Una mirada al debate sobre el mundo de Tartessos.

Sin duda el conocimiento de la pretendida primera cultura autóctona de la Península Ibérica, es decir los tartessos, sigue siendo hoy día uno de los mayores quebraderos de cabeza de historiadores y arqueólogos. Es cierto que no existe una postura oficial sobre el tema, pero hoy día se da por sentado que estamos hablando de la primera entidad política autóctona de la Península Ibérica.

En este artículo intentaremos poner un poco de luz en el estado actual de las investigaciones, por cierto muy escasas, a modo de resumen conoceremos los principales aspectos sociales, económicos, culturales y religiosos en especial de los primeros pasos de la cultura tartésica. Todo ello desde un enfoque de curiosidad y de interrogación, ante claras políticas nacionales que dan la espalda al intento de los profesionales del sector por sacar a la luz la verdad sobre los Tartessos.

Dónde se desarrollo Tartessos.

Es evidente que lo primero que debemos conocer es el espacio geográfico donde surgió la cultura tartésica. Hoy día existe el consenso generalizado que dicha cultura surgió aproximadamente en el siglo X aC,  en el triangulo que forman las actuales ciudades de Huelva, Cádiz y Sevilla, pero más concretamente en torno a los cursos bajos del rio Guadiana y Odiel, o al menos eso reflejan los hallazgos arqueológicos. Destacar que posteriormente se expandirá por el resto de la actual Andalucía y Extremadura.

Este espacio geográfico en torno a dicho siglo X aC., se le asigna a la cultura prehistórica del Bronce Atlántico final. Una de sus restos arqueológicos que denotan su particularidad son las estelas de guerreros, que son grandes lajas de piedra grabadas con figuras de un guerrero. Debido a la descontextualización con las que fueron halladas la gran mayoría, al principio fueron asignadas como señalización de sus tumbas. Pero la falta de registro óseo, no solo en torno al hallazgo de las mismas, sino en el espacio geográfico asignado al inicio de la supuesta cultura tartésica, ha llevado a consensuar que son marcadores territoriales, ya fueran de explotaciones agrícolas, mineras o simplemente lugares de paso a los mismos.

Este hecho, junto a la falta de enterramientos, puede ser uno de los indicios de que estamos ante una cultura diferente, tanto del resto de la Península Ibérica, como la de sus futuros integrantes venidos de fuera, véase fenicios y griegos. Para solucionar el entuerto respecto a la forma de despedir a sus muertos, los expertos ven en algunos restos arqueológicos hallados en los ríos de la zona, una posible respuesta.

Depósito de la Ría de Huelva.

En la primavera del año 1923 durante los trabajos de limpieza del fondo de la Ría de Huelva una draga extrajo del fondo 397 piezas metálicas. La gran mayoría eran armas y entre ellas destacaban algunos de los mejores ejemplos de espadas en lengua de carpa de la Península. Junto a ellas lanzas, puñales, o puntas de flecha completaban el atuendo de un supuesto guerrero tartésico, pero a ello debemos añadir adornos como fíbulas y alfileres.

Lo fácil era creer que llegaron allí debido al hundimiento de algún barco mercante, pero posteriores hallazgos pusieron en entredicho esta hipótesis, entre ellos un casco griego o una estatuilla del Dios Melkart. Además de las diversas dataciones que daban fechas comprendías entre el 1300 y el 750 aC.

Con todo ello los profesores de la Universidad de Sevilla, Belén y José Luis Escacena, nos proponen una hipótesis en 1995. El ritual para el traspaso de sus muertos por parte de los Tartessos consistía en depositarlos mediante algún sistema en los ríos de la zona, junto a ellos los típicos ajuares. Este hecho no es exclusivo de la cultura tartésica, sino una corriente que llega desde las culturas Atlánticas, ya que en diferentes zonas se han hallado vestigios similares e incluso algunas veces junto a restos óseos.

Depósito de la Ría de Huelva

A pesar de ello, esta falta de exclusividad no puede restar un ápice de importancia del hecho diferenciador con las costumbres mayoritarias en la Península Ibérica, antes y durante la cultura de Tartessos, evidentemente hablamos de la inhumación y de la incineración. Por cierto prácticas que adoptaran nuestros protagonistas, tras la llegada de fenicios y griegos a la Península Ibérica, cambiando su peculiar forma de despedirse de sus allegados.

También decir que esta postura encuentra sus detractores, que ven muy difícil que todos los materiales depositados a lo largo de un amplio espacio temporal fueran a parar al mismo destino. Estos siguen apostando por el hundimiento de un supuesto barco, o bien una deposición ante el final de un linaje que perdió sus posesiones. A ambas posturas se les escapan detalles, como el casco griego.

La religión de los Tartessos.

Un pequeño inciso para recordar a la religión como la gran desconocida de esta supuesta cultura tartésica. El hecho diferencial de despedirse de sus muertos en un entorno natural, nos puede llevar a interpretar prácticas religiosas arraigadas a la naturaleza, posiblemente muy similares a celtas o íberos. Es evidente que hablamos de su religión intrínseca, ya que tras el contacto con fenicios y griegos adoptaron, como en el caso de las ciudades  que veremos a continuación, tradiciones alóctonas.

A partir de este punto entraría en juego, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Península, en lo referente al mundo de los Tartessos. Estamos hablando de Cancho Roano en la provincia de Badajoz, según todos los indicios un templo religioso. Pero a mi parecer poco definitorio para conocer dicha religión tartésica, solo es necesario recordar que este yacimiento esta datado aproximadamente en el año 550 aC., fecha donde se inicia el colapso de los tartésicos y el traspaso al pueblo prerromano de los turdetanos.

El nacimiento de las ciudades ¿Tartésicas?

Dos han sido las principales posturas entre la historiografía para el conocimiento de la génesis de la cultura de los Tartessos.  La primera de ellas denominada “colonialista” nos muestra un sustrato oriental en el inicio de la misma, sus defensores por cierto cada vez menos, se apoyan en la llegada de fenicios y griegos. Estos desde el siglo X aC., y con anterioridad a los primeros asentamientos de estas culturas en la Península se fueron introduciendo entre los indígenas del Bronce Atlántico final, cambiando sus costumbres y gestando esta cultura tartésica.

Pero la que con más evidencias se defiende es la postura “evolucionista”. También se basa en la llegada de fenicios y griegos, pero para interactuar comercialmente con los indígenas y conformar esta supuesta sociedad Tartésica. A través de estos contactos las élites locales introducirán estas nuevas costumbres, adaptándolas a la idiosincrasia de la población autóctona. Es en este lugar en que aparecen las ciudades en la Península Ibérica, dejemos de lado si son fenicias, los primeros orientales en asentarse, o son Tartésicas, ya que sigue siendo motivo de discusión diaria entre los expertos, sino que se lo expliquen al célebre tesoro del Carambolo, que un día se levanta como tartésico y al otro como fenicio.

