fueron domesticando por contacto con el homo sapiens.

La domesticación no fue exclusiva del Oasis Neolítico.

A principios de los años 60 comienzan a surgir nuevas propuestas, en concreto del  estadounidense Robert Braidwood, uno de los primeros en desarrollar los estudios sobre el Neolítico a través de la Nueva Arqueología.  Esta última especialidad comienza a incorporar nuevas disciplinas al estudio de los restos arqueológicos, como en el caso que nos atañe que se empiezan a tener en cuenta los estudios botánicos y zoológicos. Apoyados en estos Robert Braidwood decide buscar cuales fueron los primeros granos y animales domesticados, y para ello acudió a las montañas que rodeaban el oasis de Gordon Childe. No en vano las cabras, uno de los primeros animales en ser domesticados tenían su hábitat en ellas, así como el grano de trigo salvaje.

Robert Braidwood

Sus estudios los centró en un pequeño yacimiento de las montañas del Kurdistán, de nombre Jarmo, una pequeña ciudad de cómo mucho 150 habitantes, que hace 9.000 años practicaba la agricultura y la ganadería. Como podemos comprobar coetánea a las primeras evidencias de ciudades como la anteriormente nombrada Jericó. Luego incorporó a sus estudios investigaciones similares en las zonas montañosas de México, donde se domesticaron otro tipo de cultivos, como por ejemplo el calabacín, sin evidencia alguna de contactos entre estos y el Oriente Próximo.

Recreación de la urbanización de Jarmo

Después de juntar todas estas investigaciones llegó a la conclusión que la propuesta de Gordon Childe no tenía razón de ser. Para Robert Braidwood la domesticación de plantas y animales no tiene nada que ver con el lugar geográfico, sino que viene dado de la propia experimentación de las diferentes comunidades en pos de la mejora de su calidad de vida.

Trabajar más para comer más.

Un nuevo paso lo encontramos a mediados de los años 70, siguiendo con los pretextos de la Nueva Arqueología, Lewis Binford y Kent Flannary deciden buscar como los agentes, tanto externos como internos ,influyeron en la llegada de la agricultura y la ganadería.

Lewis Binford

Para ellos la llegada del Holoceno supuso un aumento del nivel del mar tras el deshielo, así como mayor número de precipitaciones. La consecuencia en zonas como el Creciente Fértil fue el aumento de los animales y las especies vegetales, con el efecto encadenado de un significativo aumento demográfico, por un mejor acceso a los recursos.

Lo que a simple vista podía parecer un Edén se acabó convirtiendo en un espacio superpoblado, y ciertos grupos comienzan a emigrar a las zonas menos favorecidas por el clima. Precisamente estos últimos se tienen que adaptar a las nuevas necesidades, siendo los que inician el camino de la neolitización apoyados como decía en el anterior punto Robert Braidwood en la experimentación previa. Por lo tanto es fácil deducir que la llegada de la agricultura y la ganadería, tienen que ver con la necesidad perdida por estos grupos de una seguridad alimentaria.

Pero este punto fue rápidamente puesto en entredicho por un curioso experimento. Poniendo de nuevo en valor la Nueva Arqueología, y una de sus nuevas disciplinas asociadas, en este caso la etnografía. El equipo de Flannery se dirigió a las zonas más inhóspitas de la región del Kalahari en el sur de África, para comprobar in situ como podían haber vivido los cazadores-recolectores previos a la neolitización. El trabajo consistió en recolectar grano silvestre y los resultados fueron sorprendentes, con solo tres semanas de recolección podía subsistir una familia entera durante un año. Este aspecto echaba por tierra diferentes teorías, por lo que la respuesta de Flannery fue clara; los humanos decidimos trabajar más, para comer más.

La presión demográfica.

A simple vista, una de las hipótesis más sencillas para explicar este paso de la humanidad. M. Nathan Cohen un antropólogo norteamericano achaca el nacimiento de la agricultura y la ganadería a la presión demográfica.  Además nos dice que no fue un fenómeno exclusivo de Oriente Próximo, sino que es fácil extrapolarlo a las otras partes del mundo en diferentes periodos históricos, sin que deba existir una conexión entre ellos.

Recreación de una casa de La Draga, poblado neolítico situado en Bañolas.

Esta última premisa es la mayor aportación de Cohen, ya que como hemos visto anteriormente L. Binford ya apostó dicha presión demográfica. Pero mientras que este último nos decía que esta provocó la emigración de los primeros grupos sedentarios, Cohen lo rechaza de plano admitiendo que todo el Neolítico está basado en la evolución in situ de los grupos de nuevos agricultores.

La Revolución social.

Sin duda una de las hipótesis más novedosas, además junto a la que veremos a continuación, la más de acorde con el estudio del ser humano en sí, olvidando el contexto y dando importancia al homo sapiens como protagonista de la neolitización.

Barbara Bender

La propuesta viene de una socióloga, Barbara Bender que apuesta claramente por la llegada del Neolítico por un aspecto puramente social. Para ella los grupos de cazadores recolectores de principios del Holoceno están de sobras preparados, para volverse sedentarios y ejercer la agricultura. La recolección generó los primeros excedentes, como bien decía Flannery, con tres semanas había suficiente para todo un año. Este aspecto generó la necesidad de protección de estos excedentes y  fue la causante de la llegada de las clases sociales, estaba claro, quién tenía el control y la distribución de dichos excedentes tenía el poder.

En definitiva esta fue la rueda que el hombre no consiguió detener. Los excedentes daban poder, por lo que la adopción de la agricultura y la ganadería vino dada por la necesidad de generar estos excedentes.

La religión como motor de la neolitización.

La última de las propuestas viene del arqueólogo francés Jacques Cauvin, que en el año 1994 publicó; La revolución de los símbolos en el Neolítico.  En ella rechaza muchas de las anteriores hipótesis,  para centrar la llegada de la agricultura y la ganadería gracias a la religión, que se fue creando en la sociedad de cazadores recolectores previa a la llegada del Neolítico. Es decir la neolitización lleva consigo otros aspectos que los puramente económicos, como fueron la necesidad de generar una especie de sinergia de grupo, especialmente en el mundo del simbolismo.

Jacques Cauvin

Como queriendo dar la razón a Cauvin, el mismo año 1994 se iniciaban unas excavaciones en Turquía. El lugar Göbekli Tepe, que tras años de continuados trabajos ha dado como resultado el santuario religioso más antiguo del mundo. Está datado en más de 11.000 años, mucho antes de que se iniciara la agricultura y la sedentarización.

Gobekli tepe

Con todo ello sobre la mesa, el arqueólogo británico Ian Hodder, nos deja sobre la mesa una frase que nos debe llevar a la reflexión: La agricultura y la sedentarización fue la culminación de un proceso social y simbólico, que desde el Paleolítico llevaban in situ los grupos humanos de relación entre ellos y el entorno que los rodeaba.

Conclusiones.

Hemos visto hasta seis formas diferentes de ver como se llevó a cabo el mayor cambio en la historia de la humanidad. Debemos pensar que posiblemente la unión de todas sea la más correcta.

Pero personalmente hay un aspecto que me llama la atención; de todas las hipótesis ninguna habla de la capacidad creativa del individuo dentro de una comunidad, que es una de las principales características que nos separan del resto de animales. Es decir, hoy día un escritor de canciones busca en su interior aquello que pueda emocionar a los demás, para que estos le reconozcan su hecho diferencial. Si este hecho lo extrapolamos al Paleolítico lo podemos ver en las pinturas que adornas las cuevas.

