El Crac de los Caballeros, el castillo más admirable y mejor conservado del mundo.

A lo que podemos añadir más inexpugnable, o al menos eso es lo que pensó Thomas Edward Lawrance, el célebre Lawrance de Arabia, un día del verano de 1909, cuando se presentó delante de aquella enorme mole de piedra situada en las montañas del sur de la actual Siria.

Lawrance de Arabia.

Al oficial del ejército británico, T. E. Lawrance nacido en 1888 en condado gales de Caernarvonshire, se le suele asignar una pasión por los castillos desde su niñez. Debido a ello se matriculó en 1907 en el Jesus College de Oxford para estudiar su pasión, la historia. Desde que comenzó segundo curso tuvo claro el camino que debía seguir su carrera, ya que eligió Historia militar y estratégica como proyecto de investigación.

Ese mismo verano de 1908 ya emprendió su labor de recopilar información para su tesis doctoral. Dicha labor consistió en recorrer en bicicleta el centro y sur de Francia, para elaborar un detallado dossier sobre los castillos medievales del país galo. Pero no debió ser suficiente para él, así que el verano siguiente siguiendo los consejos del director del museo Ashmolean de Oxford se dirigió a la costa del actual Líbano, para estudiar los castillos que habían construido en la zona los cruzados cristianos.

Lawrence de Arabia
Lawrence de Arabia

Acompañado de su libreta de apuntes, su pistola y su brújula recorrió los caminos de Oriente Próximo en busca de al menos 35 castillos que aparecieron en su tesis doctoral. Titulada “la influencia de las Cruzadas en la arquitectura militar europea” evidentemente supuso una matrícula de honor para nuestro personaje, además de suponer en la actualidad uno de los documentos más importantes para el conocimiento de los castillos cruzados.

El comienzo de El Crac de los Caballeros.

Como es conocido en el año 1099 los cruzados cristianos toman la ciudad de Jerusalén. Pocos años después en 1110, Tancredo de Hauteville se hace con la fortaleza musulmana denominada el Castillo de los Kurdos, que se encontraba en plena fase de construcción desde que el emir de Alepo la mandó levantar en el año 1031.

Pero tendrán que llegar los caballeros de la Orden Hospitalaria en 1142 tras la cesión del Conde Raimundo II de Trípoli, para que entre ese año y 1170 se acabe convirtiendo en el majestuoso Castillo del Crac de los Caballeros, que más de ocho siglos después encuentre el aventurero, arqueólogo y militar británico T. E. Lawrance.

Una historia de asedios, con trampa final.

Hasta una docena de asedios tuvo que resistir la fortaleza cristiana ante los repetidos intentos musulmanes de recuperar la plaza, los más célebres vinieron del gran Saladino. El primero tuvo lugar en 1180 y el segundo de ellos tras la gran victoria musulmana en la Batalla de Hattin (1187), un año después el asedio continuaba sin éxito, a lo sumo con la muerte del maestre de la Orden del Hospital.

Tuvo que pasar cerca de un siglo para que los musulmanes se instalasen en el Crac de los Caballeros. Concretamente el 3 de marzo de 1271 el sultán de Egipto Baybars, decide buscar un toque de prestigio ante sus rivales musulmanes, para ello era necesario conquistar el inexpugnable castillo cristiano. El asedio duro más de un mes y resultado a pesar de haber reunido el mayor ejército musulmán hasta la fecha, fue infructuoso como los anteriores. Solo habían conseguido romper la primera línea defensiva, pero el interior del castillo seguía imperturbable, ocupado por unos cuantos caballeros con la ayuda de los valientes campesinos.

Pero algo cambio esta vez, a principios del mes de abril una paloma mensajera se posó en el interior del recinto principal. El mensaje era claro, los caballeros hospitalarios debían abandonar la fortaleza, y pactar con el enemigo la entrega, a cambio de su propia protección hasta la zona cristiana en los alrededores de Acre. Dicho y hecho, el día siguiente los caballeros hospitalarios junto al resto de habitantes de la fortaleza abandonaban el Crac de los Caballeros, ante la atenta mirada de los impasibles mamelucos del sultán Baibars.

El sultán Mameluco Baibars
El sultán Mameluco Baibars

La célebre nota iba firmada por el propio Gran Maestre de la Orden Hospitalaria de Trípoli. Es evidente que todas las miradas apuntan a un engaño por parte de los consejeros del sultán egipcio, pero es un aspecto que no ha podido ser demostrado. Aunque nadie deba descartar una salida por la puerta de delante, de unos caballeros cristianos abandonados a su suerte, ante la presión ejercida por los musulmanes en los escasos territorios que los primeros conservaban todavía en los alrededores de Tierra Santa. Sea como fuese, lo claro e incontestable es que la fortaleza del Crac de los Caballeros se mostró como la más inexpugnable de todas las que fueron construidas en el periodo de las cruzadas cristianas, ya que es evidente que nadie consiguió conquistarla por la fuerza.

Las murallas defensivas de El Crac de los Caballeros.

Como bien nos describió Lawrance de Arabia fueron varios los puntos que hicieron del Crac un recinto impenetrable para los enemigos. Además podemos añadir que su enorme extensión de 2,5 hectáreas, hacen de este hecho un valor añadido. La fortificación es considerada de anillos concéntricos, en primer lugar se construyó el castillo interior todo rodeado de una gran muralla defendida por torres circulares y un gran baluarte en el sur, el lugar más vulnerable de la instalación.

Posteriormente se añadió la muralla exterior, prácticamente el doble de alta que la primera y toda ella defendida por diferentes torreones, unos circulares y otros cuadrados  para adaptarlos a una mejor defensa. Llama la atención especialmente las ridículas dimensiones de la puerta de entrada, no mayor que la de cualquier estancia interior. Entre ambas murallas un espacio vacío donde se desarrollaba la vida cotidiana del castillo en tiempos de calma, pero que luego se convertía en una ratonera para los invasores de la fortaleza. A este aspecto se sumaba la puerta de acceso entre el exterior de la fortaleza y el interior del recinto principal. Dicha entrada se efectuaba a través de unos pasillos en forma de zig-zag y con la particularidad de que se encontraban techados y con diferentes agujeros, por los que los defensores del castillo arrojaban desde flechas hasta aceite hirviendo.

Un castillo preparado para largos asedios.

Según Lawrance de Arabia la fortaleza hospitalaria estaba preparada para resistir cinco años, con 2000 hombres, y 1000 caballos de guerra en su interior. Como ha quedado dicho, el Crac de los Caballeros resistió al menos 12 asedios, para que esta empresa tuviera éxito el castillo contaba con las estructuras necesarias para que los caballeros no desvanecieran en la protección de mismo.

El célebre Salón Gótico
El célebre Salón Gótico

Uno de los primeros elementos que llaman la atención en un acueducto que llega al castillo por el lado sur del mismo, su función abastecer nueve cisternas distribuidas por todo el perímetro del castillo. Sus enormes almacenes, de hasta 120 m,  podían contener grano y animales para el sustento alimenticio de los caballeros hospitalarios.

Una vez resulto dicho sustento, los caballeros hospitalarios contaban con una serie de estancias destinadas a favorecer su forma de vida en el interior de la fortaleza.  Sus aposentos se hallaban en el interior de la muralla perimetral exterior, distribuidas en diferentes salas con algunas de ellas de más de 100 m de largo. En dicha muralla también se encontraban las caballerizas y evidentemente los puestos de vigilancia. Su vida a buen seguro transcurría entre dicha muralla exterior y el espacio que se abría entre las dos murallas, allí se instalarían los talleres, las tiendas, o los lugares de entrenamiento.

En el castillo principal, o central, se hallaban los edificios comunes más significativos, con la excepción de una austera habitación que se encontraba en una de las torres del sur, su inquilino el Gran Maestre de la Orden. Del resto de edificaciones destaca la capilla, que curiosamente tiene dos puertas de entradas una hecha por los cristianos, y la otra tras la toma por los musulmanes, que además la utilizarían como mezquita tras construir en ella un minbar. La otra significativa estancia era el lugar de reuniones de los dirigentes hospitalarios. Se trataba de su gran sala gótica de 27 metros y cubierta con bóvedas de crucería. Fue una de las últimas construcciones cristianas en llevarse a cabo, a mediados del siglo XIII. Además de una de las más seguras al hallase en el centro del castillo de El Crac de los Caballeros.

La capilla cristiana con el Minbar
La capilla cristiana con el Minbar

Patrimonio de la Humanidad.

Esta impresionante fortaleza fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2006, los motivos ser uno de los mejores ejemplos, sino el mejor, de las construcciones cruzadas en Oriente Próximo. Un verdadero símbolo de la necesidad de favorecer un progreso técnico en la arquitectura militar, así como de la necesidad de adaptación de las construcciones a las dos culturas que pasaron por la zona, cristianos y musulmanes.

Sin olvidar que a principios del siglo XXI era una de las mejores conservadas, esperemos que tras bombardeos de 2012-2013, podamos seguir pensando lo mismo y que los daños de la guerra en Siria sean los mínimos.

Leptis Magna, la Roma del desierto.

Detalles del mercado de Leptis Magna donde aparece Gorgona (su sola mirada te dejaba petrificado)

 

Viajamos al norte de Libia, concretamente a unos 125 km al este de su capital Trípoli, para conocer uno de los restos arqueológicos más espectaculares que el Imperio Romano dejó en tierras africanas. Es preciso recordar las dificultades que en la actualidad tiene recorrer ese país, parece ser que el norte es una de las zonas más seguras, pero lo primordial es informarse previamente, os dejo el enlace del ministerio del interior de España, por si lo queréis consultar; exteriores.gob

La historia de Leptis Magna.

La ciudad de Leptis Magna debe su fundación a los fenicios. Situada en la desembocadura del Wadi Lebda, su orografía era la ideal para el establecimiento de una colonia fenicia, en este caso de la ciudad de Tiro. Es decir un territorio fértil, con salida al mar y en las cercanías de las rutas caravaneras que venían del interior del desierto del Sahara. Desafortunadamente son muy escasos los restos de este periodo, que se circunscriben a unas pocas tumbas de los siglos III-IV aC. Así como las escasas fuentes, las cuales nos desvelan una próspera ciudad púnica al servicio de Cartago, la capital de los cartaginenses.

Tras la segunda guerra púnica la ciudad pasará a estar regida por los númidas al servicio de los romanos, en concreto tras alguna especie de pacto entre el rey númida Missinisa y las autoridades romanas. Aunque se trata de un periodo bastante desconocido y no se descarta que pasara de manos númidas a cartaginesas, debido a sus continuas disputas.   Posteriormente a finales del siglo I aC., ante el levantamiento de Yugurta contra Roma, la ciudad de Leptis Magna se convirtió en residencia militar romana, desde ese momento se mantendrá definitivamente en la órbita de Roma.

Leptis Magna romana.

La anexión definitiva de la ciudad a las estructuras romanas se produjo tras la Batalla de Tapso (46 aC.). Dicha guerra tuvo como contendientes al Senado Romano encabezado por los herederos políticos de Pompeyo, con la ayuda de los Númidas, contra las tropas de Julio Cesar. La victoria de este último acabará imponiendo a la ciudad de Leptis Magna su anexión la provincia romana de África.

Su progreso político, económico y social  a partir de ese momento fue en continuo crecimiento, a la misma vez que se iba gestando la ciudad romana de Leptis Magna. Desde los tiempos del primer emperador Augusto (27aC.-14 dC.) se introdujeron en la antigua ciudad púnica los planes urbanísticos romanos, es decir la clásica retícula atravesada por el cardo y el decumanus. Además  de los primeros edificios propiamente de la cultura romana, como fueron el mercado y el teatro.

Teatro romano de Leptis Magna
Teatro romano de Leptis Magna

Su sucesor Tiberio no le fue a la zaga, acometiendo la construcción del templo de Roma y de Augusto en el entorno del primer foro de la ciudad. Tras este posiblemente Nerón, le concedió el estatuto de municipio romano y finalmente Trajano la convirtió en Colonia.

Con todo ello Leptis Magna estaba preparada para ver nacer al primer emperador romano nacido en África, descendiente de una familia de bereberes númidas. En concreto este hecho se produjo el 11 de abril del año 146, evidentemente nos referimos a Septimio Severo emperador entre 193-211. Desde su nombramiento, el embellecimiento de su ciudad natal sería un aspecto muy importante para el nuevo emperador. De tal manera, que durante el periodo de la dinastía severa, que incluye sus sucesores, Leptis Magna se convirtió en la ciudad romana más bella de toda África.

El declive de Leptis Magna.

