Santes Creus y la orden del Cister

Santes Creus, modelo de Monasterio Cisterciense.

En primer lugar he de reconocer mi inclinación a visitar este tipo de espacios religiosos, a pesar de mi declarado ateísmo. En numerosas ocasiones me he preguntado el porqué, tanto a mí mismo como a otras personas cercanas. Tras mi vuelta de la ruta por los monasterios cistercienses, volví a preguntar lo mismo; en este caso a mi amiga Júlia Brescó. Su contestación me ha abierto la mente hacía la respuesta a mi repetida pregunta.

Júlia me comentó  que todos los lugares se impregnan de las energías de sus moradores, y realmente es algo muy lógico. Por los monasterios no suelen pasar las guerras, sus habitantes son hombres y mujeres de paz, trabajadores y estudiosos. Y eso es especialmente lo que transmiten estas construcciones religiosas. Durante su historia se convirtieron en lugares de reflexión, posiblemente con más ímpetu que su destino inicial como  espacio religioso. Santes Creus es un magnífico ejemplo de esta apreciación.

Puerta de entrada al pueblo de Santas Creus

Pero Santes Creus es mucho más. También es un magnífico escaparate para acercarnos a la forma de vida de los monjes cistercienses. Es necesario recalcar este apartado, ya que en los otros dos monasterios cercanos, no podemos acercarnos de la misma forma por varios motivos: En primer lugar porque la visita a Santes Creus se realiza por libre y sin un guía. En segundo término, por ser el único de los tres presentes en la ruta del Cister, que no está ocupado por una comunidad monástica. Por último y más importante; Santes Creus es uno de los más fieles reflejos del diseño original de Bernardo de Claraval.

Bernardo de Claraval, origen del Cister

Fue un monje cisterciense nacido en Francia en el año 1090. Bernardo no fue uno de los denominados Padres fundadores de la Orden del Cister, ya que este mérito recae en los primeros abades del monasterio francés de Cîteaux (Cister). En concreto Roberto de Molesmes, Alberico y Esteban Harding. A pesar de ello Bernardo de Claraval es considerado el impulsor de la Orden del Cister. Hay que mencionar además que será precisamente durante el mandato de Esteban Harding,  cuando Bernardo llegue al monasterio del Cister, en el año 1112.

Tras tres años en dicho monasterio, Bernardo de Claraval será enviado a Chairvaux-les-lacs. En dicho municipio cercano a la frontera con Suiza, mandará construir el que es considerado primer recinto cisterciense, el monasterio de Claraval. A partir de ese momento pondrá las bases constructivas de estos edificios, dirigidas a impulsar la forma de vida de los monjes cistercienses. Así como el inicio de la expansión de la Orden del Cister. Solo dos siglos después la congregación religiosa basada en la regla de benedictina, tendrá cerca de 700 edificios similares repartidos por gran parte de Europa.

Origen de Santas Creus

Desde el año 1150 una serie de monjes cistercienses, buscan asentamiento en Cataluña ayudados por una serie de nobles. Pero será definitivamente en 1160 cuando recalen en los actuales territorios. A partir de ese momento comienza la construcción del Monasterio de Santes Creus. Con el objetivo principal de trabajar las ricas tierras agrícolas, no en vano la comunidad de monjes cistercienses eran considerados grandes agricultores. Por lo tanto los nobles conseguían el doble propósito de repoblar el territorio con personas cualificadas, y ganarse el favor celestial.

El monasterio de Santes Creus

A partir de este punto me gustaría destacar, como las diferentes estancias visibles en Santes Creus, se adaptaron a la forma de vida de los monjes cistercienses.

Claustros

Esta parte del edificio es la más célebre de cualquier monasterio. Los claustros sirven para la distribución del resto de las estancias. Asimismo se convierten en los espacios de reflexión de la comunidad monástica. En Santes Creus encontramos dos:

El claustro principal construido en un magnífico estilo gótico que data del siglo XIV. Por lo tanto es muy posterior a la fundación del mismo. Mientras el claustro posterior es más pequeño y su construcción parece ser anterior,  pero difícil de contrastar. Uno de los elementos arquitectónicos más significativos de estos claustros son los templetes que acogen una fuente central. Estas eran utilizadas por los monjes para lavarse tras el trabajo en el campo, y justo antes de ir a comer.

