Itálica, la cuna en la Hispania de emperadores romanos.

El yacimiento romano de Itálica se encuentra en la localidad de Santiponce, un pequeño municipio de 8.000 habitantes en la comarca del Aljarafe a escasos 10 kilómetros de Sevilla. Posiblemente sobren los motivos para acudir al mismo, ya que como es bien sabido se trata de uno de los yacimientos romanos más importantes, cuanto menos de la antigua Hispania Romana. Pero ello no es óbice, para que después de mi reciente visita, me atreva a contaros algunos motivos por lo que no debéis de dejar de acudir a Itálica.

Visitar el anfiteatro romano más importante de España.

Los anfiteatros romanos se utilizaban para acoger las luchas entre gladiadores, o bien las denominadas venationes, en este caso la lucha con los animales. Estos se empezaron a construir a finales de la República romana, aunque no adquirían una presencia continuada hasta la llegada del Imperio.

En la antigua Hispania romana se construyeron varios varias de estas edificaciones. Por ejemplo, el de las actuales ciudades de Mérida y Tarragona, aunque ambos son más pequeños que nuestro protagonista. Además existen otros todavía más pequeños como el de Carmona, o Segóbriga, todos ellos visibles hoy día. Aunque solo uno en la antigua Hispania lo llegó a superar, me estoy refiriendo al anfiteatro de Córdoba, que con cerca de 35.000 espectadores pudo ser el tercero en capacidad de todo el Imperio. Aunque desafortunadamente yace hoy bajo la ciudad andaluza.

El anfiteatro desde su entrada principal.

Por lo tanto, el anfiteatro de Itálica mandado a construir por el emperador Adriano, entre los años 117-138 dC. es a día de hoy él que mejor nos puede aportar, una idea de este tipo de edificaciones romanas. No solo por su enorme tamaño, ya que podía acoger a más de 25.000 espectadores, sino por su excelente estado de conservación. En el mismo podemos observar incluso la parte baja del mismo, donde se preparaban los gladiadores o se retenían a los animales. Pero también la gradería con las típicas particiones, en este caso tres, para separar las diferentes capas sociales.

De este extraordinario monumento, se hizo eco la productora de la conocida seria de ficción de Juegos de Tronos, que lo eligió para grabar algunas escenas durante el pasado mes de noviembre de 2016.

Por último destacar un consejo personal; es importante ser los primeros en entrar por la mañana, nada más abrir, ya que el anfiteatro os parecerá todavía más impresionante si cabe.

Pisar la ciudad donde nacieron dos emperadores y “medio” de Roma.

De este motivo no pueden presumir muchas ciudades romanas, con la evidente excepción de la propia Roma. Pero además, todos ellos fueron de los más grandes emperadores que tuvo el Imperio romano.

El primero de la lista y también cabe decir, el primero no nacido en la península Itálica que se hizo emperador de Roma, fue Trajano. Nació en el año 53 dC.  se convirtió en emperador en el año 97, hasta su muerte en el año 117. Esta considerado uno de los mayores conquistadores del Imperio Romano, al expandir el mismo hasta el Golfo Pérsico.

Parte del grabado de la Columna de Trajano, cedido por el pabellón de Rumanía en la Expo del 92 a Itálica.

Le sigue en la lista, Adriano su sucesor, aunque su nacimiento genere algunas dudas se da por hecho que fue en Itálica en el año 76 dC. Se convertirá en emperador de Roma, tras la muerte de Trajano y hasta la suya propia, en el año 136. De su reinado destaca las grandes obras que realizó en el Imperio, sin ir más lejos nuestro primer invitado el anfiteatro de Itálica, y el gran templo dedicado a su antecesor Trajano, este sobre la colina de la ciudad que vio nacer a ambos.

Busto de Adriano en el pequeño museo de la entrada.