Se puede decir que nuestra protagonista pasó en pocos años del todo al nada. Tras la caída de la dinastía Severa, la gran crisis del siglo III pasó factura a Leptis Magna, los problemas surgieron por motivos naturales, el torrente que pasaba por la ciudad fue anegando las calles, mientras las arenas del mar eran arrastradas a los bordes de la ciudad. Poco a nada se podía hacer, ya que la comentada crisis no dio la oportunidad de acometer las obras urbanísticas necesarias para revertir la situación.

El siglo siguiente la ciudad fue continuamente presa de las tribus bereberes, su debilitamiento fue de la mano  del declive del Imperio, hasta que en el año 445 es tomada por los bárbaros vándalos. Aunque durante el periodo bizantino, entre finales del siglo VI y principios de VII, pareció resurgir, la llegada de los musulmanes la sumió en las arenas de la costa tripolitana.

Allí se mantuvo hasta principios del siglo XX, momento en el que los arqueólogos italianos comenzaron a sacar a la luz esta joya del Imperio romano, la cual fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1982.

Los edificios más destacados de Leptis Magna.

Algunas fuentes señalan que en Leptis Magna pudieron existir cerca de 180 edificios públicos, que daban servicio a más de 100.000 romanos en tiempos de la Dinastía Severa.

Zona próxima al mar.

Como toda ciudad costera que se precie, Leptis Magna contaba con un espectacular puerto de más de 100.000 m2, rodeado de templos, pórticos y almacenes. Construido sobre los restos del antiguo puerto púnico fue adecuándose al crecimiento de la ciudad, por lo que la última restauración en tiempos de los Severos quedó completada con un gran pórtico de columnas dóricas. Otros edificios anexos al puerto era el faro de la ciudad y dos templos uno de ellos dedicado al Dios Júpiter.

Muy cerca del puerto se localiza el primer foro de la ciudad, hoy denominado Foro Viejo. Fue construido durante el mandato de Augusto, posiblemente sobre los restos de la ciudad púnica. Entre dicho foro y el mar se alzaron tres templos, uno de ellos en honor a Hércules, el siguiente a Liber Pater y entre ambos el principal de ellos, erigido por Tiberio en honor a Roma para divinizar al primer emperador Augusto.

La ciudad de los arcos romanos

Por otro lado parece ser, que cada emperador tenía costumbre por hacerse construir en Leptis Magna su propio arco, o al menos esto podemos deducir de la proliferación de estos monumentos en dicha ciudad. Por orden destacar los de Tiberio y Vespasiano, este último el único que genera dudas reales sobre su origen. Para continuar con los emperadores antoninos, encabezados por Trajano, Antonino Pio y Marco Aurelio. Pero el que se llevó la palma fue el erigido en honor a su hijo predilecto, el arco de Septimio Severo, situado en una de las entradas que vienen del suroeste, es un espectacular tetrápilo en el cual aparecen representados la familia de los severos.

Arco de Septimio Severo en Leptis Magna
Arco de Septimio Severo en Leptis Magna

Zona oeste de Leptis Magna.

En la zona más occidental de la ciudad, en las proximidades del limes de la misma, se construyeron tres de los edificios más significativos de la cultura romana. Por un lado el mayor teatro romano que se construyó en todo el continente africano, edificado por el primer emperador Augusto, y que hoy día uno de los edificios más significativos de las ruinas de Leptis Magna y uno de los teatros mejor conservados del mundo.  Construido bajo el mecenazgo de un tal Annobal Rufo, es una muestra de los poderes locales que adquirieron los ricos comerciantes de la nueva ciudad romana.

Precisamente para fomentar ese comercio, principal fuente de ingresos de Leptis Magna, en la insula contigua se construyó con anterioridad al teatro, el mercado de la ciudad. De estructura rectangular y con dos grandes construcciones circulares en el centro del mismo, las tiendas y tabernas daban al interior del recinto. Este espacio comercial fue completado unas décadas después con otro edificio destinado al mismo uso, se trata del “Chalcidicum” también de forma rectangular y rodeada de un pórtico donde se alojaban las tiendas.

Construcciones circulares del mercado de Leptis Magna
Construcciones circulares del mercado de Leptis Magna

Termas, circo y anfiteatro.

Edificios que no pueden faltar en una ciudad romana que se precie como tal. La termas romanas fueron construidas por el emperador viajero, Adriano, como es conocido, un enamorado del continente africano. Fueron situadas al lado del cauce del Wadi Lebda completadas con una Palestra y ambas de grandes dimensiones, queda constancia de grandes obras de mejoras durante los mandatos de Cómodo y por supuesto de los Severos.

El anfiteatro romano con capacidad para más de 15.000 espectadores fue construido cerca del mar, fuera de la ciudad en la zona más oriental de la misma, debió ser una de las zonas más perjudicadas por la crisis del siglo III y por lo tanto de los primeros edificios que se abandonaron.

Anfiteatro romano de Leptis Magna
Anfiteatro romano de Leptis Magna

La ciudad completada por los Severos.

Recordar que la Dinastía de los Severos procedentes de esta ciudad mandó en el Imperio entre los años 193-235. A parte de los edificios que nombraremos, es preciso comentar que la ciudad fue sometida en este periodo a una gran ampliación. El proyecto urbanístico fue dirigido por un amigo personal de Septimio Severo, conocido como Fulvio Plautiano. Toda esta ampliación tiene el sello de los gustos personales del emperador y de su esposa Julia Domna, su origen siriano llevo a la ciudad africana a tener una fisonomía muy cercana a las grandes ciudades romanas de oriente Próximo, como por ejemplo Palmira.

Entre los edificios construidos en esta época destaca el foro Severiano, que tenia las dimensiones de un campo de fútbol actual (100 x 70 m). Rodeado en tres de sus lados de un espectacular pórtico con columnas, sus capitales recuerdan a los de Pérgamo y además fueron construidos en Asia Menor, único espacio geográfico con ese tipo de mármol blanco.

La Basílica de los Severos en Leptis Magna
La Basílica de los Severos en Leptis Magna

La basílica es de planta cuadrada con tres naves y dos de ellas culminadas en ábside, fue construida en la zona más cercana a la ciudad vieja. Por último destacar otro nuevo templo construido entre el foro nuevo y la zona de las termas, que recuerda al Altar de Pérgamo, para su culminación fue revestido con un espectacular granito de color rojo.

Silvia Marín, restauradora del CRBMC, nos revela el método que se usará para restaurar la Naveta des Tudons.

A mediados del pasado mes de marzo, las noticias sobre las pintadas en la Naveta des Tudons inundaban los periódicos digitales de nuestro país. Para estupor de todos los amantes de la historia y la arqueología, dicha construcción, erigida por los habitantes de la Cultura Talayótica, amanecía con decenas de grafitis sobre sus piedras que cuentan con alrededor de tres mil años de historia.

Para contarnos sus impresiones sobre el monumento y en especial para conocer cómo será su proceso de restauración, hoy en Caminado por la Historia contamos con la presencia de Silvia Marín, arqueóloga y conservadora-restauradora, profesora de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Catalunya.

  1. En primer lugar, Silvia, muchas gracias por acompañarnos. Para comenzar nos gustaría conocer tu impresión sobre la Cultura Talayótica, ¿la conocías con anterioridad?o por el contrario, ¿es la primera vez que te encuentras ante el reto de restaurar uno de sus magníficos restos arqueológicos?

Hola José Mari, muchas gracias a ti por entrevistarme. Pues es la primera vez que tengo la suerte de trabajar en un monumento talayótico, lástima que haya sido en estas circunstancias, como bien sabes, por causas vandálicas. La verdad es que la cultura talayótica es increíble, hay que ver los restos in situ porque son muy monumentales, no te los imaginas tan grandes y tan complejos hasta que los visitas. De verdad que no valoramos suficientemente el tesoro patrimonial que tenemos en las islas y es realmente increíble.

Talatí de Dalt (Menorca)
Talatí de Dalt (Menorca)
  1. ¿Dónde reside la importancia de la Naveta des Tudons, dentro del contexto de la prehistoria reciente de las culturas mediterráneas?

Pues La Naveta des Tudons forma parte del excepcional conjunto monumental prehistórico de Menorca, de hecho, está considerada la construcción más importante de la Prehistoria balear y el edificio completo conservado más antiguo de toda Europa. Además, este tipo de navetas existen sólo en Menorca, son algo único en el mundo. Por otro lado, su construcción de dos pisos, su técnica ciclópea monumental… la hacen excepcional porque estamos hablando de una construcción prehistórica muy avanzada. Y además, la naveta aportó mucha información histórica ya que en su interior se hallaron restos de más de cien inhumaciones junto a su ajuar funerario, que incluía brazaletes de bronce, botones de hueso, armas, vasos cerámicos, estuches de cuero en los que se guardaba cabello… mucha información ritual funeraria. Además, hay que añadir que normalmente encontrar material orgánico tan antiguo y en buen estado de conservación es muy difícil y para los conservadores-restauradores no deja de ser un hallazgo realmente excepcional.

  1. Sabemos que no viajas sola, preséntanos un poco a tu compañero Aleix Barberà.

Pues Aleix Barberà es un muy buen restaurador, especialista en piedra, escultura y pintura mural. Trabaja tanto en la restauración propiamente dicha como en la restauración virtual y la virtualización del patrimonio en diversas instituciones, como por ejemplo en “Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya”. Además, compartimos una misma línea metodológica, que eso es lo más importante cuando trabajas en equipo, así que es genial trabajar juntos siempre que podemos.

  1. ¿Cuáles son los motivos de la elección de Silvia Marín y Aleix Barberà, para restaurar la Naveta delsTudons?

Pues el consejo insular fue advertido de las pintadas en La Naveta y, a falta de un técnico de conservación en la isla, pidieron asesoramiento al Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. El CRBMC nos envió a nosotros porque aplicamos una metodología muy respetuosa para la limpieza de obra patrimonial y a la vez muy eficaz. Esa metodología ha sido creada por el Dr. Richard Wolbers de la Universidad de Delaware (USA) y significa realmente un antes y un después en el mundo de la restauración. De hecho, el Dr. Wolbers ha estado en Barcelona 10 días impartiendo tres workshops justo hace un mes.

  1. Como nos comentas, hace unas semanas pasó por Cataluña uno de los mayores expertos mundiales en restauración, ¿nos puedes presentar al personaje y hablarnos un poco sobre sus revolucionarios métodos?

El Dr. Richard Wolbers es un magnífico profesor y uno de los restauradores más importantes del mundo, si no el más importante. Su metodología de limpieza ha cambiado totalmente la forma de intervenir una obra de arte. Su aproximación siempre es más ecológica y segura, reduciendo totalmente los riesgos para la obra, es decir, que se trabaja controlando la humectación, el pH y la conductividad tanto de la solución como de la superficie patrimonial. Todo eso hace muy controlable todo el proceso. Además, se trabaja para no dejar residuos en la obra y también para reducir riesgos para el restaurador (tratamientos no tóxicos). Por ponerte un ejemplo, para eliminar una pintura de aerosol normalmente trabajaríamos con disolventes, ¿verdad? Pues con el método Wolbers podrías eliminarlo, como ha sido el caso, con una solución acuosa, eso sí, ajustando el pH y añadiendo un quelante (un secuestrante de iones metálicos en concentraciones ínfimas). Ese pH, además de hacer más solubles algunos elementos (como por ejemplo la pintura de aerosol), también ayuda a que no se disuelvan otros elementos, como por ejemplo la piedra. De esa manera, podemos eliminar el aerosol sin afectar a la piedra.

  1. Nos puedes contar de forma entendible para los no iniciados en el tema de la restauración, ¿Cuál es el método elegido para devolver a la Naveta a su estado más fidedigno?

Pues el problema de las pintadas con aerosol suele ser que penetran mucho en la piedra y por eso son tan difíciles de eliminar. Además, en este caso, ha sido más complicado aún porque la superficie de la piedra está casi toda cubierta por líquenes y estos organismos han atrapado la pintura en su interior. Después de algunas pruebas, se ha optado por una solución acuosa de pH ligeramente básico, que proteja la piedra calcárea del monumento, a la que hemos añadido un quelante para ayudar a la remoción de la pintura negra y para aligerar los líquenes, que dificultaban todo el proceso.

Silvia Marín en Hatta (Golfo Pérsico)
  1. ¿Cuánto tiempo tardaremos en ver restaurada la Naveta des Tudons?

Pues esto depende ahora del consejo insular o del gobierno de Menorca, porque tras nuestro informe se va a realizar un concurso público para elegir a la empresa que realizará la restauración completa. Supongo que en breve (unos pocos meses) ya estará completamente libre de los grafitis que han distorsionado su lectura histórica.

Muchas gracias Silvia Marín, permaneceremos atentos en las próximas semanas para ver el proceso de restauración de tan emblemática construcción.

Imagen de portada de Sergi García para el periodico Menorca.info

Algunos de los mejores ejemplos del Megalitismo en Península Ibérica.

