Belchite Viejo, visitas guiadas al más cruel escenario de la Guerra Civil

El pasado mes de abril, tuve la oportunidad de asistir a una de las visitas guiadas al pueblo de Belchite viejo. A pesar de que realmente te quedas sin palabras, no quiero dejar de felicitar al  municipio de Belchite, por emprender esta labor en el año 2012.

Belchite Viejo, visitas guiadas
Entrada a Belchite Viejo

En dicho año se decide cerrar todo acceso al pueblo viejo, ya que hasta entonces era de libre acceso.  Con el objetivo de preservar a las ruinas de Belchite del continuo deterioro, a partir de ese momento se vuelve imprescindible entrar al mismo acompañado de un guía.  Definitivamente es necesario aplaudir el gran acierto de esta iniciativa.

¿Pero que es Belchite?

Belchite es un pueblo situado a unos 45 km al sur de Zaragoza. Su posición como lugar de paso, ha sido determinante en el devenir de su historia. Hoy día tiene censados alrededor de 1.600 habitantes, y su principal actividad es la agricultura, especialmente para la elaboración de aceite de oliva.

Aunque su mayor conocimiento se debe a los hechos sucedidos durante la guerra civil española, donde quedará completamente destruido el pueblo de Belchite viejo. Dichas ruinas están hoy día situadas a las afueras de pueblo nuevo. Es necesario recalcar, que Belchite estuvo habitado los días previos a la guerra civil por más de 4.000 personas.

Breve historia de Belchite

Como ya he comentado Belchite es un lugar de paso, un verdadero cruce de caminos. De ahí que haya sido poblado, como mínimo, desde la Edad de Bronce. Así mismo ha sido hogar de celtiberos, romanos y árabes, hasta que en el año 1117 Alfonso I lo conquistara, para convertirlo en cristiano.

Aunque su verdadero auge le llegara en la Edad Moderna, y a ese periodo de la historia pertenecen sus mejores edificaciones. La más importante la Iglesia de Sant Martin de Tours, que aunque fue levantada en estilo gótico-mudéjar en el siglo XIV,  deberá esperar a dicho periodo, para mostrar todo el esplendor de los estilos renacentista y barroco de la época. Además se construirá la otra iglesia del municipio, en este caso consagrada a San Juan. Todo este complejo clerical se completará con dos conventos, el  de San Agustín y el de San Rafael, además de un seminario, todos en el estilo mudéjar aragonés.

Iglesia de San Martin de Tours en Belchite
Iglesia de San Martin de Tours y el seminario a la izquierda.

A partir del siglo XIX comenzará el calvario de Belchite, como nombran sus guías; “todas las guerras venían a parar aquí”. La primera la Guerra de la Independencia, y tras la cual vendrían las guerras Carlistas. A pesar de la dureza de estas, lo peor estaría por llegar.

La Batalla de Belchite en la Guerra Civil Española.

Una de las más crueles de la Guerra Civil. El bando franquista había tomado la población, destituyendo a la corporación municipal nada más comenzar la contienda. Llegado el verano de 1937, las tropas republicanas se encuentran que están a punto de perder uno de sus feudos importantes. En concreto el norte de España, donde ya habían perdido ciudades importantes como Bilbao. Por lo cual el ejército republicano decide tomar Zaragoza, de este modo las tropas de Franco desviarían su atención, pudiendo aliviar la situación del norte.

Calle de Belchite Viejo
Por esta calle escapaban de noche los ciudadanos de Belchite bajo una lluvia de balas.

Para ello era muy importante tomar el nudo de comunicaciones que era Belchite. La Batalla comenzó la madrugada del 24 de Agosto y finalizó el 6 de septiembre de ese año 1937. El resultado dos terribles semanas de combate cuerpo a cuerpo, y “casa por casa”. Tras lo cual los republicanos toman Belchite, con 5000 cuerpos en las calles. De poco le sirvió, ya que Zaragoza nunca fue tomada y el resultado final de la guerra es de sobras conocido. La guinda al pastel la pondrán las cuatro bombas arrojadas por la patrulla Cóndor, al servicio de las tropas del bando sublevado, fueron de tal tamaño que “sacaron agua de este desierto”, nuevamente palabras de la guía.

Tras la guerra, Belchite quedó destruido. Pero el nuevo gobierno de España encabezado por el General Franco, decide no reconstruir el pueblo. En vista de convertirlo en parte de la propaganda del régimen para mostrar los desmanes republicanos.

El pueblo Nuevo.

Para compensar esta situación el régimen decide la construcción del Pueblo Nuevo. Dicho pueblo es construido con la mano de obra de los presos republicanos, e inaugurado en 1954. A pesar de lo cual el Pueblo Viejo siguió dando cobijo a los que se negaron a abandonar Belchite hasta 10 años después, cuando son entregadas las ultimas viviendas del Pueblo Nuevo.

Iglesia nueva de Sant Martin de Tours.
Iglesia nueva de Sant Martin de Tours.

Plató de cine y banco de pruebas de los fenómenos paranormales.

Exactamente en eso, y en zona de juegos para los niños de Belchite, se convirtieron las ruinas del Pueblo Viejo. En otras palabras, gran cantidad de curiosos comenzaron a llegar al municipio, en busca de almas y espíritus atrapados en esas ruinas. Todavía hoy día, con las visitas guiadas, dejan sus grabadoras puestas en cualquiera de las iglesias para captar las voces que se dicen escuchar.

Iglesia de San Juan de Belchite Viejo
Iglesia de San Juan, plató de el Laberinto del Fauno.

Por otro lado, ha servido como plató de cine de múltiples reportajes sobre la guerra civil. Además en sus calles han rodado directores como Terry Gilliam, o Albert Boadella. Sin olvidar, la más mítica de la imágenes del Laberinto del Fauno de Benicio del Toro. En concreto sobre el ábside de la destruida iglesia de San Juan.

Las visitas guiadas desde 2012.

Sin duda, el verdadero objetivo de este modesto artículo, aplaudir esta decisión. Conviene subrayar, como ya he dicho, que en el año 2012 el gobierno municipal decide cerrar todos los accesos a Belchite Viejo. A continuación y tras una gran labor de recopilación de información se deciden comenzar dichas visitas guiadas.

Puerta del pueblo viejo de Belchite
Frase escrita en fechas recientes por uno de los supervivientes de Belchite.

Centrándome exclusivamente en las visitas históricas, a la cual yo me dirigí, dos son desde mi punto de vista los grandes aciertos:

Los excelentes guías de Belchite.