Los asentamientos del siglo X aC., es decir al principio de Tartessos, son los típicos poblados de la prehistoria reciente de la Península Ibérica, en este caso en forma de casas circulares de una sola estancia y con materiales poco duraderos. Sin duda como era habitual entre las economías dedicadas a la agricultura y ganadería de subsistencia, regidas por algún tipo de entidad superior, como nos muestran las estelas guerreras. Pero algo cambió con la llegada de los primeros fenicios en el siglo IX aC., como es sabido esta se produjo, entre otros aspectos, para conseguir minerales con los que pagar tributos a los Asirios. Por lo que la serranía de la actual Huelva se convierte en su destino, oro, plata, cobre o estaño fue su reclamo.

Esto produjo un rápido cambio en los asentamientos, los fenicios aportaron sus casas rectangulares, con diferentes estancias e incluso de dos niveles. Todas ellas en torno a calles estructuradas y la aparición de los edificios públicos, ya fueran económicos, políticos o religiosos. Ambos aspectos son importantes para asignarles el cambio de nomenclatura de poblados a ciudades.  De esta primera fase son ciudades como la actual Cádiz o el Poblado de Doña Blanca, ambas de clara asignación a los fenicios. Pero también otras como Huelva, que como veremos posteriormente se sigue dudando seriamente en asignarlas a unos, a otros, o a ambos.

Tejada la Vieja.

Sin duda uno de los yacimientos más significativos de esta transición, además el más claramente asignado a una cultura autóctona, es decir Tartésica, aunque usando la fisonomía de las ciudades fenicias de la costa. Su extensión de más de 6 hectáreas nos revela una ciudad de mediano tamaño, a mitad de camino entre las zonas de extracción de minerales y los puertos de embarque de los mismos.

 

Estamos por lo tanto ante una de las primeras ciudades supuestamente tartésicas, bien organizada mediante manzanas y calles, pero todavía en fase incipiente de separación de lo público y lo privado. Es necesario recalcar que su técnica constructiva a base de un zócalo de piedras que se apoya en la montaña sin ningún tipo de cimiento, es la habitual en las culturas mediterráneas de esa época.

La cerámica de los Tartessos.

Como es conocido en la prehistoria, a partir del neolítico, uno de los mejores marcadores de las diferentes sociedades o culturas son los restos de cerámicas. Tartessos también encuentra en este aspecto un hecho diferenciador. Si bien estamos hablando de un periodo donde la cerámica de boquique inunda gran parte de la Península Ibérica, en el espacio geográfico que se asigna a la cultura tartésica aparecen dos bien diferentes.

Por un lado encontramos la que podemos decir como vajilla de diario, se trata de la cerámica de retícula bruñida, de color oscuro y hecha de forma rudimentaria a mano o bien a torno lento, su aspecto es bastante tosco. En cambio la denominada cerámica pintada de estilo Carambolo, ofrece un aspecto bastante mejor, debía ser la vajilla de las clases más altas. Su elaboración no debía ser muy diferente a la anterior, pero pintada con tonos rojos sobre un fondo ocre, su aspecto era mucho más agradable.

La llegada a la historia de los Tartessos.

Hasta este momento hemos hablado de enterramientos, hábitats o cultura material, aspectos todos ellos que nos sirven para diferenciar a los Tartessos de otras sociedades prehistóricas de la Península Ibérica.  Pero con la llegada a la zona de los griegos en el siglo VII aC., de repente nos encontramos que aparte de evidencias arqueológicas, tenemos evidencias escritas para pensar en la existencia de esta cultura tartésica.

Sin duda la principal viene del padre de la historia de occidente. Heródoto nos describe los contactos de los griegos foceos con el rey Argantonio, en algún momento entre los siglo VII-VI aC. Además nos lo describe como un rey que ejerce la tiranía como forma de gobierno. Es preciso recordar que ese adjetivo no es para nada peyorativo en el mundo griego, que ven a los tiranos como los que proporcionaron a la Antigua Grecia, las mejoras económicas que propiciaron la llegada de la democracia griega.  Por lo tanto no es de extrañar que Heródoto nos describiera a Argantonio como un rey bueno, que ayudara a su pueblo e incluso a los griegos.

Sobre la cuestión de la longevidad de este rey, 120 años de ellos 80 en el cargo, se suele solucionar con el pensamiento de encontrarnos ante una dinastía, todos ellos con el mismo nombre. Pero además en esta lista de reyes tartésicos, según el profesor Gonzalo Bravo,  aparecen otros nombres, unos de ellos míticos como Nórax o Gargoris, junto a otros supuestamente reales como el rey Habis.

Los Tartessos en el periodo orientalizante.

A partir de aquí, entre las escasas fuentes literarias y la arqueología, se nos ha presentado esta primera entidad política en forma de estado de la Península Ibérica. Supuestamente con una gran capital de nombre Tartessos, que a pesar de los esfuerzos entre otros de A. Shulten seguimos sin conocer su paradero.

Como ha quedado reflejado anteriormente, la llegada de fenicios y griegos transformó esta sociedad. Su economía pudo ser de las más prósperas del Mediterráneo. Su minería especialmente en cuanto a la plata, complementada con los avances tecnológicos llegados con los fenicios hizo que su orfebrería recorriera el Mediterráneo. Se generalizó el torno alfarero para una producción en serie de cerámica de alta calidad, junto a la introducción de la metalurgia del hierro.

Anillo de oro de la Necrópolis de la Joya en Huelva
Anillo de oro de la Necrópolis de la Joya en Huelva

Todo ello de la mano de las mejoras ganaderas y agrícolas, especialmente en el aprovechamiento de las ricas tierras para la producción de vid y olivo, productos de un alto rendimiento económico. Esto proporcionó las evidentes élites locales que acometieron las referidas mejoras en las ciudades, además de las fortificaciones de las mismas.

Necrópolis de la Joya en Huelva.

Pues bien todo este espectacular Tartessos, sigue esperando una confirmación clara de su existencia. Mientras historiadores y arqueólogos siguen buscando evidencias, nuestras autoridades parece que no han estado, ni están por la labor de desenterrar esta primera entidad política de la Península Ibérica, o al menos ese puedo deducir, de hechos como el que quiero narrar a continuación.

Hace unos meses en Caminando por la historia hacíamos referencia a Asta Regia, el yacimiento cercano a Jerez de la Frontera como una posible Tartesso (si os apetece conocerlo seguir este enlace). A los pocos días,  via redes sociales, se puso en contacto con nosotros uno de los arqueólogos encargado de las excavaciones en el centro de Huelva, en los años 80 del siglo XX. Su contestación me llamó la atención; “que nadie busque Tartessos, porque está debajo de Huelva y nadie la va a sacar de allí”.  Además de asegurar que las tumbas reales de los reyes tartésicos se encontraba en ese lugar. Hacía referencia, entre otros, al yacimiento arqueológico de la necrópolis de la Joya de Huelva, como  muestra me envió estas dos fotografías sobre un periódico del 29 de diciembre de 1982, sin duda como se suele decir no tienen desperdicio.

Como evidentemente no podemos asegurar nada, nos debemos dirigir a los museos, para localizar algunas de las piezas extraídas del lugar antes de que fuera abandonado el yacimiento, y puesto tierra sobre el mismo, al menos en ciertas partes. Parece ser que las autoridades municipales temían por sus planes urbanísticos.