Tras esto podemos volver al Neolítico, para pensar que pudo haber una serie de individuos que decidieron dedicar su hecho diferencial a imitar a la naturaleza en su aspecto creativo. Además posiblemente estos individuos no tenían la presión de un cambio climático, del hambre, o de un vecino con mayor poder que te obligara a plantar una semilla a ver qué pasaba.

Lo evidente es que fue un paso sin vuelta atrás. Desde entonces el ser humano lleva cambiando continuamente, y por cierto cada vez más aceleradamente, el mundo que nos rodea. Seguimos intentado estar por encima de la naturaleza cambiando continuamente sus procesos, en un viaje donde no se vislumbra un buen final.

Imágenes: commons.wikimedia

Cova Remigia, un abrigo del arte levantino con cerca de 1000 pinturas prehistóricas.

Nos dirigimos a Ares del Maestrazgo, un pueblo del interior de la provincia de Castellón para acercarnos al barranco de la Gasulla, allí a más de 1.100 m. de altura encontraremos un abrigo rocoso que contiene cerca de 1000 pinturas prehistóricas. Conviene subrayar que están situadas en dos sitios anexos, el primero la referida Cova Remigia la zona más pequeña y en la cual existen unas 700.

Cova Remigia

Mientras, a unos 60 metros se halla del Cingle de Mola Remigia, algo mayor que el anterior y que contiene unas 300 más. Todas ellas supuestamente realizadas entre 7000-1000 aC., catalogadas como arte levantino, son claves para darnos una amplia visión de la vida y las costumbres en nuestra prehistoria más reciente.

Cingle de Mola Remigia

El hallazgo de las pinturas rupestres.

Poco podía imaginar el masovero de la masía Remigia,  que aquellas pinturas con un cierto tono rojizo que había descubierto unos metros por encima de su casa, iban a convertirse en unas de las más importantes para el estudio del arte prehistórico levantino. Pocos meses después, en 1934, González-Espresati mientras realizaba una cacería se encontró con las mismas, para él no ofrecían dudas, eran iguales a las encontradas unos años antes a unos kilómetros de allí, en la Vall de Valltorta.

Tras ponerlo en conocimiento de las autoridades, empezaron a llegar al lugar los mejores expertos del momento; Porcar, Obermaier y el Abate Breuil corroboraron las primeras hipótesis que aseguraban, que el abrigo de Cova Remigia era el lugar más importante descubierto hasta el momento para el estudio de este tipo pinturas rupestres, en toda la Península Ibérica.  Tras el obligado parón de la Guerra civil los estudios continuaron; en este punto merecen un reconocimiento especial Eduardo Ripoll, por sus trabajos relacionados con la cronología de las mismas, y Ramón Viñas que paso cerca de 5 años en la masía Remigia catalogando todas las figuras.

La Masía, desde donde se observan los cercanos abrigos

Todo ello sirvió para la puesta en valor del fenomenal hallazgo, y para que junto al resto de lugares de todo el arco mediterráneo que contienen dichas pinturas, fueran catalogados en el año 1998 por la Unesco, como Patrimonio de la Humanidad. Desde entonces estas pinturas rupestres son conocidas como: Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica.

Temática de las pinturas.

En primer lugar nos centraremos en el espacio de Cova Remigia, definido por los expertos como un auténtico santuario de caza. En definitiva cerca del 60% de las pinturas son escenas de caza, aunque en el restante 40% la actividad cinegética también este presente mediante una estrecha relación. Destacar entre las primeras un gran matiz de detalles, ya que en dichas escenas a parte del cazador y las presas, se incorporan incluso las pisadas tanto de hombres como de animales, junto incluso a los rastros de sangre. Es difícil aventurar cuál fue el momento elegido para plasmar las pinturas, ya que pudo ser tras la caza para estampar lo sucedido, o previamente para planificar el acto en sí de la cacería. Personalmente me decanto por la segunda, aunque sea un atrevimiento por mi parte.

Una de las escenas de caza de Cova Remigia

Por las pinturas conocemos las principales especies cazadas por los protagonistas del barranco de la Gasulla. El primer puesto lo ocuparían las cabras, por cierto muy destacadas respecto al resto, que fueron jabalíes, toros y ciervos. Destacar ahora,  que del restante 40%, existen animales no incluidos en las escenas de caza propiamente y también arqueros en solitario. Ambas como vemos, partes integrantes de cualquier escena de caza, pero no en situación de la misma. Siguiendo con las figuras humanas se pueden observar unas escenas de danza, que bien pudieran ser rituales previos a la caza. Aunque las que generan más dudas de su significado, son unas donde se ven unos arqueros disparado a hombres, es evidente que son ejecuciones, pero se especula que de una forma u otra, puedan estar relacionadas con el hecho en sí de la caza.

Una cabra, el animal más representado en Cova Remigia

Por último destacar las escenas de recolección, no muy claras por cierto, con la excepción de cestas donde depositar los alimentos. Destacar en este apartado unas extrañas figuras, que los expertos al principio habían catalogado como aves y que en la actualidad se da por hecho que eran abejas, que evidencian la recolección de miel.

El toro del Cingle de Mola Remigia

El abrigo anexo del cingle de Mola Remigia, se diferencia claramente del anterior en la menor cantidad de escenas de caza, pese a que también existen. Aunque en el encontraremos algunas escenas significativas, como por ejemplo un toro de cerca de 60 cm., medida muy superior al del resto de los animales representados. Pero especialmente el guerrero íbero a caballo y ataviado con el clásico casco de dicha cultura. Esta singular figura ha llevado a los expertos a retrasar hasta el año 1000 aC. la datación de esta pintura, algo por cierto que no se ha consensuado.

El guerrero íbero.

Datación de las pinturas.

Sin duda el apartado más complicado para el estudio de estas pinturas. La falta de restos humanos asociados, así como de otros registros con los que se pueda obtener dataciones por comparativa, parecen ser los motivos. Añadir además que no se han podido datar a través del C14, el método más fiable hasta el momento. Al menos en nuestra protagonista de hoy, por lo que debemos acudir a unas similares que se estudiaron con dicho método en el año 2006 en la provincia de Cuenca, estas dieron como suelo más antiguo alrededor de 7000 años.

Pero si podemos hablar de una cronología aproximada para las mismas, gracias al trabajo de Eduardo Ripoll y Antonio Beltrán. Las más antiguas corresponderían al denominado estilo naturista, realizado durante las fases finales del epipaleolítico, son las pinturas de mayor tamaño como el toro del Cingle de Mola Remigia. Este periodo está caracterizado por ser los primeros indicios del camino a la sedentarización, pero todavía estos artistas los podemos encasillar como cazadores-recolectores. Los expertos no se ponen muy de acuerdo con las fechas, pero podríamos centrarlas entre 7000-5000 aC.

 

Los dos siguientes estilos los podemos encasillar en el Neolítico, ambos serian consecutivos. Al primero de ellos se les ha asignado el nombre estilizado estático, al cual corresponden la mayoría de las pinturas de Cova Remigia, son figuras mucho más pequeñas y dotadas de mayor variedad de detalles descriptivos. El segundo sería muy similar al primero, pero con un detalle significativo que además le dará nombre; estilizado dinámico.  Lo dicho, a partir de ese momento las figuras incorporan sensación de movimiento, en las que mejor se observa es en los arqueros corriendo con las piernas totalmente en ángulo de 180º, lo cual denota gran sensación de velocidad. Sobre las fechas podemos decir entre 5000-2000 aC.

Una de las escenas de caza donde se observa el movimiento en los arqueros de la izquierda.

