En el interior del U-995, submarino alemán de la 2GM.

Nos desplazamos al norte de Alemania, concretamente a la localidad de Laboe a escasos kilómetros de Kiel, una de las cunas de la armada germana. Para vivir la experiencia de sentir por unos minutos, lo que los soldados alemanes de la 2ª Guerra Mundial experimentaron durante largos meses, en el claustrofóbico interior de un submarino alemán de clase VII.

U-Boot clase VII.

Al comenzar la 2ª Guerra Mundial, la Kriegsmarine germana estaba a años luz de sus rivales, en especial de Royal Navy británica. La necesidad de controlar el Atlántico Norte llevó a las autoridades germanas a comenzar una ambiciosa carrera de construcción de barcos de guerra, entre ellos los más destacados fueron los submarinos de clase VII.

Las principales características de estos, era una eslora de 67 m, con un peso en superficie de 769Tn. Tenían un alcance en superficie de 9.700 millas, pudiendo navegar a una media de 10 nudos. Podían descender a una profundidad de unos 120 m, y navegar a 2 nudos, el alto consumo de combustible bajo el agua les limitaba la autonomía a unas 130 millas.

Para mejorar las prestaciones, durante la contienda fueron surgiendo diferentes versiones de esta clase: La de nuestro protagonista de hoy, fue la VIIC/41, que como principal novedad aportó un mayor grosor del casco de acero, que le permitía una mayor seguridad a la hora de tener que hacer descensos a mayor profundidad. En lo referente al armamento, el U995 viajaba provisto de cinco misiles, de ellos cuatro en proa y uno en popa, para la defensa en superficie contaba con un cañón de 88 mm y cuatro antiaéreos de 22 mm.

La historia del U995

Su construcción se llevó a cabo en los astilleros de Hamburgo a partir de octubre de 1941. Antes de dos años ya estaba listo para navegar y fue flotado el 22 de julio de 1943. No comenzó con buen pie, ya que el puerto de Hamburgo fue bombardeado y el U995 alcanzado, sufriendo numerosos destrozos. La reparación se hizo a contrarreloj, ya que la guerra del Atlántico durante ese año no paraba de decantarse a favor de los aliados. El 16 de septiembre volvía a ponerse en funcionamiento, partiendo pocos días después para la base de Kiel.

Tras el invierno de 1943, el U995 estaba preparado para entrar en acción. Bajo el mando de Walter Köhntopp el 25 de abril de 1944 inicia la travesía por el Mar del Norte rumbo al puerto de Flekkefjord en Noruega, desde ese momento su misión es patrullar la costa del país nórdico. No tuvo que esperar mucho, para verse envuelto en la primera refriega importante, el 21 de mayo es atacado por un avión canadiense, viéndose obligado a descender rápidamente con algunos daños y al menos cinco hombres heridos de diferente gravedad. Los meses siguientes pasaron sin pena ni gloria para el submarino alemán, haciendo escalas de varios días en los puertos más importantes; como Bergen, Trondheim, Tromso o Narvik, el resto de tiempo vigilaba la quebrada costa de Noruega.

La época de mayor protagonismo del U995 se inició al comienzo del durísimo invierno de 1945, al mismo tiempo que las tropas terrestres soviéticas invadían el norte de la Noruega germana, Hans-Georg Hess relevaba al anterior comandante. Su labor ahora sería más importante si cabe, ya que el control del mar de Noruega era primordial para los germanos, con el fin de poder seguir esquilmando los recursos naturales noruegos, principalmente la madera.

Durante dicho invierno, el U995 hundió cinco buques soviéticos, entre ellos un cazasubmarinos el 2 de marzo de 1945, pocos días después que su comandante recibiera por parte de las autoridades alemanas la distinción de la Cruz de los Caballeros. El último barco hundido por nuestro protagonista fue un mercante norteamericano bajo una tremenda nevada el 20 de marzo de dicho año.

Pero como es sabido, a finales de ese invierno las noticias que llegaban de Berlín eran desalentadoras. Las patrullas alemanas que operaban en Noruega se quedaron totalmente aisladas y presa de los soviéticos y de los renacidos noruegos. Sin solución de continuidad el U995 es entregado el 8 de mayo de 1945 en el puerto noruego de Trondheim.

El submarino alemán al fin de la 2ª Guerra Mundial

Tras un periodo (1952-1965), donde el submarino alemán operó bajo bandera noruega con el nombre de Kaura, es entregado de nuevo a las autoridades de la República Federal de Alemania, con el fin de convertirse en museo y recordar las vicisitudes de los marineros germanos.

El 13 de marzo de 1972 llegó a su posición actual en la playa de Laboe, como queda dicho, al este de Kiel. Desde entonces, al lado del memorial de las victimas navales de las guerras con participación alemana, una media de 350.000 personas lo visitan anualmente.

Su precio en la actualidad es de 5€, si se coge con la combinada del Memorial Naval, que vale la pena visitar, el precio es de 10€.

Sin más os dejo una pequeña galería de imágenes de mi visita al U995, en el verano de 2019.

El U995 desde el Memorial Naval 
El U995 desde el Memorial Naval
Entrada al U995
Entrada al U995

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Periscopio 
Periscopio
Torpedos
Torpedos
camarote
camarote
camarote del comandante 
camarote del comandante

 

Mas info:

deutscher-marinebund

u-historia.com

2 comentarios de “En el interior del U-995, submarino alemán de la 2GM.”

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