La guardia Suiza, cinco curiosidades sobre el toque de color del Vaticano

Cualquier apasionado de la historia, tiene una visita obligada en Roma, y por ende el Vaticano, donde la Guardia Suiza custodia el estado más pequeño del mundo. Debo de reconocer que durante mi visita en 2011, a pesar de ser un entusiasta viajero y enamorado de la historia, no acudí a Roma con la misma predisposición que tendría hoy. Por este motivo, me decidí hace unos días a tirar de la recopilación de imágenes de mi viaje. En realidad mi intención era buscar una inspiración  para escribir sobre algo sobre la ciudad eterna.

Aunque después de ver las fotografías del coliseo, del foro o del Panteón de Roma. En realidad lo que más me llamo la atención, fue esta imagen tomada a mi salida del Vaticano. Conviene subrayar que con cierto malestar, ya que no permitieron la entrada de mi mujer, por no llevar un jersey con mangas, estando Roma en alerta por calor  con temperaturas superiores a 40ºC.

La guardia Suiza, cinco curiosidades

Sinceramente no conocía a estos personajes, aunque era evidente tras el saludo a los prelados, que serían una especie de policía del Vaticano. Recuerdo que tras mi visita, me informé para conocer mejor a la Guardia Suiza del Vaticano. Tras ver la foto, decidí escribir sobre el tema en cuestión, encontrando entre otras, estas cinco curiosidades que nos ayudarán a todos a conocerlos un poco mejor.

¿La guardia Suiza?

Evidentemente para mí la primera cuestión; ¿Qué hace una guardia Suiza en el Vaticano?

Para conocer su llegada a San Pedro debemos remontarnos a finales de la Edad Media. A pesar de que hoy día,  el Vaticano es el estado más pequeño del mundo, no siempre ha sido así. Ya que es necesario recalcar que  los Estados Pontificios, como se conocía este territorio en dicha época, era uno de los principales estados de la península Itálica.

Por otro lado debemos hacer constar la necesidad de protección de los Papas del Renacimiento, no en vano movían grandes sumas de dinero. Ya que a finales del siglo XV los Papas se convirtieron en mecenas de los más reputados artistas del momento. En concreto Julio II que será el promotor de la Guardia Suiza se rodeó de los pintores más importantes del Renacimiento, estoy hablado de Rafael o Miguel Ángel.

A pesar de contar con un ejército propio, en esos momentos bajo el mando del español Cesar Borgia, Julio II decidió incorporar una guardia personal para la seguridad de los Papas.

La guardia Suiza, cinco curiosidades

Los elegidos los valerosos suizos, aquellos mismos que habían acabado con el Ducado de Borgoña, el gran aliado de Inglaterra en el continente, para su lucha contra Francia en la guerra de los Cien Años. Además a finales de la Edad Media, Suiza se componía de diversos cantones, sin política ni ejercito propio, por lo cual la salida perfecta para este ejército fue incorporarse a la disciplina de los Papas del Renacimiento. En definitiva el 21 de enero de 1506, 150 suizos llegan a los Estados Pontificios para proteger a los Papas.

El peor momento de la Guardia Suiza del Vaticano.

Solo habían pasado 21 años cuando llegó la gran piedra de toque para la Guardia Suiza.  En 1527 las tropas del ejército imperial de Carlos V saquean Roma. Uno de los motivos el descontento de los soldados españoles y alemanes por la falta de remuneración, y además la ayuda del Papado al rival, la Francia de Francisco I.

Durante el saqueo que duró ocho días se encaminaron a San Pedro, con el firme propósito de arrestar al Papa. Dos serán las razones por las cuales se salve el Papa Clemente VII. La primera la defensa a ultranza de la guardia Suiza, de los cuales solo sobrevivieron 42 guardias de los 189 existentes en ese momento. Y en segundo lugar un túnel secreto de 800 metros que unía San Pedro con el Castillo de Sant Angelo, lugar por donde huyó junto al resto de la Guardia Suiza.

Tras los terribles hechos la Guardia suiza casi desaparece. Además el Papa, se quedó bajo la custodia del ejército imperial. No será hasta 1548 cuando el Papa Paulo III, vuelva a contar con la protección de la Guardia Suiza, por cierto hasta la llegada de Napoleón en el siglo XIX.

El ejercito más pequeño del mundo.

Volviendo a hoy día, el estado más pequeño del mundo, también tiene el ejército más pequeño del mundo. Aunque este punto puede suscitar controversia, ya que para algunos, la Guardia Suiza es una policía y en cambio para otros es un ejército. Conviene subrayar que para estos últimos, su misión como protectores militares del Estado del Vaticano,  les confiere dicha denominación.

Por lo tanto con 150 hombres es el ejército más pequeño del mundo. Para los curiosos: al siguiente de la lista más de uno le cambiaba el destino, ya que el segundo ejercito más pequeño del mundo es el de la islas Seychelles, con alrededor de 650 hombres.

¿A qué se debe su colorido?

El actual uniforme con  los vistosos colores rojos, amarillos y azules fue diseñado por Jules Repond en 1910. Pese a que este aspecto también puede estar rodeado de polémica, ya que muchos aseguran que es un diseño del mismísimo Miguel Ángel. Aunque lo más probable es que si que haya una cierta conexión, ya que el diseño de Jules pudo ser realizado tras examinar los cuadros del pintor del Renacimiento.

escudo de los Papas de la familia Medici.

Lo más concreto es el origen de los colores, ya que son los mimos que adornan el escudo de los Papas de la familia Medici, entre otros Clemente VII, el Papa que fue obligado a huir a Sant Angelo.

¿Qué necesitas para entrar en la Guardia Suiza?

Pues a priori, no debe ser fácil obtener un puesto en la guardia personal de los Papas del Vaticano. Entre los principales requisitos ser católico y suizo, y además medir como mínimo 1,74 cm  y tener entre 19 y 30 años. Si coinciden todas estas premisas, se tiene que realizar la instrucción en el ejército suizo y obtener una cara de recomendación. Tras lo cual, y solo si estas soltero puedes pertenecer a la Guardia Suiza del Vaticano, Solo después de dos años de servicio y con el permiso de un capellán pueden casarse.

Pues hasta aquí ha llegado mi curiosidad por la Guardia Suiza. Si alguna vez te decides acudir a San Pedro, ya conocerás mejor a esos personajes que dan el toque de color al mismísimo Vaticano.

La montaña de Olérdola, desde la Edad del Bronce a la Edad Media.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olèrdola está, entre los municipios de Vilafranca del Penedés, Sitges  y Vilanova i la Geltrú, en el término municipal del mismo nombre.

La montaña de Olèdola es  una de las cumbres del macizo del Garraf, desde la cual se domina visualmente un amplio espacio. Esta característica será clave para el asentamiento del hombre, desde la Edad del Bronce, hace como  mínimo 3.800 años.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona
Montaña de enfrente sobre la que se han localizado algunas pinturas rupestres

Por otro lado, cualquiera que se acerque hasta allí conocerá aspectos importantes de cuatro de las culturas más importantes de la Península Ibérica. Además este yacimiento es un magnífico ejemplo de la continua transformación, a la que son sometidos los asentamientos a lo largo de la historia. Por lo tanto me gustaría presentaros un recorrido cronológico por el mismo

Edad del Bronce.

Son muy escasos los restos localizados de dicha época, y los más antiguos están datados aproximadamente del año 1.800 aC. Los materiales recuperados son vasijas, herramientas y restos de algún suelo de cabaña. Así mismo, de esta época sabemos que los pobladores de Olérdola ocuparon los riscos, tanto de la montaña en la que se encuentra el yacimiento como la situada enfrente.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

A parte de los restos comentados se siguen estudiando algunos casos de pinturas rupestres, pudiendo pertenecer al denominado Arte Esquemático. Antes de proseguir la visita, es necesario detenerse en una reproducción simulada, de cómo se construían estas cabañas en los abrigos de las montañas.

