Silvia Marín, restauradora del CRBMC, nos revela el método que se usará para restaurar la Naveta des Tudons.

A mediados del pasado mes de marzo, las noticias sobre las pintadas en la Naveta des Tudons inundaban los periódicos digitales de nuestro país. Para estupor de todos los amantes de la historia y la arqueología, dicha construcción, erigida por los habitantes de la Cultura Talayótica, amanecía con decenas de grafitis sobre sus piedras que cuentan con alrededor de tres mil años de historia.

Para contarnos sus impresiones sobre el monumento y en especial para conocer cómo será su proceso de restauración, hoy en Caminado por la Historia contamos con la presencia de Silvia Marín, arqueóloga y conservadora-restauradora, profesora de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Catalunya.

  1. En primer lugar, Silvia, muchas gracias por acompañarnos. Para comenzar nos gustaría conocer tu impresión sobre la Cultura Talayótica, ¿la conocías con anterioridad?o por el contrario, ¿es la primera vez que te encuentras ante el reto de restaurar uno de sus magníficos restos arqueológicos?

Hola José Mari, muchas gracias a ti por entrevistarme. Pues es la primera vez que tengo la suerte de trabajar en un monumento talayótico, lástima que haya sido en estas circunstancias, como bien sabes, por causas vandálicas. La verdad es que la cultura talayótica es increíble, hay que ver los restos in situ porque son muy monumentales, no te los imaginas tan grandes y tan complejos hasta que los visitas. De verdad que no valoramos suficientemente el tesoro patrimonial que tenemos en las islas y es realmente increíble.

Talatí de Dalt (Menorca)
Talatí de Dalt (Menorca)
  1. ¿Dónde reside la importancia de la Naveta des Tudons, dentro del contexto de la prehistoria reciente de las culturas mediterráneas?

Pues La Naveta des Tudons forma parte del excepcional conjunto monumental prehistórico de Menorca, de hecho, está considerada la construcción más importante de la Prehistoria balear y el edificio completo conservado más antiguo de toda Europa. Además, este tipo de navetas existen sólo en Menorca, son algo único en el mundo. Por otro lado, su construcción de dos pisos, su técnica ciclópea monumental… la hacen excepcional porque estamos hablando de una construcción prehistórica muy avanzada. Y además, la naveta aportó mucha información histórica ya que en su interior se hallaron restos de más de cien inhumaciones junto a su ajuar funerario, que incluía brazaletes de bronce, botones de hueso, armas, vasos cerámicos, estuches de cuero en los que se guardaba cabello… mucha información ritual funeraria. Además, hay que añadir que normalmente encontrar material orgánico tan antiguo y en buen estado de conservación es muy difícil y para los conservadores-restauradores no deja de ser un hallazgo realmente excepcional.

  1. Sabemos que no viajas sola, preséntanos un poco a tu compañero Aleix Barberà.

Pues Aleix Barberà es un muy buen restaurador, especialista en piedra, escultura y pintura mural. Trabaja tanto en la restauración propiamente dicha como en la restauración virtual y la virtualización del patrimonio en diversas instituciones, como por ejemplo en “Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya”. Además, compartimos una misma línea metodológica, que eso es lo más importante cuando trabajas en equipo, así que es genial trabajar juntos siempre que podemos.

  1. ¿Cuáles son los motivos de la elección de Silvia Marín y Aleix Barberà, para restaurar la Naveta delsTudons?

Pues el consejo insular fue advertido de las pintadas en La Naveta y, a falta de un técnico de conservación en la isla, pidieron asesoramiento al Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. El CRBMC nos envió a nosotros porque aplicamos una metodología muy respetuosa para la limpieza de obra patrimonial y a la vez muy eficaz. Esa metodología ha sido creada por el Dr. Richard Wolbers de la Universidad de Delaware (USA) y significa realmente un antes y un después en el mundo de la restauración. De hecho, el Dr. Wolbers ha estado en Barcelona 10 días impartiendo tres workshops justo hace un mes.

  1. Como nos comentas, hace unas semanas pasó por Cataluña uno de los mayores expertos mundiales en restauración, ¿nos puedes presentar al personaje y hablarnos un poco sobre sus revolucionarios métodos?

El Dr. Richard Wolbers es un magnífico profesor y uno de los restauradores más importantes del mundo, si no el más importante. Su metodología de limpieza ha cambiado totalmente la forma de intervenir una obra de arte. Su aproximación siempre es más ecológica y segura, reduciendo totalmente los riesgos para la obra, es decir, que se trabaja controlando la humectación, el pH y la conductividad tanto de la solución como de la superficie patrimonial. Todo eso hace muy controlable todo el proceso. Además, se trabaja para no dejar residuos en la obra y también para reducir riesgos para el restaurador (tratamientos no tóxicos). Por ponerte un ejemplo, para eliminar una pintura de aerosol normalmente trabajaríamos con disolventes, ¿verdad? Pues con el método Wolbers podrías eliminarlo, como ha sido el caso, con una solución acuosa, eso sí, ajustando el pH y añadiendo un quelante (un secuestrante de iones metálicos en concentraciones ínfimas). Ese pH, además de hacer más solubles algunos elementos (como por ejemplo la pintura de aerosol), también ayuda a que no se disuelvan otros elementos, como por ejemplo la piedra. De esa manera, podemos eliminar el aerosol sin afectar a la piedra.

  1. Nos puedes contar de forma entendible para los no iniciados en el tema de la restauración, ¿Cuál es el método elegido para devolver a la Naveta a su estado más fidedigno?

Pues el problema de las pintadas con aerosol suele ser que penetran mucho en la piedra y por eso son tan difíciles de eliminar. Además, en este caso, ha sido más complicado aún porque la superficie de la piedra está casi toda cubierta por líquenes y estos organismos han atrapado la pintura en su interior. Después de algunas pruebas, se ha optado por una solución acuosa de pH ligeramente básico, que proteja la piedra calcárea del monumento, a la que hemos añadido un quelante para ayudar a la remoción de la pintura negra y para aligerar los líquenes, que dificultaban todo el proceso.

Silvia Marín en Hatta (Golfo Pérsico)
  1. ¿Cuánto tiempo tardaremos en ver restaurada la Naveta des Tudons?

Pues esto depende ahora del consejo insular o del gobierno de Menorca, porque tras nuestro informe se va a realizar un concurso público para elegir a la empresa que realizará la restauración completa. Supongo que en breve (unos pocos meses) ya estará completamente libre de los grafitis que han distorsionado su lectura histórica.

Muchas gracias Silvia Marín, permaneceremos atentos en las próximas semanas para ver el proceso de restauración de tan emblemática construcción.

Imagen de portada de Sergi García para el periodico Menorca.info

Caminando por el muro de Adriano.

El muro de Adriano es una de las construcciones defensivas más importantes de Europa. En su época de construcción en el siglo II, contaba con una longitud de 135 km con los cuales unía el Mar del Norte y el Océano Atlántico, cortando prácticamente por la mitad la mayor de las Islas Británicas. Hoy día sus restos se han convertido en uno de los lugares más visitados de Inglaterra, además de un reclamo para los excursionistas que deciden unir a pie sus dos extremos.

Publio Elio Adriano (117-138).

Conocido como Adriano se convertirá en emperador de Roma tras suceder en extrañas circunstancias a Trajano. Las cuales os invito a conocer un poco mejor en este artículo:  sobre la muerte de Trajano.

Otro de los asuntos a resolver por la historiografía es el lugar de nacimiento de nuestro personaje, ya que a ciencia cierta se desconoce si nació en Itálica o bien en la propia Roma. A pesar de lo cual siempre se le ha asignado como el segundo emperador hispano, tras el malogrado Trajano. Este último asumió la tutela del joven Adriano, que a la edad de 10 años se quedó huérfano de padre. A los 14 años llegó a Roma, donde los años siguientes comenzó un rápido ascenso en su “Cursus Honorum”. En el año 108 ya era cónsul, y poco antes de su polémica designación como emperador se hallaba como legado de las legiones en Siria.

Busto de Adriano
Busto de Adriano

A grandes rasgos la figura de Adriano, emperador a la edad de 41 años, es muy diferente a la de sus antecesores. Las fuentes hablan de él como un gran político, un militar metódico, aunque con escasa ambición o prudencia, según se mire. Pero sobre todo destacan su gran nivel cultural y religioso, en toda su acción de gobierno se observa su pasión por la cultura helenística y su profunda religión hacía el culto de Roma.

Dicho gobierno del Imperio romano fue destinado al pacifismo, dejando de lado las conquistas pero con una enorme preocupación por la defensa de los territorios adquiridos por sus antecesores. Además se convertirá en un emperador viajero, poco permaneció en Roma, ya que viajó por todas las provincias para conocer los problemas reales de tan vasto imperio. Cuando era la hora de descansar, lejos de volver a la caótica Roma, se dirigía a su villa en Tívoli situada en las afueras de la capital del Imperio.

Contexto histórico.

Desde que Julio Cesar llegara a la isla en el año 55 aC., el proceso de conquista de la Britania romana estuvo salpicado de grandes enfrentamientos, ya que el año siguiente comenzaron los tributos a Roma y con ellos las rebeliones. La invasión más importante tuvo lugar durante el mandato del emperador Claudio en el año 40 de nuestra era, y tras ella llegaron las revueltas más significativas como la de la reina celta Boudica en el año 61. Tanto el control de esta rebelión como el mandato del gobernador Agrícola (78-85), están atestiguados como de gran violencia, acarreando el exterminio de diversas tribus locales. La última gran rebelión antes de la llegada al poder de Adriano sucedió en el año 115 con el saqueo y destrucción de la ciudad romana de York.

Cuatro años después de llegar al poder Adriano se dispuso a conmemorar en Roma, la fundación de la capital imperial. Las celebraciones se llevaban a cabo en el denominado “Pomerium”, el verdadero centro fundacional de Roma, solo lo que hubiera en el interior de este recinto era Roma, el resto se consideraban territorios de Roma. En el existía una ley no escrita que decía; que solos los que agrandaran el Imperio tenían derecho a agrandar el “Pomerium”. Adriano lo reformó, pero no lo amplio, es decir la decisión estaba tomada. El Imperio romano se había convertido en un espacio demasiado grande para su control total, ahora era el momento de ponerle un límite.

En el año 122, Adriano llega a la provincia de Britania, tras lo cual se acercó al centro de la isla para visitar algunos de los cuarteles romanos de la zona, con la tarea de encomendarles la protección del Imperio. Para ello lo mejor forma seria construir un muro, que marcara definitivamente las posiciones separadas entre los romanos y las tribus indígenas.

Os invito a leer el artículo: sobre la reina Boudica

La construcción del muro de Adriano.

El lugar elegido para la construcción del muro era la franja más estrecha de la isla,  es decir uniendo la desembocadura del rio Tyne, con el estuario de Solway. Según algunos fue proyectado por el propio Adriano, lo que proporcionaría algunos extraños fallos de diseño.

