Itálica, la cuna en la Hispania de emperadores romanos.

El yacimiento romano de Itálica se encuentra en la localidad de Santiponce, un pequeño municipio de 8.000 habitantes en la comarca del Aljarafe a escasos 10 kilómetros de Sevilla. Posiblemente sobren los motivos para acudir al mismo, ya que como es bien sabido se trata de uno de los yacimientos romanos más importantes, cuanto menos de la antigua Hispania Romana. Pero ello no es óbice, para que después de mi reciente visita, me atreva a contaros algunos motivos por lo que no debéis de dejar de acudir a Itálica.

Visitar el anfiteatro romano más importante de España.

Los anfiteatros romanos se utilizaban para acoger las luchas entre gladiadores, o bien las denominadas venationes, en este caso la lucha con los animales. Estos se empezaron a construir a finales de la República romana, aunque no adquirían una presencia continuada hasta la llegada del Imperio.

En la antigua Hispania romana se construyeron varios varias de estas edificaciones. Por ejemplo, el de las actuales ciudades de Mérida y Tarragona, aunque ambos son más pequeños que nuestro protagonista. Además existen otros todavía más pequeños como el de Carmona, o Segóbriga, todos ellos visibles hoy día. Aunque solo uno en la antigua Hispania lo llegó a superar, me estoy refiriendo al anfiteatro de Córdoba, que con cerca de 35.000 espectadores pudo ser el tercero en capacidad de todo el Imperio. Aunque desafortunadamente yace hoy bajo la ciudad andaluza.

El anfiteatro desde su entrada principal.

Por lo tanto, el anfiteatro de Itálica mandado a construir por el emperador Adriano, entre los años 117-138 dC. es a día de hoy él que mejor nos puede aportar, una idea de este tipo de edificaciones romanas. No solo por su enorme tamaño, ya que podía acoger a más de 25.000 espectadores, sino por su excelente estado de conservación. En el mismo podemos observar incluso la parte baja del mismo, donde se preparaban los gladiadores o se retenían a los animales. Pero también la gradería con las típicas particiones, en este caso tres, para separar las diferentes capas sociales.

De este extraordinario monumento, se hizo eco la productora de la conocida seria de ficción de Juegos de Tronos, que lo eligió para grabar algunas escenas durante el pasado mes de noviembre de 2016.

Por último destacar un consejo personal; es importante ser los primeros en entrar por la mañana, nada más abrir, ya que el anfiteatro os parecerá todavía más impresionante si cabe.

Pisar la ciudad donde nacieron dos emperadores y “medio” de Roma.

De este motivo no pueden presumir muchas ciudades romanas, con la evidente excepción de la propia Roma. Pero además, todos ellos fueron de los más grandes emperadores que tuvo el Imperio romano.

El primero de la lista y también cabe decir, el primero no nacido en la península Itálica que se hizo emperador de Roma, fue Trajano. Nació en el año 53 dC.  se convirtió en emperador en el año 97, hasta su muerte en el año 117. Esta considerado uno de los mayores conquistadores del Imperio Romano, al expandir el mismo hasta el Golfo Pérsico.

Parte del grabado de la Columna de Trajano, cedido por el pabellón de Rumanía en la Expo del 92 a Itálica.

Le sigue en la lista, Adriano su sucesor, aunque su nacimiento genere algunas dudas se da por hecho que fue en Itálica en el año 76 dC. Se convertirá en emperador de Roma, tras la muerte de Trajano y hasta la suya propia, en el año 136. De su reinado destaca las grandes obras que realizó en el Imperio, sin ir más lejos nuestro primer invitado el anfiteatro de Itálica, y el gran templo dedicado a su antecesor Trajano, este sobre la colina de la ciudad que vio nacer a ambos.

Busto de Adriano en el pequeño museo de la entrada.

Por último destacar el “medio”, pues el último de los emperadores que mantuvo la unión de todo el Imperio nació en Hispania. Aunque dos ciudades de la misma se disputan dicho nacimiento, Cauca, cerca de la actual Segovia y nuestra protagonista Itálica. Por cierto estoy hablando de Teodosio I que nació en el año 347 para convertirse en emperador entre el 378 y el 398. Además como ya he sugerido, fue el último de los emperadores que mantuvo el imperio de Occidente y Oriente bajo los designios de un mismo soberano.

Contemplar espectaculares mosaicos.

Son varios los mosaicos que se encuentran en el yacimiento. Es importante destacar que no están todos, ya que varios han sido recolocados en diferentes museos, como por ejemplo el Arqueológico de Sevilla. Pero es evidente que no tiene comparación verlos museizados, con la oportunidad de verlos in situ. De los varios que hay en el yacimiento  quiero hacer una mención especial en dos lugares bien diferenciados.

Casa de los pájaros
Curioso detalle del pasillo, evidentemente una triste coincidencia.

La Casa de los pájaros de la que hablaremos en el siguiente punto, y por diferente motivo, contiene seis espectaculares mosaicos. Entre ellos uno con extrañas figuras geométricas situado en uno de los pasillos. Pero en esta domus romana destaca por encima de todos el denominado Mosaico de los pájaros, que a la postre dará nombre a la casa. Ni más ni menos que 33 pájaros de diferentes especies de la zona, no en vano la cercanía al Rio Guadalquivir se debía notar.

Mosaico de los Pájaros

En segundo lugar destacar el mosaico del Planetario, en una domus cercana a las termas romanas. Es sin duda el mejor conservado del yacimiento, en parte gracias a las últimas actuaciones en el mismo que datan de septiembre de 2016. Dicho mosaico, nos muestra la figura de los siete dioses asociados a los astros que regían el universo, según los romanos. Además en el mismo podemos aprender algo más sobre el proceso de restauración de los mismos, gracias a excelentes paneles explicativos.

Mosaico del Planetario

Hacernos una perfecta idea de cómo eran las dimensiones de una Domus romana.

Como ya he insinuado en el anterior punto, este hecho lo encontraremos en la Casa de los pájaros. Esta última se trata de una gran domus romana de cerca de 1.700 m2, su entrada daba directamente con el Cardo Máximo, ósea una de  las dos calles principales de la ciudad. Para que los visitantes logremos hacernos con esa idea clara de las dimensiones, se ha efectuado una fidedigna reconstrucción de las partes inferior de todos los muros de la Domus.

fotografía de los paneles informativos que muestra claramente la planta de la Casa de los Pájaros

De esta  manera podemos hacernos una perfecta noción de la distribución de espacios públicos y privados. Además se puede recorrer toda la estancia, con excepción de las zonas con mosaicos. Pasear por el peristilo, por las tabernaes que dan a la calle principal, por el triclinium. También observar las diferencias de medidas de las estancias de los dueños, con las del servicio. Otra curiosidad reside en el aislamiento entre la zona pública y la privada, y por último ver el lugar destinado al horno de pan directamente a la calle. Personalmente he visitado otros lugares similares y en ninguno lo he visto con esta evidencia.

El peristilo de la casa

Poder asistir como observador a las recientes excavaciones.