El poblado Ibérico.

Siguiendo la visita cronológicamente encontramos los restos de un poblado ibérico. En concreto los íberos se asentaron en esta montaña, sobre el siglo VIII aC, por lo tanto al principio de la Edad del Hierro, en la Península Ibérica. Los restos más antiguos pertenecen a un tramo de la muralla, sobre la cual se construirá la posterior muralla romana, hoy día es visible este hecho.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Algo mejor conservados están los restos del poblado ibérico que crecerá a partir del siglo V aC. Situados justo en la entrada del yacimiento encontramos los restos de una antigua tintorería, se encuentra en lo que parece ser una especie de barrio de artesanos.  En realidad  son visibles los canales y cubetas usados para teñir cueros o tejidos. Hay que mencionar además que son los únicos restos de este tipo de edificación encontrados del mundo íbero. También destacan los restos de una casa directamente tallados en la roca.

El pueblo romano.

Los romanos llegaron a Olérdola sobre finales del siglo II aC. Posiblemente al principio compartirán el poblado con los  íberos, hasta que evidentemente estos son sometidos a la romanización como el resto de la península Ibérica.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Los restos arqueológicos de esta ocupación romana son muy abundantes. Podemos comenzar por las murallas que a día de hoy siguen delimitando el yacimiento, ya que la puerta de entrada al mismo, es la misma que en dicha época romana.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Entre el resto de los vestigios romanos encontrados una cisterna que recogía el agua de la montaña a través de varios canales, su capacidad era de 350.000 litros. También podemos observar los restos de una cantera, lugar este de donde extrajeron la piedra para la muralla y para el último de los restos destacables. En concreto una atalaya del siglo I aC. De la cual solo se conserva la base, justo en la parte más alta de la montaña.

El pueblo medieval.

Tras la civilización romana, posiblemente el poblado quedó en desuso, ya que los siguientes restos arqueológicos datan de la Edad Media, en concreto del siglo X en adelante. Sus siguientes moradores serán los señores medievales de la Marca Hispánica, tras la expulsión de los musulmanes de la zona. Por lo tanto este poblado se convertirá en uno de los muchos castillos de frontera, su misión preservar las tierras recién conquistadas por los cristianos.

Evidentemente son hoy día los restos más visibles. Para empezar podemos ver los restos de un pequeño barrio comercial, donde se localizó una bodega medieval para la elaboración del vino. Curiosamente en tierras del Penedés, hoy día una de las más importantes de España en el cultivo de la vid.

En cuanto al pueblo medieval se situó donde había estado el poblado íbero en completa imbricación. Es decir, aprovecharon las mismas rocas donde situaron el poblado ibérico. En el mismo se observan las calles, los basamentos de las casas o los silos de almacenaje de cereal.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Entre los edificios singulares del mundo medieval, destacan los restos del castillo situados en torno a la Atalaya romana, la cual quedó dentro del mismo. Además de la iglesia de Sant Miguel en la cual se observan los restos prerrománicos del ábside y el arco de herradura de la entrada. Tras lo cual, sobre esta se irá sobreponiendo la actual iglesia románica, reconstruida varias veces.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Tras la época de más esplendor en el siglo XII y en la cual se recupera la paz. Los vecinos de Olérdola comenzarán a poblar el actual pueblo, situado en la falda de la montaña con mejor acceso a los campos de cultivo y las comunicaciones. Aunque curiosamente la necrópolis situada al lado de la iglesia de Sant Miguel, con las tumbas excavadas en piedra, fue utilizada hasta principios del siglo XX.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Otra de las curiosidades de este periodo medieval, será el surgimiento de un nuevo núcleo de población fuera de los límites de la muralla, aunque compartiendo montaña. Por algún motivo y al mismo tiempo se construía la iglesia de Santa Maria, junto a un poblado más pequeño y su correspondiente necrópolis excavada también en piedra.

Para terminar la visita

La visita se completa con un pequeño museo, donde están expuestas algunas de las piezas encontradas en el yacimiento. De  todas ellas, una de las más llamativas es la cara de un diablo encontrado en la Iglesia de Sant Miguel.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Por último, la visita se realiza por libre con audioguía  y el precio es de 3,50, con los correspondientes descuentos a estudiantes y jubilados

En busca de Durandal, la espada viajera del Cantar de Roldán

Roldán es uno de aquellos personajes a caballo entre la realidad y la leyenda, por decirlo de otra manera, podríamos estar hablando del Lancerot francés.

Cantar de Roldán

La primera vez que se tiene noticias sobre este personaje, provienen del Cantar de Roldán. Este último está considerando el cantar de gesta más antiguo de Europa, y escrito a finales del siglo XI en francés antiguo. Dichos cantares son escritos durante la Edad Media para ser recitados como gestas caballerescas, y normalmente en las calles de los pueblos medievales.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Supuestamente Roldán en la catedral de Metz

En dicho Cantar la figura principal es Roldán, que viaja por Europa junto a su espada Durandal. Además ambos al servicio del tío de Roldán, que no es otro que Carlomagno. Este último considerado uno de los padres de Europa, ya que fue uno de los últimos reyes medievales que consiguió unir a finales del siglo VIII, la mayor parte de los territorios del otrora Imperio Romano.

Por lo tanto en este punto encontramos dos personajes: uno ficticio, el Roldán del Cantar y uno real el sobrino de Carlomagno. Es precisamente en este punto donde surge la controversia, ya que los tres siglos pasados entre los hechos históricos y los narrados en el Cantar de Roldán, se interpretan erróneos. Es más, el Roldán que existió pudo ser un Conde de Bretaña. Así mismo la gran Batalla de Roncesvalles que se narra, pudo ser más bien una pequeña escaramuza. Es importante hacer este inciso para narrar el resto de la historia, basada en la búsqueda de Durandal la espada de nuestro personaje, y que navega entre la realidad y la leyenda.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Tapiz belga del siglo XV representando la Batalla de Roncesvalles

La Brecha de Roland

La primera vez que me encontré con Roldán y su espada fue en una de mis escapadas pirenaicas. Además fue en un punto considerado mágico por los montañeros. Evidentemente estoy hablando de la Brecha de Roldán, aunque muchos la conozcan con su nombre en francés, la Brecha de Roland.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
La Brecha de Roland, vista desde la parte francesa

Se trata de una impresionante brecha de 40 metros en medio del macizo calcáreo pirenaico. Además sus enormes paredes superan los 100 metros de altura. Dicha brecha sirve como punto de paso entre España y Francia, además de unir dos de los Parques Nacionales más importantes de Europa. Por un lado el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y por el lado francés el Parque Nacional de los Pirineos.

Según la leyenda dicha brecha fue abierta por la espada de Roldán. Todo comienza con la guerra de las tropas carolingias por expulsar a los musulmanes,  de la que posteriormente seria denominada Marca Hispánica. Dicha marca al otro lado de los Pirineos actuará a modo de colchón entre los Omeyas musulmanes y el Imperio Carolingio.

Tras siete años de guerra, al ejército franco solo le queda conquistar la ciudad de Zaragoza. Precisamente después de la última batalla y tras derrotar al rey árabe de Zaragoza, Roldán y sus hombres sufren una emboscada en su vuelta a Francia. Uno tras otro mueren todos los oficiales de Roldán, el cual sin otra solución y antes de morir, decide lanzar la espada con la intención de romperla. Gracias a la enorme fuerza y la dureza de Durandal, hoy día podemos disfrutar de uno de los espacios más bellos del Pirineo.

