¿Vale la pena realmente visitar Stonehege?

Pues sí, estoy hablando del círculo de piedras de Stonehenge, uno de los monumentos megalíticos más visitados del mundo. A pesar de que pueda parecer una pregunta extraña, creo que a muchos, entre los que me incluyo, les inquieta dicha pregunta. Ante la cual decidí en verano de 2014 a pasar a la acción.

¿Merece la pena visitar el Stonehenge?

Con motivo de un viaje familiar a Londres, y además contando que viajamos en coche con algún día de sobra, decidimos acercarnos al misterioso círculo de piedras. Por lo cual el artículo que viene a continuación se basa en esta experiencia personal. Por cierto al final expongo mi opinión sobre la visita.

¿Qué es el Stonehenge?

Aunque la pregunta sea obvia, conviene recordar que es mucho más que un círculo de piedras. En concreto son tres círculos de piedras concéntricos, el exterior y por lo tanto el mayor, mide unos 30 metros de diámetro. Dentro de los cuales encontramos una estructura de 19 menhires en forma de herradura, que  a su vez encierran una especie de altar. Además no queda ahí la cosa, alrededor del mismo y con un diámetro de 104 metros se construyó una fosa que rodeaba toda la construcción.

Dibujo sobre como debía ser Stonehenge durante el Neolítico.

Todo este laborioso complejo fue elaborado de generación en generación, a lo largo de mil años, entre el 3.000 aC. y el 2.000 aC.

Lo más llamativo desde el punto de vista del estudio de la historia, reside precisamente en este último aspecto. En concreto nos indica el inicio de la neolitización en las Islas Británicas. Tanto desde el punto de vista organizativo, para levantar dicho monumento, pero también pensando en un evidente inicio de sedentarización. La pregunta es clara, ¿para que construían algo así? sino con la intención de permanecer cerca.

Pero no solo eso, ya que algo más diferencia Stonehenge del resto de monumentos megalíticos de esa época.  En concreto las piedras talladas en ángulo recto, ya que ningún otro de estos últimos tiene esa característica, clave desde el punto de vista constructivo para el encaje de las piezas del puzle. De ahí, que ha día de hoy, sigan muchas de ellas en pie.

¿Para que servía Stonehenge?

Es aquí donde reside el mayor poder de atracción de este monumento para el visitante. A día de hoy sigue siendo un completo misterio. Aunque dos son las hipótesis que más consenso han encontrado:

Un calendario o templo solar.

Su forma constructiva le permite conocer con exactitud el solsticio de verano y de invierno, por lo cual, podía haber servido como organizador de las tareas agrícolas y ganaderas. Pero también como templo del Sol, por tal motivo se reúnen en torno al monumento miles de personas el día 21 de junio.

Miles de personas reunidas para contemplar el solsticio de verano en Stonehenge

Lugar de culto a los muertos.

Se han encontrado unos 240 cuerpos enterrados en las inmediaciones de Stonehenge. Por lo que se trata de uno de los sepulcros megalíticos más importantes de Europa, además de ser otra característica más de la sedentarización. Por otro lado esta contrastado que el número de enterramientos crecía con el tiempo, esto es considerado un signo de que solo enterraban en Stonehege a ciertos individuos, es de suponer que los de más alto status.

Otras hipótesis.

También encontramos una larga lista de hipótesis inverosímiles. En concreto, desde los que aseguran que se trata de un generador de energía, o los que piensan que es una representación, por parte de los habitantes del Neolítico, de un platillo volante. Pero a los amantes de la historia, las hipótesis que más llaman la atención fueron las que se dieron al monumento desde los griegos a la Edad Media o la Edad Moderna. Estas últimas se centran principalmente en quienes fueron sus constructores, lo cual nos sirve para acercarnos a su utilidad.

Obra de unos seres gigantescos surgidos de la península Ibérica.

Esta hipótesis es la más antigua encontrada, ya que surge de Diodoro de Sicilia, el historiador griego del siglo I aC. Según el mismo, las construcciones megalíticas que los griegos se encuentran a su llegada a la Península Iberia, solo podían haber sido elaboradas por estos seres gigantescos e inmortales. Ni más ni menos, que como Stonehenge, aquel extraño circulo de piedras encontrado en las islas del Mar del Norte. Por lo tanto los hiperbóreos, como los llamaba Diodoro, fueron los encargados tras emigrar a las islas, de la construcción del monumento megalítico.

