Paseo para conocer Potsdam

Potsdam es una preciosa ciudad al lado de Berlín, capital del estado de Brandeburgo. Pero además de bonita, es de especial interés para todos los amantes de la historia moderna y contemporánea. Además un magnifico escaparate para la práctica de los más diversos deportes, en este caso combinaremos una caminata con el conocimiento de los lugares que cambiaron la historia, en especial del siglo XX. Mi experiencia personal, es que caminado la disfrutas más (he tenido la suerte de hacerla dos veces una en bici y otra a pie)

panoramica

 Recomendaciones.

Como observamos en el mapa es un paseo de 7,3 Km totalmente planos y acto para cualquier persona mínimamente acostumbrada a caminar. Con cualquier calzado deportivo cómodo lo podéis hacer, la primera parte del recorrido por tierra y la segunda por asfalto. Si empezáis a media mañana, tener en cuenta dependiendo del tiempo climatológico, coger cualquier “picnic” para comer en el parque por el que pasa la ruta. Sino es factible ir a comer a la segunda parte del recorrido en el que encontraréis restaurantes y puestos de comida rápida para todos los bolsillos. Aunque es una caminata para cualquier época del año, (vigilar en pleno invierno con las nevadas y hielos de la zona), es recomendable en verano para un chapuzón, en otoño para contemplar los bosques caducifolios  y en primavera con la floración.

Como llegar:

Desde el centro de Berlín se puede llegar con transporte público: líneas S5 y S7 del metro, para comenzar la ruta detenerse en la estación de Wannsee, nada más salir de la estación coger el autobús 316 que nos dejara tras 4 paradas al borde del puente Glienicke, el comienzo de la ruta. 

La vuelta también en metro, linea S5 y S7 desde la estación principal de Potsdam Hauptbahnhof, desde la cual también salen trenes, pero es más aconsejable el metro, por combinaciones al llegar a Berlín y prácticamente igual de rápido.

Principales escenarios de la ruta.

Puente de Glienicke, “puente de los espías”.

glieniker

Desde el siglo XVII, punto de paso entre la ciudad de Berlín y Potsdam, el actual se construyó en 1907, teniendo que ser reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial. Es en este punto de la historia cuando se convierte en uno de tantos símbolos de la Guerra Fría, ni para la reconstrucción se pusieron de acuerdo, hoy día todavía existen las huellas de esas disputas, si os fijáis la parte occidental esta de un verde más intenso que el de la parte oriental. Su relevancia histórica viene del intercambio de espías entre 1962-1986 entre las dos grandes potencias EE.UU y la URSS, hecho que es recordado por Steven Spielberg, en su célebre película de 2015 “El Puente de los Espías”. Es evidente que a parte de estas historias, tubo que ser un pasillo de ilusiones, esperanzas y secretos en los duros años de separación alemana.

Neuer Garten, (Nuevo Jardín).

Nada más traspasar el puente, se gira hacia la derecha bordeando el lago, en ese momento se entra dentro de este “Nuevo Jardín”. Construido por Federico Guillermo II  a partir de 1787, el motivo para la construcción de un nuevo jardín, alejarse de los dominios de su tío el gran rey prusiano Federico II el grande. Para mi, hoy día el mejor jardín de Postdam, aunque esta opinión levantará opiniones en contra. No es un jardín para el lucimiento, sino un bosque perfectamente acondicionado para el disfrute al aire libre, lleno de caminos y bosques, que junto al lago Heiliger, confieren un genial espacio para la practica de deportes, ya sea a pie, en bicicleta o nadando, en el cual esta prohibido los vehículos a motor. En dicho jardín encontramos las dos siguientes paradas del recorrido.

neuer-garten-en-invierno
En invierno
neuer-garten-en-verano
En verano

Palacio de Cecilienhof.

Precio de la entrada: 6€, si queréis entrar en este palacio y el posterior hay una entrada combinada de 8€.