La propia palabra que proviene del griego nos define lo que vamos a hablar; mega (grande) y lithos (piedra). Es decir todas las construcciones arquitectónicas que utilicen grandes bloques de piedras las podemos encasillar aquí, desde las pirámides egipcias o mayas, a los recintos ciclópeos de la cultura micénica. Pero hoy día, este vocablo se acota  a la más antigua arquitectura monumental aparecida durante la prehistoria.

Además podemos añadir, que si pesar de que los primeros estudios señalaban un origen mediterráneo de dichas construcciones, en las grandes culturas egipcias o griegas. Hoy día gracias a las nuevas dataciones de C14, se conoce que tuvieron su origen en la Europa Occidental, donde hallamos un protagonismo especial de la Península Ibérica.

Sus constructores.

Para conocerlos un poco mejor debemos trasladarnos al final de Epipaleolítico o el Mesolítico peninsular, y conocer como estas construcciones es el paso definitivo hacia el Neolítico. Si atendemos a las dataciones de C14, actualmente las más antiguas de la Península pertenecen a la fachada Atlántica de Portugal, donde llegan incluso a los 4.700 años aC. Es decir a las postrimerías de la cultura de los concheros portugueses.

Si la llegada del Neolítico lleva consigo la sedentarización como una de sus principales características, el Megalitismo es el resto arqueológico que mejor la representa. El esfuerzo, el tiempo y el trabajo,  sin olvidar la complejidad técnica de estas construcciones, son el mayor síntoma de que los primeros hombres y mujeres que practicaron la agricultura y la ganadería, no pensaban moverse del sitio. Además de ser un verdadero símbolo de marcador territorial, por el cual dejaban bien claro que aquellas tierras pertenecían a alguien, para explotaras económicamente al servicio de la comunidad.

Pero el Megalitismo no nos transmite solo la sedentarización, sino que podemos deducir de su construcción aspectos como las primeras diferencias sociales. Dichas construcciones es difícil llevarlas a cabo si no existe, desde quien las proyecte, a quien estructure el trabajo, que a veces incluía el desplazamiento de piedras que pasaban varias toneladas, a cientos de kilómetros de distancia. De la misma forma, que algunos autores como el Robert Chapman, ven en las primeras construcciones de tumbas megalíticas un premio a los dirigentes y fundadores de estas nuevas comunidades neolíticas.

Otro aspecto interesante es su utilidad, ya que las diferentes tipologías de construcciones que veremos a continuación llevan consigo un aspecto eminentemente religioso. Desde lugares de culto, a lugares de reunión de la comunidad y especialmente un sitio para enterrar  a sus muertos. Con el Megalitismo nace por primera vez el concepto necrópolis, este lleva consigo una clara separación del mundo de los vivos al de los muertos. Su utilización nos demuestra de nuevo su clara determinación de sedentarización, en definitiva fueron reutilizados durante miles de años, incluso hasta la llegada de las comunidades metalúrgicas.

Distribución por la Península ibérica y sus principales ejemplos.

Sin más dilación pasaremos a conocer algunos ejemplos que nos ayudaran a conocer mejor estas construcciones megalíticas de la Península Ibérica.  No sin antes hacer un par de incisos; el primero de ellos es apreciar que la mayoría de estas construcciones son periféricas, es decir en el interior de la península se han encontrado muy pocas de ellas. Además las halladas principalmente en la meseta norte, desde Salamanca hasta Burgos se suelen asignar algún tipo de conexión con las portuguesas o las del Cantábrico.  Un segundo aspecto importante es el uso esencialmente funerario de las dichas construcciones en la Península Ibérica, con contadas excepciones en Portugal y Cataluña de mehires y crómlechs.

Portugal.

Sin duda uno de los espacios geográficos más interesantes para conocer el Megalitismo Ibérico. Destacar que en su fachada Atlántica de norte a sur se han localizado miles de estas construcciones, desde simples menhires a complejas cámaras funerarias. A pesar de poder encontrarlas por todo el país, dos regiones se llevan la palma; El Alentejo y el Algarve. Recordar como ha quedado señalado que son las más antiguas de la Península Ibérica, con más de 6.700 años de historia. De todas ellas por su singularidad os presento estas dos, y os invito a conocer esta página web: portugalnummapa

Crómlech de los Almendros.

Para localizarlo nos dirigiremos al centro del país luso, a mitad de camino entre las ciudades de Badajoz y Lisboa. Allí encontraremos una de las construcciones más originales de la Península. Se trata de un gran círculo de menhires, de los cuales todavía se pueden observar cerca de un centenar de ellos.

Tras ser descubierto en los años 60 del siglo XX, sus dataciones  han revelado que es muy anterior a la construcción del célebre Stonehenge. Algunos se aventuran a confirmar que se inició en el 6.000 aC., para ser completado con la llegada del Megalitismo en el V milenio aC.  Lo cierto es que parece ser un templo dado que hasta el mismo llegaba un camino de tierra, sin duda podía ser un lugar de peregrinaje o de reunión de la comunidad. Es más complicado entrar en las interpretaciones sobre su posible significación astronómica, pero se hace evidente su orientación con el astro rey.

Anta de Zambujeiro.

No debemos caminar mucho para conocer la siguiente de estas construcciones. A escasos 10 km encontramos uno de los dólmenes  más importantes de la Península ibérica, destacar que “anta”, es el nombre portugués de este tipo de construcciones megalíticas.

Fue construido aproximadamente en el año 3.000 aC. Sus enormes dimensiones, hasta 6 m. de altura interior,  lo llevan a un lugar de privilegio para conocer este tipo de construcciones en la Península. En su interior una sala que sirve como cámara funeraria cubierta por grandes losas, que son sujetadas por siete grandes piedras verticales. Para llegar a la misma existía un pasillo corredor de 15 m. también cubierto especialmente en su último tramo.

Resaltar que la utilización de estos espacios no era  para una época restringida. Sino que los depósitos de fallecidos se hacían en algunos casos a lo largo de miles de años, para colocar a los últimos individuos se arrinconaban los restos más antiguos junto a sus pertenencias. Además significar que en dichos lugares se llevaban cabo ritos de despedida de los difuntos, esto se deduce del encuentro de fuego u ocre en dichas estancias.

Galicia y Cornisa Cantábrica.

En todo el norte peninsular, desde Galicia hasta Navarra,  se han localizado gran cantidad de estas construcciones, especialmente con funciones funerarias. Destacar además la significativa cantidad de ellas con grabados y señales que no dejan de incidir en el tema de la territorialidad.

Las más antiguas pertenecen aproximadamente al año 4.300 aC., es decir unos siglos posteriores al inicio en Portugal de estas construcciones, pero con gran similitud con estas últimas.

Dolmen de Dombate.

Para encontrar la construcción más significativa de esta zona, debemos acudir a la localidad coruñesa de Cabaña de Bergantiños, situada a unos 60 km de la capital. Se trata de un dolmen muy similar al descrito de Zambujerio, pero de más reducidas dimensiones. Su altura era de aproximadamente 1,80 m. y curiosamente su cubierta estaba sostenida por siete grandes piedras. Es complicado precisar si este número significaba algo para los habitantes del neolítico, pero dicha cantidad se ha encontrado en varios aparte de Dombate y el anteriormente descrito.

Su estudio nos ha revelado aspectos interesantes, como por ejemplo el tema de los grabados ya que muchas de las losas contaban con este tipo de ornamentación. Por otro lado, los curiosos intervalos de utilización del mismo, ya que si su primera construcción se remonta al año 3.800 aC. Mil años después se completaba con el acceso a través del pasillo corredor y una gran losa que servía como puerta. Destacar por último que durante la cultura del Vaso Campaniforme, es decir alrededor del año 2.000 aC., su utilización era plena, para abandonarse progresivamente tras la desaparición de dicha cultura.

Andalucía.

Según estudios recientes se han catalogado más de 1500 construcciones megalíticas en la comunidad andaluza. Curiosamente la mayor concentración se encuentra en ambos extremos, las provincias del Almería, Granada y Huelva, pero el más espectacular de todos y que sirve de portada de este artículo la hallamos en la provincia de Málaga.

Conjunto arqueológico Dólmenes de Antequera.

Denominación adoptada en el año 2016, tras ser declarados Patrimonio de la Humanidad. Se trata de una zona museizada en los alrededores de la ciudad malagueña de Antequera. Concretamente se trata de una serie de yacimientos que van desde el Neolítico, sus dataciones más antiguas nos reportan al año 4.500 aC., a las diversas etapas de la prehistoria reciente.  Los más importantes son los siguientes.

Dolmen de Menga.

Sin duda para los expertos del tema una de los más impresionantes y peculiares  construcciones megalíticas de toda Europa. Su construcción se llevó a cabo hace unos 5.700 años. Se trata de un enorme sepulcro de corredor, que contiene algún de las soluciones constructivas más interesantes de Europa, sobre la cual se siguen desatando diversas conjeturas.

Se halla distribuida en tres partes, un atrio que actúa a modo de recibidor y que algunos lo catalogan como una parte más del corredor que da acceso a la gran cámara funeraria. De ella llama la atención varios aspectos, como por ejemplo los tres pilares centrales y alineados, que son únicos en el mundo megalítico, y que sustentan las enormes losas de la cubierta con un peso aproximado de 120 toneladas, hecho que nos revela la enorme cantidad de personas que debieron trabajar en su construcción.

Otros aspectos interesantes son un pozo muerto en el interior, con una profundidad de cerca de 20 m. que se desconoce su utilidad, o bien la incógnita de su orientación al contrario de la salida del sol.

Dolmen de Viera.

Más pequeño que el anterior y descubierto por los hermanos Viera a principios del siglo XX. Es también un sepulcro de corredor, aunque de unas dimensiones más reducidas que el Dolmen de Menga, al contrario que este último su orientación respecto al sol,  sí que es la habitual en este tipo de construcciones. Es decir durante los equinoccios de primavera y otoño el sol entra hasta el fondo de la cámara funerario. Su construcción fue posterior a las de su compañero y por lo tanto se especula que pudo ser por una comunidad con diferentes costumbres religiosas.

Dolmen de El Romeral.

En este caso nos encontramos ante un nuevo sepulcro de corredor, que se haya situado a unos dos kilómetros de los anteriores. Descubierto por los mismos hermosos Viera a principios del siglo XX. Entre sus peculiaridades destaca la doble cámara funeraria y su orientación hacia la cercana sierra del Torcal. Este hecho vuelve a generar las especulaciones de diferentes motivos religiosos a la hora de construir estos depósitos funerarios. Destacar por último que su datación dio como resultado que fue el último de los tres en ser construido, llegando incluso a especularse que sus promotores pertenecían a las primeras culturas metalúrgicas.

Cataluña.

En la zona de Cataluña encontramos un aspecto geográfico que ha llamando la atención, se trata de la línea fronteriza del río Llobregat, por alguna circunstancia que desconocemos no existe prácticamente ninguna representación al sur de dicho río. Por otro lado algunos restos hallados de los que describiremos a continuación han proporcionado la información de contactos transpirenaicos culturales.

Conjunto megalítico de Rosas.

Situada al norte de la provincia de Girona y junto al mar encontramos esta frecuentada ciudad costera. Junto a ella, sobre la montaña que domina la bahía, un espectacular recorrido a pie de escasa dificultad nos lleva a conocer diferentes construcciones megalíticas, entre ellas dólmenes, menhires y cistas funerarias.

De todos ellos es el más importante en cuanto a tamaño y conservación, es el Dolmen de la Creu d’en Cobertella, además constatar que es el mayor de toda Cataluña.  Este sepulcro corredor datado aproximadamente en el año 3.000 aC., tiene unas dimensiones interiores de 5 m. de largo y más de 2 m. de altura. Su cubierta es una gran losa de más de 4 toneladas.

Como novedad resaltar que existen dos menhires, (menhires de la Casa Cremada) de una altura aproximada de 2,40 m. Como ha quedado dicho este tipo de construcciones megalíticas, por cierto las más sencillas, no son muy habituales dentro de la península.

Yacimiento arqueológico de Reguers de Seró.

Dejamos para el final uno de los conjuntos posiblemente más desconocidos, pero sin duda más curiosos de la Península. Descubierto en 2007 mientras se realizaban las obras de construcción de una canal de regadío. Destacar que una de las máquinas que trabajaban en ella topó con unas grandes losas de piedra.

Tras las diferentes investigaciones arqueológicas se consideró que su última utilidad fue como una gran cista funeraria del III milenio aC., utilizada por lo tanto por las denominadas culturas campaniformes. Pero lo que más llamó la atención fueron las decoraciones grabadas que tenían los monolitos, tras diversas investigaciones se encontró que había sido reutilizadas. Así se dictaminó que su primera utilidad fue como dos grandes estelas, la mayor de ellas de más de 5 m. de altura. Posiblemente fueron un gran marcador territorial, pero lo que resulta más curioso es su vinculación con otras de más cercanas del prepirineo catalán, y con otras situadas al otro lado de los Pirineos. Sin duda es un síntoma de algún tipo de contacto cultural o incluso religioso.

