Ullastret, el pueblo íbero de las cabezas cortadas.

A mediados del siglo VI aC.,  y sobre un antiguo poblado de la Edad del Hierro, el pueblo íbero de los indigetes empieza la construcción de la que debía ser su capital. El hoy día denominado Poblado de Ullastret, fue construido a escasos 20 km al sur de Ampurias. La colonia que los foceos griegos había levantado escasamente un cuarto de siglo antes, es evidente la conexión entre ambos. Ya que el comercio entre íberos y griegos queda claramente contrastado en las diferentes monedas halladas, además de otros aspectos que pasaremos a conocer.

El poblado íbero de Ullastret

La población levantada quedó dividida en dos partes, separadas por 400 metros para aprovechar los dos cerros cercanos. La ciudad principal que llegó a ocupar unas 10 hectáreas estaba rodeada de fuertes murallas, con sistemas defensivos y la instalación de varias torres de vigilancia. Además ha quedado constancia de varias reconstrucciones, signo inequívoco de la necesidad de reforzadas, debido a las diferentes ampliaciones de la ciudad y los supuestos episodios violentos.

La ciudad, a la que se accedía por al menos siete puertas, tenía varias calles en una distribución muy irregular, debido a la necesidad de salvar los diferentes desniveles de la montaña. En algunas de estas calles se han encontrado empedrados de la última fase de ocupación, todos ellos muy similares a los localizados en el yacimiento griego de Ampurias, otra evidencia más de convivencia entre ambas culturas.

La entrada a Ullastret a través de la murallas.

Las casas eran de planta baja cuadradas o rectangulares  y varias de ellas con varias estancias, como es habitual en poblados donde existía cierta diferencia de clases. Evidentemente las construcciones más grandes debían ser de los dirigentes de esta sociedad íbera, con un claro componente guerrero. Todas ellas constaban de un basamento de piedra, que son los únicos restos hallados. Por encima de ellos las construcciones eran de adobe y además debían ser acabadas con gran cantidad de madera, de ahí que la ciudad sufriera varios incendios. La parte exterior de las viviendas era rematada con arcilla, su función, hacerlas impermeables.

En el interior de las casas han aparecido grandes silos para almacenar el grano, escavados en la piedra y cubiertos herméticamente con una tapa de barro. El cereal era conservado largos periodos de tiempo para ir consumiéndolo progresivamente, dichos silos eran usados durante algunos años y luego se reutilizaban como basureros. Esto ha servido a la arqueología para el hallazgo de múltiples materiales.

La ciudad se abastecía de agua potable gracias a tres cisternas, excavadas directamente sobre la roca y encaladas por el interior, además ha quedado constancia de que eran tapadas mediante grandes losas.

Otro de los aspectos destacables es el hallazgo en la parte más alta de la ciudad de los restos de dos templos. La religión en el mundo íbero no está muy contrastada, pero mayormente se conoce que practicaban el culto politeísta, especialmente en espacios al aire libre. De ahí que se asignen estas construcciones, una vez más,  a las relaciones con el mundo griego de Ampurias. Curiosamente se han hallado en ellos los escasos restos de pavimentos de todo el yacimiento, un opus tesallatum y el otro un opus signium.

Las cabezas cortadas.

Durante el trascurso de las excavaciones de 2012, en una de las calles del poblado se localizaron los restos de 15 cráneos, dos de ellos  atravesados por un gran clavo. Dicho clavo servía para colgar las cabezas en las paredes de las casas, esta tradición esta descrita entre otros, por el historiador griego Diodoro de Sicilia, pero asignada a la cultura celta del sur de Francia. El modus operandi consistía en cortar la cabeza al enemigo derrotado, exhibirla como trofeo, y luego pasar a adornar la fachada de la casa del guerrero. Es decir, el hallazgo aportó en 2012 una novedad al mundo íbero, aunque solo se han hallado en este pueblo.

Cabeza del museo de Ullastret

Indigetes, una sociedad compleja.

