Luces y sombras de Marco Aurelio, el último gran emperador de Roma.

 

Marco Aurelio (161-180) fue el decimosexto emperador de Roma, quinto y último de los denominados emperadores buenos, por lo tanto, sucesor de una dinastía Antonina que dio a Roma y por ende al Imperio Romano los mejores días de su historia. Tras su muerte el 18 de marzo del año 180, poco más de un mes antes de cumplir los sesenta años, el Imperio cayó en manos del joven Cómodo, su hijo. Ya nunca nada sería igual.

La formación de Marco Aurelio.

Nacer en el seno de una de las familias más importantes de Roma marcó el camino del joven Marco Annio Catilio Severo. Su padre, senador de Roma, murió cuando el joven Marco era todavía un niño, quedando su custodia bajo el amparo de su madre, descendiente de una familia noble, Domicia Lucila.

Por la villa que su madre tenía en el Monte Celio, una de las siete colinas de Roma, pasaron los mejores profesores del momento, gran parte de ellos pagados por su bisabuelo L. Catilio Severo, que se encargó personalmente de la educación de Marco. Por dicho lugar desfilaron gramáticos, oradores o retóricos, pero el que se llevó el gato al agua fue Quinto Junio Rústico, un filósofo estoico que se convirtió en su mejor instructor.

Por aquel entonces el emperador de Roma, Adriano, ya había elegido su sucesor, el honor recaía en Antonino Pio. Aun así, el emperador hispano ya se había percatado de las actitudes del joven Marco, haciendo prometer a su sucesor que contará con él para la siguiente elección. De esta forma, el futuro de aquel gran estudiante quedaba orquestado y preparado muchos años antes de que le invistieran con la púrpura.

Como estaba previsto, Antonino Pio se convirtió en emperador a la muerte de Adriano, era el año 138. Marco tenía 17 años y desde ese momento fue nombrado hijo adoptivo del nuevo emperador, no en vano, era su tío político, casado con una hermana de Domicia Lucila. Marco Aurelio se dirigió a Roma, con el fin de poder iniciar su carrera política siempre al amparo del nuevo emperador, según escribió después, con una gran pena por abandonar la villa de su madre, donde solía pasar las horas entre libros. Fue elegido cónsul con solo 19 años, aunque es conocido que los consulados eran simplemente figurativos durante el Imperio, su temprana edad nos demuestra la gran preparación adquirida por Marco Aurelio.

Bronce de Antonino Pio en el museo romano de Colonia
Bronce de Antonino Pio en el museo romano de Colonia

El reinado de Antonino Pio, a pesar de la falta de fuentes de la época, es considerado el más tranquilo y esplendoroso de todo el periodo imperial. El nuevo emperador mantuvo una excelente relación con el Senado romano, que le valió para aumentar su prestigio y autoridad, favoreció a los ejércitos romanos y contentó a la plebe con algunos de los mejores festejos que había conocido Roma. Todo ello sin despilfarrar, ni su enorme fortuna personal, ni la heredada del Imperio por las conquistas de Trajano y el buen hacer administrativo de Adriano. Reforzó como sus antecesores las instituciones alimenticias, tanto en la capital como en el resto de territorio Imperial. Destacan las fronteras que fueron reforzadas y sobe todo romanizadas por los hombres del nuevo emperador. Antonino Pio es descrito por sus coetáneos como buena persona, humano y sencillo. En este contexto se fue curtiendo para llevar las riendas del Imperio Marco Aurelio, casado con la mismísima hija del emperador, una de las mujeres más influyentes de Roma, conocida posteriormente como Faustina la Menor.

Faustina la Menor, esposa de Marco Aurelio.
Faustina la Menor, esposa de Marco Aurelio.

Marco Aurelio emperador de Roma.

El 7 de marzo del año 161 murió de muerte natural, algo habitual entre los emperadores antoninos, Antonino Pio. Al día siguiente con cerca de 40 años es investido emperador Marco Aurelio, junto a él Lucio Vero, su hermano adoptivo que es nombrado coemperador, en un hecho que pudo recordar en Roma la antigua República, donde dos cónsules se repartían el poder. Ese mismo verano Faustina dio a luz dos gemelos, uno de ellos murió a muy corta edad, el otro Lucio Aurelio Cómodo se convertiría en la peor pesadilla de Roma.

