La inscripción de Behistún, la Piedra Rosseta de la escritura cuneiforme.

Para conocer la historia, especialmente la antigua, dos elementos son imprescindibles. En primer lugar los restos arqueológicos, y en segundo lugar las fuentes escritas. El primero de ellos está sujeto a interpretaciones, por eso evidentemente el segundo es más fiable. El problema de este último reside en que gran parte de las lenguas antiguas han desaparecido, o bien ha evolucionado[…]

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