La obra del mago Merlín.

Esta hipótesis surgió de la pluma de Geoffrey de Monmouth, el cronista de la Edad Media en Inglaterra. Según el cual, Stonehenge fue construido a través de unas complejas máquinas por el mago Merlín. El cual trajo todas las piedras desde la isla de Irlanda, tras acabar con 7.000 irlandeses. El motivo la construcción de un monumento funerario para enterrar a los príncipes ingleses. Por lo tanto el monumento megalítico discurrió por la Edad Media como el milagro del Mago Merlín.

Representación del mítico mago Merlín.

Un templo Romano.

Dicha hipótesis en obra de Iñigo Jones, uno de los arquitectos más importantes de Inglaterra a principios del siglo XVII, concretamente trabajo para los reyes Jacobo I y su sucesor Carlos I. Para él la mítica construcción de Stonehenge no podía ser obra de un mago, sino que detrás tenía que haber la única civilización capaz de hacerlo posible y que hubiera pasado por las islas. Para lo cual adaptó mediante planos los restos del Stonehenge a los de un templo romano. Así quedó hasta la llegada del siguiente de la lista.

Así se pintó el Stonehenge en 1645

Obra de los druidas celtas descendientes de los fenicios.

En concreto esta teoría fue formulada por uno de los primeros arqueólogos ingleses, William Stukeley, a principios del siglo XVIII. Para él, los constructores de Stonehenge fueron los druidas. Conviene subrayar que estos fueron los primeros sacerdotes celtas. Los cuales descendían, según Stukeley, de los fenicios y en concreto poseían la verdad de la primera religión.

Alguna de las reuniones de druidas que todavía siguen celebrándose.

¿Cómo se construyó Stonehenge?

Este aspecto es obra de continuos estudios. Lo más evidente es el origen de las piedras, en concreto las azules de uno de los círculos interiores. Su origen dista 400 kilómetros de Stonehege, además cada una de ellas pesa unas cuatro toneladas. Por lo tanto y pesar de no detenernos en el aspecto constructivo del monumento, este dato nos revela la gran organización de la sociedad que lo construyó.

La visita a Stonehenge.

Lo primero a tener en cuenta es que no se puede ir sin reserva previa. Una vez allí se tiene que acudir al Centro de visitantes. En el cual se puede observar un vídeo del proceso constructivo de Stonehenhe, y justo al lado una especie de museo sobre la vida neolítica. Por cierto, deja bastante que desear.

¿Merece la pena visitar el Stonehenge?
Evidentemente no podía faltar el “selfie” familiar.

Tras estas dos visitas de rigor un autobús recorre los tres kilómetros que separa el Centro de visitantes del monumento. Al llegar al mismo, comenzaremos a caminar por el foso construido a los 104 metros de diámetro. Por lo tanto a una distancia de cerca de 40 metros del Stonehenge, a esta distancia evidentemente lo único que se podrá hacer es fotografiarlo.

¿Quién gestiona Stonehenge?

 Este monumento es gestionado por la “English Heritage”. Se trata de un organismo del gobierno británico para promover el patrimonio histórico del Reino Unido. Hoy día el precio de la entrada al cambio ronda los 21€, lo cual lo considero desmesurado. Supongo que sirve para el cometido de preservar el patrimonio histórico, pero lo que no veo tan claro es que sirva para la promoción del conocimiento de la historia.

Conclusiones.

En primer lugar, los que se dirijan a Stonehenge con los ojos de un amante de la historia, les recomiendo plenamente la visita. Sin duda les va a impresionar el imaginar cómo tan fenomenal construcción se pudo realizar durante el Neolítico Europeo, por cierto muy retrasado respecto al de Oriente Medio o del Norte de África.

En cambio los que se dirijan con los ojos curiosos por ver o escuchar las miles de historias alrededor de Stonehenge, posiblemente les decepcione la visita. Sinceramente con el precio que cuesta la entrada, la English Heritage, podía haber elaborado una forma más interesante de acercarse a Stonehenge, el monumento megalítico más visitado del mundo.

