Los bagaudas de Basilio, los “indignados” del Bajo Imperio.

Se conoce como bagaudas a los integrantes de las revueltas campesinas, que sucedieron en el Bajo Imperio y en la Alta Edad Media, en especial en las Galias y en la Hispania Romana. Pese a esta descripción genérica, como veremos a continuación la situación era más compleja, sin olvidar la complicada interpretación de las escasas fuentes de la época y por supuesto la enorme descomposición del otrora Imperio Romano.

Contexto del siglo V en la Hispania Romana.

Tras la ruptura del limes germánico y en especial desde el año 409, el control político de la Hispania Romana ya prácticamente no pertenecía al emperador romano de turno, en este caso Honorio el hijo de Teodosio el Grande, el último emperador hispano. A lo sumo la única provincia hispana que parecía estar bajo la órbita de dicho emperador era la Tarraconensis, pero en el año 414 los visigodos encabezados por su rey Ataulfo se instalan en Barcino.

A pesar de que llegaron como protectores de las estructuras romanas,  como es sabido se acabaran convirtiendo durante el siguiente siglo en los dueños de la Península ibérica. Solo cuatro años después de su llegada a Barcino, es decir en el 418, consiguieron el reconocimiento romano como el primer reino bárbaro dentro del territorio geográfico del Imperio de Occidente. Su primera capital fue Tolosa, y los territorios asignados para su asentamiento fueron al otro lado de los Pirineos. Para desde allí poder ejercer un control del territorio que ya pudo venir bien al emperador Honorio, a sabiendas de que el peligro venía del norte, por lo que el nuevo reino Visigodo les podía ejercer de tapón de las continuas invasiones de otros pueblos bárbaros.

La Hispania alrededor del año 420

Lo sucedido el resto del siglo V fue una progresiva desintegración de las estructuras hispanorromanas. Mientras, emergían otras realidades apoyadas en costumbres aportadas por los pueblos bárbaros, que en definitiva acabarán dando los siglos posteriores  las conocidas realidades feudales. En este punto podemos añadir que la historiografía sigue debatiendo el protagonismo de los hispanorromanos en este cambio, bien desde la grandes domus del mundo rural o desde las mermadas ciudades romanas.

¿Quiénes eran los bagaudas?

Sobre los bagaudas, la historiografía actual también se encuentra en plena revisión sobre los datos aportados, por las escasas fuentes y la arqueología. Las cuales han llevado a la opinión generalizada que los protagonistas de estas revueltas no eran simples campesinos disgustados, o como mínimo no actuaron solos. Hoy día se piensa más bien que tuvieron un fuerte apoyo de las clases medias de las ciudades, a las que deberíamos sumar, los forajidos del sistema, los desocupados, o incluso los miserablemente asalariados.

Las revueltas surgen como una forma de protesta por la fuerte presión fiscal, de un Imperio que ya ofrecía poco a cambio, pero también para reivindicar una justicia social que se había ido perdiendo con la merma de las estructuras romanas. El foco de las miradas recayó en los dos poderes más visibles de estas estructuras, que además debían ser los protectores de las mismas. Por un lado los grandes propietarios rurales, y por el otro los escasos poderes civiles y militares de las ciudades, o en su defecto las cabezas más visibles de la religión.

Dada la escasez de fuentes es difícil conocer su imagen, pero posiblemente no fue muy diferente a esta.

Es decir, el campo de abono para las revueltas estaba bien preparado, los poderes de las ciudades escaseaban, los militares mal pagados pudieron incluso pasar al campo contrario. En dicho entorno el poder más fuerte lo constituían los obispos de las ciudades tardorromanas, pero estos tenían graves problemas que resolver; las controversias en el seno de una iglesia católica envuelta en luchas internas con los priscilianistas. Mientras, los grandes propietarios posiblemente estaban más cerca de los bagaudas de lo que se pudiera pensar, no en vano fueron los principales beneficios de estas revueltas, a menor poder central, mayor poder de los aristócratas rurales.

Basilio y los bagaudas de la Tarraconense.

Para comenzar señalar que lo poco que conocemos de este colectivo, se los debemos al obispo hispanorromano Hidacio, uno de los mejores cronistas de la Hispania tardorromana.