Claustro grande

Ambos claustros en Santes Creus están unidos por una estancia que servía de punto de reunión. En ella el prior distribuía las tareas entre los monjes. A su vez era el único lugar de todo el monasterio, donde a los monjes les estaba permitido hablar entre ellos. Para lo cual se construyeron dos bancos en ambos lados del pequeño recinto.

Claustro pequeño

Sala Capitular

Se accede a ella desde el claustro principal. Es una de las estancias más importantes del  monasterio, en ella se reunían los monjes para escuchar de voz del prior, la regla benedictina correspondiente a ese día. En Santes Creus un banco corrido rodea la estancia, y tres columnas en forma de palmera recogen los arcos ojivales tradicionales del románico cisterciense.  Por último destacar que era el lugar de sepultura de abades y priores.

Dormitorio

La estancia más grande del monasterio, una nave de cerca de 500 m2. Un espacio totalmente diáfano, gracias a los enormes arcos de diafragma que sustentan el techo. Como en la mayoría de los monasterios cistercienses, el dormitorio de Santes Creus se sitúa en la planta superior del edificio y se accede a ella directamente desde el Claustro. Gracias a unas escaleras situadas al lado de la Sala Capitular. En él dormían todos los monjes vestidos y directamente sobre el suelo, o a lo sumo sobre un improvisado cojín de paja. Aunque con el tiempo aparecerán estancias individuales y  las primeras camas.

Capilla de la Trinidad.

Una de las estancias más antiguas del monasterio, además de destacar por sus reducidas dimensiones. Destinada a acoger los primeros oficios religiosos de la Orden, desde su misma llegada y mientras se realizaban las obras del monasterio. Tras la construcción de la iglesia principal se convertirá en la enfermería.

Cementerio

Tras la Capilla de la Trinidad aparece el cementerio, no es más que un terreno desprovisto de edificaciones, y dominado por una única cruz de piedra. Precisamente es este lugar donde mejor podemos comprobar la austeridad de la vida de los monjes del Cister. Tras su muerte y velatorio eran depositados con su hábito directamente en el suelo. Para los monjes cistercienses la muerte era un mero trámite para la vida eterna, de ahí la escasa importancia que daban al este hecho.

En el monasterio de Santes Creus existían otras salas, que como las anteriores eran de acceso exclusivo a la comunidad monástica. Como por ejemplo la sala de los copistas de textos u otra destinada a bodega. Ambas en la actualidad son usadas para la introducción a la visita  a través de unos vídeos explicativos (muy recomendables).

Pero aparte existían estancias de acceso público, de las cuales se pueden destacar dos:

Palacio Abacial

Un palacio destinado a los reyes de la Corona de Aragón. Estos reyes durante la Edad Media se convirtieron  en mecenas y protectores del monasterio. El Palacio Abacial fue mandado a construir por Pedro III el Grande, y acabado durante el reinado de Jaime II el Justo. Lejos de lo que se pueda pensar no es un gran palacio, siguiendo la norma constructiva de la época. Se sitúa en uno de los laterales del claustro posterior, donde encontramos un pequeño patio, del este surge una escalera a la planta superior donde se distribuyen las estancias. Dicho patio tenía la función de recibir a las visitas reales.

Iglesia de Santes Creus

Construida entre los siglos XII y XIV en estilo románico cisterciense. Dicho estilo está considerado el paso previo al gótico. La planta es el clásico crucero, con tres naves separadas por grandes arcos apuntados. Conviene subrayar que las iglesias de los monasterios cistercienses era el único punto de encuentro con la comunidad no monástica. Aunque en la mayoría existieran unas rejas separadoras.

Lo más destacado de la Iglesia de Santes Creus, son los mausoleos reales, que acogen la sepultura de Pedro III el Grande, Jaime II el Justo y la esposa de este último, Blanca de Anjou.

Como ya he comentado la visita se realiza por libre, el precio de la entrada es 4,50€ con reducciones a estudiantes y jubilados. Además existe una entrada conjunta a los tres monasterios de la ruta del Cister. Su precio es de 12€ (sin contar los 3€ del guía de Poblet). NO es necesario hacerlos en un día, ya que dicha entrada tiene una validez de un año.