Uno de los descubrimientos más recientes de Itálica, y que ha sido noticia en varios medios de comunicación, se ha producido este pasado mes de julio. En concreto estoy hablando de un Stibadium romano. De manera puntual se trata de un lecho en forma semicircular destinado a los banquetes. Por cierto datado en época de Adriano, ósea siglo II dC. De ahí que su importancia resida en ser ejemplo más antiguo en la Península Ibérica de este tipo de estancias, las cuales serán más habituales en las postrimerias del Imperio.

Pues bien, todos podemos observar los trabajos que se están llevando a cabo en la denominada Casa Honda. En este caso por los estudiantes de arqueología de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, dirigidos por el profesor Rafael Hidalgo. Aunque deberemos esperar al mes de Octubre. Es necesario comentar que existe  en la parte alta del yacimiento un punto de encuentro señalado para estas visitas, que se llevaran a cabo todos los viernes desde las 10 de la mañana.

Además gratis y con grandes profesionales.

Llegados a este apartado es necesario hacer varias apreciaciones. En primer lugar es gratis para todos los ciudadanos de la Unión Europea. Aunque en definitiva,  lo que puede ser una gran noticia, para el que suscribe no lo es tanto.  Ya que soy de los que piensan que las cosas gratis acaban perdiendo su valor, que por cierto en este caso en mucho. Además creo firmemente que el pagar una entrada repercutiría directamente en el beneficio de todos. En definitiva se podrían llevar a cabo más proyectos arqueológicos, para seguir descubriendo lo que esconde, en este caso Itálica. Pero bueno por otro lado, como me comentó la responsable de la entrada, es una forma de acercar la cultura a todos.

Los escasos restos visibles del Templo de Trajano, con Santiponce al fondo.

Todo lo relatado anteriormente respecto a la gratuidad, no es óbice para encontrar en su interior grandes profesionales dispuestos a ayudarte en la compresión del yacimiento. Además de cuidar excelentemente de su mantenimiento, están continuamente prestos a cualquier explicación. Sin ellos no hubiese entendido porqué no se excava el Templo de Trajano, en este caso porque yace debajo del cementerio municipal construido en los años 40 del siglo XX. O bien el servicio que hace un lago artificial que está contiguo al anfiteatro, en este caso para evitar la inundación del mismo. En definitiva un gran equipo de profesionales al servicio del visitante. Por cierto por un módico precio un vecino de la localidad ofrece excelentes visitas guiadas.

Por último para darnos cuenta, una vez más, de la grandiosidad del Imperio Romano.

Desde mi punto de vista este es el aspecto más determinante para ir a Itálica. A pesar de no ser una de las ciudades más grandes de la Hispania romana. Dado que en un principio ese puesto lo suelen ocupar otras ciudades como Tarraco, Cartago Nova, Numantia, o Emérita Augusta, entre otras. En cambio Itálica muestra todo este esplendor, ya que una gran parte de la misma no ha quedado debajo de las nuevas ciudades, como suele suceder en otros casos como Cartago Nova.

Vista aérea que muestra a las claras, el espacio que ocupaba Itálica respecto a Santiponce.

A continuación incluiré cuatro cifras para hacernos una idea de la citada grandiosidad. Nada más entrar encontramos el anfiteatro de 25.000 espectadores, solo debemos compararlo con el icono de los JJ.OO de Barcelona 92, el Palau Sant Jordi, que cuenta con una capacidad de 17.500 espectadores.

Tras dejar atrás dicho anfiteatro nos adentramos por la muralla norte en el Cardo Máximo. Poco después a escasos metros y a la izquierda nos encontramos el Edificio de la Exedra. Aunque no está complemente clara su función, yo me tomo la licencia de compararlo con un Centro Cívico de los que pueblan nuestras ciudades. Aunque pocos cuenten con 4.000 m2, unas termas privadas y un palestra de 400 m2.

El Cardo Máximo

El último edificio que quiero destacar son las termas romanas mayores, calificadas así por qué habían otras menores. Conviene subrayar que junto a las palestras anexadas y diferentes lugares para el encuentro y el deporte, pudieron llegar a tener 32.000 m2, para hacernos una idea cuatro campos de fútbol juntos.

Restos de las Termas Mayores.

Pues bien, todo este colosal mundo se vino abajo un par de siglos después. No vamos a entrar en las causas, pero por muy bárbaros que fueran los que llegaron, no hubiera sucedido de no ser por los grandes errores que cometió este Imperio. Algo que deberíamos tener muy presente en nuestros días, comprender el pasado es necesario para mejorar el futuro.

Solo me queda invitaros a conocer lo que queda de este Imperio, en el magnífico yacimiento de Itálica.

S. Paul de Mausole, el monasterio donde Van Gogh pintó 150 cuadros en un año.

En las cercanías de la localidad de Saint Remy de Provence, a finales del siglo XI,  y al lado de las  espectaculares ruinas romanas de Glanum se fundó un pequeño monasterio. Este llevó desde un principio el nombre de San Pablo, santo sobre el cual recaía una antigua historia, desde la cual se conservaban sus reliquias en dicho lugar. El sobrenombre de Mausele, es evidente que proviene de los mausoleos romanos que quedaron al lado del monasterio.

Breve historia de Saint Paul de Mausole.

Desde su fundación a finales de ese siglo XI hasta la llegada de los papas de Aviñon en 1309, el monasterio se mantuvo habitado por monjes, que se ocupaban de actividades relacionadas con la rica agricultura del lugar.

Claustro de Saint Paul de Mausole

Tras la llegada del segundo papa de Aviñón, Juan XXII, el monasterio paso a estar regido por la figura de un diácono, en clara sintonía con un Papado más preocupado por los asuntos contantes, que de la tradicional vida monástica. Dicho menester llevó tras la vuelta de los papas a Roma, una continua pérdida de importancia hasta principios del siglo XVII.

En ese punto del año 1605 es cuando el monasterio empieza a adquirir la función, por la que será reconocido en un futuro. Ese año los franciscanos se harán cargo del mismo a cambio de cuidar de los enfermos de la vila y aledaños.

Pero todo volverá a cambiar con la Revolución Francesa de 1789, los monjes son obligados a huir, y el monasterio pasa a depender de las autoridades municipales de Sant Remy de Provence. Seguidamente en 1807 será comprado por el Doctor Mercurin, que instalará en el mismo un hospital Psiquiátrico. Tras la muerte del doctor en 1848 sus herederos, junto a una congregación religiosa de monjas, se harán cargo del mismo a la espera de tan ilustre personaje. El 8 de mayo de 1889 ingresó en Saint Paul de Mausole, Vincent Van Gogh.

Retazos de la biografía  de Vincent Van Gogh.

Nació en la pequeña localidad de Groot-Zundart, al sur de Holanda en el año 1853. Fue el mayor de seis hermanos, hijos de un pastor protestante. Uno de ellos, Theo Van Gogh, cuatro años menor que él se convertirá en la persona más importante de su futuro como pintor.

El joven Vincent, con 16 años, inicia su camino en el mundo del arte, como aprendiz en la sucursal  de La Haya, dirigida por su tío, de la Galería Goupil de Paris. Trabajo al cual dedicará los próximos siete años de su vida, donde pasará por ciudades como Londres o el mismo Paris. Tras los cuales decide dejarlo todo, y volver a su Holanda natal.