Lago de Carucedo

El siguiente destino donde se asegura que reside Durandal, es el Lago de Carucedo en la comarca leonesa del Bierzo. Este es uno los lagos más singulares de España en parte debido a su formación. Esta tuvo lugar durante la ocupación romana de la zona, y además fue la consecuencia de las excavaciones de las minas de oro de Las Medulas.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
el lago de Carucedo en la provincia de León

El problema es; ¿cómo llegó allí?, ya que a pesar de las insistencias de los vecinos de Carucedo de que Durandal reside en el fondo del lago, nadie es capaz de dar su versión de los hechos.

Real Armería de Madrid

El tercer destino de la espada de Roldán, es todavía más inverosímil si cabe. Puesto que entra en juego otro de aquellos misteriosos personajes, que viven entre la realidad y la leyenda. El personaje en concreto es Bernardo del Carpio, un noble de León que la leyenda asegura que derrotó a Carlomagno en Roncesvalles.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Bernardo del Carpio en Salamanca

En dicho punto empiezan las contradicciones, la derrota de Carlomagno frente a las tropas de los vascones fue en el año 824, mientras que Roldán muere antes de acabar el siglo VIII. Pero aún así, la leyenda dice que fue a parar a las manos de Bernardo del Carpio,  el cual participaba de dicha batalla en apoyo de los vascones. A continuación fue enterrado junto a Durandal en la cripta de una cueva cercana a Aguilar de Campoo en la actual provincia de Palencia.

Pero no acaba aquí el viaje de la espada. En 1522 Carlos V a su regreso de Alemania, y tras haber escuchado las caballerescas historias sobre Bernardo del Carpio, decide coger la espada que le acompañara hasta el final de sus días. En consecuencia, si todo lo narrado fuese verídico, hoy día Durandal esta expuesta en la Real Armería de Madrid.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Real Armería de Madrid

Santuario de Rocamadur

Por último la patria de Roldán reclama la existencia de Durandal en su territorio. En concreto en el Santuario de Rocamadour, una localidad cercana a Burdeos. Dicho santuario fue construido a partir del siglo XI debajo de una gran roca. Precisamente en esta roca dejo clavada y es allí donde ha residido hasta hace pocos años.

En busca de la espada del Cantar de Roldan
Santuario de Rocamadour

La leyenda dice que antes de partir a la batalla de Roncesvalles, y ante el peligro que suponía perderla, la dejo clavada en dicha roca. Algo muy inverosímil, ya que no podemos imaginar un guerrero medieval acudir a una batalla sin su espada.

Por lo tanto, acabamos como empezamos, ¿Dónde está la espada de Roldán? O  simplemente ¿existió la espada de Roldán?

Aunque lo cierto es que lo mejor de la historia reside en  buscarla en todos esos fantásticos lugares. Si alguno se anima a unir los cuatro puntos debe saber que tendrá que realizar 2.200 km.

Imágenes: commons.wikimedia

La historia de las pequeñas cosas de la Edad Media.

Cuando solemos pensar en la Edad Media, nos vienen a la mente los bellos pueblos medievales, los grandes castillos, las catedrales románicas o góticas. Así mismo las grandes guerras, conquistas, epidemias u otras vicisitudes. Pero pocas veces pensamos en la vida cotidiana, el día a día de estas personas. En definitiva, desde el pueblo llano a los poderosos nobles y reyes vivían rodeados de una serie de pequeños objetos, a los que hoy pretendo acercarme.

Llegados a este punto, debo decir que son los museos repartidos por el mundo los que nos acercan a estos pequeños detalles. En concreto en este año 2017, contamos con la colaboración entre la Obra Social de La Caixa y el Museo Británico. Dicha colaboración ha dado lugar a la exposición itinerante de los “Pilares de Europa”, que ha mostrado en Madrid y Barcelona más de 250 piezas, algunas de ellas inéditas.

A partir de este punto, me gustaría mostrar algunos de los que más curiosidad me han despertado en mi reciente visita.

Astrolabio.

Estamos ante uno de los apartados de navegación más impotentes de la Edad Media, gracias al cual, los barcos europeos recorrieron el mundo hasta el siglo XVIII.  Su funcionamiento se basa en el cálculo de la posición de las estrellas y de la luna. A pesar de no conocer a su inventor, podemos decir que es un invento musulmán y usado desde el siglo VIII. Pero será en el siglo XII cuando llegue a Europa, gracias a los contactos de las coronas de Castilla y Aragón con el mundo musulmán de Al-Andalus.

Pero está no será la única utilidad, ya que la mayor parte de los astrolabios recuperados son de los castillos y residencias de la nobleza o la alta burguesía. También era habitual su uso como sistema para contar el tiempo. En vista de que muchos de ellos, cuando fueron perfeccionados, a parte de la escala de grados tenían otra de minutos y horas.

El que muestra la imagen es de 1342 y realizado con una aleación de cobre.

Broche de la Rosa de los tudor.

Me resulto realmente llamativo su pequeño tamaño, ya que no llega a los 2 centímetros. Es un broche realizado en plata, por otro lado un auténtico “pin” de los habituales hoy día. Su principal cometido sería condecorar a personajes distinguidos por sus servicios a la casa Real de los Tudor. Es preciso recordar que dicha Casa Real fue la causante del cambio religioso más importante de Inglaterra. En concreto la instauración del Anglicanismo, definitivamente durante el reinado de la última Tudor en Inglaterra, Isabel I. Otros reyes importantes fueron Enrique VII, primer Tudor rey de Inglaterra y el archiconoconido Enrique VIII, el rey de las seis mujeres.

Por último destacar que dichas rosas de plata, viajarían con toda seguridad por el mundo, ya que esta en concreto fue encontrada en Grecia.

Objetos de mesa.

Una de las imágenes más típicas de la Edad Media son sus banquetes, muchas veces mostrados con una cierta falta de higiene y dando muestras de barbaridad. No obstante estos objetos nos pueden dar otra visión de dichos banquetes.

En primer lugar encontramos un mango de cuchillo del siglo XIV, acabado con una empuñadura de hueso, hábilmente tallada. La figura nos muestra un caballero medieval joven, por lo que con toda probabilidad era un objeto personal. Es más, dicho individuo seguramente viajaba con su cuchillo, para ser usado en diferentes mesas.

El segundo objeto que despertó mi curiosidad, fue un aiguamanil realizado en bronce y también del siglo XIV. En otras palabras, un lavamanos. Estos aparatos se usaban directamente en las mesas de los banquetes. Además los comensales lo utilizaban para lavarse las manos antes y después de comer, ya que era habitual compartir platos, de ahí la necesidad de higiene.

Grabado de Florencia.

Un hecho muy habitual en la Edad Media, estos pequeños grabados que bien pudieran competir con los comics de siglo XX.

En concreto el expuesto fue realizado por el florentino Baccio Baldini en el siglo XV. Gracias a este grabado, podemos hacernos una idea de la forma de vida, de esta ciudad clave del Renacimiento Italiano. Ya que es un fiel reflejo de la vida medieval. Es decir, una ciudad industrial y comercial, además en plena ebullición cultural, con escultores, pintores e intelectuales, entre otros.

Símbolos  de poder.

Durante el siglo XV proliferan los representantes, tanto del Papado como de los reyes y príncipes, en las Cortes extranjeras. En otras palabras, en dicho siglo se asistió al nacimiento de las embajadas como hoy día conocemos. Estos primeros embajadores eran conocidos por llevar una serie de objetos, a modo de símbolo de poder.

Por un lado, encontramos los grandes anillos realizados en aleación de cobre dorado, que adornaban las manos de los representantes Papales. En concreto en la imagen observados dos: el de la izquierda de un consejero del Papa Eugenio IV, mientras el de la derecha perteneció a uno del Papa Pio II. Como ya se ha dicho, estos actuaban como representantes del Papa en las Casas Reales Europeas.

El otro símbolo de poder es el Bastón de Mando, en este caso realizado con cristal de roca y adornando en plata con incrustaciones de perlas. Al contrario que los anteriores objetos, estos representan el poder civil. Este en concreto, pudo pertenecer a un embajador de un estado Italiano, en alguna Casa Real Europea.

