Silvia Marín, restauradora del CRBMC, nos revela el método que se usará para restaurar la Naveta des Tudons.

A mediados del pasado mes de marzo, las noticias sobre las pintadas en la Naveta des Tudons inundaban los periódicos digitales de nuestro país. Para estupor de todos los amantes de la historia y la arqueología, dicha construcción, erigida por los habitantes de la Cultura Talayótica, amanecía con decenas de grafitis sobre sus piedras que cuentan con alrededor de tres mil años de historia.

Para contarnos sus impresiones sobre el monumento y en especial para conocer cómo será su proceso de restauración, hoy en Caminado por la Historia contamos con la presencia de Silvia Marín, arqueóloga y conservadora-restauradora, profesora de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Catalunya.

  1. En primer lugar, Silvia, muchas gracias por acompañarnos. Para comenzar nos gustaría conocer tu impresión sobre la Cultura Talayótica, ¿la conocías con anterioridad?o por el contrario, ¿es la primera vez que te encuentras ante el reto de restaurar uno de sus magníficos restos arqueológicos?

Hola José Mari, muchas gracias a ti por entrevistarme. Pues es la primera vez que tengo la suerte de trabajar en un monumento talayótico, lástima que haya sido en estas circunstancias, como bien sabes, por causas vandálicas. La verdad es que la cultura talayótica es increíble, hay que ver los restos in situ porque son muy monumentales, no te los imaginas tan grandes y tan complejos hasta que los visitas. De verdad que no valoramos suficientemente el tesoro patrimonial que tenemos en las islas y es realmente increíble.

Talatí de Dalt (Menorca)
Talatí de Dalt (Menorca)
  1. ¿Dónde reside la importancia de la Naveta des Tudons, dentro del contexto de la prehistoria reciente de las culturas mediterráneas?

Pues La Naveta des Tudons forma parte del excepcional conjunto monumental prehistórico de Menorca, de hecho, está considerada la construcción más importante de la Prehistoria balear y el edificio completo conservado más antiguo de toda Europa. Además, este tipo de navetas existen sólo en Menorca, son algo único en el mundo. Por otro lado, su construcción de dos pisos, su técnica ciclópea monumental… la hacen excepcional porque estamos hablando de una construcción prehistórica muy avanzada. Y además, la naveta aportó mucha información histórica ya que en su interior se hallaron restos de más de cien inhumaciones junto a su ajuar funerario, que incluía brazaletes de bronce, botones de hueso, armas, vasos cerámicos, estuches de cuero en los que se guardaba cabello… mucha información ritual funeraria. Además, hay que añadir que normalmente encontrar material orgánico tan antiguo y en buen estado de conservación es muy difícil y para los conservadores-restauradores no deja de ser un hallazgo realmente excepcional.

  1. Sabemos que no viajas sola, preséntanos un poco a tu compañero Aleix Barberà.

Pues Aleix Barberà es un muy buen restaurador, especialista en piedra, escultura y pintura mural. Trabaja tanto en la restauración propiamente dicha como en la restauración virtual y la virtualización del patrimonio en diversas instituciones, como por ejemplo en “Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya”. Además, compartimos una misma línea metodológica, que eso es lo más importante cuando trabajas en equipo, así que es genial trabajar juntos siempre que podemos.

  1. ¿Cuáles son los motivos de la elección de Silvia Marín y Aleix Barberà, para restaurar la Naveta delsTudons?

Pues el consejo insular fue advertido de las pintadas en La Naveta y, a falta de un técnico de conservación en la isla, pidieron asesoramiento al Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya. El CRBMC nos envió a nosotros porque aplicamos una metodología muy respetuosa para la limpieza de obra patrimonial y a la vez muy eficaz. Esa metodología ha sido creada por el Dr. Richard Wolbers de la Universidad de Delaware (USA) y significa realmente un antes y un después en el mundo de la restauración. De hecho, el Dr. Wolbers ha estado en Barcelona 10 días impartiendo tres workshops justo hace un mes.

  1. Como nos comentas, hace unas semanas pasó por Cataluña uno de los mayores expertos mundiales en restauración, ¿nos puedes presentar al personaje y hablarnos un poco sobre sus revolucionarios métodos?

El Dr. Richard Wolbers es un magnífico profesor y uno de los restauradores más importantes del mundo, si no el más importante. Su metodología de limpieza ha cambiado totalmente la forma de intervenir una obra de arte. Su aproximación siempre es más ecológica y segura, reduciendo totalmente los riesgos para la obra, es decir, que se trabaja controlando la humectación, el pH y la conductividad tanto de la solución como de la superficie patrimonial. Todo eso hace muy controlable todo el proceso. Además, se trabaja para no dejar residuos en la obra y también para reducir riesgos para el restaurador (tratamientos no tóxicos). Por ponerte un ejemplo, para eliminar una pintura de aerosol normalmente trabajaríamos con disolventes, ¿verdad? Pues con el método Wolbers podrías eliminarlo, como ha sido el caso, con una solución acuosa, eso sí, ajustando el pH y añadiendo un quelante (un secuestrante de iones metálicos en concentraciones ínfimas). Ese pH, además de hacer más solubles algunos elementos (como por ejemplo la pintura de aerosol), también ayuda a que no se disuelvan otros elementos, como por ejemplo la piedra. De esa manera, podemos eliminar el aerosol sin afectar a la piedra.

  1. Nos puedes contar de forma entendible para los no iniciados en el tema de la restauración, ¿Cuál es el método elegido para devolver a la Naveta a su estado más fidedigno?

Pues el problema de las pintadas con aerosol suele ser que penetran mucho en la piedra y por eso son tan difíciles de eliminar. Además, en este caso, ha sido más complicado aún porque la superficie de la piedra está casi toda cubierta por líquenes y estos organismos han atrapado la pintura en su interior. Después de algunas pruebas, se ha optado por una solución acuosa de pH ligeramente básico, que proteja la piedra calcárea del monumento, a la que hemos añadido un quelante para ayudar a la remoción de la pintura negra y para aligerar los líquenes, que dificultaban todo el proceso.

Silvia Marín en Hatta (Golfo Pérsico)
  1. ¿Cuánto tiempo tardaremos en ver restaurada la Naveta des Tudons?

Pues esto depende ahora del consejo insular o del gobierno de Menorca, porque tras nuestro informe se va a realizar un concurso público para elegir a la empresa que realizará la restauración completa. Supongo que en breve (unos pocos meses) ya estará completamente libre de los grafitis que han distorsionado su lectura histórica.

Muchas gracias Silvia Marín, permaneceremos atentos en las próximas semanas para ver el proceso de restauración de tan emblemática construcción.

Imagen de portada de Sergi García para el periodico Menorca.info

Algunos de los mejores ejemplos del Megalitismo en Península Ibérica.

La propia palabra que proviene del griego nos define lo que vamos a hablar; mega (grande) y lithos (piedra). Es decir todas las construcciones arquitectónicas que utilicen grandes bloques de piedras las podemos encasillar aquí, desde las pirámides egipcias o mayas, a los recintos ciclópeos de la cultura micénica. Pero hoy día, este vocablo se acota  a la más antigua arquitectura monumental aparecida durante la prehistoria.

Además podemos añadir, que si pesar de que los primeros estudios señalaban un origen mediterráneo de dichas construcciones, en las grandes culturas egipcias o griegas. Hoy día gracias a las nuevas dataciones de C14, se conoce que tuvieron su origen en la Europa Occidental, donde hallamos un protagonismo especial de la Península Ibérica.

Sus constructores.

Para conocerlos un poco mejor debemos trasladarnos al final de Epipaleolítico o el Mesolítico peninsular, y conocer como estas construcciones es el paso definitivo hacia el Neolítico. Si atendemos a las dataciones de C14, actualmente las más antiguas de la Península pertenecen a la fachada Atlántica de Portugal, donde llegan incluso a los 4.700 años aC. Es decir a las postrimerías de la cultura de los concheros portugueses.

Si la llegada del Neolítico lleva consigo la sedentarización como una de sus principales características, el Megalitismo es el resto arqueológico que mejor la representa. El esfuerzo, el tiempo y el trabajo,  sin olvidar la complejidad técnica de estas construcciones, son el mayor síntoma de que los primeros hombres y mujeres que practicaron la agricultura y la ganadería, no pensaban moverse del sitio. Además de ser un verdadero símbolo de marcador territorial, por el cual dejaban bien claro que aquellas tierras pertenecían a alguien, para explotaras económicamente al servicio de la comunidad.

Pero el Megalitismo no nos transmite solo la sedentarización, sino que podemos deducir de su construcción aspectos como las primeras diferencias sociales. Dichas construcciones es difícil llevarlas a cabo si no existe, desde quien las proyecte, a quien estructure el trabajo, que a veces incluía el desplazamiento de piedras que pasaban varias toneladas, a cientos de kilómetros de distancia. De la misma forma, que algunos autores como el Robert Chapman, ven en las primeras construcciones de tumbas megalíticas un premio a los dirigentes y fundadores de estas nuevas comunidades neolíticas.

Otro aspecto interesante es su utilidad, ya que las diferentes tipologías de construcciones que veremos a continuación llevan consigo un aspecto eminentemente religioso. Desde lugares de culto, a lugares de reunión de la comunidad y especialmente un sitio para enterrar  a sus muertos. Con el Megalitismo nace por primera vez el concepto necrópolis, este lleva consigo una clara separación del mundo de los vivos al de los muertos. Su utilización nos demuestra de nuevo su clara determinación de sedentarización, en definitiva fueron reutilizados durante miles de años, incluso hasta la llegada de las comunidades metalúrgicas.

Distribución por la Península ibérica y sus principales ejemplos.

Sin más dilación pasaremos a conocer algunos ejemplos que nos ayudaran a conocer mejor estas construcciones megalíticas de la Península Ibérica.  No sin antes hacer un par de incisos; el primero de ellos es apreciar que la mayoría de estas construcciones son periféricas, es decir en el interior de la península se han encontrado muy pocas de ellas. Además las halladas principalmente en la meseta norte, desde Salamanca hasta Burgos se suelen asignar algún tipo de conexión con las portuguesas o las del Cantábrico.  Un segundo aspecto importante es el uso esencialmente funerario de las dichas construcciones en la Península Ibérica, con contadas excepciones en Portugal y Cataluña de mehires y crómlechs.

Portugal.

Sin duda uno de los espacios geográficos más interesantes para conocer el Megalitismo Ibérico. Destacar que en su fachada Atlántica de norte a sur se han localizado miles de estas construcciones, desde simples menhires a complejas cámaras funerarias. A pesar de poder encontrarlas por todo el país, dos regiones se llevan la palma; El Alentejo y el Algarve. Recordar como ha quedado señalado que son las más antiguas de la Península Ibérica, con más de 6.700 años de historia. De todas ellas por su singularidad os presento estas dos, y os invito a conocer esta página web: portugalnummapa

Crómlech de los Almendros.

Para localizarlo nos dirigiremos al centro del país luso, a mitad de camino entre las ciudades de Badajoz y Lisboa. Allí encontraremos una de las construcciones más originales de la Península. Se trata de un gran círculo de menhires, de los cuales todavía se pueden observar cerca de un centenar de ellos.

Tras ser descubierto en los años 60 del siglo XX, sus dataciones  han revelado que es muy anterior a la construcción del célebre Stonehenge. Algunos se aventuran a confirmar que se inició en el 6.000 aC., para ser completado con la llegada del Megalitismo en el V milenio aC.  Lo cierto es que parece ser un templo dado que hasta el mismo llegaba un camino de tierra, sin duda podía ser un lugar de peregrinaje o de reunión de la comunidad. Es más complicado entrar en las interpretaciones sobre su posible significación astronómica, pero se hace evidente su orientación con el astro rey.

Anta de Zambujeiro.

No debemos caminar mucho para conocer la siguiente de estas construcciones. A escasos 10 km encontramos uno de los dólmenes  más importantes de la Península ibérica, destacar que “anta”, es el nombre portugués de este tipo de construcciones megalíticas.

Fue construido aproximadamente en el año 3.000 aC. Sus enormes dimensiones, hasta 6 m. de altura interior,  lo llevan a un lugar de privilegio para conocer este tipo de construcciones en la Península. En su interior una sala que sirve como cámara funeraria cubierta por grandes losas, que son sujetadas por siete grandes piedras verticales. Para llegar a la misma existía un pasillo corredor de 15 m. también cubierto especialmente en su último tramo.