El primer muro que se construyó seguía unas férreas medidas, que no tenían en cuanta algo tan evidente como los diferentes desniveles del terreno. Se especula con la posibilidad de que los ingenieros no quisieron cambiar el diseño, por temor a las represalias del emperador. La estructura consistía en un muro de 4,6 m de altura por 3 m de ancho, dada la dificultad de hacerlo todo en piedra se diseño partes del mismo hechos con muros de tierra y césped, estos debían medir 6 m de altura. Cada milla debía construirse una puerta con un puesto de vigilancia, y entre cada una de ellas un pequeña torreta. El principal problema fue que algunos de estos puestos de vigilancia y puertas quedaron en lugares de difícil acceso para los caminos, por lo tanto inútiles.

El plan no se ejecutó por completo, o más bien debió haber un cambio de modelo constructivo. A partir de ese momento se comienza la construcción de diferentes fuertes en el lado sur del muro, junto a ellos tres grandes puertas que debían comunicar ambos territorios. Estos cambios han abierto un debate sobre la utilidad del muro, evidentemente era defensivo, pero hasta cierto punto, ya que no parecía difícil que algún grupo atacara alguna de estas puertas y se introdujera en el imperio. Por ese motivo se construirían los fuertes, para la defensa activa de las puertas que más bien resultaban ser aduanas comerciales.

Destacar que el muro fue construido por tres legiones, es decir 15.000 legionarios, con la ayuda de diversos contingentes desplazados desde el continente, las obras duraron seis años. Añadir que se mantuvo activo los tres próximos siglos, debido al fallido intento de Antonino, el siguiente emperador que pensó avanzar la frontera 150 km al norte, hecho que se mantuvo durante escasas dos décadas.

El muro de Adriano ¿a pie o en coche?

Vaya por delante que ambas son dos magnificas opciones para descubrir hoy día el muro de Adriano, que por cierto se ha convertido en uno de los rincones de turismo cultural más importante de las Islas Británicas.

Pero antes de pasar a conocer los destinos más significativos del muro os quiero presentar el: “Hadrian’s wall path national trail”, es decir el camino que recorre el muro de punta a punta. La mayor parte del recorrido se realiza muy cerca del muro, un camino que combina zonas, de tierra, césped y asfalto por partes muy similares, además excepto los kilómetros intermedios, zona de Birdoswald, que se convierte en un continuo sube y baja, el camino no representa grandes dificultades. Perfectamente señalizado en todo momento con bellotas y flechas, ofrece al visitante todos los servicios necesarios para el descanso.

Destacar que se suele tardar una semana en realizarlo, evidentemente dependiendo de las paradas. Es aconsejable que se realice entre los meses de mayo y octubre, que es cuando la mayor parte de los servicios de la ruta están abiertos. Hoy día se ha convertido en lugar de peregrinaje obligatorio para los apasionados de la historia y el senderismo. Por último os invito a conocerlo un poco mejor con el folleto en ingles, que podéis descargar desde la siguiente dirección: hadrianswallcountry

Las visitas más interesantes.

Birdoswald

Nos encontramos ante los restos de fuerte romano mejor conservado. Construido a partir de la tala de árboles necesaria para la construcción del muro de Adriano. Se mantuvo ocupado durante todo el periodo en que se mantuvo vigente la provincia romana de Britania.

Recreación-de-Birdoswald

Se trata de la planta básica de construcción de fuertes romanos, su puerta norte quedó totalmente adosada al muro. Precisamente era una de las seis con las que contaba el levantamiento, cada una de ellas contaba con dos torretas defensiva. Dentro de las murallas de unos dos metros de altura, se construyeron los habituales barracones, edificios administrativos, e incluso dos graneros, que hoy día se observan perfectamente. Os invito a conocer este articulo sobre los campamentos romanos: gladiatrixenlaarena

Para visitarlo una vez más levantar una protesta por los abusivos precios de los monumentos cedidos para su explotación a la “English Heritage”, en 2017 costaba 6,50 libras, es decir unos 7,50€. Además parece ser que en 2018 están en obras de adecuación del museo.

Walltown Crags

El único de los lugares de los que presentamos que se pueden visitar gratuitamente. Se trata de la parte central del muro y posiblemente la más espectacular, debido al paso que tuvieron que franquear los constructores  por la zona rocosa de Whin Sill.

Walltown-Crags

Para su visita existe una zona de aparcamiento, desde la cual nos podemos acercar al muro a través de una corta subida. Durante los cerca de 1.500 m de recorrido a través del muro, podemos encontrar diferentes paneles explicativos de las enormes dificultades, que se encontraron en este tramo para su construcción.

Housesteads

Conocido en tiempos del Imperio como “Vercovicium”, se trata de los restos de un fuerte militar que se comenzó a construir en el año 124. Su misión a parte de la evidente defensa del muro de Adriano, fue la de acoger una cohorte de 800 legionarios de la tribu de los Tungrians, originarios del norte de las Galias, lo que hoy correspondería a Bélgica.

Housesteads

Su planta rectangular es la habitual en este tipo de construcciones, tiene 4 puertas aunque dos de ellas quedaron inutilizadas. En su interior encontramos los restos de varios edificios entre ellos, la casa del comandante, un granero que a simple vista puede parece unas termas por la elevación de suelo, letrinas o los edificios destinados al alojamiento de los legionarios. Al salir del mismo nos encontraremos los restos de un pequeño poblado extramuros, además de un tramo del muro de Adriano con un buen estado de conservación.

Una veza más destacar el alto precio de la entrada, en este caso 7,80 libras, con la cual también se tiene acceso a un museo situado en el exterior del recinto fortificado.

Corbridge

En este caso visitaremos los restos de una de las dos ciudades más importantes que crecieron al amparo del Muro de Adriano. Parece ser que sus restos más antiguos pertenecerían al año 85, es decir cuatro décadas antes de la construcción del muro, durante la fase de conquistas del gobernador Agrícola. Desde ese momento se sucedieron las construcciones y destrucciones, de diferentes fuertes romanos hasta la construcción del muro.

Corbridge

Está situada unos 4 kilómetros al sur del muro en las cercanías del rio Tyne. Su crecimiento correspondió especialmente entre los años 140-160, es decir el periodo donde la frontera se expandió 150 kilómetros al norte con la protección del muro de Antonino. El motivo fue que se convirtió en el centro de suministros de la conquista de los territorios de los Pictos. Gracias a esto la ciudad creció alrededor del fuerte romano, algo no muy habitual, ya que este quedó en el centro de la ciudad.

El precio es de 7,50 libras y como en el caso de Birdoswald, el museo es motivo de reformas que esperan tener listas para el mes de mayo de 2018. Por cierto este es uno de los mejores de todo el recorrido.

Vindoland

Dejamos para el final uno de las visitas más interesantes, se trata de otro de los restos de fuertes romanos que podemos encontrar al recorrer el muro de Adriano. En este caso su construcción es anterior al muro, ya que se comenzó en el año 85 tras la pacificación de la zona, durante el periodo del gobernador Agrícola. Aunque sea un aspecto sin confirmar, se supone que Adriano pudo permanecer en este enclave durante un tiempo, coincidiendo con la construcción de muro, este hecho se ha deducido de una rica construcción con incluso pinturas murales.

vindolanda

La verdadera importancia del yacimiento, y que enriquece la visita, son la gran cantidad de restos que se han hallado en las excavaciones, tanto del fuerte, como del poblado surgido en las afueras del mismo. Sin ir más lejos se hallaron más de 1300 tablillas en Vindolandia, acabadas en madera y que fueron utilizadas como correspondencia. Así como gran cantidad de zapatos, vestimentas, y diversas piezas en madera. Detrás de estos hallazgos están las excelentes condiciones del suelo de Vindolandia, que ha conservado estos restos  prácticamente únicos.

El precio de la visita también es caro, unas 11 libras, que dan derecho a visitar todo el yacimiento y el museo, que tras algunos acuerdos con el Museo Británico, ha incorporado recientemente algunos de los magníficos hallazgos de Vindolandia.

También os puede interesar este otro artículo sobre la relación entre Adriano y Trajano:

A pesar de todo, Adriano convirtió en Dios a Trajano.

Más info: english-heritage

Imágenes:  english-heritage   commons.wikimedia

Los bagaudas de Basilio, los “indignados” del Bajo Imperio.

Se conoce como bagaudas a los integrantes de las revueltas campesinas, que sucedieron en el Bajo Imperio y en la Alta Edad Media, en especial en las Galias y en la Hispania Romana. Pese a esta descripción genérica, como veremos a continuación la situación era más compleja, sin olvidar la complicada interpretación de las escasas fuentes de la época y por supuesto la enorme descomposición del otrora Imperio Romano.

Contexto del siglo V en la Hispania Romana.

Tras la ruptura del limes germánico y en especial desde el año 409, el control político de la Hispania Romana ya prácticamente no pertenecía al emperador romano de turno, en este caso Honorio el hijo de Teodosio el Grande, el último emperador hispano. A lo sumo la única provincia hispana que parecía estar bajo la órbita de dicho emperador era la Tarraconensis, pero en el año 414 los visigodos encabezados por su rey Ataulfo se instalan en Barcino.

A pesar de que llegaron como protectores de las estructuras romanas,  como es sabido se acabaran convirtiendo durante el siguiente siglo en los dueños de la Península ibérica. Solo cuatro años después de su llegada a Barcino, es decir en el 418, consiguieron el reconocimiento romano como el primer reino bárbaro dentro del territorio geográfico del Imperio de Occidente. Su primera capital fue Tolosa, y los territorios asignados para su asentamiento fueron al otro lado de los Pirineos. Para desde allí poder ejercer un control del territorio que ya pudo venir bien al emperador Honorio, a sabiendas de que el peligro venía del norte, por lo que el nuevo reino Visigodo les podía ejercer de tapón de las continuas invasiones de otros pueblos bárbaros.

La Hispania alrededor del año 420

Lo sucedido el resto del siglo V fue una progresiva desintegración de las estructuras hispanorromanas. Mientras, emergían otras realidades apoyadas en costumbres aportadas por los pueblos bárbaros, que en definitiva acabarán dando los siglos posteriores  las conocidas realidades feudales. En este punto podemos añadir que la historiografía sigue debatiendo el protagonismo de los hispanorromanos en este cambio, bien desde la grandes domus del mundo rural o desde las mermadas ciudades romanas.

¿Quiénes eran los bagaudas?

Sobre los bagaudas, la historiografía actual también se encuentra en plena revisión sobre los datos aportados, por las escasas fuentes y la arqueología. Las cuales han llevado a la opinión generalizada que los protagonistas de estas revueltas no eran simples campesinos disgustados, o como mínimo no actuaron solos. Hoy día se piensa más bien que tuvieron un fuerte apoyo de las clases medias de las ciudades, a las que deberíamos sumar, los forajidos del sistema, los desocupados, o incluso los miserablemente asalariados.

Las revueltas surgen como una forma de protesta por la fuerte presión fiscal, de un Imperio que ya ofrecía poco a cambio, pero también para reivindicar una justicia social que se había ido perdiendo con la merma de las estructuras romanas. El foco de las miradas recayó en los dos poderes más visibles de estas estructuras, que además debían ser los protectores de las mismas. Por un lado los grandes propietarios rurales, y por el otro los escasos poderes civiles y militares de las ciudades, o en su defecto las cabezas más visibles de la religión.

Dada la escasez de fuentes es difícil conocer su imagen, pero posiblemente no fue muy diferente a esta.