El juego en la Edad Media.

Pudo ser más importante de lo que podamos imaginar. En primer lugar nos encontramos ante unas cartas de la baraja francesa del siglo XVI. Un juego que debió presidir las mesas de muchos nobles y príncipes medievales, desde el siglo XIV. Así mismo, podemos asegurar que los actuales palos de la baraja francesa, son los mismos con los que se jugaba en la Edad Media. Es decir, los tréboles, los corazones, las picas y los diamantes surgieron en el siglo XIV.

En la imagen y de izquierda a derecha, el rey de trébol, la reina de corazones y la sota de corazones.

Dejo para el final el plato fuerte. Sin duda, una de las piezas más famosas de la Edad Media, el Rey del ajedrez de Lewis, elaborado con marfil de morsa.

Sobre la invención del juego del ajedrez, no existe consenso. Aunque se cree que pudo ser en la India, o en China en el siglo III aC. Algo más clara está la llegada a Europa, después de la conquista musulmana de Imperio Persa en el siglo VII. Por lo tanto los musulmanes a través del mediterráneo llevarán el juego del ajedrez a todos los rincones de Europa.

El ajedrez de Lewis, una isla de Escocia, sigue siendo motivo de controversia. Nada más y nada menos que 78 piezas y 14 tableros se encontraron en manos de un ciudadano de Stornoway, capital de la isla de Lewis en el siglo XIX. Su procedencia también sigue en entredicho, pero la mayoría de expertos señalan Noruega, su datación ha resultado ser de mediados del siglo XII. Por último destacar la fidelidad de las figuras con la realidad, en concreto el Rey, que nos muestra un personaje fuerte y seguro de sí mismo.

El puerto de Gdansk, del ámbar Báltico a Lech Walesa

Tras mi visita a Gdansk, esta ciudad del norte de Polonia bañada por el Báltico, varias serán las cosas que me llamen la atención. A través de las cuales me gustaría mostraros aspectos de su historia

La historia milenaria del ámbar del Báltico

La primera de ellas es la que proclama su eslogan: “La perla del Báltico”, es evidente que es un juego de palabras. Por una parte su belleza es incuestionable, en especial su “Ruta Real” que une a través de la calle Dluga, la Puerta Alta con nuestro protagonista el puerto o muelle de Gdansk. Pero a lo que realmente hace referencia es a uno de sus tesoros más preciados, el Ámbar. Este es una de las principales fuentes de ingresos de los comerciantes de Gdansk hoy y desde hace miles de años.

Lo de hoy es evidente; decenas de comercios pueblan el puerto de Gdanks, con múltiples modelos de joyas realizados con el ámbar del Báltico. Dicho de otra manera, os será imposible salir del puerto sin comprar una de estas piezas.

El ámbar es una resina fósil de color ocre, aunque con gran variedad de tonos. Desde la antigüedad se le han atribuido poderes curativos, místicos y mágicos, además el ámbar es usado en muchas culturas como amuleto de la suerte y la protección. Se conoce su uso desde hace miles de años.

La amplia variedad de colores del ámbar del Báltico

Pero será en el siglo XIX cuando Heinrich Schliemann, durante unas excavaciones en Grecia sorprenda con la noticia de que el ámbar del Báltico había llegado allí. Fue durante el descubrimiento de las tumbas guerreras micénicas. En concreto excavando el Circulo A de Micenas, Schliemann encontró entre los ajuares de un guerrero micénico una espada con incrustaciones de ámbar del Báltico. Hay que mencionar que están datadas concretamente en el año 1550 aC. Por lo tanto, sí entre el Báltico y Micenas hay cerca de 3000 km, está pieza vino a demostrar que existía un comercio a gran distancia hace 3500 años.

Pueden en este punto surgir dudas: ¿esa pieza provenía de Gdanks? Es evidente que no lo podemos asegurar, pero que era ámbar del Báltico si es seguro. A pesar de que el ámbar se produce en otras partes del mundo, en ninguna posee las características especiales que hacen de este ámbar el más codiciado. Gracias a su alto contenido en ácido succínico, que le proporciona mayor poder curativo.

La Gdanks medieval.

A continuación daremos un salto en el tiempo hacia la Danzig medieval,  ya que ese era el nombre de esta ciudad bajo el dominio alemán. Durante la Edad Media, Danzig era una de las ciudades de la Liga Hanseática. Conviene subrayar que esta era una unión de ciudades independientes, que ejercía el control del comercio en el Báltico. Su nacimiento fue en 1356 y su periodo de máximo esplendor entre los siglos XIV y XVI. Durante los cuales comerció con Europa Occidental, principalmente: madera, trigo, pieles y centeno.

Esto se hace patente en una de las principales atracciones turísticas del muelle de Gdanks. La conocida como Vieja Grúa se mandó a construir a mediados del siglo XV, y en dicha época pudo ser la más grande del mundo. En realidad es un impresionante edificio de madera que contiene un mecanismo a base de poleas, estas son movidas por los pies de varios hombres. El resultado; el levantamiento de más de 2 toneladas de peso entre cuatro de ellos. Su principal utilidad consistía en la fabricación de barcos, con dicho sistema era más sencillo levantar las grandes piezas como por ejemplo los mástiles. Por otro lado, la grúa en cuestión favoreció ampliamente el duro trabajo de carga de los barcos. Pongamos por caso, los barriles de cerveza, uno de los principales productos de Danzig.

La Vieja Grúa está abierta al público, por alrededor de 2€ se accede a la misma. Con el fin de conocer su funcionamiento, a través de un pequeño museo explicativo.

Los astilleros del siglo XX.

La última parada del viaje nos lleva a los astilleros fundados en 1945, justo al fin de la 2ª Guerra Mundial. Estos se encuentran  escasamente un kilómetro al norte del puerto medieval. Fueron fundados durante el dominio comunista, su nombre lo dice todo: Astilleros Lenin.

Su encuentro con la historia comienza en el año 1970. Todo comenzó con las protestas de los trabajadores de los astilleros, por la subida de precios por parte del gobierno comunista. Este último mandó al ejército a reprimir el levantamiento de los trabajadores. El resultado 39 muertos.

Tendrían que pasar 10 años para que surgiera con fuerza la figura del hombre, que encaminará definitivamente a Polonia hacia  la democracia:

El líder de Solidaridad en 1980

Lech Walesa, electricista de los astilleros y expulsado de los mismos en el año 1976. Volverá en 1980 para fundar el primer sindicato católico de la Polonia comunista. Su nombre Solidaridad. Hay que decir que durante el primer año consiguió varios de sus propósitos. En definitiva, mejorar la vida de los trabajadores de los astilleros. Pero Moscú no dio tregua, un año después en 1981 pone al frente del gobierno un militar afín al régimen soviético, Jaruzelski. Por lo que se refiere a Lech Walesa fue arrestado y enviado a la cárcel, donde pasará los próximos 11 meses.

Pero era evidente que algo estaba cambiando. En 1983, poco después de ser excarcelado Lech Walesa se le concede el Premio Nobel de la Paz. Esto será una primera advertencia al comunismo. Por otro lado dos años después llega al gobierno de Moscú el reformista Gorbachov y su Perestroika. Y continuación llegó el  fracaso de Jaruzelski en las elecciones de 1987.

En conclusión, todo desencadenó en las primeras elecciones libres de Polonia tras la 2ª Guerra Mundial.  El año 1990 Lech Walesa llegaba al gobierno por abrumadora mayoría, aunque evidentemente delante no tuvo un camino de rosas. En la actualidad el país del Báltico sigue intentando equiparar su economía a la europea. En la llamada Europa de dos velocidades sigue ocupando un puesto en la segunda.

