Jaime I el Conquistador, así se gestó el rey Templario.

Hoy nos encontramos ante la historia de unos de los reyes más importantes de la Corona de Aragón. Podemos decir que además fue uno de los más conocidos, tanto por ser el más longevo en el cargo, con más de 60 años en el mismo, como uno de los mayores conquistadores entre los reyes aragoneses. A pesar de lo cual su valoración histórica se reparte entre los que le culpan de la extraña línea fronteriza que hoy separa las comunidades de Cataluña y Aragón, y los que le alaban como el fundador de los reinos cristianos de Valencia y Mallorca.

El extraño engaño que propició el nacimiento de Jaime I

La historia de nuestro personaje comienza en la primavera del año 1207, con el rey Pedro II camino del Castillo de Miraval situado en la Occitania, durante el periodo que esta perteneció a la Corona de Aragón. El motivo del viaje encontrase con alguna de las doncellas occitanas, con las cuales solía tener encuentros amorosos, debido a su nula convivencia con la reina María de Montpelier. Pero la trampa está servida por la nobleza, sobre el lecho se encontraba la reina, la necesidad de un heredero de la Casa de Aragón bien valía la treta. Según la tradición el rey cayó en el engaño, y nueve meses después en Montpelier nacía un niño muy rubio y con ojos claros.

La elección del nombre del recién nacido corrió a cargo de un extraño juego. La reina mandó hacer doce grandes lirios, a los cuales bautizó con los nombre de los doce apóstoles, luego mandó prenderlos al unisonó, con la promesa de poner al niño el nombre del que tardará más tiempo en consumirse. De esta manera fue bautizado en Montpelier con el nombre de Jaime, por el apóstol Santiago.

Jaime I rey a los cinco años.

Pero Pedro II no pareció que perdonara muy fácilmente el engaño. A los cuatro años el joven Jaime fue entregado al noble occitano Simon de Monfort, el motivo a simple vista pareció ser doble, por un lado casarse con la hija de este y por otro alejarlo de la reina. Lo cierto es que las relaciones entre el rey Pedro II y el noble occitano no pasaban por un buen momento, el llamamiento del Papa Inocencio III a la cruzada albigense enfrentaba las aspiraciones de ambos.

Inocencio III, y los cruzados contra los cátaros.
Inocencio III, y los cruzados contra los cátaros.

Por un lado Simon de Monfort debía defender los intereses católicos del Papa frente a los herejes cátaros, por otro el rey Pedro, aunque declarado católico debía temer perder el apoyo de los cátaros, verdaderos aliados de la Corona de Aragón, frente al poder central de los Capeto franceses. Sin duda estos pretendían usar la cruzada para arrebatar a los aragoneses el reino occitano.

Además de la consabida guerra, el año 1213 será nefasto para el joven heredero Jaime. La primera noticia e inesperada llegaba de Roma, María de Montperlier moría en la ciudad Papal, donde había acudido para pedir ayuda al Papa ante los desmanes de Pedro II. Pero no quedaría ahí la cosa, unos meses después el conflicto albigense tiene uno de los episodios más cruentos con la Batalla de Muret. En ella fallecía Pedro II luchando prácticamente en solitario contra los ejércitos cruzados dirigidos por Simon de Monfort, el encargado de custodiar al futuro rey de Aragón, menudo situación tan contradictoria.

Tras la muerte de Pedro II, el único heredero consanguíneo de la Corona de Aragón, un niño de cinco años, se hallaba custodiado por un potencial enemigo. La nobleza aragonesa no podía consentirlo así que una delegación encabezada por Nuño Sánchez se dirige Roma. Un inciso para presentar a este noble, auténtica mano derecha del rey Pedro II, especialmente tras su participación en la Batalla de Navas de Tolosa, tras la que fue nombrado señor de la Cerdaña y el Rosellón, dos de los condados catalanes bajo el paraguas de la Corona de Aragón.

Las prerrogativas de Nuño Sánchez al Papa Inocencio III tuvieron un efecto positivo. Este último ejerciendo como cabeza visible del cristianismo hizo llegar la orden a Simon de Monfort de la entrega del heredero a la nobleza aragonesa. De tal forma que a principios del verano de 1214, Jaime partía hacia un nuevo destino para seguir formándose como rey de Aragón. Su siguiente instructor sería un compañero de su padre en la derrota de Muret, el maestro de la Orden del Temple Guillem de Montredon, su destino el Castillo de Monzón, donde pasaría los siguientes tres años.

La coronación de Jaime I.

El camino hacía Aragón de nuestro protagonista no fue hecho en solitario, junto a él viajaba Ramón Berenguer, su primo, algunos años mayor que Jaime I y que actuaría dentro del castillo como su protector. Sin duda el paso de ambos por Monzón está repleto de incógnitas, lo que debía ser un lugar de aprendizaje, fue visto por ambos y por sus allegados como una especie de cárcel, o al menos es lo que se deduce de las memorias escritas por Jaime I. En las cuales describe su salida del Castillo de Monzón con un lacónico “no podían tenernos encerrados más tiempo”. Lo dicho, una incógnita y más tras ver como se acabará convirtiendo en uno de los reyes aragoneses más prolíferos en cuanto a conquistas, de la mano de sus supuestos raptores los Templarios de Aragón.

Castillo de Monzón
Castillo de Monzón

Por otro lado destacar que el camino al Castillo de Monzón no fue realizado de forma directa. El clima de preguerra entre las diferentes facciones nobiliarias hizo que los nobles más afines al joven príncipe prepararan las denominadas “primeras cortes Catalano-aragonesas”. Estas se celebraron en el castillo de la Suda en la ciudad de Lérida, a pesar de que se suelen considerar las primeras, gran parte de la historiografía duda de esta afirmación. El motivo la gran preparación con la que contaban dichas cortes, a las mismas asistieron gran parte del clero, encabezado por arzobispos, obispos o los principales abades, los más destacados nobles y al menos diez jueces que debían atestiguar lo que allí se firmara.

De esta forma y en los brazos del arzobispo de Tarragona, Aspargo, entró el joven Jaime en el palacio de la Suda, donde se convirtió en Jaime I. Mientras Nuño Sánchez uno de sus protectores quedaba como regente del reino, el nuevo rey partía hacia Monzón para convertirse en un rey a la usanza de los templarios.

La salida del Castillo de Monzón.

El primero en ser “liberado” de Monzón fue Ramón Berenguer, tras un supuesto pacto con los templarios fue rescatado una noche y conducido al puerto marítimo de Salou, donde embarcó camino de la Provenza.

Por lo que respecta al rey Jaime I de Aragón fue rescatado unos días después por una serie de nobles contrarios a Nuño Sánchez, este último parecía estar disconforme con la salida del joven rey de Monzón, era evidente su futura pérdida de influencia.

Pese a estas discrepancias, dos días después de salir del Castillo de Monzón, el rey Jaime I hacia su entrada en Zaragoza, bajo las muestras de júbilo de sus ciudadanos. Acompañado por Rodrigo de Lizana, o Pedro Fernández entre otros, y ataviado con su primera cota de malla prestada. Tenía nueve años y todavía tuvo que esperar uno más, para que de nuevo en las Cortes de Lérida fuera declarado mayor de edad el 2 de septiembre de 1218.

Las conquistas de la Corona de Aragón en el mediterráneo
Las conquistas de la Corona de Aragón en el mediterráneo

De esta forma se ponía marcha uno de los reinados más fructíferos de la Corona de Aragón. Jaime I tuvo dos esposas, cinco hijas y cuatro hijos, dos de ellos llegaron a convertirse en reyes, como Pedro III y Jaime II. Pero además y junto a sus socios templarios y tras neutralizar las diferentes revueltas de la nobleza, conquistó las Islas Baleares, Valencia y por último Murcia, esta última perdida previamente por los castellanos. Jaime I el rey Templario murió en el año 1276.

Por último os invito a conocer una de las mejores biografías de Jaime I:

¿A dónde fueron a parar los misteriosos Pueblos del mar?

Posiblemente estamos ante una de las preguntas más repetidas por los amantes de la historia antigua. Lo cierto es que a finales del siglo XIII aC., una serie de movimientos migratorios  con sus consiguientes guerras y destrucciones, a los que debemos sumar, supuestamente, algunas catástrofes naturales, conformaron un nuevo mapa político en el mediterráneo oriental.  No vamos a ser nosotros los que descifremos este enigma de la historia, ya nos gustaría, pero si vamos a conocer un poco mejor los pueblos que desaparecieron, y también a los nuevos poderes emergentes de dicho espacio geográfico, tras el paso de estos primeros piratas de la historia.

Los pueblos de mar.

No sin antes conocer algunos aspectos y nombres, que la historiografía les ha ido asignado a estos Pueblos del mar. Por cierto este nombre genérico fue introducido en el siglo XIX, por Emmanuel de Rouge el destacado egiptólogo francés, para dirigirse a los diferentes pueblos que se hallaron en las inscripciones de los templos de Medinet Habu en Egipto. De la multitud de apelativos asignados a los diferentes pueblos y movimientos, nos vamos a quedar con los más importantes.

Denyen.

Uno de los más significativos, dado la importancia que como veremos posteriormente tuvo el movimiento de este pueblo para el fin de la civilización micénica. En definitiva se les suele asignar un origen griego, son los denominados aqueos, que parecen ser un pueblo originario del Peloponeso.

Pelesets.

Localizados en una estela asignada al reinado de Ramsés III (1184-1153 aC.), es decir el faraón egipcio que más sufrió de estos movimientos de los Pueblos del mar. Su origen es muy discutido existiendo dos versiones principales; la primera nos revela que provienen de las islas del mar Egeo.  Aunque las más entendida los sitúa como herederos de la cultura cananea proveniente del bronce de Oriente Próximo. Lo cierto es que son expulsados por el faraón egipcio, y desde ese momento aparecerán en el Antiguo Testamento como los filisteos y asentados en la actual Palestina.

Relieve de los filisteos en Medinat Habu

Weshesh.

El pueblo con uno de los orígenes más discutidos, al toparse su historia con la mítica ciudad de Troya. Si bien es cierto que esta última ha sido hallada arqueológicamente, no es menos cierto que todas sus leyendas siguen despertando grandes controversias. La más extendida nos habla de su destrucción en el año 1184 aC., por lo tanto en plena crisis de los Pueblos del mar. En este contexto entraría este pueblo, que se ha asignado a los archivos hallados en la ciudad de Hattusa, donde aparecen los “wilusa” como habitantes hititas de la ciudad de Troya. Para acabar con ellos significar que algunos fuentes los sitúan como uno de los pueblos más belicosos, que actuaron en Egipto y Oriente Próximo tras sufrir la comentada destrucción  de su principal ciudad.

Tjeker.

Algunos autores los han calificado como los “piratas del mediterráneo”. Su origen, como no, muy confuso, unos los sitúan en la Península de Anatolia, otros ven en el Papiro del “viaje de Wenamon” que la capital de los Tjeker se situaba en la falda sur del Monte Carmelo. Aunque nos podemos quedar con el relato mitológico que les asigna un origen entre los seguidores de Teucro. Este fue el mejor arquero de los aqueos que luchó para acabar con la ciudad de Troya.

