Caminando por el muro de Adriano.

El muro de Adriano es una de las construcciones defensivas más importantes de Europa. En su época de construcción en el siglo II, contaba con una longitud de 135 km con los cuales unía el Mar del Norte y el Océano Atlántico, cortando prácticamente por la mitad la mayor de las Islas Británicas. Hoy día sus restos se han convertido en uno de los lugares más visitados de Inglaterra, además de un reclamo para los excursionistas que deciden unir a pie sus dos extremos.

Publio Elio Adriano (117-138).

Conocido como Adriano se convertirá en emperador de Roma tras suceder en extrañas circunstancias a Trajano. Las cuales os invito a conocer un poco mejor en este artículo:  sobre la muerte de Trajano.

Otro de los asuntos a resolver por la historiografía es el lugar de nacimiento de nuestro personaje, ya que a ciencia cierta se desconoce si nació en Itálica o bien en la propia Roma. A pesar de lo cual siempre se le ha asignado como el segundo emperador hispano, tras el malogrado Trajano. Este último asumió la tutela del joven Adriano, que a la edad de 10 años se quedó huérfano de padre. A los 14 años llegó a Roma, donde los años siguientes comenzó un rápido ascenso en su “Cursus Honorum”. En el año 108 ya era cónsul, y poco antes de su polémica designación como emperador se hallaba como legado de las legiones en Siria.

Busto de Adriano
Busto de Adriano

A grandes rasgos la figura de Adriano, emperador a la edad de 41 años, es muy diferente a la de sus antecesores. Las fuentes hablan de él como un gran político, un militar metódico, aunque con escasa ambición o prudencia, según se mire. Pero sobre todo destacan su gran nivel cultural y religioso, en toda su acción de gobierno se observa su pasión por la cultura helenística y su profunda religión hacía el culto de Roma.

Dicho gobierno del Imperio romano fue destinado al pacifismo, dejando de lado las conquistas pero con una enorme preocupación por la defensa de los territorios adquiridos por sus antecesores. Además se convertirá en un emperador viajero, poco permaneció en Roma, ya que viajó por todas las provincias para conocer los problemas reales de tan vasto imperio. Cuando era la hora de descansar, lejos de volver a la caótica Roma, se dirigía a su villa en Tívoli situada en las afueras de la capital del Imperio.

Contexto histórico.

Desde que Julio Cesar llegara a la isla en el año 55 aC., el proceso de conquista de la Britania romana estuvo salpicado de grandes enfrentamientos, ya que el año siguiente comenzaron los tributos a Roma y con ellos las rebeliones. La invasión más importante tuvo lugar durante el mandato del emperador Claudio en el año 40 de nuestra era, y tras ella llegaron las revueltas más significativas como la de la reina celta Boudica en el año 61. Tanto el control de esta rebelión como el mandato del gobernador Agrícola (78-85), están atestiguados como de gran violencia, acarreando el exterminio de diversas tribus locales. La última gran rebelión antes de la llegada al poder de Adriano sucedió en el año 115 con el saqueo y destrucción de la ciudad romana de York.

Cuatro años después de llegar al poder Adriano se dispuso a conmemorar en Roma, la fundación de la capital imperial. Las celebraciones se llevaban a cabo en el denominado “Pomerium”, el verdadero centro fundacional de Roma, solo lo que hubiera en el interior de este recinto era Roma, el resto se consideraban territorios de Roma. En el existía una ley no escrita que decía; que solos los que agrandaran el Imperio tenían derecho a agrandar el “Pomerium”. Adriano lo reformó, pero no lo amplio, es decir la decisión estaba tomada. El Imperio romano se había convertido en un espacio demasiado grande para su control total, ahora era el momento de ponerle un límite.

En el año 122, Adriano llega a la provincia de Britania, tras lo cual se acercó al centro de la isla para visitar algunos de los cuarteles romanos de la zona, con la tarea de encomendarles la protección del Imperio. Para ello lo mejor forma seria construir un muro, que marcara definitivamente las posiciones separadas entre los romanos y las tribus indígenas.

Os invito a leer el artículo: sobre la reina Boudica

La construcción del muro de Adriano.

