Ocho cosas que debes saber sobre el Panteón de Roma.

Aunque posiblemente sea innecesario elegir uno de los magníficos edificios levantados por la civilización romana. Personalmente considero  el Panteón de Roma como el más espectacular de todos ellos. Por lo menos, esa es la conclusión que extraje sobre mi visita a Roma en el año 2009.

El panteón actual no es el original.

Aunque este primer apartado no debe restar un ápice de importancia a lo referido anteriormente. Es necesario conocer que el panteón original fue construido a partir del año 27 aC. mientras el que podemos observar hoy día fue erigido entre los años 118-125 dC.

El motivo fue el pavoroso incendio que sufrió el original en el año 80 dC. Por lo que el emperador del momento, en concreto Domiciano, decide su reconstrucción. Pero esta no debió satisfacer a uno de sus sucesores., me estoy refiriendo a Adriano. Este último será el que decida construir, sobre el primero, el espectacular Panteón que vemos hoy día.

Nunca llevo el nombre del emperador Augusto.

A pesar que durante la historia se ha conocido, como un edificio consagrado al primer emperador romano Augusto, nunca ha llevado su nombre.  Ya que  todavía hoy día lleva el nombre de su primer constructor, el Panteón de Agripa. Buena fe de ello lo encontramos en el arquitrabe del edificio actual, con la inscripción original del primer edificio.

Ocho cosas que debes saber sobre el Panteón de Roma.
La inscripción del templo original.

Detrás de este motivo, parece estar la necesidad del primer emperador, de huir de la figura del emperador divinizado.  No debemos olvidar que fue el primero de los emperadores, y por lo tanto la antigua Roma seguía teniendo muy en cuenta el pasado reciente. En concreto, me estoy refiriendo por un lado a la antigua República de Roma con más de cinco siglos de historia. Pero en especial el final del que podía haber sido el primer emperador, Julio César, que murió asesinado por intentar nombrarse rey.

El lugar elegido para su construcción no fue aleatorio.

En este punto nos debemos volver a centrar en el impulsor del edificio. Marco Vipsanio Agripa, fue uno de los generales y políticos  romanos más afines al primer emperador romano, además de estar casado con una de las hijas del mismo.

El sitio elegido fue fuera de las murallas de Roma, en unos terrenos propiedad de la familia Agripa. Pero además en este punto existía una de las leyendas de Roma, en concreto era el lugar donde había desaparecido, uno de los posibles fundadores de la ciudad en el año 752 aC. exactamente Rómulo. Desde siempre considerado por los romanos el primer rey de Roma y convertido en Dios, a partir de su desaparición.

La cúpula más grande de la historia hasta el siglo XX.

Sin duda el punto más conocido de esta construcción y por el cual resulta más espectacular. En total la cúpula tiene un diámetro de 43,30 metros. Los arquitectos de toda la historia, y todavía hoy día, siguen especulando como fue realizada. Uno de los más importantes del renacimiento, en concreto Brunelleschi, lo visitó en varias ocasiones, para copiar la espectacular cúpula de Duomo de Florencia.

Maqueta a escala real del Panteón de Roma

Hoy día se ha llegado a un consenso bastante generalizado de cómo se construyó. Todos los estudiosos del tema coinciden en que el elemento más innovador fue la forma de colocar las cimbras.  Estas son los soportes de madera que sostienen el hormigón líquido, hasta que cuaje perfectamente. En concreto en la cúpula del panteón colocaron 28 de estas, este motivo hoy día se observa la partición de la misma. Definitivamente la forma de colocarlas fue a través de 28 grúas, las cuales se sustentaron es la base donde se asienta la cúpula. La forma de mantenerlas, para que aguantaran el peso, fue mediante múltiples cuerdas atadas al suelo y en el exterior de edificio.

Como ya he comentado fue la cúpula más grande de la historia, hasta el siglo XX y  a pesar de las grandes obras similares construidas. Para hacernos una idea del enorme merito constructivo podemos nombrar algunas de ellas:

La primera a comentar en base a la cronología seria la cúpula de Santa Sofía en  Estambul. La cual fue mandada a construir por el emperador bizantino Justiniano en el siglo VI dC. Su medida no supero a la de nuestro protagonista, ya que se quedó en 31,87 metros.

Los que más se aproximaron fueron los grandes constructores del Renacimiento italiano. Tanto, la anteriormente comentada cúpula del Santa María del Fiore en Florencia, como la cúpula de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, tienen 42 metros de diámetro.