Shardana.

Nos acercamos al único de estos denominados Pueblos del mar, que no tiene un origen oriental. Ya que se han encontrado diversos indicios que lo relacionan, ya sea como origen o destino con la actual isla francesa de Cerdeña. Sin duda un pueblo de guerreros, algunos le atribuyen la destrucción de la cultura micénica. Pero la mayor parte de las fuentes, localizan a este pueblo en las diversas batallas que mantuvieron los egipcios con sus enemigos, precisamente como integrantes de los ejércitos de estos últimos, como en la célebre batalla de Kadesh con los hititas.

Arawanna, Derden, Lukka, Sherden, etc.

Es decir una lista que parece no tener fin, ya que un indeterminado número de pueblos aparece tanto en las confusas fuentes egipcias, como en las tradicionales epopeyas de la mitología griega. Por lo tanto todos difíciles de encasillarlos correctamente la historia.  Pero para seguir fomentado la imaginación sobre estos Pueblos del mar, vamos a ver el antes y después de este espacio geográfico del mediterráneo oriental. Por cierto, en el cual las fuentes que van del periodo comprendido entre los siglo XIII-XI aC., son tan escasas que cualquier especulación puede tener cabida en la relación de estos cambios y la realidad histórica.

Las grandes culturas que desaparecieron.

Mapa del Mediterráneo oriental en el año 1200 aC.
Mapa del Mediterráneo oriental en el año 1200 aC.
Mapa del Mediterraneo Oriental en el año 1000 aC.
Mapa del Mediterraneo Oriental en el año 1000 aC.

La cultura Micénica.

Los micénicos fue la cultura más importante de la fase final del Bronce en el Heládico, aproximadamente en el periodo comprendido entre el 1600-1100 aC. Conocida por el nombre de su ciudad-estado más significativa, Micenas. Podemos añadir que fue en parte herencia de la cultura minoica, de la cual adaptó la forma de organización  palaciega, e incluso en parte su escritura. Conocidos como grandes guerreros por los diversos hallazgos de ajuares en las grandes tumbas micénicas. A parte de Micenas los mayores asentamientos se llevaron a cabo en el Peloponeso, en el Ática y en la zona de Beocia.

Pues bien, esta esplendorosa cultura de guerreros fue borrada del mapa en el año 1100 aC. Los motivos no están claros, pero  lo cierto es que comenzaron al menos un siglo antes. La arqueología nos ha demostrado que durante el siglo XIII aC., se acometen la construcción de grandes  murallas y cisternas para posiblemente resistir duros asedios. Pero tampoco se descarta que fueran una forma de defenderse de epidemias producidas por terremotos o grandes sequias.

El siguiente paso fue la interrupción del prospero comercio micénico en el mediterráneo oriental, en este caso achacado a las injerencias de los Pueblos del mar. El resultado las primeras migraciones y colonizaciones griegas que acabaron revirtiendo en una gran crisis que acabó con la cultura micénica. Las ciudades se abandonaron, se saquearon y fueron quemadas, hecho que produjo la llegada de nuevos pueblos como el caso de los Dorios, uno de los protagonistas del futuro griego.

El Imperio hitita.

Su origen se considera que estuvo entre las tribus asentadas en el Cáucaso, que llegan a la Península Anatólica a partir de principios del II milenio aC., tras lo cual fundan su capital Hatussa a mediados del siglo XVII aC. Uno de los aspectos más destacados de los hititas fue la utilización del hierro por primera vez en la historia, que les sirvió para la elaboración de armas con las que vencer al gran Imperio Egipcio.

El gran Imperio sucumbió de la noche al día a partir del año 1200 aC., sí lo reflejan las célebres tablillas de Bogazköy encontradas en el yacimiento arqueológico de Hatussa y que narran la historia de los hititas. Los motivos de la desaparición de uno de los pueblos mejor estructurados de Oriente Próximo sigue siendo un misterio, la mano de los Pueblos del mar se hace evidente, ya que queda demostrado que asolaron las ciudades costeras del Imperio Hitita en la actual Siria.

Los egipcios.

Vaya por delante que la gran cultura egipcia no sucumbió ante los Pueblos del mar. El motivo de su aparición en este apartado viene dado por ser el inicio de un declive imparable, tras luchar contra la invasión de estos piratas del mar, como se les ha dado por llamar en ocasiones.

Lo cierto es que los conocemos gracias a las inscripciones efectuadas durante el reinado de Ramsés III, el último de los grandes faraones egipcios conocidos, que gracias a su dedicación logró que su pueblo no siguiera el camino de micénicos e hititas. Pero como ha quedado dicho tras la muerte de este faraón la caída de la primera gran cultura del mundo, fue imparable, sin ir más lejos a mediados del siglo XI aC., aparecen divididos en dos, además tras haber perdido la totalidad de las tierras del Canaán.

Las nuevas culturas que protagonizarán el I milenio aC.

A pesar de que no hay absolutamente nada probado, lo cierto es que la zona del levante mediterráneo adquirirá tras el paso de los Pueblos del mar una fisonomía política totalmente diferente a la que existía en el año 1200 aC. Si debemos buscar un origen no se puede obviar a los protagonistas de hoy, que posiblemente acabaran integrando estas nuevas realidades.

El pueblo Arameo.

Las primeras noticias que nos llegan de los arameos provienen de Babilonia a principios del siglo XIII aC., donde su rey se queja de unas bandas nómadas que ponen en peligro la integridad de la gran capital del Éufrates. Se les suele asignar como expertos caravaneros que muchas veces se pusieron al servicio de las potencias de Oriente Próximo, como los Hititas o los Asirios.  Nadie como ellos podía conducir a los ejércitos a través del desierto.

Las invasiones de los Pueblos del mar llevaron por efecto dominó a los arameos a establecerse en nuevos territorios, dando el paso definitivo para abandonar el nomadismo e iniciar autenticas dinastías principescas. Sin ir más lejos en el año 1067 aC., un arameo, Apla-Iddina se hará con las riendas del reino de Babilonia. Los siguientes años se expandirán por todo Oriente Próximo, organizándose en una especie de principados independientes entre sí, pero con una lengua en común, el arameo que se hará oficial en las diferentes cortes asirias, babilónicas y persas. Este hecho nos demuestra la enorme importancia que tuvieron los movimientos de los Pueblos del mar, en este espacio geográfico.

Los fenicios.

Decir que el origen de los fenicios de debe a los Pueblos del mar, sería contradictorio, pero en cambio podemos afirmar que los movimientos de estos los introdujeron en la historia, para ser conocidos como los mejores navegantes del mediterráneo. El origen de este pueblo se remonta a miles de años, por parte del pueblo de los cananeos asentados en la estrecha franja costera mediterránea, como curiosidad destacar que en el año 2650 aC., ya comerciaba madera con los egipcios.

A partir de los sucesos de los Pueblos del mar la historia de los fenicios parece acelerarse, ciudades como Biblos, Ugarit, Sidón o Tiro se comienzan a superpoblar, por dicho motivo nace la necesidad de expandirse por el mediterráneo. A partir de ese momento conoceremos sus mejores virtudes, que sin duda estaban destinadas a ser los mejores comerciantes. El resto lo pusieron las condiciones climáticas y orográficas, en un espacio agotado para la producción de la agricultura, pero con exceso de árboles. La solución era evidente se debían construir barcos con los que conquistar el mediterráneo, de esta forma sobre el año 1000 aC., ya lo habían cruzado de punta a punto ejerciendo como los mejores comerciantes del momento.

Recreación del Mundo fenicio por
Recreación del Mundo fenicio por Navarro Ilustración

Además los fenicios se convirtieron en herederos de dominio marítimo que los micénicos habían efectuado en el mediterráneo oriental. A pesar de que no existe ningún indicio ni certeza, permitirme la curiosidad de preguntarme; ¿Qué casualidad que tras las invasiones del los Pueblos del mar, los fenicios se conviertan en los mejores navegantes del momento?

El pueblo de Israel

Tras la desaparición de los egipcios de la zona de Canaán, este nuevo pueblo aprovechara el vacío de poder dejado por estos. No eran unos recién llegados a  la zona, ya que tres siglos antes aparecían en las estelas egipcias con el nombre de “apiru”. Pero el momento y la forma de asentarse en torno al valle del río Jordán sigue siendo un misterio para la historiografía. Para algunos fue debida a una evolución in situ, para otros una llegada del exterior para asentarse en estos territorios. Por último destacar el éxodo que nos narra el Antiguo Testamento según el cual los israelitas son expulsados del antiguo Egipto, entre los siglos XV-XI aC.

Lo cierto es que en dicho siglo XII aC., los israelitas viven bajo las reglas establecidas por la Confederación de las Doce Tribus,  sin un poder central y actuando bajo consejo de los más mayores. Sin duda podemos afirmar que era la típica organización política de cualquier pueblo nómada.

Pero los movimientos de los Pueblos del mar, también ejercerán gran influencia en el pueblo israelita. Recordemos a los filisteos, los pelesets de la estela de Ramsés III, que se asentaran a principios del siglo XII aC., en la zona más septentrional del Canaán. Desde allí entraran continuamente en disputas con los israelitas, como la célebre pérdida del Arca de la Alianza por estos últimos en la Batalla de Afec en el año 1050 aC.  Poco después y para ejercer un poder central y fuerte se instaura la monarquía hebrea de Israel con el Rey Saúl (1030-1010 aC.).

Conclusiones

Como hemos visto estamos ante uno de los episodios con más interrogantes de la Historia Antigua, la falta de fuentes entre los años 1200-900 aC., es prácticamente generalizada, por lo que cualquier especulación es difícilmente demostrable. Para la historiografía es sin duda uno de los retos más significativos.

Por otro lado y sin obviar las destrucciones, los Pueblos del mar  también aportaron aspectos positivos, como por ejemplo la generalización del uso del hierro que fue expandida gracias a estos movimientos, o bien la difusión del alfabeto obra de los fenicios. No quiero concluir sin significar que el espacio dejado por las estructuras micénicas, se rellenará a partir del siglo IX aC., con la aparición de la madre de todas las culturas occidentales, efectivamente me refiero a los griegos.

Imágenes: commons.wikimedia

Silvia Marín, restauradora del CRBMC, nos revela el método que se usará para restaurar la Naveta des Tudons.

A mediados del pasado mes de marzo, las noticias sobre las pintadas en la Naveta des Tudons inundaban los periódicos digitales de nuestro país. Para estupor de todos los amantes de la historia y la arqueología, dicha construcción, erigida por los habitantes de la Cultura Talayótica, amanecía con decenas de grafitis sobre sus piedras que cuentan con alrededor de tres mil años de historia.

Para contarnos sus impresiones sobre el monumento y en especial para conocer cómo será su proceso de restauración, hoy en Caminado por la Historia contamos con la presencia de Silvia Marín, arqueóloga y conservadora-restauradora, profesora de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Catalunya.