En primer lugar la excepcional neutralidad de estas visitas guiadas, las cuales atienden rigurosamente a los hechos sucedidos. Deseo subrayar que esto no es nada fácil, solo han pasado 80 años y no existe perspectiva histórica para valorar fríamente lo sucedido.

En segundo lugar por la elección de los guías, todos ellos son oriundos de Belchite y residentes, o bien hijos de los mismos. No quiero desvelar el nombre de la que nos instruyó en nuestra visita, ya que como ella mismo nos reveló cualquiera de ellos lo hubiera hecho igual. Todos se conocen el pueblo al dedillo, sus historias, sus rincones o la casa de sus padres, en incluso todos los lugares por los que ellos solían jugar a pesar de las advertencias de los mayores. Además de contarte como algunos de los supervivientes de la terrible Batalla de Belchite, en concreto comentó que cuatro siguen vivos, se acercan todavía a algunas de estas visitas.

Sin lugar a dudas, en este lugar las “batallitas” de los abuelos, toman un cariz especial. Ya que por ejemplo son capaces de recordarnos  cómo cruzaban por el pueblo bajo las ráfagas de las armas, con el fin de escapar del escenario de la Batalla.

Por todo ello es enormemente recomendable, las visitas guiadas a Belchite Viejo. Así mismo destacar que existen varias modalidades de visita, tanto diurnas, como nocturnas. Para reservar cualquiera de ellas, os dejo el siguiente enlace: belchite

Albert Le Lay el héroe anónimo de Canfranc en la 2GM

En un pequeño y angosto valle pirenaico de la provincia de Huesca, surge una de las construcciones más importantes de principios del siglo XX en España. Efectivamente, estoy hablando de la célebre Estación Internacional de Canfranc, la cual recibe el sobrenombre de Internacional porque fue gestionada desde un principio por los dos países, España y Francia.

Su historia está llena de continuos problemas, desde su inauguración en 1928, hasta su cierre definitivo en 1970. Por ella han pasado las crisis económicas, la guerra civil española y la 2ª Guerra Mundial. Precisamente durante esta última surgirá la historia de nuestro protagonista Albert Le Lay.

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Estado actual de la Estación Internacional, en imagen el único tren que circula hoy día, y conocido como el Canfranero

Francia dividida en dos.

A modo de resumen y para ponernos en situación, es preciso recordar la ocupación de régimen nazi de la mitad de los territorios de Francia. Dicha ocupación se produjo a partir de la toma de Paris, por las tropas alemanas, el 14 de junio de 1940. A partir de ese momento nacían estas dos Francias, por un lado la ocupada y por otro lado la Francia de Vichy. Esta última por decirlo de alguna manera la Francia Libre, pero evidentemente bajo una enorme presión. Así mismo destacar que especialmente en esta zona, surgirá la denominada resistencia nazi, entre los principales mandos del neutralizado ejército francés.

Albert Le lay

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Imagen de la llegada de Albert Le Lay a Canfranc. Hoy día mostrada en los carteles turísticos de la estación.

Durante ese año 1940, Albert Le Lay llega Canfranc tras ser nombrado jefe de la aduana francesa. A los pocos meses se puso en contacto con él uno de los líderes de la resistencia francesa, el Coronel  Gilbert Renault, más conocido como el Coronel Remy.

A partir de ese momento Albert Le Lay se puso al servicio de la resistencia francesa. Evidentemente su puesto en la aduana de Canfranc, era propicio para este cometido. Así por ejemplo colaboró en el paso de la primera radio usada por la Resistencia francesa, o hizo de enlace del correo entre los aliados y la resistencia. Además de salvaguardar la vida de muchos judíos, que huían del régimen nazi impuesto en Francia.

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Vagón del año 1933. Posiblemente uno de los usados durante la 2ª Guerra Mundial en Canfranc.

Durante los años que duró dicha proeza, uno de los principales cometidos de dicha línea férrea era el transporte de materiales, desde España a la zona ocupada por Alemania. Es decir, el régimen franquista español vendía a la Alemania nazi materias primas necesarias para la guerra, en este caso principalmente hierro y wolframio. Por lo tanto, en estos trenes como en algunos de pasajeros, pasaron muchos judíos para salvarse de los Campos de Concentración.

Albert Le Lay y los judíos.

El trabajo de Albert Le Lay consistía en esconderlos en los vagones de estos trenes, desde en falsos compartimientos, hasta incluso adosados en los bajos de los trenes. Aunque otros, con más suerte,   simplemente pasaban camuflados entre otros viajeros. También se ocupaba de recoger a aquellos que se aventuraban a cruzar las montañas pirenaicas. Evidentemente para ello contó con muchos colaboradores. Una vez en Canfranc los dotaba de los visados necesarios, para proseguir camino hacia la libertad.

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Andén de la parte española.

Acerca de las personas que pudieron llegar a ser ayudadas por Albert Le Lay no existen cifras concretas. Así mismo destacar que la gran mayoría serian personas desconocidas, pero por otro lado, también ha quedado constancia, de su ayuda a personajes ilustres. Entre otros, el pintor francés de origen bielorruso Marc Chagall. También Joséphine Baker, uno de los iconos musicales de la época, y además reconocida como una de las grandes colaboradoras de la Resistencia Francesa. Y por último, algunos familiares de uno de los judíos más ilustres de principios del siglo XX, el inventor del psicoanálisis Sigmund Freud.

La huida de Albert Le Lay.

Pero tan gran hazaña tendrá los días contados. Dado que la Gestapo alemana tenía policías infiltrados tanto entre la Francia de Vichy como en la España franquista. Además de la grave situación, que supuso la ocupación completa de Francia, por las tropas nazis en noviembre de 1942. En concreto, en septiembre de 1943 llegan noticias desde Oloron, una de las poblaciones más importantes del otro lado de los Pirineos. La Gestapo se dirigía a apresar a Albert Le Lay, al cual no le queda más remedio que seguir los pasos de los judíos ayudados.

Gracias a la ayuda de sus vecinos consiguió llegar a Madrid, desde donde necesito la ayuda de la embajada del Reino Unido para escapar definitivamente. En concreto huyó junto a su mujer y uno de sus hijos a Argel, lugar donde residía el gobierno de la Francia libre encabezado por De Gaulle, allí paso el resto de la 2ª Guerra Mundial.

Su vuelta a Canfranc.

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Cae la noche sobre Canfranc.