La última fase correspondería al estilo de transición al arte esquemático, en pleno Calcolítico y enlazando con la Edad del Broce, entre el 2000-1000 aC., una regresión en cuanto a pinturas, para dar paso a un arte lleno de símbolos, que se suele asociar al paso previo a la escritura.

¿Cómo ver Cova Remigia?.

Para comenzar destacar que la visita es gratuita, con el único pago de tener que subir unos dos kilómetros y un desnivel de unos 180 metros. En primer lugar hay que ponerse en contacto con el guía de la Diputación de Castellón, a través de un teléfono de la siguiente página web: ceice.gva 

El lugar de encuentro en la barriada de Montalbana.

Tras lo cual nos dirigiremos al punto de contacto en la carretera que se dirige a Ares del Maestrazgo. Unos 5 km antes de llegar está la pequeña barriada de Montalbana, donde en la hora expuesta nos encontraremos con la guía. La cual nos acompañara al lugar y nos hará la visita guiada. Abstenerse de ir en solitario, tanto la Cova Remigia, como el Cingle de la Mola Remigia, están tras las verjas dispuestas para su protección.

La rocambolesca historia del descubrimiento del Tesoro de Villena.

Nos trasladamos a la ciudad alicantina de Villena y concretamente al año 1963, ese año una serie de sucesos llevan al descubrimiento del tesoro prehistórico más importante de Europa Occidental.

José María Soler García.

Antes de nada, debemos conocer al verdadero artífice de hoy día podamos asombrarnos con tan espectacular tesoro. José María Soler nació en la misma Villena en 1905, como el mismo relata, pudo llegar a ser uno más de los músicos valencianos o incluso bailarín, pero la arqueología se cruzo en su camino.

A la edad de 12 años ya tenía su plaza como repartidor de correos, tras lo cual tuvo que emigrar a Madrid para ejercer la profesión. Posiblemente gracias a su tiempo libre se comenzó a interesar por los primeros libros de prehistoria, además de acudir a museos para contemplar aquellas piezas de sílex, que aparecían en los mismos. Pero el verdadero punto de inflexión se produjo tras su vuelta a Villena, ya que junto a algunos amigos se dedica a la búsqueda de yacimientos arqueológicos. No en vano varios años antes había pasado por allí, Juan Vilanova, uno de los padres de los estudios prehistóricos en España, tras la pista del yacimiento de Cabezo Redondo.

José Maria Soler con el Tesoro de Villena

La zona de Villena demostró ser un verdadero laboratorio para conocer la prehistoria. Los primeros moradores llegaron hace unos 50.000 años, con tecnología musteriense, pero además en las numerosas cuevas de la zona existe constancia de diferentes culturas como magdalenienses, las mesolíticas, y así hasta la Edad de Bronce. Fueron años de muchos descubrimientos que a punto estuvieron de truncarse tras el paso de José María Soler por el ejército republicano y la posterior cárcel. Pero afortunadamente esta última no ocupó demasiado tiempo en la vida de nuestro personaje.

Tras la guerra civil se tuvo que ganar la vida con múltiples empleos, pero sin abandonar su vocación. En dicho periodo continuó las excavaciones y publicó sus primeros libros, además de inaugurar en 1957 el Museo Arqueológico de Villena, un lugar donde depositar todos los materiales recuperados. Aunque evidentemente lo mejor estaba por llegar aquel año 1963

El curioso descubrimiento.

Nada más comenzar la primavera de 1963, unos canteros de Villena se hallaban trabajando en la zona conocida Cabecicos, a escasos 4 kilómetros al este del centro de la población, su cometido la extracción de yeso. A los pocos días llega al joyero del pueblo uno de dichos canteros, en sus manos dos extraños brazaletes de oro puro. Tras lo cual la llamada a José María Soler no se hace esperar.

Los días siguientes y siguiendo las instrucciones del cantero, son hallados en la zona, varios colgantes, pendientes, brazaletes, un collar y diferentes pequeñas piezas de oro algunas incluso sin fundir. En total 35 piezas de oro con un peso conjunto de 147 gramos, los cuales componen el denominado Tesorillo del Cabezo. Sin duda un espectacular hallazgo. Muy cerca del mismo se halló la tumba de un niño, este motivo ha llevado a especular que el tesoro fuera el ajuar funerario del mismo.

El tesorillo del Cabezo

Pero nada de lo relatado hacía presagiar lo que sucedería tras el verano de 1963 en Villena.  La tarde del 23 de octubre sonó el teléfono en casa de José María Soler, al otro lado del hilo telefónico el mismo joyero al que meses antes habían llevado el brazalete del tesorillo del Cabezo. En este caso para comunicar que una mujer le acaba de llevar un brazalete de oro que pesaba medio kilo. Con la mayor celeridad posible el arqueólogo se presentó en la joyería para indagar la procedencia del mimo. La respuesta de la mujer fue que su marido, albañil de profesión, la había encontrado en la obra que estaban realizando.

Por más que se tiró de los hilos en los días siguientes, no se consiguió saber la procedencia del mismo. Es más en realidad la declaración del albañil escondía alguna mentira, ya que días después saldría la versión oficial.

La verdad sale a la luz.

Unos días después, otra llamada del joyero, en esta caso tras haberle llegado otro brazalete  aunque en este caso de menor tamaño. Pero detrás del mismo otra rocambolesca historia. Una mujer y su marido transportista llevaron la pieza a vender al joyero, aduciendo que era motivo de la herencia de la abuela de la primera. Era evidente que la mentira tenía las patas muy cortas, y ante el temor de acabar en el juzgado acabaron confesando la verdad.

El transportista era el encargado de llevar la arena desde una rambla cercana a Villena,  a la obra del albañil anterior. En  uno de los viajes descubrió el brazalete de menor tamaño que acabó en su bolsillo. No así el brazalete de mayor valor que en otro de los viajes acabó en la obra anteriormente descrita. Allí un albañil creyendo que era el cojinete del camión, lo dejo colgado de un cordel, ante lo que nuestro primer personaje aprovechó la ocasión para llevárselo.

El tesoro en la vasija

Tras descifrar la rocambolesca historia, ya solo faltaba acudir al lugar descrito por el transportista. Así de esta manera el 30 de noviembre de 1963, José María Soler y sus compañeros acudieron a la rambla situada unos 8 kilómetros al norte de Villena. Tras las indicaciones del camionero empezó la búsqueda, aunque esta no surgió efecto hasta las cinco de la tarde del día 1 de diciembre. En ese momento la azada de Pedro Domenech descubría un par de brazaletes más y a continuación una vasija con gran parte del tesoro en su interior.

El tesoro de Villena.

Exponer una detallada lista de lo que se localizó en el interior de aquella vasija puede estar fuera de lugar. Simplemente para hacernos una idea el peso total casi llegaba a los 10 kilos, tenía 28 brazaletes y 11 cuencos todos ellos de oro, pero no estaban solos, ya que junto a ellos aparecieron otros objetos que han despertado la curiosidad.

Es realmente llamativo que en un tesoro relleno de oro y plata, las piezas que llame más la atención sean dos de hierro. Evidentemente tiene su explicación, ya que estas dos pequeñas piezas, que a ciencia cierta se desconoce su utilidad, están catalogadas como los restos más antiguos del uso del hierro en la Península Ibérica. Además también son las piezas que más han hecho dudar para el establecimiento de la datación del tesoro. De ser correcta la hipótesis planteada por José María Soler, podemos estar hablando de unos 1.000 aC. y por lo tanto adelantarse en más de dos siglos a la llegada de los primeros artesanos del hierro en la Península. Junto a esta, podíamos hallar decenas de especulaciones más, en cuanto a la procedencia, datación, propiedad y un amplio etcétera, ya que algunas siguen siendo una verdadera incógnita.

