Henri Breuil y otros sacerdotes, ente su fe y la ciencia

Abate Breuil ¿Quién fue la primera mujer Eva o Lucy?

Eva, en un óleo de Alberto Durero y Lucy una reconstrucción del Museo de Historia Natural de Washington D C

Para comenzar puede parecer una pregunta extraña e incluso fuera de lugar. Además es necesario constatar que el Abate Breuil no llego a conocer el descubrimiento de Lucy. La cual está considerada como los restos homínidos más antiguos del planeta. Por lo tanto, es evidente que es una pregunta retórica, para acercarnos curiosamente al debate sobre los grandes prehistoriadores,  surgidos en el seno de la religión católica.

Pero de la misma manera debo reconocer que desde que conocí la historia del Henry Breuil, muchas veces me he repetido esta pregunta. Es más, decidí escribir sobre esta curiosidad de la historia, cuando por casualidad descubrí otro personaje similar en este caso el vasco José Miguel de Barandiarán. Que en contraposición al Abate Breuil sí que conoció el descubrimiento de Lucy en África en el año 1975. Además tras introducirme en el tema aparecieron otra serie de nombres, que comparten religión y su amor por prehistoria. Pero para  iniciar el debate es preciso acercamos a varios aspectos:

Charles Darwin.

El ser humano siempre se ha interesado por sus orígenes, y el conocimiento de las grandes civilizaciones precursoras de su historia. Así queda demostrado por el conocimiento durante la Edad Media europea, de la cultura griega, romana e incluso egipcia, o de otras partes del mundo como la China de Marco Polo. Pero este siempre había sido una especie de límite en los estudios de la antigüedad, hasta la llegada de Charles Darwin. En primer lugar con la publicación en 1859 de La Teoría de las Especies y  posteriormente el Origen del Hombre en 1871. Por lo tanto, pasado el ecuador del siglo XIX, Charles Darwin fue el precursor del estudio de la prehistoria, lo que se puede imaginar como un cataclismo en la Santa Sede Católica.

Portada de El origen del Hombre de 1871

Providentissimus Deus

Dicho de otra manera, estamos ante la encíclica Papal de 1893 “Sobre el estudio de las sagradas escrituras”, y llevada a cabo por el Papa León XIII. Se trata de un llamamiento a luchar contra el reciente nacimiento de los estudios prehistóricos, que evidentemente ponen en peligro los textos bíblicos que nos presentan a Adán y Eva como precursores de la humanidad. A su vez convoca, a una elección por parte de las autoridades pertinentes en la materia, de profesores que hayan adquirido la cultura científica apoyada en las prácticas de la Biblia. Por último destacar, que evidentemente critica la teoría de la evolución de Darwin, todo ello a pesar de la renovación de la fecha de la creación según la Biblia a 6000 años.

Llegado a este punto podemos pensar a grandes rasgos, la educación que encontraron y hacia donde se dirigieron intelectualmente los personajes siguientes:

Abate Henry Breuil

Henry Breuil recién ordenado Sacerdote

Sin lugar a duda estamos ante el padre de la Prehistoria. Henry Breuil nació en Mortain un pequeño pueblo de la Baja Normandía en el año 1877. Desde muy joven encaminó su vida a los estudios católicos, y a su gran pasión la investigación de la prehistoria. En primer lugar se consagró sacerdote en el año 1900, y posteriormente obtuvo la Licenciatura en Ciencias Naturales en la Sorbona de Paris. Tras lo cual, y tras ser liberado de sus funciones por la iglesia, dedicó su vida a estudiar la Prehistoria. Por decirlo de alguna forma, pocos yacimientos o cuevas de Francia y la Península Ibérica quedaron sin ser estudiados por nuestro personaje. Además de viajar por todo el mundo, a la llamada de cualquier avance en un campo tan novedoso como los estudios prehistóricos.

Pero si en algún campo destacó el Abate Breuil, fue en el estudio del Arte Paleolítico. Hay que mencionar, además que fue el primero en establecer un sistema para la clasificación del Arte Parietal, datándolo entre los 30.000 y los 8.000 años de antigüedad. Por lo tanto, entrando en clara contradicción contra los supuestos de la Encíclica Papal de León XIII. Dicha clasificación completada por André-Leroi-Gourham sigue hoy día en vigor.

José Miguel de Barandiaran.

El padre de los estudios sobre el origen de la Cultura Vasca

Nacido en 1889 en Autun, un pueblo del interior del País Vasco. De igual manera que el Abate Breuil, y siguiendo los consejos de su madre se ordena sacerdote en 1914. Así mismo un año después se licencia en Teología por la Universidad de Burgos. Pero a partir del año siguiente se dedica de pleno a la investigación de la prehistoria. En concreto junto a Telésforo de Aranzadi y Enrique Eguren consiguen excavar y sacar a la luz los dólmenes de la Sierra de Aralar, tras lo cual se dedican los siguientes 20 años al descubrimiento de la prehistoria del País Vasco. Durante dicho periodo entabló amistad con Henry Breuil.