  1. En primer lugar, Silvia, muchas gracias por acompañarnos. Para comenzar nos gustaría conocer tu impresión sobre la Cultura Talayótica, ¿la conocías con anterioridad?o por el contrario, ¿es la primera vez que te encuentras ante el reto de restaurar uno de sus magníficos restos arqueológicos?

Hola José Mari, muchas gracias a ti por entrevistarme. Pues es la primera vez que tengo la suerte de trabajar en un monumento talayótico, lástima que haya sido en estas circunstancias, como bien sabes, por causas vandálicas. La verdad es que la cultura talayótica es increíble, hay que ver los restos in situ porque son muy monumentales, no te los imaginas tan grandes y tan complejos hasta que los visitas. De verdad que no valoramos suficientemente el tesoro patrimonial que tenemos en las islas y es realmente increíble.

Talatí de Dalt (Menorca)
Talatí de Dalt (Menorca)
  1. ¿Dónde reside la importancia de la Naveta des Tudons, dentro del contexto de la prehistoria reciente de las culturas mediterráneas?

Pues La Naveta des Tudons forma parte del excepcional conjunto monumental prehistórico de Menorca, de hecho, está considerada la construcción más importante de la Prehistoria balear y el edificio completo conservado más antiguo de toda Europa. Además, este tipo de navetas existen sólo en Menorca, son algo único en el mundo. Por otro lado, su construcción de dos pisos, su técnica ciclópea monumental… la hacen excepcional porque estamos hablando de una construcción prehistórica muy avanzada. Y además, la naveta aportó mucha información histórica ya que en su interior se hallaron restos de más de cien inhumaciones junto a su ajuar funerario, que incluía brazaletes de bronce, botones de hueso, armas, vasos cerámicos, estuches de cuero en los que se guardaba cabello… mucha información ritual funeraria. Además, hay que añadir que normalmente encontrar material orgánico tan antiguo y en buen estado de conservación es muy difícil y para los conservadores-restauradores no deja de ser un hallazgo realmente excepcional.

  1. Sabemos que no viajas sola, preséntanos un poco a tu compañero Aleix Barberà.

Pues Aleix Barberà es un muy buen restaurador, especialista en piedra, escultura y pintura mural. Trabaja tanto en la restauración propiamente dicha como en la restauración virtual y la virtualización del patrimonio en diversas instituciones, como por ejemplo en “Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya”. Además, compartimos una misma línea metodológica, que eso es lo más importante cuando trabajas en equipo, así que es genial trabajar juntos siempre que podemos.

  1. ¿Cuáles son los motivos de la elección de Silvia Marín y Aleix Barberà, para restaurar la Naveta delsTudons?

Pues el consejo insular fue advertido de las pintadas en La Naveta y, a falta de un técnico de conservación en la isla, pidieron asesoramiento al Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. El CRBMC nos envió a nosotros porque aplicamos una metodología muy respetuosa para la limpieza de obra patrimonial y a la vez muy eficaz. Esa metodología ha sido creada por el Dr. Richard Wolbers de la Universidad de Delaware (USA) y significa realmente un antes y un después en el mundo de la restauración. De hecho, el Dr. Wolbers ha estado en Barcelona 10 días impartiendo tres workshops justo hace un mes.

  1. Como nos comentas, hace unas semanas pasó por Cataluña uno de los mayores expertos mundiales en restauración, ¿nos puedes presentar al personaje y hablarnos un poco sobre sus revolucionarios métodos?

El Dr. Richard Wolbers es un magnífico profesor y uno de los restauradores más importantes del mundo, si no el más importante. Su metodología de limpieza ha cambiado totalmente la forma de intervenir una obra de arte. Su aproximación siempre es más ecológica y segura, reduciendo totalmente los riesgos para la obra, es decir, que se trabaja controlando la humectación, el pH y la conductividad tanto de la solución como de la superficie patrimonial. Todo eso hace muy controlable todo el proceso. Además, se trabaja para no dejar residuos en la obra y también para reducir riesgos para el restaurador (tratamientos no tóxicos). Por ponerte un ejemplo, para eliminar una pintura de aerosol normalmente trabajaríamos con disolventes, ¿verdad? Pues con el método Wolbers podrías eliminarlo, como ha sido el caso, con una solución acuosa, eso sí, ajustando el pH y añadiendo un quelante (un secuestrante de iones metálicos en concentraciones ínfimas). Ese pH, además de hacer más solubles algunos elementos (como por ejemplo la pintura de aerosol), también ayuda a que no se disuelvan otros elementos, como por ejemplo la piedra. De esa manera, podemos eliminar el aerosol sin afectar a la piedra.

  1. Nos puedes contar de forma entendible para los no iniciados en el tema de la restauración, ¿Cuál es el método elegido para devolver a la Naveta a su estado más fidedigno?

Pues el problema de las pintadas con aerosol suele ser que penetran mucho en la piedra y por eso son tan difíciles de eliminar. Además, en este caso, ha sido más complicado aún porque la superficie de la piedra está casi toda cubierta por líquenes y estos organismos han atrapado la pintura en su interior. Después de algunas pruebas, se ha optado por una solución acuosa de pH ligeramente básico, que proteja la piedra calcárea del monumento, a la que hemos añadido un quelante para ayudar a la remoción de la pintura negra y para aligerar los líquenes, que dificultaban todo el proceso.

Silvia Marín en Hatta (Golfo Pérsico)
  1. ¿Cuánto tiempo tardaremos en ver restaurada la Naveta des Tudons?

Pues esto depende ahora del consejo insular o del gobierno de Menorca, porque tras nuestro informe se va a realizar un concurso público para elegir a la empresa que realizará la restauración completa. Supongo que en breve (unos pocos meses) ya estará completamente libre de los grafitis que han distorsionado su lectura histórica.

Muchas gracias Silvia Marín, permaneceremos atentos en las próximas semanas para ver el proceso de restauración de tan emblemática construcción.

Imagen de portada de Sergi García para el periodico Menorca.info

Cuatro batallas de Roma perdidas que forjaron un Imperio.

De todas aquellas frases que nos presentan a las derrotas como punto de aprendizaje para que lleguen las victorias, permitirme quedarme con la pronunciada por Ernest Shackleton. El explorador británico, tras ver la muerte de sus compañeros camino del Polo Sur y tras comprobar cómo el noruego Roald Amundsen les conseguía ganar la partida, dejó caer la siguiente frase:

 “los hombres no se hacen a partir de victorias fáciles, sino en base a las grandes derrotas”

Dicha frase sin duda se puede extrapolar al Imperio Romano, si bien es cierto, que con las victorias de las legiones romanas se consiguió expandir el territorio. Con las derrotas se forjó socialmente, políticamente y militarmente el Imperio más grande que ha visto el mar Mediterráneo. De todas estas derrotas que evidentemente fueron muchas, hoy nos quedaremos con estas cuatro.

La Batalla de Horcas Caudinas (321 aC.)

La primera de las grandes derrotas, o más bien la más deshonrosa, que sufrió la República de Roma fue durante las denominadas guerras Samnitas, sucedidas durante la conquista de la Península itálica.  A mediados del siglo IV aC., la República de Roma contaba con apenas los territorios del actual Lacio conquistados en las guerras latinas. Mientras, sus vecinos los Samnitas se localizaban en torno a las montañas del centro sur de Italia.

El principal motivo del conflicto vino de la necesidad de ambos de la conquista de las ricas tierras de la Campania. Los primeros en dirigirse hacia estas tierras para hacerse con ellas fueron los Samnitas, ante dicha agresión las autoridades de Capua, la capital de la Campania, fue la de entregar a Roma sus territorios. Ante tal sorpresa Roma se ve obligada a exigir a los Samnitas su retirada, la negativa de estos condujo a la primera de las tres guerras Samnitas (343-341 aC.)

El resultado fue confuso, posiblemente debido al temor mutuo de que su lucha fuera aprovechada por terceros, en el caso de los romanos el temor venia de los galos del norte, mientras que los Samnitas temían un ataque marítimo de los espartanos. De esta manera pasaron los años, mientras ambos contendientes se preparaban para el nuevo asalto.

Batalla-de-Horcas-Caudinas-Milek-Jakubiec
Batalla de Horcas Caudinas Milek Jakubiec

La nueva chispa saltó en el año 326 aC., en este caso por el control de Nápoles la ciudad fundada por los griegos unos siglos antes. Las primeras escaramuzas resultaron positivas para los romanos, que poco a poco iban conquistado nuevos territorios y sus ánimos se fueron enalteciendo.

 Ese fue su gran error, en el año 321 aC., los cónsules de Roma; P. Albino y V. Calvino consiguieron reunir un gran ejército, con el cual se dirigieron a la ciudad de Luceria. Las falta de previsión y la demasía de confianza llevaron a los ejércitos romanos a introducirse en el desfiladero de Horcas Caudinas, cerca de la actual ciudad de Montesarchio. Allí fueron sorprendidos por el ejército Samnita, que acorraló entre aquellas montañas a más de 30.000 romanos. Ante la imposibilidad de combatir, y de Roma de mandar refuerzos, los romanos se vieron en la obligación de rendirse. Esto supuso una de las mayores ofensas que sufrió la joven República de Roma, ya que sus soldados fueron invitados a abandonar el desfiladero sin armas y bajo las lanzas enemigas.

El pueblo Samnita evidentemente acabará pagando con creces tal ofensa, a pesar de que Roma sufrió para derrotarlos, en el año 290 aC., los Samnitas se ven obligados a firmar la capitulación, exhaustos ante una Roma que poco a poco fue consiguiendo el dominio de la Península Itálica.

La batalla de Cannas, agosto del 216 aC.

Sin duda, la más sonada derrota de Roma durante toda su historia, tuvo lugar durante la segunda de las guerras púnicas. Estas comenzaron  con la toma de Sagunto por las tropas cartaginesas de Aníbal en el año 218 aC. Luego tras pasar el invierno preparando la guerra, la suerte estaba echada.

Aníbal conocía  que los planes de Roma podían ir encaminados a la toma de Cartago, la capital africana del Imperio Cartaginés. Por lo que hizo buena la teoría que la mejor ofensa es un buen ataque, en una de las más célebres imágenes de la historia cruzó los Alpes en el mes de Agosto del año 218 aC., con él iban 50.000 hombres a pie, 9.000 a caballo y 37 elefantes. La intención de Aníbal era ir reclutando por el camino enemigos de Roma que se sumaran a su causa, a su llegada a Italia las primeras victorias elevaron su moral, y además contó con la ayuda de los galos, por lo que la reposición de cartagineses estaba asegurada.

El año siguiente, 217 aC., las victorias siguieron sonriendo al ejército cartaginés, que pronto vio como Roma podía caer a sus pies, pero posiblemente el temor a un largo asedio frenó las aspiraciones de Aníbal. Pero lo cierto es que todavía quedaba la mayor derrota de Roma pendiente.