Atentos a las próximas entradas, donde explicaré mi ruta por los monasterios cistercienses de la provincia de Tarragona.

Cuatro escenarios de la Girona de Juego de Tronos.

Portada

Los motivos por los cuales la serie norteamericana, Juego de Tronos eligió Girona, son bastante evidentes. En un principio su casco antiguo es uno de los mejor conservados y cuidados de España. Así mismo podemos destacar el alejamiento de establecimientos comerciales turísticos que pudieran distorsionan esta imagen medieval. Ya que estos están situados exclusivamente en una zona delimitada de calles cercanas al Rio Onyar.

Estas son solo algunos motivos, a ellos evidentemente debemos sumar una serie de monumentos excelentemente conservados desde la Edad Media. En concreto hoy, me gustaría presentaros los cuatro que desde mi punto de vista fueron determinantes en dicha elección, pero antes…

Antes una breve historia de Girona.

El origen de Girona es incierto pero anterior a la llegada de los romanos. Aunque será con la llegada de estos y de la Vía Augusta que unía Roma con la península Ibérica, cuando comience a crecer. Tras lo cual la romana se convertirá en la primera población estable de Girona, y más con la llegada del cristianismo en el siglo III dC de la mano del patrón de la ciudad Sant Félix.  Después visigodos y árabes se disputarán la ciudad, hasta  la liberación de esta por Carlomagno. Con la llegada de la Edad Media, otra de la culturas llegará a la ciudad los judíos.

Todo este rico mosaico de culturas ha dejado en la ciudad un enorme patrimonio  histórico y cultural.

El Call.

Como se suele decir “la joya de la corona” de Girona. Uno de los barrios judíos mejor conservados de Europa y excelente plató de cine. Un entramado de callejuelas en los que permanece intacto la original estructura medieval. Además es un espacio para pasear de día y de noche perdiéndose por todos sus preciosos rincones.

Los judíos llegaron a Girona sobre el siglo IX. Su población creció hasta más de un millar de personas y se mantuvieron hasta finales del siglo XV con la llegada de los reyes católicos. A partir de entonces fueron nuevamente obligados a una nueva diáspora, en especial esta vez, las costas adriáticas.

De entre todos los judíos de la ciudad de Girona, destacó el filósofo y médico Nammánides. Más aún tras convertirse en el fiel defensor del judaísmo en Barcelona, tras ser acusado por los cristianos de ocultar pruebas sobre el origen del cristo. Por último remarcar la imprescindible visita al museo Judío, un paseo por la historia de los judíos en Girona y por extensión en España.

La Catedral de Girona.

Dicha catedral  y sus inseparables escaleras fueron uno  de los escenarios principales de la serie Juego de Tronos. En la catedral de Girona  encontramos varios de los principales estilos arquitectónicos de Europa, ya que se comenzó a construir en el siglo XI y en estilo románico.  A continuación, será remodelada a partir del siglo XV como una gran catedral gótica, en especial tras la llegada del arquitecto Guillermo Monfill en 1417. De esta manera se convirtió en una de la catedrales de este estilo gótico, más amplias del mundo. Finalmente a partir del siglo XVII se remodelará la fachada y la escalera de subida en el actual estilo barroco.

La visita, hoy día, nos puede llevar un par de horas. A parte de la catedral en sí, se visita la torre y el claustro románico, este en un gran estado de conservación. Además de las exposiciones permanentes y por último el gran tesoro de la catedral, visita imprescindible, donde se puede contemplar el Tapiz de la creación del siglo XI. Es necesario subrayar, que está considerado uno de los bordados medievales más importantes del mundo, además con unas espectaculares medidas de más de 15 m2.

Baños Árabes

Este es uno de los edificios más singulares de Girona, a pesar de sus reducidas dimensiones. Lo primero que llama la atención es su estilo, basados en los antiguos baños romanos, pero realizado con ornamentación románica y en el estilo árabe. Tiene varias salas, un vestidor, una sala de agua fría, otras de templada y por último dos salas de agua caliente. Construidos entre los siglos XII y XIII,  por lo tanto curiosamente, siglos después del paso de los árabes por Girona. Su nombre surgió durante el siglo XIX, cuando eran usados como lavandería por una comunidad de monjas clarisas.

Sant Pere de Galligants.