Hoy día las estelas se pueden observar en el museo “Seró espai Trasmissor” situado en las cercanías del municipio leridano de Artesa de Segre. Además dirigido por un gran amigo y mejor profesional, Xavi Bermúdez. Su visita no os dejará indiferentes, os invito a conocerlo mejor en su página web: museucn

Cualquier lista de este tipo está sujeta a diferentes interpretaciones, a buen seguro querréis aportar alguno más, os invito a ello en apartado de comentarios.

Hoy os invitamos a leer este articulo muy relacionado con el tema:

El Neolítico, el porqué del mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Más info:

Prehistoria reciente de la Península Ibérica, Coor. Mario Menéndez, Ed. Uned, 2013

Imágenes: commons.wikimedia

Imagen de portada: javierperezgonzalez

El castillo de Miravet, un refugio Templario a orillas del río Ebro.

En la margen derecha del río Ebro y a escasos kilómetros antes de que entregue sus caudalosas aguas al mar Mediterráneo, surge la figura imponente del Castillo Templario de Miravet. Su apelativo de Templario tiene su razón de ser, ya que a pesar de su origen islámico, y de mantenerse activo gran parte de la historia, sus enormes muros fueron construidos por los Templarios para poder ocultar sus grandes secretos.

La corona de Aragón y los Templarios.

La historia del Reino, posteriormente Corona de Aragón, con los caballeros de la Orden del Temple van inexorablemente unida. En especial desde la muerte de Alfonso I el Batallador (1134), que tras morir  convierte, entre otros, a los templarios en sucesores de los territorios aragoneses. A pesar de que no acabarán por heredarlos, por injerencias de la más alta nobleza, les reportó una posibilidad única de intervenir en la política aragonesa. Desde ese momento serán imprescindibles en la tarea de conquistar y administrar los territorios musulmanes con los que fue agrandado el Reino de Aragón.

Los templarios y Ramón Berenguer IV.

El elegido para sustituir a Alfonso I fue su hermano Ramiro II, este último impuesto por la alta nobleza, estaba más decidido a dedicarse a la vida monástica que ha reinar el joven reino. Por lo que tras casar a su hija de un año de edad, con el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, decide dejar la corona en manos de su nuevo yerno.

La primera decisión del nuevo príncipe fue pactar con las órdenes militares religiosas, entre ellos la Orden del Temple, la polémica herencia de Alfonso I. Los territorios del Reino de Aragón serían hereditarios para la monarquía aragonesa, a cambio los templarios recibirían privilegios y grandes dominios de las nuevas tierras conquistadas. Tras el pacto todo estaba listo para la colaboración entre la monarquía, la alta nobleza y los templarios, para conquistar los territorios musulmanes del este de la Península Ibérica.

Conquista o reconquista, según se mire. Exactamente, no vamos en entrar en discusiones, para unos, en este caso los cristianos reconquista, para los musulmanes de enfrente, conquista.  Lo cierto que en pocos años el reino cristiano reconquistó todos los territorios al norte del rio Ebro, como por ejemplo Tortosa en el año 1148 o Fraga y Lérida de 1149.

Los dos últimos reductos musulmanes que quedaron fueron Siurana, un pequeño enclave situado sobre un peñón a más de 700 metros por encima del nivel de mar, y nuestro protagonista de hoy Miravet. Ambos resistieron hasta 1153 el asedio de las tropas cristianas.

La importancia del Castillo de Miravet.

 Tras la conquista, Ramón Berenguer IV concede el territorio a  los templarios, que rápidamente inician la construcción sobre la fortaleza musulmana, de uno de los mejores ejemplos de castillo monasterio románico cisterciense, de la Península Ibérica. Su cometido reforzar las líneas defensivas que los ríos ejercían de forma natural en el Reino de Aragón. Por dicho motivo los reyes cristianos concedieron los templarios, aparte de Miravet, Tortosa también en el río Ebro, Monzón en el río Cinca y Gardeny en el río Segre, estos dos últimos con anterioridad a nuestro protagonista. Tras lo cual, los cuatro formaron una línea defensiva, que además sirvió como punta de lanza para la conquista de los territorios valencianos.

Ramón Bereguer IV junto a sus esposa Petronila
Ramón Bereguer IV junto a sus esposa Petronila

La época de mayor esplendor de Miravet llegará con el rey criado como templario en el castillo de Monzón, Jaime I de Aragón (1213-1276). Durante este periodo, cuando se produjeron las grandes conquistas al sur del río Ebro y en el Mediterráneo, la sede provincial del archivo y el tesoro de la corona de Aragón tuvieron su sede en el Castillo Templario de Miravet.

El trágico asedio del Castillo de Miravet.

Como es conocido Jaques de Moley, el último Gran Maestre de la Orden del Temple, es apresado en París en el año 1307. Mientras el Reino de Aragón bajo las órdenes de Jaime II, si primeramente duda de las terribles acusaciones a las que son sometidos los templarios, posteriormente decide pasar a la acción.

A partir de finales de ese año 1307 comienza la persecución de la Orden, que se hace fuerte en algunas plazas como la de nuestra historia de hoy, donde el asedio duró prácticamente un año, hasta que el 6 de diciembre de 1308 los templarios de Miravet capitulan ante el rey de Aragón, Jaime II. Aunque no todos, ya que seis de ellos entre los cuales se hallaba su comendador Berenguer de Sant Just, deciden proteger en la torre principal del castillo el archivo y el tesoro de la orden, hasta el punto de encontrar allí mismo la muerte el día siguiente.

El castillo de Miravet hoy día.

Nada más llegar al aparcamiento que acoge a los visitantes, te das cuenta de que el Castillo de Miravet es un lugar preparado para resistir largos asedios y batallas. Parapetados tras un enorme muro de piedra de más de 25 metros de altura, que parece surgir de la misma roca de la montaña donde se sitúa, encontramos una serie de elementos construidos por los templarios, para convertir Miravet en su refugio particular.

La visita se puede dividir en dos partes principales:

Plantas inferiores.

El acceso principal al castillo se efectúa por la barbacana, es decir una rampa de acceso fuertemente protegida y construida en ángulo para evitar los ataques directos contra la entrada del castillo. Nada más entrar encontramos una gran terraza distribuida en tres niveles para compensar los desniveles de la montaña, dicha terraza se encuentra totalmente amurallada. En la misma encontramos los restos de varios edificios templarios, como almacenes, corrales, e incluso una caballeriza, posiblemente usada por los templarios como almacén de grano. Este último junto a un huerto y un olivar permitieron el autoabastecimiento del castillo.

Rampa de acceso al castillo
Rampa de acceso al castillo

Otra pequeña puerta construida posteriormente nos  da acceso hoy día al interior del castillo. Lo primero que encontraremos será el patio de armas, que a parte de su clásica función como punto de reunión de las tropas, servía como punto de unión de las diversas estancias del castillo.

 Las primeras dependencias que encontraremos alrededor del patio de armas fueron destinadas a la manutención de los habitantes de Miravet, estas fueron una cisterna excavada directamente sobre la roca y justo enfrente de la cocina principal. Esta última de gran importancia en la orden de los templarios, que a diferencia de otras órdenes, cuidaba muy bien la alimentación de sus caballeros de armas. La estancia anexa a estas es un gran comedor con una bóveda de cañón apuntada. No podía faltar un granero, una bodega y un almacén para recibir los pagos mediante especies de los ganaderos, agricultores e incluso pescadores de la zona.

Cocina del castillo de Miravet
Cocina del castillo de Miravet
Comedor del castillo de Miravet
Comedor del castillo de Miravet

Planta superior.

En ella, a parte de las dependencias de los habitantes más ilustres del castillo de Miravet, como por ejemplo el comendador, encontramos la iglesia del recinto. Los templarios debían cumplir con los diferentes rezos diarios, en un espacio decorado muy austeramente. Dicha iglesia era de planta basilical cubierta de bóveda de cañón, desde el ábside donde se encontraba una pequeña sacristía surgía un estrecho pasadizo que comunicaba la iglesia con la torre del tesoro, donde con toda probabilidad fueron derrotados los últimos templarios de Miravet.

Iglesia de la planta superior.
Iglesia de la planta superior.

Aunque todavía quedaba una planta por encima, pero era simplemente una gran terraza de observación, se accedía y se accede por una estrecha escalera de caracol, y sus vistas son realmente impresionantes.

Os dejo la web del castillo donde podéis encontrar información sobre precios y horarios:

Miravet tras los templarios.

Tras la desaparición de la Orden del Temple, los hospitalarios se harán con el castillo de Miravet hasta la llegada de las liberaciones y desamortizaciones del siglo XIX. Desde ese momento comenzará un peregrinaje por las manos diferentes particulares, y no será hasta el año 1990 que recaía su titularidad en la Generalitat de Catalunya, hoy día propietaria del castillo.

Durante este periodo será testigo de escasas renovaciones destinadas a las nuevas guerras con artillería. En efecto será testigo de varias guerras, como la de los Segadores en el siglo XVII, la Sucesión en el siglo XVIII,  las guerras carlistas en el XIX y finalmente la guerra civil española del siglo XX.

Os invito a conocer otros castillos templarios:

El castillo de Peñiscola, el retiro de los viejos Templarios.

El Castillo de Monzón visto desde cinco de sus periodos bélicos.

 

 

Caminando por el muro de Adriano.

El muro de Adriano es una de las construcciones defensivas más importantes de Europa. En su época de construcción en el siglo II, contaba con una longitud de 135 km con los cuales unía el Mar del Norte y el Océano Atlántico, cortando prácticamente por la mitad la mayor de las Islas Británicas. Hoy día sus restos se han convertido en uno de los lugares más visitados de Inglaterra, además de un reclamo para los excursionistas que deciden unir a pie sus dos extremos.

Publio Elio Adriano (117-138).

Conocido como Adriano se convertirá en emperador de Roma tras suceder en extrañas circunstancias a Trajano. Las cuales os invito a conocer un poco mejor en este artículo:  sobre la muerte de Trajano.

Otro de los asuntos a resolver por la historiografía es el lugar de nacimiento de nuestro personaje, ya que a ciencia cierta se desconoce si nació en Itálica o bien en la propia Roma. A pesar de lo cual siempre se le ha asignado como el segundo emperador hispano, tras el malogrado Trajano. Este último asumió la tutela del joven Adriano, que a la edad de 10 años se quedó huérfano de padre. A los 14 años llegó a Roma, donde los años siguientes comenzó un rápido ascenso en su “Cursus Honorum”. En el año 108 ya era cónsul, y poco antes de su polémica designación como emperador se hallaba como legado de las legiones en Siria.

Busto de Adriano
Busto de Adriano

A grandes rasgos la figura de Adriano, emperador a la edad de 41 años, es muy diferente a la de sus antecesores. Las fuentes hablan de él como un gran político, un militar metódico, aunque con escasa ambición o prudencia, según se mire. Pero sobre todo destacan su gran nivel cultural y religioso, en toda su acción de gobierno se observa su pasión por la cultura helenística y su profunda religión hacía el culto de Roma.

Dicho gobierno del Imperio romano fue destinado al pacifismo, dejando de lado las conquistas pero con una enorme preocupación por la defensa de los territorios adquiridos por sus antecesores. Además se convertirá en un emperador viajero, poco permaneció en Roma, ya que viajó por todas las provincias para conocer los problemas reales de tan vasto imperio. Cuando era la hora de descansar, lejos de volver a la caótica Roma, se dirigía a su villa en Tívoli situada en las afueras de la capital del Imperio.

Contexto histórico.

Desde que Julio Cesar llegara a la isla en el año 55 aC., el proceso de conquista de la Britania romana estuvo salpicado de grandes enfrentamientos, ya que el año siguiente comenzaron los tributos a Roma y con ellos las rebeliones. La invasión más importante tuvo lugar durante el mandato del emperador Claudio en el año 40 de nuestra era, y tras ella llegaron las revueltas más significativas como la de la reina celta Boudica en el año 61. Tanto el control de esta rebelión como el mandato del gobernador Agrícola (78-85), están atestiguados como de gran violencia, acarreando el exterminio de diversas tribus locales. La última gran rebelión antes de la llegada al poder de Adriano sucedió en el año 115 con el saqueo y destrucción de la ciudad romana de York.

Cuatro años después de llegar al poder Adriano se dispuso a conmemorar en Roma, la fundación de la capital imperial. Las celebraciones se llevaban a cabo en el denominado “Pomerium”, el verdadero centro fundacional de Roma, solo lo que hubiera en el interior de este recinto era Roma, el resto se consideraban territorios de Roma. En el existía una ley no escrita que decía; que solos los que agrandaran el Imperio tenían derecho a agrandar el “Pomerium”. Adriano lo reformó, pero no lo amplio, es decir la decisión estaba tomada. El Imperio romano se había convertido en un espacio demasiado grande para su control total, ahora era el momento de ponerle un límite.