Monumento a los fallecidos en los disturbios de 1970

Los astilleros de Gdanks están presididos por la enorme estatua de tres cruces católicas, de las cuales penden unas anclas. Son el monumento a los caídos en 1970. Hay que mencionar por último el museo del sindicato solidaridad, a escaso 100 metros del monumento. Su visita es gratuita y nos acerca a la historia del sindicato y en consecuencia al paso del comunismo al capitalismo.

Imágenes: commons.wikimedia

Más información: porotoverde  wikipedia biografiasyvidas

Santes Creus y la orden del Cister

Santes Creus, modelo de Monasterio Cisterciense.

En primer lugar he de reconocer mi inclinación a visitar este tipo de espacios religiosos, a pesar de mi declarado ateísmo. En numerosas ocasiones me he preguntado el porqué, tanto a mí mismo como a otras personas cercanas. Tras mi vuelta de la ruta por los monasterios cistercienses, volví a preguntar lo mismo; en este caso a mi amiga Júlia Brescó. Su contestación me ha abierto la mente hacía la respuesta a mi repetida pregunta.

Júlia me comentó  que todos los lugares se impregnan de las energías de sus moradores, y realmente es algo muy lógico. Por los monasterios no suelen pasar las guerras, sus habitantes son hombres y mujeres de paz, trabajadores y estudiosos. Y eso es especialmente lo que transmiten estas construcciones religiosas. Durante su historia se convirtieron en lugares de reflexión, posiblemente con más ímpetu que su destino inicial como  espacio religioso. Santes Creus es un magnífico ejemplo de esta apreciación.

Puerta de entrada al pueblo de Santas Creus

Pero Santes Creus es mucho más. También es un magnífico escaparate para acercarnos a la forma de vida de los monjes cistercienses. Es necesario recalcar este apartado, ya que en los otros dos monasterios cercanos, no podemos acercarnos de la misma forma por varios motivos: En primer lugar porque la visita a Santes Creus se realiza por libre y sin un guía. En segundo término, por ser el único de los tres presentes en la ruta del Cister, que no está ocupado por una comunidad monástica. Por último y más importante; Santes Creus es uno de los más fieles reflejos del diseño original de Bernardo de Claraval.

Bernardo de Claraval, origen del Cister

Fue un monje cisterciense nacido en Francia en el año 1090. Bernardo no fue uno de los denominados Padres fundadores de la Orden del Cister, ya que este mérito recae en los primeros abades del monasterio francés de Cîteaux (Cister). En concreto Roberto de Molesmes, Alberico y Esteban Harding. A pesar de ello Bernardo de Claraval es considerado el impulsor de la Orden del Cister. Hay que mencionar además que será precisamente durante el mandato de Esteban Harding,  cuando Bernardo llegue al monasterio del Cister, en el año 1112.

Tras tres años en dicho monasterio, Bernardo de Claraval será enviado a Chairvaux-les-lacs. En dicho municipio cercano a la frontera con Suiza, mandará construir el que es considerado primer recinto cisterciense, el monasterio de Claraval. A partir de ese momento pondrá las bases constructivas de estos edificios, dirigidas a impulsar la forma de vida de los monjes cistercienses. Así como el inicio de la expansión de la Orden del Cister. Solo dos siglos después la congregación religiosa basada en la regla de benedictina, tendrá cerca de 700 edificios similares repartidos por gran parte de Europa.

Origen de Santas Creus

Desde el año 1150 una serie de monjes cistercienses, buscan asentamiento en Cataluña ayudados por una serie de nobles. Pero será definitivamente en 1160 cuando recalen en los actuales territorios. A partir de ese momento comienza la construcción del Monasterio de Santes Creus. Con el objetivo principal de trabajar las ricas tierras agrícolas, no en vano la comunidad de monjes cistercienses eran considerados grandes agricultores. Por lo tanto los nobles conseguían el doble propósito de repoblar el territorio con personas cualificadas, y ganarse el favor celestial.

El monasterio de Santes Creus

A partir de este punto me gustaría destacar, como las diferentes estancias visibles en Santes Creus, se adaptaron a la forma de vida de los monjes cistercienses.

Claustros

Esta parte del edificio es la más célebre de cualquier monasterio. Los claustros sirven para la distribución del resto de las estancias. Asimismo se convierten en los espacios de reflexión de la comunidad monástica. En Santes Creus encontramos dos:

El claustro principal construido en un magnífico estilo gótico que data del siglo XIV. Por lo tanto es muy posterior a la fundación del mismo. Mientras el claustro posterior es más pequeño y su construcción parece ser anterior,  pero difícil de contrastar. Uno de los elementos arquitectónicos más significativos de estos claustros son los templetes que acogen una fuente central. Estas eran utilizadas por los monjes para lavarse tras el trabajo en el campo, y justo antes de ir a comer.

Claustro grande

Ambos claustros en Santes Creus están unidos por una estancia que servía de punto de reunión. En ella el prior distribuía las tareas entre los monjes. A su vez era el único lugar de todo el monasterio, donde a los monjes les estaba permitido hablar entre ellos. Para lo cual se construyeron dos bancos en ambos lados del pequeño recinto.

Claustro pequeño

Sala Capitular

Se accede a ella desde el claustro principal. Es una de las estancias más importantes del  monasterio, en ella se reunían los monjes para escuchar de voz del prior, la regla benedictina correspondiente a ese día. En Santes Creus un banco corrido rodea la estancia, y tres columnas en forma de palmera recogen los arcos ojivales tradicionales del románico cisterciense.  Por último destacar que era el lugar de sepultura de abades y priores.

Dormitorio

La estancia más grande del monasterio, una nave de cerca de 500 m2. Un espacio totalmente diáfano, gracias a los enormes arcos de diafragma que sustentan el techo. Como en la mayoría de los monasterios cistercienses, el dormitorio de Santes Creus se sitúa en la planta superior del edificio y se accede a ella directamente desde el Claustro. Gracias a unas escaleras situadas al lado de la Sala Capitular. En él dormían todos los monjes vestidos y directamente sobre el suelo, o a lo sumo sobre un improvisado cojín de paja. Aunque con el tiempo aparecerán estancias individuales y  las primeras camas.

Capilla de la Trinidad.

Una de las estancias más antiguas del monasterio, además de destacar por sus reducidas dimensiones. Destinada a acoger los primeros oficios religiosos de la Orden, desde su misma llegada y mientras se realizaban las obras del monasterio. Tras la construcción de la iglesia principal se convertirá en la enfermería.

Cementerio

Tras la Capilla de la Trinidad aparece el cementerio, no es más que un terreno desprovisto de edificaciones, y dominado por una única cruz de piedra. Precisamente es este lugar donde mejor podemos comprobar la austeridad de la vida de los monjes del Cister. Tras su muerte y velatorio eran depositados con su hábito directamente en el suelo. Para los monjes cistercienses la muerte era un mero trámite para la vida eterna, de ahí la escasa importancia que daban al este hecho.

En el monasterio de Santes Creus existían otras salas, que como las anteriores eran de acceso exclusivo a la comunidad monástica. Como por ejemplo la sala de los copistas de textos u otra destinada a bodega. Ambas en la actualidad son usadas para la introducción a la visita  a través de unos vídeos explicativos (muy recomendables).

Pero aparte existían estancias de acceso público, de las cuales se pueden destacar dos:

Palacio Abacial

Un palacio destinado a los reyes de la Corona de Aragón. Estos reyes durante la Edad Media se convirtieron  en mecenas y protectores del monasterio. El Palacio Abacial fue mandado a construir por Pedro III el Grande, y acabado durante el reinado de Jaime II el Justo. Lejos de lo que se pueda pensar no es un gran palacio, siguiendo la norma constructiva de la época. Se sitúa en uno de los laterales del claustro posterior, donde encontramos un pequeño patio, del este surge una escalera a la planta superior donde se distribuyen las estancias. Dicho patio tenía la función de recibir a las visitas reales.