En el aspecto que existe un mayor consenso sería en asignar el hallazgo a las postrimerías de la Cultura Argárica de la Edad del Bronce. Esta es una de las primeras culturas en las que la arqueología demuestra una clara distinción de clases, incluso especulando la posibilidad de autenticas dinastías de aristócratas guerreros. Una de sus principales características los ricos ajuares con que enterraban a sus muertos, por lo tanto el hallazgo de los tesoros de Villena, no viene más que a refrendar esta hipótesis.

El tesoro hoy día.

En primer lugar destacar que existen dos copias, las cuales son usadas en distintas exposiciones. El motivo no es otro que preservar el original, este último se expone en el Museo Arqueológico de Villena, que lleva por nombre el de su promotor José María Soler García. Es evidente las medidas de seguridad del mismo, ya que sin ir más lejos, su precio al peso puede superar los 300.000 euros. Es evidente que su valor histórico es incalculable.

Mas info: cervantesvirtual

Imágenes: commons.wikimedia

Bielowieza, el último refugio del Bisonte de Altamira está en peligro.

En el fondo es sumamente complicado adivinar el papel que ejerció el bisonte europeo en el Paleolítico superior.  Aunque evidentemente tuvo que tener uno de los principales.

Solo es necesario observar la denominada capilla Sixtina de la prehistoria, la cueva cántabra de Altamira, para hacernos una idea de dicho papel. El porqué, de que los artistas paleolíticos pintaran los bisontes en el techo de esta cueva es algo que nunca conoceremos con certeza. Del mismo modo que tampoco conoceremos porqué fue el animal más pintado, sumando todas las representaciones artísticas paleolíticas, conocidas hoy día. A todo esto debemos sumar, que posiblemente y con datos de registro arqueológicos, fue de los menos consumidos por el hombre en dicha época. Evidentemente todos estos datos llevan a los expertos a pensar en una especie de mitología hacia ese animal, por parte del hombre del paleolítico.

El bisonte de la cueva de Altamira

Todo lo relatado sucedió hace más de 10.000 años, cuando el bisonte europeo dominaba las estepas heladas de la gélida Europa. En concreto a finales de la última glaciación conocida.

El punto y final de esta glaciación llevo a nuevos sistemas de vida, a modo de resumen podemos señalar la llegada de los grandes bosques a Europa y el posterior Neolítico.  Donde el Homo Sapiens comenzó a dominar todo el territorio. En consecuencia se procedió a través de miles de años al arrinconamiento de especies animales. En las próximas líneas descubriremos el lugar donde fueron a parar los descendientes del bisonte de Altamira. Además de conocer el peligro al que hoy día están sometidos.

El refugio de bisonte en el último gran bosque primario de Europa.

Entre los estados de Polonia y Bielorrusia encontramos el último de los grandes bosques primarios europeos.  Aunque existan algunos otros, tanto en los Balcanes, como en Escandinavia, no se pueden considerar “grandes bosques”. Esto es debido a que son reductos minoritarios, y en cierta forma invadidos por bosques secundarios.

Cuando hablamos de bosques primarios, nos referimos  aquellos en los que el ser humano no ha actuado de forma directa sobre los mismos. Además hoy día se pueden encontrar en ellos especies vegetales primitivas, además deben posibilitar la presencia estable de especies de animales autóctonos.

Una excursión en bicicleta por el enorme bosque primario

Bielowieza cumple sobradamente estos requisitos, por lo menos de momento. Por dicho motivo fue declarada Reserva de la Biosfera en 1976 y Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1979.  Ambos títulos pertenecían en un principio solo a la parte polaca, ya que fue la más interesada en preservar estos bosques primarios. Años después tras la desintegración de la URSS, estos títulos llegaron a la parte bielorrusa, pese a lo cual hoy día es más habitual y sencillo visitar la parte polaca.  En concreto porque  no existen las restricciones del país exsoviético, en la que no se puede acceder sin un permiso previo del gobierno.

Por lo tanto lo que leeréis  a continuación se basa en la parte polaca, que tuve el gusto de visitar en 2015.  En primer lugar destacar que se accede desde el municipio fronterizo del mismo nombre, Bielowieza. Dicho parque está abierto todo el año, pero hay que tener en cuenta la climatología, ya que posee el típico clima continental, de inviernos secos y fríos con veranos cálidos y más lluviosos.

¿Qué es Bielowieza?

Sin duda la parte más interesante de la Selva de Bielowieza son sus espectaculares bosques primarios, todo el parque y los alrededores son la morada del bosque templado europeo en su máximo esplendor, olmos, fresnos, hayas, robles y en especial espectaculares abetos. Todo ello aderezado por un magnífico sotobosque, del cual no se retiran los árboles caídos, formando el hogar de insectos y hongos, que mezclados con helechos y musgos confieren esta espectacular selva única en Europa.

El rico sotobosque de Bielowieza

Desgraciadamente no podemos decir lo mismo de los grandes animales, no es que no hallan actualmente, sino que su población ha sido continuamente mutilada durante la historia. En la actualidad el bosque está ocupado por gran cantidad de cérvidos; como alces, corzos o ciervos, junto a otras especies como jabalíes, nutrias, tejones y castores. Entre los depredadores, lobos, corzos y linces, la mayoría de ellos reintroducidos en el siglo XX.

La misma suerte corrió nuestro protagonista, el bisonte europeo. Bielowieza posee hoy día, prácticamente el último reducto en Europa de esta especie animal. Que, como ya hemos comentado durante el paleolítico, ocupó uno de los primeros puestos entre las preferencias de los artistas que pintaron las cuevas.

Breve historia del bisonte europeo en Bielowieza.

El bisonte ha estado históricamente en manos de los habitantes del bosque de Bielowieza.  Desde los reyes polacos, instalados en las cercanías del parque, a partir del siglo XV a modo de residencia de verano.Para los cuales los bisontes suponían su coto privado de caza y solo ellos podían cazarlo, este hecho sin embargo, llevó en un principio a su mantenimiento y procreación.

Peor le irá al bisonte, la llegada de los rusos en el siglo XIX y los alemanes a principios del siglo XX. Ya que estos últimos fueron los encargados de acabar, precisamente, con el último de los bisontes de Bielowieza en 1912.

 Por suerte en 1929, y con la vuelta de los polacos, se reintrodujeron cuatro ejemplares comprados a los zoológicos europeos.  Estos pese a las vicisitudes de la ocupación rusa, y alemana en la posterior Segunda Guerra Mundial, consiguieron sobrevivir. En concreto,  hoy día más de 400 ejemplares viven en libertad en dicho bosque.

Visitar Bielowieza

Existen múltiples formas de conocer el parque, desde rutas senderistas, rutas en bicicleta, o en trineo en invierno. Pero la única forma de ver en libertad a los animales es a través de los guías del parque, no se puede acceder a la parte central del mismo sin la compañía de uno de ellos.

Para lo cual deberemos dirigirnos a la única cabaña que existe en la entrada del mismo, allí nos informaran perfectamente de todas las rutas existentes, nunca te aseguran por completo la visualización de estos animales, pero es evidente que conocen todos los itinerarios de estos animales. La mejor hora para verlos es antes de amanecer, como en esta zona sobre todo en verano es muy pronto hay que madrugar para observarlos.