Es decir, el campo de abono para las revueltas estaba bien preparado, los poderes de las ciudades escaseaban, los militares mal pagados pudieron incluso pasar al campo contrario. En dicho entorno el poder más fuerte lo constituían los obispos de las ciudades tardorromanas, pero estos tenían graves problemas que resolver; las controversias en el seno de una iglesia católica envuelta en luchas internas con los priscilianistas. Mientras, los grandes propietarios posiblemente estaban más cerca de los bagaudas de lo que se pudiera pensar, no en vano fueron los principales beneficios de estas revueltas, a menor poder central, mayor poder de los aristócratas rurales.

Basilio y los bagaudas de la Tarraconense.

Para comenzar señalar que lo poco que conocemos de este colectivo, se los debemos al obispo hispanorromano Hidacio, uno de los mejores cronistas de la Hispania tardorromana.

Las primeras noticias que surgen sobre los bagaudas hispanos corresponden al año 441, es decir prácticamente 30 años después de que sucedieran las primeras en las Galias. El foco parece estar muy concentrado en torno al curso medio del río Ebro, antes de la llegada de este Caesaraugusta. Estas primeras no parece que fueran muy importantes y rápidamente reprimidas por el general Asturio, mandado por el emperador Valentiniano III para reprimirlas. Parece evidente por la falta de mención de un dirigente, que fueron más bien escaramuzas poco organizadas.

Valentiniano III.

Pero el general romano a pesar de dar muerte muchos de ellos, no consiguió erradicar el movimiento bagáudico. No en vano las revueltas prosiguieron meses después, ahora el nuevo enviado para acabar con ellos fue el sobrino del primero. Su nombre Merobaudes, un militar hisparromano que curiosamente también era poeta.  Corría el año 443 cuando, según Hidacio, los bagaudas dirigieron su posición más al norte, ya que en el relato coloca un gentilicio a la palabra bagaudas, en este caso aracelitanos. Se especula que puedo ser o bien la actual Huarte-Arakil , situada en el sur de Navarra, o Araciel un pequeño enclave romano situado en las afueras de Alfaro en La Rioja.

El resultado fue el mismo de las primeras revueltas, los bagaudas fueron fuertemente reprimidos, pero no se consiguió acabar con ellos. Mas bien al contrario, ya que cuando vuelven a aparecer seis años después ya están plenamente organizados en torno a un líder sólido, Basilio el bagauda. El origen de este individuo es totalmente desconocido, se especula que pudo ser un militar, pero existiendo la posibilidad de que su origen fuera romano, visigodo o incluso suevo. Aunque otra gran mayoría defiende su origen civil dotado de un alto estatus social, hipótesis que de ser cierta podía significar un intento más de usurpación dentro de las estructuras del bajo Imperio.

El asesinato del obispo de Tarazona.

Nos encontramos ante el hecho más destacado de la revuelta de los bagaudas. En el siglo V, Turiaso la Tarazona romana, pasaba por ser una de las ciudades más importantes de la zona media del rio Ebro. Así lo atestigua la existencia de un obispado, dirigido en el año 449 por el obispo León. Su muerte a manos de los bagaudas ese mismo año, es vista como un ataque directo al poder más alto de dicha ciudad tardorromana.

Mapa de la zona en que actuaron los bagaudas

En aquellos momentos la iglesia recibía un alto porcentaje de los impuestos, para la construcción de los edificios de culto, es decir; basílicas, iglesias o palacios episcopales. Por lo que el hecho de su asesinato, es visto como una forma de establecer un poder dentro de esta ciudad, desde la cual poder actuar. Pero además poder financiar la causa de la revuelta, ya que es necesario recordar que los bagaudas buscan reconocimiento y sustento económico.

A partir del momento en que se hacen fuertes en una ciudad, ya no podemos hablar de unos simples “indignados”. Basilio y sus bagaudas debieron conformar un ejército dispuestos a cambiar el régimen establecido, que a buen seguro veían factible debido a las débiles estructuras romanas de la Tarraconensis. De esta manera los siguientes años siguieron las conquistas y los saqueos por toda la región del Ebro. Queda atestiguado su llegada a Caesaraugusta y posteriormente el asedio de la ciudad de Ilerda.

Pero el asedio de Ilerda no fue realizado en solitario, ya que contaron con la ayuda de los suevos, tras una especie de pacto entre Basilio y el rey de estos, Requiario. Ante el cariz que estaba tomando el asunto, el emperador romano Valentiniano III se ve en la necesidad de volver a pedir ayuda al reino visigodo de Tolosa. De esta manera en el año 454 el rey visigodo Teodorico II envía un ejército a la Tarraconense al mando del cual se encuentra su hermano Federico. El ejército visigodo actuando como federado, reprime la revuelta de los bagaudas. Las consecuencias parecen estar cada vez más claras, como se ha dicho con anterioridad los visigodos irán progresivamente ocupando el poder de una Hispania romana encaminada a la oscura Alta Edad Media.

Si os apetece completar información sobre la época, es muy recomendable el siguiente artículo:

Los pueblos bárbaros que acabaron con el Imperio Romano tenían un nombre

Imágenes: pinterest

Cova Remigia, un abrigo del arte levantino con cerca de 1000 pinturas prehistóricas.

Nos dirigimos a Ares del Maestrazgo, un pueblo del interior de la provincia de Castellón para acercarnos al barranco de la Gasulla, allí a más de 1.100 m. de altura encontraremos un abrigo rocoso que contiene cerca de 1000 pinturas prehistóricas. Conviene subrayar que están situadas en dos sitios anexos, el primero la referida Cova Remigia la zona más pequeña y en la cual existen unas 700.

Cova Remigia

Mientras, a unos 60 metros se halla del Cingle de Mola Remigia, algo mayor que el anterior y que contiene unas 300 más. Todas ellas supuestamente realizadas entre 7000-1000 aC., catalogadas como arte levantino, son claves para darnos una amplia visión de la vida y las costumbres en nuestra prehistoria más reciente.

Cingle de Mola Remigia

El hallazgo de las pinturas rupestres.

Poco podía imaginar el masovero de la masía Remigia,  que aquellas pinturas con un cierto tono rojizo que había descubierto unos metros por encima de su casa, iban a convertirse en unas de las más importantes para el estudio del arte prehistórico levantino. Pocos meses después, en 1934, González-Espresati mientras realizaba una cacería se encontró con las mismas, para él no ofrecían dudas, eran iguales a las encontradas unos años antes a unos kilómetros de allí, en la Vall de Valltorta.

Tras ponerlo en conocimiento de las autoridades, empezaron a llegar al lugar los mejores expertos del momento; Porcar, Obermaier y el Abate Breuil corroboraron las primeras hipótesis que aseguraban, que el abrigo de Cova Remigia era el lugar más importante descubierto hasta el momento para el estudio de este tipo pinturas rupestres, en toda la Península Ibérica.  Tras el obligado parón de la Guerra civil los estudios continuaron; en este punto merecen un reconocimiento especial Eduardo Ripoll, por sus trabajos relacionados con la cronología de las mismas, y Ramón Viñas que paso cerca de 5 años en la masía Remigia catalogando todas las figuras.

La Masía, desde donde se observan los cercanos abrigos

Todo ello sirvió para la puesta en valor del fenomenal hallazgo, y para que junto al resto de lugares de todo el arco mediterráneo que contienen dichas pinturas, fueran catalogados en el año 1998 por la Unesco, como Patrimonio de la Humanidad. Desde entonces estas pinturas rupestres son conocidas como: Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica.

Temática de las pinturas.

En primer lugar nos centraremos en el espacio de Cova Remigia, definido por los expertos como un auténtico santuario de caza. En definitiva cerca del 60% de las pinturas son escenas de caza, aunque en el restante 40% la actividad cinegética también este presente mediante una estrecha relación. Destacar entre las primeras un gran matiz de detalles, ya que en dichas escenas a parte del cazador y las presas, se incorporan incluso las pisadas tanto de hombres como de animales, junto incluso a los rastros de sangre. Es difícil aventurar cuál fue el momento elegido para plasmar las pinturas, ya que pudo ser tras la caza para estampar lo sucedido, o previamente para planificar el acto en sí de la cacería. Personalmente me decanto por la segunda, aunque sea un atrevimiento por mi parte.

Una de las escenas de caza de Cova Remigia

Por las pinturas conocemos las principales especies cazadas por los protagonistas del barranco de la Gasulla. El primer puesto lo ocuparían las cabras, por cierto muy destacadas respecto al resto, que fueron jabalíes, toros y ciervos. Destacar ahora,  que del restante 40%, existen animales no incluidos en las escenas de caza propiamente y también arqueros en solitario. Ambas como vemos, partes integrantes de cualquier escena de caza, pero no en situación de la misma. Siguiendo con las figuras humanas se pueden observar unas escenas de danza, que bien pudieran ser rituales previos a la caza. Aunque las que generan más dudas de su significado, son unas donde se ven unos arqueros disparado a hombres, es evidente que son ejecuciones, pero se especula que de una forma u otra, puedan estar relacionadas con el hecho en sí de la caza.

Una cabra, el animal más representado en Cova Remigia

Por último destacar las escenas de recolección, no muy claras por cierto, con la excepción de cestas donde depositar los alimentos. Destacar en este apartado unas extrañas figuras, que los expertos al principio habían catalogado como aves y que en la actualidad se da por hecho que eran abejas, que evidencian la recolección de miel.

El toro del Cingle de Mola Remigia

El abrigo anexo del cingle de Mola Remigia, se diferencia claramente del anterior en la menor cantidad de escenas de caza, pese a que también existen. Aunque en el encontraremos algunas escenas significativas, como por ejemplo un toro de cerca de 60 cm., medida muy superior al del resto de los animales representados. Pero especialmente el guerrero íbero a caballo y ataviado con el clásico casco de dicha cultura. Esta singular figura ha llevado a los expertos a retrasar hasta el año 1000 aC. la datación de esta pintura, algo por cierto que no se ha consensuado.

El guerrero íbero.

Datación de las pinturas.

Sin duda el apartado más complicado para el estudio de estas pinturas. La falta de restos humanos asociados, así como de otros registros con los que se pueda obtener dataciones por comparativa, parecen ser los motivos. Añadir además que no se han podido datar a través del C14, el método más fiable hasta el momento. Al menos en nuestra protagonista de hoy, por lo que debemos acudir a unas similares que se estudiaron con dicho método en el año 2006 en la provincia de Cuenca, estas dieron como suelo más antiguo alrededor de 7000 años.

Pero si podemos hablar de una cronología aproximada para las mismas, gracias al trabajo de Eduardo Ripoll y Antonio Beltrán. Las más antiguas corresponderían al denominado estilo naturista, realizado durante las fases finales del epipaleolítico, son las pinturas de mayor tamaño como el toro del Cingle de Mola Remigia. Este periodo está caracterizado por ser los primeros indicios del camino a la sedentarización, pero todavía estos artistas los podemos encasillar como cazadores-recolectores. Los expertos no se ponen muy de acuerdo con las fechas, pero podríamos centrarlas entre 7000-5000 aC.