En el año 122, Adriano llega a la provincia de Britania, tras lo cual se acercó al centro de la isla para visitar algunos de los cuarteles romanos de la zona, con la tarea de encomendarles la protección del Imperio. Para ello lo mejor forma seria construir un muro, que marcara definitivamente las posiciones separadas entre los romanos y las tribus indígenas.

Os invito a leer el artículo: sobre la reina Boudica

La construcción del muro de Adriano.

El lugar elegido para la construcción del muro era la franja más estrecha de la isla,  es decir uniendo la desembocadura del rio Tyne, con el estuario de Solway. Según algunos fue proyectado por el propio Adriano, lo que proporcionaría algunos extraños fallos de diseño.

El primer muro que se construyó seguía unas férreas medidas, que no tenían en cuanta algo tan evidente como los diferentes desniveles del terreno. Se especula con la posibilidad de que los ingenieros no quisieron cambiar el diseño, por temor a las represalias del emperador. La estructura consistía en un muro de 4,6 m de altura por 3 m de ancho, dada la dificultad de hacerlo todo en piedra se diseño partes del mismo hechos con muros de tierra y césped, estos debían medir 6 m de altura. Cada milla debía construirse una puerta con un puesto de vigilancia, y entre cada una de ellas un pequeña torreta. El principal problema fue que algunos de estos puestos de vigilancia y puertas quedaron en lugares de difícil acceso para los caminos, por lo tanto inútiles.

El plan no se ejecutó por completo, o más bien debió haber un cambio de modelo constructivo. A partir de ese momento se comienza la construcción de diferentes fuertes en el lado sur del muro, junto a ellos tres grandes puertas que debían comunicar ambos territorios. Estos cambios han abierto un debate sobre la utilidad del muro, evidentemente era defensivo, pero hasta cierto punto, ya que no parecía difícil que algún grupo atacara alguna de estas puertas y se introdujera en el imperio. Por ese motivo se construirían los fuertes, para la defensa activa de las puertas que más bien resultaban ser aduanas comerciales.

Destacar que el muro fue construido por tres legiones, es decir 15.000 legionarios, con la ayuda de diversos contingentes desplazados desde el continente, las obras duraron seis años. Añadir que se mantuvo activo los tres próximos siglos, debido al fallido intento de Antonino, el siguiente emperador que pensó avanzar la frontera 150 km al norte, hecho que se mantuvo durante escasas dos décadas.

El muro de Adriano ¿a pie o en coche?

Vaya por delante que ambas son dos magnificas opciones para descubrir hoy día el muro de Adriano, que por cierto se ha convertido en uno de los rincones de turismo cultural más importante de las Islas Británicas.

Pero antes de pasar a conocer los destinos más significativos del muro os quiero presentar el: “Hadrian’s wall path national trail”, es decir el camino que recorre el muro de punta a punta. La mayor parte del recorrido se realiza muy cerca del muro, un camino que combina zonas, de tierra, césped y asfalto por partes muy similares, además excepto los kilómetros intermedios, zona de Birdoswald, que se convierte en un continuo sube y baja, el camino no representa grandes dificultades. Perfectamente señalizado en todo momento con bellotas y flechas, ofrece al visitante todos los servicios necesarios para el descanso.

Destacar que se suele tardar una semana en realizarlo, evidentemente dependiendo de las paradas. Es aconsejable que se realice entre los meses de mayo y octubre, que es cuando la mayor parte de los servicios de la ruta están abiertos. Hoy día se ha convertido en lugar de peregrinaje obligatorio para los apasionados de la historia y el senderismo. Por último os invito a conocerlo un poco mejor con el folleto en ingles, que podéis descargar desde la siguiente dirección: hadrianswallcountry

Las visitas más interesantes.

Birdoswald

Nos encontramos ante los restos de fuerte romano mejor conservado. Construido a partir de la tala de árboles necesaria para la construcción del muro de Adriano. Se mantuvo ocupado durante todo el periodo en que se mantuvo vigente la provincia romana de Britania.

Recreación-de-Birdoswald

Se trata de la planta básica de construcción de fuertes romanos, su puerta norte quedó totalmente adosada al muro. Precisamente era una de las seis con las que contaba el levantamiento, cada una de ellas contaba con dos torretas defensiva. Dentro de las murallas de unos dos metros de altura, se construyeron los habituales barracones, edificios administrativos, e incluso dos graneros, que hoy día se observan perfectamente. Os invito a conocer este articulo sobre los campamentos romanos: gladiatrixenlaarena

Para visitarlo una vez más levantar una protesta por los abusivos precios de los monumentos cedidos para su explotación a la “English Heritage”, en 2017 costaba 6,50 libras, es decir unos 7,50€. Además parece ser que en 2018 están en obras de adecuación del museo.

Walltown Crags

El único de los lugares de los que presentamos que se pueden visitar gratuitamente. Se trata de la parte central del muro y posiblemente la más espectacular, debido al paso que tuvieron que franquear los constructores  por la zona rocosa de Whin Sill.

Walltown-Crags

Para su visita existe una zona de aparcamiento, desde la cual nos podemos acercar al muro a través de una corta subida. Durante los cerca de 1.500 m de recorrido a través del muro, podemos encontrar diferentes paneles explicativos de las enormes dificultades, que se encontraron en este tramo para su construcción.

Housesteads

Conocido en tiempos del Imperio como “Vercovicium”, se trata de los restos de un fuerte militar que se comenzó a construir en el año 124. Su misión a parte de la evidente defensa del muro de Adriano, fue la de acoger una cohorte de 800 legionarios de la tribu de los Tungrians, originarios del norte de las Galias, lo que hoy correspondería a Bélgica.

Housesteads

Su planta rectangular es la habitual en este tipo de construcciones, tiene 4 puertas aunque dos de ellas quedaron inutilizadas. En su interior encontramos los restos de varios edificios entre ellos, la casa del comandante, un granero que a simple vista puede parece unas termas por la elevación de suelo, letrinas o los edificios destinados al alojamiento de los legionarios. Al salir del mismo nos encontraremos los restos de un pequeño poblado extramuros, además de un tramo del muro de Adriano con un buen estado de conservación.

Una veza más destacar el alto precio de la entrada, en este caso 7,80 libras, con la cual también se tiene acceso a un museo situado en el exterior del recinto fortificado.

Corbridge

En este caso visitaremos los restos de una de las dos ciudades más importantes que crecieron al amparo del Muro de Adriano. Parece ser que sus restos más antiguos pertenecerían al año 85, es decir cuatro décadas antes de la construcción del muro, durante la fase de conquistas del gobernador Agrícola. Desde ese momento se sucedieron las construcciones y destrucciones, de diferentes fuertes romanos hasta la construcción del muro.

Corbridge

Está situada unos 4 kilómetros al sur del muro en las cercanías del rio Tyne. Su crecimiento correspondió especialmente entre los años 140-160, es decir el periodo donde la frontera se expandió 150 kilómetros al norte con la protección del muro de Antonino. El motivo fue que se convirtió en el centro de suministros de la conquista de los territorios de los Pictos. Gracias a esto la ciudad creció alrededor del fuerte romano, algo no muy habitual, ya que este quedó en el centro de la ciudad.

El precio es de 7,50 libras y como en el caso de Birdoswald, el museo es motivo de reformas que esperan tener listas para el mes de mayo de 2018. Por cierto este es uno de los mejores de todo el recorrido.

Vindoland

Dejamos para el final uno de las visitas más interesantes, se trata de otro de los restos de fuertes romanos que podemos encontrar al recorrer el muro de Adriano. En este caso su construcción es anterior al muro, ya que se comenzó en el año 85 tras la pacificación de la zona, durante el periodo del gobernador Agrícola. Aunque sea un aspecto sin confirmar, se supone que Adriano pudo permanecer en este enclave durante un tiempo, coincidiendo con la construcción de muro, este hecho se ha deducido de una rica construcción con incluso pinturas murales.

vindolanda

La verdadera importancia del yacimiento, y que enriquece la visita, son la gran cantidad de restos que se han hallado en las excavaciones, tanto del fuerte, como del poblado surgido en las afueras del mismo. Sin ir más lejos se hallaron más de 1300 tablillas en Vindolandia, acabadas en madera y que fueron utilizadas como correspondencia. Así como gran cantidad de zapatos, vestimentas, y diversas piezas en madera. Detrás de estos hallazgos están las excelentes condiciones del suelo de Vindolandia, que ha conservado estos restos  prácticamente únicos.

El precio de la visita también es caro, unas 11 libras, que dan derecho a visitar todo el yacimiento y el museo, que tras algunos acuerdos con el Museo Británico, ha incorporado recientemente algunos de los magníficos hallazgos de Vindolandia.

También os puede interesar este otro artículo sobre la relación entre Adriano y Trajano:

A pesar de todo, Adriano convirtió en Dios a Trajano.

Más info: english-heritage

Imágenes:  english-heritage   commons.wikimedia

Micenas el reino del mítico Agamenón.

Según Homero, el autor de la Ilíada y de la Odisea, Agamenón era hijo del rey micénico Atrio. Tras la muerte de este, Agamenón con la ayuda del rey de Esparta se hizo con el trono de Micenas, mientras, su hermano Menelao se convirtió en rey de Esparta al morir Tindareo. Es decir, ambos gobernaban dos de los pequeños reinos micénicos en un punto entre los siglo XIII-XII aC.

Como relata la Ilíada, Helena la mujer de Menelao es raptada por el príncipe de Troya. Dicha ofensa no se podía permitir, de tal manera que Agamenón reunió un gran ejercito entre los reinos micénicos y tras cruzar el mar Egeo se presentó en la ciudad de Troya. Diez años duró el asedio de la ciudad, hasta que un día tras la construcción de un gran caballo de madera, que consiguió engañar a los troyanos, los aqueos como los denominaba Homero, se introdujeron en la ciudad para arrasarla por completo.

Recreación de la entrada en Troya
Recreación de la entrada en Troya

Agamenón, siempre bajo el prisma de Homero, era el rey más valiente de los reyes micénicos, pero también el más despiadado, arrogante y cabezota. No dudo ni siquiera en entregar a  su propia hija para que fuera sacrificada en honor a la Diosa Artemisa, a cambio de que esta mediara en la buena marcha de la expedición a Troya.

¿Existió Agamenón?

Vaya por delante que afirmarlo a día de hoy sigue sin poder ser demostrado. Pero también podemos decir que desde el siglo XIX, la perspectiva sobre el mismo ha cambiado sustancialmente. Si en la Edad Moderna era conocido simplemente como un personaje de ficción, que nos fue presentado por Homero. Hoy día podemos señalar, que los descubrimientos arqueológicos a partir del siglo XIX, han abierto una ventana a la esperanza, de aquellos que como Heinrich Schliemann creen que la Ilíada pudo estar basada en hechos reales.

Heinrich Schliemann

Además podemos decir que dichos descubrimientos fueron gracias a este arqueólogo aficionado alemán, que no se contentó con pensarlo y quiso demostrar que los hechos de Troya y por lo tanto Agamenón fueron ciertos.

En primer lugar se dirigió a Hisarlik, un lugar en la costa de Turquía que desde principios del siglo XIX se suponía era la antigua Troya. Heinrich Schliemann llegó en el año 1870, desde entonces 140 años de excavaciones han demostrado que la ciudad homérica de Troya, si existió fue en dicho lugar.

Brian Cox interpretando a Agamenón en la película Troya (2004)

Cuatro años después el multimillonario alemán quiso demostrar donde se hallaba la morada de Agamenón. Por lo que se dirigió al destino que hoy conoceremos un poco mejor: Micenas un pequeño yacimiento arqueológico descubierto unos años antes por arqueólogos griegos, los cuales habían reconstruido la célebre Puerta de los Leones. Desde el año 1874, que llegó Schliemann, las excavaciones han ido dando sorprendentes descubrimientos, que ha día de hoy nos permiten suponer que si Agamenón existió, Micenas fue su hogar.

La civilización micénica.

Se conoce como mundo micénico la última cultura del bronce, que surgió entre los años 1600-1100 aC., en el territorios de la posterior cultura griega. Durante dicho periodo florecieron una serie de ciudades-estado autónomas regidas por una aristocracia guerrera. Con gran probabilidad entre ellas debió existir algunos lazos familiares que las unían, pero también enemistades que llevaron a un alto grado de violencia. Sobre este aspecto no queda demostrado, ni que fueran guerras internas, pero tampoco de que fueran causadas por un tercero.