El lugar elegido para la construcción del muro era la franja más estrecha de la isla,  es decir uniendo la desembocadura del rio Tyne, con el estuario de Solway. Según algunos fue proyectado por el propio Adriano, lo que proporcionaría algunos extraños fallos de diseño.

El primer muro que se construyó seguía unas férreas medidas, que no tenían en cuanta algo tan evidente como los diferentes desniveles del terreno. Se especula con la posibilidad de que los ingenieros no quisieron cambiar el diseño, por temor a las represalias del emperador. La estructura consistía en un muro de 4,6 m de altura por 3 m de ancho, dada la dificultad de hacerlo todo en piedra se diseño partes del mismo hechos con muros de tierra y césped, estos debían medir 6 m de altura. Cada milla debía construirse una puerta con un puesto de vigilancia, y entre cada una de ellas un pequeña torreta. El principal problema fue que algunos de estos puestos de vigilancia y puertas quedaron en lugares de difícil acceso para los caminos, por lo tanto inútiles.

El plan no se ejecutó por completo, o más bien debió haber un cambio de modelo constructivo. A partir de ese momento se comienza la construcción de diferentes fuertes en el lado sur del muro, junto a ellos tres grandes puertas que debían comunicar ambos territorios. Estos cambios han abierto un debate sobre la utilidad del muro, evidentemente era defensivo, pero hasta cierto punto, ya que no parecía difícil que algún grupo atacara alguna de estas puertas y se introdujera en el imperio. Por ese motivo se construirían los fuertes, para la defensa activa de las puertas que más bien resultaban ser aduanas comerciales.

Destacar que el muro fue construido por tres legiones, es decir 15.000 legionarios, con la ayuda de diversos contingentes desplazados desde el continente, las obras duraron seis años. Añadir que se mantuvo activo los tres próximos siglos, debido al fallido intento de Antonino, el siguiente emperador que pensó avanzar la frontera 150 km al norte, hecho que se mantuvo durante escasas dos décadas.

El muro de Adriano ¿a pie o en coche?

Vaya por delante que ambas son dos magnificas opciones para descubrir hoy día el muro de Adriano, que por cierto se ha convertido en uno de los rincones de turismo cultural más importante de las Islas Británicas.

Pero antes de pasar a conocer los destinos más significativos del muro os quiero presentar el: “Hadrian’s wall path national trail”, es decir el camino que recorre el muro de punta a punta. La mayor parte del recorrido se realiza muy cerca del muro, un camino que combina zonas, de tierra, césped y asfalto por partes muy similares, además excepto los kilómetros intermedios, zona de Birdoswald, que se convierte en un continuo sube y baja, el camino no representa grandes dificultades. Perfectamente señalizado en todo momento con bellotas y flechas, ofrece al visitante todos los servicios necesarios para el descanso.

Destacar que se suele tardar una semana en realizarlo, evidentemente dependiendo de las paradas. Es aconsejable que se realice entre los meses de mayo y octubre, que es cuando la mayor parte de los servicios de la ruta están abiertos. Hoy día se ha convertido en lugar de peregrinaje obligatorio para los apasionados de la historia y el senderismo. Por último os invito a conocerlo un poco mejor con el folleto en ingles, que podéis descargar desde la siguiente dirección: hadrianswallcountry

Las visitas más interesantes.

Birdoswald

Nos encontramos ante los restos de fuerte romano mejor conservado. Construido a partir de la tala de árboles necesaria para la construcción del muro de Adriano. Se mantuvo ocupado durante todo el periodo en que se mantuvo vigente la provincia romana de Britania.

Recreación-de-Birdoswald

Se trata de la planta básica de construcción de fuertes romanos, su puerta norte quedó totalmente adosada al muro. Precisamente era una de las seis con las que contaba el levantamiento, cada una de ellas contaba con dos torretas defensiva. Dentro de las murallas de unos dos metros de altura, se construyeron los habituales barracones, edificios administrativos, e incluso dos graneros, que hoy día se observan perfectamente. Os invito a conocer este articulo sobre los campamentos romanos: gladiatrixenlaarena

Para visitarlo una vez más levantar una protesta por los abusivos precios de los monumentos cedidos para su explotación a la “English Heritage”, en 2017 costaba 6,50 libras, es decir unos 7,50€. Además parece ser que en 2018 están en obras de adecuación del museo.