Tras acabar la 2ª Guerra Mundial  volvió a Canfranc. Todo ello a pesar de tener suculentas ofertas por parte del nuevo gobierno francés para instalarse en Paris. Albert Le Lay demostró que quería permanecer en el anonimato, sus palabras a sus allegados giraban en torno a ello. Además se debía a los canfraneses, aquellos que como el mismo, arriesgaron su vida por ayudar a los demás. Albert Le Lay siguió en su puesto como jefe de la aduana francesa de Canfranc hasta 1957, cuando fue obligado a irse a Bayona. Finalmente morirá en 1988 en San Juan de Luz, a la edad de 89 años y manteniendo su anonimato.

José Antonio Blanco.

Aquí comienza la otra parte de la historia, José Antonio Blanco periodista de Televisión Española, junto a otra serie de compañeros, se deciden entrado el siglo XXI  a recuperar la memoria de este héroe anónimo. Todo ello gracias a unos papeles encontrados por Jonathan Díaz, un conductor de autobuses que hacía en el año 2000 el trayecto fronterizo Jaca-Oloron.

Desde entonces José Antonio Blanco comenzó una meticulosa recopilación de información, ayudado por los familiares de Albert Le Lay. Entre ellos conoció a su hija, que desgraciadamente murió solo unos días después de hablar con José Antonio. Pero la gran ayuda le vino de uno de sus nietos, Victor Fairén. Este sí, decidido a sacar a su abuelo del anonimato.

El resultado de toda esta investigación se puede ver en el documental “el rey de Canfranc”, dirigido por el propio José Antonio Blanco, y su compañero Manuel Priede, y estrenado en TVE en el verano de 2013.

Por cierto, este documental fue inspirador para mi reciente visita a la Estación Internacional de Canfranc y de retruque a este humilde artículo. El cual deseo que lleve la curiosidad a todos sus lectores sobre esta importante figura de la historia del siglo XX.

Esta y otras historias relacionadas las encontraréis en esta magnifica publicación de Ramón J. Campo.

¿por cierto, me ayudareis a compartirlo?

El debate entre fe y ciencia del Abate Breuil y sus seguidores.

Abate Breuil ¿Quién fue la primera mujer Eva o Lucy?

Eva, en un óleo de Alberto Durero y Lucy una reconstrucción del Museo de Historia Natural de Washington D C

Para comenzar puede parecer una pregunta extraña e incluso fuera de lugar. Además es necesario constatar que el Abate Breuil no llego a conocer el descubrimiento de Lucy. La cual está considerada como los restos homínidos más antiguos del planeta. Por lo tanto, es evidente que es una pregunta retórica, para acercarnos curiosamente al debate sobre los grandes prehistoriadores,  surgidos en el seno de la religión católica.

Pero de la misma manera debo reconocer que desde que conocí la historia del Henry Breuil, muchas veces me he repetido esta pregunta. Es más, decidí escribir sobre esta curiosidad de la historia, cuando por casualidad descubrí otro personaje similar en este caso el vasco José Miguel de Barandiarán. Que en contraposición al Abate Breuil sí que conoció el descubrimiento de Lucy en África en el año 1975. Además tras introducirme en el tema aparecieron otra serie de nombres, que comparten religión y su amor por prehistoria. Pero para  iniciar el debate es preciso acercamos a varios aspectos:

Charles Darwin.

El ser humano siempre se ha interesado por sus orígenes, y el conocimiento de las grandes civilizaciones precursoras de su historia. Así queda demostrado por el conocimiento durante la Edad Media europea, de la cultura griega, romana e incluso egipcia, o de otras partes del mundo como la China de Marco Polo. Pero este siempre había sido una especie de límite en los estudios de la antigüedad, hasta la llegada de Charles Darwin. En primer lugar con la publicación en 1859 de La Teoría de las Especies y  posteriormente el Origen del Hombre en 1871. Por lo tanto, pasado el ecuador del siglo XIX, Charles Darwin fue el precursor del estudio de la prehistoria, lo que se puede imaginar como un cataclismo en la Santa Sede Católica.

Portada de El origen del Hombre de 1871

Providentissimus Deus

Dicho de otra manera, estamos ante la encíclica Papal de 1893 “Sobre el estudio de las sagradas escrituras”, y llevada a cabo por el Papa León XIII. Se trata de un llamamiento a luchar contra el reciente nacimiento de los estudios prehistóricos, que evidentemente ponen en peligro los textos bíblicos que nos presentan a Adán y Eva como precursores de la humanidad. A su vez convoca, a una elección por parte de las autoridades pertinentes en la materia, de profesores que hayan adquirido la cultura científica apoyada en las prácticas de la Biblia. Por último destacar, que evidentemente critica la teoría de la evolución de Darwin, todo ello a pesar de la renovación de la fecha de la creación según la Biblia a 6000 años.

Llegado a este punto podemos pensar a grandes rasgos, la educación que encontraron y hacia donde se dirigieron intelectualmente los personajes siguientes:

Abate Henry Breuil

Henry Breuil recién ordenado Sacerdote

Sin lugar a duda estamos ante el padre de la Prehistoria. Henry Breuil nació en Mortain un pequeño pueblo de la Baja Normandía en el año 1877. Desde muy joven encaminó su vida a los estudios católicos, y a su gran pasión la investigación de la prehistoria. En primer lugar se consagró sacerdote en el año 1900, y posteriormente obtuvo la Licenciatura en Ciencias Naturales en la Sorbona de Paris. Tras lo cual, y tras ser liberado de sus funciones por la iglesia, dedicó su vida a estudiar la Prehistoria. Por decirlo de alguna forma, pocos yacimientos o cuevas de Francia y la Península Ibérica quedaron sin ser estudiados por nuestro personaje. Además de viajar por todo el mundo, a la llamada de cualquier avance en un campo tan novedoso como los estudios prehistóricos.

Pero si en algún campo destacó el Abate Breuil, fue en el estudio del Arte Paleolítico. Hay que mencionar, además que fue el primero en establecer un sistema para la clasificación del Arte Parietal, datándolo entre los 30.000 y los 8.000 años de antigüedad. Por lo tanto, entrando en clara contradicción contra los supuestos de la Encíclica Papal de León XIII. Dicha clasificación completada por André-Leroi-Gourham sigue hoy día en vigor.

José Miguel de Barandiaran.

El padre de los estudios sobre el origen de la Cultura Vasca

Nacido en 1889 en Autun, un pueblo del interior del País Vasco. De igual manera que el Abate Breuil, y siguiendo los consejos de su madre se ordena sacerdote en 1914. Así mismo un año después se licencia en Teología por la Universidad de Burgos. Pero a partir del año siguiente se dedica de pleno a la investigación de la prehistoria. En concreto junto a Telésforo de Aranzadi y Enrique Eguren consiguen excavar y sacar a la luz los dólmenes de la Sierra de Aralar, tras lo cual se dedican los siguientes 20 años al descubrimiento de la prehistoria del País Vasco. Durante dicho periodo entabló amistad con Henry Breuil.