Resaltar que la utilización de estos espacios no era  para una época restringida. Sino que los depósitos de fallecidos se hacían en algunos casos a lo largo de miles de años, para colocar a los últimos individuos se arrinconaban los restos más antiguos junto a sus pertenencias. Además significar que en dichos lugares se llevaban cabo ritos de despedida de los difuntos, esto se deduce del encuentro de fuego u ocre en dichas estancias.

Galicia y Cornisa Cantábrica.

En todo el norte peninsular, desde Galicia hasta Navarra,  se han localizado gran cantidad de estas construcciones, especialmente con funciones funerarias. Destacar además la significativa cantidad de ellas con grabados y señales que no dejan de incidir en el tema de la territorialidad.

Las más antiguas pertenecen aproximadamente al año 4.300 aC., es decir unos siglos posteriores al inicio en Portugal de estas construcciones, pero con gran similitud con estas últimas.

Dolmen de Dombate.

Para encontrar la construcción más significativa de esta zona, debemos acudir a la localidad coruñesa de Cabaña de Bergantiños, situada a unos 60 km de la capital. Se trata de un dolmen muy similar al descrito de Zambujerio, pero de más reducidas dimensiones. Su altura era de aproximadamente 1,80 m. y curiosamente su cubierta estaba sostenida por siete grandes piedras. Es complicado precisar si este número significaba algo para los habitantes del neolítico, pero dicha cantidad se ha encontrado en varios aparte de Dombate y el anteriormente descrito.

Su estudio nos ha revelado aspectos interesantes, como por ejemplo el tema de los grabados ya que muchas de las losas contaban con este tipo de ornamentación. Por otro lado, los curiosos intervalos de utilización del mismo, ya que si su primera construcción se remonta al año 3.800 aC. Mil años después se completaba con el acceso a través del pasillo corredor y una gran losa que servía como puerta. Destacar por último que durante la cultura del Vaso Campaniforme, es decir alrededor del año 2.000 aC., su utilización era plena, para abandonarse progresivamente tras la desaparición de dicha cultura.

Andalucía.

Según estudios recientes se han catalogado más de 1500 construcciones megalíticas en la comunidad andaluza. Curiosamente la mayor concentración se encuentra en ambos extremos, las provincias del Almería, Granada y Huelva, pero el más espectacular de todos y que sirve de portada de este artículo la hallamos en la provincia de Málaga.

Conjunto arqueológico Dólmenes de Antequera.

Denominación adoptada en el año 2016, tras ser declarados Patrimonio de la Humanidad. Se trata de una zona museizada en los alrededores de la ciudad malagueña de Antequera. Concretamente se trata de una serie de yacimientos que van desde el Neolítico, sus dataciones más antiguas nos reportan al año 4.500 aC., a las diversas etapas de la prehistoria reciente.  Los más importantes son los siguientes.

Dolmen de Menga.

Sin duda para los expertos del tema una de los más impresionantes y peculiares  construcciones megalíticas de toda Europa. Su construcción se llevó a cabo hace unos 5.700 años. Se trata de un enorme sepulcro de corredor, que contiene algún de las soluciones constructivas más interesantes de Europa, sobre la cual se siguen desatando diversas conjeturas.

Se halla distribuida en tres partes, un atrio que actúa a modo de recibidor y que algunos lo catalogan como una parte más del corredor que da acceso a la gran cámara funeraria. De ella llama la atención varios aspectos, como por ejemplo los tres pilares centrales y alineados, que son únicos en el mundo megalítico, y que sustentan las enormes losas de la cubierta con un peso aproximado de 120 toneladas, hecho que nos revela la enorme cantidad de personas que debieron trabajar en su construcción.

Otros aspectos interesantes son un pozo muerto en el interior, con una profundidad de cerca de 20 m. que se desconoce su utilidad, o bien la incógnita de su orientación al contrario de la salida del sol.

Dolmen de Viera.

Más pequeño que el anterior y descubierto por los hermanos Viera a principios del siglo XX. Es también un sepulcro de corredor, aunque de unas dimensiones más reducidas que el Dolmen de Menga, al contrario que este último su orientación respecto al sol,  sí que es la habitual en este tipo de construcciones. Es decir durante los equinoccios de primavera y otoño el sol entra hasta el fondo de la cámara funerario. Su construcción fue posterior a las de su compañero y por lo tanto se especula que pudo ser por una comunidad con diferentes costumbres religiosas.

Dolmen de El Romeral.

En este caso nos encontramos ante un nuevo sepulcro de corredor, que se haya situado a unos dos kilómetros de los anteriores. Descubierto por los mismos hermosos Viera a principios del siglo XX. Entre sus peculiaridades destaca la doble cámara funeraria y su orientación hacia la cercana sierra del Torcal. Este hecho vuelve a generar las especulaciones de diferentes motivos religiosos a la hora de construir estos depósitos funerarios. Destacar por último que su datación dio como resultado que fue el último de los tres en ser construido, llegando incluso a especularse que sus promotores pertenecían a las primeras culturas metalúrgicas.

Cataluña.

En la zona de Cataluña encontramos un aspecto geográfico que ha llamando la atención, se trata de la línea fronteriza del río Llobregat, por alguna circunstancia que desconocemos no existe prácticamente ninguna representación al sur de dicho río. Por otro lado algunos restos hallados de los que describiremos a continuación han proporcionado la información de contactos transpirenaicos culturales.

Conjunto megalítico de Rosas.

Situada al norte de la provincia de Girona y junto al mar encontramos esta frecuentada ciudad costera. Junto a ella, sobre la montaña que domina la bahía, un espectacular recorrido a pie de escasa dificultad nos lleva a conocer diferentes construcciones megalíticas, entre ellas dólmenes, menhires y cistas funerarias.

De todos ellos es el más importante en cuanto a tamaño y conservación, es el Dolmen de la Creu d’en Cobertella, además constatar que es el mayor de toda Cataluña.  Este sepulcro corredor datado aproximadamente en el año 3.000 aC., tiene unas dimensiones interiores de 5 m. de largo y más de 2 m. de altura. Su cubierta es una gran losa de más de 4 toneladas.

Como novedad resaltar que existen dos menhires, (menhires de la Casa Cremada) de una altura aproximada de 2,40 m. Como ha quedado dicho este tipo de construcciones megalíticas, por cierto las más sencillas, no son muy habituales dentro de la península.

Yacimiento arqueológico de Reguers de Seró.

Dejamos para el final uno de los conjuntos posiblemente más desconocidos, pero sin duda más curiosos de la Península. Descubierto en 2007 mientras se realizaban las obras de construcción de una canal de regadío. Destacar que una de las máquinas que trabajaban en ella topó con unas grandes losas de piedra.

Tras las diferentes investigaciones arqueológicas se consideró que su última utilidad fue como una gran cista funeraria del III milenio aC., utilizada por lo tanto por las denominadas culturas campaniformes. Pero lo que más llamó la atención fueron las decoraciones grabadas que tenían los monolitos, tras diversas investigaciones se encontró que había sido reutilizadas. Así se dictaminó que su primera utilidad fue como dos grandes estelas, la mayor de ellas de más de 5 m. de altura. Posiblemente fueron un gran marcador territorial, pero lo que resulta más curioso es su vinculación con otras de más cercanas del prepirineo catalán, y con otras situadas al otro lado de los Pirineos. Sin duda es un síntoma de algún tipo de contacto cultural o incluso religioso.

Hoy día las estelas se pueden observar en el museo “Seró espai Trasmissor” situado en las cercanías del municipio leridano de Artesa de Segre. Además dirigido por un gran amigo y mejor profesional, Xavi Bermúdez. Su visita no os dejará indiferentes, os invito a conocerlo mejor en su página web: museucn

Cualquier lista de este tipo está sujeta a diferentes interpretaciones, a buen seguro querréis aportar alguno más, os invito a ello en apartado de comentarios.

Hoy os invitamos a leer este articulo muy relacionado con el tema:

El Neolítico, el porqué del mayor cambio en la historia de la Humanidad.

Más info:

Prehistoria reciente de la Península Ibérica, Coor. Mario Menéndez, Ed. Uned, 2013

Imágenes: commons.wikimedia

Imagen de portada: javierperezgonzalez

Caminando por el muro de Adriano.

El muro de Adriano es una de las construcciones defensivas más importantes de Europa. En su época de construcción en el siglo II, contaba con una longitud de 135 km con los cuales unía el Mar del Norte y el Océano Atlántico, cortando prácticamente por la mitad la mayor de las Islas Británicas. Hoy día sus restos se han convertido en uno de los lugares más visitados de Inglaterra, además de un reclamo para los excursionistas que deciden unir a pie sus dos extremos.

Publio Elio Adriano (117-138).

Conocido como Adriano se convertirá en emperador de Roma tras suceder en extrañas circunstancias a Trajano. Las cuales os invito a conocer un poco mejor en este artículo:  sobre la muerte de Trajano.

Otro de los asuntos a resolver por la historiografía es el lugar de nacimiento de nuestro personaje, ya que a ciencia cierta se desconoce si nació en Itálica o bien en la propia Roma. A pesar de lo cual siempre se le ha asignado como el segundo emperador hispano, tras el malogrado Trajano. Este último asumió la tutela del joven Adriano, que a la edad de 10 años se quedó huérfano de padre. A los 14 años llegó a Roma, donde los años siguientes comenzó un rápido ascenso en su “Cursus Honorum”. En el año 108 ya era cónsul, y poco antes de su polémica designación como emperador se hallaba como legado de las legiones en Siria.

Busto de Adriano
Busto de Adriano

A grandes rasgos la figura de Adriano, emperador a la edad de 41 años, es muy diferente a la de sus antecesores. Las fuentes hablan de él como un gran político, un militar metódico, aunque con escasa ambición o prudencia, según se mire. Pero sobre todo destacan su gran nivel cultural y religioso, en toda su acción de gobierno se observa su pasión por la cultura helenística y su profunda religión hacía el culto de Roma.

Dicho gobierno del Imperio romano fue destinado al pacifismo, dejando de lado las conquistas pero con una enorme preocupación por la defensa de los territorios adquiridos por sus antecesores. Además se convertirá en un emperador viajero, poco permaneció en Roma, ya que viajó por todas las provincias para conocer los problemas reales de tan vasto imperio. Cuando era la hora de descansar, lejos de volver a la caótica Roma, se dirigía a su villa en Tívoli situada en las afueras de la capital del Imperio.

Contexto histórico.

Desde que Julio Cesar llegara a la isla en el año 55 aC., el proceso de conquista de la Britania romana estuvo salpicado de grandes enfrentamientos, ya que el año siguiente comenzaron los tributos a Roma y con ellos las rebeliones. La invasión más importante tuvo lugar durante el mandato del emperador Claudio en el año 40 de nuestra era, y tras ella llegaron las revueltas más significativas como la de la reina celta Boudica en el año 61. Tanto el control de esta rebelión como el mandato del gobernador Agrícola (78-85), están atestiguados como de gran violencia, acarreando el exterminio de diversas tribus locales. La última gran rebelión antes de la llegada al poder de Adriano sucedió en el año 115 con el saqueo y destrucción de la ciudad romana de York.

Cuatro años después de llegar al poder Adriano se dispuso a conmemorar en Roma, la fundación de la capital imperial. Las celebraciones se llevaban a cabo en el denominado “Pomerium”, el verdadero centro fundacional de Roma, solo lo que hubiera en el interior de este recinto era Roma, el resto se consideraban territorios de Roma. En el existía una ley no escrita que decía; que solos los que agrandaran el Imperio tenían derecho a agrandar el “Pomerium”. Adriano lo reformó, pero no lo amplio, es decir la decisión estaba tomada. El Imperio romano se había convertido en un espacio demasiado grande para su control total, ahora era el momento de ponerle un límite.

En el año 122, Adriano llega a la provincia de Britania, tras lo cual se acercó al centro de la isla para visitar algunos de los cuarteles romanos de la zona, con la tarea de encomendarles la protección del Imperio. Para ello lo mejor forma seria construir un muro, que marcara definitivamente las posiciones separadas entre los romanos y las tribus indígenas.

