¿ El auténtico Santo Grial, es de la Corona de Aragón?

El santo Grial es una de las reliquias más importantes de toda la cristiandad.  Conviene, desde un principio, señalar la importancia que las reliquias han tenido durante toda la historia entre las comunidades cristianas, pero en especial durante la Edad Media. En realidad, la mayoría de ellas surgieron entre los primeros cristianos, los cuales fueron perseguidos y muchos de ellos convertidos en mártires o santos. Tras lo cual la comunidad cristiana guardaba una parte de este santo, sus vestimentas, o cualquier objeto personal que hubiera pertenecido al mismo. La tenencia de una reliquia por parte de una catedral, iglesia o monasterio durante la Edad Media era motivo de beneficio económico y social, ya que miles de peregrinos se desplazaban a estos lugares simplemente para su contemplación.

El santo Grial.

Como ya he referido el  Santo Grial es una de las reliquias más importantes. En realidad  para la cristiandad fue el recipiente donde Jesús bebió durante la última cena. Tras lo cual fue a parar a manos de José de Arimatea, propietario del sepulcro donde se enterró a Jesús, y este lo usó para recoger la sangre de Cristo en la misma cruz.

La última cena pintada por Juan de Juanes en el siglo XVI. (fijaros en el parecido con nuestro protagonista)

A partir de este momento entrará en juego una serie de elementos que se entremezclan, entre la realidad, la leyenda o las sagradas escrituras para poder seguir el rastro del Santo Grial.

En cuanto a donde se encuentra en la actualidad, varios sitios se disputan el título. Algunos con inverosímiles historias y otros sujetos a cierta lógica argumental, entre estos lugares siempre salen Nantes, Génova, Viena, Nueva York y un amplio etcétera, la mayoría de ellos descartados por la datación de los materiales. Tres de las que más posibilidades se les han concedido, están en España, uno en la catedral de León, y el otro en O Cebreiro, en pleno camino de Santiago.

 Aunque dejamos para el final, el que más números para ser el real le ha otorgado la historiografía y las dataciones modernas. En efecto nuestro protagonista el Santo Grial y su periplo por la corona de Aragón que le llevó en 1437 a la Catedral de Valencia, por cierto uno de los reinos que estaban anexionados en ese siglo XV a la Corona de Aragón.

Es necesario repetir que  la mayor parte de la argumentación corre a caballo entre leyenda, la tradición oral, o las sagradas escrituras. Que cada cual las interprete a través de sus creencias e inquietudes.

Los primeros pasos del Santo Grial.

Dos serán los primeros protagonistas del devenir del Santo Grial camino de Aragón.  Ya que los primeros pasos del mismo, tras abandonar Jerusalén, hay que buscarlos en Roma. Donde los cristianos viven perseguidos y obligados a ejercer su religión de forma intima en las catacumbas cristianas que pueblan la ciudad eterna.

Las catacumbas de Roma, donde los cristianos se escondían

Estos dos protagonistas son dos de los perseguidos, en concreto el Papa número 24, Sixto II, y uno de sus diáconos el oscense San Lorenzo. Ante la inminente pérdida de libertad del Papa, pide a su diácono que ponga a salvo las reliquias cristianas que se hallaban en Roma.

El 8 de agosto del año 258 y  en una de las épocas más convulsas de Roma, moría decapitado el Papa Sixto II. Ante la proximidad de correr la misma suerte el diácono San Lorenzo hace enviar el Santo Grial a su ciudad natal Huesca.

De esta forma llego a la capital oscense, donde se mantuvo hasta el año 711, aunque no existan datos muy fidedignos, el sitio que puedo estar durante esos siglos fue la antigua Iglesia de San Pedro.

Camino a la Jacetaina

En el año 711 los árabes llegan a la península ibérica, para comenzar la conquista de la misma, en manos de los visigodos cristianos. Desde el sur al norte se irán haciendo con todos los territorios, en concreto Huesca será conquistada en el año 719. Aunque previamente y ante la inminente llegada del invasor deciden esconder el Santo Grial.

A continuación debemos ponernos en situación para comprender las vueltas que dará el santo Grial. Durante los siguientes tres siglos el norte de la provincia de Huesca será el punto de encuentro y disputa entre árabes, francos carolingios, y posteriormente navarros. Todos ellos en pos de hacerse con estas tierras pirenaicas. En medio los oscenses huidos tras la llegada de los musulmanes a Huesca. Entre sus deberes la protección de la reliquia del cristianismo. Dicha protección llevará el sello de nobles y obispos, es pos de conseguir el poder que conferían las reliquias en la Alta Edad Media.