Aníbal cruzando los Alpes, Mariusz Kozik
Aníbal cruzando los Alpes, Mariusz Kozik

Esta sucedió en el año 216 aC., E. Paulo y T. Varrón reclutaron en Roma el ejército más grande visto hasta ese momento, muy superior en número a sus rivales cartaginenses. Según los cálculos unos 80.000 romanos  se dirigieron hacia el Mar Adriático donde las tropas de Aníbal estaban acantonadas, mientras este último los esperó cerca de la pequeña localidad romana de Cannas. El enfrentamiento ha sido descrito como una de las más celebres victorias en un campo de batalla. Aníbal colocó la mejor caballería en las alas, mientras hacía ceder el centro, los mejores jinetes africanos  fueron encerrando a los romanos en un gran círculo. Tras interminables horas de batalla, dos pequeños destacamentos romanos con menos de 10.000 hombres, consiguieron huir. La mayor masacre de romanos en la historia acababa de suceder.

A partir de este punto entramos en uno de aquellos misterios que nos ha dejado la historia. Dos preguntas quedan en el aire;  ¿Por qué Aníbal no entró en Roma? ¿Por qué nunca llegaron los refuerzos hispanos, o griegos? Lo cierto es que 14 años después, Roma acababa con su gran rival de mediterráneo. El imperio comenzaba a expandirse fuera de Italia.

La Batalla de Carras, junio del 53 aC.

En el año 60 aC., se estrena lo que la historiografía ha denominado el primer triunvirato de Roma. Es decir una especie de pacto encubierto entre tres destacados generales romanos, véase, Pompeyo, Julio Cesar y Craso, para el control de una República de Roma sumida  en una interminable crisis política.

A pesar de las enormes diferencias entre ellos, consiguieron comandar los designios de la República hasta el año 55 aC., año en que se ven obligados a reunirse en Luca, para controlar los movimientos políticos de la clase más conservadora del Senado. Tras la renovación del pacto del triunvirato, Julio Cesar seguiría en la Galias, Pompeyo era designado para el control de Hispania pero ejerciendo desde la misma Roma a través de legados. Por último a Craso se le designó la administración de la provincia romana de Siria, es en este punto cuando empieza el problema.

Es evidente que era un pacto de poder, es decir tres culos para un solo sillón, el del trono imperial que en Roma se llevaban años barruntando. Por lo que cada cual debía ir presentando sus credenciales, Julio César las tenía de sobras presentadas con sus victorias en la Galias. Pompeyo pasaba por ser uno de los más destacados generales de los últimos 30 años, con diferentes actuaciones desde Hispania, hasta Asía y pasado por el norte de África. En cambio Craso desde sus éxitos en la rebelión de los esclavos de hacía cerca de 20 años, se había dedicado mayormente a ejercer asuntos políticos y económicos, por lo que necesitaba una gran victoria en el campo de batalla.

Batalla de Carras, Dariusz Bufnal
Batalla de Carras, Dariusz Bufnal

La elección del escenario para su gran victoria, no pareció estar muy bien escogido. El Reino de los Partos que se expandía entre los ríos Eúfrates e Indo, estaba conformando por una gran serie de tribus seminomadas, que entre sus diferentes virtudes se encontraba ser extraordinarios jinetes.

Tras preparar durante un año el asalto, en el año 53 aC., entres seis y siete legiones según las fuentes, atravesaron el río Eúfrates. Al principio parece ser que la táctica de los partos pasó por la pasividad, para conseguir que las tropas romanas se confiaran y tomaran más riesgos de los necesarios.  Sobre el mes de junio dichas tropas se habían alejado en exceso de las fuentes de aprovisionamiento, y ese fue el momento elegido por las tropas partas para caer sobre el rival. En un lugar cercano a la actual ciudad turca de Altinbasak, la movilidad del ejército parto rompió la férrea estructura de las cohortes romanas. La sed, el hambre y el fuerte calor hicieron el resto.

El resultado más de 20.000 muertos, incluido el propio Craso, tras ser hecho prisionero y ejecutado en el campo de batalla, además de 10.000 desaparecidos que se convirtieron en la célebre Legión Perdida. Sin contar que tuvieron que pasar unos 150 años para que el mayor conquistador de Roma, Trajano, se hiciera con los territorios partos.

La matanza de Teutoburgo en el 9 dC.

Nos encontramos ante la única de las batallas que presentamos hoy, que ocurrió durante el recién estrenado Imperio romano. Tras la llegada al poder de Augusto en el año 27 aC., se desvelaron sus planes respecto a la zona norte del Rin. Estos pasaban por establecer una nueva provincia romana, denominada Germania, aunque de facto nunca se llegó a hacer debido entre otras causas a la matanza de Teutoburgo.

En el año 7 dC., Augusto envía a Quitilio Varo, hombre de confianza y yerno de Agripa, al mando de tres legiones al interior de los territorios germanos, con la labor de pacificar y consolidar dicha provincia. El modus operandi de estas legiones era ocupar dicho territorio durante los veranos, para ir consolidando las tradiciones romanas y de paso ejecutar los correspondientes impuestos imperiales. Tras el verano y ante la llegada del crudo invierno las legiones se retiraban a los  reforzados campamentos  en torno al río Rin.

Batalla de Teutoburgo, Milek Jakubiec
Batalla de Teutoburgo, Milek Jakubiec

El verano del año 9, no fue diferente, el mes de septiembre las tres legiones romanas inician la tradicional vuelta a las bases, pero un hecho cambiará su destino. Uno de los auxiliares de Quitilio Varo, el teutón Arminio, le avisó de una rebelión de varios pueblos germanos en una zona situada al sur del camino de vuelta. Como buen conocedor del lugar, este último aconsejó al legado romano como podían ser controlados, pero para ello debían desviar su camino para pasar por un bosque, hoy día denominado Kalkriese. Al llegar al bosque, las persistentes lluvias y la espesa vegetación hicieron imposible la defensa romana ante los bárbaros teutones.

La masacre fue una de la humillaciones más grandes del Imperio, de 20.000 hombres se cuenta que alcanzaron el río Rin escasamente 80 legionarios. El propio Varo parece ser que se suicido para no tener que presentarse ante Augusto. Desde ese momento la decisión de establecer el limes germánico en el río Rin se convirtió en una solución sin vuelta atrás. Solo con el inciso de la venganza protagonizado por el general romano Germánico al someter a diferentes tribus y volver a Roma con los estandartes de las legiones que quedaron en el Bosque de Teutoburgo.

Más info:

Diccionario de batallas de la historia de Roma (753 a.C.-476 d.C.) Julio Rodríguez González, ed. Almena 2017.

Historia Antigua Universal III, historia de Roma, varios. Ed. Uned, 2008

Imágenes:

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Ingunda, la princesa franca que cambió la religión de los visigodos.

Si algo en lo que se ponen de acuerdo la mayor parte de las fuentes del periodo visigodo, es la figura del Rey Leovigildo. Ya que está considerado uno de los monarcas que mayores esfuerzo realizó para consolidar el reino visigodo Hispano. De tal forma que este se convirtiera en  una de las monarquías altomedievales más importantes de la Europa Occidental.

Podemos asegurar que lo consiguió en muchos aspectos. Ya que conquistó los territorios de sus vecinos los suevos, pacificó la zona cántabra sumida en continuas rebeliones, y arrinconó a los bizantinos en el sudeste peninsular. Además consiguió revolucionar la presencia de la monarquía visigoda, si hasta entonces seguían pareciendo unos bárbaros, Leovigildo copió el ceremonial bizantino y comenzó a vestir con ricos atuendos de telas importadas.

En definitiva su reinado entre 571-586 fue uno de los más exitosos del periodo visigodo, con el único “pero” de la elección de la mujer de su hijo y futura reina.  Esta estuvo a punto de costarle el reino y que acabará poniendo un grano de arena muy importante, para que el catolicismo sustituyera el tradicional arrianismo, como religión oficial de la Hispania Visigoda.

El lio familiar del rey Leovigildo.

Cuando Leovigildo llegó al poder, aproximadamente en el año 571, llevaba consigo dos hijos de su primera esposa fallecida, y de la cual no se conoce ni su nombre. El mayor de ellos Recaredo, el menor Hermenegildo. Nada más llegar al poder decide buscar una reina y madre para sus hijos, la elegida fue Gosvinda, que ya contaba con experiencia previa tras haber sido reina consorte con Atanagildo, uno de los antecesores de nuestro protagonista.

Leovigildo
Leovigildo

Además Gosvinda tenía algunos lazos familiares que parecían interesantes para el rey visigodo, siempre dispuesto a reforzar su posición con  pactos con los vecinos francos. La nueva reina era madre de Brunequilda, desde el año 575 monarca del reino franco de Austrasia, después de enviudar del rey Sigeberto I. Además ambos tenían dos hijos Childeberto futuro rey franco de Austrasia, y la joven princesa Ingunda.

La llegada de la princesa Ingunda.

Efectivamente quién mejor para casarse con un futuro rey que la nieta de la propia reina. En este lugar debemos hacer un inciso, ya que a pesar de que Hermenegildo era el más pequeño de los dos hermanos, ambos fueron asociados al trono por su padre Leovigildo. Por cierto, en una decisión no exenta de conflictos con la alta nobleza, que veía poner en peligro la costumbre de elegir al futuro rey por la asamblea de nobles.

Lo cierto es que en el año 579 la princesa Ingunda se encamina hacia Toledo, en una práctica muy habitual en la época de matrimonios concertados para reforzar la relación franco-visigoda. Su destino casarse con Hermenegildo, y su único problema su declarado catolicismo, algo que podía causar inconvenientes en la corte toledana regida por el culto arriano.

Aspecto este último que no debió preocupar en exceso a la reina Gosvinda, convencida de poder convertir a la joven princesa al arrianismo. Pero a los francos no les debió parecer una buena opción, antes de ser enviada a Toledo, Ingunda fue dirigida hacia la ciudad Agde en la Septimania. Allí se encontró con Fronimio recientemente elegido obispo de la ciudad que se ocupó de reforzar la fe de la princesa católica. De esta manera a su llegada a Toledo, todos los esfuerzos fueron en vano, a pesar de los maltratos, las palizas, e incluso un forzado bautismo arriano, Ingunda no renunció a su fe católica.

Hermenegildo e Ingunda a la Bética.

Ante el cariz que estaba tomando el asunto el rey Leovigildo decide mediar. Si un año antes había fundado una ciudad para su hijo Recadero, en este caso Recópolis. A Hermenegildo y su esposa Ingunda, los envía a la Bética, por aquel entonces uno  de los territorios más prósperos del reino.

Restos de la antigua Basílica de Recopolis
Restos de la antigua Basílica de Recópolis

A partir de este punto es difícil conocer las causas que llevaron a Hermenegildo a levantarse en armas contra su padre. Lo evidente es que sí en aquellos momentos, año 579, todavía no había abrazado el catolicismo, sí que lo haría en el 582. Es decir que fue antes el huevo o la gallina, la causa de la rebelión se puede buscar en la defensa del catolicismo de Ingunda, frente al arrianismo de la corte toledana.

Aunque este aspecto es visto por una gran parte de la  historiografía, como una forma de mitificar la figura tanto de Ingunda, como de Hermenegildo. Ya que para gran parte de dicha historiografía pesó más las causas económicas y políticas, por parte de unos terratenientes hispano-romanos, dispuestos a acabar con el poder centralizador de la monarquía visigoda. Además de poder convertir la Bética en la cabecilla de los reinos católicos de la antigua Hispania, para ello contaron con el inestimable apoyo de uno de los más fieles asesores de Ingunda y de Hermenegildo, el obispo de Sevilla, San Leandro.