Estatua de Van Gogh a la entrada del monasterio

Buscando un nuevo camino en su vida, decide seguir los pasos de su padre.  Por lo que ingresará en la Universidad de Ámsterdam para estudiar teología. Aunque tampoco fue su decisión más correcta, ya que a los pocos meses también decide abandonarlo. Tras lo cual comenzará un oscuro periplo de su vida, se instalará en Bruselas y tomará contacto con diferentes colectivos evangelistas, que le llevarán a conocer el lado más pobre y mísero de la sociedad. Del cual le rescató su hermano Theo en 1880, tras convencerle de que se convirtiera en pintor.

Van Gogh, pintor.

Entre ese año y 1888, que llegará a Arles en la Provenza francesa, tomará contacto con grandes pintores como Van Rappard, su mentor. En 1886 se trasladará a Paris donde conocerá a las grandes figuras de un impresionismo en ciernes, entre ellos Touluose-Lautrec o Paul Gauguin. Pero lo que marcará su carrera como pintor fue su referida llegada a la Provenza en ese 1888. Su primer destino allí fue Arles, donde por cierto,  sucedió el más célebre de sus episodios. Evidentemente me refiero al incidente de cortarse la oreja, para pedir perdón a su amigo Paul Gauguin.

Café Van Gogh en la localidad de Arles.

Tras lo cual requirió la ayuda sanitaria que le prestaron en Saint Paul de Mausole. Donde como ya he comentado pasó un año de su vida. Salió de allí en mayo de 1890, y tras un breve pasó por Paris a ver a su hermano, se quito la vida tres meses después en un campo de trigo en Auvers-sur-Oise, una localidad al norte de Paris. Por cierto, en la más completa miseria, mientras un cuadro suyo se vendía 100 años después por la friolera de 82,5 millones de dólares.

Vincent Van Gogh en el monasterio de Saint Paul de Mausole.

El monasterio románico le proporciono la paz necesaria para pintar nada más y nada menos que 150 cuadros. Muchos de ellos por cierto, retratos de los doctores, enfermeros, o monjas al cuidado de los enfermos. Pero lo que nunca pudo solucionar fue su fuerte depresión por su fracaso como pintor, algo evidentemente que no llegó a asimilar nunca, y que le llevaría a su terrible final.

Nada habla mejor de su paso por Saint Paul de Mausole que los cuadros que allí pintó. Os dejo una muestra de ellos en imágenes tomadas en dicho lugar.

Autoretrato, actualmente expuesto en el Museo de Orsay en Paris
La noche estrellada, con el pueblo de Saint Rémy de Provence. Expuesto en el Museo de arte moderno de Nueva Jork
La siesta, también expuesto en el Museo de Orsay de París.
Los olivos, expuesto en el Museo Nacional de Amsterdam.

¿Qué se puede ver en el monasterio de Saint Paul de Mausole?

Tanto los amantes de románico, como los que lleguen atraídos por la figura de Vincent Van Gogh, no quedarán decepcionados. Es más, es importante verlo con la mentalidad, de cómo un viejo edificio medieval es adaptado a la Edad Contemporánea, para seguir ejerciendo una gran labor social.

La llegada a Saint Paul es obsequiada con esta panorámica, que une el lugar con las pinturas de Van Gogh.

En cuanto a la arquitectura románica hay que destacar varios aspectos. En primer lugar su campanario con base cuadrangular y acabado en un cierto estilo lombardo, aunque ese día no estaba abierto al público por reformas. Tras lo cual podemos entrar en la iglesia, con sus tres pequeñas naves rematadas con sus correspondientes ábsides. Toda ello en estilo románico con la excepción de la fachada remodelada en el siglo XVIII.

El campanario visto desde la entrada a Saint Paul de Mausole
El ábside central

Dejaremos para el final el precioso claustro, también de forma cuadrangular. Rematado con grupos de tres arcos decorados mayormente con motivos vegetales. Sobre el mismo, en el siglo XIX,  se incorporaron las habitaciones del hospital Psiquiátrico.

Actual estado de la habitanción de Van Gogh.

Por otro lado,  los que vengan buscando la historia de Vincent Van Gogh, serán obsequiados con multitud de imágenes que fueron plasmadas en los cuadros del pintor holandés. Desde los olivos, hasta la fachada de monasterio, los campos colindantes y por su puesto su habitación son lugares de visita obligados para los seguidores de Vincent Van Gogh.

Panorámica desde el jardín trasero de Saint Paul de Mausole

Para terminar destacar el espectáculo que representa ver el patio trasero de Saint Paul de Mausole, los últimos días del mes de Julio cuando los campos de lavanda explotan de color.

Como recordatorio destacar que el precio de la entrada es de 5€, con los correspondientes descuentos, y el horario de abril a octubre es de 10 a 19 horas.  El resto del año hasta las 17 horas.

Más Info: biografiasyvidas saintpauldemausole

Caminando por la historia en la antigua Bética

Una de las tareas principales para el blog, consiste en la recopilación de información para la elaboración de entradas. Esta semana he tenido a fortuna de disponer de unas mañanas libres, por los otrora territorios de la Bética Romana.

Por un lado felicitar la labor de la Junta de Andalucía, por el enorme esfuerzo que representa el mantener este Patrimonio histórico y cultural. Todo ello, sin cobrar entrada en los monumentos y yacimientos que son gestionados por la misma. Aunque por el mismo cometido se le puede tirar un poquito de las orejas. Ya que  posiblemente cobrando estas entradas, se podía llegar a financiar parte de las necesarias excavaciones, para seguir gozando y aprendiendo del fenomenal legado que dejaron las múltiples culturas que por allí pasaron.

Tras esta humilde opinión personal,  es necesario comentar que la recopilación de información, consiste también en la toma de imágenes.  Algo por cierto,  imprescindible a la hora de fomentar estos lugares históricos. Mientras preparó las siguientes entradas me gustaría compartir con todos los lectores de Caminando por la historia, algunas de ellas. Espero que os gusten.

Jerez de la Frontera
Jerez de la Frontera
Museo arqueológico de Jerez de la Frontera
Medina Sidonia
Itálica
Mosaico del Planetario
Teatro romano de Itálica
Monasterio de San Isidoro
Baelo Claudia
Atardecer en Baelo Claudia
Esperando a Trajano
Castillo de Doña Blanca
Castillo de San Marcos
El Puerto de Santa Maria

El mapa más completo de la Edad Media estaba al revés

El mapamundi de Al-idrisi.

Lo primero que debemos hacer, para poner un poco de luz en el asunto, es conocer su autor, Al-Idrisi. Ya que es evidente que para este personaje el mapa no estaba al revés. Aunque hoy día cualquier persona del mundo, sea de hemisferio norte o sur puede considerarlo así, para Al-Idrisi la orientación del mapa era la correcta. Pero la historia no queda aquí, podemos decir que este mapa es solo una pequeña parte del Atlas más completo que se realizó durante la Edad Media.

Al-Idrisi.

Nació en Ceuta en el año 1.100, en dicho periodo la ciudad estaba ocupada, como el sur de la península Ibérica, por los Almorávides. Este hecho será importante para nuestro personaje. Por tal motivo y dado su pertenencia a una de las familias más importantes del norte de África, Al- Idrisi será invitado a estudiar en Córdoba. Conviene subrayar que allí se convertirá en geógrafo y desde ese momento se dedicará a viajar por el mundo conocido. Es decir, gran parte de la actual Europa, el norte de África y Oriente Próximo.