Museo de Huelva.

Según el director de este museo en el año 2015, el Sr Pablo S. Guisande. La necrópolis de la Joya de Huelva tenía al menos 19 tumbas con abundantes muestras de que sus inquilinos podían haber sido reyes tartésicos. Entre otros elementos se localizaron gran cantidad de joyas de oro, plata y bronce, además de elementos foráneos como el marfil o los huevos de avestruz.

De todos ellos destacar una pieza hallada en la tumba nº 17 que servía de tapacubos para un carro, hecho que demuestra el alto estatus del individuo que allí se hallaba.  También podemos destacar dos jarrones con una fisonomía única en el mundo, hecho diferencial que nos puede remitir a una cultura única. Uno de ellos compartía tumba con el anterior elemento, se trata de un jarrón con una flor de loto invertida con soporte en forma de cono. El otro se halló en la tumba de al lado, la nº 18, y se trata de un curioso jarro con un asa en forma de ciervo y parte superior en forma de caballo. Os dejo al final la web del museo para que podáis conocer el resto de elementos.

Jarrones de la Necrópolis de la Joya en Huelva

Conclusiones.

Hemos comenzado diciendo que estamos ante uno de los periodos más significativos de la protohistoria de nuestra Península Ibérica. Sin duda poder conocer algún día los inicios de nuestra historia es una tarea apasionante. La mítica ciudad de Tartessos podría desvelarnos muchos secretos y además poderla comparar con ciudad históricas de este periodo, como Atenas o la propia Roma dando sus primeros pasos.

Los detractores de esta pretendida primera cultura Hispana, suelen poner el acento en la similitud con los fenicios. Y digo yo, más de 300 años de convivencia son suficientes para adquirir comportamientos y aprender de otras culturas para hacer progresar la propia. Está claro por el registro arqueológico que los tartésicos aprendieron muchas cosas de los fenicios, y estos últimos han pasado a la historia como comerciantes. Por lo que el espacio de convivencia y no de ocupación parece el más lógico para encontrar la verdad sobre el mundo de los Tartessos. Intentaremos estar atentos a las noticias que sigan surgiendo en este apasionante tema.

Os dejo con una de las historias más entretenidas que podéis encontrar sobre el mundo tartésico de la pluma de Manuel Pimentel.

Más info:

Tarteso y el periodo colonial, María Pilar San Nicolás, Tema 9 de Prehistoria reciente de la Península Iberica, Ed. Uned, 2013.

Nueva Historia de la España Antigua, Gonzalo Bravo, Ed, Alianza, 2011

Imágenes:

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Enlaces de interés:

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Silvia Marín, restauradora del CRBMC, nos revela el método que se usará para restaurar la Naveta des Tudons.

A mediados del pasado mes de marzo, las noticias sobre las pintadas en la Naveta des Tudons inundaban los periódicos digitales de nuestro país. Para estupor de todos los amantes de la historia y la arqueología, dicha construcción, erigida por los habitantes de la Cultura Talayótica, amanecía con decenas de grafitis sobre sus piedras que cuentan con alrededor de tres mil años de historia.

Para contarnos sus impresiones sobre el monumento y en especial para conocer cómo será su proceso de restauración, hoy en Caminado por la Historia contamos con la presencia de Silvia Marín, arqueóloga y conservadora-restauradora, profesora de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Catalunya.

  1. En primer lugar, Silvia, muchas gracias por acompañarnos. Para comenzar nos gustaría conocer tu impresión sobre la Cultura Talayótica, ¿la conocías con anterioridad?o por el contrario, ¿es la primera vez que te encuentras ante el reto de restaurar uno de sus magníficos restos arqueológicos?

Hola José Mari, muchas gracias a ti por entrevistarme. Pues es la primera vez que tengo la suerte de trabajar en un monumento talayótico, lástima que haya sido en estas circunstancias, como bien sabes, por causas vandálicas. La verdad es que la cultura talayótica es increíble, hay que ver los restos in situ porque son muy monumentales, no te los imaginas tan grandes y tan complejos hasta que los visitas. De verdad que no valoramos suficientemente el tesoro patrimonial que tenemos en las islas y es realmente increíble.

Talatí de Dalt (Menorca)
Talatí de Dalt (Menorca)
  1. ¿Dónde reside la importancia de la Naveta des Tudons, dentro del contexto de la prehistoria reciente de las culturas mediterráneas?

Pues La Naveta des Tudons forma parte del excepcional conjunto monumental prehistórico de Menorca, de hecho, está considerada la construcción más importante de la Prehistoria balear y el edificio completo conservado más antiguo de toda Europa. Además, este tipo de navetas existen sólo en Menorca, son algo único en el mundo. Por otro lado, su construcción de dos pisos, su técnica ciclópea monumental… la hacen excepcional porque estamos hablando de una construcción prehistórica muy avanzada. Y además, la naveta aportó mucha información histórica ya que en su interior se hallaron restos de más de cien inhumaciones junto a su ajuar funerario, que incluía brazaletes de bronce, botones de hueso, armas, vasos cerámicos, estuches de cuero en los que se guardaba cabello… mucha información ritual funeraria. Además, hay que añadir que normalmente encontrar material orgánico tan antiguo y en buen estado de conservación es muy difícil y para los conservadores-restauradores no deja de ser un hallazgo realmente excepcional.

  1. Sabemos que no viajas sola, preséntanos un poco a tu compañero Aleix Barberà.

Pues Aleix Barberà es un muy buen restaurador, especialista en piedra, escultura y pintura mural. Trabaja tanto en la restauración propiamente dicha como en la restauración virtual y la virtualización del patrimonio en diversas instituciones, como por ejemplo en “Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya”. Además, compartimos una misma línea metodológica, que eso es lo más importante cuando trabajas en equipo, así que es genial trabajar juntos siempre que podemos.

  1. ¿Cuáles son los motivos de la elección de Silvia Marín y Aleix Barberà, para restaurar la Naveta delsTudons?

Pues el consejo insular fue advertido de las pintadas en La Naveta y, a falta de un técnico de conservación en la isla, pidieron asesoramiento al Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. El CRBMC nos envió a nosotros porque aplicamos una metodología muy respetuosa para la limpieza de obra patrimonial y a la vez muy eficaz. Esa metodología ha sido creada por el Dr. Richard Wolbers de la Universidad de Delaware (USA) y significa realmente un antes y un después en el mundo de la restauración. De hecho, el Dr. Wolbers ha estado en Barcelona 10 días impartiendo tres workshops justo hace un mes.

  1. Como nos comentas, hace unas semanas pasó por Cataluña uno de los mayores expertos mundiales en restauración, ¿nos puedes presentar al personaje y hablarnos un poco sobre sus revolucionarios métodos?