Os invito a leer el artículo: sobre la reina Boudica

La construcción del muro de Adriano.

El lugar elegido para la construcción del muro era la franja más estrecha de la isla,  es decir uniendo la desembocadura del rio Tyne, con el estuario de Solway. Según algunos fue proyectado por el propio Adriano, lo que proporcionaría algunos extraños fallos de diseño.

El primer muro que se construyó seguía unas férreas medidas, que no tenían en cuanta algo tan evidente como los diferentes desniveles del terreno. Se especula con la posibilidad de que los ingenieros no quisieron cambiar el diseño, por temor a las represalias del emperador. La estructura consistía en un muro de 4,6 m de altura por 3 m de ancho, dada la dificultad de hacerlo todo en piedra se diseño partes del mismo hechos con muros de tierra y césped, estos debían medir 6 m de altura. Cada milla debía construirse una puerta con un puesto de vigilancia, y entre cada una de ellas un pequeña torreta. El principal problema fue que algunos de estos puestos de vigilancia y puertas quedaron en lugares de difícil acceso para los caminos, por lo tanto inútiles.

El plan no se ejecutó por completo, o más bien debió haber un cambio de modelo constructivo. A partir de ese momento se comienza la construcción de diferentes fuertes en el lado sur del muro, junto a ellos tres grandes puertas que debían comunicar ambos territorios. Estos cambios han abierto un debate sobre la utilidad del muro, evidentemente era defensivo, pero hasta cierto punto, ya que no parecía difícil que algún grupo atacara alguna de estas puertas y se introdujera en el imperio. Por ese motivo se construirían los fuertes, para la defensa activa de las puertas que más bien resultaban ser aduanas comerciales.

Destacar que el muro fue construido por tres legiones, es decir 15.000 legionarios, con la ayuda de diversos contingentes desplazados desde el continente, las obras duraron seis años. Añadir que se mantuvo activo los tres próximos siglos, debido al fallido intento de Antonino, el siguiente emperador que pensó avanzar la frontera 150 km al norte, hecho que se mantuvo durante escasas dos décadas.

El muro de Adriano ¿a pie o en coche?

Vaya por delante que ambas son dos magnificas opciones para descubrir hoy día el muro de Adriano, que por cierto se ha convertido en uno de los rincones de turismo cultural más importante de las Islas Británicas.

Pero antes de pasar a conocer los destinos más significativos del muro os quiero presentar el: “Hadrian’s wall path national trail”, es decir el camino que recorre el muro de punta a punta. La mayor parte del recorrido se realiza muy cerca del muro, un camino que combina zonas, de tierra, césped y asfalto por partes muy similares, además excepto los kilómetros intermedios, zona de Birdoswald, que se convierte en un continuo sube y baja, el camino no representa grandes dificultades. Perfectamente señalizado en todo momento con bellotas y flechas, ofrece al visitante todos los servicios necesarios para el descanso.

Destacar que se suele tardar una semana en realizarlo, evidentemente dependiendo de las paradas. Es aconsejable que se realice entre los meses de mayo y octubre, que es cuando la mayor parte de los servicios de la ruta están abiertos. Hoy día se ha convertido en lugar de peregrinaje obligatorio para los apasionados de la historia y el senderismo. Por último os invito a conocerlo un poco mejor con el folleto en ingles, que podéis descargar desde la siguiente dirección: hadrianswallcountry

Las visitas más interesantes.

Birdoswald

Nos encontramos ante los restos de fuerte romano mejor conservado. Construido a partir de la tala de árboles necesaria para la construcción del muro de Adriano. Se mantuvo ocupado durante todo el periodo en que se mantuvo vigente la provincia romana de Britania.

Recreación-de-Birdoswald

Se trata de la planta básica de construcción de fuertes romanos, su puerta norte quedó totalmente adosada al muro. Precisamente era una de las seis con las que contaba el levantamiento, cada una de ellas contaba con dos torretas defensiva. Dentro de las murallas de unos dos metros de altura, se construyeron los habituales barracones, edificios administrativos, e incluso dos graneros, que hoy día se observan perfectamente. Os invito a conocer este articulo sobre los campamentos romanos: gladiatrixenlaarena

Para visitarlo una vez más levantar una protesta por los abusivos precios de los monumentos cedidos para su explotación a la “English Heritage”, en 2017 costaba 6,50 libras, es decir unos 7,50€. Además parece ser que en 2018 están en obras de adecuación del museo.

Walltown Crags

El único de los lugares de los que presentamos que se pueden visitar gratuitamente. Se trata de la parte central del muro y posiblemente la más espectacular, debido al paso que tuvieron que franquear los constructores  por la zona rocosa de Whin Sill.

Walltown-Crags

Para su visita existe una zona de aparcamiento, desde la cual nos podemos acercar al muro a través de una corta subida. Durante los cerca de 1.500 m de recorrido a través del muro, podemos encontrar diferentes paneles explicativos de las enormes dificultades, que se encontraron en este tramo para su construcción.

Housesteads

Conocido en tiempos del Imperio como “Vercovicium”, se trata de los restos de un fuerte militar que se comenzó a construir en el año 124. Su misión a parte de la evidente defensa del muro de Adriano, fue la de acoger una cohorte de 800 legionarios de la tribu de los Tungrians, originarios del norte de las Galias, lo que hoy correspondería a Bélgica.

Housesteads

Su planta rectangular es la habitual en este tipo de construcciones, tiene 4 puertas aunque dos de ellas quedaron inutilizadas. En su interior encontramos los restos de varios edificios entre ellos, la casa del comandante, un granero que a simple vista puede parece unas termas por la elevación de suelo, letrinas o los edificios destinados al alojamiento de los legionarios. Al salir del mismo nos encontraremos los restos de un pequeño poblado extramuros, además de un tramo del muro de Adriano con un buen estado de conservación.

Una veza más destacar el alto precio de la entrada, en este caso 7,80 libras, con la cual también se tiene acceso a un museo situado en el exterior del recinto fortificado.

Corbridge

En este caso visitaremos los restos de una de las dos ciudades más importantes que crecieron al amparo del Muro de Adriano. Parece ser que sus restos más antiguos pertenecerían al año 85, es decir cuatro décadas antes de la construcción del muro, durante la fase de conquistas del gobernador Agrícola. Desde ese momento se sucedieron las construcciones y destrucciones, de diferentes fuertes romanos hasta la construcción del muro.

Corbridge

Está situada unos 4 kilómetros al sur del muro en las cercanías del rio Tyne. Su crecimiento correspondió especialmente entre los años 140-160, es decir el periodo donde la frontera se expandió 150 kilómetros al norte con la protección del muro de Antonino. El motivo fue que se convirtió en el centro de suministros de la conquista de los territorios de los Pictos. Gracias a esto la ciudad creció alrededor del fuerte romano, algo no muy habitual, ya que este quedó en el centro de la ciudad.

El precio es de 7,50 libras y como en el caso de Birdoswald, el museo es motivo de reformas que esperan tener listas para el mes de mayo de 2018. Por cierto este es uno de los mejores de todo el recorrido.

Vindoland

Dejamos para el final uno de las visitas más interesantes, se trata de otro de los restos de fuertes romanos que podemos encontrar al recorrer el muro de Adriano. En este caso su construcción es anterior al muro, ya que se comenzó en el año 85 tras la pacificación de la zona, durante el periodo del gobernador Agrícola. Aunque sea un aspecto sin confirmar, se supone que Adriano pudo permanecer en este enclave durante un tiempo, coincidiendo con la construcción de muro, este hecho se ha deducido de una rica construcción con incluso pinturas murales.

vindolanda

La verdadera importancia del yacimiento, y que enriquece la visita, son la gran cantidad de restos que se han hallado en las excavaciones, tanto del fuerte, como del poblado surgido en las afueras del mismo. Sin ir más lejos se hallaron más de 1300 tablillas en Vindolandia, acabadas en madera y que fueron utilizadas como correspondencia. Así como gran cantidad de zapatos, vestimentas, y diversas piezas en madera. Detrás de estos hallazgos están las excelentes condiciones del suelo de Vindolandia, que ha conservado estos restos  prácticamente únicos.

El precio de la visita también es caro, unas 11 libras, que dan derecho a visitar todo el yacimiento y el museo, que tras algunos acuerdos con el Museo Británico, ha incorporado recientemente algunos de los magníficos hallazgos de Vindolandia.

También os puede interesar este otro artículo sobre la relación entre Adriano y Trajano:

A pesar de todo, Adriano convirtió en Dios a Trajano.

Más info: english-heritage

Imágenes:  english-heritage   commons.wikimedia

Los bagaudas de Basilio, los “indignados” del Bajo Imperio.

Se conoce como bagaudas a los integrantes de las revueltas campesinas, que sucedieron en el Bajo Imperio y en la Alta Edad Media, en especial en las Galias y en la Hispania Romana. Pese a esta descripción genérica, como veremos a continuación la situación era más compleja, sin olvidar la complicada interpretación de las escasas fuentes de la época y por supuesto la enorme descomposición del otrora Imperio Romano.

Contexto del siglo V en la Hispania Romana.

Tras la ruptura del limes germánico y en especial desde el año 409, el control político de la Hispania Romana ya prácticamente no pertenecía al emperador romano de turno, en este caso Honorio el hijo de Teodosio el Grande, el último emperador hispano. A lo sumo la única provincia hispana que parecía estar bajo la órbita de dicho emperador era la Tarraconensis, pero en el año 414 los visigodos encabezados por su rey Ataulfo se instalan en Barcino.

A pesar de que llegaron como protectores de las estructuras romanas,  como es sabido se acabaran convirtiendo durante el siguiente siglo en los dueños de la Península ibérica. Solo cuatro años después de su llegada a Barcino, es decir en el 418, consiguieron el reconocimiento romano como el primer reino bárbaro dentro del territorio geográfico del Imperio de Occidente. Su primera capital fue Tolosa, y los territorios asignados para su asentamiento fueron al otro lado de los Pirineos. Para desde allí poder ejercer un control del territorio que ya pudo venir bien al emperador Honorio, a sabiendas de que el peligro venía del norte, por lo que el nuevo reino Visigodo les podía ejercer de tapón de las continuas invasiones de otros pueblos bárbaros.

La Hispania alrededor del año 420

Lo sucedido el resto del siglo V fue una progresiva desintegración de las estructuras hispanorromanas. Mientras, emergían otras realidades apoyadas en costumbres aportadas por los pueblos bárbaros, que en definitiva acabarán dando los siglos posteriores  las conocidas realidades feudales. En este punto podemos añadir que la historiografía sigue debatiendo el protagonismo de los hispanorromanos en este cambio, bien desde la grandes domus del mundo rural o desde las mermadas ciudades romanas.

¿Quiénes eran los bagaudas?

Sobre los bagaudas, la historiografía actual también se encuentra en plena revisión sobre los datos aportados, por las escasas fuentes y la arqueología. Las cuales han llevado a la opinión generalizada que los protagonistas de estas revueltas no eran simples campesinos disgustados, o como mínimo no actuaron solos. Hoy día se piensa más bien que tuvieron un fuerte apoyo de las clases medias de las ciudades, a las que deberíamos sumar, los forajidos del sistema, los desocupados, o incluso los miserablemente asalariados.

Las revueltas surgen como una forma de protesta por la fuerte presión fiscal, de un Imperio que ya ofrecía poco a cambio, pero también para reivindicar una justicia social que se había ido perdiendo con la merma de las estructuras romanas. El foco de las miradas recayó en los dos poderes más visibles de estas estructuras, que además debían ser los protectores de las mismas. Por un lado los grandes propietarios rurales, y por el otro los escasos poderes civiles y militares de las ciudades, o en su defecto las cabezas más visibles de la religión.

Dada la escasez de fuentes es difícil conocer su imagen, pero posiblemente no fue muy diferente a esta.

Es decir, el campo de abono para las revueltas estaba bien preparado, los poderes de las ciudades escaseaban, los militares mal pagados pudieron incluso pasar al campo contrario. En dicho entorno el poder más fuerte lo constituían los obispos de las ciudades tardorromanas, pero estos tenían graves problemas que resolver; las controversias en el seno de una iglesia católica envuelta en luchas internas con los priscilianistas. Mientras, los grandes propietarios posiblemente estaban más cerca de los bagaudas de lo que se pudiera pensar, no en vano fueron los principales beneficios de estas revueltas, a menor poder central, mayor poder de los aristócratas rurales.