Estatua de Al-Idrisi en su ciudad natal de Ceuta

Por todo esto fue llamado a la corte de uno de los reyes más instruidos de Europa, el rey normando de Sicilia, para ponerse a su servicio. Este hecho le llevó a ser declarado traidor del mundo musulmán, y por ende obligado a recluirse en la corte de dicho rey.

Tras esta breve biografía, es más fácil comprender el sentido del mapa. Sin duda esta era la visión del mundo conocido desde la perspectiva musulmana, es más, pese a ser interpretado como una esfera, podemos observar que nos falta el hemisferio sur. Tras lo cual, pasamos a conocer al que podíamos denominar su mecenas.

Roger II de Sicilia.

Hijo del conde normando Roger I de Sicilia, en el haber de este último,  la conquista de Sicilia a los musulmanes. Hecho por el cual acrecentará el odio del mundo musulmán al traidor Al-Idrisi.

Grabado de Roger II de Sicilia

Pero Roger II fue más allá que su progenitor, al conquistar gran parte del sur de Italia, e incluso a inmiscuirse en los asuntos papales. Por los cuales conseguirá el título de Rey de Sicilia en el año 1139. A partir de ese momento instalará la capital en Palermo y llevará a su corte a nuestro protagonista. En realidad tenía un plan preconcebido, expandir los territorios de su corona hasta África y Grecia, para lo cual necesitaba los servicios del mejor geógrafo del mundo, Al-Idrisi.

El primer paso de Roger II de Sicilia fue pedir al geógrafo musulmán,  el Atlas más completo que existiera, con el cometido de guiarle en la expansión que pensaba cometer.

Libro de Roger.

Será como se titule en el futuro la obra de Al-Idrisi. Para llevarla a cabo tiró de todos sus conocimientos adquiridos durante sus viajes por el mundo. Pero como debió pensar que no eran suficientes y con el apoyo de la corona Siciliana, comenzó un concienzudo trabajo de investigación. Este se basó principalmente en dos aspectos, el primero preguntar a los numerosos marineros que pasaban por los puertos de Sicilia, aspectos relacionados con la geografía de lugares concretos. Es necesario constatar que en el siglo XII, los puertos sicilianos eran de los más importantes del mediterráneo occidental. Por otro lado, encargó a consagrados colaboradores, viajar por todos los confines conocidos para ir obteniendo los datos más fidedignos.

De esta manera y tras 18 años de arduo trabajo se completó el Atlas mejor acabado de la Edad Media. Era el año 1157 cuando salió a la luz, por cierto, no logró su cometido, ya que Roger II murió tres años antes de verlo completado. Además sus descendientes nunca contaron con el empuje y coraje necesario para llevar adelante la empresa del rey normando. Es más, con dicha muerte, el reino normando de Sicilia comenzó un declive, que terminara con el dominio del mismo, por parte de la familia imperial de los Hohenstaufen.

Pero lo que nadie quitará a la historia es el mejor Atlas de la Edad Media, el libro de Roger era mucho más que un mapa al revés. En él se narraba el clima, las costumbres, la lengua, los productos agrícolas, la fisonomía de las ciudades, y así un largo etcétera de datos sinfín. Evidentemente todos ellos de acorde con la geografía física y humana de todos los territorios conocidos.

Tabula Rogeriana.

Si lo anteriormente descrito eran datos escritos, la Tabula Rogeriana era la plasmación en imagen del Libro de Roger. Es preciso anotar que el mapamundi al que hace referencia este artículo, como al revés, es la visión musulmana de dicho mundo conocido desde su perspectiva. Además este será por decirlo de alguna manera un denominado plano guía.

Tabula Rogeriana, donde se observan la cuadricula de 10×7

El verdadero mapa elaborado por Al-Idrisi contenía 68 páginas, extraídas de una tabla de 10×7, los dos sobrantes correspondían a zonas solo marítimas. En ellos los investigadores, el último trabajo data de 1926, han localizado más de 5.000 referencias de ríos, montañas, poblaciones, etc.

Por último destacar que a partir del año de su publicación se convertirá en una guía ineludible, tanto para los viajes terrestres, como marítimos de los siguientes siglos. Es más, existen claros indicios que fueron usados por los primeros aventureros por el Atlántico, en la Baja Edad Media.

Los romanos, los primeros turistas de la historia.

Hace unos días tuve la enorme fortuna de viajar hasta el Valle de Aosta en Italia. He de reconocer que buscaba el contacto con la naturaleza, y los fantásticos lugares que ofrece para mi pasión por el senderismo. Pero una curiosidad llamo mi atención, ¿que hacían tanto restos romanos en este valle? Tras lo cual y tirando del hilo apareció la Villa Consolata y por ende esta historia de romanos.

Si buscamos el origen de muchas de nuestras costumbres actuales, sabemos ciertamente que debemos acudir a nuestro pasado romano. En cuanto al tema que nos atañe sobre el turismo, sino fueron los primeros viajeros por placer, al menos son los que más pistas nos has dejado sobre ello. Si anteriormente los fenicios atravesaron el mediterráneo es pos del comercio, o los griegos para fundar colonias para el abastecimiento de sus metrópolis. Nuestros protagonistas romanos, tras conquistar su gran imperio a parte de los anteriores menesteres, se decidieron a conocerlo con el simple afán de nuevas experiencias, descansar, o culturizarse, como veremos a continuación.

¿Cómo viajaban?

La respuesta es obvia, las calzadas romanas. Los romanos tejieron una red de comunicaciones sin precedentes, esto no quiere decir que fueran pioneros. Pero a ellos les debemos gran parte de las infraestructuras actuales, ya que siguen en muchos casos los originales trazados de aquellas calzadas romanas. Baste como ejemplo la curiosa imagen que nos dejo el estudiante norteamericano Sasha Trubetskoy.

Mapa de Sasha Trubetskoy en la web Geografia Infinita

Estas calzadas construidas por las legiones romanas, después de servir para conquistar tan vasto territorio, y ser vehículo de la romanización de todo el mediterráneo. Se convirtieron en el camino de comerciantes, hombres de negocios, o dirigentes romanos, como los propios emperadores. Pero también vieron pasar por ellas a los turistas romanos.

Calzada romana en Siria.

Como sabemos las calzadas estaban preparadas para estos viajes, además de las medidas constructivas como los numerosos puentes e incluso túneles. Una serie de edificios hacían los viajes más cómodos a los turistas romanos, ya que las calzadas romanas tenían sus propios hoteles de carretera actuales, denominados Mansio. Además de estas,  también existían las Cauponas, pequeñas pensiones en este caso para los bolsillos menos pudientes.

Por último destacar las Mutationes, edificios construidos por las autoridades competentes del mantenimiento de las calzadas romanas. Se puede decir que eran los talleres de los carruajes y en especial el lugar de descanso de los caballos, los cuales eran a veces cambiados por otros en estos establecimientos.

El Mediterráneo como vehículo de los turistas romanos.