El Dr. Richard Wolbers es un magnífico profesor y uno de los restauradores más importantes del mundo, si no el más importante. Su metodología de limpieza ha cambiado totalmente la forma de intervenir una obra de arte. Su aproximación siempre es más ecológica y segura, reduciendo totalmente los riesgos para la obra, es decir, que se trabaja controlando la humectación, el pH y la conductividad tanto de la solución como de la superficie patrimonial. Todo eso hace muy controlable todo el proceso. Además, se trabaja para no dejar residuos en la obra y también para reducir riesgos para el restaurador (tratamientos no tóxicos). Por ponerte un ejemplo, para eliminar una pintura de aerosol normalmente trabajaríamos con disolventes, ¿verdad? Pues con el método Wolbers podrías eliminarlo, como ha sido el caso, con una solución acuosa, eso sí, ajustando el pH y añadiendo un quelante (un secuestrante de iones metálicos en concentraciones ínfimas). Ese pH, además de hacer más solubles algunos elementos (como por ejemplo la pintura de aerosol), también ayuda a que no se disuelvan otros elementos, como por ejemplo la piedra. De esa manera, podemos eliminar el aerosol sin afectar a la piedra.

  1. Nos puedes contar de forma entendible para los no iniciados en el tema de la restauración, ¿Cuál es el método elegido para devolver a la Naveta a su estado más fidedigno?

Pues el problema de las pintadas con aerosol suele ser que penetran mucho en la piedra y por eso son tan difíciles de eliminar. Además, en este caso, ha sido más complicado aún porque la superficie de la piedra está casi toda cubierta por líquenes y estos organismos han atrapado la pintura en su interior. Después de algunas pruebas, se ha optado por una solución acuosa de pH ligeramente básico, que proteja la piedra calcárea del monumento, a la que hemos añadido un quelante para ayudar a la remoción de la pintura negra y para aligerar los líquenes, que dificultaban todo el proceso.

Silvia Marín en Hatta (Golfo Pérsico)
  1. ¿Cuánto tiempo tardaremos en ver restaurada la Naveta des Tudons?

Pues esto depende ahora del consejo insular o del gobierno de Menorca, porque tras nuestro informe se va a realizar un concurso público para elegir a la empresa que realizará la restauración completa. Supongo que en breve (unos pocos meses) ya estará completamente libre de los grafitis que han distorsionado su lectura histórica.

Muchas gracias Silvia Marín, permaneceremos atentos en las próximas semanas para ver el proceso de restauración de tan emblemática construcción.

Imagen de portada de Sergi García para el periodico Menorca.info

Algunos de los mejores ejemplos del Megalitismo en Península Ibérica.

La propia palabra que proviene del griego nos define lo que vamos a hablar; mega (grande) y lithos (piedra). Es decir todas las construcciones arquitectónicas que utilicen grandes bloques de piedras las podemos encasillar aquí, desde las pirámides egipcias o mayas, a los recintos ciclópeos de la cultura micénica. Pero hoy día, este vocablo se acota  a la más antigua arquitectura monumental aparecida durante la prehistoria.

Además podemos añadir, que si pesar de que los primeros estudios señalaban un origen mediterráneo de dichas construcciones, en las grandes culturas egipcias o griegas. Hoy día gracias a las nuevas dataciones de C14, se conoce que tuvieron su origen en la Europa Occidental, donde hallamos un protagonismo especial de la Península Ibérica.

Sus constructores.

Para conocerlos un poco mejor debemos trasladarnos al final de Epipaleolítico o el Mesolítico peninsular, y conocer como estas construcciones es el paso definitivo hacia el Neolítico. Si atendemos a las dataciones de C14, actualmente las más antiguas de la Península pertenecen a la fachada Atlántica de Portugal, donde llegan incluso a los 4.700 años aC. Es decir a las postrimerías de la cultura de los concheros portugueses.

Si la llegada del Neolítico lleva consigo la sedentarización como una de sus principales características, el Megalitismo es el resto arqueológico que mejor la representa. El esfuerzo, el tiempo y el trabajo,  sin olvidar la complejidad técnica de estas construcciones, son el mayor síntoma de que los primeros hombres y mujeres que practicaron la agricultura y la ganadería, no pensaban moverse del sitio. Además de ser un verdadero símbolo de marcador territorial, por el cual dejaban bien claro que aquellas tierras pertenecían a alguien, para explotaras económicamente al servicio de la comunidad.

Pero el Megalitismo no nos transmite solo la sedentarización, sino que podemos deducir de su construcción aspectos como las primeras diferencias sociales. Dichas construcciones es difícil llevarlas a cabo si no existe, desde quien las proyecte, a quien estructure el trabajo, que a veces incluía el desplazamiento de piedras que pasaban varias toneladas, a cientos de kilómetros de distancia. De la misma forma, que algunos autores como el Robert Chapman, ven en las primeras construcciones de tumbas megalíticas un premio a los dirigentes y fundadores de estas nuevas comunidades neolíticas.

Otro aspecto interesante es su utilidad, ya que las diferentes tipologías de construcciones que veremos a continuación llevan consigo un aspecto eminentemente religioso. Desde lugares de culto, a lugares de reunión de la comunidad y especialmente un sitio para enterrar  a sus muertos. Con el Megalitismo nace por primera vez el concepto necrópolis, este lleva consigo una clara separación del mundo de los vivos al de los muertos. Su utilización nos demuestra de nuevo su clara determinación de sedentarización, en definitiva fueron reutilizados durante miles de años, incluso hasta la llegada de las comunidades metalúrgicas.

Distribución por la Península ibérica y sus principales ejemplos.

Sin más dilación pasaremos a conocer algunos ejemplos que nos ayudaran a conocer mejor estas construcciones megalíticas de la Península Ibérica.  No sin antes hacer un par de incisos; el primero de ellos es apreciar que la mayoría de estas construcciones son periféricas, es decir en el interior de la península se han encontrado muy pocas de ellas. Además las halladas principalmente en la meseta norte, desde Salamanca hasta Burgos se suelen asignar algún tipo de conexión con las portuguesas o las del Cantábrico.  Un segundo aspecto importante es el uso esencialmente funerario de las dichas construcciones en la Península Ibérica, con contadas excepciones en Portugal y Cataluña de mehires y crómlechs.

Portugal.

Sin duda uno de los espacios geográficos más interesantes para conocer el Megalitismo Ibérico. Destacar que en su fachada Atlántica de norte a sur se han localizado miles de estas construcciones, desde simples menhires a complejas cámaras funerarias. A pesar de poder encontrarlas por todo el país, dos regiones se llevan la palma; El Alentejo y el Algarve. Recordar como ha quedado señalado que son las más antiguas de la Península Ibérica, con más de 6.700 años de historia. De todas ellas por su singularidad os presento estas dos, y os invito a conocer esta página web: portugalnummapa

Crómlech de los Almendros.

Para localizarlo nos dirigiremos al centro del país luso, a mitad de camino entre las ciudades de Badajoz y Lisboa. Allí encontraremos una de las construcciones más originales de la Península. Se trata de un gran círculo de menhires, de los cuales todavía se pueden observar cerca de un centenar de ellos.