 

Los dos siguientes estilos los podemos encasillar en el Neolítico, ambos serian consecutivos. Al primero de ellos se les ha asignado el nombre estilizado estático, al cual corresponden la mayoría de las pinturas de Cova Remigia, son figuras mucho más pequeñas y dotadas de mayor variedad de detalles descriptivos. El segundo sería muy similar al primero, pero con un detalle significativo que además le dará nombre; estilizado dinámico.  Lo dicho, a partir de ese momento las figuras incorporan sensación de movimiento, en las que mejor se observa es en los arqueros corriendo con las piernas totalmente en ángulo de 180º, lo cual denota gran sensación de velocidad. Sobre las fechas podemos decir entre 5000-2000 aC.

Una de las escenas de caza donde se observa el movimiento en los arqueros de la izquierda.

La última fase correspondería al estilo de transición al arte esquemático, en pleno Calcolítico y enlazando con la Edad del Broce, entre el 2000-1000 aC., una regresión en cuanto a pinturas, para dar paso a un arte lleno de símbolos, que se suele asociar al paso previo a la escritura.

¿Cómo ver Cova Remigia?.

Para comenzar destacar que la visita es gratuita, con el único pago de tener que subir unos dos kilómetros y un desnivel de unos 180 metros. En primer lugar hay que ponerse en contacto con el guía de la Diputación de Castellón, a través de un teléfono de la siguiente página web: ceice.gva 

El lugar de encuentro en la barriada de Montalbana.

Tras lo cual nos dirigiremos al punto de contacto en la carretera que se dirige a Ares del Maestrazgo. Unos 5 km antes de llegar está la pequeña barriada de Montalbana, donde en la hora expuesta nos encontraremos con la guía. La cual nos acompañara al lugar y nos hará la visita guiada. Abstenerse de ir en solitario, tanto la Cova Remigia, como el Cingle de la Mola Remigia, están tras las verjas dispuestas para su protección.

Tiermes, la ciudad romana excavada en piedra.

En el sur de la provincia de Soria encontramos uno de los yacimientos romanos más interesantes de la Península Ibérica. Una ciudad romana que en su época de mayor esplendor entre los siglos I y III dC. pudo llegar a albergar más de 3.000 personas.

Pero lo más llamativo de esta ciudad es su forma constructiva, que la hace realmente singular dentro del panorama peninsular de época romana. Esta técnica, denominada “rupestre”, consiste en excavar directamente la ciudad sobre la roca. Dicha técnica constructiva posiblemente fue iniciada por sus primeros pobladores, los celtiberos. Pero la llegada de la romanización, con nuevas métodos y herramientas, le dio a la ciudad la fisonomía, que hoy día podemos observar al pasear por el yacimiento.

Una de las zonas del yacimiento, donde se observa la excavación directa de la piedra.

Breve historia de Tiermes.

La zona donde esta situada la ciudad romana está ocupada como mínimo desde el Neolítico, ya que existen en las inmediaciones del lugar diversas pruebas de ello. Especialmente en unos abrigos situados a unos centenares de metros,donde se han localizado algunas pinturas rupestres.

Sobre el siglo V aC. aparecen las primeras evidencias de ocupación del cerro. Algún grupo celtíbero se hizo acreedor del mismo, llegando incluso a utilizar la necrópolis de urnas funerarias,  situada a unos 800 metros del mismo. Pero será a partir del siglo siguiente, cuando se pueda afirmar que existió una ciudad celtíbera en forma del clásico Oppida de esta cultura. Además podemos añadir, que la historiografía le ha asignado a este pueblo celtíbero, la denominación del grupo étnico de los arévacos.

Posteriormente la ciudad se debió convertir en una de las más importantes de la zona, especialmente como centro ganadero. Esta forma de economía será la principal durante toda la historia de la ciudad. Buena prueba de este hecho, ha quedado documentado en las fuentes clásicas. Las cuales nos describen, que en las denominadas guerras celtíberas durante la ocupación romana de la península, el cónsul de Roma, Quinto Pompeyo llegó a un acuerdo con Tiermes en el año 141 aC.

Dicho acuerdo contenía una especie de pacto, por el cual la ciudad celtíbera debía entregar a Roma 9.000 abrigos para las tropas romanas, 3.000 pieles de buey, 800 caballos, y todas las armas. Es de suponer  que las primeras partes del mismo fueron cumplidas por las autoridades de Tiermes, pero no la última, ya que siguió habiendo levantamientos hasta el año 98 aC. Fecha definitiva de la toma de la ciudad por las legiones romanas.

Único resto arqueológico encontrado de calzada romana en Tiermes

Pocos años después, en torno al año 70 aC. la ciudad ya aparece plenamente romanizada. Aunque tendrá que esperar a la época de Tiberio (14-37 dC.) para convertirse de facto en municipio romano, adscrito a la provincia romana de la Hispania Citerior Tarraconense.

Murallas del siglo III dC. que muestran la decadencia de la ciudad.

El yacimiento romano de Tiermes.

El título de este apartado está puesto expresamente para afirmar, que lo que podemos ver hoy día en el yacimiento es exclusivamente de época romana. El que suscribe acudió al mismo con la curiosidad de encontrarse con restos celtiberos, pero no fue así. Ya que estos prácticamente han desaparecido bajo la ciudad romana,  y por los continuos expolios iniciados en época  visigoda y medieval, como por ejemplo para la construcción de la ermita románica de Tiermes.

Excavaciones de la parte superior del foro de Tiermes.

Pero como ya he comentado es realmente llamativo encontrar una ciudad excavada en piedra, por lo que la visita no puede decepcionar a nadie. Conviene subrayar que dicha visita es gratuita, el yacimiento se encuentra al aire libre y sin ningún cerramiento. Pero en épocas de más actividad turística acuden al mismo guías especializados, que llevan a cabo visitas guiadas.

A partir de este punto iniciamos un recorrido por las partes más interesantes del mismo.

Foro de Flavio.

En torno al año 70 dC. se inicia la construcción de un nuevo foro, sobre los restos de uno anterior y primitivo. Una de las cosas que más llama la atención es la ubicación del mismo, pese a que es la típica de las construcciones romanas, por lo tanto en el centro de la ciudad. En consecuencia de lo cual ,se halla en lo más alto del cerro y por lo tanto en época romana pudo llegar a recordar a las antiguas ciudades griegas en torno a una acrópolis.

Zona baja del Foro, donde se observa perfectamente los restos de la zona de Tiendas

Por otro lado en lo referente a las edificaciones comentar que se situaron en un doble plano, el superior estuvo ocupado por los edificios principales de la ciudad, mientras el plano inferior fue ocupado por las tiendas de la misma.  De esta zona destacar por último que encontramos el único tramo que se ha localizado de calzada romana en todo el yacimiento, que se distingue perfectamente por la diferente composición de la piedra respecto a la base rojiza de todo el yacimiento.

Acueducto romano.

Llevado a cabo durante la época de Tiberio.  Es una de las construcciones más significativas del yacimiento, a pesar de que no han quedado grandes evidencias del resto, en época romana se extraía el agua del rio Pedro, situado a unos 3,5 kilómetros de la ciudad. Pero cuando llegó a la ciudad se excavaron gran cantidad de conductos que distribuyeron el agua por toda ella. Así de esta forma se conoce que toda la villa romana de Tiermes contaba con agua pública.

Acueducto excavado en la piedra directamente.

Casa del acueducto.

Sobre una de las terrazas que ofrece la orografía del terreno,  nos encontraremos con los restos de una antigua domus romana de 1.800m2. Su construcción en sí, no difiere en exceso de las típicas villas romanas de época imperial, un atrio dotado de peristilo en torno al cual se sitúan al estancias de la casa. No falta en la misma ni las estancias privadas, ni las públicas donde posiblemente existió una especie de tienda, ni las dedicadas al servicio.

Panorámica general de la Casa del Acueducto, donde se observa sus impresionantes vistas.

Como el resto del yacimiento lo más destacado en su forma constructiva, ya que los pavimentos de la misma descansan directamente sobre la roca. La cual hace tanto de cimiento de la casa, como de basamento de las paredes que se colocaron directamente sobre la roca de Tiermes.

Piscina del atrio, como el resto excavada sobre la piedra de Tiermes.

Su construcción se llevo a cabo entre los siglo I-II dC. Dicha datación ha sido posible gracias al hallazgo de algunos restos de pinturas murales, de dicha época, en las partes más nobles de la vivienda. Destacar por último otro aspecto que denota la alta posición  económica que debían tener sus habitantes. Se trata de una entrada directa de agua a la vivienda para alimentar las piscinas de la misma, la cual es extraída directamente del acueducto público de la ciudad.

En la imagen se observa perfectamente la entrada del agua desde el acueducto a la casa, además de la piedra a modo de grifo, y una balsa de decantación.

Conjunto de viviendas.

En toda la zona sur del yacimiento aparecen diversas viviendas excavadas directamente sobre la piedra. Se observa claramente los huecos dejados por las vigas de madera, síntoma inequívoco de viviendas de varias plantas. Como he dicho son varias las casas en la que se puede entrar, por ejemplo en una llamada la Casa de Pedro, con una escalera central que da paso a las diferentes estancias de la vivienda.

En la imagen se observa perfectamente los huecos dejados por la vigas de separación de pisos.

Otra de ellas ha sido denominada como la Casa de las Hornacinas, debido a una serie de huecos excavados en las paredes, de los cuales no conocemos su función. Uno de ellos pudo ser un extraño horno, pero sin salida de humos.  Es preciso señalar también, que es la pared sur de la villa del acueducto aparecen muestras de viviendas que pudieron pertenecer de una forma u otra relación con la gran domus romana.

Fotografía realizada desde el interior de una de las habitaciones.

Por último destacar que una gran parte de ellas fueron abandonadas a partir del siglo III dC. En su lugar aparecen unas murallas defensivas que muestran la decadencia de la ciudad romana de Tiermes.

Escaleras de separación de viviendas.

Puerta del sol.

Tallada sobre la misma roca, era la puerta de entrada y salida a los grandes pastos de la comarca. Es preciso recordar que la ganadería fue el principal sustento de esta villa, tanto en época celtibera como en la romana. Precisamente se piensa que pudo ser tallada por los mismos celtiberos, pero será en época romana cuando se coloque una gran puerta para cerrar el acceso a la ciudad. Además de colocar la calzada romana sobre la roca, no sin antes realizar los desagües para extraer de la ciudad las aguas de lluvia.

Entrada del sol, se observa perfectamente las marcas tanto de la puerta, como de los desagües de la ciudad.

A parte de la entrada y salida del ganado, pudo ser la puerta principal por donde  llegaban las mercancías a la ciudad, sin ir más lejos, nada más entrar hay numerosos silos excavados en la roca. Estos pudieron contener el grano en una especie de bodegas destinadas a este menester.

Graderío exterior.

Dejo para el final, la construcción que más puede llamar la curiosidad de todas las que existen en el yacimiento de Tiermes, dada su originalidad dentro del marco peninsular. Está situado justo al lado de la puerta del sol, pero en la parte exterior de la ciudad. A simple vista puede parecer el teatro romano de Tiermes, pero este supuesto se descartó cuando surgió una especie de cávea en la parte norte de la ciudad.