Busto de Marco Aurelio en el Museo de Historia del Arte en Viena
Busto de Marco Aurelio en el Museo de Historia del Arte en Viena

Luces del reinado de Marco Aurelio.

Otra vez más la historiografía se choca con la falta de fuentes primarias sobre este periodo imperial. Una de ellas, Historia Augusta, es una de las más criticadas por los actuales historiadores como poco fiable. Por otra parte, uno de los que mejor nos hubiera iluminado es Dion Casio, pero gran parte de su obra sobre la historia de Roma no ha sido encontrada, en concreto sobre el periodo de Marco Aurelio solo han llegado algunos retazos. De ahí que el reinado de Marco Aurelio se abra claramente a las diferentes interpretaciones, poniendo en solfa los claroscuros de los 19 años que se mantuvo al frente del Imperio.

Las principales loas le vienen del campo intelectual: su obra “Meditaciones” escrita en griego durante sus 10 últimos años de vida es un compendio de la filosofía estoica. No podemos decir que fuera una obra muy original, más que un filósofo, como algunos se empeñar en señalar, Marco Aurelio fue un gobernante que intentó en todo momento llevar las riendas del Imperio acorde con sus pensamientos más personales. Su filosofía sigue los preceptos de los anteriores estoicos, sin duda Epicteto parece ser su principal inspiración. Este, era un antiguo esclavo manumitido en tiempos de Domiciano, que durante los mandatos de Trajano y Adriano había trasmitido su saber estoico en la escuela que dirigía en la ciudad de Nicópolis, en la actual Grecia.

Meditaciones, la obra de Marco Aurelio en alemán (siglo XVIII)
Meditaciones, la obra de Marco Aurelio en alemán (siglo XVIII)

Podemos decir que Marco Aurelio fue uno de los principales impulsores de los gobiernos profesionales, regularizó la institución Imperial del Consilium Principis, órgano asesor del emperador, dotando de sueldo a sus integrantes, aspecto importante para evitar los favoritismos personales, al menos sobre el papel, ya que dotaba a estos de gran estabilidad, y no solo financiera.

Si alguien añoraba la antigua República de Roma, con Marco Aurelio pudo volver a sentir algunos aspectos importantes de dicha forma de gobierno. Sin duda la diarquía con Lucio Vero, es un síntoma claro de que el nuevo emperador respetaba las decisiones de sus anteriores, ya que este último fue propuesto por Antonino Pio, y de paso hacía rememorar a los senadores el régimen consular de la antigua República. Dicho estamento, el Senado, se benefició de las doctrinas de Marco Aurelio, respetándolo en todo momento sus decisiones ante los aspectos consultados y acatando las decisiones judiciales a las altas esferas senatoriales.

El centralismo político necesario para la expansión de la cultura romana por todos los rincones imperiales tuvo un gran impulso con Marco Aurelio.  Haciendo bueno el trabajo expansivo de Trajano, o la gran administración imperial de sus antecesores Adriano y Antonino Pio. El mejor ejemplo lo encontramos en el intervencionismo de su política en los asuntos municipales, restando a las ciudades y provincias autonomía política, economía y judicial tras colocar nuevos representantes en la mismas. Un ejemplo son los pretores tutelares, que se ocupaban de los huérfanos y de paso favorecía la imagen imperial. Destacar en este aspecto también, que algo que se haría habitual en el futuro, rebeliones imperiales de las provincias, tuvo un sonoro fracaso durante el mandato de Marco Aurelio. Fue en el año 175 cuando uno de sus generales se autoproclamó emperador en Siria, Avidio Casio, que fue asesinado por sus propios hombres, en un claro acto de sumisión de los ejércitos al emperador.

Destacar por último su buen hacer como legislador. Más de 300 textos que dejó en manos de expertos juristas, estos últimos le guiaron en todo momento para llevar a cabo un buen gobierno. Entre las nuevas leyes que mandó redactar, destacan la protección de los más desfavorecidos, como los huérfanos y las mujeres abandonadas, también aumentó el respeto por los escasos derechos de los esclavos. Pero hay que destacar su intromisión en uno de los pilares de la tradición romana, restando poder al Pater families, impidiendo por ley que los padres eligieran cónyuges a sus hijos.