Por último destacar el “medio”, pues el último de los emperadores que mantuvo la unión de todo el Imperio nació en Hispania. Aunque dos ciudades de la misma se disputan dicho nacimiento, Cauca, cerca de la actual Segovia y nuestra protagonista Itálica. Por cierto estoy hablando de Teodosio I que nació en el año 347 para convertirse en emperador entre el 378 y el 398. Además como ya he sugerido, fue el último de los emperadores que mantuvo el imperio de Occidente y Oriente bajo los designios de un mismo soberano.

Contemplar espectaculares mosaicos.

Son varios los mosaicos que se encuentran en el yacimiento. Es importante destacar que no están todos, ya que varios han sido recolocados en diferentes museos, como por ejemplo el Arqueológico de Sevilla. Pero es evidente que no tiene comparación verlos museizados, con la oportunidad de verlos in situ. De los varios que hay en el yacimiento  quiero hacer una mención especial en dos lugares bien diferenciados.

Casa de los pájaros
Curioso detalle del pasillo, evidentemente una triste coincidencia.

La Casa de los pájaros de la que hablaremos en el siguiente punto, y por diferente motivo, contiene seis espectaculares mosaicos. Entre ellos uno con extrañas figuras geométricas situado en uno de los pasillos. Pero en esta domus romana destaca por encima de todos el denominado Mosaico de los pájaros, que a la postre dará nombre a la casa. Ni más ni menos que 33 pájaros de diferentes especies de la zona, no en vano la cercanía al Rio Guadalquivir se debía notar.

Mosaico de los Pájaros

En segundo lugar destacar el mosaico del Planetario, en una domus cercana a las termas romanas. Es sin duda el mejor conservado del yacimiento, en parte gracias a las últimas actuaciones en el mismo que datan de septiembre de 2016. Dicho mosaico, nos muestra la figura de los siete dioses asociados a los astros que regían el universo, según los romanos. Además en el mismo podemos aprender algo más sobre el proceso de restauración de los mismos, gracias a excelentes paneles explicativos.

Mosaico del Planetario

Hacernos una perfecta idea de cómo eran las dimensiones de una Domus romana.

Como ya he insinuado en el anterior punto, este hecho lo encontraremos en la Casa de los pájaros. Esta última se trata de una gran domus romana de cerca de 1.700 m2, su entrada daba directamente con el Cardo Máximo, ósea una de  las dos calles principales de la ciudad. Para que los visitantes logremos hacernos con esa idea clara de las dimensiones, se ha efectuado una fidedigna reconstrucción de las partes inferior de todos los muros de la Domus.

fotografía de los paneles informativos que muestra claramente la planta de la Casa de los Pájaros

De esta  manera podemos hacernos una perfecta noción de la distribución de espacios públicos y privados. Además se puede recorrer toda la estancia, con excepción de las zonas con mosaicos. Pasear por el peristilo, por las tabernaes que dan a la calle principal, por el triclinium. También observar las diferencias de medidas de las estancias de los dueños, con las del servicio. Otra curiosidad reside en el aislamiento entre la zona pública y la privada, y por último ver el lugar destinado al horno de pan directamente a la calle. Personalmente he visitado otros lugares similares y en ninguno lo he visto con esta evidencia.

El peristilo de la casa

Poder asistir como observador a las recientes excavaciones.

Uno de los descubrimientos más recientes de Itálica, y que ha sido noticia en varios medios de comunicación, se ha producido este pasado mes de julio. En concreto estoy hablando de un Stibadium romano. De manera puntual se trata de un lecho en forma semicircular destinado a los banquetes. Por cierto datado en época de Adriano, ósea siglo II dC. De ahí que su importancia resida en ser ejemplo más antiguo en la Península Ibérica de este tipo de estancias, las cuales serán más habituales en las postrimerias del Imperio.

Pues bien, todos podemos observar los trabajos que se están llevando a cabo en la denominada Casa Honda. En este caso por los estudiantes de arqueología de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, dirigidos por el profesor Rafael Hidalgo. Aunque deberemos esperar al mes de Octubre. Es necesario comentar que existe  en la parte alta del yacimiento un punto de encuentro señalado para estas visitas, que se llevaran a cabo todos los viernes desde las 10 de la mañana.