Por lo tanto estas gradas excavadas directamente sobre la roca de Tiermes, se piensa que pudieron servir para la principal actividad de la ciudad, las ferias de ganado. En realidad compradores y vendedores pudieron compartir este graderío, mientras el diferente ganado circulaba por la explanada de 200×80 metros que está situada frente al mismo.  Esta es la versión más aceptada del uso de esta instalación, ello no es óbice para que también hubiera podido servir como centro deportivo. Por último destacar que algunos expertos señalan la posibilidad que fuera realizada en tiempo de los celtiberos, y que su función fuera las ceremonias religiosas dirigidas por los druidas celtas.

La explanada delante del graderio, donde supuestamente desfilaba el ganado para ser comprado.

Antes de terminar un par de incisos; el primero es que las excavaciones continúan aunque a ritmo muy lento, los próximos proyectos se sitúan en las termas romanas y el teatro antes comentado. Además de otra gran domus que ha surgido a continuación de la Casa del Acueducto. En segundo término recomendar la visita al museo situado antes de la llegada al yacimiento, especialmente a los amigos del mundo celtíbero.

El Palacio de Sanssouci en Potsdam, el sueño de Federico II de Prusia.

Nada más comenzar el siglo XVIII un nuevo reino surge con fuerza en Europa. Sobre los territorios del antiguo electorado de Brandeburgo y unidos a los del Ducado de Prusia, con capital en Berlín. Su primer rey será Federico I y su nombre Prusia, que por cierto se convertirá en un verdadero “dolor de cabeza” para Europa los dos próximos siglos.

Para ponerse a la altura de los rivales europeos en ese siglo XVIII había que trabajar rápido. Su primer rey Federico I realiza la gran labor administrativa, poco después se sucesor Federico Guillermo I la convierte en una potencia militar. Así que para el tercero de ellos, aparte de consolidar el nuevo país, la misión consistía en embellecerlo y ponerlo a la altura de su nuevo y efímero aliado. Este no era otro que Francia, por lo tanto Federico II el Grande se dispuso a construir su propio Versalles. El lugar elegido las afuera de Potsdam.

Federico II el Grande.

Para entender un poco mejor el curioso Palacio de Sanssouci, debemos conocer a su mecenas. Federico II nació en Berlin en el año 1712, sus primeros años y posiblemente el resto de su vida, estuvieron marcados por la dura educación del Rey Sargento, como era conocido su padre. Este último nunca consistió que su hijo fuera un enamorado de la música, del arte y de la literatura, llegándolo a acusar directamente de homosexual por ello. Pero no solo eso, ya que incluso mandó ejecutar a su supuesta pareja, el joven Katte, con el que pensaba huir a Inglaterra.

Pese a su dura infancia nunca cejó en su empeño. En el año 1740 tras la muerte de su padre se convirtió en rey de Prusia. Como tal se convirtió en uno de los despostas ilustrados más importantes de Europa. Entre sus logros destaca la codificación del Derecho Prusiano, la abolición de la tortura, o la protección de la industria nacional. Todo ello sin olvidar la política de engrandecimiento de las fronteras y el fortalecimiento de nuevo Reino Prusiano.

Pero en lo que destacó con mayor brillantez fue en su talento innato por el arte. En la música ejerció desde compositor hasta intérprete de flauta. Además se convirtió en un gran poeta e incluso escribió sobre filosofía, todo ello en la lengua de moda entre la Ilustración francesa. Por su corte pasaron grandes hombres ilustrados, poetas, filósofos, matemáticos, músicos y así un amplio etcétera. Pero el que más destacado fue el escritor e historiador Voltaire, que paso tres años junto al rey Federico II en el Palacio de Sanssouci. Curiosamente destacar que nunca pasaron mujeres por el Palacio, posiblemente tenía razón su padre, pese su matrimonio con Isabel Cristina de Brunswick-Bevern con la que solo se reunía en las celebraciones familiares, y que por supuesto no le dio ningún hijo.

Palacio de Sanssouci.

En 1745 Federico II manda construir su palacio de verano. La obligaciones del cargo real debían ser muy grandes para nuestro personaje, y decidió buscar un lugar donde mostrarse sin tapujos tal y como era él. El lugar elegido fue las afueras de Postdam y el encargado de la obra  su amigo, el genial arquitecto G. W. Knobelsdorff. Tres años duraron las obras y el nombre elegido Sanssouci (sin preocupaciones), toda una declaración de intereses.

El Palacio de Sanssouci por encima de los viñedos

El Palacio en sí no es muy grande, es de una sola planta y con tres alas, si por fuera no es realmente muy espectacular, con escasos adornos de ángeles y jarrones. Por dentro en una demostración del más puro estilo rococó. Por cierto al de este palacio se le ha asignado el sobrenombre de “federiciano” en honor al rey Federico II.

La sala de mármol

Nada más entrar encontramos la sala del vestíbulo y justo detrás la Sala de mármol, donde Federico II recibía sus invitados.  Ambas adornadas con columnas de estilo corintio, y motivos dorados por doquier. El resto del Palacio son habitaciones específicas, una sala de conciertos, una biblioteca, la habitación de rey y la de los invitados, como por ejemplo la de Voltaire que sigue llevando su nombre.

La sala de conciertos.

El Palacio se completo los años posteriores con dos pequeñas alas más, en una de ellas se situaba el servicio, y la otra fue destinada a las colecciones privadas del rey Federico II. Este último murió en el mismo Palacio de Sanssouci en 1786 y allí está enterrado sin grandes pretensiones. Este punto es de destacar, ya que todo el lujo del palacio nunca fue transferido al panteón del rey fallecido, en definitiva era un ateo declarado y no necesitaba ciertos reconocimientos.

Los alemanes siguen llevando patatas a Federico II, para agradecer que fuera uno de los introductores del tubérculo en Prusia.

El Parque de Sanssouci.

Si el Palacio es espectacular, el resto de las instalaciones no le van a la zaga. La entrada al palacio se hace a través de una plaza semicircular porticada, según como visitemos el lugar nos puede parecer la parte trasera, pero no es así. De dicha parte trasera surge una escalinata que desciende al Parque de Sanssouci a través de seis terrazas de viñedos. En ambos costados del palacio existen dos lugares que son de obligada visita, en uno de ellos un cenador rococó adornado con un sol dorado. Mientras, en el otro encontramos la referida tumba de Federico II.

El cenador de Federico II, algunos dicen que era una especie de templo al sol.

El resto del Parque de Sanssouci  a parte de los grandes bosques rodeados de setos y con múltiples flores, que realmente aconsejan la visita en verano. Está repleto de otros singulares edificios.

Para conocer el primero de ellos deberemos salir del parque por una de las entradas laterales, por cierto bien visible. Me estoy refiriendo a un molino que se observa desde todos los lados en la parte trasera del Palacio de Sanssouci. Dicho molino fue mandado a construir por Federico II el Grande en sus últimos días de vida. El motivo conmemorar la tradicional forma de vida de los habitantes de Potsdam en la colina,  antes de la llegada de los reyes prusianos. Están documentados al menos 20 de ellos, que desaparecieron antes de dicha llegada. El actual sigue en servicio para demostración de los visitantes, además en él se puede observar una exposición sobre la vida en este tipo de edificaciones.

El molino tras el palacio de Sanssouci

Otros edificios singulares del Parque.

Entre los jardines del Parque de Sanssouci encontramos dos singulares edificios realizados en estilo rococó, pero con gran influencia Oriental. Ambos mandados construir por Federico II en los años posteriores a la construcción del Palacio de Sanssouci. En primer lugar el Palacio Chino, que en realidad fue un lugar donde acudir con altos mandatarios a tomar té. En segundo lugar un edifico todavía más pequeño y denominado la Casa del Dragón, su funcionalidad en tiempos de Federico el Grande una incógnita.

El Salón de Té

El Palacio de la Orangerie, mandado a construir por uno de los sucesores de Federico II a partir de 1850. Concretamente el rey Federico Guillermo IV, el palacio en realidad era una enorme nave con cerca  de cien metros de largo y con enormes ventanales. Su primer servicio fue almacenar los árboles frutales, para los largos inviernos de la ciudad de Potsdam.

El Palacio de la Orengerie

Dejamos para el final, el gran proyecto de Federico II. Al acabar la guerra de los Siete Años y para conmemorar su victoria, decide la construcción del Palacio Nuevo. En este caso el más grande de todos los palacios de Potsdam, de más de 200 metros de largo, su visión desde la avenida principal es impresionante. En su interior encontramos múltiples salas, entre ellas dos son las que más llaman la atención. La primera de ellas la sala de la Gruta rematada con adornos de conchas y corales. Además en ella observamos estatuas de Carlomagno, César y Constantino, hecho que nos releva el sueño de emperador que persigue a nuestro personaje. La otra de las salas más acorde con Federico II el Grande, ya que se trata de un pequeño y coqueto teatro.

El Palacio Nuevo de Potsdam
el pequeño teatro del Palacio.

Por último recomendar hacer la visita en verano, el paseo por los jardines es gratuito pero la entrada a los palacios no es excesivamente barata. Su precio depende de varios factores, que os animo a conocerlos en esta página:  spsg

Imágenes: pixabay

 

Itálica, la cuna en la Hispania de emperadores romanos.

El yacimiento romano de Itálica se encuentra en la localidad de Santiponce, un pequeño municipio de 8.000 habitantes en la comarca del Aljarafe a escasos 10 kilómetros de Sevilla. Posiblemente sobren los motivos para acudir al mismo, ya que como es bien sabido se trata de uno de los yacimientos romanos más importantes, cuanto menos de la antigua Hispania Romana. Pero ello no es óbice, para que después de mi reciente visita, me atreva a contaros algunos motivos por lo que no debéis de dejar de acudir a Itálica.

Visitar el anfiteatro romano más importante de España.

Los anfiteatros romanos se utilizaban para acoger las luchas entre gladiadores, o bien las denominadas venationes, en este caso la lucha con los animales. Estos se empezaron a construir a finales de la República romana, aunque no adquirían una presencia continuada hasta la llegada del Imperio.

En la antigua Hispania romana se construyeron varios varias de estas edificaciones. Por ejemplo, el de las actuales ciudades de Mérida y Tarragona, aunque ambos son más pequeños que nuestro protagonista. Además existen otros todavía más pequeños como el de Carmona, o Segóbriga, todos ellos visibles hoy día. Aunque solo uno en la antigua Hispania lo llegó a superar, me estoy refiriendo al anfiteatro de Córdoba, que con cerca de 35.000 espectadores pudo ser el tercero en capacidad de todo el Imperio. Aunque desafortunadamente yace hoy bajo la ciudad andaluza.

El anfiteatro desde su entrada principal.

Por lo tanto, el anfiteatro de Itálica mandado a construir por el emperador Adriano, entre los años 117-138 dC. es a día de hoy él que mejor nos puede aportar, una idea de este tipo de edificaciones romanas. No solo por su enorme tamaño, ya que podía acoger a más de 25.000 espectadores, sino por su excelente estado de conservación. En el mismo podemos observar incluso la parte baja del mismo, donde se preparaban los gladiadores o se retenían a los animales. Pero también la gradería con las típicas particiones, en este caso tres, para separar las diferentes capas sociales.

De este extraordinario monumento, se hizo eco la productora de la conocida seria de ficción de Juegos de Tronos, que lo eligió para grabar algunas escenas durante el pasado mes de noviembre de 2016.

Por último destacar un consejo personal; es importante ser los primeros en entrar por la mañana, nada más abrir, ya que el anfiteatro os parecerá todavía más impresionante si cabe.