A falta de los aviones actuales, el mediterráneo se convirtió en la via rápida para viajar a largas distancias. Aunque estos viajes no estaban exentos de un cierto riesgo, por lo que se debían tomar ciertas precauciones.

En un primer lugar debemos hablar de los diferentes tipos de barcos que surcaban el mediterráneo romano. Aunque a groso modo los podemos dividir en dos tipos, la armada romana, basada en la gran flota griega, y por lo tanto con los consabidos barcos a remo. Desde los celebre trirremes, ósea filas de tres remos en cada costado, pasando por los más pequeños birremes y llegando a los hexarremes, enormes barcos que podían llevar hasta 120 toneladas con sus seis filas de remeros por cada lado.

Mosaico romano localizado en Ostia, con el típico barco de carga.

Por otro lado los denominados barcos de carga. Propulsados normalmente con velas y controlados mediante dos grandes remos, uno a cada costado, y manejados por un solo hombre. En este punto denotar que por doquier han quedado muestras de las ánforas que viajaron arriba y abajo por todo el mediterráneo, para transporte de aceite, vino, garum o trigo, por nombrar solo algunos ejemplos.  Ha quedado constancia que eran barcos más pequeños, con una media de veinte metros de largo por tres de ancho. Además estos debieron ser los que principalmente usaron los primeros turistas.

Los seguros de viaje.

Volviendo al tema de las precauciones existe constancia por un lado de los seguros comerciales para el transporte de mercancías, aunque no esta tan claro el de pasajeros. Para poderse acoger a ellos, se debía tener en cuenta el periodo de navegación. En primer lugar el periodo denominado “mar abierto”, en este caso del 27 de mayo al 14 de septiembre. Ampliable por delante al 10 de marzo y por detrás al 11 de noviembre, con ciertas restricciones. Por último desde ese 11 de noviembre y hasta el 10 de marzo del año siguiente existía el denominado “mar cerrado”, donde nadie se hacía responsable de los que se aventuraran al mar.

Todo el imperio se lleno de puertos marítimos, algunos tan destacados como Cartago Nova, Alejandría o Bríndisi. Pero el más importante para los romanos lo localizamos a 30 kilómetros de la capital, en concreto en la ciudad romana de Ostia. Desde este lugar se calcula que se llegaba a Gades, actual Cádiz en una semana, a Cartago Nova en cuatro días como máximo, y a Alejandría, como veremos un destino turístico, en menos de dos semanas.

Diferentes destinos y formas de turismo.

Es evidente que los destinos pudieron ser muchos y variados, pero podemos centrarnos en los siguientes, y además basarnos en actuales formas de turismo.

Turismo de larga distancia y exótico.

Uno de los lugares preferidos para los viajes romanos fue los territorios de la antigua cultura egipcia. No en vano debemos pensar que en tiempos del Imperio Romano, algunas pirámides llevaba allí más de 2.000 años. El exotismo de la Alejandría helenística, de las navegaciones por el Nilo o adentrarse el Sahara era un reclamo muy llamativo para los más adinerados patricios romanos.

Mosaico del Nilo en Palestrina

Ha quedado constancia de estos viajes en múltiples mosaicos romanos. De todos ellos podemos nombrar el Mosaico del Nilo de Palestrina. Esta última, localidad situada a unos 45 kilómetros de Roma. Dicho mosaico nos releva, en cerca de 24 m2, múltiples imágenes del Nilo desde su nacimiento en la antigua Nubia, hasta su llegada al mediterráneo. A parte de los paisajes, muestra la fascinación de los romanos por los animales exóticos que pronto inundarán los mercados del mundo romano o incluso los fosos de sus anfiteatros.

Otro lugar que denota la fascinación por el mundo egipcio es la tumba de un magistrado del siglo I aC. de nombre Cayo Cestio Epulión. Evidentemente estamos hablando de una pirámide de 30 metros de base y 36 de altura, que hoy día podemos observar incrustada en la muralla construida por el emperador Aureliano en el siglo III dC. Es preciso recordar en este punto, que la conquista de Roma del reino heredado por los Ptolomeos, se produjo en el año 31 aC.

Actual imagen de la pirámide Celsia en Roma.

Turismo de Segunda Residencia.

En este caso se evidencia, como en el anterior,  que fue por parte de la élite romana, en este caso los Patricios. Su hogar habitual estaba en las grandes ciudades del Imperio, pero se evidencia un claro resurgimiento de las denominadas villas romanas, con más ímpetu a partir de la llegada del Imperio Romano. Estas estaban situadas en el campo, y a parte de llenarlas de esclavos para el trabajo de las tierras, sirvieron como refugio de descanso y asueto para los romanos más pudientes.

Yacimiento de la Villa de los misterios, con el Vesubio de fondo.

Dos ejemplos claros, en primer lugar las villas romanas de Campania. Sin duda, una segunda residencia cerca del mar mediterráneo, algo muy habitual por aquel entonces entre los Patricios romanos y hoy día por un amplio sector de la población. El mejor ejemplo es la villa romana de los Misterios, situada a escaso 800 metros de Pompeya. Por otro lado destacar la espectacular terraza que sirve como portada a este articulo, y que corresponde a una villa romana de Cimbrone, situada el la localidad de Ravello, muy cerca de Salerno.

En segundo lugar y siguiendo con la comparativa, la segunda residencia en la montaña. He de confesar, como ya me he referido, que el lugar mostrado para constatar que los romanos viajaban a su segunda residencia en la montaña, fue el sitio que al conocer su existencia surgió la idea de este artículo. Me estoy refiriendo a la Villa romana de Consolata situada en las afueras de la ciudad romana de Augusta Praetoria, hoy en día la capital del Valle de Aosta, sin duda uno de los más bellos lugares de los Alpes. A buen seguro fue la residencia de un Patricio, que aparte de sacar partido de los numerosos esclavos que tenía, pasaba los días de verano rodeado de una magnífica naturaleza.

Ruinas del anfiteatro romano de Aosta.

Turismo cultural.

Dónde podían ir los romanos para instruirse, de no ser a la Antigua Grecia.  Si de alguna antigua cultura, o casi coetánea como en este caso, aprendieron en Roma fue de los griegos, desde su forma de construir hasta su compleja filosofía.

El lugar preferido para ello eran las bibliotecas, y para muestra un par de botones. En este caso ambas construidas tras la ocupación de Roma de los territorios de la otrora cultura Griega. Además por los romanos residentes en ella, y que supusieron una punta de lanza para los estudios helenísticos.

En primer lugar podemos nombrar la Biblioteca de Celso en Éfeso, actual Turquía. En este caso acabada en el año 135 dC por el gobernador de Asia, Celso, desde el año 115dC. y que pudo contener más de 12.000 ejemplares.

Fachada de la Biblioteca de Efeso.

Tras ella nos hacemos eco de la Biblioteca de las cien Columnas del emperador Adriano. Esta fue construida en el año 132 dC. por orden del emperador al norte del Ágora de Atenas. Sin duda un verdadero centro de intercambio cultural en su más de 10.000 m2, donde aparte de contener numerosas obras, había salas dedicadas a la lectura o a la enseñanza.

Maqueta de la Biblioteca de Adriano.