Walltown Crags

El único de los lugares de los que presentamos que se pueden visitar gratuitamente. Se trata de la parte central del muro y posiblemente la más espectacular, debido al paso que tuvieron que franquear los constructores  por la zona rocosa de Whin Sill.

Walltown-Crags

Para su visita existe una zona de aparcamiento, desde la cual nos podemos acercar al muro a través de una corta subida. Durante los cerca de 1.500 m de recorrido a través del muro, podemos encontrar diferentes paneles explicativos de las enormes dificultades, que se encontraron en este tramo para su construcción.

Housesteads

Conocido en tiempos del Imperio como “Vercovicium”, se trata de los restos de un fuerte militar que se comenzó a construir en el año 124. Su misión a parte de la evidente defensa del muro de Adriano, fue la de acoger una cohorte de 800 legionarios de la tribu de los Tungrians, originarios del norte de las Galias, lo que hoy correspondería a Bélgica.

Housesteads

Su planta rectangular es la habitual en este tipo de construcciones, tiene 4 puertas aunque dos de ellas quedaron inutilizadas. En su interior encontramos los restos de varios edificios entre ellos, la casa del comandante, un granero que a simple vista puede parece unas termas por la elevación de suelo, letrinas o los edificios destinados al alojamiento de los legionarios. Al salir del mismo nos encontraremos los restos de un pequeño poblado extramuros, además de un tramo del muro de Adriano con un buen estado de conservación.

Una veza más destacar el alto precio de la entrada, en este caso 7,80 libras, con la cual también se tiene acceso a un museo situado en el exterior del recinto fortificado.

Corbridge

En este caso visitaremos los restos de una de las dos ciudades más importantes que crecieron al amparo del Muro de Adriano. Parece ser que sus restos más antiguos pertenecerían al año 85, es decir cuatro décadas antes de la construcción del muro, durante la fase de conquistas del gobernador Agrícola. Desde ese momento se sucedieron las construcciones y destrucciones, de diferentes fuertes romanos hasta la construcción del muro.

Corbridge

Está situada unos 4 kilómetros al sur del muro en las cercanías del rio Tyne. Su crecimiento correspondió especialmente entre los años 140-160, es decir el periodo donde la frontera se expandió 150 kilómetros al norte con la protección del muro de Antonino. El motivo fue que se convirtió en el centro de suministros de la conquista de los territorios de los Pictos. Gracias a esto la ciudad creció alrededor del fuerte romano, algo no muy habitual, ya que este quedó en el centro de la ciudad.

El precio es de 7,50 libras y como en el caso de Birdoswald, el museo es motivo de reformas que esperan tener listas para el mes de mayo de 2018. Por cierto este es uno de los mejores de todo el recorrido.

Vindoland

Dejamos para el final uno de las visitas más interesantes, se trata de otro de los restos de fuertes romanos que podemos encontrar al recorrer el muro de Adriano. En este caso su construcción es anterior al muro, ya que se comenzó en el año 85 tras la pacificación de la zona, durante el periodo del gobernador Agrícola. Aunque sea un aspecto sin confirmar, se supone que Adriano pudo permanecer en este enclave durante un tiempo, coincidiendo con la construcción de muro, este hecho se ha deducido de una rica construcción con incluso pinturas murales.

vindolanda

La verdadera importancia del yacimiento, y que enriquece la visita, son la gran cantidad de restos que se han hallado en las excavaciones, tanto del fuerte, como del poblado surgido en las afueras del mismo. Sin ir más lejos se hallaron más de 1300 tablillas en Vindolandia, acabadas en madera y que fueron utilizadas como correspondencia. Así como gran cantidad de zapatos, vestimentas, y diversas piezas en madera. Detrás de estos hallazgos están las excelentes condiciones del suelo de Vindolandia, que ha conservado estos restos  prácticamente únicos.

El precio de la visita también es caro, unas 11 libras, que dan derecho a visitar todo el yacimiento y el museo, que tras algunos acuerdos con el Museo Británico, ha incorporado recientemente algunos de los magníficos hallazgos de Vindolandia.

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A pesar de todo, Adriano convirtió en Dios a Trajano.

Más info: english-heritage

Imágenes:  english-heritage   commons.wikimedia

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