Pisar la ciudad donde nacieron dos emperadores y “medio” de Roma.

De este motivo no pueden presumir muchas ciudades romanas, con la evidente excepción de la propia Roma. Pero además, todos ellos fueron de los más grandes emperadores que tuvo el Imperio romano.

El primero de la lista y también cabe decir, el primero no nacido en la península Itálica que se hizo emperador de Roma, fue Trajano. Nació en el año 53 dC.  se convirtió en emperador en el año 97, hasta su muerte en el año 117. Esta considerado uno de los mayores conquistadores del Imperio Romano, al expandir el mismo hasta el Golfo Pérsico.

Parte del grabado de la Columna de Trajano, cedido por el pabellón de Rumanía en la Expo del 92 a Itálica.

Le sigue en la lista, Adriano su sucesor, aunque su nacimiento genere algunas dudas se da por hecho que fue en Itálica en el año 76 dC. Se convertirá en emperador de Roma, tras la muerte de Trajano y hasta la suya propia, en el año 136. De su reinado destaca las grandes obras que realizó en el Imperio, sin ir más lejos nuestro primer invitado el anfiteatro de Itálica, y el gran templo dedicado a su antecesor Trajano, este sobre la colina de la ciudad que vio nacer a ambos.

Busto de Adriano en el pequeño museo de la entrada.

Por último destacar el “medio”, pues el último de los emperadores que mantuvo la unión de todo el Imperio nació en Hispania. Aunque dos ciudades de la misma se disputan dicho nacimiento, Cauca, cerca de la actual Segovia y nuestra protagonista Itálica. Por cierto estoy hablando de Teodosio I que nació en el año 347 para convertirse en emperador entre el 378 y el 398. Además como ya he sugerido, fue el último de los emperadores que mantuvo el imperio de Occidente y Oriente bajo los designios de un mismo soberano.

Contemplar espectaculares mosaicos.

Son varios los mosaicos que se encuentran en el yacimiento. Es importante destacar que no están todos, ya que varios han sido recolocados en diferentes museos, como por ejemplo el Arqueológico de Sevilla. Pero es evidente que no tiene comparación verlos museizados, con la oportunidad de verlos in situ. De los varios que hay en el yacimiento  quiero hacer una mención especial en dos lugares bien diferenciados.

Casa de los pájaros
Curioso detalle del pasillo, evidentemente una triste coincidencia.

La Casa de los pájaros de la que hablaremos en el siguiente punto, y por diferente motivo, contiene seis espectaculares mosaicos. Entre ellos uno con extrañas figuras geométricas situado en uno de los pasillos. Pero en esta domus romana destaca por encima de todos el denominado Mosaico de los pájaros, que a la postre dará nombre a la casa. Ni más ni menos que 33 pájaros de diferentes especies de la zona, no en vano la cercanía al Rio Guadalquivir se debía notar.

Mosaico de los Pájaros

En segundo lugar destacar el mosaico del Planetario, en una domus cercana a las termas romanas. Es sin duda el mejor conservado del yacimiento, en parte gracias a las últimas actuaciones en el mismo que datan de septiembre de 2016. Dicho mosaico, nos muestra la figura de los siete dioses asociados a los astros que regían el universo, según los romanos. Además en el mismo podemos aprender algo más sobre el proceso de restauración de los mismos, gracias a excelentes paneles explicativos.

Mosaico del Planetario

Hacernos una perfecta idea de cómo eran las dimensiones de una Domus romana.

Como ya he insinuado en el anterior punto, este hecho lo encontraremos en la Casa de los pájaros. Esta última se trata de una gran domus romana de cerca de 1.700 m2, su entrada daba directamente con el Cardo Máximo, ósea una de  las dos calles principales de la ciudad. Para que los visitantes logremos hacernos con esa idea clara de las dimensiones, se ha efectuado una fidedigna reconstrucción de las partes inferior de todos los muros de la Domus.

fotografía de los paneles informativos que muestra claramente la planta de la Casa de los Pájaros

De esta  manera podemos hacernos una perfecta noción de la distribución de espacios públicos y privados. Además se puede recorrer toda la estancia, con excepción de las zonas con mosaicos. Pasear por el peristilo, por las tabernaes que dan a la calle principal, por el triclinium. También observar las diferencias de medidas de las estancias de los dueños, con las del servicio. Otra curiosidad reside en el aislamiento entre la zona pública y la privada, y por último ver el lugar destinado al horno de pan directamente a la calle. Personalmente he visitado otros lugares similares y en ninguno lo he visto con esta evidencia.

El peristilo de la casa

Poder asistir como observador a las recientes excavaciones.

Uno de los descubrimientos más recientes de Itálica, y que ha sido noticia en varios medios de comunicación, se ha producido este pasado mes de julio. En concreto estoy hablando de un Stibadium romano. De manera puntual se trata de un lecho en forma semicircular destinado a los banquetes. Por cierto datado en época de Adriano, ósea siglo II dC. De ahí que su importancia resida en ser ejemplo más antiguo en la Península Ibérica de este tipo de estancias, las cuales serán más habituales en las postrimerias del Imperio.

Pues bien, todos podemos observar los trabajos que se están llevando a cabo en la denominada Casa Honda. En este caso por los estudiantes de arqueología de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, dirigidos por el profesor Rafael Hidalgo. Aunque deberemos esperar al mes de Octubre. Es necesario comentar que existe  en la parte alta del yacimiento un punto de encuentro señalado para estas visitas, que se llevaran a cabo todos los viernes desde las 10 de la mañana.

Además gratis y con grandes profesionales.

Llegados a este apartado es necesario hacer varias apreciaciones. En primer lugar es gratis para todos los ciudadanos de la Unión Europea. Aunque en definitiva,  lo que puede ser una gran noticia, para el que suscribe no lo es tanto.  Ya que soy de los que piensan que las cosas gratis acaban perdiendo su valor, que por cierto en este caso en mucho. Además creo firmemente que el pagar una entrada repercutiría directamente en el beneficio de todos. En definitiva se podrían llevar a cabo más proyectos arqueológicos, para seguir descubriendo lo que esconde, en este caso Itálica. Pero bueno por otro lado, como me comentó la responsable de la entrada, es una forma de acercar la cultura a todos.

Los escasos restos visibles del Templo de Trajano, con Santiponce al fondo.

Todo lo relatado anteriormente respecto a la gratuidad, no es óbice para encontrar en su interior grandes profesionales dispuestos a ayudarte en la compresión del yacimiento. Además de cuidar excelentemente de su mantenimiento, están continuamente prestos a cualquier explicación. Sin ellos no hubiese entendido porqué no se excava el Templo de Trajano, en este caso porque yace debajo del cementerio municipal construido en los años 40 del siglo XX. O bien el servicio que hace un lago artificial que está contiguo al anfiteatro, en este caso para evitar la inundación del mismo. En definitiva un gran equipo de profesionales al servicio del visitante. Por cierto por un módico precio un vecino de la localidad ofrece excelentes visitas guiadas.

Por último para darnos cuenta, una vez más, de la grandiosidad del Imperio Romano.

Desde mi punto de vista este es el aspecto más determinante para ir a Itálica. A pesar de no ser una de las ciudades más grandes de la Hispania romana. Dado que en un principio ese puesto lo suelen ocupar otras ciudades como Tarraco, Cartago Nova, Numantia, o Emérita Augusta, entre otras. En cambio Itálica muestra todo este esplendor, ya que una gran parte de la misma no ha quedado debajo de las nuevas ciudades, como suele suceder en otros casos como Cartago Nova.

Vista aérea que muestra a las claras, el espacio que ocupaba Itálica respecto a Santiponce.

A continuación incluiré cuatro cifras para hacernos una idea de la citada grandiosidad. Nada más entrar encontramos el anfiteatro de 25.000 espectadores, solo debemos compararlo con el icono de los JJ.OO de Barcelona 92, el Palau Sant Jordi, que cuenta con una capacidad de 17.500 espectadores.

Tras dejar atrás dicho anfiteatro nos adentramos por la muralla norte en el Cardo Máximo. Poco después a escasos metros y a la izquierda nos encontramos el Edificio de la Exedra. Aunque no está complemente clara su función, yo me tomo la licencia de compararlo con un Centro Cívico de los que pueblan nuestras ciudades. Aunque pocos cuenten con 4.000 m2, unas termas privadas y un palestra de 400 m2.

El Cardo Máximo

El último edificio que quiero destacar son las termas romanas mayores, calificadas así por qué habían otras menores. Conviene subrayar que junto a las palestras anexadas y diferentes lugares para el encuentro y el deporte, pudieron llegar a tener 32.000 m2, para hacernos una idea cuatro campos de fútbol juntos.

Restos de las Termas Mayores.

Pues bien, todo este colosal mundo se vino abajo un par de siglos después. No vamos a entrar en las causas, pero por muy bárbaros que fueran los que llegaron, no hubiera sucedido de no ser por los grandes errores que cometió este Imperio. Algo que deberíamos tener muy presente en nuestros días, comprender el pasado es necesario para mejorar el futuro.

Solo me queda invitaros a conocer lo que queda de este Imperio, en el magnífico yacimiento de Itálica.

Caminando por el país de los cátaros.

Sobre los cátaros existen multitud de preguntas, muchas de ellas sin respuesta. La causa hay que buscarla en la sistemática destrucción de todo lo referente a esta religión, por parte de la iglesia católica, tras acabar con los mismos a principios del siglo XIV. Aún así podemos decir que estaban en contra del Antiguo Testamento y evidentemente de la Iglesia Católica de Roma. Dado que esta última, para los cátaros, había perdido su esencia primitiva de la que hacían gala los primeros cristianos. En concreto en aspectos como la fe, la sencillez o el voto de pobreza.

El conocido cuadro sobre la expulsión de los cátaros de Carcassone

Lucharon también en contra de la religión católica en un aspecto esencial para ellos. En concreto el miedo a la muerte, en el cual se basaba gran parte de poder de la Iglesia. De ahí por ejemplo, las continúas peregrinaciones en pos de acercarse a las reliquias de los santos para conseguir el perdón eterno. Ellos no profesaban este miedo, en parte gracias a sus creencias en la dualidad. Para los cátaros existía un bien, que se hallaba en el alma, y un mal que se encontraba en el cuerpo, este era susceptible a ser dominado por  los demonios.  Al morir estos se liberaba el alma del cuerpo consiguiendo la paz eterna. De ahí que fuera habitual al enfermar dejarse morir tranquilamente al sujeto en cuestión.

Todo esto les llevó a vivir una vida austera, sin grandes necesidades, en convivencia con los suyos y en contacto con la naturaleza. En definitiva una vida destinada a hacer el bien a los demás de ahí que fueran conocidos como los hombres buenos. Os invito a conocer mejor a los cátaros en el siguiente enlace, los cátaros.

Donde vivieron los cátaros.

Se hace difícil de delimitar la expansión del catarismo, en parte, debido a la no existencia de un poder firme. Pero es conocida dicha expansión gracias al conocimiento de los reinos o condados que apoyaron la causa cátara.  En concreto en la más célebre de las batallas, la batalla de Muret.  Esta se llevó a cabo en 1213 durante el periodo conocido como la Cruzada Albigense, mandada a realizar por la Iglesia de Roma, y que contó con la ayuda del Rey de Francia y los cruzados cristianos. A favor de los cátaros lucharon la Corona de Aragón y  los condados de la Occitania, como por ejemplo Foix, Cominges o Tolosa entre otros.

