La maleta mexicana encontrada en 1999 con 4.500 fotografías de la Guerra Civil Española.

El día 5 de agosto de 1936 llegaban a Barcelona Robert Capa, el fotógrafo nacido en Budapest 23 años antes, y Gerda Taro tres años mayor, y nacida en Stuttgart. A parte de pareja compartían profesión, fotógrafos de guerra, trabajo que por cierto iban a ejercer juntos por primera vez, tras haberse conocido dos años antes en París, donde decidieron empezar una relación personal y profesional.

A su llegada, con un contrato bajo el brazo con la revista VU, se encontraron una Barcelona que contenía todavía la ilusión, de que la guerra que acababa de comenzar, no se iba a alargar en exceso. Este aspecto se puede comprobar en las  imágenes tomadas durante sus primeros días en la ciudad Condal.

 

Dos jóvenes republicanos en Barcelona al inicio la Guerra, foto de Gerda Taro

 

A la pareja se uniría unos días después, la última pieza de la tripleta. Me refiero a David Seymour “chim”, otro joven judío como Robert y Gerda, que nació en la Polonia de 1911. Los tres respondían a un perfil político muy similar, evidentemente contrarios a los regímenes fascistas de los años 30, que les habían obligado a huir de sus respectivos países, recalando todos tres, en el París republicano. Por lo tanto estaba claro al bando que se iban a sumar, para ejercer el periodismo de guerra durante la contienda española.

Tres fotógrafos, tres historias, tres estilos.

Robert Capa llegó a Paris con 18 años plenamente decidió a llevar a cabo su pasión, la fotografía. El primero en darle una oportunidad fue David Seymour, en la revista Regards, de la cual era colaborador el fotógrafo polaco. Pocos años después, como ya hemos dicho,  conoció a Gerda Taro con la que rápidamente entabló una relación. En pocos años se convirtió en uno de los mejores reporteros de guerra, los expertos destacan que su principal cualidad era el saber narrar, como pocos, la secuencia en imágenes de una batalla. Gracias a su continua puesta en peligro, de su cámara salió la foto más internacionaliza de la guerra civil española, “muerte de un miliciano”, realizada en los primeros compases de la guerra en Córdoba.

Muerte de un Miliciano de Robert Capa

David Seymour “chim”, se puede decir que llega a París prácticamente al unísono con Robert Capa, dos años mayor que él prepara el camino de ambos hacia la profesión de reportero de guerra. No dudó cuando recibió la llamada de la Guerra Civil Española, para alistarse en el bando republicano. Su fotografía dista mucho de la su amigo, no retrata la guerra en sí, sino que se detiene en presentarnos la sociedad que existe detrás del conflicto. De este modo sus imágenes más célebres son las de los hombres, las mujeres, y los niños que sufrieron la barbarie de la Guerra Civil.

Dolores Ibárruri “la pasionaria” en 1936 foto de David Seymour que viajo en dicha maleta.

Gerda Taro, con decir que está considerada la primera reportera de guerra, ya la estamos retratando. Cuando conoció a Robert Capa en Paris, no tenía ni decidido el dedicarse a este arte, más bien le ayudaba a este con la edición de imágenes, a cambio Robert  le obsequió con un curso acelerado de fotografía.

Gerda Taro y Robert Capa en Paris, días antes de viajar a Barcelona.

Las fotografías de Gerda Taro reflejan su frescura, su falta de experiencia detrás de la cámara se cubre perfectamente con grandes dosis de moralidad. Sus imágenes son una mezcla de las de sus compañeros, Gerda nos retrata desde las sufridoras mujeres de los milicianos, a los tanques de la batalla de Brunete.

Gerda y Robert tras trabajar prácticamente un año juntos, desde su llegada a Barcelona, deciden separarse para cubrir distintos frentes. Desgraciadamente nunca volverán a encontrarse. Gerda elige el norte de Madrid, la batalla de Brunete, donde los republicanos intentan controlar el flanco norte de Madrid. Dicha batalla está considerada una de las más duras de la guerra, y en ella encontró la muerte la fotógrafa alemana.

Precisamente durante una huida del frente, no halló más vehículo que el estribo exterior de un Chevrolet Matford, el cual volvía al Escorial cargado de heridos. La fortuna hizo que un bache la expulsará del mismo y que un tanque pasará por encima de ella. Tras lo cual, y a pesar de que fue evacuada murió al día siguiente.