Otro de los grandes escenarios de la serie ambientada en la Edad Media. Sant Pere de Galligants es un monasterio benedictino, de estilo románico. Construido sobre un antiguo monasterio pre-románico a partir del siglo XII. Junto a la Capilla de Sant Nicolau, situada justo en frente, y el claustro adosado en el muro más cercano al Rio Galligants, forman uno de los conjuntos románicos lombardos mas importantes de Cataluña.

Además la visita se completa con el acceso al Museo Arqueológico de Girona. Ubicado este, en la planta alta del monasterio, desde el siglo XIX. En él se encuentran gran parte de los hallazgos, de los yacimientos de la provincia de Girona. Desde el Paleolítico inferior a la Edad media, perfectamente distribuidas en periodos. Mientras en  la planta de abajo destacan varios sarcófagos romanos.

Estos son para mí, los cuatro principales escenarios elegidos por la serie Juego de Tronos en girona. Además, perfectamente se pueden visitar en un día. Ya que el recorrido de uno a otro se hace a píe, estamos en el casco histórico y existe poca distancia de unos a otros. Antes de comenzar la ruta, es aconsejable, pasarse por la oficina de Turismo, donde se obtienen pases combinables para varios monumentos con grandes descuentos.

 

Mas información: ciutatdegirona.info.

Ampurias, puerta de entrada de griegos y romanos

El yacimiento de Ampurias esta situado en la parte sur del Golfo de Rosas, en la provincia de Girona. Además es conocido por convertirse durante la protohistoria de la Península Ibérica, en un espacio de convivencia entre íberos y griegos y  posteriormente entre estos últimos y los romanos, tras su llegada a finales del siglo III aC.  Será así hasta el colapso de la ciudad, en época romana durante el siglo III dC.

La historia de Ampurias.

Este lugar estuvo habitado como mínimo desde el siglo IX aC. Sus primeros pobladores se asentaron en las colinas que hoy rodean el yacimiento de Ampurias. Estos pertenecían al  pueblo  íbero de los indiketesDicho pueblo  es conocido por  su comercio con fenicios y  griegos.

Ruta de los foceos para llegar a Ampurias
Ruta de los foceos para llegar a Ampurias

Su magnífica situación muy cercana a la desembocadura del río Fluvía, para el comercio interior,  junto a su puerto natural con el mediterráneo. Son las características necesarias para que los griegos formen una colonia, por cierto la única realmente contrastada de la Península Ibérica. En concreto serán los foceos que provienen del Asia Menor.

En un primer lugar forman un pequeño asentamiento y luego lo completan con la “Nea Pólis“. La unión de ambas da como resultado  la formación de Emporium, que su significado en griego es mercado. Esto deja bien a las claras el motivo de la colonia: los griegos aportan sus productos manufacturados, y a cambio los íberos los cereales necesarios en la Grecia Clásica.

Ampurias griega 1

Mas de tres siglos después, el ejército romano comandado por Cneo Cornelio Escipión desembarcaba en el puerto de Emporium. Su misión cortar el paso entre Cartagena y Roma  durante la guerras púnicas a las tropas cartaginesas de Aníbal. Esto servirá como nacimiento del campamento romano, que su vez se convertirá en semilla de la ciudad romana. Esta se situara en la parte más alejada del mar, justo por encima de la ciudad griega. Aunque habrá que esperar dos siglos, para que con el mandato de Augusto en Roma, se fundan las dos ciudades en una, bajo el nombre romano de Emporiae.

Ampurias romana 1

El final de Ampurias.

Finalmente la colonia griego-romana quedará abandonada en la segunda mitad del siglo III dC. Uno de los posibles motivos del abandono hay que buscarlo en la prosperidad de la Vía Augusta, que se convirtió en el eje de comunicación principal entre Hispania y Roma. Esto llevó a la pérdida de  importancia de Emporiae como centro comercial, pasando a Gerunda (actual Girona).

Tras el abandono, la población vecina de Sant Martí de Ampurias se convertirá en sede cristiana y construirá una de la primeras basílicas paleo-cristianas de la península ibérica. Esta ocupará un espacio de la antigua ciudad griega de Nea Pólis.

¿Que podemos ver hoy día?

La visita, que puede ocupar toda un mañana, se divide en tres partes diferenciadas:

Ciudad Griega.