No podemos quedarnos en exclusiva con la imagen de los Indigetes como “cortadores de cabeza”. Este pueblo íbero asentado en la actual provincia de Girona, practicó una de las economías más prosperas del periodo. Es conocida sobradamente su capacidad agrícola, los grandes silos en las casas así lo demuestran. También practicaban una ganadería dirigida a la elaboración de prendas de vestir, la elaboración de miel, y a la obtención de sal.

Muchos de estos productos eran canalizados al comercio marítimo a través de la ciudad de Ampurias. Ha quedado constancia de ello en los intercambios que debieron hacer con la colonia griega. A la capital de los indigetas llegaron a través de estos intercambios, joyas, cerámicas griegas y paños orientales. Pero también otra serie de productos agrícolas que ellos no producían, como era el aceite y el vino. Por último destacar que se han localizado algunas armas de tradición celta, concretamente un espada  de La Tène.

Por las monedas halladas conocemos que aparte de los griegos, desde Ampurias comerciaron con los cartagineses, tanto de la capital Cartago, como de su colonia en Ibiza.

Como hemos apuntado con anterioridad la religión entre los íberos es poco conocida. En la capital de los indigetes se han localizado diferentes elementos, que nos pueden hacer pensar en una especie de sincretismo, o asimilación de dioses de otras culturas. En concreto un busto de la diosa griega de la agricultura Deméter y unas figuras de terracota del dios egipcio Bes, que en dicha cultura se ocupaba de la protección de las casas y de los niños. También en terracota y cerca de los templos de la parte alta de la ciudad, se han encontrado una especie de máscaras con extrañas caras, es evidente que debían ser para llevar a cabo algún tipo de ritual.

Mascaras de terracota.

Es necesario destacar también una diferenciación en el trato hacia sus muertos, mientras que los jóvenes y adultos eran incinerados, y tras depositar las cenizas en urnas eran transportados a la cercana necrópolis. A los más pequeños se les inhumaban dentro de las viviendas.

El final del pueblo de los Indigetes.

En el año 218 aC., los hermanos Escipión desembarcan en la vecina Ampurias, aunque no existen evidencias claras de destrucción violenta de la capital de los indigetes, a partir de ese momento el declive es continuo. La posterior llegada de Catón para reprimir las revueltas íberas, tras la provincialización de la Península Ibérica por parte del Senado romano, llevó a fin de la ocupación del Poblado de Ullastret. Aunque sea difícil adivinar lo sucedido con los habitantes de dicho poblado, podemos aventurar que muchos debieron ser hechos prisioneros, otros eliminados y por último los más afortunados irían hacia los dos próximos destinos que os quiero mostrar.

Los poblados de Sant Sebastiá de la Guarda y El Castell.

Ambos poblados son construidos al unísono que la capital de los Indigetes, en el siglo VI aC. Además tienen en común entre ellos, su magnífica situación en promontorios rocosos que dominan el mediterráneo, y ofrecen la facilidad de las construcciones defensivas.

El castell

En el poblado de El Castell encontramos los mismos elementos que en la capital de los indigetes pero a escala reducida, es decir casas cuadradas o rectangulares, unos  silos de cereal pero en este caso en las afueras del poblado, e incluso una especie de recinto de culto en la parte superior.  Destacar por otro lado que el pueblo no fue amurallado hasta el siglo III aC.

Pero lo que más llama la atención es el enorme crecimiento que genera el poblado a partir de principios del siglo II aC., es decir tras la llegada de los romanos a Ampurias y el consiguiente abandono de la capital. En dicho periodo se ocupa toda la parte baja del pequeño cabo donde estaba situado, y especialmente se refuerza todo el sistema defensivo con nuevas murallas.