Tras el terrible incidente Robert Capa abandonó España camino de Asia Oriental,  para cumplir con otra guerra, en este caso entre China y Japón. Solo volvió en los últimos días de la Guerra Civil, para ver como los republicanos no pudieron hacer nada, y cayeron derrotados contra el bando franquista.

El itinerario de la maleta con los 4.500 negativos.

Tras la finalización de la Guerra Civil en la primavera de 1939, Robert Capa vuelve a París. Junto al mismo viajó la maleta en cuestión, con todos los negativos no utilizados, en la gran cantidad de portadas que en toda Europa protagonizaron las fotografías de nuestros tres personajes.

A los pocos meses empieza la 2ª Guerra Mundial, Robert Capa y David Seymour, como judíos y pro comunistas saben que tienen los días contados, y deciden emigrar a EE.UU. No sí antes pedirle a un amigo que enviara la maleta en cuestión a Nueva York, aunque esta debió en algún momento tomar un camino equivocado. En consecuencia acabó en manos del embajador mexicano que actuaba al servicio del Gobierno colaborador de Vichy, su nombre Francisco Javier Aguilar González. Precisamente con el mismo debió volar a México la maleta de Robert Capa.

Siguiendo con nuestros protagonistas, ambos actuaron como reporteros al servicio de los aliados en la 2ª Guerra Mundial. De Robert Capa conocemos que fue el primero en desembarcar en Normandía en el día D. Os invito a conocer la historia en el siguiente enlace: robert-capa. A pesar de los avatares, ambos sobrevivieron a la misma, pero pronto correrían la misma suerte que Gerda Taro.

Imágenes del Desembarco de Normandía de Robert Capa

El primero de ellos Robert Capa, tras una serie de años de calma relativa decide coger la invitación de la revista Life, para acudir a fotografiar la guerra de Indochina.  Allí una mina anti-persona acabará con la vida de uno de los mejores corresponsales de guerra de la historia.  Solo dos años después su compañero y amigo David Seymour, durante la Crisis del Canal de Suez, fue ametrallado por soldados egipcios, mientras viajaba en coche para cubrir una entrega de prisioneros.  Es de suponer que con ellos, se hubiera podido esfumar  el secreto de las 4.500 negativos inéditos de la Guerra Civil Española, pero no fue así.

En 1999 Cornel Capa, hermano de Robert y ocho años menor, conoce la noticia de unos negativos de la Guerra Civil española, que habían surgido hacía unos años en México. Tras largos años de litigio en 2007, un año antes de su muerte a la nada despreciable cifra de 90 años consigue la maleta en cuestión. En la misma para sorpresa de todos, ya que creían que solo había fotos de Capa, aparecieron a parte iguales las de los tres protagonistas. Fue una de las confirmaciones, como excelente corresponsal de guerra, de Gerda Taro, hay que recordar que solo pudo ejercer la profesión un año.

La oficina de New York donde se encuentran los negativos.

Hoy día son propiedad de la Centro Internacional de Fotografía de Nueva York, aunque disponibles en agencias como Magnum, y para su exposición por el mundo. Por cierto uno de los últimos lugares que viajó fue a Córdoba, con motivo de la XV edición de Bienal de Fotografía de la ciudad Andaluza, en la primavera de 2017.

A continuación os dejo una pequeña recopilación de las imágenes que viajaron en la maleta, el resto se puede encontrar en la siguiente web: pro.magnumphotos.com

Valencia, marzo de 1937
Madrid, febrero de 1937
Paso de Navacerrada, junio de 1937
Valencia, marzo de 1937

Mas info: nytimes     tramayfondo

Imágenes: magnumphotos

3s comentarios

  1. En el apartado “Gerda Taro” en el pie de foto pones “Robert Capa y Gerda Taro en Paris, días antes de viajar a Barcelona.” y no “Gerda Taro y Robert Capa” cuando:

    1 – Se está hablando de Gerda como tema principal, así que le corresponde la primera posición
    2 – Gerda además está a la izquierda, razón añadida para también poner su nombre primero

    Deberías intercambiar el orden de los nombres.

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