En ella se han encontrado los restos de las tres culturas que la han habitado consecutivamente. Los restos más antiguos pertenecen a la época griega de Nea Pólis, desde antiguas canalizaciones de agua, hasta talleres metalúrgicos.  Además de las típicas casas griegas con peristilos o atrios e incluso templos de divinidades egipcias. Pero también los edificios clásicos de las construcciones griegas, aunque de reducidas dimensiones como el Ágora, la Stoa y un centro religioso dedicado al Dios Asclepio.

Ocupando un solar de  esta ciudad griega  y durante la época romana se construyó una fabrica de salazones. Por último destacar los restos de la basílica paleo-cristiana construidos a partir del siglo IV dC, que también ocuparán una parte de la antigua ciudad griega.

 

Vistas de la muralla griega
Vistas de la muralla griega
Restos del templo de Asclepio
Restos del templo de Asclepio

El museo arqueológico de Ampurias.

Situado a mitad de camino entre las dos ciudades, acoge gran parte de los restos arqueológicos descubiertos en Ampurias. La estrella del conjunto es la majestuosa figura del Dios Asclepio. Esta figura del dios de la medicina, fue localizada en el edificio religioso y terapéutico de la polis griega y datada del siglo II aC.

Exterior del museo
Exterior del museo
Dios Asclepio
Dios Asclepio
Detalle de lucernas romanas
Detalle de lucernas romanas

Ciudad Romana. 

En la parte superior de la colina, es decir en la zona más alejada del mar, fue instalado el campamento que se acabará convirtiendo en el centro político de Emporiae. A pesar de que las excavaciones solo se han realizados sobre el 20% del total, la ciudad romana era mucho más grande que la griega. Varios  lugares centran la atención: la gran domus romana de la parte norte del yacimiento que pudo tener cerca de 3000 m2, y sobre la cual aparecen diferentes mosaicos (vigilar que en invierno están tapados).

En el centro se localizan los edificios públicos. En este espacio llama la atención la reconstrucción del foro romano como centro de la ciudad, alrededor del mismo aparecen el resto de los edificios destinados a la administración de la misma. Para llegar a ellos se recorría una vía romana que lo comunicaba con las murallas, estas últimas hoy día muy bien conservadas.

Reconstrucción del foro
Reconstrucción del foro
Ampurias romana 3
Puerta sur de la muralla romana

Por último destacar las zonas de extramuros con los edificios culturales y deportivos, un anfiteatro y un gimnasio. Aunque hoy día solo se vislumbran sus formas. Las excavaciones siguen en marcha, aunque como otras muchas dependen de los escasos fondos destinados a esta causa. Impresiona ver la enorme cantidad de terreno pendiente de dichos trabajos, quién sabe los secretos que esconde.

Sin duda, una visita imprescindible para los apasionados de la historia antigua. Se puede llegar en coche o bien en transporte público (autobús). Así mismo los aeropuertos más cercanos son Girona a 55 km y Barcelona a 150 km. Además su espectacular situación frente a la playa le convierten en un lugar de visita obligada. El precio de la entrada es de 5€, con descuentos para estudiantes o jubilados, junto a la entrada viene una magnífica audioguía.

Museo de historia de los judíos de Girona. Un espacio para la reflexión…

El día que comencé a escribir este blog, me impuse a mi mismo una serie de condiciones; la primera no contar aquello que no había visto con mis ojos, la segunda tener muy presente que es un blog de viajes e historia y para ambos cometidos tenia que servir, para conocer la historia y aprender a viajar por ella. Dejo para el final la más importante, no faltar al respecto a nada ni a nadie.

Al poco tiempo de empezar a escribir me apeteció contar mi visita a Auschwitz en 2015. He de reconocer que sobre el 6 de diciembre tenia completamente preparada la entrada y que durante el mes que se paso como “borrador”, a penas había hecho los clásicos retoques de correcciones puntuales, y allí se quedó esperando que algún día decidiera publicarlo, tenía el extraño remordimiento de estar saltándome la principal de mis condiciones.

7-1-2017

En mi visita a Girona, me dirigí al Museo de Historia de los judíos de dicha ciudad. Solo puedo tener palabras de felicitación para los directores del mismo, esta perfectamente estructurado y explicado para conocer la vida de los judíos de la ciudad de Girona.

