Alfonso VI de León, cinco esposas, dos concubinas, cero herederos.

La imagen que nos sirve para presentar el artículo de hoy son Asier Etxeandia y Cristina Castaño, interpretando respectivamente a Alfonso VI y a Constanza de Borgoña, en la serie de TVE Al final del camino.

Alfonso VI pasó a la historia como uno de los reyes cristianos más importantes de la “reconquista cristiana” de la Península Ibérica. No solo por la celebrada conquista de Toledo el día 6 de mayo de 1085, sino por haber abierto las puertas de Europa para sacar a la Península de su propio aislacionismo, instalado desde la llegada de los visigodos seis siglos antes. Aun así, no consiguió uno de los propósitos que le persiguieron durante su larga vida, que no era otro que dejar un hijo suyo al frente del reino de León. Hasta cinco esposas y dos concubinas (que conozcamos), pasaron por el lecho real sin conseguir realizar el sueño de Alfonso VI, al menos definitivamente.

Inés de Aquitania (1074-1078)

La primera esposa de Alfonso VI llegaba directamente del otro lado de los Pirineos, Inés de Aquitania era hija del Conde Guillermo VIII. Cuando fue prometida al monarca leonés solo contaba con 10 años de edad, por lo que deberá esperar acontecimientos. En definitiva, Alfonso VI estaba en aquellos momentos enfrascado en una lucha con su hermano Sancho II, rey de Castilla, que pretendía coronarse como rey de León, y así unificar todos los territorios del anterior reino de su padre Fernando I.

Tras la muerte durante el asedio de Zamora de Sancho, Alfonso VI decide volver de su retiro en Toledo, donde permaneció exiliado y protegido por el rey moro de la Taifa Toledana, al-Mamum, en aquellos momentos vasallo del rey de León. Tras la muerte de su hermano, en la propia Zamora Alfonso se convirtió en rey de Castilla, para unirlo a su título de rey de León.

Ese era el momento idóneo para buscar un heredero, Alfonso ya tenía 34 años, por lo tanto, era 20 años mayor que Inés. El matrimonio solo duró 4 años, ya que poco después de cumplir los dieciocho, Inés murió posiblemente durante su primer parto.

Constanza de Borgoña (1079-1093)

Debemos comenzar señalando que las fechas no consiguen cuadrar bien los hechos. Entre la muerte de su primera esposa y la llegada de la segunda, por el lecho de Alfonso VI pasó la primera concubina. Se trataba de una joven berciana de nombre Jimena Muñoz, que dio al rey de León sus dos primeras hijas (en un solo año). Por cierto, la segunda de ellas, Teresa, se acabará convirtiendo en reina de Portugal. Pero era evidente que una noble del Bierzo era poca reina para su pretensión de Alfonso de convertirse en Imperator totus hispaniae, es decir emperador de toda España.

La Península en 1086, tras la toma de Toledo por Alfonso VI
La Península en 1086, tras la toma de Toledo por Alfonso VI

La segunda esposa también debía venir del otro lado de los Pirineos, ya que para lograr sus pretensiones era necesario seguir tendiendo puentes con Europa. La elegida fue Constanza de Borgoña, detrás de este matrimonio debió estar la sombra del Gran Abad de Cluny, Hugo I que era tío de la elegida. Según gran parte de las fuentes se convirtió en una gran reina, que supo gestionar las grandezas de Alfonso VI, sobre todo después de la comentada toma de Toledo producida durante su matrimonio con Constanza. Esta fijó su residencia entre León la localidad de Sahagún donde dio a luz la mayor parte de sus seis hijos, solo la primera de ellas llegó a edad adulta, bautizada con el nombre de su tía paterna, Urraca.

La toma de Toledo, en los azulejos de la Plaza de España en Sevilla.
La toma de Toledo, en los azulejos de la Plaza de España en Sevilla.

Los últimos años del matrimonio con Constanza están llenos de incógnitas, el motivo la extraña relación de Alfonso VI con la princesa mora Zaida, esta, estaba casada con el hijo de al-Mamún, recordémonos antiguo protector de Alfonso VI. Se calcula que llegó al palacio de Toledo en la primavera de 1090, huyendo del asedio al que fue sometida, por parte de los almorávides, la fortaleza de Almodóvar del Rio que ostentaba el marido de Zaida. Tras la muerte de este, o antes, pudo entregarse a Alfonso VI, lo cierto es que no queda constancia clara de esta relación.

Según la mayor parte de las fuentes el rey leonés fue fiel a su matrimonio con Constanza, las mismas fuentes añaden que el único hijo varón que tuvo Alfonso durante toda su vida, precisamente con Zaida, fue concebido tras la muerte de Constanza de Borgoña. Si la muerte de la segunda esposa del rey leonés se produjo en 1093, el joven Sancho, nombre que recibió de su defenestrado tío, no pudo nacer antes de 1094, y esta fecha encaja muy mal con los sucesos posteriores. Fuese como fuese, un hijo nacido fuera del matrimonio real y cristiano no podía heredar el reino.

Berta (1095-1099)

En los últimos años del siglo XI, entramos en un periodo donde el rey de León tuvo que estar atento a diferentes frentes. Por un lado, el militar, con un creciente interés de los almorávides de reconquistar los territorios perdidos por los musulmanes desde los tiempos del califato. Estos pusieron las miras tanto en Toledo, como en Valencia, esta última en manos del Cid Campeador. Por lo que ambos; Rodrigo y Alfonso VI, otrora enemigos, se vieron obligados a colaborar para protegerse mutuamente. El otro asunto que debió distraer al monarca fue la oposición interna; su primogénita Urraca casada con Raimundo de Borgoña no vio con buenos ojos el nacimiento de Sancho, a pesar de que el niño no ser apto para heredar, el temor existía y debía proteger su derecho a ser la reina de León. Para ello contaba con el apoyo de la Casa de Borgoña y de los cluniacenses, muy ligado a los nobles franceses.