Sombras del reinado de Marco Aurelio.

Donde parece ser que nunca brilló Marco Aurelio, aunque se pasara en él gran parte de su reinado, fue en el campo de batalla. Señalado por las fuentes como un hombre inseguro, débil, y de notable fragilidad de salud para afrontar las duras campañas militares. Dejó los designios de la guerra en manos de excelentes generales, hecho que no puede empañar la trayectoria de Marco Aurelio, ya que mayoritariamente siempre le mostraron gran respeto y obediencia. Así crecieron los futuros emperadores militares, Pertinax, Pescenio Níger o Septimio Severo, que tras la muerte de Cómodo se disputaron en Imperio.

La guerra y la mala fortuna se cebaron con el reinado de Marco Aurelio. Los problemas empiezan en la parte oriental del Imperio donde los partos atacan la provincia romana de Armenia. El ataque es repelido tras dos años por las legiones romanas, pero de vuelta a casa se traen la que será conocida como la Peste Antonina, el virus de la viruela, del sarampión o la peste bubónica, no está claro, se ceban con la población romana en los siguientes años, hasta cinco millones de muertos, una gran parte de ellos entre los ejércitos romanos.

Los problemas siguieron por los límites naturales que los ríos Danubio y Rin ofrecían al Imperio. Marcomanos, cuados o sármatas fueron algunos de los pueblos que hicieron continuas incursiones en los territorios imperiales. Once años de interminables campañas militares (169-180) por los oscuros y húmedos bosques del centro de Europa pasaron factura a Marco Aurelio. Con solo dos años de relativa calma entre el 175 y el 177, que sirvieron a Avidio Casio para levantarse contra el emperador en Siria, y al emperador para enterrar a su esposa Faustina y nombrar emperador adjunto al desastroso Cómodo.

Reconstrucción del limes germanicus en Saalburg

Otro de los grandes puntos oscuros del emperador Marco Aurelio fue su actitud delante de los problemas religiosos. El Imperio estaba siendo invadido por diferentes cultos orientales. Las calamidades que estaba viviendo el mismo ayudaban a su expansión. Con ello, a la misma vez, se estaba poniendo en jaque la tradicional religión romana imperial que colocaba al emperador al lado de los dioses. Ante dichos cultos el emperador no actuó de la misma forma delante de ellos, ya que mientras escribía que los cristianos era una secta de fanáticos, necrófilos y extravagantes enemigos del Estado, él se iniciaba en los extraños ritos eleusinos, dotados de grandes dosis de secretismo. La sociedad romana, no debió entender muy bien estas extrañas posturas.

Pero el gran error por él que la historiografía a castigado a Marco Aurelio es dejar el Imperio en manos de su hijo Cómodo. Era la primera vez que la Dinastía Antonina, la más brillante de Roma, dejaba el estado en manos de un sucesor natural, es decir de padre a hijo. Sus antecesores, desde Nerva a Antonino Pio, y pasado por Trajano y Adriano no tuvieron descendencia masculina, de ahí que los herederos del Imperio fueran elegidos a dedo entre los miembros de la familia Imperial, es evidente que debían ser los mejores. Pero Cómodo ni fue elegido a dedo, ni era el mejor, con solo 18 años, sin experiencia, se puso al frente del gran Imperio Romano.

Mas info:

Historia Antigua II, historia de Roma, Pilar Fernadez y Javier Cabrero, Ed. Uned, 2014.

Meditaciones, Marco Aurelio.

La caída del Imperio Romano, Adrian Goldswhorty, Ed. La esfera de los libros, 2009

4 comentarios de “Luces y sombras de Marco Aurelio, el último gran emperador de Roma.”

  1. Hola José…. me alegra mucho volver a leer tus blogs…. hace unas semanas vi que la página no aparecía ni siquiera desde mis favoritos donde los tengo todos organizados y me causo tristeza…. te agradezco que sigas escribiendo, tus escritos son muy interesantes y un escape al conocimiento en un mundo que cada vez es más inmediatista y sin profundidad…. de nuevo, muchas gracias y si en algo puedo apoyarte con mucho gusto lo haré.

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