En este punto me atrevo con una licencia comparativa, ya que estas bibliotecas bien pudieron recibir a estudiantes de todo el Imperio.  Como hoy día las Universidades europeas, reciben los estudiantes que se acogen al programa Erasmus, una forma de compaginar los estudios con el conocimiento de otras culturas, ¿qué mejor forma de viajar?

Mas info: García Sánchez, Jorge. Viajes por el antiguo Imperio romano. Ediciones Nowtilus, 2016

Imágenes: commons.wikimedia

La historia de Moscú, la ciudad que se convirtió en la obsesión de los estrategas europeos.

La historia de Moscú, la actual capital de Rusia, comienza oficialmente para los historiadores en el año 1147, aunque los arqueólogos avancen la fundación de la ciudad  a un siglo antes. Fue saqueada y conquistada por los mongoles en  el año 1237, para convertirla en ciudad vasalla de los kanes mongoles, durante cerca de un siglo. Este punto es importante, ya que desde su liberación en 1317 nunca volverá a ser una ciudad sometida, a pesar de los numerosos intentos.

El punto de inflexión en la historia de la ciudad de Moscú lo marca la caída de Constantinopla en 1453, y la llegada al poder de Ivan III en 1462. Concretamente tras casarse con Sofía Paleóloga, descendiente de los últimos emperadores bizantinos, y que imprimirá en el Gran Príncipe de Moscú el deseo de expandir su territorios.  De este modo se convertirá Ivan III en el unificador de los territorios rusos, convirtiendo la ciudad de Moscú, en la denominada tercera Roma. Además podemos añadir que fue el inspirador de la Plaza Roja de Moscú verdadero símbolo de la ciudad y centro de todas las miradas del denominado occidente europeo.

Todo ello junto a los enormes recursos económicos de los territorios rusos, en aspectos que iban desde la agricultura cerealista altomedieval, hasta los recursos energéticos contemporáneos. Han convertido a la ciudad de Moscú en la gran deseada por los dirigentes de toda Europa, aunque hoy concretamente nos fijaremos en tres de ellos y en tres siglos diferentes.

Carlos XII de Suecia y la Guerra del Gran Norte.

Sin duda estamos ante el episodio más desconocido de los tres. Además como muchas veces ha nombrado la historia, este joven rey Sueco fue sin saberlo el que mostró el camino para intentar conquistar Moscú a Napoleón y a Hitler.

Estatua de Carlos XII en Estocolmo

Cuando comenzó la Guerra del Gran Norte, Carlos XII contaba con solo 18 años. No obstante ello no fue óbice para ser considerado por la historia un brillante general, aunque poco realista. El año 1700, a la misma vez que comenzaba la Guerra de Sucesión europea, se ponía en marcha esta guerra por el dominio del Báltico. Los primeros compases de la misma fueron favorables al joven rey que pronto se hará con el dominio de Polonia y Lituania. La consecuencia directa de esto fue la polarización entre dos bloques de dicha guerra, por un lado Suecia, la otrora dominadora del Báltico, y la Rusia de Pedro el Grande. Esta última ya había conseguido su propósito de hallar una salida al Báltico, en 1703 cuando fundó la ciudad de San Petersburgo. Esta será una de las causas principales que lleven al joven rey sueco a intentar llegar a Moscú.

Camino de Moscú.

Si existía un camino fácil hacia Moscú, era a través de Minsk y Smolensk. Pero ese no fue el elegido por el joven rey Carlos, en cierta manera buscaba la sorpresa, algo necesario ya que contaba con un ejército más pequeño que su rival ruso. Por lo que decide encarar el camino más al sur, esto cogió desprevenido al ejército ruso a principios de julio de 1708. Por lo que la primera gran victoria en la Batalla de Holowczyn sonrió a los suecos. La consecuencia el control de un nuevo camino hacia Moscú, el problema que no llegaron los refuerzos esperados desde Riga a cargo del general  Lewenhauph.

El paso siguiente de Carlos XII fue irse hacia el sur buscando el prometido apoyo del líder cosaco Iván Mazepa en Ucrania. Ambos debían unirse para la toma de Moscú. Pero a partir de ese momento, dos serán los escudos de Rusia y Moscú para no ser dominadas, y ambos se perpetuaran durante la historia como sistema de defensa. El primero la política de tierras quemadas, para que el ejercito rival en este caso el sueco no encontrará modo de sobrevivir. El otro un aliado natural, el frio, que diezmará los ejércitos. Es por esto que los ejércitos suecos deciden pasar el invierno de 1709 apostados en Ucrania.

Carlos XII y el cosaco Ivan Mazepa

Pero el invierno fue muy duro, y el ejército sueco siguió perdiendo efectivos y recursos, si a ello sumamos que el pueblo de Ucrania no apoyó la decisión de su líder de enfrentarse a la Rusia de Pedro el Grande. Era evidente que el desastre de la Batalla de Poltava estaba servido. La derrota sueca se basó en que sus efectivos estaban más cansados y además en clara inferioridad, por cada sueco había dos rusos.  La batalla acabó en masacre y Carlos XII se tuvo que olvidar de llegar a Moscú, así de esta manera la capital de Rusia se libraba por primera vez.

Napoleón Bonaparte en busca de completar su Imperio.

El siguiente de la lista en intentar conquistar Moscú fue el que más cerca estuvo de conseguirlo. El Emperador de Francia Napoleón, sin duda uno de los conquistadores más importantes de todos los tiempos y en especial de la historia contemporánea. Tras conquistar la práctica totalidad de Europa, con la excepción de Gran Bretaña, dirigió sus designios sobre Moscú, que por cierto durante aquella época no era la capital de Rusia, ya que esta había sido trasladada a San Petersburgo 100 años antes. La escusa la alianza comercial entre rusos y británicos.

Napoleón en un principio lo tuvo más fácil que Carlos XII. Ya que poseía  el mayor ejército conocido. En concreto la Grande Armée de Francia que para este menester contaba con alrededor de medio millón de hombres, aunque los historiadores no se ponen muy de acuerdo con la cifra.

Napoleón llegando a Moscú

El camino elegido fue el directo, aquel que no se había atrevido el rey sueco, por lo tanto encaró por Minsk y directo a Smolensk, donde pensaba encontrarse la gran batalla. Pero lejos de esto, lo que paso en la denominada puerta de Moscú, fue una simple escaramuza. Pero también fue el inicio del desastre de Napoleón. El ejército ruso encabezado por el Zar Alejandro I desde San Peterburgo, mandó iniciar la táctica de tierra quemada.

La única gran batalla en Borodino.

Pero Napoleón se salió con la suya, que no era otra que una victoria sobre el campo de batalla, esta tuvo lugar en Borodino, a poco más de 100 kilómetros de Moscú. La batalla fue una auténtica masacre, la Grande Armée venció la batalla pero las bajas fueron numerosas por ambos lados. Sin embargo el camino hacia Moscú quedó expedito para las tropas francesas.

Una semana después Napoleón entraba en Moscú, que si que fue conquistada por el emperador francés, pese a lo cual, de poco le sirvió. A su llegada encontró una ciudad en llamas, con todos sus habitantes evacuados, además las autoridades rusas desde la capital San Petersburgo, nunca dieron por perdida Moscú. Todo ello llevó a la dramática vuelta de las tropas hacia Paris, sobre tierra quemada y con un ejército que sucumbió a la falta de alimentos y al frio desolador de la estepa Rusa.