La revuelta de Hermenegildo.

A finales del año 579, Hermenegildo se proclama rey en la ciudad de Sevilla. Tras lo cual se dispuso a encontrar las alianzas necesarias para acabar con su padre. Además a este último no parecían faltarle los enemigos, los suevos, los bizantinos y los francos con lazos sanguíneos con la pretendida reina Ingunda, debían apoyar a Hermenegildo y con ello debilitar el gran reino que en años precedentes había ido consiguiendo el rey visigodo Leovigildo. Aunque  la historiografía no es muy clara con las diversas participaciones de estos reinos enemigos.

A pesar de todo, Leovigildo no pareció tomar muy en serio la revuelta de su hijo, posiblemente le pesaba más la inestabilidad en el norte de la península, donde los pueblos vascones no acababan de acatar el domino visigodo. Pero todo cambió tres años después, en el 582, el obispo Leandro tras volver de Constantinopla, donde pudo haber pactado con el emperador bizantino Tiberio II una unión católica para acabar con el arrianismo, bautiza a Hermenegildo convirtiéndolo al catolicismo.

Ahora la reacción de Leovigildo no se hizo esperar. La primera ciudad atacada fue Mérida donde las tropas de Hermenegildo pudieron contar la con la ayuda de los suevos, pero ni esta fue suficiente, la ciudad fue tomada ese mismo año 582. Las consecuencias para los suevos fueron el fin de su reino tres años después, con la conquista de Leovigildo de los restos suevos en el noroeste de la Península.

La siguiente ciudad en ser atacada fue Itálica, la cuna de emperadores romanos sirvió como punta de lanza de las tropas arrianas para el asedio de Sevilla, la gestante capital católica de Hermenegildo. Para sacudirse el asedio, este último pidió la nueva ayuda a los bizantinos, pero parece ser que esta nunca llegó gracias a un suntuoso pago del rey visigodo Leovigildo a los bizantinos. Pero la suerte estaba echada, los dos últimos reductos béticos, Córdoba y Sevilla, cayeron en el año 584.

Pese a todo el catolicismo se impuso en la corte visigoda.

Poco antes de sucumbir, Hermenegildo puso a salvo a Ingunda junto a su recién nacido, enviándolos a los dominio bizantinos de la Península Ibérica. Desde allí partirían a Constantinopla, capital del Imperio, pero desgraciadamente Ingunda encontró la muerte por el camino, durante una parada en la ciudad de Cartago.

En lo referente a Hermenegildo, una serie de actos lo acabaran convirtiendo en uno de los santos del calendario cristiano. Tras la toma de Córdoba es apresado por las tropas del rey Leovigildo, pese a lo cual, este no quiso acabar con la vida de su hijo. Poco después fue enviado a la Tarraconese, donde encontró la muerte en el año 585 a manos de Sisberto, un declarado arriano. La respuesta del hermano de Hermenegildo, Recaredo, fue que ejecutaran al asesino, aspecto que dejaba a las claras la postura del futuro rey. Volviendo a Hermenegildo fue declarado santo y mártir en 1585, desde cuando cada 13 de abril se festeja su onomástica, convertido en San Hermenegildo patrón de los conversos.

San Hermenegildo patrón de los conversos

Muchos cronistas ven en los últimos dos años de vida de Leovigildo un arrepentimiento. Pero la evidencia era clara, la nobleza y las altas instancias religiosas que habían emanado de la época tardorromana, nunca habían renunciado a su catolicismo. Este hecho sin duda pesó en la decisión del sucesor de Leovigildo, Recaredo, que se convirtió en el primer rey católico y visigodo de la Península Ibérica. A buen seguro la lucha de su cuñada Ingunda debió estar presente en su mente, el día que decidió cambiar la religión oficial del reino visigodo de Hispania.

Más info: Breve historia de los godos, Fermín Miranda García, Ed. Nowtilus, 2007

Imágenes: commons.wikimedia

Algunos de los mejores ejemplos del Megalitismo en Península Ibérica.

La propia palabra que proviene del griego nos define lo que vamos a hablar; mega (grande) y lithos (piedra). Es decir todas las construcciones arquitectónicas que utilicen grandes bloques de piedras las podemos encasillar aquí, desde las pirámides egipcias o mayas, a los recintos ciclópeos de la cultura micénica. Pero hoy día, este vocablo se acota  a la más antigua arquitectura monumental aparecida durante la prehistoria.

Además podemos añadir, que si pesar de que los primeros estudios señalaban un origen mediterráneo de dichas construcciones, en las grandes culturas egipcias o griegas. Hoy día gracias a las nuevas dataciones de C14, se conoce que tuvieron su origen en la Europa Occidental, donde hallamos un protagonismo especial de la Península Ibérica.

Sus constructores.

Para conocerlos un poco mejor debemos trasladarnos al final de Epipaleolítico o el Mesolítico peninsular, y conocer como estas construcciones es el paso definitivo hacia el Neolítico. Si atendemos a las dataciones de C14, actualmente las más antiguas de la Península pertenecen a la fachada Atlántica de Portugal, donde llegan incluso a los 4.700 años aC. Es decir a las postrimerías de la cultura de los concheros portugueses.

Si la llegada del Neolítico lleva consigo la sedentarización como una de sus principales características, el Megalitismo es el resto arqueológico que mejor la representa. El esfuerzo, el tiempo y el trabajo,  sin olvidar la complejidad técnica de estas construcciones, son el mayor síntoma de que los primeros hombres y mujeres que practicaron la agricultura y la ganadería, no pensaban moverse del sitio. Además de ser un verdadero símbolo de marcador territorial, por el cual dejaban bien claro que aquellas tierras pertenecían a alguien, para explotaras económicamente al servicio de la comunidad.

Pero el Megalitismo no nos transmite solo la sedentarización, sino que podemos deducir de su construcción aspectos como las primeras diferencias sociales. Dichas construcciones es difícil llevarlas a cabo si no existe, desde quien las proyecte, a quien estructure el trabajo, que a veces incluía el desplazamiento de piedras que pasaban varias toneladas, a cientos de kilómetros de distancia. De la misma forma, que algunos autores como el Robert Chapman, ven en las primeras construcciones de tumbas megalíticas un premio a los dirigentes y fundadores de estas nuevas comunidades neolíticas.

Otro aspecto interesante es su utilidad, ya que las diferentes tipologías de construcciones que veremos a continuación llevan consigo un aspecto eminentemente religioso. Desde lugares de culto, a lugares de reunión de la comunidad y especialmente un sitio para enterrar  a sus muertos. Con el Megalitismo nace por primera vez el concepto necrópolis, este lleva consigo una clara separación del mundo de los vivos al de los muertos. Su utilización nos demuestra de nuevo su clara determinación de sedentarización, en definitiva fueron reutilizados durante miles de años, incluso hasta la llegada de las comunidades metalúrgicas.

Distribución por la Península ibérica y sus principales ejemplos.

Sin más dilación pasaremos a conocer algunos ejemplos que nos ayudaran a conocer mejor estas construcciones megalíticas de la Península Ibérica.  No sin antes hacer un par de incisos; el primero de ellos es apreciar que la mayoría de estas construcciones son periféricas, es decir en el interior de la península se han encontrado muy pocas de ellas. Además las halladas principalmente en la meseta norte, desde Salamanca hasta Burgos se suelen asignar algún tipo de conexión con las portuguesas o las del Cantábrico.  Un segundo aspecto importante es el uso esencialmente funerario de las dichas construcciones en la Península Ibérica, con contadas excepciones en Portugal y Cataluña de mehires y crómlechs.

Portugal.

Sin duda uno de los espacios geográficos más interesantes para conocer el Megalitismo Ibérico. Destacar que en su fachada Atlántica de norte a sur se han localizado miles de estas construcciones, desde simples menhires a complejas cámaras funerarias. A pesar de poder encontrarlas por todo el país, dos regiones se llevan la palma; El Alentejo y el Algarve. Recordar como ha quedado señalado que son las más antiguas de la Península Ibérica, con más de 6.700 años de historia. De todas ellas por su singularidad os presento estas dos, y os invito a conocer esta página web: portugalnummapa

Crómlech de los Almendros.

Para localizarlo nos dirigiremos al centro del país luso, a mitad de camino entre las ciudades de Badajoz y Lisboa. Allí encontraremos una de las construcciones más originales de la Península. Se trata de un gran círculo de menhires, de los cuales todavía se pueden observar cerca de un centenar de ellos.

Tras ser descubierto en los años 60 del siglo XX, sus dataciones  han revelado que es muy anterior a la construcción del célebre Stonehenge. Algunos se aventuran a confirmar que se inició en el 6.000 aC., para ser completado con la llegada del Megalitismo en el V milenio aC.  Lo cierto es que parece ser un templo dado que hasta el mismo llegaba un camino de tierra, sin duda podía ser un lugar de peregrinaje o de reunión de la comunidad. Es más complicado entrar en las interpretaciones sobre su posible significación astronómica, pero se hace evidente su orientación con el astro rey.

Anta de Zambujeiro.

No debemos caminar mucho para conocer la siguiente de estas construcciones. A escasos 10 km encontramos uno de los dólmenes  más importantes de la Península ibérica, destacar que “anta”, es el nombre portugués de este tipo de construcciones megalíticas.

Fue construido aproximadamente en el año 3.000 aC. Sus enormes dimensiones, hasta 6 m. de altura interior,  lo llevan a un lugar de privilegio para conocer este tipo de construcciones en la Península. En su interior una sala que sirve como cámara funeraria cubierta por grandes losas, que son sujetadas por siete grandes piedras verticales. Para llegar a la misma existía un pasillo corredor de 15 m. también cubierto especialmente en su último tramo.

Resaltar que la utilización de estos espacios no era  para una época restringida. Sino que los depósitos de fallecidos se hacían en algunos casos a lo largo de miles de años, para colocar a los últimos individuos se arrinconaban los restos más antiguos junto a sus pertenencias. Además significar que en dichos lugares se llevaban cabo ritos de despedida de los difuntos, esto se deduce del encuentro de fuego u ocre en dichas estancias.

Galicia y Cornisa Cantábrica.

En todo el norte peninsular, desde Galicia hasta Navarra,  se han localizado gran cantidad de estas construcciones, especialmente con funciones funerarias. Destacar además la significativa cantidad de ellas con grabados y señales que no dejan de incidir en el tema de la territorialidad.

Las más antiguas pertenecen aproximadamente al año 4.300 aC., es decir unos siglos posteriores al inicio en Portugal de estas construcciones, pero con gran similitud con estas últimas.

Dolmen de Dombate.