Pero cuando estalla la guerra civil tiene que exiliarse en el País Vasco Francés. Desde donde es reclamado por los principales  congresos internacionales de Prehistoria. Tras lo cual vuelve al País Vasco en 1953 y dedica el resto de su vida al estudio de la Cultura Vasca. Muere en 1991 con la nada desdeñable cifra de 101 años.

Otros ejemplos

La historia cuenta con varios personajes similares, que tras ordenarse sacerdotes dirigen su mirada a la prehistoria. Por poner algunos ejemplos, podemos hablar de los franceses Pierre Teilhard de Chardin, y el Abate André Glory.

El primero de ellos guiado por su madre se convierte  en jesuita, tras los cual inicia su aventura por la prehistoria. A Pierre Teilhard debemos el descubrimiento del Hombre de Pekín. Dicho de otra forma los primeros restos de homo erectus fuera de África, evidentemente en China.

Mientras el Abate André Glory, tras ordenarse sacerdote en 1933, se convierte en el discípulo más aventajado de Henry Breuil. En concreto, acabando una de las obras de investigación más importantes del Arte Parietal Prehistórico, en la cueva de Lascaux entre 1952 y 1963.

Cueva de Lascaux

Respuesta de la Iglesia.

Es evidente, que la lucha de todos estos hombres del seno de la iglesia, por demostrar las teorías evolucionistas de Darwin. En realidad fueron pequeños o grandes, según se mire, toques de atención a la Iglesia Católica. Aunque por su parte esta siguiera todo el siglo XX anclada en sus posturas retrogradas. En definitiva, pienso que  la Santa Sede Católica sigue sin separar ciencia y religión, por los menos a grandes rasgos.

A pesar de que en la encíclica Papal de 1950 denominada Humani Generis, del Papa Pio XII, no se niega los avances sobre el origen prehistórico del hombre.  Es más, se puede decir que conceden la duda de la existencia del cuerpo humano con anterioridad a la propuesta de la Biblia. Pero en todo caso separando al cuerpo del alma humana, la cual nace de la mano de la creación católica. En definitiva y según estos postulados, los artistas que pintaron Lascaux o Altamira, por poner un ejemplo, son humanos sin alma.

Por último aplaudir la valentía de todos estos personajes, que junto a otros, han conseguido en poco más de 150 años revelarnos los secretos del nacimiento de la especia humana.

No quiero terminar, sin invitaros a todos, a que me deis vuestras opiniones sobre este controvertido, y desde mi punto de vista apasionante tema.

Imágenes: commons.wikimedia

Fuentes: introduccionalahistoriajvg      vatican.va      vatican.va

El puerto de Gdansk, del ámbar Báltico a Lech Walesa

Tras mi visita a Gdansk, esta ciudad del norte de Polonia bañada por el Báltico, varias serán las cosas que me llamen la atención. A través de las cuales me gustaría mostraros aspectos de su historia

La historia milenaria del ámbar del Báltico

La primera de ellas es la que proclama su eslogan: “La perla del Báltico”, es evidente que es un juego de palabras. Por una parte su belleza es incuestionable, en especial su “Ruta Real” que une a través de la calle Dluga, la Puerta Alta con nuestro protagonista el puerto o muelle de Gdansk. Pero a lo que realmente hace referencia es a uno de sus tesoros más preciados, el Ámbar. Este es una de las principales fuentes de ingresos de los comerciantes de Gdansk hoy y desde hace miles de años.

Lo de hoy es evidente; decenas de comercios pueblan el puerto de Gdanks, con múltiples modelos de joyas realizados con el ámbar del Báltico. Dicho de otra manera, os será imposible salir del puerto sin comprar una de estas piezas.

El ámbar es una resina fósil de color ocre, aunque con gran variedad de tonos. Desde la antigüedad se le han atribuido poderes curativos, místicos y mágicos, además el ámbar es usado en muchas culturas como amuleto de la suerte y la protección. Se conoce su uso desde hace miles de años.

La amplia variedad de colores del ámbar del Báltico

Pero será en el siglo XIX cuando Heinrich Schliemann, durante unas excavaciones en Grecia sorprenda con la noticia de que el ámbar del Báltico había llegado allí. Fue durante el descubrimiento de las tumbas guerreras micénicas. En concreto excavando el Circulo A de Micenas, Schliemann encontró entre los ajuares de un guerrero micénico una espada con incrustaciones de ámbar del Báltico. Hay que mencionar que están datadas concretamente en el año 1550 aC. Por lo tanto, sí entre el Báltico y Micenas hay cerca de 3000 km, está pieza vino a demostrar que existía un comercio a gran distancia hace 3500 años.

Pueden en este punto surgir dudas: ¿esa pieza provenía de Gdanks? Es evidente que no lo podemos asegurar, pero que era ámbar del Báltico si es seguro. A pesar de que el ámbar se produce en otras partes del mundo, en ninguna posee las características especiales que hacen de este ámbar el más codiciado. Gracias a su alto contenido en ácido succínico, que le proporciona mayor poder curativo.

La Gdanks medieval.

A continuación daremos un salto en el tiempo hacia la Danzig medieval,  ya que ese era el nombre de esta ciudad bajo el dominio alemán. Durante la Edad Media, Danzig era una de las ciudades de la Liga Hanseática. Conviene subrayar que esta era una unión de ciudades independientes, que ejercía el control del comercio en el Báltico. Su nacimiento fue en 1356 y su periodo de máximo esplendor entre los siglos XIV y XVI. Durante los cuales comerció con Europa Occidental, principalmente: madera, trigo, pieles y centeno.

Esto se hace patente en una de las principales atracciones turísticas del muelle de Gdanks. La conocida como Vieja Grúa se mandó a construir a mediados del siglo XV, y en dicha época pudo ser la más grande del mundo. En realidad es un impresionante edificio de madera que contiene un mecanismo a base de poleas, estas son movidas por los pies de varios hombres. El resultado; el levantamiento de más de 2 toneladas de peso entre cuatro de ellos. Su principal utilidad consistía en la fabricación de barcos, con dicho sistema era más sencillo levantar las grandes piezas como por ejemplo los mástiles. Por otro lado, la grúa en cuestión favoreció ampliamente el duro trabajo de carga de los barcos. Pongamos por caso, los barriles de cerveza, uno de los principales productos de Danzig.

La Vieja Grúa está abierta al público, por alrededor de 2€ se accede a la misma. Con el fin de conocer su funcionamiento, a través de un pequeño museo explicativo.