Además gratis y con grandes profesionales.

Llegados a este apartado es necesario hacer varias apreciaciones. En primer lugar es gratis para todos los ciudadanos de la Unión Europea. Aunque en definitiva,  lo que puede ser una gran noticia, para el que suscribe no lo es tanto.  Ya que soy de los que piensan que las cosas gratis acaban perdiendo su valor, que por cierto en este caso en mucho. Además creo firmemente que el pagar una entrada repercutiría directamente en el beneficio de todos. En definitiva se podrían llevar a cabo más proyectos arqueológicos, para seguir descubriendo lo que esconde, en este caso Itálica. Pero bueno por otro lado, como me comentó la responsable de la entrada, es una forma de acercar la cultura a todos.

Los escasos restos visibles del Templo de Trajano, con Santiponce al fondo.

Todo lo relatado anteriormente respecto a la gratuidad, no es óbice para encontrar en su interior grandes profesionales dispuestos a ayudarte en la compresión del yacimiento. Además de cuidar excelentemente de su mantenimiento, están continuamente prestos a cualquier explicación. Sin ellos no hubiese entendido porqué no se excava el Templo de Trajano, en este caso porque yace debajo del cementerio municipal construido en los años 40 del siglo XX. O bien el servicio que hace un lago artificial que está contiguo al anfiteatro, en este caso para evitar la inundación del mismo. En definitiva un gran equipo de profesionales al servicio del visitante. Por cierto por un módico precio un vecino de la localidad ofrece excelentes visitas guiadas.

Por último para darnos cuenta, una vez más, de la grandiosidad del Imperio Romano.

Desde mi punto de vista este es el aspecto más determinante para ir a Itálica. A pesar de no ser una de las ciudades más grandes de la Hispania romana. Dado que en un principio ese puesto lo suelen ocupar otras ciudades como Tarraco, Cartago Nova, Numantia, o Emérita Augusta, entre otras. En cambio Itálica muestra todo este esplendor, ya que una gran parte de la misma no ha quedado debajo de las nuevas ciudades, como suele suceder en otros casos como Cartago Nova.

Vista aérea que muestra a las claras, el espacio que ocupaba Itálica respecto a Santiponce.

A continuación incluiré cuatro cifras para hacernos una idea de la citada grandiosidad. Nada más entrar encontramos el anfiteatro de 25.000 espectadores, solo debemos compararlo con el icono de los JJ.OO de Barcelona 92, el Palau Sant Jordi, que cuenta con una capacidad de 17.500 espectadores.

Tras dejar atrás dicho anfiteatro nos adentramos por la muralla norte en el Cardo Máximo. Poco después a escasos metros y a la izquierda nos encontramos el Edificio de la Exedra. Aunque no está complemente clara su función, yo me tomo la licencia de compararlo con un Centro Cívico de los que pueblan nuestras ciudades. Aunque pocos cuenten con 4.000 m2, unas termas privadas y un palestra de 400 m2.

El Cardo Máximo

El último edificio que quiero destacar son las termas romanas mayores, calificadas así por qué habían otras menores. Conviene subrayar que junto a las palestras anexadas y diferentes lugares para el encuentro y el deporte, pudieron llegar a tener 32.000 m2, para hacernos una idea cuatro campos de fútbol juntos.

Restos de las Termas Mayores.

Pues bien, todo este colosal mundo se vino abajo un par de siglos después. No vamos a entrar en las causas, pero por muy bárbaros que fueran los que llegaron, no hubiera sucedido de no ser por los grandes errores que cometió este Imperio. Algo que deberíamos tener muy presente en nuestros días, comprender el pasado es necesario para mejorar el futuro.

Solo me queda invitaros a conocer lo que queda de este Imperio, en el magnífico yacimiento de Itálica.

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