Para encontrar la construcción más significativa de esta zona, debemos acudir a la localidad coruñesa de Cabaña de Bergantiños, situada a unos 60 km de la capital. Se trata de un dolmen muy similar al descrito de Zambujerio, pero de más reducidas dimensiones. Su altura era de aproximadamente 1,80 m. y curiosamente su cubierta estaba sostenida por siete grandes piedras. Es complicado precisar si este número significaba algo para los habitantes del neolítico, pero dicha cantidad se ha encontrado en varios aparte de Dombate y el anteriormente descrito.

Su estudio nos ha revelado aspectos interesantes, como por ejemplo el tema de los grabados ya que muchas de las losas contaban con este tipo de ornamentación. Por otro lado, los curiosos intervalos de utilización del mismo, ya que si su primera construcción se remonta al año 3.800 aC. Mil años después se completaba con el acceso a través del pasillo corredor y una gran losa que servía como puerta. Destacar por último que durante la cultura del Vaso Campaniforme, es decir alrededor del año 2.000 aC., su utilización era plena, para abandonarse progresivamente tras la desaparición de dicha cultura.

Andalucía.

Según estudios recientes se han catalogado más de 1500 construcciones megalíticas en la comunidad andaluza. Curiosamente la mayor concentración se encuentra en ambos extremos, las provincias del Almería, Granada y Huelva, pero el más espectacular de todos y que sirve de portada de este artículo la hallamos en la provincia de Málaga.

Conjunto arqueológico Dólmenes de Antequera.

Denominación adoptada en el año 2016, tras ser declarados Patrimonio de la Humanidad. Se trata de una zona museizada en los alrededores de la ciudad malagueña de Antequera. Concretamente se trata de una serie de yacimientos que van desde el Neolítico, sus dataciones más antiguas nos reportan al año 4.500 aC., a las diversas etapas de la prehistoria reciente.  Los más importantes son los siguientes.

Dolmen de Menga.

Sin duda para los expertos del tema una de los más impresionantes y peculiares  construcciones megalíticas de toda Europa. Su construcción se llevó a cabo hace unos 5.700 años. Se trata de un enorme sepulcro de corredor, que contiene algún de las soluciones constructivas más interesantes de Europa, sobre la cual se siguen desatando diversas conjeturas.

Se halla distribuida en tres partes, un atrio que actúa a modo de recibidor y que algunos lo catalogan como una parte más del corredor que da acceso a la gran cámara funeraria. De ella llama la atención varios aspectos, como por ejemplo los tres pilares centrales y alineados, que son únicos en el mundo megalítico, y que sustentan las enormes losas de la cubierta con un peso aproximado de 120 toneladas, hecho que nos revela la enorme cantidad de personas que debieron trabajar en su construcción.

Otros aspectos interesantes son un pozo muerto en el interior, con una profundidad de cerca de 20 m. que se desconoce su utilidad, o bien la incógnita de su orientación al contrario de la salida del sol.

Dolmen de Viera.

Más pequeño que el anterior y descubierto por los hermanos Viera a principios del siglo XX. Es también un sepulcro de corredor, aunque de unas dimensiones más reducidas que el Dolmen de Menga, al contrario que este último su orientación respecto al sol,  sí que es la habitual en este tipo de construcciones. Es decir durante los equinoccios de primavera y otoño el sol entra hasta el fondo de la cámara funerario. Su construcción fue posterior a las de su compañero y por lo tanto se especula que pudo ser por una comunidad con diferentes costumbres religiosas.

Dolmen de El Romeral.

En este caso nos encontramos ante un nuevo sepulcro de corredor, que se haya situado a unos dos kilómetros de los anteriores. Descubierto por los mismos hermosos Viera a principios del siglo XX. Entre sus peculiaridades destaca la doble cámara funeraria y su orientación hacia la cercana sierra del Torcal. Este hecho vuelve a generar las especulaciones de diferentes motivos religiosos a la hora de construir estos depósitos funerarios. Destacar por último que su datación dio como resultado que fue el último de los tres en ser construido, llegando incluso a especularse que sus promotores pertenecían a las primeras culturas metalúrgicas.

Cataluña.

En la zona de Cataluña encontramos un aspecto geográfico que ha llamando la atención, se trata de la línea fronteriza del río Llobregat, por alguna circunstancia que desconocemos no existe prácticamente ninguna representación al sur de dicho río. Por otro lado algunos restos hallados de los que describiremos a continuación han proporcionado la información de contactos transpirenaicos culturales.

Conjunto megalítico de Rosas.

Situada al norte de la provincia de Girona y junto al mar encontramos esta frecuentada ciudad costera. Junto a ella, sobre la montaña que domina la bahía, un espectacular recorrido a pie de escasa dificultad nos lleva a conocer diferentes construcciones megalíticas, entre ellas dólmenes, menhires y cistas funerarias.

De todos ellos es el más importante en cuanto a tamaño y conservación, es el Dolmen de la Creu d’en Cobertella, además constatar que es el mayor de toda Cataluña.  Este sepulcro corredor datado aproximadamente en el año 3.000 aC., tiene unas dimensiones interiores de 5 m. de largo y más de 2 m. de altura. Su cubierta es una gran losa de más de 4 toneladas.

Como novedad resaltar que existen dos menhires, (menhires de la Casa Cremada) de una altura aproximada de 2,40 m. Como ha quedado dicho este tipo de construcciones megalíticas, por cierto las más sencillas, no son muy habituales dentro de la península.

Yacimiento arqueológico de Reguers de Seró.

Dejamos para el final uno de los conjuntos posiblemente más desconocidos, pero sin duda más curiosos de la Península. Descubierto en 2007 mientras se realizaban las obras de construcción de una canal de regadío. Destacar que una de las máquinas que trabajaban en ella topó con unas grandes losas de piedra.

Tras las diferentes investigaciones arqueológicas se consideró que su última utilidad fue como una gran cista funeraria del III milenio aC., utilizada por lo tanto por las denominadas culturas campaniformes. Pero lo que más llamó la atención fueron las decoraciones grabadas que tenían los monolitos, tras diversas investigaciones se encontró que había sido reutilizadas. Así se dictaminó que su primera utilidad fue como dos grandes estelas, la mayor de ellas de más de 5 m. de altura. Posiblemente fueron un gran marcador territorial, pero lo que resulta más curioso es su vinculación con otras de más cercanas del prepirineo catalán, y con otras situadas al otro lado de los Pirineos. Sin duda es un síntoma de algún tipo de contacto cultural o incluso religioso.

Hoy día las estelas se pueden observar en el museo “Seró espai Trasmissor” situado en las cercanías del municipio leridano de Artesa de Segre. Además dirigido por un gran amigo y mejor profesional, Xavi Bermúdez. Su visita no os dejará indiferentes, os invito a conocerlo mejor en su página web: museucn

Cualquier lista de este tipo está sujeta a diferentes interpretaciones, a buen seguro querréis aportar alguno más, os invito a ello en apartado de comentarios.

Hoy os invitamos a leer este articulo muy relacionado con el tema:

El Neolítico, el porqué del mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Más info:

Prehistoria reciente de la Península Ibérica, Coor. Mario Menéndez, Ed. Uned, 2013

Imágenes: commons.wikimedia

Imagen de portada: javierperezgonzalez

El castillo de Miravet, un refugio Templario a orillas del río Ebro.

En la margen derecha del río Ebro y a escasos kilómetros antes de que entregue sus caudalosas aguas al mar Mediterráneo, surge la figura imponente del Castillo Templario de Miravet. Su apelativo de Templario tiene su razón de ser, ya que a pesar de su origen islámico, y de mantenerse activo gran parte de la historia, sus enormes muros fueron construidos por los Templarios para poder ocultar sus grandes secretos.

La corona de Aragón y los Templarios.

La historia del Reino, posteriormente Corona de Aragón, con los caballeros de la Orden del Temple van inexorablemente unida. En especial desde la muerte de Alfonso I el Batallador (1134), que tras morir  convierte, entre otros, a los templarios en sucesores de los territorios aragoneses. A pesar de que no acabarán por heredarlos, por injerencias de la más alta nobleza, les reportó una posibilidad única de intervenir en la política aragonesa. Desde ese momento serán imprescindibles en la tarea de conquistar y administrar los territorios musulmanes con los que fue agrandado el Reino de Aragón.

Los templarios y Ramón Berenguer IV.

El elegido para sustituir a Alfonso I fue su hermano Ramiro II, este último impuesto por la alta nobleza, estaba más decidido a dedicarse a la vida monástica que ha reinar el joven reino. Por lo que tras casar a su hija de un año de edad, con el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, decide dejar la corona en manos de su nuevo yerno.

La primera decisión del nuevo príncipe fue pactar con las órdenes militares religiosas, entre ellos la Orden del Temple, la polémica herencia de Alfonso I. Los territorios del Reino de Aragón serían hereditarios para la monarquía aragonesa, a cambio los templarios recibirían privilegios y grandes dominios de las nuevas tierras conquistadas. Tras el pacto todo estaba listo para la colaboración entre la monarquía, la alta nobleza y los templarios, para conquistar los territorios musulmanes del este de la Península Ibérica.

Conquista o reconquista, según se mire. Exactamente, no vamos en entrar en discusiones, para unos, en este caso los cristianos reconquista, para los musulmanes de enfrente, conquista.  Lo cierto que en pocos años el reino cristiano reconquistó todos los territorios al norte del rio Ebro, como por ejemplo Tortosa en el año 1148 o Fraga y Lérida de 1149.

Los dos últimos reductos musulmanes que quedaron fueron Siurana, un pequeño enclave situado sobre un peñón a más de 700 metros por encima del nivel de mar, y nuestro protagonista de hoy Miravet. Ambos resistieron hasta 1153 el asedio de las tropas cristianas.

La importancia del Castillo de Miravet.

 Tras la conquista, Ramón Berenguer IV concede el territorio a  los templarios, que rápidamente inician la construcción sobre la fortaleza musulmana, de uno de los mejores ejemplos de castillo monasterio románico cisterciense, de la Península Ibérica. Su cometido reforzar las líneas defensivas que los ríos ejercían de forma natural en el Reino de Aragón. Por dicho motivo los reyes cristianos concedieron los templarios, aparte de Miravet, Tortosa también en el río Ebro, Monzón en el río Cinca y Gardeny en el río Segre, estos dos últimos con anterioridad a nuestro protagonista. Tras lo cual, los cuatro formaron una línea defensiva, que además sirvió como punta de lanza para la conquista de los territorios valencianos.

Ramón Bereguer IV junto a sus esposa Petronila
Ramón Bereguer IV junto a sus esposa Petronila

La época de mayor esplendor de Miravet llegará con el rey criado como templario en el castillo de Monzón, Jaime I de Aragón (1213-1276). Durante este periodo, cuando se produjeron las grandes conquistas al sur del río Ebro y en el Mediterráneo, la sede provincial del archivo y el tesoro de la corona de Aragón tuvieron su sede en el Castillo Templario de Miravet.

El trágico asedio del Castillo de Miravet.

Como es conocido Jaques de Moley, el último Gran Maestre de la Orden del Temple, es apresado en París en el año 1307. Mientras el Reino de Aragón bajo las órdenes de Jaime II, si primeramente duda de las terribles acusaciones a las que son sometidos los templarios, posteriormente decide pasar a la acción.