Iglesia de Santes Creus

Construida entre los siglos XII y XIV en estilo románico cisterciense. Dicho estilo está considerado el paso previo al gótico. La planta es el clásico crucero, con tres naves separadas por grandes arcos apuntados. Conviene subrayar que las iglesias de los monasterios cistercienses era el único punto de encuentro con la comunidad no monástica. Aunque en la mayoría existieran unas rejas separadoras.

Lo más destacado de la Iglesia de Santes Creus, son los mausoleos reales, que acogen la sepultura de Pedro III el Grande, Jaime II el Justo y la esposa de este último, Blanca de Anjou.

Como ya he comentado la visita se realiza por libre, el precio de la entrada es 4,50€ con reducciones a estudiantes y jubilados. Además existe una entrada conjunta a los tres monasterios de la ruta del Cister. Su precio es de 12€ (sin contar los 3€ del guía de Poblet). NO es necesario hacerlos en un día, ya que dicha entrada tiene una validez de un año.

Atentos a las próximas entradas, donde explicaré mi ruta por los monasterios cistercienses de la provincia de Tarragona.

El secreto de Colón vuelve a la actualidad

Me gustaría comenzar esta entrada lanzando una pregunta al aire: ¿Cuál fue la primera lección que aprendimos en la clase de historia? Ante tal pregunta un porcentaje muy alto diríamos: Cristóbal Colón descubrió América el 12 de Octubre de 1492.

Después de esta introducción y para continuar debemos retomar el hilo de mi última entrada en Queaprendemoshoy. En ella abordo el tema del secreto de Cristóbal Colón. Dicho brevemente según varios expertos, como Guillermo Céspedes del Castillo, Colón no llegó a América de casualidad sino que sabía perfectamente a donde se dirigía.

Este apasionante tema volvió a la actualidad la semana pasada. Como consecuencia de una noticia fechada por la agencia EFE en México, y de la cual se hicieron eco periódicos digitales como Eldiario.es o lavanguardia.com. En esta noticia, las tesis de Guillermo Céspedes del Castillo eran corroboradas e incluso ampliadas, por el antropólogo e historiador francés Cristhian Duverger.

Cristhian Duverger

Nacido en Burdeos en 1948. Entre sus muchos títulos figura un doctorado por la Universidad Paris. Habría que destacar sus estudios del mundo precolombino,  en los campos de la antropología y la arqueología.  En este contexto realizó los estudios sobre Cristóbal Colón que ha expuesto recientemente en su obra: Diario de abordo.

En dicha obra hecha por tierra la idílica imagen del supuesto descubridor de América. Tales apreciaciones surgen del descubrimiento de dos copias del diario de abordo de Cristóbal Colón, realizadas durante su primer viaje a América.

Aunque vaya por delante que las primeras dudas sobre el relato de Duverger surgen nada más empezar, cuando se constata la desaparición del diario original, entregado este a los Reyes Católicos por el mismo Colón a su vuelta del primer viaje a América.  Por lo que las copias referidas que fueron a parar respectivamente a las manos  de Hernando Colón, hijo de Cristóbal, y del fraile dominico Bartolomé Casas, son las únicas pruebas disponibles. Definitivamente son estas dos copias sobre las que se basa Cristhian Duverger, a fin de desprestigiar a Cristóbal Colón.

Que nos cuenta, Diaro de abordo.

Para Duverger, Colón se encaminó a América para tomar posesión del continente descubierto en años precedentes por un extraño marinero, supuestamente Alonso Sánchez. Dado que en dicho diario aparece una toma en modo notarial de los territorios conquistados, algo inusual en un descubrimiento fortuito.

Así mismo se basa en la carta de Colón a su amigo Luis de Santángel. Esta fue escrita en marzo de 1493, escasamente unos días antes de encontrarse con los Reyes Católicos y la posterior Bula Papal de concesión de tierras a España. El escaso tiempo que transcurrió entre dichos eventos era muy difícil de cumplir en la Edad Media. Por último destacar, que Duverger se atreve a diagnosticar que ni siquiera Colón era de Génova, sino portugués, idioma este en que se escribió el diario.

Finalmente  y retomando el hilo con el que comenzamos. Duverger asegura que cuesta muchos años cambiar la historia que se cuenta en los libros de texto, pero pone toda su esperanza en conseguirlo en los próximos años.

Imágenes: Pixabay, eldiario

Cuatro escenarios de la Girona de Juego de Tronos.

Portada

Los motivos por los cuales la serie norteamericana, Juego de Tronos eligió Girona, son bastante evidentes. En un principio su casco antiguo es uno de los mejor conservados y cuidados de España. Así mismo podemos destacar el alejamiento de establecimientos comerciales turísticos que pudieran distorsionan esta imagen medieval. Ya que estos están situados exclusivamente en una zona delimitada de calles cercanas al Rio Onyar.

Estas son solo algunos motivos, a ellos evidentemente debemos sumar una serie de monumentos excelentemente conservados desde la Edad Media. En concreto hoy, me gustaría presentaros los cuatro que desde mi punto de vista fueron determinantes en dicha elección, pero antes…

Antes una breve historia de Girona.

El origen de Girona es incierto pero anterior a la llegada de los romanos. Aunque será con la llegada de estos y de la Vía Augusta que unía Roma con la península Ibérica, cuando comience a crecer. Tras lo cual la romana se convertirá en la primera población estable de Girona, y más con la llegada del cristianismo en el siglo III dC de la mano del patrón de la ciudad Sant Félix.  Después visigodos y árabes se disputarán la ciudad, hasta  la liberación de esta por Carlomagno. Con la llegada de la Edad Media, otra de la culturas llegará a la ciudad los judíos.

Todo este rico mosaico de culturas ha dejado en la ciudad un enorme patrimonio  histórico y cultural.

El Call.

Como se suele decir “la joya de la corona” de Girona. Uno de los barrios judíos mejor conservados de Europa y excelente plató de cine. Un entramado de callejuelas en los que permanece intacto la original estructura medieval. Además es un espacio para pasear de día y de noche perdiéndose por todos sus preciosos rincones.

Los judíos llegaron a Girona sobre el siglo IX. Su población creció hasta más de un millar de personas y se mantuvieron hasta finales del siglo XV con la llegada de los reyes católicos. A partir de entonces fueron nuevamente obligados a una nueva diáspora, en especial esta vez, las costas adriáticas.

De entre todos los judíos de la ciudad de Girona, destacó el filósofo y médico Nammánides. Más aún tras convertirse en el fiel defensor del judaísmo en Barcelona, tras ser acusado por los cristianos de ocultar pruebas sobre el origen del cristo. Por último remarcar la imprescindible visita al museo Judío, un paseo por la historia de los judíos en Girona y por extensión en España.

La Catedral de Girona.

Dicha catedral  y sus inseparables escaleras fueron uno  de los escenarios principales de la serie Juego de Tronos. En la catedral de Girona  encontramos varios de los principales estilos arquitectónicos de Europa, ya que se comenzó a construir en el siglo XI y en estilo románico.  A continuación, será remodelada a partir del siglo XV como una gran catedral gótica, en especial tras la llegada del arquitecto Guillermo Monfill en 1417. De esta manera se convirtió en una de la catedrales de este estilo gótico, más amplias del mundo. Finalmente a partir del siglo XVII se remodelará la fachada y la escalera de subida en el actual estilo barroco.

La visita, hoy día, nos puede llevar un par de horas. A parte de la catedral en sí, se visita la torre y el claustro románico, este en un gran estado de conservación. Además de las exposiciones permanentes y por último el gran tesoro de la catedral, visita imprescindible, donde se puede contemplar el Tapiz de la creación del siglo XI. Es necesario subrayar, que está considerado uno de los bordados medievales más importantes del mundo, además con unas espectaculares medidas de más de 15 m2.