Tras ser descubierto en los años 60 del siglo XX, sus dataciones  han revelado que es muy anterior a la construcción del célebre Stonehenge. Algunos se aventuran a confirmar que se inició en el 6.000 aC., para ser completado con la llegada del Megalitismo en el V milenio aC.  Lo cierto es que parece ser un templo dado que hasta el mismo llegaba un camino de tierra, sin duda podía ser un lugar de peregrinaje o de reunión de la comunidad. Es más complicado entrar en las interpretaciones sobre su posible significación astronómica, pero se hace evidente su orientación con el astro rey.

Anta de Zambujeiro.

No debemos caminar mucho para conocer la siguiente de estas construcciones. A escasos 10 km encontramos uno de los dólmenes  más importantes de la Península ibérica, destacar que “anta”, es el nombre portugués de este tipo de construcciones megalíticas.

Fue construido aproximadamente en el año 3.000 aC. Sus enormes dimensiones, hasta 6 m. de altura interior,  lo llevan a un lugar de privilegio para conocer este tipo de construcciones en la Península. En su interior una sala que sirve como cámara funeraria cubierta por grandes losas, que son sujetadas por siete grandes piedras verticales. Para llegar a la misma existía un pasillo corredor de 15 m. también cubierto especialmente en su último tramo.

Resaltar que la utilización de estos espacios no era  para una época restringida. Sino que los depósitos de fallecidos se hacían en algunos casos a lo largo de miles de años, para colocar a los últimos individuos se arrinconaban los restos más antiguos junto a sus pertenencias. Además significar que en dichos lugares se llevaban cabo ritos de despedida de los difuntos, esto se deduce del encuentro de fuego u ocre en dichas estancias.

Galicia y Cornisa Cantábrica.

En todo el norte peninsular, desde Galicia hasta Navarra,  se han localizado gran cantidad de estas construcciones, especialmente con funciones funerarias. Destacar además la significativa cantidad de ellas con grabados y señales que no dejan de incidir en el tema de la territorialidad.

Las más antiguas pertenecen aproximadamente al año 4.300 aC., es decir unos siglos posteriores al inicio en Portugal de estas construcciones, pero con gran similitud con estas últimas.

Dolmen de Dombate.

Para encontrar la construcción más significativa de esta zona, debemos acudir a la localidad coruñesa de Cabaña de Bergantiños, situada a unos 60 km de la capital. Se trata de un dolmen muy similar al descrito de Zambujerio, pero de más reducidas dimensiones. Su altura era de aproximadamente 1,80 m. y curiosamente su cubierta estaba sostenida por siete grandes piedras. Es complicado precisar si este número significaba algo para los habitantes del neolítico, pero dicha cantidad se ha encontrado en varios aparte de Dombate y el anteriormente descrito.

Su estudio nos ha revelado aspectos interesantes, como por ejemplo el tema de los grabados ya que muchas de las losas contaban con este tipo de ornamentación. Por otro lado, los curiosos intervalos de utilización del mismo, ya que si su primera construcción se remonta al año 3.800 aC. Mil años después se completaba con el acceso a través del pasillo corredor y una gran losa que servía como puerta. Destacar por último que durante la cultura del Vaso Campaniforme, es decir alrededor del año 2.000 aC., su utilización era plena, para abandonarse progresivamente tras la desaparición de dicha cultura.

Andalucía.

Según estudios recientes se han catalogado más de 1500 construcciones megalíticas en la comunidad andaluza. Curiosamente la mayor concentración se encuentra en ambos extremos, las provincias del Almería, Granada y Huelva, pero el más espectacular de todos y que sirve de portada de este artículo la hallamos en la provincia de Málaga.

Conjunto arqueológico Dólmenes de Antequera.

Denominación adoptada en el año 2016, tras ser declarados Patrimonio de la Humanidad. Se trata de una zona museizada en los alrededores de la ciudad malagueña de Antequera. Concretamente se trata de una serie de yacimientos que van desde el Neolítico, sus dataciones más antiguas nos reportan al año 4.500 aC., a las diversas etapas de la prehistoria reciente.  Los más importantes son los siguientes.

Dolmen de Menga.

Sin duda para los expertos del tema una de los más impresionantes y peculiares  construcciones megalíticas de toda Europa. Su construcción se llevó a cabo hace unos 5.700 años. Se trata de un enorme sepulcro de corredor, que contiene algún de las soluciones constructivas más interesantes de Europa, sobre la cual se siguen desatando diversas conjeturas.

Se halla distribuida en tres partes, un atrio que actúa a modo de recibidor y que algunos lo catalogan como una parte más del corredor que da acceso a la gran cámara funeraria. De ella llama la atención varios aspectos, como por ejemplo los tres pilares centrales y alineados, que son únicos en el mundo megalítico, y que sustentan las enormes losas de la cubierta con un peso aproximado de 120 toneladas, hecho que nos revela la enorme cantidad de personas que debieron trabajar en su construcción.

Otros aspectos interesantes son un pozo muerto en el interior, con una profundidad de cerca de 20 m. que se desconoce su utilidad, o bien la incógnita de su orientación al contrario de la salida del sol.

Dolmen de Viera.

Más pequeño que el anterior y descubierto por los hermanos Viera a principios del siglo XX. Es también un sepulcro de corredor, aunque de unas dimensiones más reducidas que el Dolmen de Menga, al contrario que este último su orientación respecto al sol,  sí que es la habitual en este tipo de construcciones. Es decir durante los equinoccios de primavera y otoño el sol entra hasta el fondo de la cámara funerario. Su construcción fue posterior a las de su compañero y por lo tanto se especula que pudo ser por una comunidad con diferentes costumbres religiosas.

Dolmen de El Romeral.

En este caso nos encontramos ante un nuevo sepulcro de corredor, que se haya situado a unos dos kilómetros de los anteriores. Descubierto por los mismos hermosos Viera a principios del siglo XX. Entre sus peculiaridades destaca la doble cámara funeraria y su orientación hacia la cercana sierra del Torcal. Este hecho vuelve a generar las especulaciones de diferentes motivos religiosos a la hora de construir estos depósitos funerarios. Destacar por último que su datación dio como resultado que fue el último de los tres en ser construido, llegando incluso a especularse que sus promotores pertenecían a las primeras culturas metalúrgicas.

Cataluña.

En la zona de Cataluña encontramos un aspecto geográfico que ha llamando la atención, se trata de la línea fronteriza del río Llobregat, por alguna circunstancia que desconocemos no existe prácticamente ninguna representación al sur de dicho río. Por otro lado algunos restos hallados de los que describiremos a continuación han proporcionado la información de contactos transpirenaicos culturales.

Conjunto megalítico de Rosas.

Situada al norte de la provincia de Girona y junto al mar encontramos esta frecuentada ciudad costera. Junto a ella, sobre la montaña que domina la bahía, un espectacular recorrido a pie de escasa dificultad nos lleva a conocer diferentes construcciones megalíticas, entre ellas dólmenes, menhires y cistas funerarias.

De todos ellos es el más importante en cuanto a tamaño y conservación, es el Dolmen de la Creu d’en Cobertella, además constatar que es el mayor de toda Cataluña.  Este sepulcro corredor datado aproximadamente en el año 3.000 aC., tiene unas dimensiones interiores de 5 m. de largo y más de 2 m. de altura. Su cubierta es una gran losa de más de 4 toneladas.