A partir de finales de ese año 1307 comienza la persecución de la Orden, que se hace fuerte en algunas plazas como la de nuestra historia de hoy, donde el asedio duró prácticamente un año, hasta que el 6 de diciembre de 1308 los templarios de Miravet capitulan ante el rey de Aragón, Jaime II. Aunque no todos, ya que seis de ellos entre los cuales se hallaba su comendador Berenguer de Sant Just, deciden proteger en la torre principal del castillo el archivo y el tesoro de la orden, hasta el punto de encontrar allí mismo la muerte el día siguiente.

El castillo de Miravet hoy día.

Nada más llegar al aparcamiento que acoge a los visitantes, te das cuenta de que el Castillo de Miravet es un lugar preparado para resistir largos asedios y batallas. Parapetados tras un enorme muro de piedra de más de 25 metros de altura, que parece surgir de la misma roca de la montaña donde se sitúa, encontramos una serie de elementos construidos por los templarios, para convertir Miravet en su refugio particular.

La visita se puede dividir en dos partes principales:

Plantas inferiores.

El acceso principal al castillo se efectúa por la barbacana, es decir una rampa de acceso fuertemente protegida y construida en ángulo para evitar los ataques directos contra la entrada del castillo. Nada más entrar encontramos una gran terraza distribuida en tres niveles para compensar los desniveles de la montaña, dicha terraza se encuentra totalmente amurallada. En la misma encontramos los restos de varios edificios templarios, como almacenes, corrales, e incluso una caballeriza, posiblemente usada por los templarios como almacén de grano. Este último junto a un huerto y un olivar permitieron el autoabastecimiento del castillo.

Rampa de acceso al castillo
Rampa de acceso al castillo

Otra pequeña puerta construida posteriormente nos  da acceso hoy día al interior del castillo. Lo primero que encontraremos será el patio de armas, que a parte de su clásica función como punto de reunión de las tropas, servía como punto de unión de las diversas estancias del castillo.

 Las primeras dependencias que encontraremos alrededor del patio de armas fueron destinadas a la manutención de los habitantes de Miravet, estas fueron una cisterna excavada directamente sobre la roca y justo enfrente de la cocina principal. Esta última de gran importancia en la orden de los templarios, que a diferencia de otras órdenes, cuidaba muy bien la alimentación de sus caballeros de armas. La estancia anexa a estas es un gran comedor con una bóveda de cañón apuntada. No podía faltar un granero, una bodega y un almacén para recibir los pagos mediante especies de los ganaderos, agricultores e incluso pescadores de la zona.

Cocina del castillo de Miravet
Cocina del castillo de Miravet
Comedor del castillo de Miravet
Comedor del castillo de Miravet

Planta superior.

En ella, a parte de las dependencias de los habitantes más ilustres del castillo de Miravet, como por ejemplo el comendador, encontramos la iglesia del recinto. Los templarios debían cumplir con los diferentes rezos diarios, en un espacio decorado muy austeramente. Dicha iglesia era de planta basilical cubierta de bóveda de cañón, desde el ábside donde se encontraba una pequeña sacristía surgía un estrecho pasadizo que comunicaba la iglesia con la torre del tesoro, donde con toda probabilidad fueron derrotados los últimos templarios de Miravet.

Iglesia de la planta superior.
Iglesia de la planta superior.

Aunque todavía quedaba una planta por encima, pero era simplemente una gran terraza de observación, se accedía y se accede por una estrecha escalera de caracol, y sus vistas son realmente impresionantes.

Os dejo la web del castillo donde podéis encontrar información sobre precios y horarios:

Miravet tras los templarios.

Tras la desaparición de la Orden del Temple, los hospitalarios se harán con el castillo de Miravet hasta la llegada de las liberaciones y desamortizaciones del siglo XIX. Desde ese momento comenzará un peregrinaje por las manos diferentes particulares, y no será hasta el año 1990 que recaía su titularidad en la Generalitat de Catalunya, hoy día propietaria del castillo.

Durante este periodo será testigo de escasas renovaciones destinadas a las nuevas guerras con artillería. En efecto será testigo de varias guerras, como la de los Segadores en el siglo XVII, la Sucesión en el siglo XVIII,  las guerras carlistas en el XIX y finalmente la guerra civil española del siglo XX.

Os invito a conocer otros castillos templarios:

El castillo de Peñiscola, el retiro de los viejos Templarios.

El Castillo de Monzón visto desde cinco de sus periodos bélicos.

 

 

Caminando por el muro de Adriano.

El muro de Adriano es una de las construcciones defensivas más importantes de Europa. En su época de construcción en el siglo II, contaba con una longitud de 135 km con los cuales unía el Mar del Norte y el Océano Atlántico, cortando prácticamente por la mitad la mayor de las Islas Británicas. Hoy día sus restos se han convertido en uno de los lugares más visitados de Inglaterra, además de un reclamo para los excursionistas que deciden unir a pie sus dos extremos.

Publio Elio Adriano (117-138).

Conocido como Adriano se convertirá en emperador de Roma tras suceder en extrañas circunstancias a Trajano. Las cuales os invito a conocer un poco mejor en este artículo:  sobre la muerte de Trajano.

Otro de los asuntos a resolver por la historiografía es el lugar de nacimiento de nuestro personaje, ya que a ciencia cierta se desconoce si nació en Itálica o bien en la propia Roma. A pesar de lo cual siempre se le ha asignado como el segundo emperador hispano, tras el malogrado Trajano. Este último asumió la tutela del joven Adriano, que a la edad de 10 años se quedó huérfano de padre. A los 14 años llegó a Roma, donde los años siguientes comenzó un rápido ascenso en su “Cursus Honorum”. En el año 108 ya era cónsul, y poco antes de su polémica designación como emperador se hallaba como legado de las legiones en Siria.

Busto de Adriano
Busto de Adriano

A grandes rasgos la figura de Adriano, emperador a la edad de 41 años, es muy diferente a la de sus antecesores. Las fuentes hablan de él como un gran político, un militar metódico, aunque con escasa ambición o prudencia, según se mire. Pero sobre todo destacan su gran nivel cultural y religioso, en toda su acción de gobierno se observa su pasión por la cultura helenística y su profunda religión hacía el culto de Roma.

Dicho gobierno del Imperio romano fue destinado al pacifismo, dejando de lado las conquistas pero con una enorme preocupación por la defensa de los territorios adquiridos por sus antecesores. Además se convertirá en un emperador viajero, poco permaneció en Roma, ya que viajó por todas las provincias para conocer los problemas reales de tan vasto imperio. Cuando era la hora de descansar, lejos de volver a la caótica Roma, se dirigía a su villa en Tívoli situada en las afueras de la capital del Imperio.

Contexto histórico.

Desde que Julio Cesar llegara a la isla en el año 55 aC., el proceso de conquista de la Britania romana estuvo salpicado de grandes enfrentamientos, ya que el año siguiente comenzaron los tributos a Roma y con ellos las rebeliones. La invasión más importante tuvo lugar durante el mandato del emperador Claudio en el año 40 de nuestra era, y tras ella llegaron las revueltas más significativas como la de la reina celta Boudica en el año 61. Tanto el control de esta rebelión como el mandato del gobernador Agrícola (78-85), están atestiguados como de gran violencia, acarreando el exterminio de diversas tribus locales. La última gran rebelión antes de la llegada al poder de Adriano sucedió en el año 115 con el saqueo y destrucción de la ciudad romana de York.

Cuatro años después de llegar al poder Adriano se dispuso a conmemorar en Roma, la fundación de la capital imperial. Las celebraciones se llevaban a cabo en el denominado “Pomerium”, el verdadero centro fundacional de Roma, solo lo que hubiera en el interior de este recinto era Roma, el resto se consideraban territorios de Roma. En el existía una ley no escrita que decía; que solos los que agrandaran el Imperio tenían derecho a agrandar el “Pomerium”. Adriano lo reformó, pero no lo amplio, es decir la decisión estaba tomada. El Imperio romano se había convertido en un espacio demasiado grande para su control total, ahora era el momento de ponerle un límite.

En el año 122, Adriano llega a la provincia de Britania, tras lo cual se acercó al centro de la isla para visitar algunos de los cuarteles romanos de la zona, con la tarea de encomendarles la protección del Imperio. Para ello lo mejor forma seria construir un muro, que marcara definitivamente las posiciones separadas entre los romanos y las tribus indígenas.

Os invito a leer el artículo: sobre la reina Boudica

La construcción del muro de Adriano.

El lugar elegido para la construcción del muro era la franja más estrecha de la isla,  es decir uniendo la desembocadura del rio Tyne, con el estuario de Solway. Según algunos fue proyectado por el propio Adriano, lo que proporcionaría algunos extraños fallos de diseño.

El primer muro que se construyó seguía unas férreas medidas, que no tenían en cuanta algo tan evidente como los diferentes desniveles del terreno. Se especula con la posibilidad de que los ingenieros no quisieron cambiar el diseño, por temor a las represalias del emperador. La estructura consistía en un muro de 4,6 m de altura por 3 m de ancho, dada la dificultad de hacerlo todo en piedra se diseño partes del mismo hechos con muros de tierra y césped, estos debían medir 6 m de altura. Cada milla debía construirse una puerta con un puesto de vigilancia, y entre cada una de ellas un pequeña torreta. El principal problema fue que algunos de estos puestos de vigilancia y puertas quedaron en lugares de difícil acceso para los caminos, por lo tanto inútiles.

El plan no se ejecutó por completo, o más bien debió haber un cambio de modelo constructivo. A partir de ese momento se comienza la construcción de diferentes fuertes en el lado sur del muro, junto a ellos tres grandes puertas que debían comunicar ambos territorios. Estos cambios han abierto un debate sobre la utilidad del muro, evidentemente era defensivo, pero hasta cierto punto, ya que no parecía difícil que algún grupo atacara alguna de estas puertas y se introdujera en el imperio. Por ese motivo se construirían los fuertes, para la defensa activa de las puertas que más bien resultaban ser aduanas comerciales.

Destacar que el muro fue construido por tres legiones, es decir 15.000 legionarios, con la ayuda de diversos contingentes desplazados desde el continente, las obras duraron seis años. Añadir que se mantuvo activo los tres próximos siglos, debido al fallido intento de Antonino, el siguiente emperador que pensó avanzar la frontera 150 km al norte, hecho que se mantuvo durante escasas dos décadas.

El muro de Adriano ¿a pie o en coche?

Vaya por delante que ambas son dos magnificas opciones para descubrir hoy día el muro de Adriano, que por cierto se ha convertido en uno de los rincones de turismo cultural más importante de las Islas Británicas.

Pero antes de pasar a conocer los destinos más significativos del muro os quiero presentar el: “Hadrian’s wall path national trail”, es decir el camino que recorre el muro de punta a punta. La mayor parte del recorrido se realiza muy cerca del muro, un camino que combina zonas, de tierra, césped y asfalto por partes muy similares, además excepto los kilómetros intermedios, zona de Birdoswald, que se convierte en un continuo sube y baja, el camino no representa grandes dificultades. Perfectamente señalizado en todo momento con bellotas y flechas, ofrece al visitante todos los servicios necesarios para el descanso.