Las primeras noticias que surgen sobre los bagaudas hispanos corresponden al año 441, es decir prácticamente 30 años después de que sucedieran las primeras en las Galias. El foco parece estar muy concentrado en torno al curso medio del río Ebro, antes de la llegada de este Caesaraugusta. Estas primeras no parece que fueran muy importantes y rápidamente reprimidas por el general Asturio, mandado por el emperador Valentiniano III para reprimirlas. Parece evidente por la falta de mención de un dirigente, que fueron más bien escaramuzas poco organizadas.

Valentiniano III.

Pero el general romano a pesar de dar muerte muchos de ellos, no consiguió erradicar el movimiento bagáudico. No en vano las revueltas prosiguieron meses después, ahora el nuevo enviado para acabar con ellos fue el sobrino del primero. Su nombre Merobaudes, un militar hisparromano que curiosamente también era poeta.  Corría el año 443 cuando, según Hidacio, los bagaudas dirigieron su posición más al norte, ya que en el relato coloca un gentilicio a la palabra bagaudas, en este caso aracelitanos. Se especula que puedo ser o bien la actual Huarte-Arakil , situada en el sur de Navarra, o Araciel un pequeño enclave romano situado en las afueras de Alfaro en La Rioja.

El resultado fue el mismo de las primeras revueltas, los bagaudas fueron fuertemente reprimidos, pero no se consiguió acabar con ellos. Mas bien al contrario, ya que cuando vuelven a aparecer seis años después ya están plenamente organizados en torno a un líder sólido, Basilio el bagauda. El origen de este individuo es totalmente desconocido, se especula que pudo ser un militar, pero existiendo la posibilidad de que su origen fuera romano, visigodo o incluso suevo. Aunque otra gran mayoría defiende su origen civil dotado de un alto estatus social, hipótesis que de ser cierta podía significar un intento más de usurpación dentro de las estructuras del bajo Imperio.

El asesinato del obispo de Tarazona.

Nos encontramos ante el hecho más destacado de la revuelta de los bagaudas. En el siglo V, Turiaso la Tarazona romana, pasaba por ser una de las ciudades más importantes de la zona media del rio Ebro. Así lo atestigua la existencia de un obispado, dirigido en el año 449 por el obispo León. Su muerte a manos de los bagaudas ese mismo año, es vista como un ataque directo al poder más alto de dicha ciudad tardorromana.

Mapa de la zona en que actuaron los bagaudas

En aquellos momentos la iglesia recibía un alto porcentaje de los impuestos, para la construcción de los edificios de culto, es decir; basílicas, iglesias o palacios episcopales. Por lo que el hecho de su asesinato, es visto como una forma de establecer un poder dentro de esta ciudad, desde la cual poder actuar. Pero además poder financiar la causa de la revuelta, ya que es necesario recordar que los bagaudas buscan reconocimiento y sustento económico.

A partir del momento en que se hacen fuertes en una ciudad, ya no podemos hablar de unos simples “indignados”. Basilio y sus bagaudas debieron conformar un ejército dispuestos a cambiar el régimen establecido, que a buen seguro veían factible debido a las débiles estructuras romanas de la Tarraconensis. De esta manera los siguientes años siguieron las conquistas y los saqueos por toda la región del Ebro. Queda atestiguado su llegada a Caesaraugusta y posteriormente el asedio de la ciudad de Ilerda.

Pero el asedio de Ilerda no fue realizado en solitario, ya que contaron con la ayuda de los suevos, tras una especie de pacto entre Basilio y el rey de estos, Requiario. Ante el cariz que estaba tomando el asunto, el emperador romano Valentiniano III se ve en la necesidad de volver a pedir ayuda al reino visigodo de Tolosa. De esta manera en el año 454 el rey visigodo Teodorico II envía un ejército a la Tarraconense al mando del cual se encuentra su hermano Federico. El ejército visigodo actuando como federado, reprime la revuelta de los bagaudas. Las consecuencias parecen estar cada vez más claras, como se ha dicho con anterioridad los visigodos irán progresivamente ocupando el poder de una Hispania romana encaminada a la oscura Alta Edad Media.

Si os apetece completar información sobre la época, es muy recomendable el siguiente artículo:

Los pueblos bárbaros que acabaron con el Imperio Romano tenían un nombre

Imágenes: pinterest

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