Basilio y los bagaudas de la Tarraconense.

Para comenzar señalar que lo poco que conocemos de este colectivo, se los debemos al obispo hispanorromano Hidacio, uno de los mejores cronistas de la Hispania tardorromana.

Las primeras noticias que surgen sobre los bagaudas hispanos corresponden al año 441, es decir prácticamente 30 años después de que sucedieran las primeras en las Galias. El foco parece estar muy concentrado en torno al curso medio del río Ebro, antes de la llegada de este Caesaraugusta. Estas primeras no parece que fueran muy importantes y rápidamente reprimidas por el general Asturio, mandado por el emperador Valentiniano III para reprimirlas. Parece evidente por la falta de mención de un dirigente, que fueron más bien escaramuzas poco organizadas.

Valentiniano III.

Pero el general romano a pesar de dar muerte muchos de ellos, no consiguió erradicar el movimiento bagáudico. No en vano las revueltas prosiguieron meses después, ahora el nuevo enviado para acabar con ellos fue el sobrino del primero. Su nombre Merobaudes, un militar hisparromano que curiosamente también era poeta.  Corría el año 443 cuando, según Hidacio, los bagaudas dirigieron su posición más al norte, ya que en el relato coloca un gentilicio a la palabra bagaudas, en este caso aracelitanos. Se especula que puedo ser o bien la actual Huarte-Arakil , situada en el sur de Navarra, o Araciel un pequeño enclave romano situado en las afueras de Alfaro en La Rioja.

El resultado fue el mismo de las primeras revueltas, los bagaudas fueron fuertemente reprimidos, pero no se consiguió acabar con ellos. Mas bien al contrario, ya que cuando vuelven a aparecer seis años después ya están plenamente organizados en torno a un líder sólido, Basilio el bagauda. El origen de este individuo es totalmente desconocido, se especula que pudo ser un militar, pero existiendo la posibilidad de que su origen fuera romano, visigodo o incluso suevo. Aunque otra gran mayoría defiende su origen civil dotado de un alto estatus social, hipótesis que de ser cierta podía significar un intento más de usurpación dentro de las estructuras del bajo Imperio.

El asesinato del obispo de Tarazona.

Nos encontramos ante el hecho más destacado de la revuelta de los bagaudas. En el siglo V, Turiaso la Tarazona romana, pasaba por ser una de las ciudades más importantes de la zona media del rio Ebro. Así lo atestigua la existencia de un obispado, dirigido en el año 449 por el obispo León. Su muerte a manos de los bagaudas ese mismo año, es vista como un ataque directo al poder más alto de dicha ciudad tardorromana.

Mapa de la zona en que actuaron los bagaudas

En aquellos momentos la iglesia recibía un alto porcentaje de los impuestos, para la construcción de los edificios de culto, es decir; basílicas, iglesias o palacios episcopales. Por lo que el hecho de su asesinato, es visto como una forma de establecer un poder dentro de esta ciudad, desde la cual poder actuar. Pero además poder financiar la causa de la revuelta, ya que es necesario recordar que los bagaudas buscan reconocimiento y sustento económico.

A partir del momento en que se hacen fuertes en una ciudad, ya no podemos hablar de unos simples “indignados”. Basilio y sus bagaudas debieron conformar un ejército dispuestos a cambiar el régimen establecido, que a buen seguro veían factible debido a las débiles estructuras romanas de la Tarraconensis. De esta manera los siguientes años siguieron las conquistas y los saqueos por toda la región del Ebro. Queda atestiguado su llegada a Caesaraugusta y posteriormente el asedio de la ciudad de Ilerda.

Pero el asedio de Ilerda no fue realizado en solitario, ya que contaron con la ayuda de los suevos, tras una especie de pacto entre Basilio y el rey de estos, Requiario. Ante el cariz que estaba tomando el asunto, el emperador romano Valentiniano III se ve en la necesidad de volver a pedir ayuda al reino visigodo de Tolosa. De esta manera en el año 454 el rey visigodo Teodorico II envía un ejército a la Tarraconense al mando del cual se encuentra su hermano Federico. El ejército visigodo actuando como federado, reprime la revuelta de los bagaudas. Las consecuencias parecen estar cada vez más claras, como se ha dicho con anterioridad los visigodos irán progresivamente ocupando el poder de una Hispania romana encaminada a la oscura Alta Edad Media.

Si os apetece completar información sobre la época, es muy recomendable el siguiente artículo:

Los pueblos bárbaros que acabaron con el Imperio Romano tenían un nombre

Imágenes: pinterest

Seis lugares Patrimonio de la Humanidad en Siria, que pueden desaparecer.

En el verano de 2011 estallaba en Siria una de la guerras más violentas del siglo XXI, se puede decir que fue el resultado de uno de los últimos coletazos de la denominada primavera árabe. Esta, en forma de protestas se expandió como un reguero de pólvora por todos los países árabes en manos de dictadores. Si bien es cierto, que en algunos países el resultado de las mismas ocasionó algunas mejoras en cuanto a la democratización, aspecto este todavía por concretar, en otros se convirtieron en cruentas guerras civiles.

Como el caso que nos atañe, la Siria de Bashar el Asad. El dictador siriano que respondió  a la revolución de su pueblo, mandado a las fuerzas de seguridad con una violencia inusitada, provocando gran cantidad de muertos, que llevaron a la inevitable guerra civil. El resultado de estos cerca de siete años de guerra son cientos de miles de muertos, y millones de desplazados. Pero además el peligro de perder uno de los más ricos patrimonios culturales del mundo, con el hecho que conlleva la máxima de que; Los pueblos que pierden su historia están abocados a su desaparición.

Alepo, la ciudad más castigada en una imagen anterior a 2011

En Caminando por la historia somos unos apasionados de conocer aquellos lugares que de una forma u otra han cambiado la historia.  A través del recuerdo de estos seis lugares Patrimonio de la Humanidad en peligro, queremos poner nuestro pequeño granito de arena en pedir su protección. Con el sano egoísmo de poderlos conocer algún día con un mínimo de conservación posible, algo que desgraciadamente se sigue complicando día a día.

1. Sitio de Palmira, (desde 1980)

No podíamos comenzar con otro lugar, ya que desgraciadamente, sus imágenes han inundado en estos años los espacios informativos de medio mundo, en forma de denuncia por su continua destrucción.

La ciudad de Palmira, situada geográficamente en el centro de país,  tiene más de 3000 años de historia, desde ese momento ya era uno de los oasis más frecuentados del desierto de Siria, por los caravaneros que recorrían Oriente Próximo. Así cuando llegaron los romanos en el siglo I de nuestra era, la convirtieron en una de las ciudades comerciales más importantes de la provincia romana de Siria. Gran parte del comercio entre la India, China y la capital del Imperio pasaban por este lugar.

Teatro romano de Palmira

 

Este fue el motivo principal de crecimiento de Palmira. Su decumanus tenía más de un kilómetro de longitud, con un recorrido adornado de columnas. Además de contar con los clásicos edificios de la cultura romana, como el foro, el teatro y diversos templos. Entre ellos destaca uno consagrado al dios Baal, este hecho nos remite a significar el alto grado de integración cultural del Imperio romano en Oriente Próximo.

2. La antigua ciudad amurallada de Alepo, (desde 1986)

La ciudad de Alepo la encontramos al norte del país, prácticamente haciendo frontera con Turquía. Antes de comenzar la guerra pasaba por ser la ciudad con más habitantes del país con más de dos millones de personas. Hoy sin lugar a dudas es la más castigada por la contienda.

Pocas ciudades del mundo pueden presumir de haber conocido tan ricas culturas. Por Alepo han desfilado los hititas, asirios, griegos, romanos o bizantinos, y desde el siglo VII las diferentes dinastías islámicas, de los Omeyas, Ayubíes o Mamelucos entre otros. Situada como Palmira en un cruce de caminos, donde concurrían las diferentes rutas entre Oriente y Occidente.

Entrad a la ciudadela medieval de Alepo.

La Ciudadela de Alepo se eleva por encima del resto, en el centro de la ciudad totalmente amurallada. En su interior mezquitas, madrazas y otros restos de las culturas anteriores conforman, o conformaban uno de los centros históricos más importantes de Oriente Próximo. Fuera de la misma se encuentra la Gran Mezquita también Patrimonio de la Humanidad, construida en el siglo XII.

3. El Crac de los Caballeros y la fortaleza de Saladino, (desde 2006)

Dominando la costa mediterránea, y separados por algo más de 150 kilómetros, encontramos estos dos castillos. Podemos considerar que ambos reflejan el rico pasado de Siria en lo referente al intercambio de culturas, además de evocar el pasado medieval y el recuerdo de las cruzadas.

El Crac de los caballeros

El Crac de los caballeros fue erigido a partir del año 1142 por la Orden Hospitalaria de San Juan, para convertirse en el refugio de los cruzados cristianos, hasta la toma del mismo en el año 1271 por los musulmanes.  Por lo que respecta a la fortaleza de  Saladino, su construcción se remonta al siglo X, cuando todavía pertenecía la zona  al Imperio Bizantino. Tras la conquista musulmana será remodelado y adaptado a la dinastía Ayubíes, para convertirse en refugio de Saladino, el gran líder de dicha dinastía en su lucha contra los cruzados cristianos.

La fortaleza de Saladino

Ambos son un fenomenal ejemplo de construcciones defensivas medievales, enclavados en zonas elevadas para el control del territorio. Pero el Crac de los Caballeros se lleva los elogios más importantes, al estar considerado el castillo medieval por excelencia, especialmente en el contexto de las órdenes militares cristianas.

4. La antigua ciudad de Bosra, (desde 1980)

Bosra en la actualidad es una pequeña ciudad de menos de 20.000 habitantes, situada al sur de Damasco muy cerca de la frontera jordana. Pese a su pequeño tamaño, en comparación con las grandes capitales, su legado histórico es de los más impresionantes del país.

Su historia comenzó al menos hace 3.400 años, cuando su nombre ya aparecía en las célebres tablillas de Tell el-Amarna, estas se trataban de la correspondencia del gigante egipcio con las diferentes culturas orientales. Siglos después se convirtió en una de las principales ciudades del reino nabateo, hasta la conquista de Trajano en el año 106 dC. Su época romana de mayor esplendor llegará con Septimio Severo que la convierte en Colonia y capital de la provincia romana de Arabia. Tras estos, bizantinos y omeyas la siguieron embelleciendo.

Una de los teatros romanos mejor conservados del mundo.

Antes del inicio de la guerra de Siria, pasaba por ser un lugar de respeto entre las culturas, manteniéndose prácticamente como hace más de 2.000 años. Se puede encontrar desde uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo, a una catedral cristiana de la época bizantina. Además de las más antiguas construcciones del islam, como son una mezquita y una de las madrazas más importantes de esta cultura, se dice que Mahoma pasó por allí.

5. Las antiguas aldeas del Norte de Siria, (desde 2011).

El siguiente destino lo encontramos al noroeste de la ciudad de Alepo, se trata de los restos de al menos 40 pequeñas aldeas que fueron habitadas entre el siglo I-VII dC. Su enorme importancia reside en ser uno de los lugares donde mejor se puede comprender el paso de la Antigüedad tardía al Imperio Bizantino. Ya que fueron abandonadas progresivamente desde el siglo VIII con la llegada del Islam.

En realidad se trataba de aldeas dedicadas a la agricultura, por lo que los expertos consideran que es uno de los lugares más excepcionales del mundo para el estudio de las comunidades rurales de la alta Edad Media. Su ausencia prácticamente total de ocupación humana durante más de mil años, ha permitido un estado de conservación excelente a la llegada del siglo XX.

La iglesia de San Simón Estilita.

Los edificios que allí se encontraban en el año 2011, iban desde templos paganos a iglesias cristinas, pasando por todo tipo de edificios dedicados a la labor del campo, como establos, graneros, talleres artesanales o viviendas diseminadas. Además en los centros de las pequeñas aldeas existían los diferentes edificios públicos de la administración local, así como baños de tradición romana. Si nos tuviéramos que quedar con  un edificio, este sería la Iglesia de San Simón Estilita, una de las iglesias cristianas más antiguas del mundo, ya que fue construida en el siglo V. Además está considerado un claro precedente del arte bizantino, e incluso del románico europeo.