Destacar que se suele tardar una semana en realizarlo, evidentemente dependiendo de las paradas. Es aconsejable que se realice entre los meses de mayo y octubre, que es cuando la mayor parte de los servicios de la ruta están abiertos. Hoy día se ha convertido en lugar de peregrinaje obligatorio para los apasionados de la historia y el senderismo. Por último os invito a conocerlo un poco mejor con el folleto en ingles, que podéis descargar desde la siguiente dirección: hadrianswallcountry

Las visitas más interesantes.

Birdoswald

Nos encontramos ante los restos de fuerte romano mejor conservado. Construido a partir de la tala de árboles necesaria para la construcción del muro de Adriano. Se mantuvo ocupado durante todo el periodo en que se mantuvo vigente la provincia romana de Britania.

Recreación-de-Birdoswald

Se trata de la planta básica de construcción de fuertes romanos, su puerta norte quedó totalmente adosada al muro. Precisamente era una de las seis con las que contaba el levantamiento, cada una de ellas contaba con dos torretas defensiva. Dentro de las murallas de unos dos metros de altura, se construyeron los habituales barracones, edificios administrativos, e incluso dos graneros, que hoy día se observan perfectamente. Os invito a conocer este articulo sobre los campamentos romanos: gladiatrixenlaarena

Para visitarlo una vez más levantar una protesta por los abusivos precios de los monumentos cedidos para su explotación a la “English Heritage”, en 2017 costaba 6,50 libras, es decir unos 7,50€. Además parece ser que en 2018 están en obras de adecuación del museo.

Walltown Crags

El único de los lugares de los que presentamos que se pueden visitar gratuitamente. Se trata de la parte central del muro y posiblemente la más espectacular, debido al paso que tuvieron que franquear los constructores  por la zona rocosa de Whin Sill.

Walltown-Crags

Para su visita existe una zona de aparcamiento, desde la cual nos podemos acercar al muro a través de una corta subida. Durante los cerca de 1.500 m de recorrido a través del muro, podemos encontrar diferentes paneles explicativos de las enormes dificultades, que se encontraron en este tramo para su construcción.

Housesteads

Conocido en tiempos del Imperio como “Vercovicium”, se trata de los restos de un fuerte militar que se comenzó a construir en el año 124. Su misión a parte de la evidente defensa del muro de Adriano, fue la de acoger una cohorte de 800 legionarios de la tribu de los Tungrians, originarios del norte de las Galias, lo que hoy correspondería a Bélgica.

Housesteads

Su planta rectangular es la habitual en este tipo de construcciones, tiene 4 puertas aunque dos de ellas quedaron inutilizadas. En su interior encontramos los restos de varios edificios entre ellos, la casa del comandante, un granero que a simple vista puede parece unas termas por la elevación de suelo, letrinas o los edificios destinados al alojamiento de los legionarios. Al salir del mismo nos encontraremos los restos de un pequeño poblado extramuros, además de un tramo del muro de Adriano con un buen estado de conservación.

Una veza más destacar el alto precio de la entrada, en este caso 7,80 libras, con la cual también se tiene acceso a un museo situado en el exterior del recinto fortificado.

Corbridge

En este caso visitaremos los restos de una de las dos ciudades más importantes que crecieron al amparo del Muro de Adriano. Parece ser que sus restos más antiguos pertenecerían al año 85, es decir cuatro décadas antes de la construcción del muro, durante la fase de conquistas del gobernador Agrícola. Desde ese momento se sucedieron las construcciones y destrucciones, de diferentes fuertes romanos hasta la construcción del muro.

Corbridge

Está situada unos 4 kilómetros al sur del muro en las cercanías del rio Tyne. Su crecimiento correspondió especialmente entre los años 140-160, es decir el periodo donde la frontera se expandió 150 kilómetros al norte con la protección del muro de Antonino. El motivo fue que se convirtió en el centro de suministros de la conquista de los territorios de los Pictos. Gracias a esto la ciudad creció alrededor del fuerte romano, algo no muy habitual, ya que este quedó en el centro de la ciudad.

El precio es de 7,50 libras y como en el caso de Birdoswald, el museo es motivo de reformas que esperan tener listas para el mes de mayo de 2018. Por cierto este es uno de los mejores de todo el recorrido.

Vindoland

Dejamos para el final uno de las visitas más interesantes, se trata de otro de los restos de fuertes romanos que podemos encontrar al recorrer el muro de Adriano. En este caso su construcción es anterior al muro, ya que se comenzó en el año 85 tras la pacificación de la zona, durante el periodo del gobernador Agrícola. Aunque sea un aspecto sin confirmar, se supone que Adriano pudo permanecer en este enclave durante un tiempo, coincidiendo con la construcción de muro, este hecho se ha deducido de una rica construcción con incluso pinturas murales.

vindolanda

La verdadera importancia del yacimiento, y que enriquece la visita, son la gran cantidad de restos que se han hallado en las excavaciones, tanto del fuerte, como del poblado surgido en las afueras del mismo. Sin ir más lejos se hallaron más de 1300 tablillas en Vindolandia, acabadas en madera y que fueron utilizadas como correspondencia. Así como gran cantidad de zapatos, vestimentas, y diversas piezas en madera. Detrás de estos hallazgos están las excelentes condiciones del suelo de Vindolandia, que ha conservado estos restos  prácticamente únicos.

El precio de la visita también es caro, unas 11 libras, que dan derecho a visitar todo el yacimiento y el museo, que tras algunos acuerdos con el Museo Británico, ha incorporado recientemente algunos de los magníficos hallazgos de Vindolandia.

También os puede interesar este otro artículo sobre la relación entre Adriano y Trajano:

A pesar de todo, Adriano convirtió en Dios a Trajano.

Más info: english-heritage

Imágenes:  english-heritage   commons.wikimedia

Otro más de los curiosos secretos de Cristóbal Colón.

¿Qué podemos decir del hombre del los mil secretos? Desde su nacimiento, hoy día consensuado en Venecia, aunque no todo el mundo pone la mano en el fuego por ello. Hasta el lugar donde reposan sus restos, que a pesar de que las últimas investigaciones  a través del análisis del ADN comparativo con  su hermano Diego Colón han dado como resultado que está en Sevilla, todavía algunos desde Santo Domingo siguen reclamando que está en tierras caribeñas. Pero desde mi punto de vista el más interesante de sus secretos es si realmente llegó a América por casualidad.

Desde nuestra infancia hemos estudiado que Cristóbal Colón llego a América buscando el continente asiático. Pero esto ha sido continuamente puesto en duda por voces  tan autorizadas como el académico de historia americana, Guillermo Céspedes del Castillo. Este último, sin duda, una de las figuras claves en el estudio de la historia de América en el reciente siglo XX. Según él, Cristóbal Colón tenía la certeza de que o bien Asia estaba mucho más cerca de lo que se pensaba, o existía otra tierra por descubrir. Para acercarnos a sus tesis nos guía a través de la historia de la conquista del Atlántico por los Europeos.

En 1453 los musulmanes toman definitivamente Constantinopla, para los europeos y en especial los italianos esta fue la gran estocada final a su moribundo comercio con oriente. Las especias, joyas y metales preciosos que adornaban a las familias más pudientes del continente se ponían en peligro. La solución decantarse definitivamente en la ayuda a los portugueses, que en mayor medida que los españoles  desde principios del siglo XV habían iniciado la aventura atlántica. Este será el camino que coja Cristóbal Colón, el genovés según Guillermo Céspedes,  se pone al servicio de los barcos portugueses en la carrera por llegar a la India bordeando África.

Cristóbal Colón

En la década de los años 60 del siglo XV, estos barcos lusos ya comercian en el Golfo de Guinea africano. De esta época queda constancia por los nombres de las costas africanas, que se correspondían con el producto que explotaban. Costa de Marfil, de oro, de la malagueta o la tristemente célebre Costa de los esclavos. El camino hacia el sur de estos barcos se realizaba  con las antiguas técnicas de cabotaje, era relativamente sencillo, ya que contaban con el favor del viento y las corrientes.  El problema era la vuelta a contracorriente y la solución  la encontraron alrededor del año 1475: La volta da Mina. Esta consistía en seguir las corrientes marinas que se dirigían al oeste, para en un momento dado del viaje girar al norte para aprovechar los vientos alisios. Estos últimos llevaban a los barcos de vuelta a Portugal.

Será en este contexto cuando aparezcan las pistas al descubridor de América. En el verano de 1478 Cristóbal Colón se encontraba en la isla más septentrional del archipiélago de Madeira, Porto Santo. Uno de esos amaneceres un acontecimiento cambiará la visión de Colón, sobre el Atlántico. Sobre la playa aparecen los restos de un naufragio, varios hombres muertos y restos de un barco. Al acercarse se dan cuenta que uno vive, a partir de ese momento Colón se hace cargo de su cuidado personalmente, en casa de la familia Moniz.

El hombre en cuestión pasó varios días moribundo, en los cuales contó su secreto a Colón. Por lo visto el marinero no  paraba de repetir el nombre de “Cibao” y  en uno de los momentos de lucidez describió la aventura del Santa Susana (el barco que comandaba).  En su deriva al oeste mientras realizaba la Volta da Mina en busca de los alisios, se encontró con tierra firme. Para algunos historiadores se trataba de la figura el marinero Alonso Sánchez de Huelva, y durante el siglo XVI corrió la voz que fue el primero en llegar a América.

Alonso Sánchez en su ciudad natal, Huelva.

El repetido “Cibao” del misterioso personaje, para Cristóbal Colón era “Cipango”, nombre por el cual se conocía la actual isla de Japón en el siglo XV. A partir de aquel momento se pondrá en manos ayuda de su amigo y geógrafo; Paolo dal Pozzo Toscanelli. Según este, la distancia entre Canarias y Japón era de 9.600 kilómetros, algo que podía coincidir con el encuentro de tierra firme por parte del barco portugués. Pero realmente la distancia es de más de 20.000 kilómetros.

Parece evidente, que para Cristóbal Colón, la ayuda Alonso Sánchez de Huelva le llevó a persistir en su idea. Pese a las advertencias del resto de geógrafos que le perjuraban que la distancia era mucho mayor y  las posibilidades de llegar a Asia eran mínimas, “su secreto” le pudo llevar al éxito de descubrir América en 1492.

Pero este secreto se irá a la tumba con Colón, hoy día sigue sin estar contrastado ni el supuesto “secreto” ni incluso la personalidad de de Alonso Sánchez de Huelva, el marinero que pudo ser, con el permiso de los vikingos, el primer europeo en pisar tierra en el continente americano.

Este artículo fue publicado originalmente en Queaprendemoshoy el 3 de marzo de 2017, curiosamente solo unos días después el 25 de marzo, llegaba una noticia que refrendaba la postura de Guillermo Céspedes. Así lo recordábamos en Caminando por la historia.

El secreto de Colón vuelve a la actualidad

Mas info: Guillermo Céspedes, Colón en el mundo que le tocó vivir, Real Academia de la historia, 2007

Imágenes: commons.wikimedia