Entrada al Parque Nacional de Bielowieza

Para los menos madrugadores o que no tengan la preparación para largas caminatas que requiere su avistamiento, (hasta 6 horas), existe en las inmediaciones un reciento cerrado con varios ejemplares en cautiverio.

¿Por qué está en peligro Bielowieza?

Entre las primeras frases de este artículo dejada en el aire un inquietante; “por lo menos de momento”. Ya que todo este fenomenal espacio natural se ha puesto en peligro en 2016.  El gobierno polaco puso en práctica un proyecto de tala masiva de abetos, supuestamente para acabar o minimizar una plaga de escarabajos, que según dicho gobierno pueden acabar con el ecosistema.

 Las protestas de los ecologistas no se hicieron esperar, en junio llegó una comisión de Greenpeace para investigar en la zona, después de la cual no queda clara la intención del gobierno.  Por un lado los responsables del parque aseguran que solo se está talando la zona periférica del parque, según ellos es necesario para salvar el resto de los arboles. Para el grupo ecologista, estos insectos llevan mucho tiempo en el bosque y antes nunca había supuesto una preocupación.  Por otro lado los ecologistas aseguran que las talas de 2016 triplican las del año anterior. Es evidente que la venta de madera es uno de los negocios más productivos de esta zona de Europa y  por lo tanto puede estar detrás del permiso del gobierno.

Pero lo cierto es que uno de los dos está poniendo en peligro la naturaleza, ¿es el escarabajo o el ser humano? espero que las próximas noticias sean más halagüeñas, por el bien del último gran bosque de la Europa Occidental.

Mas info: bialowieza  lavanguardia

Imágenes: commons.wikimedia

¿Vale la pena realmente visitar Stonehege?

Pues sí, estoy hablando del círculo de piedras de Stonehenge, uno de los monumentos megalíticos más visitados del mundo. A pesar de que pueda parecer una pregunta extraña, creo que a muchos, entre los que me incluyo, les inquieta dicha pregunta. Ante la cual decidí en verano de 2014 a pasar a la acción.

¿Merece la pena visitar el Stonehenge?

Con motivo de un viaje familiar a Londres, y además contando que viajamos en coche con algún día de sobra, decidimos acercarnos al misterioso círculo de piedras. Por lo cual el artículo que viene a continuación se basa en esta experiencia personal. Por cierto al final expongo mi opinión sobre la visita.

¿Qué es el Stonehenge?

Aunque la pregunta sea obvia, conviene recordar que es mucho más que un círculo de piedras. En concreto son tres círculos de piedras concéntricos, el exterior y por lo tanto el mayor, mide unos 30 metros de diámetro. Dentro de los cuales encontramos una estructura de 19 menhires en forma de herradura, que  a su vez encierran una especie de altar. Además no queda ahí la cosa, alrededor del mismo y con un diámetro de 104 metros se construyó una fosa que rodeaba toda la construcción.

Dibujo sobre como debía ser Stonehenge durante el Neolítico.

Todo este laborioso complejo fue elaborado de generación en generación, a lo largo de mil años, entre el 3.000 aC. y el 2.000 aC.

Lo más llamativo desde el punto de vista del estudio de la historia, reside precisamente en este último aspecto. En concreto nos indica el inicio de la neolitización en las Islas Británicas. Tanto desde el punto de vista organizativo, para levantar dicho monumento, pero también pensando en un evidente inicio de sedentarización. La pregunta es clara, ¿para que construían algo así? sino con la intención de permanecer cerca.

Pero no solo eso, ya que algo más diferencia Stonehenge del resto de monumentos megalíticos de esa época.  En concreto las piedras talladas en ángulo recto, ya que ningún otro de estos últimos tiene esa característica, clave desde el punto de vista constructivo para el encaje de las piezas del puzle. De ahí, que ha día de hoy, sigan muchas de ellas en pie.

¿Para que servía Stonehenge?

Es aquí donde reside el mayor poder de atracción de este monumento para el visitante. A día de hoy sigue siendo un completo misterio. Aunque dos son las hipótesis que más consenso han encontrado:

Un calendario o templo solar.

Su forma constructiva le permite conocer con exactitud el solsticio de verano y de invierno, por lo cual, podía haber servido como organizador de las tareas agrícolas y ganaderas. Pero también como templo del Sol, por tal motivo se reúnen en torno al monumento miles de personas el día 21 de junio.

Miles de personas reunidas para contemplar el solsticio de verano en Stonehenge

Lugar de culto a los muertos.

Se han encontrado unos 240 cuerpos enterrados en las inmediaciones de Stonehenge. Por lo que se trata de uno de los sepulcros megalíticos más importantes de Europa, además de ser otra característica más de la sedentarización. Por otro lado esta contrastado que el número de enterramientos crecía con el tiempo, esto es considerado un signo de que solo enterraban en Stonehege a ciertos individuos, es de suponer que los de más alto status.

Otras hipótesis.

También encontramos una larga lista de hipótesis inverosímiles. En concreto, desde los que aseguran que se trata de un generador de energía, o los que piensan que es una representación, por parte de los habitantes del Neolítico, de un platillo volante. Pero a los amantes de la historia, las hipótesis que más llaman la atención fueron las que se dieron al monumento desde los griegos a la Edad Media o la Edad Moderna. Estas últimas se centran principalmente en quienes fueron sus constructores, lo cual nos sirve para acercarnos a su utilidad.

Obra de unos seres gigantescos surgidos de la península Ibérica.

Esta hipótesis es la más antigua encontrada, ya que surge de Diodoro de Sicilia, el historiador griego del siglo I aC. Según el mismo, las construcciones megalíticas que los griegos se encuentran a su llegada a la Península Iberia, solo podían haber sido elaboradas por estos seres gigantescos e inmortales. Ni más ni menos, que como Stonehenge, aquel extraño circulo de piedras encontrado en las islas del Mar del Norte. Por lo tanto los hiperbóreos, como los llamaba Diodoro, fueron los encargados tras emigrar a las islas, de la construcción del monumento megalítico.

La obra del mago Merlín.

Esta hipótesis surgió de la pluma de Geoffrey de Monmouth, el cronista de la Edad Media en Inglaterra. Según el cual, Stonehenge fue construido a través de unas complejas máquinas por el mago Merlín. El cual trajo todas las piedras desde la isla de Irlanda, tras acabar con 7.000 irlandeses. El motivo la construcción de un monumento funerario para enterrar a los príncipes ingleses. Por lo tanto el monumento megalítico discurrió por la Edad Media como el milagro del Mago Merlín.

Representación del mítico mago Merlín.

Un templo Romano.

Dicha hipótesis en obra de Iñigo Jones, uno de los arquitectos más importantes de Inglaterra a principios del siglo XVII, concretamente trabajo para los reyes Jacobo I y su sucesor Carlos I. Para él la mítica construcción de Stonehenge no podía ser obra de un mago, sino que detrás tenía que haber la única civilización capaz de hacerlo posible y que hubiera pasado por las islas. Para lo cual adaptó mediante planos los restos del Stonehenge a los de un templo romano. Así quedó hasta la llegada del siguiente de la lista.

Así se pintó el Stonehenge en 1645

Obra de los druidas celtas descendientes de los fenicios.

En concreto esta teoría fue formulada por uno de los primeros arqueólogos ingleses, William Stukeley, a principios del siglo XVIII. Para él, los constructores de Stonehenge fueron los druidas. Conviene subrayar que estos fueron los primeros sacerdotes celtas. Los cuales descendían, según Stukeley, de los fenicios y en concreto poseían la verdad de la primera religión.