Los astilleros del siglo XX.

La última parada del viaje nos lleva a los astilleros fundados en 1945, justo al fin de la 2ª Guerra Mundial. Estos se encuentran  escasamente un kilómetro al norte del puerto medieval. Fueron fundados durante el dominio comunista, su nombre lo dice todo: Astilleros Lenin.

Su encuentro con la historia comienza en el año 1970. Todo comenzó con las protestas de los trabajadores de los astilleros, por la subida de precios por parte del gobierno comunista. Este último mandó al ejército a reprimir el levantamiento de los trabajadores. El resultado 39 muertos.

Tendrían que pasar 10 años para que surgiera con fuerza la figura del hombre, que encaminará definitivamente a Polonia hacia  la democracia:

El líder de Solidaridad en 1980

Lech Walesa, electricista de los astilleros y expulsado de los mismos en el año 1976. Volverá en 1980 para fundar el primer sindicato católico de la Polonia comunista. Su nombre Solidaridad. Hay que decir que durante el primer año consiguió varios de sus propósitos. En definitiva, mejorar la vida de los trabajadores de los astilleros. Pero Moscú no dio tregua, un año después en 1981 pone al frente del gobierno un militar afín al régimen soviético, Jaruzelski. Por lo que se refiere a Lech Walesa fue arrestado y enviado a la cárcel, donde pasará los próximos 11 meses.

Pero era evidente que algo estaba cambiando. En 1983, poco después de ser excarcelado Lech Walesa se le concede el Premio Nobel de la Paz. Esto será una primera advertencia al comunismo. Por otro lado dos años después llega al gobierno de Moscú el reformista Gorbachov y su Perestroika. Y continuación llegó el  fracaso de Jaruzelski en las elecciones de 1987.

En conclusión, todo desencadenó en las primeras elecciones libres de Polonia tras la 2ª Guerra Mundial.  El año 1990 Lech Walesa llegaba al gobierno por abrumadora mayoría, aunque evidentemente delante no tuvo un camino de rosas. En la actualidad el país del Báltico sigue intentando equiparar su economía a la europea. En la llamada Europa de dos velocidades sigue ocupando un puesto en la segunda.

Monumento a los fallecidos en los disturbios de 1970

Los astilleros de Gdanks están presididos por la enorme estatua de tres cruces católicas, de las cuales penden unas anclas. Son el monumento a los caídos en 1970. Hay que mencionar por último el museo del sindicato solidaridad, a escaso 100 metros del monumento. Su visita es gratuita y nos acerca a la historia del sindicato y en consecuencia al paso del comunismo al capitalismo.

Imágenes: commons.wikimedia

Más información: porotoverde  wikipedia biografiasyvidas

La Mussara, uno de los pueblos abandonados más bonitos en el siglo XX

 

La Mussara es uno de los cientos de pueblos de España que quedaron deshabitados en el pasado siglo XX. Aunque una gran mayoría fueran en las regiones del centro de España, nuestro protagonista lo encontramos en las Montañas de Prades situadas en interior de la provincia de Tarragona. Además, curiosamente este pueblo no aparece en las cientos de listas que se publican hablando de este fenómeno geográfico y cultural.

 

El éxodo rural del siglo XX

Estamos ante uno de los grandes problemas del  siglo XX en España. La gran causa de la despoblación del mundo rural es la falta de recursos económicos para mantener la población. Por otro lado existía el efecto llamada de las grandes ciudades. En vista de que estas ofrecían mejores salarios, mayor posibilidad de trabajo, y todo ello complementado con equipamientos y servicios. En definitiva un mayor nivel de bienestar.

La despoblación en España ha seguido un patrón común. El primer paso consistía en la marcha de los jóvenes y los adultos. La consecuencia el envejecimiento de la población, como además no existía posibilidad de regeneración acababa en muy pocos años con las poblaciones rurales.

El siglo XX en España no propició la llegada de la despoblación. Más aún, en 1940 tras la Guerra civil la población rural incluso había aumentado en cifras cuantitativas. No así en cuanto a porcentaje entre rural y urbano, sus cifras ya delataban el proceso que sería imparable unos años después.

La gran despoblación del mundo rural se produjo entre 1950 y 1975, en términos generales la caída fue incluso superior al 50%. Son muy pocas las personas en España que no les ha tocado vivir un caso de cerca, ya que un enorme porcentaje de la población actual es hija de dicho efecto demográfico. De ahí su enorme importancia.

Este fenómeno migratorio del mundo rural al urbano se vio bruscamente frenado en los años 80. El motivo las crisis económicas, en especial la de 1973 que lastró la economía española durante toda la década de los años 70. El paro llegó a las ciudades, con lo que el atractivo y el llamado efecto llamada cesó gradualmente.

La Mussara es un claro ejemplo.

Las primeras noticias que tenemos de La Mussara son del siglo XII, y documentadas en la iglesia parroquial. A pesar de lo cual se piensa que su fundación puedo ser árabe, aunque no se han encontrado restos arqueológicos de esta apreciación. Pero su posición  geográfica y su similitud con la vecina Siurana, nos llevan a pensar en un pasado común.

Su época dorada será en el siglo XIX. En especial está bien documentada su participación en las guerras carlistas, como refugio de estos. Durante dicha época esta población subsistía gracias a sus productos agrícolas como el trigo, la patata y la leña y su producción ganadera de ovejas y vacas.

Pero en el siglo XX siguió al detalle lo expuesto anteriormente. Si en 1900 vivían en La Mussarra 291 personas, solo 60 años después quedó completamente deshabitada.

La Mussarra en la actualidad.

Hoy día sus ruinas son una de las atracciones turísticas de la Sierra de Prades. Su emplazamiento es espectacular. La Mussara está situada sobre una magnífica atalaya, desde la cual se observa el mediterráneo y gran parte de las costas de Tarragona. Gran cantidad de curiosos llegan al pueblo simplemente para pasear, o realizar las fotos de rigor.

En este punto final me gustaría añadir una apreciación personal. La Mussara como ya he comentado es el claro ejemplo de la despoblación rural del siglo XX. Ahora   bien, su futuro hubiese podido ser muy distinto, si el turismo rural hubiera aparecido unos años antes. En los años 80 del siglo XX, dicho turismo inició una imparable progresión, pero la degradación del pueblo de La Mussara se había convertido en irreversible. Lamentablemente hoy sus visitantes no pueden disfrutar de unos de los pueblos más bonitos de Cataluña.