Ante este panorama, la nueva búsqueda de una madre para el futuro rey de León, lleva a Alfonso VI a tomar por esposa una italiana, que estuviera alejada de la familia borgoñesa. Poco o nada se conoce de la tercera mujer del rey leonés, según algunas fuentes era hija de Amadeo II de Saboya. Llegó a la corte leonesa a finales del año 1095 y tras cuatro años no pudo dejarle descendencia a Alfonso VI. Murió a finales del año 1099 con los almorávides en las puertas de Toledo. Tras la toma de los musulmanes de la fortaleza de Consuegra, la ciudad del Tajo se convirtió en primera línea defensiva del reino de León, con el peligro para la ciudad que conllevaba este hecho.

Castillo de Consuegra (Toledo)
Castillo de Consuegra (Toledo)

Isabel (1100-1107)

Entramos en los primeros días del siglo XII con el rey de León viudo, sesentón, y sin el correspondiente heredero masculino. Enfrente de él, la trama borgoñesa había prosperado extraordinariamente en los años precedentes, el pacto secreto de los primos borgoñeses, además de yernos de Alfonso, estaba en marcha. Tras la muerte de Alfonso VI, Enrique de Borgoña casado con Teresa de León, segunda hija de Alfonso, se convertiría en rey de Toledo. Mientras, Raimundo de Borgoña, casado con Urraca, sucedería al rey de León.

Alfonso VI (pintura del Ayuntamiento de León)
Alfonso VI (pintura del Ayuntamiento de León)

Otra vez más Alfonso VI dio muestras de su astucia política, al primero lo convirtió en Conde de Portugal, para oponerlo a su primo que era Conde de Galicia. Mientras en el mes de mayo de ese año 1100 entraba en Palacio junto a nueva reina, Isabel, nombre cristiano de Zaida, parece ser que pudo ser el único amor de su vida. La jugada era clara, tras la conversión en cristiana de la princesa mora y casada con el rey, la iglesia no se podía interponer ante la designación del hijo de ambos como heredero del reino de León. De esta forma aparece en los registros sucesorios desde el año 1105.

Tras siete años con Isabel, posiblemente los mejores sentimentalmente hablando de nuestro protagonista, Alfonso VI se volvía a quedar viudo, no sin antes resolver su problema sucesorio y ser padre de dos hijas más, ya que fruto de dicho matrimonio nacieron Sancha y Elvira.

Beatriz de Aquitania (1108-1109)

No queda muy claro el papel de la última esposa de Alfonso VI. El rey de León se casó con la joven francesa en mayo de 1108, solo dos días después su heredero Sancho murió en la batalla de Uclés. Gravemente enfermo, de nuevo se tenía que enfrentar al gran problema de su vida, sin tiempo material debía conseguir dejar el reino de León en buenas manos.

Urraca I (pintura del Ayuntamiento de León)
Urraca I (pintura del Ayuntamiento de León)

Su única solución era dejarlo en las de su hija Urraca, pero esta también había enviudado de Raimundo de Borgoña, aunque al menos antes el francés le dio un nieto que se acabará convirtiendo, tras la muerte de su madre, en Alfonso VII, el heredero deseado. Pero eso era adelantar acontecimientos, el niño solo tenía cinco años y su madre viuda necesitaba un marido a su lado, esta sería la última tarea política de Alfonso VI.

Los candidatos eran dos, el Conde castellano Gómez González reunía muchas de las aptitudes necesarias, pero era romper de golpe con la política mantenida por el rey de León durante su largo periodo al frente del reino. El hecho de buscar reinas extranjeras durante toda su vida, era impedir que la nobleza autóctona se hiciera con el reino de León, y ahora más que nunca, un rey castellano podía desmembrar los condados de Galicia o Portugal. Por lo que el elegido fue un rey vecino, Alfonso el Batallador, con esto Alfonso VI no pretendió ninguna unidad hispana, políticamente era impensable. Pero conocía sobradamente las aptitudes de fenomenal guerrero del rey de Aragón y Navarra, para favorecer la defensa conjunta de los territorios cristianos ante el empuje de los almorávides.

El austero sepulcro de Alfonso VI
El austero sepulcro de Alfonso VI

Alfonso VI murió el 1 de julio de 1109, su última esposa de la que prácticamente no hemos hablado volvió a Francia, evidentemente sin dejar descendencia al rey de León. El reino pasó a su hija Urraca, protegido militarmente por su nuevo marido, no sin antes dejar bien claro que, en caso de muerte de esta, el reino sería heredado por su hijo Alfonso, no teniendo ningún derecho sobre el mismo el rey de Aragón Alfonso el Batallador.

Mas info:

Alfonso VI: Señor del Cid, Conquistador de Toledo, Gonzalo Martínez Díez, Ed. Tema de Hoy, 2003.

Historia de España de la Edad Media, Cood. Vicente Ángel Álvarez Palenzuela, Ed. Ariel, 2011

    1. Pues te aseguro que no es nuestra intención ningunear a nadie. Alfonso VI, fue rey de León, Rey de Castilla, y Rey de Galicia. Todos tres desde el fallecimiento de Fernando I son reinos y no condados. En tiempos de este personaje, es decir de Alfonso VI, el reino principal era León.

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