Sant Sabastiá de la Guardia

Por su parte el Poblado de Sant Sebastiá de la Guarda, situado a unos nueve kilómetros del Poblado de El Castell, es bastante más pequeño que los anteriores. Su construcción se llevó a cabo mediante casas cuadradas de dos habitaciones, con silos en el interior de las mismas y una especie de horno de fundición de metales. A pesar de ser más reducido curiosamente en este yacimiento se ha localizado una de las piezas más espectaculares, una crátera de pinturas negras, que se halla en la actualidad en el Arqueológico de Girona. No es tan evidente un crecimiento a partir del siglo II aC., aunque sí que se han localizado algunas estructuras en los alrededores del actual yacimiento que ocupa una superficie de 300 m2.  Lo que si se evidencia es la ocupación del mismo al menos un siglo más.

Destacar por último que los tres yacimientos son visitables, concretamente estos dos últimos de forma gratuita. Por otro lado el del Poblado de Ullastret se puede visitar junto a un museo del mundo íbero, os dejo la web donde se puede consultar horario y precios: mac.cat

Por último os dejo este vídeo para conocer mejor Ullastret:

Si vais por la zona, también os puede interesar esta visita:

Ampurias, puerta de entrada de griegos y romanos

 

6s comentarios

  1. Para el escritor del artículo. Es muy interesante lo bien que se a informado de la ciudad donde hoy día se encuentra el pueblo medieval de ullastret en la provincia de Girona.No obstante le voy a corregir algunas palabras como poblado. El recinto arqueólogico de Ullastret no fue un poblado sino la ciudad Celtíbera más grande de Cataluña. No se llamaba ullastret sino INDIKA. la capital de la tribu de los Indigetes. Me parece que la palabra poblado le resta importancia a los que fuerón en el pasado nuestros ancestros. Las murrallas no solo se reforzaban por los ataques enemigos sino por las crecidas del rio D’Aró. Antiguamente había un lago y las marismas del rio llegaban hasta la costa donde comerciaban con los mercaderes griegos de Emporion. respecto a la segunda ciudad rodeada por el lago hoy llamada illa d’en Reixac era gobernada por otra familia guerrera influyente; Así pués ambas ciudades eran gobernadas por dos famílias Celtíberas diferentes. Y hago énfasis en la palabra Celtíbera pués en Cataluña ya hubo en el pasado una mezcla importante de tribus Galas o celtas ( Ver la cultura de los campos de urnas entre otras migraciones del norte de Europa en el periodo del bronce. https://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_de_los_campos_de_urnas

    1. Hola Roland, en primer lugar gracias por tu aporte, aunque espero que me permitas contrastar algunas de tus afirmaciones. En definitiva, creo que sin debate la historia estaría muerta, en especial en la época que la que nos estamos refiriendo.
      Totalmente de acuerdo con tu apreciación sobre el tema de las murallas, el aporte que haces complementa muy bien la información. Sobre el nombre de la ciudad, el que suscribe tenía sus sospechas de que el nombre era INDIKA, pero no he encontrado texto que lo suscriba.
      Sobre el resto de tus apreciaciones tengo muchas más dudas, lo de “ciudad” hay que tomarlo con muchas reservas y más en la antigüedad, nadie se pone de acuerdo con los requisitos que necesita un población para ser considerada ciudad. Por otro lado la más grande de la actual cataluña, ciertamente no tengo los datos para discutirlo. Pero sobre el punto de ciudad celtibera, si que no puedo estar de acuerdo. Aludes para ello una entrada de la cultura del Campo de Urnas, que se produce al menos 400 años antes, después de lo cual hay un vacío de registro importante.
      El proceso de iberización de la Península comienza según la mayoría de expertos sobre el siglo VI aC., además lo hace sobre un sustrato indoeuropeo (que bien pudiera ser la referida cultura de campo de Urnas), a la que se suma un componente orientalizante, (griegos) y todo ello sobre una evolución interna. Sinceramente para mi los Indiketas son una mezcla de todas esta culturas, pero claramente íberos, no en vano su escritura, aunque no halla sido descifrada es indiscutiblemente íbera.
      Lo dicho, gracias por el debate.

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