Alguna de las reuniones de druidas que todavía siguen celebrándose.

¿Cómo se construyó Stonehenge?

Este aspecto es obra de continuos estudios. Lo más evidente es el origen de las piedras, en concreto las azules de uno de los círculos interiores. Su origen dista 400 kilómetros de Stonehege, además cada una de ellas pesa unas cuatro toneladas. Por lo tanto y pesar de no detenernos en el aspecto constructivo del monumento, este dato nos revela la gran organización de la sociedad que lo construyó.

La visita a Stonehenge.

Lo primero a tener en cuenta es que no se puede ir sin reserva previa. Una vez allí se tiene que acudir al Centro de visitantes. En el cual se puede observar un vídeo del proceso constructivo de Stonehenhe, y justo al lado una especie de museo sobre la vida neolítica. Por cierto, deja bastante que desear.

¿Merece la pena visitar el Stonehenge?
Evidentemente no podía faltar el “selfie” familiar.

Tras estas dos visitas de rigor un autobús recorre los tres kilómetros que separa el Centro de visitantes del monumento. Al llegar al mismo, comenzaremos a caminar por el foso construido a los 104 metros de diámetro. Por lo tanto a una distancia de cerca de 40 metros del Stonehenge, a esta distancia evidentemente lo único que se podrá hacer es fotografiarlo.

¿Quién gestiona Stonehenge?

 Este monumento es gestionado por la “English Heritage”. Se trata de un organismo del gobierno británico para promover el patrimonio histórico del Reino Unido. Hoy día el precio de la entrada al cambio ronda los 21€, lo cual lo considero desmesurado. Supongo que sirve para el cometido de preservar el patrimonio histórico, pero lo que no veo tan claro es que sirva para la promoción del conocimiento de la historia.

Conclusiones.

En primer lugar, los que se dirijan a Stonehenge con los ojos de un amante de la historia, les recomiendo plenamente la visita. Sin duda les va a impresionar el imaginar cómo tan fenomenal construcción se pudo realizar durante el Neolítico Europeo, por cierto muy retrasado respecto al de Oriente Medio o del Norte de África.

En cambio los que se dirijan con los ojos curiosos por ver o escuchar las miles de historias alrededor de Stonehenge, posiblemente les decepcione la visita. Sinceramente con el precio que cuesta la entrada, la English Heritage, podía haber elaborado una forma más interesante de acercarse a Stonehenge, el monumento megalítico más visitado del mundo.

En definitiva el que busque conocer mejor el monumento le recomiendo, por ejemplo la lectura que expongo al final. En cambio el que se quiera impresionar por la espectacular construcción neolítica, seguro que no le defraudará.

Por último, si alguno tiene más información de como acercarse para verlo de más cerca, que lo comparta con todos, en la sección: “Deja un comentario”.

Más info: Nº 2 de los Grandes enigmas de la Humanidad.

Imágenes: commons.wikimediapixabay

La montaña de Olérdola, desde la Edad del Bronce a la Edad Media.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olèrdola está, entre los municipios de Vilafranca del Penedés, Sitges  y Vilanova i la Geltrú, en el término municipal del mismo nombre.

La montaña de Olèdola es  una de las cumbres del macizo del Garraf, desde la cual se domina visualmente un amplio espacio. Esta característica será clave para el asentamiento del hombre, desde la Edad del Bronce, hace como  mínimo 3.800 años.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona
Montaña de enfrente sobre la que se han localizado algunas pinturas rupestres

Por otro lado, cualquiera que se acerque hasta allí conocerá aspectos importantes de cuatro de las culturas más importantes de la Península Ibérica. Además este yacimiento es un magnífico ejemplo de la continua transformación, a la que son sometidos los asentamientos a lo largo de la historia. Por lo tanto me gustaría presentaros un recorrido cronológico por el mismo

Edad del Bronce.

Son muy escasos los restos localizados de dicha época, y los más antiguos están datados aproximadamente del año 1.800 aC. Los materiales recuperados son vasijas, herramientas y restos de algún suelo de cabaña. Así mismo, de esta época sabemos que los pobladores de Olérdola ocuparon los riscos, tanto de la montaña en la que se encuentra el yacimiento como la situada enfrente.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

A parte de los restos comentados se siguen estudiando algunos casos de pinturas rupestres, pudiendo pertenecer al denominado Arte Esquemático. Antes de proseguir la visita, es necesario detenerse en una reproducción simulada, de cómo se construían estas cabañas en los abrigos de las montañas.

El poblado Ibérico.

Siguiendo la visita cronológicamente encontramos los restos de un poblado ibérico. En concreto los íberos se asentaron en esta montaña, sobre el siglo VIII aC, por lo tanto al principio de la Edad del Hierro, en la Península Ibérica. Los restos más antiguos pertenecen a un tramo de la muralla, sobre la cual se construirá la posterior muralla romana, hoy día es visible este hecho.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Algo mejor conservados están los restos del poblado ibérico que crecerá a partir del siglo V aC. Situados justo en la entrada del yacimiento encontramos los restos de una antigua tintorería, se encuentra en lo que parece ser una especie de barrio de artesanos.  En realidad  son visibles los canales y cubetas usados para teñir cueros o tejidos. Hay que mencionar además que son los únicos restos de este tipo de edificación encontrados del mundo íbero. También destacan los restos de una casa directamente tallados en la roca.

El pueblo romano.

Los romanos llegaron a Olérdola sobre finales del siglo II aC. Posiblemente al principio compartirán el poblado con los  íberos, hasta que evidentemente estos son sometidos a la romanización como el resto de la península Ibérica.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Los restos arqueológicos de esta ocupación romana son muy abundantes. Podemos comenzar por las murallas que a día de hoy siguen delimitando el yacimiento, ya que la puerta de entrada al mismo, es la misma que en dicha época romana.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Entre el resto de los vestigios romanos encontrados una cisterna que recogía el agua de la montaña a través de varios canales, su capacidad era de 350.000 litros. También podemos observar los restos de una cantera, lugar este de donde extrajeron la piedra para la muralla y para el último de los restos destacables. En concreto una atalaya del siglo I aC. De la cual solo se conserva la base, justo en la parte más alta de la montaña.

El pueblo medieval.

Tras la civilización romana, posiblemente el poblado quedó en desuso, ya que los siguientes restos arqueológicos datan de la Edad Media, en concreto del siglo X en adelante. Sus siguientes moradores serán los señores medievales de la Marca Hispánica, tras la expulsión de los musulmanes de la zona. Por lo tanto este poblado se convertirá en uno de los muchos castillos de frontera, su misión preservar las tierras recién conquistadas por los cristianos.

Evidentemente son hoy día los restos más visibles. Para empezar podemos ver los restos de un pequeño barrio comercial, donde se localizó una bodega medieval para la elaboración del vino. Curiosamente en tierras del Penedés, hoy día una de las más importantes de España en el cultivo de la vid.

En cuanto al pueblo medieval se situó donde había estado el poblado íbero en completa imbricación. Es decir, aprovecharon las mismas rocas donde situaron el poblado ibérico. En el mismo se observan las calles, los basamentos de las casas o los silos de almacenaje de cereal.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Entre los edificios singulares del mundo medieval, destacan los restos del castillo situados en torno a la Atalaya romana, la cual quedó dentro del mismo. Además de la iglesia de Sant Miguel en la cual se observan los restos prerrománicos del ábside y el arco de herradura de la entrada. Tras lo cual, sobre esta se irá sobreponiendo la actual iglesia románica, reconstruida varias veces.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Tras la época de más esplendor en el siglo XII y en la cual se recupera la paz. Los vecinos de Olérdola comenzarán a poblar el actual pueblo, situado en la falda de la montaña con mejor acceso a los campos de cultivo y las comunicaciones. Aunque curiosamente la necrópolis situada al lado de la iglesia de Sant Miguel, con las tumbas excavadas en piedra, fue utilizada hasta principios del siglo XX.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Otra de las curiosidades de este periodo medieval, será el surgimiento de un nuevo núcleo de población fuera de los límites de la muralla, aunque compartiendo montaña. Por algún motivo y al mismo tiempo se construía la iglesia de Santa Maria, junto a un poblado más pequeño y su correspondiente necrópolis excavada también en piedra.