Su nombre proviene de la esposa del príncipe Guillermo, al cual iba destinado dicho palacio construido por el padre de este último, el Emperador Guillermo II. Un año después de comenzarlo a construir llevo a su país a la Primera Guerra Mundial, por lo que el palacio nunca pudo ser aprovechado por su hijo, pero si por la princesa Cecilia, que se mantuvo en el mismo hasta los días previos a la llegada de los rusos, casi 30 años después, tras el fin de la 2ª Guerra Mundial y la liberación de Berlín de nazismo impuesto por Hitler. Tras lo cual llegara el momento crucial de dicho palacio para entrar en la historia por la puerta de delante; nada más concluir la guerra se reunen en el mismo, el soviético Stalin, el norteamericano Truman y el inglés Churchil, en la cartera el nefasto reparto al que fue sometida Alemania y que protagonizara la Guerra Fría del siglo XX. No contentos con eso, Truman y Churchill, llegan al acuerdo de los términos de rendimiento de Japón, autorizando la utilización de bombas atómicas, si así lo requería la ocasión. Pocos días después caía la bomba atómica  en Hiroshima.

Hoy en día a parte del museo, se están terminando las obras de mejora en el Hotel Cecilienhof, por lo que en breve se podrá dormir en sus instalaciones.

palacio-cecilhof

Palacio de Mármol.

Tiene el mismo precio que el primero: 6€ u 8€ con la entrada combinada.

Muy cercano al anterior, este si que fue construido por el mismo rey que el jardín nuevo, Federico Guillermo II. Su palacio tenia que ser el mejor palacio de toda Prusia, así encargo a los mejores arquitectos de Prusia y Holanda su construcción a finales de siglo XVIII. El resultado un espectacular palacio de mármol, aunque sinceramente si me tengo que quedar con algo, son las espectaculares vistas al lago Heiligen.

palacio-de-marmol

Tras la salida del Jardín Nuevo, dirigirse por la ciudad hacia la Puerta de Nauen, (Nauener Tor), a través de las calles Alleestrabe y Friedrich-Ebert Strabe. Aunque sin preocupaciones, ya que Postdan esta perfectamente marcada para rutas a pie y en bicicleta. Cuando lleguéis a Nauener Tor, entrareis en el próximo destino.

Barrio Holandés.

Una de mis sorpresas al visitar Postdam, su historia comienza en el siglo XVIII, casi un siglo después de finalizar la Guerra de los Treinta años. Tras las destrucciones de la ciudad , el rey Federico Guillermo I, manda a unos constructores holandeses la reconstrucción de esta parte de la ciudad, entre otros motivos para la repoblación de la ciudad, tras el balance de la guerra. El resultado 134 casas holandesas, el mayor barrio de este estilo fuera del territorio de los Países Bajos, pero no consiguió el segundo objetivo, su apreció por los holandeses no se vio recompensado. No se cubrió las expectativas y gran parte del barrio quedó vacío, al resto acudieron franceses, suizos o italianos, pero además ha sido un barrio poco valorado durante la historia. Todo cambió tras la caída del Muro de Berlín, en los años 90 del pasado siglo el barrio se comenzó a llenar de artesanos, artistas y jóvenes de todo el mundo, hoy día sus calles se han convertido es un agradable paseo de verano entre las terrazas o de invierno entre sus cafeterías, tiendas de antigüedades y talleres de artistas.

barrio-holandes

Mi recomendación a parte de perderse por todos estos tallares, tiendas, cafeterías etc. es recorrer la Brandenburger Strabe, y conocer los dos monumentos que se encuentran en ambos extremos de la calle:

barrio-holandes-en-navidad
Brandenburger Strabe durante el mercado de Navidad

Puerta de Brandenburgo de Potsdam, no confundir con la de Berlín. Mandada a construir por Federico II el grande, como puerta de entrada a la ciudad a finales del siglo XVIII. Y  la Iglesia Católica de San Pedro y San Pablo. 

Desde el final de la Brandenburger Strabe, lo mejor es buscar de nuevo la Friedrich-Ebert Strabe, (la última antes de llegar a la iglesia), desde la cual en 20 minutos y a través de la zona de los museos  se llega a la estación principal de Potsdam.

Conclusión:

Es una ruta para hacerla en cualquier época del año, en verano se disfruta la calle y en invierno sus magnificas visitas. Sin olvidar la espectacular visión del Parque Nuevo, en los últimos días de otoño. En Potsdam hay muchos más lugares a visitar, pero lo más recomendable es visitarla a pie o en bicicleta, ya que existen maravillosos rincones por cualquier sitio.

Fotografías: Jose Mari Escalante, Rosalba Sánchez.

Jose Mari Escalante.

 

Un comentario

Deja un comentario