Una serie de salas contiguas te acercan al mundo de los judíos de Girona y por ende al resto de comunidades esparcidas por el mundo. Desde sus costumbres, sus enterramientos, la composición política de la ciudad, las estructuras de las juderías, sus fiestas y tradiciones o su forma de vivir la religión. 

De todas las secciones me quedo con la perfecta descripción de la vida, de uno de los judíos más importantes de la historia de nuestro país, el filósofo Nahmánides, pero sobre todo la que me hizo recapacitar fue la sala dedicada a la diáspora a la que nuevamente este pueblo se veía sometida, tras la llegada de los Reyes Católicos y  por último el espacio reservado a la Inquisición a la que se vieron sometidos los que prefirieron quedarse.

Como llegar:

La calle en la que se encuentra es peatonal y en pleno centro del Barrio Judío, por lo tanto los que vengáis en coche hay que dejarlo fuera de dicho centro.

El precio de la entrada es de 4€ y existe una reducida de 2€ para estudiantes y jubilados. Además, muy importante,con la entrada obtendréis una tarjeta descuento en otros museos de la ciudad.

Os dejo una galería de imágenes para animaros a la visita:

Volviendo al principio del comentario, nada más salir por la puerta decidí publicar la entrada: Museo Memorial Auschwitz-Bikernau , no es necesario entrar en debates políticos ni religiosos. El género humano deja mucho que desear ante tales barbaries, independientemente del color con que las genere.

José Mari Escalante.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat

Muy cerca de Barcelona y en un entorno único, encontramos el “Parc Natural de la muntanya de Montserrat”. En el cual se pueden realizar múltiples  excursiones, yo sin duda me quedo con esta, que une la belleza del paisaje y te acerca a la historia de los monjes que la habitaron desde el siglo XI.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
En la explanada del Monasterio de Montserrat

Las ermitas de Tebaida se distribuyen por la región del mismo nombre, este dato es para distinguirlas de las resto del Parque Natural. Pero estas son las que personalmente me llamaron la atención y he de reconocer que en principio lo que más lo hizo fue su nombre. El porqué de que esta zona se llame igual que una región del antiguo Egipto,  es algo que continuo sin resolver pero me puedo hacer una idea.

Breve historia de las ermitas.

Para comprender su misión, debemos acudir a la construcción de las mismas a través de los monjes del monasterio de Montserrat.  Este desde su fundación pertenece a la Orden Benedictina, la más antigua de Europa, y fundada en el siglo VI por San Benito de Nursia. Donde su principal regla reside en la necesidad de dedicarse a la contemplación.

¿Qué es la contemplación?

 Para intentar explicar este tema debemos ponernos en situación. El mundo altomedieval esta muy sacralizado, en concreto en Europa occidental por el cristianismo. La visión que tenían estas personas de la vida era muy diferente a la que podemos tener hoy día. Para ellos el paso por la vida era más un castigo que un disfrute, y la vida eterna su obsesión. Más aún en el  caso concreto que nos ocupa,  los monjes instruidos en los conventos benedictinos a través de los estudios de la escolástica. Que aunque precisamente en la Alta Edad Media,  eran las personas más cultas, también eran las más predispuestas ha emprender estos caminos.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Interior de la ermita de Sant Salvador, lugar de contemplación

La contemplación consista en una serie de rituales para acercarse al perdón eterno, el rezar, los estudios, la lectura, etc. Todo valía para estar más cerca de Dios.  En este contexto los monjes benedictinos del Monasterio de Montserrat, se encaminan a las montañas cercanas al monasterio. El propósito está claro, aproximarse lo más posible  a su Salvador.

Las ermitas a través del tiempo.

Así será como a partir de la fundación del monasterio en el siglo XI,  estos monjes empiezan a construir dichas ermitas en los alrededores del monasterio de Montserrat. Durante toda la Edad Media y la posterior Edad Moderna, por lo tanto durante varios siglos,  estas montañas se llenas de estas pequeñas ermitas.

Por desgracia las actuales, ya no son las mismas que construyeron los primeros monjes eremitas. De este hecho se encargó el ejercito francés de Napoleón  a principios del siglo XIX. Durante la guerra del francés destruyeron todo a su paso, las ermitas de Tebaida, e incluso el Monasterio Benedictino de Montserrat.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Actual paso de los franceses y acceso a las ermitas de Tebaida.