Baños Árabes

Este es uno de los edificios más singulares de Girona, a pesar de sus reducidas dimensiones. Lo primero que llama la atención es su estilo, basados en los antiguos baños romanos, pero realizado con ornamentación románica y en el estilo árabe. Tiene varias salas, un vestidor, una sala de agua fría, otras de templada y por último dos salas de agua caliente. Construidos entre los siglos XII y XIII,  por lo tanto curiosamente, siglos después del paso de los árabes por Girona. Su nombre surgió durante el siglo XIX, cuando eran usados como lavandería por una comunidad de monjas clarisas.

Sant Pere de Galligants.

Otro de los grandes escenarios de la serie ambientada en la Edad Media. Sant Pere de Galligants es un monasterio benedictino, de estilo románico. Construido sobre un antiguo monasterio pre-románico a partir del siglo XII. Junto a la Capilla de Sant Nicolau, situada justo en frente, y el claustro adosado en el muro más cercano al Rio Galligants, forman uno de los conjuntos románicos lombardos mas importantes de Cataluña.

Además la visita se completa con el acceso al Museo Arqueológico de Girona. Ubicado este, en la planta alta del monasterio, desde el siglo XIX. En él se encuentran gran parte de los hallazgos, de los yacimientos de la provincia de Girona. Desde el Paleolítico inferior a la Edad media, perfectamente distribuidas en periodos. Mientras en  la planta de abajo destacan varios sarcófagos romanos.

Estos son para mí, los cuatro principales escenarios elegidos por la serie Juego de Tronos en girona. Además, perfectamente se pueden visitar en un día. Ya que el recorrido de uno a otro se hace a píe, estamos en el casco histórico y existe poca distancia de unos a otros. Antes de comenzar la ruta, es aconsejable, pasarse por la oficina de Turismo, donde se obtienen pases combinables para varios monumentos con grandes descuentos.

 

Mas información: ciutatdegirona.info.

Museo de historia de los judíos de Girona. Un espacio para la reflexión…

El día que comencé a escribir este blog, me impuse a mi mismo una serie de condiciones; la primera no contar aquello que no había visto con mis ojos, la segunda tener muy presente que es un blog de viajes e historia y para ambos cometidos tenia que servir, para conocer la historia y aprender a viajar por ella. Dejo para el final la más importante, no faltar al respecto a nada ni a nadie.

Al poco tiempo de empezar a escribir me apeteció contar mi visita a Auschwitz en 2015. He de reconocer que sobre el 6 de diciembre tenia completamente preparada la entrada y que durante el mes que se paso como “borrador”, a penas había hecho los clásicos retoques de correcciones puntuales, y allí se quedó esperando que algún día decidiera publicarlo, tenía el extraño remordimiento de estar saltándome la principal de mis condiciones.

7-1-2017

En mi visita a Girona, me dirigí al Museo de Historia de los judíos de dicha ciudad. Solo puedo tener palabras de felicitación para los directores del mismo, esta perfectamente estructurado y explicado para conocer la vida de los judíos de la ciudad de Girona.

Una serie de salas contiguas te acercan al mundo de los judíos de Girona y por ende al resto de comunidades esparcidas por el mundo. Desde sus costumbres, sus enterramientos, la composición política de la ciudad, las estructuras de las juderías, sus fiestas y tradiciones o su forma de vivir la religión. 

De todas las secciones me quedo con la perfecta descripción de la vida, de uno de los judíos más importantes de la historia de nuestro país, el filósofo Nahmánides, pero sobre todo la que me hizo recapacitar fue la sala dedicada a la diáspora a la que nuevamente este pueblo se veía sometida, tras la llegada de los Reyes Católicos y  por último el espacio reservado a la Inquisición a la que se vieron sometidos los que prefirieron quedarse.

Como llegar:

La calle en la que se encuentra es peatonal y en pleno centro del Barrio Judío, por lo tanto los que vengáis en coche hay que dejarlo fuera de dicho centro.

El precio de la entrada es de 4€ y existe una reducida de 2€ para estudiantes y jubilados. Además, muy importante,con la entrada obtendréis una tarjeta descuento en otros museos de la ciudad.

Os dejo una galería de imágenes para animaros a la visita:

Volviendo al principio del comentario, nada más salir por la puerta decidí publicar la entrada: Museo Memorial Auschwitz-Bikernau , no es necesario entrar en debates políticos ni religiosos. El género humano deja mucho que desear ante tales barbaries, independientemente del color con que las genere.

José Mari Escalante.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat

Muy cerca de Barcelona y en un entorno único, encontramos el “Parc Natural de la muntanya de Montserrat”. En el cual se pueden realizar múltiples  excursiones, yo sin duda me quedo con esta, que une la belleza del paisaje y te acerca a la historia de los monjes que la habitaron desde el siglo XI.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
En la explanada del Monasterio de Montserrat

Las ermitas de Tebaida se distribuyen por la región del mismo nombre, este dato es para distinguirlas de las resto del Parque Natural. Pero estas son las que personalmente me llamaron la atención y he de reconocer que en principio lo que más lo hizo fue su nombre. El porqué de que esta zona se llame igual que una región del antiguo Egipto,  es algo que continuo sin resolver pero me puedo hacer una idea.

Breve historia de las ermitas.

Para comprender su misión, debemos acudir a la construcción de las mismas a través de los monjes del monasterio de Montserrat.  Este desde su fundación pertenece a la Orden Benedictina, la más antigua de Europa, y fundada en el siglo VI por San Benito de Nursia. Donde su principal regla reside en la necesidad de dedicarse a la contemplación.

¿Qué es la contemplación?

 Para intentar explicar este tema debemos ponernos en situación. El mundo altomedieval esta muy sacralizado, en concreto en Europa occidental por el cristianismo. La visión que tenían estas personas de la vida era muy diferente a la que podemos tener hoy día. Para ellos el paso por la vida era más un castigo que un disfrute, y la vida eterna su obsesión. Más aún en el  caso concreto que nos ocupa,  los monjes instruidos en los conventos benedictinos a través de los estudios de la escolástica. Que aunque precisamente en la Alta Edad Media,  eran las personas más cultas, también eran las más predispuestas ha emprender estos caminos.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Interior de la ermita de Sant Salvador, lugar de contemplación

La contemplación consista en una serie de rituales para acercarse al perdón eterno, el rezar, los estudios, la lectura, etc. Todo valía para estar más cerca de Dios.  En este contexto los monjes benedictinos del Monasterio de Montserrat, se encaminan a las montañas cercanas al monasterio. El propósito está claro, aproximarse lo más posible  a su Salvador.

Las ermitas a través del tiempo.

Así será como a partir de la fundación del monasterio en el siglo XI,  estos monjes empiezan a construir dichas ermitas en los alrededores del monasterio de Montserrat. Durante toda la Edad Media y la posterior Edad Moderna, por lo tanto durante varios siglos,  estas montañas se llenas de estas pequeñas ermitas.

Por desgracia las actuales, ya no son las mismas que construyeron los primeros monjes eremitas. De este hecho se encargó el ejercito francés de Napoleón  a principios del siglo XIX. Durante la guerra del francés destruyeron todo a su paso, las ermitas de Tebaida, e incluso el Monasterio Benedictino de Montserrat.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Actual paso de los franceses y acceso a las ermitas de Tebaida.

Por lo tanto las actuales son reconstrucciones posteriores, en los sitios originales. Pese a todo,  han servido para el mismo propósito con las que fueron construidas, es más, al final de la visita que aquí os presento se observan unas que están siendo reconstruidas hoy día. Por lo tanto los monjes eremitas han perdurado a través del tiempo y las vicisitudes de la historia.

Ruta a pie por las ermitas de Tebaida.