6. La ciudad vieja de Damasco, (desde 1979).

Dejamos para el final la capital de Siria. La ciudad de Damasco es un verdadero cruce de caminos entre Asia y África. Fundada hace más de 4.000 años en un lugar habitando desde el año 8.000 aC. Ambos datos la convierten en uno de los lugares habitados continuamente más antiguos del mundo.

Uno de los momentos de mayor esplendor en la Edad Antigua le llegará sobre el año 1000 aC. Cuando el pueblo nómada de los arameos la utilice para comenzar a sendentarizarse, tras ellos griegos, romanos y bizantinos la convirtieron en una de las ciudades más bellas de Oriente Próximo. Pero será con la llegada del Califato Omeya, cuando se convierta en el ejemplo arquitectónico a seguir por el resto de ciudades islámicas.

A principios del siglo XXI, la ciudad de Damasco contaba con alrededor de 125 monumentos de las diferentes culturas que la han habitado. Aunque la mayor parte sean islámicos  también los podemos encontrar romanos y bizantinos. Sin duda destaca por encima de todos la Mezquita de los Omeya, construida a principios del siglo VIII sobre restos de edificios de culto de las tres culturas anteriores, es decir arameos, romanos y bizantinos.

La mezquita de los Omeya

Tras esta exposición solo nos queda esperar y desear que la terrible guerra civil en Siria acabe lo antes posible. En primer lugar para que no se lleve una sola vida más por delante, y en segundo término para disfrutar algún día de lo que puede ofrecer este maravilloso país a los apasionados de la historia.

Más info: whc.unesco

Ullastret, el pueblo íbero de las cabezas cortadas.

A mediados del siglo VI aC.,  y sobre un antiguo poblado de la Edad del Hierro, el pueblo íbero de los indigetes empieza la construcción de la que debía ser su capital. El hoy día denominado Poblado de Ullastret, fue construido a escasos 20 km al sur de Ampurias. La colonia que los foceos griegos había levantado escasamente un cuarto de siglo antes, es evidente la conexión entre ambos. Ya que el comercio entre íberos y griegos queda claramente contrastado en las diferentes monedas halladas, además de otros aspectos que pasaremos a conocer.

El poblado íbero de Ullastret

La población levantada quedó dividida en dos partes, separadas por 400 metros para aprovechar los dos cerros cercanos. La ciudad principal que llegó a ocupar unas 10 hectáreas estaba rodeada de fuertes murallas, con sistemas defensivos y la instalación de varias torres de vigilancia. Además ha quedado constancia de varias reconstrucciones, signo inequívoco de la necesidad de reforzadas, debido a las diferentes ampliaciones de la ciudad y los supuestos episodios violentos.

La ciudad, a la que se accedía por al menos siete puertas, tenía varias calles en una distribución muy irregular, debido a la necesidad de salvar los diferentes desniveles de la montaña. En algunas de estas calles se han encontrado empedrados de la última fase de ocupación, todos ellos muy similares a los localizados en el yacimiento griego de Ampurias, otra evidencia más de convivencia entre ambas culturas.

La entrada a Ullastret a través de la murallas.

Las casas eran de planta baja cuadradas o rectangulares  y varias de ellas con varias estancias, como es habitual en poblados donde existía cierta diferencia de clases. Evidentemente las construcciones más grandes debían ser de los dirigentes de esta sociedad íbera, con un claro componente guerrero. Todas ellas constaban de un basamento de piedra, que son los únicos restos hallados. Por encima de ellos las construcciones eran de adobe y además debían ser acabadas con gran cantidad de madera, de ahí que la ciudad sufriera varios incendios. La parte exterior de las viviendas era rematada con arcilla, su función, hacerlas impermeables.

En el interior de las casas han aparecido grandes silos para almacenar el grano, escavados en la piedra y cubiertos herméticamente con una tapa de barro. El cereal era conservado largos periodos de tiempo para ir consumiéndolo progresivamente, dichos silos eran usados durante algunos años y luego se reutilizaban como basureros. Esto ha servido a la arqueología para el hallazgo de múltiples materiales.

La ciudad se abastecía de agua potable gracias a tres cisternas, excavadas directamente sobre la roca y encaladas por el interior, además ha quedado constancia de que eran tapadas mediante grandes losas.

Otro de los aspectos destacables es el hallazgo en la parte más alta de la ciudad de los restos de dos templos. La religión en el mundo íbero no está muy contrastada, pero mayormente se conoce que practicaban el culto politeísta, especialmente en espacios al aire libre. De ahí que se asignen estas construcciones, una vez más,  a las relaciones con el mundo griego de Ampurias. Curiosamente se han hallado en ellos los escasos restos de pavimentos de todo el yacimiento, un opus tesallatum y el otro un opus signium.

Las cabezas cortadas.

Durante el trascurso de las excavaciones de 2012, en una de las calles del poblado se localizaron los restos de 15 cráneos, dos de ellos  atravesados por un gran clavo. Dicho clavo servía para colgar las cabezas en las paredes de las casas, esta tradición esta descrita entre otros, por el historiador griego Diodoro de Sicilia, pero asignada a la cultura celta del sur de Francia. El modus operandi consistía en cortar la cabeza al enemigo derrotado, exhibirla como trofeo, y luego pasar a adornar la fachada de la casa del guerrero. Es decir, el hallazgo aportó en 2012 una novedad al mundo íbero, aunque solo se han hallado en este pueblo.

Cabeza del museo de Ullastret

Indigetes, una sociedad compleja.

No podemos quedarnos en exclusiva con la imagen de los Indigetes como “cortadores de cabeza”. Este pueblo íbero asentado en la actual provincia de Girona, practicó una de las economías más prosperas del periodo. Es conocida sobradamente su capacidad agrícola, los grandes silos en las casas así lo demuestran. También practicaban una ganadería dirigida a la elaboración de prendas de vestir, la elaboración de miel, y a la obtención de sal.

Muchos de estos productos eran canalizados al comercio marítimo a través de la ciudad de Ampurias. Ha quedado constancia de ello en los intercambios que debieron hacer con la colonia griega. A la capital de los indigetas llegaron a través de estos intercambios, joyas, cerámicas griegas y paños orientales. Pero también otra serie de productos agrícolas que ellos no producían, como era el aceite y el vino. Por último destacar que se han localizado algunas armas de tradición celta, concretamente un espada  de La Tène.

Por las monedas halladas conocemos que aparte de los griegos, desde Ampurias comerciaron con los cartagineses, tanto de la capital Cartago, como de su colonia en Ibiza.

Como hemos apuntado con anterioridad la religión entre los íberos es poco conocida. En la capital de los indigetes se han localizado diferentes elementos, que nos pueden hacer pensar en una especie de sincretismo, o asimilación de dioses de otras culturas. En concreto un busto de la diosa griega de la agricultura Deméter y unas figuras de terracota del dios egipcio Bes, que en dicha cultura se ocupaba de la protección de las casas y de los niños. También en terracota y cerca de los templos de la parte alta de la ciudad, se han encontrado una especie de máscaras con extrañas caras, es evidente que debían ser para llevar a cabo algún tipo de ritual.

Mascaras de terracota.

Es necesario destacar también una diferenciación en el trato hacia sus muertos, mientras que los jóvenes y adultos eran incinerados, y tras depositar las cenizas en urnas eran transportados a la cercana necrópolis. A los más pequeños se les inhumaban dentro de las viviendas.

El final del pueblo de los Indigetes.

En el año 218 aC., los hermanos Escipión desembarcan en la vecina Ampurias, aunque no existen evidencias claras de destrucción violenta de la capital de los indigetes, a partir de ese momento el declive es continuo. La posterior llegada de Catón para reprimir las revueltas íberas, tras la provincialización de la Península Ibérica por parte del Senado romano, llevó a fin de la ocupación del Poblado de Ullastret. Aunque sea difícil adivinar lo sucedido con los habitantes de dicho poblado, podemos aventurar que muchos debieron ser hechos prisioneros, otros eliminados y por último los más afortunados irían hacia los dos próximos destinos que os quiero mostrar.

Los poblados de Sant Sebastiá de la Guarda y El Castell.

Ambos poblados son construidos al unísono que la capital de los Indigetes, en el siglo VI aC. Además tienen en común entre ellos, su magnífica situación en promontorios rocosos que dominan el mediterráneo, y ofrecen la facilidad de las construcciones defensivas.

El castell

En el poblado de El Castell encontramos los mismos elementos que en la capital de los indigetes pero a escala reducida, es decir casas cuadradas o rectangulares, unos  silos de cereal pero en este caso en las afueras del poblado, e incluso una especie de recinto de culto en la parte superior.  Destacar por otro lado que el pueblo no fue amurallado hasta el siglo III aC.

Pero lo que más llama la atención es el enorme crecimiento que genera el poblado a partir de principios del siglo II aC., es decir tras la llegada de los romanos a Ampurias y el consiguiente abandono de la capital. En dicho periodo se ocupa toda la parte baja del pequeño cabo donde estaba situado, y especialmente se refuerza todo el sistema defensivo con nuevas murallas.

Sant Sabastiá de la Guardia

Por su parte el Poblado de Sant Sebastiá de la Guarda, situado a unos nueve kilómetros del Poblado de El Castell, es bastante más pequeño que los anteriores. Su construcción se llevó a cabo mediante casas cuadradas de dos habitaciones, con silos en el interior de las mismas y una especie de horno de fundición de metales. A pesar de ser más reducido curiosamente en este yacimiento se ha localizado una de las piezas más espectaculares, una crátera de pinturas negras, que se halla en la actualidad en el Arqueológico de Girona. No es tan evidente un crecimiento a partir del siglo II aC., aunque sí que se han localizado algunas estructuras en los alrededores del actual yacimiento que ocupa una superficie de 300 m2.  Lo que si se evidencia es la ocupación del mismo al menos un siglo más.

Destacar por último que los tres yacimientos son visitables, concretamente estos dos últimos de forma gratuita. Por otro lado el del Poblado de Ullastret se puede visitar junto a un museo del mundo íbero, os dejo la web donde se puede consultar horario y precios: mac.cat

Por último os dejo este vídeo para conocer mejor Ullastret:

Si vais por la zona, también os puede interesar esta visita:

Ampurias, puerta de entrada de griegos y romanos

 

A la búsqueda del Rey Arturo, ¿mito o realidad?

Nos remontamos a principios del siglo XII, a la Inglaterra ocupada por los normandos franceses desde el año 1066. Estos últimos muy dados a contar sus viejas historias apoyadas en su célebre Carlomagno, rey de los francos y emperador carolingio, debieron dar un poco de celos a los ingleses, que decidieron buscar su héroe soberano particular. El encargado de buscarlo fue Geoffrey de Monmouth, un monje metido a escritor y dado a contar historias fantásticas.

La labor de este monje galés consistió en recuperar  todas aquellas historias que habían ido pasando de voz en voz, aunque no solo eso, ya que incluso algunos lo habían plasmado por escrito. En concreto un tal Nenius, que ya en el siglo IX se aventuró a escribir una historia sobre los antiguos ingleses, en la cual aparecía un caudillo militar de nombre Arturo. Por otro lado también se debió de nutrir de una serie denominada los “Anales de Gales”, una especie de libro de crónicas, anteriores al siglo X. En dicho libro aparecía un tal Arturo venciendo a los invasores sajones en el año 516, y su posterior muerte en Camlann, 21 años después.

Historia Regum Britanniae.

Con todo ello en el año 1133 Geoffrey de Monmouth escribe la “Historia de los reyes Británicos”. Esta historia que empieza delante de las mismísimas puertas de Troya muchos siglos antes, guarda un lugar destacado el Rey Arturo. En definitiva fue el único capaz de mantener a raya a principios del siglo VI, junto a sus caballeros de la mesa redonda, a los temibles bárbaros sajones, que llegaron a Inglaterra dispuestos a acabar con las tradiciones de aquellos celtas romanizados.