La desoladora retirada de Rusia de la Grande Armée

Hitler y su operación Barbaroja en la 2ª Guerra Mundial.

El tercero de la lista en intentar llegar a Moscú, por cierto nuevamente capital de la ahora URSS. Será Hitler el canciller alemán, durante la 2ª Guerra Mundial. Además dispuesto a no cometer los mismos errores que Napoleón.

Tras llegar a un acuerdo con Stalin, líder de la Unión Soviética,  Hitler se lanzará al control de Polonia. Sus intenciones pronto resultaron estar claras, Polonia sería la entrada de Alemania para conquistar el gigante comunista. Dicho y hecho, el 22junio de 1941 arranca la operación Barbaroja, el fin conquistar toda la URSS y por supuesto tomar el control de su capital, Moscú.

Alemania preparó la toma de la URSS con 3 millones de soldados, además proyectó el ataque por tres flancos diferentes. El ejército del Norte tomaría Leningrado, nombre soviético de San Petersburgo. El ejército del sur se dirigiría a Kiev y a Stalingrado, actual Volvogrado. Mientras el más numeroso tomaría el mismo camino que siguió Napoleón, directamente a Moscú, donde esperaría el control del norte y del sur para llegar todos juntos a la capital.

La tactica de guerra más usada para la defensa de Moscú, la tierra quemada.

En el mes de agosto la Wehrmacht, ya había tomado Smolensk. A partir de ese punto, como a Napoleón, le comienzan los problemas. Si un siglo antes la táctica de la tierra quemada, le surgió efecto a los rusos. Durante la 2ªGuerra Mundial, otro factor se sumará a favor de los soviéticos. Concretamente lo que empezó a fallar fue la tecnología, algo que no existía 100 años antes. Los tanques alemanes se quedaban en el barro y los aviones eran continuamente abatidos, el problema en este caso no era sustituirlos, ya que la industria alemana los reponía continuamente. El verdadero problema residía en la sustitución de los pilotos.

Nuevamente en invierno se llega a Moscú.

Aún y así en octubre de 1941 los alemanes estaban a las puertas de Moscú. El cuerpo diplomático soviético abandonaba la ciudad cargados con todo aquello que les aportaba un valor económico. Pero lo que cambió respecto a un siglo antes fue la actitud de los rusos.  El general Zhukov, uno de los héroes de la 2ª Guerra Mundial, vuelve de Siberia para ponerse al frente de las operaciones de defensa de la capital. Las primeras medidas fusilar a todos los sospechosos de colaborar con los alemanes. Tras lo cual llevó a la ciudad a todos los reservistas disponibles y para postre puso a mujeres, niños y ancianos, a cavar zanjas para colocar minas que acabaran con los tanques alemanes.

la Wehrmacht alemana y su escasa preparación para el frío.

El 17 de noviembre estaba todo preparado, los alemanes inician la última batalla para el control de la capital. Los alemanes solo consiguieron el control de algunos barrios, pero nunca llegaron al corazón de Moscú. Finalmente el 5 de diciembre el alto mando alemán decide retirarse de la toma a Moscú. Los inconvenientes que encontró Hitler, en el fondo los mismos que halló Napoleón. El 17 de noviembre estaban a 42º bajo cero y solo había 5 horas de sol. Además los alemanes perdieron muchos hombres por el camino, y los refuerzos del norte y del sur no llegaron. Por último debemos destacar las enormes dificultades de abastecimiento de los alemanes, así como la reposición de vehículos.

A pesar de todo y tras abandonar la idea de tomar Moscú al menos momentáneamente. Hitler siguió el acoso de las otras dos grandes ciudades, Leningrado al norte y Stalingrado al sur. El resultado, el enorme desgaste que sufrió la Alemania de Hitler, que junto a la recuperación occidental supuso el desastre alemán de 1945.

Más Info: cienciahistorica  lasegundaguerra

Imagenes: commons.wikimedia

Caminando por el país de los cátaros.

Sobre los cátaros existen multitud de preguntas, muchas de ellas sin respuesta. La causa hay que buscarla en la sistemática destrucción de todo lo referente a esta religión, por parte de la iglesia católica, tras acabar con los mismos a principios del siglo XIV. Aún así podemos decir que estaban en contra del Antiguo Testamento y evidentemente de la Iglesia Católica de Roma. Dado que esta última, para los cátaros, había perdido su esencia primitiva de la que hacían gala los primeros cristianos. En concreto en aspectos como la fe, la sencillez o el voto de pobreza.

El conocido cuadro sobre la expulsión de los cátaros de Carcassone

Lucharon también en contra de la religión católica en un aspecto esencial para ellos. En concreto el miedo a la muerte, en el cual se basaba gran parte de poder de la Iglesia. De ahí por ejemplo, las continúas peregrinaciones en pos de acercarse a las reliquias de los santos para conseguir el perdón eterno. Ellos no profesaban este miedo, en parte gracias a sus creencias en la dualidad. Para los cátaros existía un bien, que se hallaba en el alma, y un mal que se encontraba en el cuerpo, este era susceptible a ser dominado por  los demonios.  Al morir estos se liberaba el alma del cuerpo consiguiendo la paz eterna. De ahí que fuera habitual al enfermar dejarse morir tranquilamente al sujeto en cuestión.

Todo esto les llevó a vivir una vida austera, sin grandes necesidades, en convivencia con los suyos y en contacto con la naturaleza. En definitiva una vida destinada a hacer el bien a los demás de ahí que fueran conocidos como los hombres buenos. Os invito a conocer mejor a los cátaros en el siguiente enlace, los cátaros.

Donde vivieron los cátaros.

Se hace difícil de delimitar la expansión del catarismo, en parte, debido a la no existencia de un poder firme. Pero es conocida dicha expansión gracias al conocimiento de los reinos o condados que apoyaron la causa cátara.  En concreto en la más célebre de las batallas, la batalla de Muret.  Esta se llevó a cabo en 1213 durante el periodo conocido como la Cruzada Albigense, mandada a realizar por la Iglesia de Roma, y que contó con la ayuda del Rey de Francia y los cruzados cristianos. A favor de los cátaros lucharon la Corona de Aragón y  los condados de la Occitania, como por ejemplo Foix, Cominges o Tolosa entre otros.

Caminando por el país de los cátaros.
En la imagen se puede apreciar las grutas donde se escondían durante las persecuciones

Caminando por el país de los cátaros.

Después de esta introducción podemos ubicar mejor, el denominado en esta entrada, país de los cátaros. Así mismo dos puntos que serán muy importantes, uno como lugar de salida y el otro de llegada.

Santuario de Queralt.

Nos encontramos ante un santuario dedicado a la Virgen de Queralt, situado en una montaña a 1.200 metros en la localidad de Berga, provincia de Barcelona. Construido sobre las ruinas de un antiguo castillo de los señores de Berguedá, vasallos del Condado de Cerdeña. Ambos pertenecientes a la Corona de Aragón y por lo tanto protectora de los cátaros entre los siglos XII y XIII.