Caminando por el país de los cátaros.
En la imagen se puede apreciar las grutas donde se escondían durante las persecuciones

Caminando por el país de los cátaros.

Después de esta introducción podemos ubicar mejor, el denominado en esta entrada, país de los cátaros. Así mismo dos puntos que serán muy importantes, uno como lugar de salida y el otro de llegada.

Santuario de Queralt.

Nos encontramos ante un santuario dedicado a la Virgen de Queralt, situado en una montaña a 1.200 metros en la localidad de Berga, provincia de Barcelona. Construido sobre las ruinas de un antiguo castillo de los señores de Berguedá, vasallos del Condado de Cerdeña. Ambos pertenecientes a la Corona de Aragón y por lo tanto protectora de los cátaros entre los siglos XII y XIII.

 Sobre la localidad de Berga, podemos decir que fue uno de los bastiones del catarismo en Cataluña. En concreto la familia Bretós, ya que uno de sus miembros, Arnau de Bretós, fue capturado en el exilio tras haber pasado por Montsegur. También quedó constancia en 1254, tras la caída en el sur de Francia del catarismo, de que Berga seguía reuniendo a los cátaros. En dicho año, 178 de ellos fueron acusados de herejes y expulsados del municipio.

Castillo de Montsegúr.

Situado sobre una colina de 1.207 en el departamento francés de L’Ariege. Conocido como uno de los últimos refugios de los cátaros en el sur de Francia, concretamente donde fueron asesinados y quemados más de 200 de ellos, tras soportar un asedio de más de diez meses, por parte de los cruzados cristianos.

Caminando por el país de los cátaros.

Estos dos puntos han dado origen al denominado Camino de los hombres buenos. Una magnifica travesía de cerca de 200 kilómetros que sirve para unirlos. Es de suponer que fue un camino muy concurrido entre los siglos XII y XIV.  Además usado como ruta de huida de los cátaros de estos condados catalanes hacia Francia y viceversa. En concreto hacia y desde el Condado de Foix, uno de los más fieles a la causa cátara.

Camino de los hombres buenos.

A partir de este momento no pretendo hacer una guía del recorrido, para eso podéis entrar en el siguiente enlace: Camí dels Bons Homes.  Sino que contaros mi experiencia personal con este camino, que realice hace un año y tras haber completado antes dos caminos de Santiago.

Sin duda este camino es un contacto con la naturaleza, y la historia de estos pequeños condados por los que un día vivieron los cátaros. El camino se puede hacer tranquilamente en ocho jornadas. Existen  alojamientos distribuidos en los finales de etapa, pero mi consejo es que los reservéis previamente. Es necesario recordar que es un camino de montaña, por lo que se debe hacer con una mínima preparación física, y provistos del material adecuado.

Caminando por el país de los cátaros.

Sobre la época del año recomendada, me gustaría proponeros dos. En primer lugar la primavera, en concreto entre los meses de mayo y junio, aunque se deberá tener cuidado en los puertos más altos del recorrido, donde puede haber nieve. Aunque sin duda es la época de mayor esplendor de la naturaleza, con el deshielo de la nieve y la explosión de colores de la montaña.

El segundo periodo seria el otoño, entre septiembre y octubre, donde solo se debe tener en cuentas las lluvias. Aquí también lo mejor vendrá del espectacular color de los bosques y de una costumbre muy arraigada en la zona, la recolección de setas, la cual convierte los pueblos por los que pasa el camino en continuo trasiego de personas, fiestas y exquisitos manjares culinarios.

Los pueblos del camino.

En este apartado solo atenderé a los principales, además en el tramo catalán del camino coinciden con los finales de etapa.

Gósol.

Final de la dura primera etapa, en ella podemos encontrar los restos de un antiguo castillo del siglo XI, que a buen seguro sirvió de cobijo a los cátaros. Además durante gran parte del final de este día podremos observar la imagen de la montaña más mítica del excursionismo en Cataluña, me refiero al Pedraforca. Es necesario también destacar la visita al museo de Picasso, que vivió un corto periodo de tiempo, en dicho municipio en el año 1906.

Bagá.

Precioso pueblo medieval, de los mejores conservados de la zona, y final de la segunda jornada. En este pueblo fundado en el siglo XIII encontraremos un museo dedicado al mundo de los cátaros, y por lo tanto de visita obligada en la ruta. Además podemos destacar la visita a la Iglesia de Sant Esteve construida en la transición del románico al gótico, y no debemos abandonar el pueblo sin visitar su plaza medieval.

Bellver de Cerdaña.

Último pueblo de entidad antes de traspasar la frontera. Su origen debemos buscarlo en el siglo X, aunque su época de mayor esplendor medieval corresponda a la llegada de Jaime I en el siglo XIII. A partir de ese momento se consolidó como uno de los pueblos frontera, que padecerá como tal, las vicisitudes de las guerras entre España y Francia a partir de finales de la Edad Media. No debemos irnos sin visitar la Iglesia de Santa María de Talló, convertida en santuario desde el siglo XIX.

Caminando por el país de los cátaros.
Ermita de Santa María de Talló

Los pueblos de la vertiente francesa.

Tras el traspaso de la frontera, los pueblos son más pequeños, pero a la vez más numerosos. En torno a los ríos de montaña se han ido sucediendo estas pequeñas poblaciones. Destacan por encima de todos Merens les Vals y Orgeix, ambos de origen medieval. Precisamente en el primero de ellos existen los restos de la Iglesia Románica más representativa del camino.

Caminando por el país de los cátaros.
Iglesia románica de Merens les Vals
Caminando por el país de los cátaros.
El pequeño pueblo de Orgeix.

Una cosa que me llamó poderosamente la atención como apasionado de la historia, fueron los monolitos de los caídos durante la Primera Guerra Mundial. Estos están presentes en todos y cada uno de los pequeños municipios que jalonan el recorrido.

Caminando por el país de los cátaros.
Monolito en Porta, el primer pueblo al llegar a Francia

 

Un camino de naturaleza.

Sin duda es lo más destacable de los ocho días de ruta. En concreto durante los tres primeros días de la misma, se atraviesa el espectacular Parque natural del Cadí- Moixero. En él existen puntos tan emblemáticos como el referido con anterioridad, Pico de Pedraforca. Pero también otros como el Coll de Pendis a más de 1.700 metros de altura, y  que sirve para cambiar de vertiente y llegar a la Cerdaña. A parte en el mismo existen varios refugios de montaña que hacen más llevadera la travesía.

El cuarto día toca el plato fuerte, traspasar los Pirineos, para llegar a Francia. Dicho paso se realiza a más de 2.500 metros en la denominada Portella Blanca, en la etapa más dura del camino.

Caminando por el país de los cátaros.
La Portella Blanca, ya estamos en Francia

Lo que nos espera tras la frontera también es espectacular, en especial l’Ariege francesa está plagada de ríos. No debemos olvidar que nos encontramos en una zona con origen cárstico, y por lo tanto repleta de cuevas y cañones. Pero no exenta de dificultad, ya que son numerosos los puertos de montaña que nos encontremos los últimos cuatro días de ruta.

La llegada al Castillo de Montsegur.

Sin duda el momento culminante de este camino de ocho días, es la llegada al Castillo de Montsegur, no me voy a extender mucho, ya que en este mismo blog hice referencia a ello. Tras llegar al pueblo, que aconsejo que se reserve incluso para comer, se acomete la última subida del recorrido.  De la visita al castillo solo me queda destacar la gran soledad que se trasmite en este lugar, desde la explanada donde fueron quemados los cátaros, hasta el interior del castillo. Es muy recomendable efectuar una visita a horas sin mucha afluencia, para conseguir conectar con esa sensación.

No quiero terminar sin subrayar, que existen muchas guías de este camino,  yo lo único que pretendo con esta entrada es animaros a todos a hacerlo. Resto a vuestra disposición en el apartado de comentarios, para cualquier pregunta sobre el mismo, que en medida de mis posibilidades estaré encantado de responder.

Puente la Reina, cruce de caminos en pos de Santiago de Compostela.

Al sur de la ciudad de Pamplona y en la ribera del rio Arga, encontramos el municipio de Puente la Reina. Este pasa por ser uno de los pueblos más concurridos del Camino de Santiago, el motivo  la unión de dos de los principales itinerarios para dirigirse hacia la meseta española. En primer lugar por el Camino Francés, por el cual llegaremos a Puente la Reina en tres días de camino desde Roncesvalles. Y en segundo término por el Camino Aragonés, que tardaremos el doble de días en concreto unos seis.

Por este motivo es una de las poblaciones mejor preparadas en cuanto a servicios,  para recibir tanto a los caminantes, como a los que opten por acudir por el simple placer de conocer un destino singular.

Historia de Puente la Reina.

Existen muestras de ocupación del valle de Valdizarbe, donde se sitúa Puente la Reina, desde finales de Neolítico. A pesar de ello habrá que esperar al siglo XI, para que se construya el puente románico, que sirva para el paso de los peregrinos sobre el rio Arga. A partir de ese momento comenzará a crecer el pueblo, es evidente que estamos ante la clásica localidad que surgió vinculada las peregrinaciones medievales.

En el año 1122 recibe del rey de Navarra y Aragón, Alfonso I, la denominación de fuero de Estella,  por la cual se constituían las leyes jurisdiccionales de la población. A partir de ese momento comienza su periodo de máximo esplendor medieval, entre la repoblación a base de francos y las continuas peregrinaciones de los siglos XII y XIII. Es precisamente durante este periodo donde afloraran sus principales monumentos.

Puente la Reina, cruce de caminos es pos de Santiago de Compostela.
Llegada al puente

Tras la Edad Media, con el declive en la peregrinaciones, se sucederán las guerras en las cueles Puente la Reina será testigo de excepción. Aunque no por ello ha sufrido, afortunadamente, grandes desperfectos. En el siglo XVI serán las guerras entre Castilla y Navarra, hasta el sometimiento de esta última. Posteriormente en el siglo XIX, está documentada su participación en las guerras carlistas, concretamente del bando de estos últimos.

Pero habrá que esperar al renacer del Camino de Santiago en las últimas décadas del siglo XX, para que la ciudad vuelva a mostrar todo su explendor. A partir de ese momento se convertirá en la actual villa refugio de los miles de peregrinos que recorren los caminos hacia Compostela, mostrando todo su esplendor medieval.

Que ver en Puente la Reina.

Es evidente que lo primero que hay que ver es el puente medieval del siglo XI, no en vano da nombre a la población. Aunque un consejo para los peregrinos, no se desesperen, está al final del pueblo en la salida del camino hacia Santiago. Se entra al mismo por una pequeña bóveda ojival, situada al final de la calle Mayor, y tras la cual nos dispondremos  atravesarlo. El puente se sostiene con siete arcos de medio punto sobre cinco pilares, tiene 110 metros de largo y 4 metros de anchura. Supuestamente recibe el sobrenombre de Reina, por haber sido mandado a construir por la esposa de algún rey. Aunque se duda entre Doña Mayor esposa de Sancho el Mayor, o por Doña Estefanía cónyuge de su sucesor García Sánchez III.