Aunque la historia del Rey Arturo puede ser muy conocida, vale la pena recordarla. Comienza en un castillo apostado en una pequeña isla al suroeste de Inglaterra, allí tras recibir la magia de mago Merlín, Uther Pendragon, consigue hacerse pasar por el rey Gorlois, y tras lo cual deja embarazada a su bella esposa Ingerna. Del encuentro nace un niño de nombre Arturo. Pocos años después tras conseguir arrancar la espada Excalibur de la piedra donde se hallaba clavada, su futuro no deja dudas, apoyado por el Mago Merlín se convertirá en el Rey de los británicos.

Grabado de Gustave Doré del siglo XIX, donde aparecen el Rey Arturo y el mago Merlín.

A partir de ese momento la historia de Geoffrey de Monmouth, nos muestra el idílico Reino de Camelot, a su preciosa y adultera mujer Ginebra, o a su fiel Lancerot que solo le pierde la fidelidad en la cama de esta última. Además por supuesto de su célebre Tabla Redonda, paradigma de todos los caballeros medievales en su unión por un fin común. El rey Arturo luchó toda su vida por mantener el reino a salvo, tanto dentro como fuera de las fronteras, incluso contra los romanos si era menester. Pero la traición le llegó desde dentro, por la usurpación de su supuesto hijo Mordred. De vuelta a Inglaterra el rey Arturo, ambos se  enfrentarán muriendo los dos.

La realidad histórica.

Como bien dice; George Macaulay Trevelyan, profesor en Cambrigde y uno de los más importantes historiadores británicos del siglo XX, tiene narices que la parte más importante de la historia británica siga siendo un folio en blanco. Tras la salida a principios del siglo V de los romanos, una serie de jefes locales se harán con las riendas de la defensa de la isla, ante la llegada de las tribus bárbaras.

Este es el contexto asignable al posible Rey Arturo, de ahí, que bien pudo ser un militar romano que se quedará en la isla. Tras lo cual dirigió con éxito la defensa de la misma gracias a los avances técnicos que el Imperio dejó en Inglaterra. Este aspecto daría razón a la raíz de su nombre, más hispano que celta. Así como a la presunta defensa ante los invasores, los cuales nunca llegaron a conquistar plenamente la actual Gales, dicho sea de paso el hogar del Rey Arturo según Geoffrey de Monmouth.

El rey Arturo pintado a principios del siglo XX por C. E. Butler

Volviendo al libro en cuestión, o más bien tras la escritura  del mismo, el rey Arturo se hizo más famoso que el propio Carlomagno. A pesar de que este, sí que había sido de carne y hueso.  A partir de aquí todas las dinastías reales inglesas se han aprovechado de una forma u otra de la historia del “posible rey Arturo”. Desde el mismo Ricardo Corazón de Léon  que camino de la ciudad Santa de Jerusalén durante las cruzadas, regalo la espada Excalibur a su homónimo de Sicilia. O bien a los reyes de la Casa de los Tudor, que tras la guerra de las Dos Rosas a finales del siglo XV, se legitiman en el poder como descendientes directos del propio Rey Arturo. Por no decir de la literatura contemporánea y su aprovechamiento de los denominados mitos artúricos.

Además sin olvidar que hoy día entre series, dibujos animados, videojuegos, y superproducciones de Hollywood, la arqueología y los historiadores siguen buscado una verdad difícil de encontrar. Por nuestra parte vamos a acompañarlos a los supuestos lugares donde supuestamente habitó el Rey Arturo.

Tintagel

Para encontrar el Castillo de Tintagel, el supuesto lugar donde nació el Rey Arturo, nos tenemos que dirigir al Condado de Cornualles, situado al suroeste de la mayor isla Británica. Donde desde 2016, tras los últimos descubrimientos arqueológicos, podemos decir que su historia se ha reescrito en gran parte, además curiosamente acercándolo a las tesis de los que defienden la veracidad del Rey Arturo. Cabe decir que el lugar es ideal para construir un castillo, una isla solamente conectada al resto por una lengua de tierra, es evidente que no hay mejor defensa posible. Eso sin decir las impresionantes vistas que debieron tener sus moradores.

El acceso a la isla y la cueva del mago Merlín.

El lugar pudo estar habitado desde la Edad del Hierro, pero las primeras evidencias arqueológicas y además de poca importancia nos revelan una ocupación de época romana, a través de unas monedas y cerámicas encontradas en las últimas campañas. Lo que sí que revelan estas con mayor claridad, es la ocupación entre los años 450-650, es decir en el “folio en blanco” de la historia de Inglaterra. Es de suponer por los restos hallados que se encontraron, que se trató de un lugar medianamente habitado en dicha época. Además, por una serie de mercaderes dedicados al comercio con el mediterráneo. Por último decir que hubo un castillo, el cual pudo ser habitado por una monarquía local. Pero a partir de ahí no se sabe absolutamente nada más. Los motivos que llevaron a Geoffrey de Monmouth a decir que fue el lugar de nacimiento del rey Arturo, son un verdadero misterio.

Un siglo después de que el monje gales escribiera el libro, en 1233, el Conde de Cornualles decide la construcción sobre las antiguas ruinas de su nuevo castillo, es de suponer que atraído por la leyenda del Rey Arturo y buscando su fama. Dicho castillo será habitado esporádicamente hasta el siglo XVI donde aparece de nuevo totalmente abandonado. Poco después en el año 1650 aparece por primera vez registrado como el Castillo del Rey Arturo.

La entrada al Castillo de Tintagel

En la actualidad los encargados de mantener y explotar el lugar turísticamente es  la English Heritage, es decir el gobierno de Inglaterra, lo cual es sinónimo de dejarse una buena pasta para entrar. La visita se puede completar con un museo y la bajada a la cueva donde supuestamente el Mago Merlín, llevaba a cabo su magia. Os dejo el siguiente enlace con horarios y precios: english-heritage

Cadbury.

El siguiente lugar artúrico que debemos encontrar, es la mítica fortaleza de Camelot, el lugar donde el Rey Arturo se reunía con sus caballeros de la mesa Redonda. A pesar de que existen varios lugares candidatos, entre ellos algunos campamentos romanos, apoyados por los que pretenden colocar al rey Arturo, como un antiguo general de las legiones romanas, el que más consenso ha levantado es el Castillo de Cadbury.  Para llegar al mismo debemos dejar atrás Tintagel, y a unos 190 km por la A-30 dirección a Londres, encontraremos dicho castillo, o más bien los escasos restos arqueológicos que quedan del mismo.

Aspecto de Camelot bajo la mirada del cine en el siglo XX

Las distintas actuaciones arqueológicas que se llevaron a cabo en esta pequeña colina, han dado como resultado que estaba ya habitada en el Neolítico. Las siguientes noticas destacables son mucho más cercanas en el tiempo, concretamente en el año 60 aC., cuando sufrió una gran destrucción que ha sido achacada a la invasión romana.

Cinco siglos después, alrededor del año 450, se producen las mayores reparaciones. Entre ellas un espacio amurallado de 1.200 m perimetrales, y con 5 metros de altura, dicha muralla se efectuó aprovechado antiguos restos romanos y según los expertos era de tradición celta.  No queda ahí la cosa, ya que una estructura central en forma rectangular  20×10 m., ha servido a los artúricos para hallar el verdadero lugar donde se reunían los caballeros de la mesa Redonda.

El supuesto lugar donde existió Camelot

Aunque lo más evidente arqueológicamente hablando es el periodo de máxima ocupación de la colina, alrededor de los años 480-510, estrato donde se han localizado grandes cantidades de ánforas mediterráneas de vino y aceite. ¿Vendrían desde Tintagel? Realmente la coincidencia temporal da derecho a  sospechar, más sabiendo que a finales del siglo VI queda totalmente abandonada. Hoy día no es más que un gran campo donde pasta el ganado, aunque desde allí en un día despejado se puede observar el siguiente y último destino.

Glastonbury.

Como ha quedado dicho muy cerca del anterior destino, a unos 20 km,  encontramos Glastonbury.  Una colina que se eleva 160 metros sobre el nivel del mar, y que durante ciertos periodos de la historia aparece rodeada de agua. Por cierto el lugar más misterioso de todos los relacionados con el mítico Rey Arturo. En definitiva este lugar de peregrinaje está repleto de leyendas, mitos, y según algunos, de grandes fuerzas telúricas.

Hablando arqueológicamente ha sido lugar de paso desde el Neolítico, y por supuesto en tiempos romanos. En cuanto al periodo de la Alta Edad Media aparecen restos de ánforas mediterráneas  muy similares a las de los vecinos de Cadbury, aunque lo más curioso son dos enterramientos, posiblemente de adolescentes y datados en el siglo VI.

A partir del año 900 aparecen claramente los restos de un cenobio y una iglesia, que debieron estar ocupados por algún grupo de monjes. Aunque no es confirmada su presencia hasta el año 1243, gracias al encuentro de una carta, que dotaba de permiso para la realización de la feria de San Miguel. Lo siguiente es la destrucción por un terremoto en el año 1275, y finalmente su reconstrucción en el siglo XIV de la cual podemos observar hoy la magnífica torre que corona la colina.

La torre de la colina de Glastonbury

A continuación saltamos al mundo de la mitología celta, según la cual Glastonbury sería Avalon, es decir el lugar donde se reúnen los muertos para pasar al otro mundo.

Pero Glastonbury también vive de las leyendas cristianas, sin ir más lejos fue el lugar donde fue a parar José de Arimatea. Nada más y nada menos que con el Santo Grial,  la de leyendas que han salido del mismo da para muchos libros. Pero la que   acerca definitivamente  a Glastonbury al Rey Arturo, es el hallazgo por parte de unos monjes de las supuestas tumbas del mítico rey,  y su esposa Ginebra en el año 1190. Según los monjes se hallaban 2,7 metros por debajo del suelo y tapadas con una losa. ¿Coincidencia con los dos enterramientos adolescentes?

La Abadía de Glastonbury, muy ligada a la historia de la colina de Glastonbury

Hoy día Glastonbury, gracias a todas estas leyendas es un lugar de culto y visita obligada para cristianos, paganos celtas, y los denominados artúricos, es decir que están por la labor de reconocer al Rey Arturo como el primer rey de Inglaterra.

En definitiva que cada cual saque sus propias conclusiones. Aunque volviendo al principio del texto, fuese mito o realidad, lo que sí que consiguió Geoffrey de Monmouth con el Rey Arturo, al menos en la Edad Media fue eclipsar la figura del gran Carlomagno en tierras inglesas.

Si os ha gustado, os invito a conocer una historia muy similar, en este caso con el sobrino de Carlomango, Roldán y su mítica espada Durandal.

En busca de Durandal, la espada viajera del Cantar de Roldán

Mas info:

Templarios, griales, vírgenes negras y otros enigmas de la historia, Juan Eslava Galán, Ed. Planeta, 2011

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Imágenes: flickr  commons.wikimedia   pixabay

Cova Remigia, un abrigo del arte levantino con cerca de 1000 pinturas prehistóricas.

Nos dirigimos a Ares del Maestrazgo, un pueblo del interior de la provincia de Castellón para acercarnos al barranco de la Gasulla, allí a más de 1.100 m. de altura encontraremos un abrigo rocoso que contiene cerca de 1000 pinturas prehistóricas. Conviene subrayar que están situadas en dos sitios anexos, el primero la referida Cova Remigia la zona más pequeña y en la cual existen unas 700.

Cova Remigia

Mientras, a unos 60 metros se halla del Cingle de Mola Remigia, algo mayor que el anterior y que contiene unas 300 más. Todas ellas supuestamente realizadas entre 7000-1000 aC., catalogadas como arte levantino, son claves para darnos una amplia visión de la vida y las costumbres en nuestra prehistoria más reciente.

Cingle de Mola Remigia

El hallazgo de las pinturas rupestres.

Poco podía imaginar el masovero de la masía Remigia,  que aquellas pinturas con un cierto tono rojizo que había descubierto unos metros por encima de su casa, iban a convertirse en unas de las más importantes para el estudio del arte prehistórico levantino. Pocos meses después, en 1934, González-Espresati mientras realizaba una cacería se encontró con las mismas, para él no ofrecían dudas, eran iguales a las encontradas unos años antes a unos kilómetros de allí, en la Vall de Valltorta.