No quiero acabar sin subrayar, mi intención de profundizar en la historia de la despoblación rural en el siglo XX en España. A través de diferentes aspectos de la misma, así como de diferentes puntos de vista. Tras esta entrada sobre el tema, vendrán otras, para intentar configurar un amplio panorama sobre los hechos de este fenómeno cultural e histórico.

Colombres y la historia de los Indianos

Colombres es un pequeño municipio de poco más de mil habitantes, perteneciente al Concejo de Ribadedeva, el más oriental de Asturias. Lo primero que sorprende a la llegada son las grandes y estupendas casas, que en dicho municipio construyeron los Indianos.

¿Quiénes fueron los indianos?

La palabra Indiano contiene desde su invención un doble sentido de admiración y de desprecio. Con dicho nombre se reconocía a las personas, que tras hacer fortuna retornaban del exilio en América. Evidentemente estos no solo pertenecían a Colombres, sino que tanto los Indianos como sus estupendas mansiones están distribuidas por toda la geografía española. Aunque con especial incidencia en las zonas costeras, a la postre, las mejores comunicadas por mar. Ya que ese fue el medio de transporte de la emigración a América en el siglo XIX.

En lo referente a los vecinos de Colombres emigraron principalmente en la segunda mitad del siglo XIX.  Es necesario agregar  que no fueron solos, se calcula que durante dicho siglo salieron del viejo continente cerca de 60 millones de personas. Sus destinos principalmente América, Australia y las colonias de Asia y África. En el caso de nuestros vecinos de Colombres el principal destino fue México.

Las casas de los indianos

La gran mayoría de estos emigrantes se fueron sin nada. Dicho de otra manera con la expresión coloquial de: “con una mano delante y otras detrás”.  De ese punto nace la necesidad de demostrar toda la riqueza acumulada en el exilio. Para lo cual comienzan una desmedida competencia por construir las mejores casas. Desde fachadas monumentales a enormes patios y en especial todo lujo de detalles. Así mismo hay que mencionar que copiaron por completo el modelo de casa colonial. Con el fin de diferenciarse claramente de las arquitecturas eclécticas o modernistas, que eran las más habituales en la mansiones de la época.

También es importante destacar que además de sus grandes mansiones. Los indianos de Colombres hicieron posible, que su municipio no fuera uno de los muchos que quedaron despoblados durante el siglo XX. Estos ayudaron a financiar las obras públicas, un ayuntamiento y un hospital nuevo. Sin ir más lejos, Colombres fue uno de los primeros municipios de pequeño tamaño, en contar con una red de suministro de agua potable. Todo ello no hubiese sido posible, sin la participación de sus dos más ilustres indianos.

Manuel Ibáñez Posada.

Cuando todavía era un niño se fue con su hermano a Cuba, y tras unos años en la isla decide probar fortuna en México. Este país estaba en plena desamortización de los bienes eclesiásticos. Por lo que el rápido crecimiento en sectores como la construcción, la agricultura, la ganadería y la reciente industria del textil necesitaban financiación. En consecuencia el mejor negocio era el dinero, y a ello se dedicó nuestro personaje. Manuel Ibáñez puso en marcha la primera empresa dedicada a enviar dinero a España. Pronto empezarán los altos rendimientos económicos  de su negocio, además se puede afirmar que contaron con el apoyo del dictador mexicano Porfirio Díaz.

Iñigo Noriega Laso

Unos años después que su ilustre vecino, Iñigo Noriega recaló en Ciudad de México. Ahora bien, si como se ha dicho: Manuel Ibáñez contó con la ayuda del dictador mexicano. En este caso, Iñigo Noriega prácticamente fue la mano derecha del dictador Porfirio Díaz. Del mimo obtuvo la concesión de los trabajos de desecamiento del lago Chalco. Donde inició una imparable carrera empresarial muy ligada al régimen dictatorial. Tubo multitud de negocios en diversos sectores; la agricultura, la minería,  el textil o los ferrocarriles. Con ellos amasó su fortuna, hasta la caída del régimen en el año 1910. A continuación fue desahuciado y  paso el resto de su vida en casa de su hija.

La huella Indiana en Colombres.

Hoy día es aconsejable visitar el pueblo caminado por sus calles.  A pesar de existir una ruta señalizada para contemplarlas, algunas de ellas solo se pueden ver detrás de unas rejas. Mientras otras se has han convertido en pequeños hoteles rurales,  por último destacar la convertida en ayuntamiento junto a la plaza de Manuel Ibáñez.

Quinta Guadalupe.

Esta es la casa indiana que levantó Iñigo Noriega Laso en honor a su esposa en el año 1906. Es la principal visita del pueblo de Colombres. Además de tener la oportunidad de ver una casa indiana por dentro. En Quinta Guadalupe encontramos el Museo de la Emigración de Asturias, su entrada cuesta 5€ con las respectivas reducciones.

El museo está dividido en dos partes:

En la primera del museo encontramos archivos sobre la forma de vida, que los emigrantes tenían en el exilio. Para esta primera parte ha sido muy importante, la documentación cedida por las múltiples casas de América. En las cuales los españoles tenían la posibilidad de reencontrarse para promover su cultura, y su forma de vida a miles de kilómetros de sus casas. Realmente es una visita muy emocionante, por la excelente presentación de los documentos del museo.

La segunda es más genérica y nos acerca más al mundo de la inmigración en general. Desde objetos a cartas y fotografías nos ilustran sobre la obligación de abandonar un país, para labrarte una vida mejor. De todos los objetos llama la atención las tristes maletas y baúles, que llevaban los indianos en su camino América.

Imágenes: wikimedia Commons

 

Tempelhof, escenario del mayor hito de la historia de la aviación

 

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El Aeropuerto de Tempelhof, se ha convertido hoy día en el parque urbano más grande de la ciudad de Berlín. Así mismo, es conocido por su papel decisivo en la vida de los berlineses durante el siglo XX.

 

¿Cómo llegar?

Desde cualquier punto de la ciudad de Berlín se puede llegar mediante:

  • Metro, linea 6, parada Tempelhof
  • Tren, lineas S45 y S47, parada Tempelhof

Ambas paradas están situadas muy cerca a una de las entradas del actual parque.

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Atardecer en la instalaciones de Tempelhof Feld

Los inicios de Tempelhof

Sin duda el aeropuerto de referencia de Berlín durante todo el siglo XX,  un fiel reflejo de los avatares de los berlineses en uno de los siglos más horribles de su historia.

El recinto fue inaugurado en 1909, pero su principal cometido no fue el de aeropuerto. Dado que hasta 1923 que se realizó el primer vuelo desde Tempelhof, su uso estuvo en manos de  los ejércitos alemanes, estos realizaban en el mismo  las maniobras y los desfiles militares. Simultáneamente comienza su vocación pública, ya que los fines de semana en dicho periodo, Tempelhof es utilizado por los berlineses como lugar de recreo y encuentro familiar en torno a un mantel de picnic.