Puente la Reina, cruce de caminos es pos de Santiago de Compostela.

Iglesia del Crucifijo.

Aunque existan otras en el municipio esta es la más recomendable de visitar. Situada justo frente al albergue municipal de peregrinos y erigida sobre el siglo XII, recibe su nombre de un crucifijo de estilo gótico germánico en forma de “Y”, por cierto no muy habitual. Una de sus curiosidades reside en que fue sede de la Orden hospitalaria de Malta, estos se instalaron en el reino de Navarra a partir de año 1120, para servir de protección a los peregrinos.

Puente la Reina, cruce de caminos es pos de Santiago de Compostela.

Iglesia de Santa María de Eunate.

Lugar imprescindible de visitar en esta zona. Sin duda uno de los símbolos del Camino de Santiago. Aunque los peregrinos tendrán que tener en cuenta lo siguiente. En primer lugar los que procedan del camino aragonés lo tendrán mejor, no en vano pasa por la puerta, y lo encontraran unos seis kilómetros antes de llegar a Puente la Reina.  Los que vengan por el camino francés se tendrán que desviar en la localidad de Obanos, desde donde tendrán que sumar a la etapa unos cuatro kilómetros más para poderla ver. Aunque me repita, vale la pena.

Puente la Reina, cruce de caminos es pos de Santiago de Compostela.

Se trata de una ermita románica única de planta octogonal, rodeada de 33 arcos de medio punto. Sin duda aquí reside gran parte de su misterio. Fue levantada  a partir del año 1170 como confluencia de los dos caminos.

Sobre sus misterios se han escrito y se escriben cientos de historias, desde sus piedras grabadas con extraños símbolos o signos, o si fue o no fue la morada de los caballeros templarios. Lo cierto es que es un lugar apartado de todo, donde por experiencia personal se respira como en pocos lugares, paz y tranquilidad.

Por último hay que tener en cuenta que a partir de 2017, sus vistas son guiadas o por libre, y los precios varían desde 1€.

Castillos medievales de frontera, viviendo en tierra de nadie

Castillos medievales de frontera

Los castillos de frontera se convertirán  partir del siglo X, en una nueva forma de vida para muchos territorios al norte del rio Ebro. Las antiguas ciudades romanas ya habían sido abandonadas en la recta final del Imperio Romano. De ahí que la ruralización se convirtió con la llegada de los visigodos en un hecho constatado. Estos últimos buscaron el cobijo de las villas romanas que habían proliferado en las postrimerías del Imperio, para comenzar la vida rural en pequeñas aldeas alrededor de las primeras iglesias paleocristianas. A partir de ese punto, una serie de acontecimientos propiciaran esta nueva forma de vida en los castillos medievales.

Castillos medievales de frontera
Patio de armas del Castillo de Loarre

La conquista musulmana de la Península Ibérica.

Los visigodos, a pesar de asentarse en toda la Península Ibérica, no consiguieron llevar a cabo un poder fuerte, ya que sin ir más lejos a principios del siglo VIII se hallaban sumidos en continuas luchas dinásticas. Este hecho les llevó a quedar  expensas de otros imperios mejor coordinados tanto políticamente como socialmente.

En concreto el Califato Omeya tomará las riendas de la conquista ibérica por parte del Islam. Un poder religioso y militar  surgido escasamente un siglo antes, que ya había conquistado prácticamente todo Oriente Próximo, el Norte de África y se disponía a entrar en Europa. La puerta elegida el sur de la península Ibérica, donde la mítica derrota en la Batalla de Guadalete en el año 711, ponía el pistoletazo de salida a la conquista de la Hispania visigoda.

Dicha conquista duro aproximadamente 15 años, tras los cuales los últimos reductos visigodos se refugian al norte de la Cordillera Cantábrica.

La Batalla de Poitiers

Aunque los musulmanes no se detendrán tras la conquista, ya que su propósito era  llevar el islam a todos los rincones de Europa. Pero fueron frenados  por las tropas del franco Carlos Martel, esta mítica  batalla de Poitiers está escasamente documentada por lo tanto no se sabe a ciencia cierta cuando tuvo lugar. No obstante supuso el fin de la expansión por Europa de los musulmanes. De esta manera Carlos Martel se convertirá en el defensor del cristianismo en occidente, y además los francos se consagraran como el reino cristiano más importante de Europa.

Óleo del siglo XIX de la mítica Batalla de Poitiers

Carlomagno y la Marca Hispánica.

Carlomagno se convirtió en rey franco en el año 768 y en emperador carolingio en el año 800. Será el impulsor de la denominada Marca Hispánica. Esta se convertirá en el territorio fronterizo referido en el titulo. Ni más ni menos que un colchón entre los musulmanes de la península y  su recién estrenado Imperio Carolingio.

La marca Hispánica fue un amplio territorio en tierra de nadie. Desde un principio Carlomagno compaginará dirigentes francos y autóctonos, en definitiva no busco una vinculación directa, sino una zona en la que no fuera fácil de controlar por nadie. Además podemos decir que sus fronteras fueron muy imprecisas, ya que existían poblaciones con mayoría musulmana junto a otras de dominio cristiano. En conclusión este será el germen de una nueva forma de vida, y más tras la pérdida de poder del Imperio Carolingio, que deja en manos de los nobles el control del territorio. De ahí que los castillos broten en toda Europa, pero con especial hincapié a ambos lados del Pirineo.

La Marca Hispánica en el año 806

A pesar de los espectaculares castillos que jalonan este territorio, como el magnífico Castillo de Loarre. Permitirme que ponga como ejemplo uno especialmente significativo para mí. Ya que desde pequeño he tenido la oportunidad de pisar sus ruinas, y desde 1997 y tras una magnifica reconstrucción  se ha convertido en uno de los mejores espacios museísticos en torno a los Castillos de Frontera.

Castillo de La Pobla de Claramunt.

Para encontrar el origen de este castillo debemos acudir al relato previo. En un primer lugar hay que atender a la creación del Condado de Barcelona. Esta sucedió en el año 801 tras la conquista franca de la ciudad de Barcelona por parte de uno de los hijos de Carlomagno. En concreto Ludovico Pio, en dicha época rey de Aquitania y futuro emperador Carolingio

Tras dicha conquista se pondrá en marcha el verdadero germen de los castillos medievales. Indiscutiblemente el nacimiento del feudalismo como nuevo sistema político y social generará esta nueva forma de vida. Dicho brevemente, nacieron señores y vasallos, los primeros ofrecen protección, y los segundos obediencia y servicio militar a cambio de una porción de terreno para ganarse el sustento.

Típica escena en un castillo medieval del siglo XIV

De esta manera, los vasallos que se irán convirtiendo en pequeños señores feudales, empezando la construcción por doquier de castillos. Los lugares elegidos no son fruto de la casualidad, en cada pequeña colina o montaña aparecía uno de ellos, evidentemente junto a las murallas, el mejor sistema defensivo contra los ataques musulmanes en esta tierra de nadie. Así será como quede documentada la primera ocupación del Castillo de Claramunt, en el año 978, por el correspondiente señor de Claramunt, en este caso vasallo del Conde de Barcelona.

Vivir en un castillo de frontera.

Estos castillos se convirtieron en el centro de la vida medieval. Dentro de sus murallas no solo vivía el señor feudal. Sino que también vivía parte del clero, los sirvientes, o las principales personalidades de pueblo. Además se realizaban algunas de las principales actividades como el mercado e incluso la agricultura. Evidentemente todas ellas buscando la protección.

Castillos medievales de frontera

Para ello los castillos se construyeron con una serie de elementos comunes. En concreto nuestro protagonista se construyó en la parte más alta de una montaña de 461 metros que domina la parte sur de la Conca de Ódena. Desde dicha posición se controlaba un vasto territorio, que aparte de la nombrada Conca de Ódena, hacia lo mismo con los accesos a la circundante del Penedés. Todo el que se dirigiera desde el norte o desde el centro del Condado de Barcelona, hacia el sur o centro de la Península Ibérica  quedaba dentro del radio de acción de los señores de Claramunt.

Castillos medievales de frontera

Para tal menester se construyó una muralla perimetral que rodeaba todas las dependencias del castillo. Dicha muralla contaba con siete torres defensivas, cinco de ellas semicirculares en la que se apostaban los vigilantes y controlaban los accesos al castillo. Mientras las otras dos de forma cuadrangular se ocupaban de controlar la visión del vasto territorio. Una de ellas pudo servir de improvisada cárcel. En cambio la más alta, debía superar los 20 metros, servía como recinto para el tradicional homenaje feudal, y estaba destinada a ser el último lugar por conquistar del castillo y refugio del señor y sus principales colaboradores.

La religión en los Castillos medievales.

Era sin duda uno de los aspectos más destacados. En definitiva todo se circunscribía a la lucha contra el infiel. Fue la época en la cual el clero empezó a tomar riendas del control de la nobleza, o según se mire a colocarse a su lado, evidentemente ambas se retroalimentaban.

Por lo cual todo castillo medieval tenía que tener su iglesia. En el caso del Castillo de Claramunt, se construyó la Iglesia de Santa María, que a finales del siglo X se convirtió en la primera del municipio. En concreto en forma de planta basilical y en estilo románico, además constaba de tres naves separadas por pilares. Hoy día todavía se conserva el ábside.

Castillos medievales de frontera

Unos siglos después concretamente a principios del siglo XIV, se construyó un pequeña capilla al lado en honor a Santa Margarita. Con gran probabilidad, debía ser de uso privativo de los nuevos señores feudales, que se hicieron con los derechos del castillo en el año 1306. Me estoy refiriendo a los señores de Cardona, que se convertirán en una de las familias más importantes de la Corona de Aragón a partir de dicho siglo XIV.

Otras dependencias del castillo.

A parte de las nombradas anteriormente, otra serie de estancias completaban el castillo. Sin ir más lejos, en la parte más alta una gran terraza, alrededor de la cual  se distribuían las estancias donde residían los nobles, así como las cocinas y salas particulares.

Castillos medievales de frontera

En la planta inferior destacaban varios elementos, como una plaza de armas, donde los nobles reunían a sus soldados y caballeros, antes de acudir a los combates. Así mismo en el Castillo de Claramunt una sala de 126 m2 era utilizada como cuadra, carpintería, herrería e incluso como recinto para guardar el vino. También contaban con cisternas  de agua para el abastecimiento en caso de asedio de la plaza. Hoy día, ambos recintos se han  convertido en salas de exposiciones.

La visita al Castillo de Claramunt.

Como ya he comentado se ha convertido en un museo que nos acerca a la vida en los castillos de frontera. Su acceso solo se realiza a pie, por un camino de unos 800 metros. Aunque es una dura subida, es completamente accesible a cualquier persona, incluso discapacitadas gracias al magnífico acondicionamiento que se efectuó en su camino de acceso.

Por último dos consejos: en primer lugar los conciertos veraniegos de música folk que se llevan a cabo en el patio principal, cada tercer fin de semana de julio. Hecha esta salvedad, os dejo la web municipal donde encontrareis toda la información sobre las visitas al Castillo de Claramunt. Sin duda uno de los mejores ejemplos de los Castillos de frontera medievales.