Dichas ciudades-estado se distribuyeron por una amplia geografía, con especial incidencia en el Peloponeso, en el Ática y en Beocia. Pero también se localizaron algunas más al norte, o también en las islas cicladas, por último destacar que llegaron incluso a la costa de la Península de Anatolia. En los sustratos arqueológicos inferiores se localizaron restos de procedencia minoica, es decir de la primera cultura helénica de la isla de Creta.

Gracias especialmente a su escritura lineal B, conocemos a grandes rasgos su estructura social, que nos acerca si cabe un poco más a la leyenda de Homero. Cada pequeña ciudad estaba regida por un soberano (wanax), junto al cual una serie de compañeros (equetas) eran los encargados de llevar a cabo la dirección de la ciudad. También contaban con un jefe del ejército (lawagetas), que bien pudo ser el mismo soberano, puesto que evidentemente recayó en el supuesto Agamenón. Junto a ellos ya existían los terratenientes, pequeños propietarios y el pueblo llano que ya adquirió la denominación de Damos.

Micenas.

La ciudad de donde surgió el nombre de la civilización micénica fue encontrada en el siglo XIX, en la entrada al Peloponeso desde el continente. Por los restos encontrados podemos pensar que estamos ante la más rica de todas las ciudades micénicas.

Si atendemos a la mitología griega, Micenas fue fundada por Perseo uno de los hijos de Zeus. Sus descendientes reinaron sobre ella durante tres generaciones, el último de ellos fue Euristeo que murió sin dejar descendencia. Tras lo cual el “wanax” elegido fue Atreo el padre de nuestro protagonista Agamenón.

Arqueológicamente la zona está situada entre dos colinas, alrededor de unos  300 metros por encima del nivel del mar. Muy cerca del istmo que une el Peloponeso con el continente, por lo tanto era un punto evidentemente de control. Los restos más antiguos se remontan al segundo milenio aC. Pero no será hasta alrededor del año 1.700 aC., cuando empiecen aparecer las primeras tumbas monumentales. Su época de mayor esplendor coincide con la época micénica, en la misma entre los años 1.650-1.200 aC., encontramos las construcciones más significativas.

Circulo de tumbas B.

Construido aproximadamente sobre el año 1.650 aC., para acoger durante un siglo los restos mortales de la que debía ser la primera familia real de Micenas. Destacar que se sitúa a más de 100 metros de la entrada principal de la posterior ciudadela y que su diámetro era de unos 27 metros.

 Tras su descubrimiento en los años 50 del siglo XX, se hallaron en su interior 26 restos humanos, repartidos en 14 tumbas señalizadas con estelas, es decir que pudieron significar tumbas familiares. Queda demostrado que las ceremonias se realizaban en el interior del circulo, gracias a la localización de los restos de las ofrendas entre ellas pequeños animales.

Restos hallados en el Círculo B

Pero lo más espectacular fueron los diferentes objetos hallados y que denotan el pasado guerrero de Micenas. Dichos guerreros eran enterrados con sus espadas que en las empuñaduras presentaban oro y marfil, junto a las mismas se hallaban sus lanzas y diferentes adornos, como collares de oro o amuletos, sin olvidar la rica cerámica micénica. Aunque de todos los ajuares, podemos destacar uno que precisamente no correspondía a un guerrero, sino a una mujer que se deduce era hija de algún rey. Su vestido mortuorio llevaba incrustado oro y plata y fue enterrada con todo tipo de joyas, como collares, pendientes o diademas.

Círculo de tumbas A.

Descubierto por Schliemann durante sus primeras excavaciones. Su datación ha resultado posterior al círculo B, y prácticamente consecutiva, además podemos añadir que su utilización debió ser muy similar al anterior. Pero su localización en el interior de la ciudadela ha llevado a una evidente hipótesis de que fuera construida por otra familia real.

El círculo A junto a la puerta de los leones.

Si debemos buscar una originalidad entre los ajuares, podemos hablar de una espada con empuñadura de ámbar báltico, así como diferentes joyas con este material que desvela un contacto comercial con 3.000 km de distancia. Tampoco podemos dejar de hablar de la supuesta máscara de Agamenón, nombrada así por el propio Schliemann en su búsqueda del rey que venció a los troyanos.

La máscara de Agamenón

Puerta de los Leones.

La imagen por excelencia del yacimiento de Micenas. Aunque precisamente fue una de las últimas construcciones de la ciudad micénica, datada aproximadamente del año 1.250 aC. Se trata de la entrada a la ciudadela o espacio amurallado que contenía los principales edificios. La puerta en sí es una obertura prácticamente cuadrada de 3 metros, que en su tiempo contaba con dos enormes puertas de hoja construidas en madera. Son varios los motivos que llaman la atención, desde su profundidad de cerca de dos metros, al acabado del dintel superior, que para rebajar el enorme peso se optó por un triangulo de descarga, adornado con dos leonas, y no leones,  enfrentadas. Se apunta que fue el símbolo de la ciudad de Micenas.

Las murallas, realizadas como la Puerta de los Leones en el siglo XIII aC.,  son sin duda la parte más espectacular de la visita. Gracias a sus enormes muros ciclópeos, denominación acuñada en la antigua Grecia, al suponer que habían sido construidas por los míticos gigantes de un solo ojo.

El interior de la Ciudadela.

Desde la construcción de las murallas, los habitantes de Micenas vivieron intramuros.

En lo más alto de la ciudad destacaba el palacio de los reyes de Micenas, construido a partir del 1.350 aC., sobre tres terrazas. Destacar que contaba con las principales partes de cualquier palacio micénico, es decir almacenes, talleres y diferentes dependencias para la vida en palacio. A las que debemos sumar el gran patio central y el mégaron, el lugar donde el wanax recibía las visitas, dotado de un hogar central y cuatro columnas rodeando el trono real.

Recreación de la Ciudadela de Micenas

Otra de las partes más significativas fue el centro de culto, situado en el suroeste de la ciudadela. Durante los siglos XIV-XIII aC., se construyeron diferentes edificios superpuestos ente ellos, destacar que se unían con el palacio a través de la calle principal de la ciudadela.

En el noroeste de Micenas encontramos una de las construcciones más originales, se trata de una enorme cisterna subterránea, la cual se llenaba a través de unos conductos de terracota desde una fuente situada a 300 m. de la Ciudadela. Para evitar las filtraciones se selló con una doble capa de yeso de gran calidad, y contaba con una especie de filtro a base de piedras situado en la entrada del conducto. Quedo atestiguado que las murallas ciclópeas fueron modificadas en el siglo XIII aC., para que la entrada a la misma se ejerciera intramuros.

El tesoro del Atrio.

La entrada a la supuesta tumba de Agamenón

Dejamos para el final la construcción más espectacular de Micenas, para ello volvemos a las afueras de la ciudadela para encontrar la supuesta tumba de Agamenón. El tesoro del Atrio se considera una de las tumbas más espectaculares de la antigua Grecia.  Se trata de una cúpula con un diámetro de 14,60 m. y una altura de más de 13 metros, a la cual se entraba por un pasillo de 36 m. de largo por 6 de ancho. La puerta mide 7 m. de altura y algunas de sus piezas pesan 120 toneladas.  Construida entre los años 1.350-1.250 aC., a buen seguro fue utilizada por los reyes micénicos.

Posteriormente en el siglo II, Pausanias el viajero griego le asignó el nombre de Atrio, pensando que fue la tumba del primer rey de Micenas Atreo. Por lo que no es tan descabellado pensar, que si Agamenón existió posiblemente, sus huesos acabaran en esta tumba. Desgraciadamente fue saqueada muchos años antes de la llegada de la arqueología en el siglo XIX.

Más info: odysseus.culture

Imágenes: commons.wikimedia

Seis lugares Patrimonio de la Humanidad en Siria, que pueden desaparecer.

En el verano de 2011 estallaba en Siria una de la guerras más violentas del siglo XXI, se puede decir que fue el resultado de uno de los últimos coletazos de la denominada primavera árabe. Esta, en forma de protestas se expandió como un reguero de pólvora por todos los países árabes en manos de dictadores. Si bien es cierto, que en algunos países el resultado de las mismas ocasionó algunas mejoras en cuanto a la democratización, aspecto este todavía por concretar, en otros se convirtieron en cruentas guerras civiles.

Como el caso que nos atañe, la Siria de Bashar el Asad. El dictador siriano que respondió  a la revolución de su pueblo, mandado a las fuerzas de seguridad con una violencia inusitada, provocando gran cantidad de muertos, que llevaron a la inevitable guerra civil. El resultado de estos cerca de siete años de guerra son cientos de miles de muertos, y millones de desplazados. Pero además el peligro de perder uno de los más ricos patrimonios culturales del mundo, con el hecho que conlleva la máxima de que; Los pueblos que pierden su historia están abocados a su desaparición.

Alepo, la ciudad más castigada en una imagen anterior a 2011

En Caminando por la historia somos unos apasionados de conocer aquellos lugares que de una forma u otra han cambiado la historia.  A través del recuerdo de estos seis lugares Patrimonio de la Humanidad en peligro, queremos poner nuestro pequeño granito de arena en pedir su protección. Con el sano egoísmo de poderlos conocer algún día con un mínimo de conservación posible, algo que desgraciadamente se sigue complicando día a día.

1. Sitio de Palmira, (desde 1980)

No podíamos comenzar con otro lugar, ya que desgraciadamente, sus imágenes han inundado en estos años los espacios informativos de medio mundo, en forma de denuncia por su continua destrucción.

La ciudad de Palmira, situada geográficamente en el centro de país,  tiene más de 3000 años de historia, desde ese momento ya era uno de los oasis más frecuentados del desierto de Siria, por los caravaneros que recorrían Oriente Próximo. Así cuando llegaron los romanos en el siglo I de nuestra era, la convirtieron en una de las ciudades comerciales más importantes de la provincia romana de Siria. Gran parte del comercio entre la India, China y la capital del Imperio pasaban por este lugar.

Teatro romano de Palmira

 

Este fue el motivo principal de crecimiento de Palmira. Su decumanus tenía más de un kilómetro de longitud, con un recorrido adornado de columnas. Además de contar con los clásicos edificios de la cultura romana, como el foro, el teatro y diversos templos. Entre ellos destaca uno consagrado al dios Baal, este hecho nos remite a significar el alto grado de integración cultural del Imperio romano en Oriente Próximo.

2. La antigua ciudad amurallada de Alepo, (desde 1986)

La ciudad de Alepo la encontramos al norte del país, prácticamente haciendo frontera con Turquía. Antes de comenzar la guerra pasaba por ser la ciudad con más habitantes del país con más de dos millones de personas. Hoy sin lugar a dudas es la más castigada por la contienda.

Pocas ciudades del mundo pueden presumir de haber conocido tan ricas culturas. Por Alepo han desfilado los hititas, asirios, griegos, romanos o bizantinos, y desde el siglo VII las diferentes dinastías islámicas, de los Omeyas, Ayubíes o Mamelucos entre otros. Situada como Palmira en un cruce de caminos, donde concurrían las diferentes rutas entre Oriente y Occidente.

Entrad a la ciudadela medieval de Alepo.

La Ciudadela de Alepo se eleva por encima del resto, en el centro de la ciudad totalmente amurallada. En su interior mezquitas, madrazas y otros restos de las culturas anteriores conforman, o conformaban uno de los centros históricos más importantes de Oriente Próximo. Fuera de la misma se encuentra la Gran Mezquita también Patrimonio de la Humanidad, construida en el siglo XII.

3. El Crac de los Caballeros y la fortaleza de Saladino, (desde 2006)

Dominando la costa mediterránea, y separados por algo más de 150 kilómetros, encontramos estos dos castillos. Podemos considerar que ambos reflejan el rico pasado de Siria en lo referente al intercambio de culturas, además de evocar el pasado medieval y el recuerdo de las cruzadas.

El Crac de los caballeros

El Crac de los caballeros fue erigido a partir del año 1142 por la Orden Hospitalaria de San Juan, para convertirse en el refugio de los cruzados cristianos, hasta la toma del mismo en el año 1271 por los musulmanes.  Por lo que respecta a la fortaleza de  Saladino, su construcción se remonta al siglo X, cuando todavía pertenecía la zona  al Imperio Bizantino. Tras la conquista musulmana será remodelado y adaptado a la dinastía Ayubíes, para convertirse en refugio de Saladino, el gran líder de dicha dinastía en su lucha contra los cruzados cristianos.

La fortaleza de Saladino

Ambos son un fenomenal ejemplo de construcciones defensivas medievales, enclavados en zonas elevadas para el control del territorio. Pero el Crac de los Caballeros se lleva los elogios más importantes, al estar considerado el castillo medieval por excelencia, especialmente en el contexto de las órdenes militares cristianas.

4. La antigua ciudad de Bosra, (desde 1980)

Bosra en la actualidad es una pequeña ciudad de menos de 20.000 habitantes, situada al sur de Damasco muy cerca de la frontera jordana. Pese a su pequeño tamaño, en comparación con las grandes capitales, su legado histórico es de los más impresionantes del país.