Como novedad resaltar que existen dos menhires, (menhires de la Casa Cremada) de una altura aproximada de 2,40 m. Como ha quedado dicho este tipo de construcciones megalíticas, por cierto las más sencillas, no son muy habituales dentro de la península.

Yacimiento arqueológico de Reguers de Seró.

Dejamos para el final uno de los conjuntos posiblemente más desconocidos, pero sin duda más curiosos de la Península. Descubierto en 2007 mientras se realizaban las obras de construcción de una canal de regadío. Destacar que una de las máquinas que trabajaban en ella topó con unas grandes losas de piedra.

Tras las diferentes investigaciones arqueológicas se consideró que su última utilidad fue como una gran cista funeraria del III milenio aC., utilizada por lo tanto por las denominadas culturas campaniformes. Pero lo que más llamó la atención fueron las decoraciones grabadas que tenían los monolitos, tras diversas investigaciones se encontró que había sido reutilizadas. Así se dictaminó que su primera utilidad fue como dos grandes estelas, la mayor de ellas de más de 5 m. de altura. Posiblemente fueron un gran marcador territorial, pero lo que resulta más curioso es su vinculación con otras de más cercanas del prepirineo catalán, y con otras situadas al otro lado de los Pirineos. Sin duda es un síntoma de algún tipo de contacto cultural o incluso religioso.

Hoy día las estelas se pueden observar en el museo “Seró espai Trasmissor” situado en las cercanías del municipio leridano de Artesa de Segre. Además dirigido por un gran amigo y mejor profesional, Xavi Bermúdez. Su visita no os dejará indiferentes, os invito a conocerlo mejor en su página web: museucn

Cualquier lista de este tipo está sujeta a diferentes interpretaciones, a buen seguro querréis aportar alguno más, os invito a ello en apartado de comentarios.

Hoy os invitamos a leer este articulo muy relacionado con el tema:

El Neolítico, el porqué del mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Más info:

Prehistoria reciente de la Península Ibérica, Coor. Mario Menéndez, Ed. Uned, 2013

Imágenes: commons.wikimedia

Imagen de portada: javierperezgonzalez

El Neolítico, el porqué del mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Según los expertos hoy nos hallamos inmersos, en la que podíamos denominar la tercera gran revolución de la historia de la humanidad.  La revolución tecnológica que a ciencia cierta no sabemos dónde nos puede llevar, tuvo dos precedentes; la Revolución industrial del siglo XVIII y la que nos atañe hoy la Revolución Neolítica, valga decir que sin esta última, las otras dos no hubieran sido imposible. Por lo tanto podemos afirmar que el Neolítico es el mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Tan contundente afirmación la hago propia, y evidentemente puede ser tan discutida como se quiera. En definitiva desde los inicios de los estudios prehistóricos en el siglo XIX, la Revolución Neolítica ha sido tomada como un paso más en el progreso de la humanidad. Pero desde el siglo XX, prehistoriadores, arqueólogos o antropólogos han puesto el acento en comprender los mecanismos que llevaron a nuestros antepasados, de vivir de la naturaleza a intentar domesticarla, algo por cierto que parece que no hemos conseguido.  A partir de este momento conoceremos las principales aportaciones, que durante el siglo pasado han realizado los expertos para comprender dicho paso.

El creciente fértil donde surgió el Neolítico.

Antes de entrar directamente en las diferentes hipótesis, en necesario constatar que hoy día existe el consenso generalizado que el Neolítico se inicio en Oriente Próximo hace unos 10.500 años, desde donde se expandió a China, Europa, Asía o América. Más discutido son los procesos de esta expansión, algunos la ven como tal y otros como evoluciones por separado de las diferentes comunidades prehistóricas. Sea como fuera, las diferentes hipótesis están basadas en el Neolítico del denominado Creciente Fértil en el Oriente Próximo.

El Oasis Neolítico.

Vere Gordon Childe fue el prestigioso prehistoriador australiano afincado en Londres que puso las primeras hipótesis sobre la mesa. Especialmente en su libro editado en 1925 sobre los orígenes de la civilización europea.

Gordon Childe

Para nuestro protagonista dos aspectos son inseparables, la Revolución Neolítica y la Revolución Urbana, es decir agricultura, ganadería y ciudades nacieron de la mano.  La prueba de ello está en que las ciudades más antiguas del mundo están situadas en el denominado Creciente Fértil, es decir donde comenzó la neolitización. Como por ejemplo Jericó, amurallada desde hace casi 9.000 años.

La explicación que da Gordon Childe la sustenta en el cambio climático producido con la llegada del Holoceno. Antes de este último, la Edad de hielo durante el Paleolítico enfrió el planeta convirtiendo Europa en una estepa helada y el Oriente Próximo en unos de los lugares con uno de los climas más benignos del mundo.  Gracias al mismo, las praderas  y los árboles atrajeron al homo sapiens y a las diversas especies animales, llevando a este rincón a ser uno de los más poblados.

Durante el calentamiento holocénico, Oriente Próximo se fue convirtiendo en el actual paisaje de desiertos y oasis cerca de los ríos. De esta manera hombres y animales se vieron obligados a reunirse en torno al Creciente Fértil, donde los humanos empezaron a ejercer la agricultura como modo de subsistencia y los animales se fueron domesticando por contacto con el homo sapiens.

La domesticación no fue exclusiva del Oasis Neolítico.

A principios de los años 60 comienzan a surgir nuevas propuestas, en concreto del  estadounidense Robert Braidwood, uno de los primeros en desarrollar los estudios sobre el Neolítico a través de la Nueva Arqueología.  Esta última especialidad comienza a incorporar nuevas disciplinas al estudio de los restos arqueológicos, como en el caso que nos atañe que se empiezan a tener en cuenta los estudios botánicos y zoológicos. Apoyados en estos Robert Braidwood decide buscar cuales fueron los primeros granos y animales domesticados, y para ello acudió a las montañas que rodeaban el oasis de Gordon Childe. No en vano las cabras, uno de los primeros animales en ser domesticados tenían su hábitat en ellas, así como el grano de trigo salvaje.

Robert Braidwood

Sus estudios los centró en un pequeño yacimiento de las montañas del Kurdistán, de nombre Jarmo, una pequeña ciudad de cómo mucho 150 habitantes, que hace 9.000 años practicaba la agricultura y la ganadería. Como podemos comprobar coetánea a las primeras evidencias de ciudades como la anteriormente nombrada Jericó. Luego incorporó a sus estudios investigaciones similares en las zonas montañosas de México, donde se domesticaron otro tipo de cultivos, como por ejemplo el calabacín, sin evidencia alguna de contactos entre estos y el Oriente Próximo.

Recreación de la urbanización de Jarmo

Después de juntar todas estas investigaciones llegó a la conclusión que la propuesta de Gordon Childe no tenía razón de ser. Para Robert Braidwood la domesticación de plantas y animales no tiene nada que ver con el lugar geográfico, sino que viene dado de la propia experimentación de las diferentes comunidades en pos de la mejora de su calidad de vida.