Para terminar la visita

La visita se completa con un pequeño museo, donde están expuestas algunas de las piezas encontradas en el yacimiento. De  todas ellas, una de las más llamativas es la cara de un diablo encontrado en la Iglesia de Sant Miguel.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Por último, la visita se realiza por libre con audioguía  y el precio es de 3,50, con los correspondientes descuentos a estudiantes y jubilados

El debate entre fe y ciencia del Abate Breuil y sus seguidores.

Abate Breuil ¿Quién fue la primera mujer Eva o Lucy?

Eva, en un óleo de Alberto Durero y Lucy una reconstrucción del Museo de Historia Natural de Washington D C

Para comenzar puede parecer una pregunta extraña e incluso fuera de lugar. Además es necesario constatar que el Abate Breuil no llego a conocer el descubrimiento de Lucy. La cual está considerada como los restos homínidos más antiguos del planeta. Por lo tanto, es evidente que es una pregunta retórica, para acercarnos curiosamente al debate sobre los grandes prehistoriadores,  surgidos en el seno de la religión católica.

Pero de la misma manera debo reconocer que desde que conocí la historia del Henry Breuil, muchas veces me he repetido esta pregunta. Es más, decidí escribir sobre esta curiosidad de la historia, cuando por casualidad descubrí otro personaje similar en este caso el vasco José Miguel de Barandiarán. Que en contraposición al Abate Breuil sí que conoció el descubrimiento de Lucy en África en el año 1975. Además tras introducirme en el tema aparecieron otra serie de nombres, que comparten religión y su amor por prehistoria. Pero para  iniciar el debate es preciso acercamos a varios aspectos:

Charles Darwin.

El ser humano siempre se ha interesado por sus orígenes, y el conocimiento de las grandes civilizaciones precursoras de su historia. Así queda demostrado por el conocimiento durante la Edad Media europea, de la cultura griega, romana e incluso egipcia, o de otras partes del mundo como la China de Marco Polo. Pero este siempre había sido una especie de límite en los estudios de la antigüedad, hasta la llegada de Charles Darwin. En primer lugar con la publicación en 1859 de La Teoría de las Especies y  posteriormente el Origen del Hombre en 1871. Por lo tanto, pasado el ecuador del siglo XIX, Charles Darwin fue el precursor del estudio de la prehistoria, lo que se puede imaginar como un cataclismo en la Santa Sede Católica.

Portada de El origen del Hombre de 1871

Providentissimus Deus

Dicho de otra manera, estamos ante la encíclica Papal de 1893 “Sobre el estudio de las sagradas escrituras”, y llevada a cabo por el Papa León XIII. Se trata de un llamamiento a luchar contra el reciente nacimiento de los estudios prehistóricos, que evidentemente ponen en peligro los textos bíblicos que nos presentan a Adán y Eva como precursores de la humanidad. A su vez convoca, a una elección por parte de las autoridades pertinentes en la materia, de profesores que hayan adquirido la cultura científica apoyada en las prácticas de la Biblia. Por último destacar, que evidentemente critica la teoría de la evolución de Darwin, todo ello a pesar de la renovación de la fecha de la creación según la Biblia a 6000 años.

Llegado a este punto podemos pensar a grandes rasgos, la educación que encontraron y hacia donde se dirigieron intelectualmente los personajes siguientes:

Abate Henry Breuil

Henry Breuil recién ordenado Sacerdote

Sin lugar a duda estamos ante el padre de la Prehistoria. Henry Breuil nació en Mortain un pequeño pueblo de la Baja Normandía en el año 1877. Desde muy joven encaminó su vida a los estudios católicos, y a su gran pasión la investigación de la prehistoria. En primer lugar se consagró sacerdote en el año 1900, y posteriormente obtuvo la Licenciatura en Ciencias Naturales en la Sorbona de Paris. Tras lo cual, y tras ser liberado de sus funciones por la iglesia, dedicó su vida a estudiar la Prehistoria. Por decirlo de alguna forma, pocos yacimientos o cuevas de Francia y la Península Ibérica quedaron sin ser estudiados por nuestro personaje. Además de viajar por todo el mundo, a la llamada de cualquier avance en un campo tan novedoso como los estudios prehistóricos.

Pero si en algún campo destacó el Abate Breuil, fue en el estudio del Arte Paleolítico. Hay que mencionar, además que fue el primero en establecer un sistema para la clasificación del Arte Parietal, datándolo entre los 30.000 y los 8.000 años de antigüedad. Por lo tanto, entrando en clara contradicción contra los supuestos de la Encíclica Papal de León XIII. Dicha clasificación completada por André-Leroi-Gourham sigue hoy día en vigor.

José Miguel de Barandiaran.

El padre de los estudios sobre el origen de la Cultura Vasca

Nacido en 1889 en Autun, un pueblo del interior del País Vasco. De igual manera que el Abate Breuil, y siguiendo los consejos de su madre se ordena sacerdote en 1914. Así mismo un año después se licencia en Teología por la Universidad de Burgos. Pero a partir del año siguiente se dedica de pleno a la investigación de la prehistoria. En concreto junto a Telésforo de Aranzadi y Enrique Eguren consiguen excavar y sacar a la luz los dólmenes de la Sierra de Aralar, tras lo cual se dedican los siguientes 20 años al descubrimiento de la prehistoria del País Vasco. Durante dicho periodo entabló amistad con Henry Breuil.

Pero cuando estalla la guerra civil tiene que exiliarse en el País Vasco Francés. Desde donde es reclamado por los principales  congresos internacionales de Prehistoria. Tras lo cual vuelve al País Vasco en 1953 y dedica el resto de su vida al estudio de la Cultura Vasca. Muere en 1991 con la nada desdeñable cifra de 101 años.

Otros ejemplos

La historia cuenta con varios personajes similares, que tras ordenarse sacerdotes dirigen su mirada a la prehistoria. Por poner algunos ejemplos, podemos hablar de los franceses Pierre Teilhard de Chardin, y el Abate André Glory.

El primero de ellos guiado por su madre se convierte  en jesuita, tras los cual inicia su aventura por la prehistoria. A Pierre Teilhard debemos el descubrimiento del Hombre de Pekín. Dicho de otra forma los primeros restos de homo erectus fuera de África, evidentemente en China.

Mientras el Abate André Glory, tras ordenarse sacerdote en 1933, se convierte en el discípulo más aventajado de Henry Breuil. En concreto, acabando una de las obras de investigación más importantes del Arte Parietal Prehistórico, en la cueva de Lascaux entre 1952 y 1963.

Cueva de Lascaux

Respuesta de la Iglesia.

Es evidente, que la lucha de todos estos hombres del seno de la iglesia, por demostrar las teorías evolucionistas de Darwin. En realidad fueron pequeños o grandes, según se mire, toques de atención a la Iglesia Católica. Aunque por su parte esta siguiera todo el siglo XX anclada en sus posturas retrogradas. En definitiva, pienso que  la Santa Sede Católica sigue sin separar ciencia y religión, por los menos a grandes rasgos.