Pero se tendrá que esperar a finales del XIX o principios del siglo XX para que proliferen las cúpulas que superaran las dimensiones del la de Panteón romano. De esta época hay varias en Alemania e Inglaterra, pero el país que tomará el relevo en cuanto a  enormes cúpulas constructivas, y con más determinación, será el nuevo “Imperio” del siglo XX. Los EE.UU tiene hoy día los mayores ejemplos, sin ir más lejos en la Universidad de Virginia o en la National Gallery de Washington.

¿Para que servía el óculo?

El óculo es el enorme agujero central de casi 9 metros de la cúpula, por cierto, por el cual se sigue mojando a diario el suelo cada vez que llueve. En este apartado hay que comentar que la mayoría se decanta por ser una medida constructiva. Es totalmente evidente que sirve para restar peso a la cúpula, lo cual ha sido clave para que se haya sostenido sin ninguna intervención hasta el día de hoy.

Ocho cosas que debes saber sobre el Panteón de Roma.

Pero también existen otras hipótesis, como por ejemplo, los que defienden la construcción del templo con simbolismo terrenal. Donde la cúpula representa el cielo y el óculo el sol. La siguiente hipótesis revela que sirve para conmemorar la fundación de Roma el 21 de abril del 753 aC. Ya que es el día del año que el halo de luz solar se proyecta directamente sobre la entrada del edificio.

Pero la que tiene más peso, a parte de la constructiva, también  tiene que ver con la entrada del sol por el agujero. Aunque no existan pruebas fidedignas, se cree que era este punto era usado por los emperadores como elemento de culto personal. En concreto, tras Adriano, los emperadores recibían las visitas a una hora concreta del día. Esta hora coincidía con la entrada el sol por el óculo que se proyectaba en el lugar donde se colocaba el trono del emperador. Evidentemente dando sensación de ser el centro del universo.

En Roma tubo un sucedáneo.

Este sucedáneo de Panteón, fue mandado a construir por el propio Adriano, es de suponer que si Augusto ya tenía su mausoleo el necesitaba otro. Además este también se mantiene hoy día en pie, a pesar de estar enormemente cambiado. Me estoy refiriendo al Castillo de Sant Ángelo.  Entre otras cosas le delata  su forma redonda, no muy habitual en los castillos.

El pasado romano de este edificio es menos conocido que otras partes de su historia. Como por ejemplo la conexión con el Vaticano al principio de la Guardia Suiza. Pero en él reposan las cenizas de varios emperadores romanos. Sin ir más lejos las de propio Adriano, que no pudo ver acabada su obra por su muerte en el año 138 dC. Pero también de los conocidos Antonino Pío, Marco Aurelio, Cómodo o Caracalla.

¿Por qué se ha mantenido hasta hoy día?

Cualquier persona que pasee por Roma hoy día, puede imaginar por un lado la gran ciudad imperial que fue.  Pero también, el enorme expolio que los restos arqueológicos que han sufrido en la ciudad desde el final del Imperio Romano en el año 486, a manos de los ostrogodos.

Lo que salvó a nuestro protagonista, vino de un gesto del emperador bizantino Nicéforo Focas. Teniendo en cuenta que el año 609 la  ciudad de Roma era parte del Imperio Bizantino reconquistada por Justiniano. En dicho año el edificio fue donado al Papa Bonifacio IV, que lo consagrará como la Iglesia de Santa María de los Mártires.

Reconversión en Templo cristiano.

 

Este gesto hizo que no corriera la misma suerte que otros edificios romanos. Aunque durante toda su historia se han cometido algunos improperios, como la construcción de dos campanarios, luego por suerte retirados. También, la pérdida para siempre, de la genuina puerta de bronce con incrustaciones de oro.

Su ilustre personaje del siglo XIX.

Esta realmente es una de las cosas más curiosas del Panteón de Roma. En el descansan los restos mortales de Víctor Manuel II. Este pasó por ser el primer rey de la Italia reunificada. Este concepto lo podemos contemplar como extraño, ya que en definitiva Italia nunca había existido hasta ese año 1861 cuando Víctor Manuel  se adjudicó dicho título de Rey de Italia. Por cierto la unificación no acabó hasta 1870.

Víctor Manuel II, casi siempre representado sobre su caballo

Que el lugar elegido para enterrarse, sea el mismo, que se erigiera como templo al primer emperador de Roma. Realmente tiene un significado, ya que desde la caída del Imperio Romano quince siglos antes, nunca la península itálica había estado bajo los designios de un mismo hombre.

Hoy día el Panteón de Roma se puede visitar gratuitamente durante todo el día, por cierto uno de los últimos edificios que todavía se entra de esta forma.

Imágenes: commons.wikimedia   pixabay

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