Tras ponerlo en conocimiento de las autoridades, empezaron a llegar al lugar los mejores expertos del momento; Porcar, Obermaier y el Abate Breuil corroboraron las primeras hipótesis que aseguraban, que el abrigo de Cova Remigia era el lugar más importante descubierto hasta el momento para el estudio de este tipo pinturas rupestres, en toda la Península Ibérica.  Tras el obligado parón de la Guerra civil los estudios continuaron; en este punto merecen un reconocimiento especial Eduardo Ripoll, por sus trabajos relacionados con la cronología de las mismas, y Ramón Viñas que paso cerca de 5 años en la masía Remigia catalogando todas las figuras.

La Masía, desde donde se observan los cercanos abrigos

Todo ello sirvió para la puesta en valor del fenomenal hallazgo, y para que junto al resto de lugares de todo el arco mediterráneo que contienen dichas pinturas, fueran catalogados en el año 1998 por la Unesco, como Patrimonio de la Humanidad. Desde entonces estas pinturas rupestres son conocidas como: Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica.

Temática de las pinturas.

En primer lugar nos centraremos en el espacio de Cova Remigia, definido por los expertos como un auténtico santuario de caza. En definitiva cerca del 60% de las pinturas son escenas de caza, aunque en el restante 40% la actividad cinegética también este presente mediante una estrecha relación. Destacar entre las primeras un gran matiz de detalles, ya que en dichas escenas a parte del cazador y las presas, se incorporan incluso las pisadas tanto de hombres como de animales, junto incluso a los rastros de sangre. Es difícil aventurar cuál fue el momento elegido para plasmar las pinturas, ya que pudo ser tras la caza para estampar lo sucedido, o previamente para planificar el acto en sí de la cacería. Personalmente me decanto por la segunda, aunque sea un atrevimiento por mi parte.

Una de las escenas de caza de Cova Remigia

Por las pinturas conocemos las principales especies cazadas por los protagonistas del barranco de la Gasulla. El primer puesto lo ocuparían las cabras, por cierto muy destacadas respecto al resto, que fueron jabalíes, toros y ciervos. Destacar ahora,  que del restante 40%, existen animales no incluidos en las escenas de caza propiamente y también arqueros en solitario. Ambas como vemos, partes integrantes de cualquier escena de caza, pero no en situación de la misma. Siguiendo con las figuras humanas se pueden observar unas escenas de danza, que bien pudieran ser rituales previos a la caza. Aunque las que generan más dudas de su significado, son unas donde se ven unos arqueros disparado a hombres, es evidente que son ejecuciones, pero se especula que de una forma u otra, puedan estar relacionadas con el hecho en sí de la caza.

Una cabra, el animal más representado en Cova Remigia

Por último destacar las escenas de recolección, no muy claras por cierto, con la excepción de cestas donde depositar los alimentos. Destacar en este apartado unas extrañas figuras, que los expertos al principio habían catalogado como aves y que en la actualidad se da por hecho que eran abejas, que evidencian la recolección de miel.

El toro del Cingle de Mola Remigia

El abrigo anexo del cingle de Mola Remigia, se diferencia claramente del anterior en la menor cantidad de escenas de caza, pese a que también existen. Aunque en el encontraremos algunas escenas significativas, como por ejemplo un toro de cerca de 60 cm., medida muy superior al del resto de los animales representados. Pero especialmente el guerrero íbero a caballo y ataviado con el clásico casco de dicha cultura. Esta singular figura ha llevado a los expertos a retrasar hasta el año 1000 aC. la datación de esta pintura, algo por cierto que no se ha consensuado.

El guerrero íbero.

Datación de las pinturas.

Sin duda el apartado más complicado para el estudio de estas pinturas. La falta de restos humanos asociados, así como de otros registros con los que se pueda obtener dataciones por comparativa, parecen ser los motivos. Añadir además que no se han podido datar a través del C14, el método más fiable hasta el momento. Al menos en nuestra protagonista de hoy, por lo que debemos acudir a unas similares que se estudiaron con dicho método en el año 2006 en la provincia de Cuenca, estas dieron como suelo más antiguo alrededor de 7000 años.

Pero si podemos hablar de una cronología aproximada para las mismas, gracias al trabajo de Eduardo Ripoll y Antonio Beltrán. Las más antiguas corresponderían al denominado estilo naturista, realizado durante las fases finales del epipaleolítico, son las pinturas de mayor tamaño como el toro del Cingle de Mola Remigia. Este periodo está caracterizado por ser los primeros indicios del camino a la sedentarización, pero todavía estos artistas los podemos encasillar como cazadores-recolectores. Los expertos no se ponen muy de acuerdo con las fechas, pero podríamos centrarlas entre 7000-5000 aC.

 

Los dos siguientes estilos los podemos encasillar en el Neolítico, ambos serian consecutivos. Al primero de ellos se les ha asignado el nombre estilizado estático, al cual corresponden la mayoría de las pinturas de Cova Remigia, son figuras mucho más pequeñas y dotadas de mayor variedad de detalles descriptivos. El segundo sería muy similar al primero, pero con un detalle significativo que además le dará nombre; estilizado dinámico.  Lo dicho, a partir de ese momento las figuras incorporan sensación de movimiento, en las que mejor se observa es en los arqueros corriendo con las piernas totalmente en ángulo de 180º, lo cual denota gran sensación de velocidad. Sobre las fechas podemos decir entre 5000-2000 aC.

Una de las escenas de caza donde se observa el movimiento en los arqueros de la izquierda.

La última fase correspondería al estilo de transición al arte esquemático, en pleno Calcolítico y enlazando con la Edad del Broce, entre el 2000-1000 aC., una regresión en cuanto a pinturas, para dar paso a un arte lleno de símbolos, que se suele asociar al paso previo a la escritura.

¿Cómo ver Cova Remigia?.

Para comenzar destacar que la visita es gratuita, con el único pago de tener que subir unos dos kilómetros y un desnivel de unos 180 metros. En primer lugar hay que ponerse en contacto con el guía de la Diputación de Castellón, a través de un teléfono de la siguiente página web: ceice.gva 

El lugar de encuentro en la barriada de Montalbana.

Tras lo cual nos dirigiremos al punto de contacto en la carretera que se dirige a Ares del Maestrazgo. Unos 5 km antes de llegar está la pequeña barriada de Montalbana, donde en la hora expuesta nos encontraremos con la guía. La cual nos acompañara al lugar y nos hará la visita guiada. Abstenerse de ir en solitario, tanto la Cova Remigia, como el Cingle de la Mola Remigia, están tras las verjas dispuestas para su protección.

San Pedro el Viejo, la joya románica donde descansa Alfonso I el Batallador.

El monasterio de San Pedro el Viejo, que está situado en el casco histórico de la ciudad de Huesca, pasa por ser una de las construcciones románicas mejor conservadas de España. Además de ser la morada eterna de uno de los reyes más destacados de la reconquista cristina, Alfonso I el Batallador.

Breve historia de San Pedro el Viejo.

En el año 1096 las tropas cristianas dirigidas por el rey Pedro I de Aragón, con la inestimable ayuda del mítico personaje de San Jorge, expulsan de la ciudad de Huesca a los árabes. Estos últimos dirigidos por el rey de la taifa de Zaragoza, Al-Mustain II y con la ayuda de Castilla, no consiguen retener el impulso de los aragoneses tras meses de asedio de la ciudad.

De esta forma Huesca se convirtió en la primera gran ciudad cristiana del nuevo Reino de Aragón. A su llegada los nuevos dirigentes de la ciudad recuperaron el único templo cristiano que se había mantenido en territorio musulmán. Concretamente una pequeña iglesia mozárabe, de la cual, en la actualidad todavía queda algunas estancias como veremos a continuación. Es preciso recordar que esta última estaba construida sobre restos visigodos, además estos a su vez, sobre restos romanos. Es uno de los mejores ejemplos de superposición de cultos.

Pues bien, esto es lo mismo que hicieron los nuevos inquilinos de San Pedro el Viejo. Tras donar el edificio a un monasterio francés, estos decidieron convertirlo en un monasterio benedictino, del cual podemos disfrutar en la actualidad.

La iglesia de San Pedro el Viejo.

Desde la plaza de San Pedro en Huesca y antes de entrar, ya encontramos un par de detalles que llaman la atención. En primer lugar la puerta principal, no excesivamente grande, rematada con un arco de medio punto con tres arquivoltas, destaca en el tímpano un bello crismón sujetado por dos ángeles.

Justo al lado aparece la torre del campanario, de forma hexagonal y adornada con varios vanos en forma de medio punto. Estos sirven para dar algo de luz a la Capilla de San Ponce que está en su interior.

Tras pagar la correspondiente entrada de 2,5€ entramos en la estancia principal muy bien conservada. Se trata de una pequeña iglesia que podemos denominar de un románico clásico, es decir, tres naves paralelas terminadas en ábsides. Todas tres rematadas con una cubierta de bóvedas de cañón, sujetadas con grandes arcos fajones. Los amantes del arte renacentista también están de enhorabuena, ya que el ábside principal o central aparece tapado mediante un retablo de madera del escultor Juan de Berrueta, de principios del siglo XVII.

Dos detalles de la estancia llaman la atención a los incondicionales del arte románico.  El primero de ellos un curioso ajedrezado de tipo jaques, que remata una de las paredes laterales.  Síntoma del paso de un maestro de la zona de Jaca, que terminó su muro dejando su huella personal, sin tener continuidad en la obra.

El segundo detalle es un pequeño paño que todavía conserva la pintura mural original. Detalle que nos lleva a deducir el enorme colorido que tendría la iglesia a principios del siglo XIII.

El claustro de San Pedro el Viejo.

Saliendo por una de las puertas laterales accedemos al claustro, uno de los espacios favoritos para el que suscribe, de este tipo de construcciones. Qué tendrán los claustros…

El de San Pedro el Viejo es excepcional, se trata de un pequeño cuadrilátero donde destacan sus 38 excelentes capiteles. Además magníficamente conservados, sustentado los arcos de medio punto y transmitiendo la fuerza al basamento a través de dos sencillos pilares.

Los capiteles exhiben diversos temas. Unos con la vida de Jesús y del antiguo testamento, otros contienen las típicas escenas de vicios y pecados,  a modo de enseñanza de lo que no debía hacerse. Por último los conquistadores de Huesca también están representados.  Algo que llama la atención son los enormes ojos que tienen todos los protagonistas de los capiteles.

Destalles sobre la toma de Huesca, donde se aprecia el tamaño de la cabeza y de los ojos.

Finalmente destacar la capilla de San Bartolomé, la estancia comentada que es de la parte mozárabe de la construcción. Dicha estancia fue usada siglos después para albergar los restos de dos de los primeros reyes Reino de Aragón. Los cuales tienen una historia que merece ser conocida.

Alfonso I el Batallador.

Alfonso I nació en el año 1073, su educación para convertirse en rey corrió a cargo de los monjes del monasterio de San Pedro Siresa y fue instruido en las armas en la cercana Jaca, por aquellos tiempos capital del Reino de Aragón.

En el año 1094 acompañaba a su padre, Sancho Ramírez,  durante el asedio a las ciudad de Huesca, donde por cierto este, encontró la muerte. Tras esta le sucedió Pedro I de Aragón, hermano mayor de nuestro protagonista, que conseguirá por fin conquistar la capital oscense, como ha quedado dicho en el año 1096.

Alfonso I del batallador será nombrado rey de Aragón y Navarra en el año 1104, tras la muerte de su hermano. A partir de ese momento se convertirá en uno de los reyes aragoneses más prolíferos en cuanto a tierras conquistadas. Se dice que prácticamente triplicó los territorios del Reino de Aragón, entre sus grandes conquistas destacan Zaragoza (1118) y Calatayud (1120). Tras lo cual se dirigió a los territorios del Al-Andalus, donde convenció a muchos mozárabes incómodos con un rey musulmán a emigrar a tierras aragonesas, con la intención de repoblar sus territorios conquistados.

Pues bien, tras sus grandes logros decide, para algunos incomprensiblemente, donar todos sus bienes a las órdenes militares religiosas. Templarios, Hospitalarios y la Orden del Santo Sepulcro serán la beneficiadas a cambio de seguir luchado contra el infiel y así proseguir la reconquista.