Por lo tanto las actuales son reconstrucciones posteriores, en los sitios originales. Pese a todo,  han servido para el mismo propósito con las que fueron construidas, es más, al final de la visita que aquí os presento se observan unas que están siendo reconstruidas hoy día. Por lo tanto los monjes eremitas han perdurado a través del tiempo y las vicisitudes de la historia.

Ruta a pie por las ermitas de Tebaida.

La ruta comienza al final de la explanada del monasterio de Montserrat. Para llegar a la misma se puede hacer mediante el coche privado. Se tiene que tener en cuenta, aparcar unos metros antes de llegar y el coste del aparcamiento es de 6,50€ para la vehículos particulares (es precio diario). Si os lo queréis ahorrar os tocará madrugar, tener un poco de suerte, y encontrar aparcamiento antes de llegar a la barrera del mismo.

La otra forma es a través de transporte público, desde Barcelona un tren (R5), con una frecuencia de paso de una hora une la Plaza España con Monistrol de Montserrat. Este es el punto de partida del cremallera o el teleférico que suben hasta dicha explanada. Los precios varían en  función de la temporada y de la edad de las personas. En la siguiente web encontraréis toda la información: cremallera de montserrat.

Consejos para la ruta.

Lo más importante a tener en cuenta es que se trata de una ruta de montaña.  A pesar de no ser alta montaña, no debemos confiarnos y tomar todas las precauciones habituales. Es imprescindible un buen calzado,  ropa cómoda, y mucha agua si es verano. Aunque yo personalmente no recomiendo hacerla en días de mucha calor. Una vez con todo esto, imprescindible cargar la mochila con un bocata, para disfrutar de un desayuno con las estupendas vistas que tenían estos monjes.

Con todo preparado nos debemos disponer a caminar entre 2 y 3 horas, dependiendo de nuestra forma física y las paradas necesarias.  Es importante destacar que a pesar de ser un camino con cierta dureza, es apto para cualquier persona mínimamante acostumbrada a caminar.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Subir a Montserrat en invierno es espectacular

Si he de aconsejar la mejor época para hacerla, seria o bien en primavera o en pleno invierno. Los días anticiclónicos de invierno son espectaculares en la montaña de Montserrat, ya que es habitual ver los valles cercanos repletos de nubes, mientras arriba de la montaña se disfruta de una agradable temperatura.

 Ermita de Santa Ana.

Desde el final de la explanada junto a la estatua del fundador del monasterio el Abad Oliva surge el sendero GR 172 (marcas rojas y blancas). Este lo seguiremos a través de unas largas escaleras, que pasan por el denominado paso de los franceses, hasta llegar a la Plaza Santa Ana.  Es sin duda el tramo mas pesado del recorrido, ya que en un tramo corto se superan los 200 metros de desnivel.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Restos de la ermita de Santa Ana

Al lado de dicha plaza encontramos la primera de estas ermitas, o lo que queda de ella. La ermita de Santa Ana  en su tiempo fue la más importante de todas. Esto sucedió por  su cercanía al monasterio principal y su posición central respecto a la comunidad de ermitas. Además servia como centro de reunión de todos los monjes ermitaños, que acudían a ella los domingos para rezar.  Para ello contaba con la única iglesia, fuera de la del monasterio principal, con un ábside donde se colocaban los monjes para cantar.  De alguna forma se convirtió en el centro de la vida social de estos monjes, era el único lugar donde se encontraban con el resto de la comunidad.

Ermita de Sant Benet.

Tras visitar la ermita de Santa Ana, debemos retroceder unos metros para volver al sendero GR 172, desde el cual seguiremos en dirección a la ermita de Sant Benet, perfectamente marcado. Para llegar a la misma debemos desviarnos después de unos 300 metros a la izquierda cogiendo el PR C-19  (marcas amarillas y blancas), ya con la visión de la misma unos metros arriba.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Actual refugio de Sant Benet

Hoy en día esta ermita es la mejor reconstruida de todas, además de más recientemente. El motivo es que sirve como  refugio de montaña, para los miles de escaladores llegados de todas partes. Por lo tanto el exterior nos puede recordar cualquiera de ellas, aunque evidentemente el interior esta acondicionado para el nuevo menester.