Su historia comenzó al menos hace 3.400 años, cuando su nombre ya aparecía en las célebres tablillas de Tell el-Amarna, estas se trataban de la correspondencia del gigante egipcio con las diferentes culturas orientales. Siglos después se convirtió en una de las principales ciudades del reino nabateo, hasta la conquista de Trajano en el año 106 dC. Su época romana de mayor esplendor llegará con Septimio Severo que la convierte en Colonia y capital de la provincia romana de Arabia. Tras estos, bizantinos y omeyas la siguieron embelleciendo.

Una de los teatros romanos mejor conservados del mundo.

Antes del inicio de la guerra de Siria, pasaba por ser un lugar de respeto entre las culturas, manteniéndose prácticamente como hace más de 2.000 años. Se puede encontrar desde uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo, a una catedral cristiana de la época bizantina. Además de las más antiguas construcciones del islam, como son una mezquita y una de las madrazas más importantes de esta cultura, se dice que Mahoma pasó por allí.

5. Las antiguas aldeas del Norte de Siria, (desde 2011).

El siguiente destino lo encontramos al noroeste de la ciudad de Alepo, se trata de los restos de al menos 40 pequeñas aldeas que fueron habitadas entre el siglo I-VII dC. Su enorme importancia reside en ser uno de los lugares donde mejor se puede comprender el paso de la Antigüedad tardía al Imperio Bizantino. Ya que fueron abandonadas progresivamente desde el siglo VIII con la llegada del Islam.

En realidad se trataba de aldeas dedicadas a la agricultura, por lo que los expertos consideran que es uno de los lugares más excepcionales del mundo para el estudio de las comunidades rurales de la alta Edad Media. Su ausencia prácticamente total de ocupación humana durante más de mil años, ha permitido un estado de conservación excelente a la llegada del siglo XX.

La iglesia de San Simón Estilita.

Los edificios que allí se encontraban en el año 2011, iban desde templos paganos a iglesias cristinas, pasando por todo tipo de edificios dedicados a la labor del campo, como establos, graneros, talleres artesanales o viviendas diseminadas. Además en los centros de las pequeñas aldeas existían los diferentes edificios públicos de la administración local, así como baños de tradición romana. Si nos tuviéramos que quedar con  un edificio, este sería la Iglesia de San Simón Estilita, una de las iglesias cristianas más antiguas del mundo, ya que fue construida en el siglo V. Además está considerado un claro precedente del arte bizantino, e incluso del románico europeo.

6. La ciudad vieja de Damasco, (desde 1979).

Dejamos para el final la capital de Siria. La ciudad de Damasco es un verdadero cruce de caminos entre Asia y África. Fundada hace más de 4.000 años en un lugar habitando desde el año 8.000 aC. Ambos datos la convierten en uno de los lugares habitados continuamente más antiguos del mundo.

Uno de los momentos de mayor esplendor en la Edad Antigua le llegará sobre el año 1000 aC. Cuando el pueblo nómada de los arameos la utilice para comenzar a sendentarizarse, tras ellos griegos, romanos y bizantinos la convirtieron en una de las ciudades más bellas de Oriente Próximo. Pero será con la llegada del Califato Omeya, cuando se convierta en el ejemplo arquitectónico a seguir por el resto de ciudades islámicas.

A principios del siglo XXI, la ciudad de Damasco contaba con alrededor de 125 monumentos de las diferentes culturas que la han habitado. Aunque la mayor parte sean islámicos  también los podemos encontrar romanos y bizantinos. Sin duda destaca por encima de todos la Mezquita de los Omeya, construida a principios del siglo VIII sobre restos de edificios de culto de las tres culturas anteriores, es decir arameos, romanos y bizantinos.

La mezquita de los Omeya

Tras esta exposición solo nos queda esperar y desear que la terrible guerra civil en Siria acabe lo antes posible. En primer lugar para que no se lleve una sola vida más por delante, y en segundo término para disfrutar algún día de lo que puede ofrecer este maravilloso país a los apasionados de la historia.

Más info: whc.unesco

Cómo entrar en la historia en 15 días, Palacio de Cecilienhof.


 

El protagonista de nuestra historia es el Palacio de Cecilienhof. Un lugar destinado a principios del siglo XX a ser la morada del rey del Imperio Alemán, pero que pasará la mayor parte de su existencia en el ostracismo, del cual solo salió en aquellos  fatídicos quince días del verano de 1945, en los que entrará en la historia por la puerta de atrás.

Su historia comienza en el inverno de 1914, el entonces emperador del II Reich Alemán, Guillermo II, decide la construcción de un palacio destinado a su hijo y heredero Guillermo, el mayor de siete hermanos. El lugar elegido estaba recientemente remodelado, y era conocido como el Jardín Nuevo. Se trataba de un espectacular parque de estilo inglés que se encontraba en las afueras de Potsdam.

Aunque pronto comenzarán los inconvenientes, el 28 de junio de 1914 moría asesinado un gran amigo de Guillermo II, el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo.  La respuesta de Alemania no  se hizo esperar, pese a las primeras reticencias del propio Guillermo, los decididos militares alemanes y su perfecto plan Schlieffen enviaron a Alemania, y posteriormente al mundo a su Primera Guerra Mundial.

Pese a todo en plena guerra mundial el palacio se siguió construyendo, hasta tenerlo terminado en 1917. El día de su inauguración en agosto de ese año, el espectacular palacio de estilo inglés Tudor, contaba con 6 patios, 55 chimeneas y 176 habitaciones. En el mismo se alojó el futuro rey con su esposa Cecilia de Mecklemburgo-Schwerin, de la cual adoptó el nombre, y sus 5 hijos, ya que la última nació días después en dicho palacio. Poco le duraría la alegría al príncipe Guillermo, el año siguiente tras perder la guerra Alemania, se ve obligado a exiliarse a Holanda junto a su padre,  en el Palacio se quedará su esposa hasta 1945.

La monarquía fue abolida al terminar la guerra, pese a lo cual el príncipe impulsado por su padre, y último emperador alemán  Guillermo II, volvió varias veces durante los primeros años de mandato de Hitler. En definitiva, la Casa de Hohenzollern siempre creyó en la posibilidad que el dictador les retornaría la Corona. Evidentemente estaban equivocados, los planes de Hitler pasaban por otro sitio. Dichos planes estallaron en septiembre de 1939, enviando esta vez a Alemania y otra vez al mundo a la más devastadora guerra de la historia. La princesa Cecilia permaneció en el Palacio hasta el final de la guerra, solo unos días antes de la llegada del ejército rojo a Potsdam, momento en que se vio obligada a abandonarlo. Solo unos pocos meses después este magnífico Palacio se disponía a entrar en la historia mundial, durante sus quince días de gloria.

Sorpresa de Stalin.

El 26 de Julio de 1945, Josif Stalin,  secretario general del Partido Comunista de la URSS, (que por cierto se adelantó a sus compañeros, adornado el patio con una estrella roja), Winston Churchil relevado por Clement Attlee como Primer Ministro del Reino Unido ese mismo día, y Harry S. Truman presidente de los EE.UU,  se reunían en el Palacio de Cecilienhof, para cambiar el mundo.

El primer acuerdo que tomaron ese mismo día, fue realizar la llamada Declaración de Potsdam, Truman, Churchil y el Presidente de la República China Chiang Kai-Shek realizaron un ultimátum  a Japón, o se rendían o caería sobre el país toda la fuerza aliada. El resultado el conocido; el 6 de agosto caía la primera bomba atómica sobre Hiroshima, el 9 de agosto la siguiente sobre Nagasaki.

Reuniones en Cecilienhof

El resto de lo sucedido en el Palacio de Cecilienhof, fue de la denominada Conferencia de Potsdam, es decir poner la  firma a los numerosos acuerdos a los que fueron llegando los aliados durante la guerra. Dicho de otra forma,  el punto y final a la terrible 2ª Guerra Mundial, el reparto de Alemania entre Rusia, EE.UU, Reino Unido y Francia.

Churchill, Truman y Stalin, los tres vencedores de la 2GM

En definitiva estos dos hechos; (la bomba atómica y el reparto de Alemania, pondrán las bases de la Guerra Fría). Al día siguiente Stalin se unió a  la carrera atómica que habían comenzado los EE.UU previamente, hecho que mantendrá en vilo al mundo hasta la caída del régimen soviético en 1989.

Mientras, el protagonista de esta historia pasará al olvido, y al más completo abandono. Un hecho que nos puede llevar a entender su ostracismo durante la Guerra Fría, es los escasos metros que separan el Palacio de Cecilienhof del Puente Glienicke, el cual pasará a la historia como punto ideal, por su discreción, de intercambios de espías entre las dos potencias, EE.UU y la URSS. Por último es importante destacar que durante esos años, Potsdam perteneció a la República Democrática Alemana, uno de los países más afines a la potencia comunista.

Tras la caída de Telón de Acero y del Muro de Berlín en 1989, el Palacio se recuperará para ser uno de los muchos monumentos que hacen de Potsdam una de las ciudades más bonitas de Alemania. Hoy en día se puede disfrutar en él de un museo y un fantástico Hotel, en el entorno magnífico del jardín Nuevo.

Articulo publicado previamente en Queaprendemoshoy.com el 16 de febrero de 2017

Imágenes: commons.wikimedia

Caminando por los teatros romanos de la Antigua Hispania (III)

Retomamos, en el punto que lo dejamos, la historia de los teatros romanos de la antigua Hispania. Tras la muerte de Augusto en el año 14 de nuestra era, la Dinastía Julio Claudia, es decir la misma del emperador fallecido, se hace cargo del Imperio recién creado. Por lo que respecta a la construcción de teatros romanos, el impulso constructivo de Augusto lo heredan sus descendientes, de tal manera que al menos nueve teatros más se pondrán en marcha en la provincia hispana, seguramente una de las preferidas de los nuevos emperadores.

A partir de este momento, a pesar de que intentaremos proseguir el relato cronológico de la construcción de los teatros romanos, será complicado debido a la falta de datación de algunos de ellos. Aunque los tres primeros de la lista no generan dudas, ya se construyeron durante el periodo del emperador Tiberio, sucesor de Augusto, además de yerno del mismo, parentesco que le valdrá ser nombrado su sucesor.

Teatro romano de Caesaraugusta, (Zaragoza).

Tras las guerras cántabras que pusieron el punto final de la conquista romana de la Península Ibérica, en el año 14 aC. Augusto decide la construcción, a orillas del Ebro, de una ciudad que acogiera a los legionarios más veteranos, de al menos tres legiones de las que participaron en la contienda. Estas fueron la IV legión macedónica, la VI legión victoriosa y por último la X legión gemela.

La ciudad creció rápidamente al amparo del comercio a través del rio Ebro, verdadero centro de la ciudad gracias a la construcción del foro, que comunicaba directamente la ciudad con el río. Fruto del mismo crecimiento, la ciudad llegó a contar con cerca de 20.000 personas, y en tiempos del emperador Tiberio, se comenzó la construcción del teatro romano, aunque su culminación corrió a cargo de uno de sus sucesores, en concreto Claudio (41-54 dC.).

Uno de los principales aportes constructivos del mismo, fue una galería abovedada que permitía el acceso a los diferentes pisos del graderío. A este sistema se vieron obligados debido al territorio tan plano de la ciudad, donde no existían las típicas colinas donde se apoyaban muchos de estos edificios. De esta manera se convirtió en uno de los más grandes de la Hispania Romana, con una capacidad de cerca de 6.000 espectadores.

Como la gran mayoría de estos edificios, en el siglo III, su uso fue prácticamente nulo, acabando sepultado por las siguientes culturas, a partir de los visigodos. Su descubrimiento en 1972 fue el final de un largo proceso, ya que desde las primeras evidencias arqueológicas del pasado romano de Zaragoza, se pensó que existía una construcción de este tipo. Hoy día es un esplendido museo, que abrió sus puertas en 2003. En el mismo se observan sus restos, algunos de ellos en buen estado de conservación, como la cávea, la orchestra, o los comentados accesos en forma de galería. Se puede consultar sus horarios y precios en la siguiente web: zaragoza

Teatro romano de Clunia Sulpicia, (Peñalba de Castro, Burgos)

La ciudad romana de Clunia Sulpicia fue fundada ex Novo, tras la destrucción sufrida por la antigua ciudad Celtibero romana durante las guerras Sertorianas. Periodo este, durante el cual la ciudad se convirtió en uno de los fortines de Sertorio, en su lucha contra el Senado Romano.