 Sobre la localidad de Berga, podemos decir que fue uno de los bastiones del catarismo en Cataluña. En concreto la familia Bretós, ya que uno de sus miembros, Arnau de Bretós, fue capturado en el exilio tras haber pasado por Montsegur. También quedó constancia en 1254, tras la caída en el sur de Francia del catarismo, de que Berga seguía reuniendo a los cátaros. En dicho año, 178 de ellos fueron acusados de herejes y expulsados del municipio.

Castillo de Montsegúr.

Situado sobre una colina de 1.207 en el departamento francés de L’Ariege. Conocido como uno de los últimos refugios de los cátaros en el sur de Francia, concretamente donde fueron asesinados y quemados más de 200 de ellos, tras soportar un asedio de más de diez meses, por parte de los cruzados cristianos.

Caminando por el país de los cátaros.

Estos dos puntos han dado origen al denominado Camino de los hombres buenos. Una magnifica travesía de cerca de 200 kilómetros que sirve para unirlos. Es de suponer que fue un camino muy concurrido entre los siglos XII y XIV.  Además usado como ruta de huida de los cátaros de estos condados catalanes hacia Francia y viceversa. En concreto hacia y desde el Condado de Foix, uno de los más fieles a la causa cátara.

Camino de los hombres buenos.

A partir de este momento no pretendo hacer una guía del recorrido, para eso podéis entrar en el siguiente enlace: Camí dels Bons Homes.  Sino que contaros mi experiencia personal con este camino, que realice hace un año y tras haber completado antes dos caminos de Santiago.

Sin duda este camino es un contacto con la naturaleza, y la historia de estos pequeños condados por los que un día vivieron los cátaros. El camino se puede hacer tranquilamente en ocho jornadas. Existen  alojamientos distribuidos en los finales de etapa, pero mi consejo es que los reservéis previamente. Es necesario recordar que es un camino de montaña, por lo que se debe hacer con una mínima preparación física, y provistos del material adecuado.

Caminando por el país de los cátaros.

Sobre la época del año recomendada, me gustaría proponeros dos. En primer lugar la primavera, en concreto entre los meses de mayo y junio, aunque se deberá tener cuidado en los puertos más altos del recorrido, donde puede haber nieve. Aunque sin duda es la época de mayor esplendor de la naturaleza, con el deshielo de la nieve y la explosión de colores de la montaña.

El segundo periodo seria el otoño, entre septiembre y octubre, donde solo se debe tener en cuentas las lluvias. Aquí también lo mejor vendrá del espectacular color de los bosques y de una costumbre muy arraigada en la zona, la recolección de setas, la cual convierte los pueblos por los que pasa el camino en continuo trasiego de personas, fiestas y exquisitos manjares culinarios.

Los pueblos del camino.

En este apartado solo atenderé a los principales, además en el tramo catalán del camino coinciden con los finales de etapa.

Gósol.

Final de la dura primera etapa, en ella podemos encontrar los restos de un antiguo castillo del siglo XI, que a buen seguro sirvió de cobijo a los cátaros. Además durante gran parte del final de este día podremos observar la imagen de la montaña más mítica del excursionismo en Cataluña, me refiero al Pedraforca. Es necesario también destacar la visita al museo de Picasso, que vivió un corto periodo de tiempo, en dicho municipio en el año 1906.

Bagá.

Precioso pueblo medieval, de los mejores conservados de la zona, y final de la segunda jornada. En este pueblo fundado en el siglo XIII encontraremos un museo dedicado al mundo de los cátaros, y por lo tanto de visita obligada en la ruta. Además podemos destacar la visita a la Iglesia de Sant Esteve construida en la transición del románico al gótico, y no debemos abandonar el pueblo sin visitar su plaza medieval.

Bellver de Cerdaña.

Último pueblo de entidad antes de traspasar la frontera. Su origen debemos buscarlo en el siglo X, aunque su época de mayor esplendor medieval corresponda a la llegada de Jaime I en el siglo XIII. A partir de ese momento se consolidó como uno de los pueblos frontera, que padecerá como tal, las vicisitudes de las guerras entre España y Francia a partir de finales de la Edad Media. No debemos irnos sin visitar la Iglesia de Santa María de Talló, convertida en santuario desde el siglo XIX.

Caminando por el país de los cátaros.
Ermita de Santa María de Talló

Los pueblos de la vertiente francesa.

Tras el traspaso de la frontera, los pueblos son más pequeños, pero a la vez más numerosos. En torno a los ríos de montaña se han ido sucediendo estas pequeñas poblaciones. Destacan por encima de todos Merens les Vals y Orgeix, ambos de origen medieval. Precisamente en el primero de ellos existen los restos de la Iglesia Románica más representativa del camino.

Caminando por el país de los cátaros.
Iglesia románica de Merens les Vals
Caminando por el país de los cátaros.
El pequeño pueblo de Orgeix.

Una cosa que me llamó poderosamente la atención como apasionado de la historia, fueron los monolitos de los caídos durante la Primera Guerra Mundial. Estos están presentes en todos y cada uno de los pequeños municipios que jalonan el recorrido.

Caminando por el país de los cátaros.
Monolito en Porta, el primer pueblo al llegar a Francia

 

Un camino de naturaleza.

Sin duda es lo más destacable de los ocho días de ruta. En concreto durante los tres primeros días de la misma, se atraviesa el espectacular Parque natural del Cadí- Moixero. En él existen puntos tan emblemáticos como el referido con anterioridad, Pico de Pedraforca. Pero también otros como el Coll de Pendis a más de 1.700 metros de altura, y  que sirve para cambiar de vertiente y llegar a la Cerdaña. A parte en el mismo existen varios refugios de montaña que hacen más llevadera la travesía.

El cuarto día toca el plato fuerte, traspasar los Pirineos, para llegar a Francia. Dicho paso se realiza a más de 2.500 metros en la denominada Portella Blanca, en la etapa más dura del camino.

Caminando por el país de los cátaros.
La Portella Blanca, ya estamos en Francia

Lo que nos espera tras la frontera también es espectacular, en especial l’Ariege francesa está plagada de ríos. No debemos olvidar que nos encontramos en una zona con origen cárstico, y por lo tanto repleta de cuevas y cañones. Pero no exenta de dificultad, ya que son numerosos los puertos de montaña que nos encontremos los últimos cuatro días de ruta.

La llegada al Castillo de Montsegur.

Sin duda el momento culminante de este camino de ocho días, es la llegada al Castillo de Montsegur, no me voy a extender mucho, ya que en este mismo blog hice referencia a ello. Tras llegar al pueblo, que aconsejo que se reserve incluso para comer, se acomete la última subida del recorrido.  De la visita al castillo solo me queda destacar la gran soledad que se trasmite en este lugar, desde la explanada donde fueron quemados los cátaros, hasta el interior del castillo. Es muy recomendable efectuar una visita a horas sin mucha afluencia, para conseguir conectar con esa sensación.

No quiero terminar sin subrayar, que existen muchas guías de este camino,  yo lo único que pretendo con esta entrada es animaros a todos a hacerlo. Resto a vuestra disposición en el apartado de comentarios, para cualquier pregunta sobre el mismo, que en medida de mis posibilidades estaré encantado de responder.