Ermita de Sant Salvador.

La más alta de la ruta, ya que pasa de los 1.000 metros sobre el nivel del mar. Además es la única en la que podremos sentir algo parecido a lo que sintieron estos monjes. Su situación apartada hoy día de las rutas senderistas principales del montaña de Montserrat, permiten este hecho. Además dicha situación, puede ser el motivo de haberse conservado la última reconstrucción, posiblemente el siglo XIX. En ella podemos incluso pernoctar como hicieron los monjes eremitas, ya que en su interior se refleja perfectamente la austeridad que promulgaban los monjes benedictinos.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
Reconstrucción del siglo XIX

Para acceder a ella debemos volver al PR C-19, que tras seguirlo unos 100 metros encontraremos un letrero amarillo pintado en una piedra. Este letrero nos desvía a la izquierda hacia una subida pronunciada, pero corta, ya que en menos de 10 minutos llegaremos a una especie de explanada.

 A la izquierda de dicha explanada encontraremos la antigua iglesia destruida. Mientras que a la derecha la ermita de más reciente construcción.  Precisamente esta es la que se puede entrar e imaginar la forma de vida ermitaña. Antes de seguir el camino es imprescindible dar buena cuenta del bocata con estas espectaculares vistas.

Ermita de la Trinitat.

Después  hay que descender por el mismo camino  hasta llegar de nuevo al PR C-19. Una vez en este, giramos a la izquierda para seguir el camino por el que veníamos anteriormente. En pocos minutos encontraremos la ermita de la trinitat. Su destrucción corrió de la mano del ejercito francés, como el resto de las ermitas. Pero otro hecho llevará al abandono definitivo, ya que en plena reconstrucción el monje encargado de la misma fue asesinado por unos bandoleros, hecho que pondrá punto y final a la historia de la ermita.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
reconstrucción de la ermita de Santa Trinitat

De la ermita de la Trinitat quedan en pie varias paredes y es una de las que mejor podemos observar las dimensiones que tenían. Por cierto era la más grande de todas, a pesar de no ser un punto central, si que era un punto de paso en las peregrinaciones. Esta última será una de sus características más importantes, ya que sirvió como punto de acogida de peregrinos y gente necesitada.

Ermitas de la Santa Creu y Sant Dimes.

Siguiendo el camino por el que veníamos,  llegamos al cruce del PR C-19 con el GR 172. En ese punto aparece un poste indicador,  justo detrás del mismo un sendero nos lleva a la última parte del recorrido. A pesar de que  la bajada es de las más complicadas, es interesante llegar al final.

Al final del sendero podemos ver las dos últimas ermitas de la ruta. Aunque no podemos entrar a ninguna de ellas, ya que están las dos habitadas, es uno de los puntos curiosos de la visita.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
La ermita de Sant Dimas

Una de ellas por su espectacular su situación, la ermita de Sant Dimes. Desde la cual se observa una caída de más de 200 metros de desnivel hasta el monasterio benedictino de Montserrat. Este ermita fue construida sobre un antiguo castillo altomedieval.  Para posteriormente  ser destruida como todas, y reconstruida a partir de los años 70 del siglo XX. Aunque lo mejor esta en dicha reconstrucción por ser una de las más fidedignas de toda la montaña.

La otra esta siendo remodelada en la actualidad, la ermita de la Santa Creu. Un cartel en la misma puerta ,y la visión de las herramientas de la obra, nos indican dicha reconstrucción. Es el mejor detalle de que la forma de vida ermitaña sigue en la actualidad, aunque me temo que no con las mismas vicisitudes de la Edad Media o Moderna.

Ruta de las ermitas de Tebaida en las montañas de Montserrat
La vista del monasterio de Montserrat desde la entrada a la ermita de la Santa Creu

Desde esta última ermita una espectacular escalera comunica con el monasterio, pero es de uso particular. Por lo que para concluir la excursión debemos desandar el camino, en un principio hasta el último palo indicador, desde el cual y a través del GR 172 se llega a la explanada de salida en unos 40 minutos.

Hasta aquí esta ruta de las ermitas de Tebaida, tras visitarlas es más fácil imaginar el trasiego de monjes, ermitaños, o peregrinos por estas montañas durante los últimos diez siglos de historia.