La ruta comienza al final de la explanada del monasterio de Montserrat. Para llegar a la misma se puede hacer mediante el coche privado. Se tiene que tener en cuenta, aparcar unos metros antes de llegar y el coste del aparcamiento es de 6,50€ para la vehículos particulares (es precio diario). Si os lo queréis ahorrar os tocará madrugar, tener un poco de suerte, y encontrar aparcamiento antes de llegar a la barrera del mismo.

La otra forma es a través de transporte público, desde Barcelona un tren (R5), con una frecuencia de paso de una hora une la Plaza España con Monistrol de Montserrat. Este es el punto de partida del cremallera o el teleférico que suben hasta dicha explanada. Los precios varían en  función de la temporada y de la edad de las personas. En la siguiente web encontraréis toda la información: cremallera de montserrat.

Consejos para la ruta.

Lo más importante a tener en cuenta es que se trata de una ruta de montaña.  A pesar de no ser alta montaña, no debemos confiarnos y tomar todas las precauciones habituales. Es imprescindible un buen calzado,  ropa cómoda, y mucha agua si es verano. Aunque yo personalmente no recomiendo hacerla en días de mucha calor. Una vez con todo esto, imprescindible cargar la mochila con un bocata, para disfrutar de un desayuno con las estupendas vistas que tenían estos monjes.

Con todo preparado nos debemos disponer a caminar entre 2 y 3 horas, dependiendo de nuestra forma física y las paradas necesarias.  Es importante destacar que a pesar de ser un camino con cierta dureza, es apto para cualquier persona mínimamante acostumbrada a caminar.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Subir a Montserrat en invierno es espectacular

Si he de aconsejar la mejor época para hacerla, seria o bien en primavera o en pleno invierno. Los días anticiclónicos de invierno son espectaculares en la montaña de Montserrat, ya que es habitual ver los valles cercanos repletos de nubes, mientras arriba de la montaña se disfruta de una agradable temperatura.

 Ermita de Santa Ana.

Desde el final de la explanada junto a la estatua del fundador del monasterio el Abad Oliva surge el sendero GR 172 (marcas rojas y blancas). Este lo seguiremos a través de unas largas escaleras, que pasan por el denominado paso de los franceses, hasta llegar a la Plaza Santa Ana.  Es sin duda el tramo mas pesado del recorrido, ya que en un tramo corto se superan los 200 metros de desnivel.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Restos de la ermita de Santa Ana

Al lado de dicha plaza encontramos la primera de estas ermitas, o lo que queda de ella. La ermita de Santa Ana  en su tiempo fue la más importante de todas. Esto sucedió por  su cercanía al monasterio principal y su posición central respecto a la comunidad de ermitas. Además servia como centro de reunión de todos los monjes ermitaños, que acudían a ella los domingos para rezar.  Para ello contaba con la única iglesia, fuera de la del monasterio principal, con un ábside donde se colocaban los monjes para cantar.  De alguna forma se convirtió en el centro de la vida social de estos monjes, era el único lugar donde se encontraban con el resto de la comunidad.

Ermita de Sant Benet.

Tras visitar la ermita de Santa Ana, debemos retroceder unos metros para volver al sendero GR 172, desde el cual seguiremos en dirección a la ermita de Sant Benet, perfectamente marcado. Para llegar a la misma debemos desviarnos después de unos 300 metros a la izquierda cogiendo el PR C-19  (marcas amarillas y blancas), ya con la visión de la misma unos metros arriba.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Actual refugio de Sant Benet

Hoy en día esta ermita es la mejor reconstruida de todas, además de más recientemente. El motivo es que sirve como  refugio de montaña, para los miles de escaladores llegados de todas partes. Por lo tanto el exterior nos puede recordar cualquiera de ellas, aunque evidentemente el interior esta acondicionado para el nuevo menester.

Ermita de Sant Salvador.

La más alta de la ruta, ya que pasa de los 1.000 metros sobre el nivel del mar. Además es la única en la que podremos sentir algo parecido a lo que sintieron estos monjes. Su situación apartada hoy día de las rutas senderistas principales del montaña de Montserrat, permiten este hecho. Además dicha situación, puede ser el motivo de haberse conservado la última reconstrucción, posiblemente el siglo XIX. En ella podemos incluso pernoctar como hicieron los monjes eremitas, ya que en su interior se refleja perfectamente la austeridad que promulgaban los monjes benedictinos.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Reconstrucción del siglo XIX

Para acceder a ella debemos volver al PR C-19, que tras seguirlo unos 100 metros encontraremos un letrero amarillo pintado en una piedra. Este letrero nos desvía a la izquierda hacia una subida pronunciada, pero corta, ya que en menos de 10 minutos llegaremos a una especie de explanada.

 A la izquierda de dicha explanada encontraremos la antigua iglesia destruida. Mientras que a la derecha la ermita de más reciente construcción.  Precisamente esta es la que se puede entrar e imaginar la forma de vida ermitaña. Antes de seguir el camino es imprescindible dar buena cuenta del bocata con estas espectaculares vistas.

Ermita de la Trinitat.

Después  hay que descender por el mismo camino  hasta llegar de nuevo al PR C-19. Una vez en este, giramos a la izquierda para seguir el camino por el que veníamos anteriormente. En pocos minutos encontraremos la ermita de la trinitat. Su destrucción corrió de la mano del ejercito francés, como el resto de las ermitas. Pero otro hecho llevará al abandono definitivo, ya que en plena reconstrucción el monje encargado de la misma fue asesinado por unos bandoleros, hecho que pondrá punto y final a la historia de la ermita.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
reconstrucción de la ermita de Santa Trinitat

De la ermita de la Trinitat quedan en pie varias paredes y es una de las que mejor podemos observar las dimensiones que tenían. Por cierto era la más grande de todas, a pesar de no ser un punto central, si que era un punto de paso en las peregrinaciones. Esta última será una de sus características más importantes, ya que sirvió como punto de acogida de peregrinos y gente necesitada.

Ermitas de la Santa Creu y Sant Dimes.

Siguiendo el camino por el que veníamos,  llegamos al cruce del PR C-19 con el GR 172. En ese punto aparece un poste indicador,  justo detrás del mismo un sendero nos lleva a la última parte del recorrido. A pesar de que  la bajada es de las más complicadas, es interesante llegar al final.

Al final del sendero podemos ver las dos últimas ermitas de la ruta. Aunque no podemos entrar a ninguna de ellas, ya que están las dos habitadas, es uno de los puntos curiosos de la visita.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
La ermita de Sant Dimas

Una de ellas por su espectacular su situación, la ermita de Sant Dimes. Desde la cual se observa una caída de más de 200 metros de desnivel hasta el monasterio benedictino de Montserrat. Este ermita fue construida sobre un antiguo castillo altomedieval.  Para posteriormente  ser destruida como todas, y reconstruida a partir de los años 70 del siglo XX. Aunque lo mejor esta en dicha reconstrucción por ser una de las más fidedignas de toda la montaña.

La otra esta siendo remodelada en la actualidad, la ermita de la Santa Creu. Un cartel en la misma puerta ,y la visión de las herramientas de la obra, nos indican dicha reconstrucción. Es el mejor detalle de que la forma de vida ermitaña sigue en la actualidad, aunque me temo que no con las mismas vicisitudes de la Edad Media o Moderna.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
La vista del monasterio de Montserrat desde la entrada a la ermita de la Santa Creu

Desde esta última ermita una espectacular escalera comunica con el monasterio, pero es de uso particular. Por lo que para concluir la excursión debemos desandar el camino, en un principio hasta el último palo indicador, desde el cual y a través del GR 172 se llega a la explanada de salida en unos 40 minutos.

Hasta aquí esta ruta de las ermitas de Tebaida, tras visitarlas es más fácil imaginar el trasiego de monjes, ermitaños, o peregrinos por estas montañas durante los últimos diez siglos de historia.