Precisamente durante la reconstrucción de la ciudad, se lleva a cabo en tiempos de Tiberio (14-37 dC.), las obras del teatro romano de Clunia. Esta se efectúa aprovechado la pendiente de uno de los cerros de la población, más la excavación de la roca para una zona de la cávea. De esta manera el acceso se hacía por dos sitios, por la parte superior del edificio y por los laterales del mismo. Las excavaciones llevadas a cabo para su restauración han desvelado interesantes aspectos de su construcción. Como por ejemplo unos vasos de terracota y bronce, que llenos de agua, debían servir para captar el sonido de la orchestra, en las diferentes partes de la cávea.

La ciudad de Clunia llegó a su máximo esplendor durante la época de los emperadores flavios, tras convertirse en una colonia de más de 30.000 habitantes. La decadencia una vez más, fue a partir de la crisis del siglo III, luego con la llegada del cristianismo se sumió en una larga decadencia, hasta el abandono definitivo en tiempos visigodos. A pesar de que durante la Edad Media sufrió un considerable expolio, hoy es uno de los yacimientos romanos más interesantes de la Península, se puede visitar y para ello os invito a conocer su web: clunia

Teatro romano de Guadix.

La situación de Julia Gemella Acci, nombre de la colonia desde los tiempos de Julio Cesar de la actual Guadix, le confieren una gran relevancia como nudo de comunicaciones. Será precisamente Julio Cesar, quién decida convertir este emplazamiento en colonia, para acoger a sus legionarios más veteranos.

El teatro romano, debido a las catas arqueológicas es asignado al mandato del emperador Tiberio, pero es sin duda uno de los más desconocidos de la Hispania Romana. Su tardío descubriendo en 2008, y por casualidad durante las obras de un parking, hace que a día de hoy todavía no podamos disfrutar de su visita. Pero si de los fenomenales estudios llevados a cabo en el mismo.

Por un lado la escena era de 49 metros, decorada con frescos y con habitáculos para la escenografía, la orchestra era un semicírculo de 20 metros de diámetro y por fin la cávea tenía una capacidad para 4000 espectadores. Os invito a conocerlo un poco mejor en el siguiente estudio: rinconesdegranada

Los teatros de la Hispania Romana tras la muerte de Tiberio.

En el siguiente bloque presentaremos tres edificios que fueron construidos posteriormente, durante los mandatos de Claudio (41-54 dC.), y su sucesor Nerón (54-68 dC.).

El teatro romano de Sagunto.

La ciudad de Sagunto necesita pocas presentaciones, ya que siempre se le ha considerado la verdadera puerta de entrada de la romanización a la Península Ibérica. Esta fue con motivo de defender a la ciudad íbera de Arce, del asedio a la que fue sometida por el cartaginés Aníbal en el año 219 aC. Tras someter a sus rivales, los romanos se asentaron en Sagunto a partir del año 214 aC.

A pesar de ello debieron pasar más de dos siglos para que se acometiera la construcción de su teatro romano. Esta se llevó a cabo aprovechado la pendiente de una de las colonias de la ciudad, y su construcción comenzó en el año 50 dC., durante el mandato de Claudio. Según algunas estimaciones su cávea alojaba a unas 4.000 personas.

Pero lo más importante de este teatro ha sucedido a posterior, ya que sin duda es el más polémico de cuantos podemos visitar en la actualidad. Lo primero que cabe destacar, es su conocimiento al menos desde el siglo XVI, ya que existen varios bocetos de dibujos sobre el mismo datados en esa época. A partir del siglo XX empiezan las sucesivas restauraciones, que nos traen hasta el año 1986, en ese año el proyecto recae en Grassi y Portaceli. La reconstrucción llevada a cabo por estos, no ha tenido en cuenta los análisis históricos, ni tampoco los materiales originales, basándose exclusivamente en el embellecimiento del mismo. Las diferentes denuncias y peticiones de paralización han caído en saco roto, y a día de hoy, el teatro romano de Sagunto luce muy diferente a como lucía en la Hispania Romana. Os dejo la web para consultar sus visitas: aytosagunto

Teatro romano de Regina, (Casas de Reina, Badajoz)

En primer lugar, destacar que estamos hablando del tercer teatro romano de la provincia de Badajoz. En este caso, el de la ciudad la romana de Regina Turdulorum, que fue fundada durante los primeros años de la dinastía Julio-Claudia. El emplazamiento elegido para ello eran los aledaños de una antigua ciudad turdetana, con el clásico trazado ortogonal, la ciudad se construyó para aprovechar los grandes recursos económicos de la zona. Entre ellos destacaban la agricultura, la minería y su posición, prácticamente a medio camino entre Emérita Augusta e Hispalis.

Para la construcción del teatro, en la época final de la Dinastía Julio-Claudia, se eligió una pequeña colina con el fin de asentar su cávea. Realmente no debía ser de los más grandes de la época, en dicha cávea de unos 53 metros podían sentarse unas 800 personas, y su fondo de escena fue de 23×49 metros.

Destacar que hoy es visitable gracias a la reconstrucción emprendida a partir del año 1978. En contraposición a lo comentado en el apartado del teatro de Sagunto, aplaudir a los responsables de este yacimiento. Su reconstrucción con gran profesionalidad ha ido retornado al teatro de Regina su imagen más fidedigna. Como en el caso de los otros teatros de la provincia de Badajoz, participa como escenario del Festival de teatro Clásico de Mérida, es decir, su puesta en valor es digna de reseñar. Siguiendo con los halagos, que nadie deje de visitar su magnífica web: reginaturdulorum

Teatro romano de Baelo Claudia, (Playa de Bolonia, Cádiz).

No existe en el mundo, un teatro romano con un emplazamiento más espectacular”. Permitirme haber comenzado este relato sobre Baelo Claudia con una apreciación personal, pero sinceramente la playa de Bolonia es uno de aquellos lugares únicos en el mundo. Tras lo cual decir que Baelo Claudia es una ciudad púnica y turdetana que se romaniza a partir del siglo II aC, tras la victoria de estos, contra los cartagineses.

Su posición geográfica la convierte en el principal puerto comercial con el norte de África, además su dedicación a la pesca, queda claramente contrastada con las diferentes fábricas de salazones en la zona baja de la ciudad, sin duda “el garum” de Baelo Claudia llegó a los diferentes confines del mundo romano.

El teatro se construyó, con gran probabilidad durante el mandato de Nerón, en la parte más alta de la ciudad, y aprovechado como era costumbre, la ladera de una montaña para la construcción de la cávea. Tras ella un pasillo corredor daba acceso a las diferentes zonas del graderío. Por último destacar que el fondo de escena de 67 x 15 metros, daba la espalda a las impresionantes vistas que la cávea del teatro tenía sobre la ensenada de Bolonia.

Parece ser que un maremoto inundó gran parte de la ciudad a finales del siglo II, a partir de ese momento la ciudad es abandonada progresivamente, y tras la caída del Imperio queda deshabitada. A pesar de algunos estudios previos, la excavación arqueológica y puesta en valor del yacimiento se lleva a cabo en el siglo XX. Finalmente en el año 1990 la junta de Andalucía se hace cargo de lugar, con lo que las visitas al yacimiento son gratuitas para los ciudadanos de la Unión Europea.

Desde hace unos años comparte cartel con los otros teatros romanos andaluces en el “Festival de teatros romanos de Andalucía”. Sin duda, ver la obra “Optimus Princeps” que aborda la muerte de Trajano, en este magnífico escenario es un momento único.

Los últimos teatros de la Hispania Romana.

Los tres teatros que veremos a continuación, aunque posiblemente fueron de los últimos en ser construidos, tampoco existe certeza de ello. Más bien los colocamos a final por la falta de datación precisa de los mismos, y especialmente debido a que el último de ellos, nos abre la puerta a mostrar una opinión, sobre el final del periodo constructivo de este tipo de edificios en la Hispania Romana.

Antes de pasar a ellos, decir también, que hemos efectuado un recorrido cronológico por la veintena de teatros más conocidos. Es evidente que existieron más, y hoy día afortunadamente, se sigue trabajando para recuperarlos. Hay varios ejemplos, como el de Baetulo en Badalona, o el de Palma de Mallorca, pero hacer mención al de Tiermes, que sin duda pudo ser especial, debido a las construcciones en piedra excavada en ese yacimiento.

Teatro romano de Segóbriga, (Saliencies, Cuenca).

Segóbriga es otra de las ciudades de origen celtíbero de la meseta, que se verán sometidas a la romanización tras las guerras celtíberas del siglo II aC. Tras ello dos serán los motores productivos de la ciudad romana, por un lado la agricultura y por el otro la minería. Destacar de esta última, la extracción en la zona de un yeso cristalizado, que era utilizado en las viviendas más modestas para tapar las ventanas.

El teatro de la ciudad, por algún motivo desconocido, fue construido durante un largo proceso, ya que la datación arqueología más antigua corresponde al mandato de Tiberio, y en cambio no fue inaugurado hasta Vespasiano (79 dC.). Por lo que respecta a su fisonomía no difiere de otros de la época, es decir con la cávea apoyada en un pequeño cerro, aunque de pequeñas dimensiones, con respecto a otros. Por destacar un aspecto de esta construcción, durante el estudio del fondo de escena se encontró un altar que se colocó en la afueras de una sala trapezoidal. A buen seguro era un lugar de culto imperial, que deja bien a las claras el carácter político y religioso de estos edificios durante el Imperio Romano.

Tanto el teatro como el resto del yacimiento, por cierto uno de los mejores conservados de la Península, se pueden visitar, os dejo la siguiente web con los horarios: patrimoniohistoricoclm

Teatro romano de Carteia, (San Roque, Cádiz).

Puede extrañar que la colonia romana más antigua de toda la Península, tenga este lugar tan tardío en esta serie sobre los teatros romanos de la Hispania. El motivo es la falta de datación del mismo y la escasez de restos, ya que solo se puede observar una estructura de su planta, puesta en valor recientemente.

Carteia fue la primera ciudad hispana en ser considerada colonia de Roma. El motivo la llegada a la ciudad de 4000 legionarios romanos, que tras desposar a las mujeres de la villa, dan como resultado hijos con estatus de “libertos”. Con lo que el Senado Romano los proclama Colonia en el año 171 aC.

El teatro fue construido en el norte de la ciudad, como ha quedado dicho no existe datación fidedigna, pero se asocia al proceso constructivo de la Dinastía Julio Claudia. Lo que si conocemos es que su cávea de 75 metros de diámetro, con capacidad para 5.300 personas, lo convierten en uno de los más grandes de la Hispania, pudiéndolo comparar con el de Emérita Augusta o el de Cartagho nova.

El yacimiento de Carteia se puede conocer mediante visitas guiadas, para más información os dejo esta web: juntadeandalucia

Teatro romano de Pollentia, (Alcudia, Mallorca)

Los romanos, de la mano de Quinto Metelo, conquistaron las Islas Baleares en el año 123 aC. Tras su llegada, construyeron en una zona elevada, la ciudad de Pollentia. El lugar elegido cumplía una doble misión, la de poder observar las dos bahías de mediterráneo, y evidentemente la facilidad defensiva de la nueva ciudad.

Este teatro sí que parece ser el último en ser construido en la Hispania Romana. Un inciso para recordar, que por aquel entonces las islas pertenecían a la provincia romana de la Tarraconense. El lugar elegido para su construcción fue en una colina elevada en el exterior de la ciudad, esta se efectuó a finales del siglo I dC. Su principal característica reside en que la cávea, así como el fondo de escena, están ambas escavadas directamente sobre la roca, en un bosque cercano a la ciudad.

Personalmente, lo que más me llamó la atención, fue el casco de gladiador encontrado durante unas excavaciones. Este hecho me sirve para concluir con una hipótesis, sobre el final de las construcciones de teatros en la Hispania Romana, desde finales del siglo I.

El hecho de que se encontrara en este teatro cascos de gladiadores, y me consta que en otros también, parece significar, un cambio sustancial en la forma de ver los espectáculos, por parte de la sociedad romana del Imperio. La actividad constructiva se desvía hacia los grandes antiteatros para acoger las luchas de gladiadores. El teatro parecía en la antigua sociedad romana, pertenecer a una forma de ver la vida más similar a la cultura griega. En cambio con la llegada de los emperadores y el fin de la República, introdujo en el mundo romano el culto al individualismo encarnado en los emperadores, pero también en los grandes héroes de los circos romanos.

A buen seguro muchos de los teatros vieron la decadencia de los actores, menos valorados que los gladiadores. Así como de los edificios que se debieron de reutilizar para otros menesteres, sin ir más lejos las luchas de gladiadores. En el siglo II, no parece que se construyera ningún teatro romano más, en cambio el antiguo impulso constructivo de estos se desvía claramente a los anfiteatros. En la Península Ibérica nos han quedado grandes ejemplos, como el de Itálica o el de Tarraco.

Os dejo con los dos primeros artículos de la serie:

Caminando por los teatros romanos de la Antigua Hispania (I)

Caminando por los teatros romanos de la Antigua Hispania (II)

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