Ramiro II el Monje.

A partir de ese momento, año 1134, entra en escena su hermano Ramiro II el Monje, con dicho sobrenombre es fácil conocer su principal ocupación. Nació trece años después que Alfonso, y dedico toda su vida a la iglesia, primero como monje y llegando con posterioridad a Abad de San Pedro el Viejo e incluso a Obispo de Roda. Desde donde fue llamado por la nobleza aragonesa para convertirse en rey. Era evidente que los nobles no podían permitir que todo el poder fuera a manos de las órdenes militares. Además debieron pensar que sería fácil controlar aquella corona en manos de un servidor de Dios.

Nada más lejos de la realidad, ya que demostró sobradamente que no sería así. En especial durante el episodio de la célebre leyenda de la campana. Tras sentir las mofas sobre su persona, decidió llamar a algunos nobles  para mostrarles la nueva campana de la iglesia. Al llegar lo que encontraron fue el filo del cuchillo, con el que Ramiro el Monje fue degollándoles uno a uno. Evidentemente a partir de aquel momento se ganó el respeto de todos los nobles.

Aunque unos meses después decidió en cierta forma abdicar, a pesar de seguir contando como rey a todos los efectos, el poder paso a su nuevo yerno. Me estoy refiriendo a Ramón Berenguer IV, que se acaba de casar con Petronila la hija de 1  año de edad de Ramiro II el Monje, en definitiva Ramón Berenguer “solo” le llevaba 24 años.

Ramiro el Monje pasó el resto de sus días en San Pedro el Viejo, tras su muerte en 1157 fue enterrado en la Capilla de San Bartolomé, donde mora en la actualidad en el interior de un sarcófago romano del siglo II. En compañía de su hermano, Alfonso I el Batallador, aquel que no pareció confiar mucho en él, al negarle la sucesión.

Tiermes, la ciudad romana excavada en piedra.

En el sur de la provincia de Soria encontramos uno de los yacimientos romanos más interesantes de la Península Ibérica. Una ciudad romana que en su época de mayor esplendor entre los siglos I y III dC. pudo llegar a albergar más de 3.000 personas.

Pero lo más llamativo de esta ciudad es su forma constructiva, que la hace realmente singular dentro del panorama peninsular de época romana. Esta técnica, denominada “rupestre”, consiste en excavar directamente la ciudad sobre la roca. Dicha técnica constructiva posiblemente fue iniciada por sus primeros pobladores, los celtiberos. Pero la llegada de la romanización, con nuevas métodos y herramientas, le dio a la ciudad la fisonomía, que hoy día podemos observar al pasear por el yacimiento.

Una de las zonas del yacimiento, donde se observa la excavación directa de la piedra.

Breve historia de Tiermes.

La zona donde esta situada la ciudad romana está ocupada como mínimo desde el Neolítico, ya que existen en las inmediaciones del lugar diversas pruebas de ello. Especialmente en unos abrigos situados a unos centenares de metros,donde se han localizado algunas pinturas rupestres.

Sobre el siglo V aC. aparecen las primeras evidencias de ocupación del cerro. Algún grupo celtíbero se hizo acreedor del mismo, llegando incluso a utilizar la necrópolis de urnas funerarias,  situada a unos 800 metros del mismo. Pero será a partir del siglo siguiente, cuando se pueda afirmar que existió una ciudad celtíbera en forma del clásico Oppida de esta cultura. Además podemos añadir, que la historiografía le ha asignado a este pueblo celtíbero, la denominación del grupo étnico de los arévacos.

Posteriormente la ciudad se debió convertir en una de las más importantes de la zona, especialmente como centro ganadero. Esta forma de economía será la principal durante toda la historia de la ciudad. Buena prueba de este hecho, ha quedado documentado en las fuentes clásicas. Las cuales nos describen, que en las denominadas guerras celtíberas durante la ocupación romana de la península, el cónsul de Roma, Quinto Pompeyo llegó a un acuerdo con Tiermes en el año 141 aC.

Dicho acuerdo contenía una especie de pacto, por el cual la ciudad celtíbera debía entregar a Roma 9.000 abrigos para las tropas romanas, 3.000 pieles de buey, 800 caballos, y todas las armas. Es de suponer  que las primeras partes del mismo fueron cumplidas por las autoridades de Tiermes, pero no la última, ya que siguió habiendo levantamientos hasta el año 98 aC. Fecha definitiva de la toma de la ciudad por las legiones romanas.

Único resto arqueológico encontrado de calzada romana en Tiermes

Pocos años después, en torno al año 70 aC. la ciudad ya aparece plenamente romanizada. Aunque tendrá que esperar a la época de Tiberio (14-37 dC.) para convertirse de facto en municipio romano, adscrito a la provincia romana de la Hispania Citerior Tarraconense.

Murallas del siglo III dC. que muestran la decadencia de la ciudad.

El yacimiento romano de Tiermes.

El título de este apartado está puesto expresamente para afirmar, que lo que podemos ver hoy día en el yacimiento es exclusivamente de época romana. El que suscribe acudió al mismo con la curiosidad de encontrarse con restos celtiberos, pero no fue así. Ya que estos prácticamente han desaparecido bajo la ciudad romana,  y por los continuos expolios iniciados en época  visigoda y medieval, como por ejemplo para la construcción de la ermita románica de Tiermes.

Excavaciones de la parte superior del foro de Tiermes.

Pero como ya he comentado es realmente llamativo encontrar una ciudad excavada en piedra, por lo que la visita no puede decepcionar a nadie. Conviene subrayar que dicha visita es gratuita, el yacimiento se encuentra al aire libre y sin ningún cerramiento. Pero en épocas de más actividad turística acuden al mismo guías especializados, que llevan a cabo visitas guiadas.

A partir de este punto iniciamos un recorrido por las partes más interesantes del mismo.

Foro de Flavio.

En torno al año 70 dC. se inicia la construcción de un nuevo foro, sobre los restos de uno anterior y primitivo. Una de las cosas que más llama la atención es la ubicación del mismo, pese a que es la típica de las construcciones romanas, por lo tanto en el centro de la ciudad. En consecuencia de lo cual ,se halla en lo más alto del cerro y por lo tanto en época romana pudo llegar a recordar a las antiguas ciudades griegas en torno a una acrópolis.

Zona baja del Foro, donde se observa perfectamente los restos de la zona de Tiendas

Por otro lado en lo referente a las edificaciones comentar que se situaron en un doble plano, el superior estuvo ocupado por los edificios principales de la ciudad, mientras el plano inferior fue ocupado por las tiendas de la misma.  De esta zona destacar por último que encontramos el único tramo que se ha localizado de calzada romana en todo el yacimiento, que se distingue perfectamente por la diferente composición de la piedra respecto a la base rojiza de todo el yacimiento.

Acueducto romano.

Llevado a cabo durante la época de Tiberio.  Es una de las construcciones más significativas del yacimiento, a pesar de que no han quedado grandes evidencias del resto, en época romana se extraía el agua del rio Pedro, situado a unos 3,5 kilómetros de la ciudad. Pero cuando llegó a la ciudad se excavaron gran cantidad de conductos que distribuyeron el agua por toda ella. Así de esta forma se conoce que toda la villa romana de Tiermes contaba con agua pública.

Acueducto excavado en la piedra directamente.

Casa del acueducto.

Sobre una de las terrazas que ofrece la orografía del terreno,  nos encontraremos con los restos de una antigua domus romana de 1.800m2. Su construcción en sí, no difiere en exceso de las típicas villas romanas de época imperial, un atrio dotado de peristilo en torno al cual se sitúan al estancias de la casa. No falta en la misma ni las estancias privadas, ni las públicas donde posiblemente existió una especie de tienda, ni las dedicadas al servicio.

Panorámica general de la Casa del Acueducto, donde se observa sus impresionantes vistas.

Como el resto del yacimiento lo más destacado en su forma constructiva, ya que los pavimentos de la misma descansan directamente sobre la roca. La cual hace tanto de cimiento de la casa, como de basamento de las paredes que se colocaron directamente sobre la roca de Tiermes.

Piscina del atrio, como el resto excavada sobre la piedra de Tiermes.

Su construcción se llevo a cabo entre los siglo I-II dC. Dicha datación ha sido posible gracias al hallazgo de algunos restos de pinturas murales, de dicha época, en las partes más nobles de la vivienda. Destacar por último otro aspecto que denota la alta posición  económica que debían tener sus habitantes. Se trata de una entrada directa de agua a la vivienda para alimentar las piscinas de la misma, la cual es extraída directamente del acueducto público de la ciudad.

En la imagen se observa perfectamente la entrada del agua desde el acueducto a la casa, además de la piedra a modo de grifo, y una balsa de decantación.

Conjunto de viviendas.

En toda la zona sur del yacimiento aparecen diversas viviendas excavadas directamente sobre la piedra. Se observa claramente los huecos dejados por las vigas de madera, síntoma inequívoco de viviendas de varias plantas. Como he dicho son varias las casas en la que se puede entrar, por ejemplo en una llamada la Casa de Pedro, con una escalera central que da paso a las diferentes estancias de la vivienda.

En la imagen se observa perfectamente los huecos dejados por la vigas de separación de pisos.

Otra de ellas ha sido denominada como la Casa de las Hornacinas, debido a una serie de huecos excavados en las paredes, de los cuales no conocemos su función. Uno de ellos pudo ser un extraño horno, pero sin salida de humos.  Es preciso señalar también, que es la pared sur de la villa del acueducto aparecen muestras de viviendas que pudieron pertenecer de una forma u otra relación con la gran domus romana.

Fotografía realizada desde el interior de una de las habitaciones.

Por último destacar que una gran parte de ellas fueron abandonadas a partir del siglo III dC. En su lugar aparecen unas murallas defensivas que muestran la decadencia de la ciudad romana de Tiermes.

Escaleras de separación de viviendas.

Puerta del sol.

Tallada sobre la misma roca, era la puerta de entrada y salida a los grandes pastos de la comarca. Es preciso recordar que la ganadería fue el principal sustento de esta villa, tanto en época celtibera como en la romana. Precisamente se piensa que pudo ser tallada por los mismos celtiberos, pero será en época romana cuando se coloque una gran puerta para cerrar el acceso a la ciudad. Además de colocar la calzada romana sobre la roca, no sin antes realizar los desagües para extraer de la ciudad las aguas de lluvia.

Entrada del sol, se observa perfectamente las marcas tanto de la puerta, como de los desagües de la ciudad.

A parte de la entrada y salida del ganado, pudo ser la puerta principal por donde  llegaban las mercancías a la ciudad, sin ir más lejos, nada más entrar hay numerosos silos excavados en la roca. Estos pudieron contener el grano en una especie de bodegas destinadas a este menester.

Graderío exterior.

Dejo para el final, la construcción que más puede llamar la curiosidad de todas las que existen en el yacimiento de Tiermes, dada su originalidad dentro del marco peninsular. Está situado justo al lado de la puerta del sol, pero en la parte exterior de la ciudad. A simple vista puede parecer el teatro romano de Tiermes, pero este supuesto se descartó cuando surgió una especie de cávea en la parte norte de la ciudad.

Por lo tanto estas gradas excavadas directamente sobre la roca de Tiermes, se piensa que pudieron servir para la principal actividad de la ciudad, las ferias de ganado. En realidad compradores y vendedores pudieron compartir este graderío, mientras el diferente ganado circulaba por la explanada de 200×80 metros que está situada frente al mismo.  Esta es la versión más aceptada del uso de esta instalación, ello no es óbice para que también hubiera podido servir como centro deportivo. Por último destacar que algunos expertos señalan la posibilidad que fuera realizada en tiempo de los celtiberos, y que su función fuera las ceremonias religiosas dirigidas por los druidas celtas.

La explanada delante del graderio, donde supuestamente desfilaba el ganado para ser comprado.

Antes de terminar un par de incisos; el primero es que las excavaciones continúan aunque a ritmo muy lento, los próximos proyectos se sitúan en las termas romanas y el teatro antes comentado. Además de otra gran domus que ha surgido a continuación de la Casa del Acueducto. En segundo término recomendar la visita al museo situado antes de la llegada al yacimiento, especialmente a los amigos del mundo celtíbero.