Pero cuando estalla la guerra civil tiene que exiliarse en el País Vasco Francés. Desde donde es reclamado por los principales  congresos internacionales de Prehistoria. Tras lo cual vuelve al País Vasco en 1953 y dedica el resto de su vida al estudio de la Cultura Vasca. Muere en 1991 con la nada desdeñable cifra de 101 años.

Otros ejemplos

La historia cuenta con varios personajes similares, que tras ordenarse sacerdotes dirigen su mirada a la prehistoria. Por poner algunos ejemplos, podemos hablar de los franceses Pierre Teilhard de Chardin, y el Abate André Glory.

El primero de ellos guiado por su madre se convierte  en jesuita, tras los cual inicia su aventura por la prehistoria. A Pierre Teilhard debemos el descubrimiento del Hombre de Pekín. Dicho de otra forma los primeros restos de homo erectus fuera de África, evidentemente en China.

Mientras el Abate André Glory, tras ordenarse sacerdote en 1933, se convierte en el discípulo más aventajado de Henry Breuil. En concreto, acabando una de las obras de investigación más importantes del Arte Parietal Prehistórico, en la cueva de Lascaux entre 1952 y 1963.

Cueva de Lascaux

Respuesta de la Iglesia.

Es evidente, que la lucha de todos estos hombres del seno de la iglesia, por demostrar las teorías evolucionistas de Darwin. En realidad fueron pequeños o grandes, según se mire, toques de atención a la Iglesia Católica. Aunque por su parte esta siguiera todo el siglo XX anclada en sus posturas retrogradas. En definitiva, pienso que  la Santa Sede Católica sigue sin separar ciencia y religión, por los menos a grandes rasgos.

A pesar de que en la encíclica Papal de 1950 denominada Humani Generis, del Papa Pio XII, no se niega los avances sobre el origen prehistórico del hombre.  Es más, se puede decir que conceden la duda de la existencia del cuerpo humano con anterioridad a la propuesta de la Biblia. Pero en todo caso separando al cuerpo del alma humana, la cual nace de la mano de la creación católica. En definitiva y según estos postulados, los artistas que pintaron Lascaux o Altamira, por poner un ejemplo, son humanos sin alma.

Por último aplaudir la valentía de todos estos personajes, que junto a otros, han conseguido en poco más de 150 años revelarnos los secretos del nacimiento de la especia humana.

No quiero terminar, sin invitaros a todos, a que me deis vuestras opiniones sobre este controvertido, y desde mi punto de vista apasionante tema.

Imágenes: commons.wikimedia

Fuentes: introduccionalahistoriajvg      vatican.va      vatican.va

4s comentarios

  1. Creo que seguimos dando vueltas alrededor de lo mismo, la Condición Humana. Deberíamos defender la Iglesia, los que somos católicos, de los extraños hombres que ingresan y pertenecen a ella. Dicen las malas lenguas que las Iglesias en general son refugio de seres intelectualmente inteligentes pero con graves problemas de personalidad y psicológicos. Voyeuristas, violadores, homosexuales conflictuados por serlo, bipolares, psicópatas y falaces consuetudinarios. La Iglesia Católica siempre tuvo seres exquisitos espiritualmente y misioneros generosos y dispuestos a dar su vida por su misión evangelizadora pero… como en la política, el empresariado y en las Universidades hay seres detestables y de poca sensibilidad. El ingreso a las filas de las Iglesias debería ser serio y severo, puesto el punto sobre las sensibilidades y espiritualidades relativas al ser humano y la naturaleza. Nada de mesianismo o fundamentalismo y recordar las sabias palabras: ´´DIOS, concédeme la serenidad de aceptar las cosas que no puedo cambiar, VALOR para cambiar aquellas que puedo y, SABIDURÍA para reconocer la diferencia´´… Wikipedia nos acota que: En la revista Grapevine de la Asociación Alcohólicos Anónimos, se llegó a decir no sin ironía, que a lo largo de la historia había sido atribuida esta plegaria ´´a casi todos los teólogos, filósofos y santos que en el mundo han sido´´…

    1. Hola Aldo, en un principio gracias por tu aporte. Dentro de la iglesia católica, como en el resto de la sociedad, existen todo tipo de perfiles. La única intención del artículo es aplaudir a estos valientes personajes, que supieron combinar su fe y su amor por la ciencia.

  2. Reconocer que venimos del mono es algo más que evidente, pero reconocer que además de monos fuimos seres que buscaron durante miles de años sustancias en las plantas y animales para “drogarse” es algo a lo que el mundo científico aún tardará en reconocer; porque darse cuenta SI que se dieron cuenta, tanto Henrry Breuil como el historiador aragonés Antonio Beltrán, pero su educación y dogma católico les impidieron ver las imágenes de hongos tan repetidas el el arte parietal. Y que la santa iglesia tanto empeño ha puesto en que esto no traspase la barrera del conocimiento

Deja un comentario