Trabajar más para comer más.

Un nuevo paso lo encontramos a mediados de los años 70, siguiendo con los pretextos de la Nueva Arqueología, Lewis Binford y Kent Flannary deciden buscar como los agentes, tanto externos como internos ,influyeron en la llegada de la agricultura y la ganadería.

Lewis Binford

Para ellos la llegada del Holoceno supuso un aumento del nivel del mar tras el deshielo, así como mayor número de precipitaciones. La consecuencia en zonas como el Creciente Fértil fue el aumento de los animales y las especies vegetales, con el efecto encadenado de un significativo aumento demográfico, por un mejor acceso a los recursos.

Lo que a simple vista podía parecer un Edén se acabó convirtiendo en un espacio superpoblado, y ciertos grupos comienzan a emigrar a las zonas menos favorecidas por el clima. Precisamente estos últimos se tienen que adaptar a las nuevas necesidades, siendo los que inician el camino de la neolitización apoyados como decía en el anterior punto Robert Braidwood en la experimentación previa. Por lo tanto es fácil deducir que la llegada de la agricultura y la ganadería, tienen que ver con la necesidad perdida por estos grupos de una seguridad alimentaria.

Pero este punto fue rápidamente puesto en entredicho por un curioso experimento. Poniendo de nuevo en valor la Nueva Arqueología, y una de sus nuevas disciplinas asociadas, en este caso la etnografía. El equipo de Flannery se dirigió a las zonas más inhóspitas de la región del Kalahari en el sur de África, para comprobar in situ como podían haber vivido los cazadores-recolectores previos a la neolitización. El trabajo consistió en recolectar grano silvestre y los resultados fueron sorprendentes, con solo tres semanas de recolección podía subsistir una familia entera durante un año. Este aspecto echaba por tierra diferentes teorías, por lo que la respuesta de Flannery fue clara; los humanos decidimos trabajar más, para comer más.

La presión demográfica.

A simple vista, una de las hipótesis más sencillas para explicar este paso de la humanidad. M. Nathan Cohen un antropólogo norteamericano achaca el nacimiento de la agricultura y la ganadería a la presión demográfica.  Además nos dice que no fue un fenómeno exclusivo de Oriente Próximo, sino que es fácil extrapolarlo a las otras partes del mundo en diferentes periodos históricos, sin que deba existir una conexión entre ellos.

Recreación de una casa de La Draga, poblado neolítico situado en Bañolas.

Esta última premisa es la mayor aportación de Cohen, ya que como hemos visto anteriormente L. Binford ya apostó dicha presión demográfica. Pero mientras que este último nos decía que esta provocó la emigración de los primeros grupos sedentarios, Cohen lo rechaza de plano admitiendo que todo el Neolítico está basado en la evolución in situ de los grupos de nuevos agricultores.

La Revolución social.

Sin duda una de las hipótesis más novedosas, además junto a la que veremos a continuación, la más de acorde con el estudio del ser humano en sí, olvidando el contexto y dando importancia al homo sapiens como protagonista de la neolitización.

Barbara Bender

La propuesta viene de una socióloga, Barbara Bender que apuesta claramente por la llegada del Neolítico por un aspecto puramente social. Para ella los grupos de cazadores recolectores de principios del Holoceno están de sobras preparados, para volverse sedentarios y ejercer la agricultura. La recolección generó los primeros excedentes, como bien decía Flannery, con tres semanas había suficiente para todo un año. Este aspecto generó la necesidad de protección de estos excedentes y  fue la causante de la llegada de las clases sociales, estaba claro, quién tenía el control y la distribución de dichos excedentes tenía el poder.

En definitiva esta fue la rueda que el hombre no consiguió detener. Los excedentes daban poder, por lo que la adopción de la agricultura y la ganadería vino dada por la necesidad de generar estos excedentes.

La religión como motor de la neolitización.

La última de las propuestas viene del arqueólogo francés Jacques Cauvin, que en el año 1994 publicó; La revolución de los símbolos en el Neolítico.  En ella rechaza muchas de las anteriores hipótesis,  para centrar la llegada de la agricultura y la ganadería gracias a la religión, que se fue creando en la sociedad de cazadores recolectores previa a la llegada del Neolítico. Es decir la neolitización lleva consigo otros aspectos que los puramente económicos, como fueron la necesidad de generar una especie de sinergia de grupo, especialmente en el mundo del simbolismo.

Jacques Cauvin

Como queriendo dar la razón a Cauvin, el mismo año 1994 se iniciaban unas excavaciones en Turquía. El lugar Göbekli Tepe, que tras años de continuados trabajos ha dado como resultado el santuario religioso más antiguo del mundo. Está datado en más de 11.000 años, mucho antes de que se iniciara la agricultura y la sedentarización.

Gobekli tepe

Con todo ello sobre la mesa, el arqueólogo británico Ian Hodder, nos deja sobre la mesa una frase que nos debe llevar a la reflexión: La agricultura y la sedentarización fue la culminación de un proceso social y simbólico, que desde el Paleolítico llevaban in situ los grupos humanos de relación entre ellos y el entorno que los rodeaba.

Conclusiones.

Hemos visto hasta seis formas diferentes de ver como se llevó a cabo el mayor cambio en la historia de la humanidad. Debemos pensar que posiblemente la unión de todas sea la más correcta.

Pero personalmente hay un aspecto que me llama la atención; de todas las hipótesis ninguna habla de la capacidad creativa del individuo dentro de una comunidad, que es una de las principales características que nos separan del resto de animales. Es decir, hoy día un escritor de canciones busca en su interior aquello que pueda emocionar a los demás, para que estos le reconozcan su hecho diferencial. Si este hecho lo extrapolamos al Paleolítico lo podemos ver en las pinturas que adornas las cuevas.

Tras esto podemos volver al Neolítico, para pensar que pudo haber una serie de individuos que decidieron dedicar su hecho diferencial a imitar a la naturaleza en su aspecto creativo. Además posiblemente estos individuos no tenían la presión de un cambio climático, del hambre, o de un vecino con mayor poder que te obligara a plantar una semilla a ver qué pasaba.

Lo evidente es que fue un paso sin vuelta atrás. Desde entonces el ser humano lleva cambiando continuamente, y por cierto cada vez más aceleradamente, el mundo que nos rodea. Seguimos intentado estar por encima de la naturaleza cambiando continuamente sus procesos, en un viaje donde no se vislumbra un buen final.

Imágenes: commons.wikimedia

El debate entre fe y ciencia del Abate Breuil y sus seguidores.

Abate Breuil ¿Quién fue la primera mujer Eva o Lucy?

Eva, en un óleo de Alberto Durero y Lucy una reconstrucción del Museo de Historia Natural de Washington D C

Para comenzar puede parecer una pregunta extraña e incluso fuera de lugar. Además es necesario constatar que el Abate Breuil no llego a conocer el descubrimiento de Lucy. La cual está considerada como los restos homínidos más antiguos del planeta. Por lo tanto, es evidente que es una pregunta retórica, para acercarnos curiosamente al debate sobre los grandes prehistoriadores,  surgidos en el seno de la religión católica.