A partir de 1923 comienza su utilización como aeropuerto. Pero su consagración llegará de la mano de Lufthansa, la primera compañía aérea de Alemania en 1926.  Pocos años después más de 40 vuelos internacionales usaban diariamente las pistas de Tempelhof.

La llegada de Hitler.

Una de las principales manías de Hitler era la construcción de mega-edificios, ya  que debía demostrar su poder en el contexto internacional. Esta era una de las principales estrategias puestas el servicio del revisionismo alemán. Con respecto a Tempelhof no iba a ser menos. Así será como entre 1936 y 1941 construya en mayor edificio de mundo, la terminal del aeropuerto de Tempelhof. Aunque poco le durará la alegría, solo dos años después EE.UU inauguraba uno mayor, el edificio de Pentágono.

Edificio de la terminal de Tempelhof

Con el estallido de la 2ª Guerra Mundial Tempelhof quedó en un segundo plano. Teniendo en cuanta que no fue utilizado como aeropuerto principal de Luftwaffe de Hitler. Aunque si que serian usados los sótanos de la enorme terminal para la construcción de motores de los  Stuka. Conviene subrayar que este  avión se convirtió el protagonista de las 2ª Guerra Mundial, tras ser probado en la Guerra Civil española.

El Stuka

La guerra fría.

Pero el hecho que marcará este aeropuerto para siempre, y que personalmente llamó mi curiosidad, ocurrió durante el inicio de la Guerra Fría. Tras el reparto de la Conferencia de Potsdam, nuestro protagonista quedó en territorio de los EE.UU.

Solo unos años después, el 20 de junio de 1948, la URSS bloqueaba por tierra la parte occidental de la ciudad de Berlín. En consecuencia, tres cuartas partes de la ciudad se convierten en una isla de más de un millón personas, en medio del comunismo soviético.

Imágenes del bloqueo

La solución fue uno de los mayores éxitos de la historia de la aviación.  Un puente aéreo efectuado por la RAF inglesa y la USAF norteamericana, que proporcionó todo lo necesario a la población sitiada. Es decir desde alimentos, a todo tipo de productos necesarios para el día a día. De modo que hasta 1400 aviones aterrizaban sin parar día y noche, a ritmo de un avión por minuto. Para dicho triunfo, el aeropuerto de Tempelhof contó con la ayuda del recién inaugurado aeropuerto de Tegel, en la parte francesa de Berlín. Este hecho llevó al dictador soviético Stalin a replantarse la utilidad del bloqueo, abandonándolo el 12 de Mayo de 1949 sin cumplir su objetivo, que no era otro que hacerse con toda la ciudad de Berlín.

Tras lo cual llegó la cruda realidad de las cerca de cuatro décadas de Guerra Fría. Los aviones alemanes no podían utilizar las instalaciones de Tempelhof, debido a una serie de acuerdos con la URSS. Por lo tanto solo operaban en él las compañías internacionales norteamericanas, inglesas y francesas. Así mismo se utilizó como base de la fuerza aérea norteamericana, la USAF. Todo ello comportó al aeropuerto una cierta peligrosidad que le llevó a perder importancia continuamente.

La decadencia de Tempelhof

La reunificación de Alemania en 1989 llegó tarde para Tempelhof. Tanto Schönefeld como Tegel eran aeropuertos mejor preparados, en este caso para las ampliaciones que necesitaban  los nuevos aviones. Además su posición en el centro de la ciudad era un hándicap más, por evidentes motivos medioambientales.  Todo ello le reportó una continua pérdida de pasajeros, que le llevó al cierre definitivo en el año 2008.

El nuevo Tempelhof Feld

Solo dos años después nacía el mayor parque urbano de la ciudad de Berlín. Hay que mencionar además que existen varias formas de disfrutar de este histórico lugar. La más evidente es hacer caso a la frase “donde fueres haz lo que vieres“.

Hoy en día Tempelhof Feld es el fiel reflejo de una joven ciudad tras la caída del Muro de Berlín. Para conocerlo lo mejor es ir un domingo por la mañana,  para vivir junto a sus vecinos una matinal deportiva. En concreto en el mismo se practican todo tipos de deportes tanto a pie, como sobre ruedas. Así que cientos de patines recorren las antiguas pistas de despegue, o cientos de perros juegan junto a sus dueños. Tras la matinal todos están dispuestos a compartir una comida campestre y acabar de pasar el día festivo. En pocas palabras  este espacio se ha convertido en el  pulmón de la ciudad de Berlín, además de contar con todos los servicios básicos perfectamente cubiertos.

Otra forma de conocerlo, es mediante una visita guiada a la antigua terminal. Sinceramente no voy a opinar de ella, porque no tuve la oportunidad de acceder a una de estas visitas. Pero os dejo un enlace a la página web de la empresa que realiza las mismas: Getyourguide

Pero Tempelhof es mucho más

Por último me gustaría destacar algunos de los proyectos actuales, en los que trabaja el gobierno de la ciudad de Berlín. Ya que desde 2014 existen programas abiertos para inversiones en dichas instalaciones, que lleven a cabo el asentamiento de este espacio de ocio. Con la finalidad de preservar el actual modelo de parque urbano y deportivo.

Pero sobre todo hacer eco de la reciente utilización desde finales del año 2015. En particular de los hangares donde Hitler construía sus aviones para la guerra, y en este caso para una labor muy diferente. Esta no es otra que servir como lugar de residencia a  miles de refugiados llegados de Oriente Próximo. Desde los primeros 660 que llegaron a finales de dicho año y que ocuparon el hangar nº 1, hasta los miles que acoge hoy día. Es muy grato pensar que algo construido para la guerra, sirva para precisamente para paliar hoy día los efectos de esta.

Credit Gordon Welters para The New York Times

Es indudable que no estamos ante uno de los lugares más visitado de Berlín. El muro, el monumento al Holocausto, la Puerta de Brandeburgo, la Cúpula de Reichtag realizada por Norman Foster o la Torre de Televisión de Alexanderplatz lo son en mayor medida.  Pero el Aeropuerto de Tempelhof es para mí: el fiel reflejo de la nueva sociedad surgida tras la reunificación. Además del glorioso recuerdo de una de las mayores gestas de la aviación en el siglo XX.