A pesar de que en la encíclica Papal de 1950 denominada Humani Generis, del Papa Pio XII, no se niega los avances sobre el origen prehistórico del hombre.  Es más, se puede decir que conceden la duda de la existencia del cuerpo humano con anterioridad a la propuesta de la Biblia. Pero en todo caso separando al cuerpo del alma humana, la cual nace de la mano de la creación católica. En definitiva y según estos postulados, los artistas que pintaron Lascaux o Altamira, por poner un ejemplo, son humanos sin alma.

Por último aplaudir la valentía de todos estos personajes, que junto a otros, han conseguido en poco más de 150 años revelarnos los secretos del nacimiento de la especia humana.

No quiero terminar, sin invitaros a todos, a que me deis vuestras opiniones sobre este controvertido, y desde mi punto de vista apasionante tema.

Imágenes: commons.wikimedia

Fuentes: introduccionalahistoriajvg      vatican.va      vatican.va

Cueva de Mas-d’Azil, un escaparate para prehistoria

Situada en el sur de Francia, la cueva de Mas-d’Azil ha resultado uno de los descubrimientos más importantes del siglo XX, en el conocimiento de la prehistoria. Tanto para la arqueología por los grandes resultados que ha dado para su estudio, como para todos los aficionados que quieran acercarse a este fascinante mundo. Con el fin conocer la forma de vida y las costumbres de nuestro antepasados. Para todo ello la cueva de Mas-d’Azil es un fantástico escaparate, ya que por ella han pasado como mínimo según datos actuales, no menos de tres culturas prehistóricas desde hace más de 38.000 años.

Situación.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que solo se puede llegar con vehículo particular.   Las ciudades cercanas más importantes son Foix a 34 km y Toulouse a 83 km. Por lo demás no tiene perdida, la misma carretera  D 119 por la que llegas, pasa por el interior de la cueva. Este fue uno de los motivos de los grandes descubrimientos, al remover la tierra para su construcción y adecuación. Los primeros trabajos comenzaron en 1858 para la construcción de un camino,  desde entonces hasta ahora los hallazgos han sido continuos.

Solo llegar te das cuenta que es un sitio especial, no es una cueva en sí. Estamos ante un túnel excavado en un gran roca caliza por el rio Alize, al que desembocan varias galerías excavadas por el agua, un lugar perfecto para el refugio tanto de animales como del homo sapiens.

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La visita se hace con guía especializado que suelen ser los mismos encargados del trabajo de arqueología, para consultar los horarios os dejo el siguiente enlace: sites-touristiques-ariege.es, la visita es de aproximadamente de una hora, y además se completa con una audioguía para los que no comprendan el francés. Durante la visita a parte de descubrirnos los lugares donde se han realizado los principales hallazgos, los guías nos acercan a las principales características de las tres culturas prehistóricas comentadas.

Cultura Magdaleniense.

Una de las cosas más curiosas cuando te acercas a la prehistoria por primera vez, es la constatación de que nuestro antepasados no vivían en estas cuevas, o por lo menos de forma estable.  Aquí en Mas-d’Azil es un buen sitio para comprobarlo.  En este lugar se han encontrado cientos de restos arqueológicos de esta cultura, la cual vivió, una de las épocas más frías de la historia del planeta entre hace 18.000-10.000 años.

La hombres y mujeres de la cultura Magdaleniense vivían de forma nómada, persiguiendo las manadas de bisontes, caballos y cérvidos. Además fueron también los grandes artistas de la prehistoria como podemos ver en la cercana cueva de Niaux. Dicho aspecto, junto  a la gran proliferación de utensilios para la caza realizados con huesos y asta de los animales, son las principales características de dicha cultura.

En Mas-d’Azil existen pinturas paleolíticas, pero no están abiertas al público por motivos de conservación y de dificultad de acceso. Pero la principal característica es la segunda de dichas características, los hallazgos de utensilios para la caza. La denominada industria lítica y ósea de Mas-d’Azil son muy importantes, y han llevado a los expertos a dictaminar que la Galería de los Sílex (como se le ha denominado), fue un autentico taller paleolítico. En esta cueva se encontró el propulsor del “cervato de los pájaros”. Una herramienta para disparar las lanzas más lejos, y más fuerte. Además es necesario constatar que es uno mejor conservados de la prehistoria. Por último destacar que los usuarios magdalenienses de esta cueva, usaron la parte derecha de la cueva aproximadamente entre hace 17.000 y 12.000 años.

Cultura Aziliense.

Mil años después entre 11.000 y 7000 años antes que nosotros, moraron la cueva unos habitantes con otras costumbres. Aunque de la misma especie Homo Sapiens pero con evidentes diferencias con los anteriores. Durante este periodo, denominado epipaleolítico, comienza la sedentarización de nuestra especie en Europa.  A  esta época se le ha denominado como una especie de paso intermedio entre los cazadores-recolectores paleolíticos y los agricultores neolíticos. Esto es debido en parte al cambio climático que se produce, la última glaciación sufrida da paso a un clima más similar al actual. Por dicho motivo, estas culturas son sometidas a un intenso proceso de cambio.

Los grandes animales como el elefante lanudo desaparecen, otros como el bisonte o el reno emigran al norte. En esta zona aparecen los bosques y se pierden los espacios abiertos, esto produce un cambio en la fauna. Esta cultura tiene ahora que cazar ciervos, corzos, jabalíes o conejos. Es aquí donde es significativa la importancia de esta cueva, en el margen izquierdo del río han aparecido gran cantidad de industria lítica mucho más pequeña y arpones, signo de que vivían también de la pesca. Fueron de tal importancia los hallazgos que la cultura lleva el mismo nombre de este yacimiento. Junto a esta industria se localizo una forma de arte prehistórico singular, cientos de guijarros pintados o grabados con diferentes símbolos geométricos, su significado es uno de tantos enigmas que nos ha dejado la prehistoria.

Cultura Auriñaciense.

La gran sorpresa para los arqueólogos de INRAP se produjo en 2011. Dicho año la datación de unos huesos encontrados dio 38.000 años.  Ratificados en 2013 y en estudio en la actualidad cuando se sigue buscado la presencia de más restos con dicha datación.

 La cultura auriñaciense es una de las más perseguidas por los arqueólogos y prehistoriadores.  Se piensa que comenzó hace unos 40.000 y esta protagonizada por los primeros Homo Sapiens que llegan a Europa. Lo que genera enormes dudas es su procedencia, por lo que su estudio es muy importante para conocer el proceso, por el cual el Homo Sapiens acabó sustituyendo al  Homo Neardhental. Este último, posiblemente empujado por la llegada de los primeros Homo Sapiens desde Europa Oriental, se acaba refugiado en la Península Ibérica.

La recomendable visita a la cueva de Mas-d’Azil, puede ser completada con la visita al museo de de Arqueología en Mairie.  Esta a escasos 800 metros de la entrada de la cueva.  En el mismo se exponen la mayoría de objetos encontrados en la cueva, su entrada es gratuita acudiendo con el ticket de la visita a la cueva.

José Mari Escalante

Imagenes: Rosalba Sánchez y donsmaps

Fuentes: Maillo, J.M: ; Quesada López, José Manuel ; Francisco J. Muñoz ; Joaquín R. Bárcena ; Jesús F. Jordá ; Sergio Ripoll; (2014) PREHISTRORIA I. LAS PRIMERAS ETAPAS DE LA HUMANIDAD.