Pero de la misma manera debo reconocer que desde que conocí la historia del Henry Breuil, muchas veces me he repetido esta pregunta. Es más, decidí escribir sobre esta curiosidad de la historia, cuando por casualidad descubrí otro personaje similar en este caso el vasco José Miguel de Barandiarán. Que en contraposición al Abate Breuil sí que conoció el descubrimiento de Lucy en África en el año 1975. Además tras introducirme en el tema aparecieron otra serie de nombres, que comparten religión y su amor por prehistoria. Pero para  iniciar el debate es preciso acercamos a varios aspectos:

Charles Darwin.

El ser humano siempre se ha interesado por sus orígenes, y el conocimiento de las grandes civilizaciones precursoras de su historia. Así queda demostrado por el conocimiento durante la Edad Media europea, de la cultura griega, romana e incluso egipcia, o de otras partes del mundo como la China de Marco Polo. Pero este siempre había sido una especie de límite en los estudios de la antigüedad, hasta la llegada de Charles Darwin. En primer lugar con la publicación en 1859 de La Teoría de las Especies y  posteriormente el Origen del Hombre en 1871. Por lo tanto, pasado el ecuador del siglo XIX, Charles Darwin fue el precursor del estudio de la prehistoria, lo que se puede imaginar como un cataclismo en la Santa Sede Católica.

Portada de El origen del Hombre de 1871

Providentissimus Deus

Dicho de otra manera, estamos ante la encíclica Papal de 1893 “Sobre el estudio de las sagradas escrituras”, y llevada a cabo por el Papa León XIII. Se trata de un llamamiento a luchar contra el reciente nacimiento de los estudios prehistóricos, que evidentemente ponen en peligro los textos bíblicos que nos presentan a Adán y Eva como precursores de la humanidad. A su vez convoca, a una elección por parte de las autoridades pertinentes en la materia, de profesores que hayan adquirido la cultura científica apoyada en las prácticas de la Biblia. Por último destacar, que evidentemente critica la teoría de la evolución de Darwin, todo ello a pesar de la renovación de la fecha de la creación según la Biblia a 6000 años.

Llegado a este punto podemos pensar a grandes rasgos, la educación que encontraron y hacia donde se dirigieron intelectualmente los personajes siguientes:

Abate Henry Breuil

Henry Breuil recién ordenado Sacerdote

Sin lugar a duda estamos ante el padre de la Prehistoria. Henry Breuil nació en Mortain un pequeño pueblo de la Baja Normandía en el año 1877. Desde muy joven encaminó su vida a los estudios católicos, y a su gran pasión la investigación de la prehistoria. En primer lugar se consagró sacerdote en el año 1900, y posteriormente obtuvo la Licenciatura en Ciencias Naturales en la Sorbona de Paris. Tras lo cual, y tras ser liberado de sus funciones por la iglesia, dedicó su vida a estudiar la Prehistoria. Por decirlo de alguna forma, pocos yacimientos o cuevas de Francia y la Península Ibérica quedaron sin ser estudiados por nuestro personaje. Además de viajar por todo el mundo, a la llamada de cualquier avance en un campo tan novedoso como los estudios prehistóricos.

Pero si en algún campo destacó el Abate Breuil, fue en el estudio del Arte Paleolítico. Hay que mencionar, además que fue el primero en establecer un sistema para la clasificación del Arte Parietal, datándolo entre los 30.000 y los 8.000 años de antigüedad. Por lo tanto, entrando en clara contradicción contra los supuestos de la Encíclica Papal de León XIII. Dicha clasificación completada por André-Leroi-Gourham sigue hoy día en vigor.

José Miguel de Barandiaran.

El padre de los estudios sobre el origen de la Cultura Vasca

Nacido en 1889 en Autun, un pueblo del interior del País Vasco. De igual manera que el Abate Breuil, y siguiendo los consejos de su madre se ordena sacerdote en 1914. Así mismo un año después se licencia en Teología por la Universidad de Burgos. Pero a partir del año siguiente se dedica de pleno a la investigación de la prehistoria. En concreto junto a Telésforo de Aranzadi y Enrique Eguren consiguen excavar y sacar a la luz los dólmenes de la Sierra de Aralar, tras lo cual se dedican los siguientes 20 años al descubrimiento de la prehistoria del País Vasco. Durante dicho periodo entabló amistad con Henry Breuil.

Pero cuando estalla la guerra civil tiene que exiliarse en el País Vasco Francés. Desde donde es reclamado por los principales  congresos internacionales de Prehistoria. Tras lo cual vuelve al País Vasco en 1953 y dedica el resto de su vida al estudio de la Cultura Vasca. Muere en 1991 con la nada desdeñable cifra de 101 años.

Otros ejemplos

La historia cuenta con varios personajes similares, que tras ordenarse sacerdotes dirigen su mirada a la prehistoria. Por poner algunos ejemplos, podemos hablar de los franceses Pierre Teilhard de Chardin, y el Abate André Glory.

El primero de ellos guiado por su madre se convierte  en jesuita, tras los cual inicia su aventura por la prehistoria. A Pierre Teilhard debemos el descubrimiento del Hombre de Pekín. Dicho de otra forma los primeros restos de homo erectus fuera de África, evidentemente en China.

Mientras el Abate André Glory, tras ordenarse sacerdote en 1933, se convierte en el discípulo más aventajado de Henry Breuil. En concreto, acabando una de las obras de investigación más importantes del Arte Parietal Prehistórico, en la cueva de Lascaux entre 1952 y 1963.

Cueva de Lascaux

Respuesta de la Iglesia.

Es evidente, que la lucha de todos estos hombres del seno de la iglesia, por demostrar las teorías evolucionistas de Darwin. En realidad fueron pequeños o grandes, según se mire, toques de atención a la Iglesia Católica. Aunque por su parte esta siguiera todo el siglo XX anclada en sus posturas retrogradas. En definitiva, pienso que  la Santa Sede Católica sigue sin separar ciencia y religión, por los menos a grandes rasgos.

A pesar de que en la encíclica Papal de 1950 denominada Humani Generis, del Papa Pio XII, no se niega los avances sobre el origen prehistórico del hombre.  Es más, se puede decir que conceden la duda de la existencia del cuerpo humano con anterioridad a la propuesta de la Biblia. Pero en todo caso separando al cuerpo del alma humana, la cual nace de la mano de la creación católica. En definitiva y según estos postulados, los artistas que pintaron Lascaux o Altamira, por poner un ejemplo, son humanos sin alma.

Por último aplaudir la valentía de todos estos personajes, que junto a otros, han conseguido en poco más de 150 años revelarnos los secretos del nacimiento de la especia humana.

No quiero terminar, sin invitaros a todos, a que me deis vuestras opiniones sobre este controvertido, y desde mi punto de vista apasionante tema.

Imágenes: commons.wikimedia

Fuentes: introduccionalahistoriajvg      vatican.va      vatican.va