Fuentes: gruen-berlin / nytimes / wikipedia

Imagenes: commons.wikimedia

Roald Amundsen y los héroes olvidados del Polo Sur

Hace pocos días una noticia sobre la Antártida, arrancó de mi memoria un libro de juventud. Narraba la terrible historia de cinco ingleses camino del Polo sur, al cual no llegaron los primeros.

Roald Amundsen y su equipo fueron los primeros hombres en pisar el imaginario punto (90º 0′ 00′ sur), el Polo Sur. Pese a lo cual, en opinión de muchos expertos no ha pasado a la historia, como su gesta merecía. La causa la célebre carrera con Robert Falcon Scott. Este fue el explorador de la Royal Navy que encontró la muerte a la vuelta del mítico Polo sur, al cual llegó cinco semanas después que el explorador noruego Roald Amundsen

mapa de las expediciones al polo sur
Las diferentes rutas que siguieron Amundsen y Scott

¿Existió la carrera al Polo Sur?

Lo primero que podemos pensar es: Porqué dos hombres con sus respectivos equipos caminaban hacia el Polo Sur un mes de noviembre de 1911. Es algo difícil de responder y aquí podemos entrar en un debate filosófico, sobre la necesidad del ser humano de superar los límites por encima de su propia vida. No existen causas ni políticas ni económicas, en un territorio inhóspito que lleven al  hombre de principios del siglo XX  a emprender dicho camino.  Por otro lado ese mismo hombre en siglo XIX, se había encargado de conquistar: En un primer lugar el interior de Oceanía, y luego el interior de África. En ambos existe claramente motivos económicos y políticos, pero en los que no es cuestión de entrar. Si acaso el único interés medianamente material sería la investigación científica de Scott.

Robert Falcon Scott
Robert Falcon Scott

Por lo tanto, podemos pensar que si hubo una carrera, está se basó exclusivamente en el orgullo personal. Este fue precisamente uno de los aspectos en los que Amundsen fue muy superior a Scott. Aunque como veremos después no será el único. Esto no quiere decir que Scott no lo tuviera, pero posiblemente no fue su estimulo principal. Aunque es evidente que la llegada al Polo Sur y la visión de la bandera noruega ondeando, pudo hacerle ver su error. Por si fuera poco una carta dejada por Amundsen pudo haber puesto la guinda al pastel de la derrota:

Querido Capitán Scott:

Como probablemente usted es el primero en alcanzar este área después de nosotros. Le pediría amablemente hacer llegar esta carta al rey Haakon VII.  Si usted quiere usar cualquiera de los artículos dejados en la tienda no dude en hacerlo. Incluido el trineo. Solo me queda desearle una vuelta segura. 

Saludos cordiales: Roald Amundsen 

Estaba claro quién era más competitivo.

¿Quién era Roald Amundsen?

Nacido al sur del fiordo de Oslo. Su padre era pequeño armador y por lo tanto desde el primer momento acostumbrado a moverse en de los fríos mares del norte. Obligado a estudiar medicina, abandonó la carrera tras la muerte de sus padres. Su misión en la vida emular a Fridtjof Nansen, terminando lo que este había comenzado, ser el primer hombre en llegar al Polo Norte. Pese a los rechazos por su inexperiencia, Roald Amundsen nunca se rindió. En 1903 emprendió la gran aventura de unir en barco los océanos Atlántico y Pacífico por el norte del continente americano. Así consiguió su primera gran proeza, que le abrirá las puertas económicamente a la conquista del  Polo Norte.

Amundsen en el polo sur
Amundsen en el polo sur

Con todo preparado para la expedición, se ve en la obligación de abandonarla. El motivo la llegada de una noticia fechada en el Polo Norte. El 6 de abril de 1909, el norteamericano Robert Peary llega al punto señalado. Lejos de hundirse Amundsen cambia de objetivo. Solo dos años después esta a las puertas de convertirse en el primer hombre en conquistar el Polo Sur.

¿Como llegó al Polo Sur?

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Imágenes de la expedición

Roald Amundsen preparó concienzudamente el asalto al Polo sur. Durante los dos años previos experimentó en el Polo Norte, desde materiales a técnicas para no cometer errores. El ataque definitivo  lo comenzó el 19 de octubre de 1911. Cinco hombres expertos esquiadores incluido el propio Amundsen, con cuatro trineos y 52 perros, partieron de la Bahía de las Ballenas. Cargados con previsiones para 4 meses y  siendo conscientes de la dura subida al glaciar antártico. Tras superarlo comenzó a deshacerse de los perros, que servían de alimento para el resto de los canes y los propios expedicionarios. El plan resultó perfecto el 14 de diciembre llegaron a Polo Sur.

Admunsen y sus compañeros en el polo sur
Amundsen y sus compañeros en el Polo Sur

Tras tres días en el lugar y con las correspondientes investigaciones científicas, se dispuso a retornar. El 25 de enero, varios días antes de lo previsto llegó al punto de partida, con solo 11 perros y dos trineos. Casi 3000 kilómetros quedaban atrás, pero con el orgullo de haber ganado la supuesta carrera.

El fracaso que hizo héroe a Scott.

Como ya he comentado y bajo un punto de vista personal, Amundsen quería ser el primero por encima de todo. Aunque Robert Falcon Scott, posiblemente también, su derrota no parece que fuera una cuestión de suerte como se ha especulado. Una vez más la fábula de David contra Goliat es aplicable a la historia. El inglés contaba con muchos más recursos económicos que Amundsen, vehículos motorizados, cuantioso personal, caballos, perros y la todopoderosa Inglaterra detrás. Mientras, Amundsen prácticamente vivió toda su vida arruinado. Pero esto no fue suficiente.

Al inglés le fallaron los vehículos y los caballos, ambos transportes fracasaron ante el frío. Por otro lado nunca supo manejar a los perros,  y además varios de los componentes eran principiantes con los esquíes. Para postre y posiblemente bajo un pensamiento de superioridad, salió quince días más tarde. Finalmente llegó al Polo Sur, como ya he comentado 5 semanas después. Y por fin la vuelta se convirtió en un terrible infierno helado. Uno a uno fueron muriendo los componentes del grupo, el último de ellos el propio Scott el el 29 de marzo de 1912, dos meses después de la vuelta de Amundsen y su equipo. El encuentro de su diario nos reportó su trágica aventura y su romántico final.

tumbas de la expedición inglesa
Tumba de Scott

Pese a todo y volviendo al principio, la tragedia de Robert Falcon Scott y su equipo, les han hecho héroes. Mientras, Roald Amundsen el héroe sin corona del polo sur, murió unos años después persiguiendo vivir de su éxitos.

Fuentes: apuntesdehistoria mcnbiografias 

Imagenes: Wikimedia Commons