Seis como mínimo, son los lugares por los que paso nuestro protagonista. Para empezar una pequeña cueva cerca de Sabiñanigo, en concreto Santa Orossía en la localidad de Yebra de Bassa.

San Pedro de Siresa

Tras ella dos monasterios, posiblemente fundados durante el periodo visigodo, acogerán el Santo Grial. Por un lado el Monasterio de San Pedro de Siresa, lugar de paso desde los tiempos romanos. Y en segunda instancia San Adrián de Sásabe, más pequeño que el anterior y situado en la localidad de Borau.

El siguiente destino fue un pequeño municipio denominado Bailo, donde se supone cayó en manos del algún noble influyente de la época. Seguidamente volverá a pasar a manos de la iglesia, en concreto al lugar en el cual pasará más de tres siglos, exactamente al Monasterio de San Juan de la Peña. Aunque en los primeros años debió compartir la reliquia con la nueva capital de la Jacetaina, en especial tras la construcción de la Catedral de Jaca, con la consiguiente instauración de la sede diocesana.

El auténtico Santo Grial es de la Corona de Aragón
Claustro de San Juan de la Peña

Pero el mayor tiempo, el Santo Grial, lo pasó en el monasterio de San Juan de la Peña, en el cual recaló más de tres siglos que separan su llegada en 1077, hasta su siguiente traslado en 1399. Durante este periodo, el monasterio se convertirá en lugar de obligado descanso de los peregrinos, que acudían a la tumba del Apóstol en Santiago de Compostela. A pesar de la desviación del camino, no podían dejar de contemplar la reliquia donde Jesús bebió en la última cena.

Al Palacio de la Aljafería.

El Santo Grial estuvo en la Monasterio de San Juan de la Peña hasta el año 1399, cuando rey de Aragón, Martín el Humano, decide trasladarlo a un lugar más importante dentro de los entresijos de la monarquía. El sitio elegido el Palacio de la Aljafería en Zaragoza.

El auténtico Santo Grial es de la Corona de Aragón
El Palacio de la Aljafería

El rey Martín I de Aragón pasa por ser un adelantado a su tiempo. El sobrenombre de “humano”, le viene dado por su pasión por los libros. Su biblioteca está considerada como una de las primeras de España, y de alguna forma se le considera un precursor del humanismo. También fue un firme defensor de las nuevas ciudades medievales como centro de poder, este será el principal motivo por el cual recale en el Palacio de la Aljafería el Santo Grial.

El último viaje hasta Valencia.

Este último viaje vino de la mano de uno de los sucesores del anterior, por cierto otro gran humanista, estoy hablando de Alfonso V el Magnánimo. En 1437 el Reino de Aragón dominaba ampliamente el mediterráneo occidental, todas las grandes islas eran dominio del Rey de Aragón. Desde las Baleares, a Córcega, Sicilia y Cerdeña, pero también prácticamente la mitad sur de la Península Itálica que estaba ocupada por el Reino de Nápoles, también en poder del Rey de Aragón.

Por lo tanto necesitaban puertos importantes y sin duda Valencia fue el mejor ejemplo, en el siglo XV se convirtió en la ciudad más grande del Reino de Aragón en la península Ibérica.

el Cáliz hoy día en la Catedral de Valencia

Allí, en su catedral, decidió casarse el rey Alfonso V con María de Castilla.  Tras lo cual, unos años después decide el traslado  del Santo Grial a la Sala Capitular de dicha Catedral de Santa María de Valencia. Desde 1437 hasta día de hoy lugar de residencia, del presumiblemente verdadero Santo Grial.

La pruebas de autenticidad.

Es evidente que la certeza de que sea el Santo Grial original nunca se podrá constatar. Ahora bien, una serie de pruebas lo acercan a dicha autenticidad. En concreto estas fueron realizadas por el Catedrático de Arqueología de Zaragoza, Antonio Beltrán, en los años 60 del siglo XX. La datación del vaso principal resultó ser del siglo I y el material, calcedonia, muy usado en dicha época en talleres de las cercanías a Jerusalén. Estos datos pueden ser indicativos de autenticidad, en cambio los adornos de las asas con incrustaciones de piedras preciosas, están datadas de la época en la cual el Santo Grial residía en  el Monasterio de San Juan de la Peña.

Por último destacar, que el actual Papado, sin hacer oficial su opinión de que el Santo Grial de Aragón sea el autentico. Últimamente ha dado muestras de decantarse hacia el  mismo, en concreto dos Papas, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Ya que ambos en sus respectivas visitas a Valencia han accedido al mismo para llevar a cabo las misas en público. Este hecho constata la predilección de la Iglesia hacia el Santo Grial de Aragón como el autentico cáliz que uso Jesús en la Santa Cena.

Imágenes: commons.wikimedia

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