En definitiva el que busque conocer mejor el monumento le recomiendo, por ejemplo la lectura que expongo al final. En cambio el que se quiera impresionar por la espectacular construcción neolítica, seguro que no le defraudará.

Por último, si alguno tiene más información de como acercarse para verlo de más cerca, que lo comparta con todos, en la sección: “Deja un comentario”.

Más info: Nº 2 de los Grandes enigmas de la Humanidad.

Imágenes: commons.wikimediapixabay

Caminando por el recuerdo de Caesaraugusta.

Hace unos meses publicaba un artículo sobre Cartago Nova. En dicho artículo elogiaba los grandes descubrimientos arqueológicos que la ciudad de Cartagena había hecho sobre el mundo romano en los últimos años.

Tras lo cual y por recomendaciones, entre otros, de Javier de Legión Novena Hispania. Decidí dirigirme a Zaragoza para encontrarme con los restos de Caesaraugusta. Por cierto, la única ciudad que llevó el nombre del primer emperador de Roma, evidentemente estoy hablando de Cesar Augusto.

¿Cómo se fundó Caesaraugusta?

La fundación de la Zaragoza romana tiene como origen las guerras cántabras, que se llevaron a cabo entre los años 29-19 aC. Dichas guerras tuvieron como contrincantes el Imperio romano, y los últimos reductos de la resistencia celta del norte de la península ibérica. En concreto podemos nombrar los pueblos astures y cántabros.

En las guerras cántabras participaron al menos siete de las veintiocho legiones romanas, podemos recordar que cada una de ellas contaba con alrededor de 6.000 legionarios.  Además tuvieron con un general romano de excepción el propio emperador Cesar Augusto.

Tras la victoria y como era habitual en Roma desde el General Mario, los más viejos legionarios eran jubilados, con el  motivo de que se establecieran en  los territorios conquistados. Las legiones no solo combatían sino que llevaban a cabo las obras de infraestructuras necesarias para dicha ocupación.

Así y a orillas del Ebro, fue como se fundó Caesaraugusta. En concreto, serán tres, las legiones que se establezcan en Zaragoza.  La IV legión macedónica fundada por Julio Cesar, la VI legión victoriosa y fundada por el propio Cesar Augusto. Y por fin la X legión gemela, las más antigua y formada para combatir las Galias.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto
Recreación de los estandartes de las tres legiones romanas

La Gran Caesaraugusta.

La ciudad creció rápidamente apoyada en su principal actividad comercial. El rio Ebro constituía una excelente via de comunicación, entre el mediterráneo y el interior de la Hispania Romana. Su época de mayor esplendor corresponderá a las dos primeras centurias de nuestra era.

Durante dicho periodo se acometerán las obras de un enorme foro, que pudo llegar a tener cerca de 24.000 metros cuadrados. Lo que es lo mismo que cerca de cuatro campos de fútbol actuales. En uno de los costados se situaba el puerto del rio Ebro, que permitía el rápido acceso desde el mismo al centro de la ciudad. Además dicho puerto, entre otras estancias, tenía un espacio reservado al comercio de los productos que llegaban directamente  desde el mediterráneo.

Siguiendo con el foro, se conoce la existencia de un templo romano.  Aunque se duda de que unos restos arqueológicos recientemente aparecidos correspondan al mismo. Queda constatada la presencia del mismo en numerosas monedas localizadas en las excavaciones.

La ciudad pudo llegar a albergar en dicha época de más esplendor cerca de 20.000 personas. La cuales pudieron disfrutar de las comodidades de unas termas romanas, y por supuesto uno de los mejores teatros de la antigua Hispania con capacidad para 6.000 espectadores.

A partir del siglo II la ciudad se comienza a amurallar, ha quedado constancia que tenía cuatro entradas principales, una de las cuales desembocaba en el puente romano que cruzaba el rio Ebro. Por cierto en el espacio que hoy ocupa el puente de Piedra de  época medieval.

La caída de Caesaraugusta.

Los siglos posteriores comenzará una época de pérdida continuada de importancia. Tras la cual llegará la toma por los Suevos y posteriormente por los Visigodos en el año 472. Precisamente,  solo cuatro años antes que Odoacro entrara en Roma, acabando con el Imperio Romano, y estableciendo el inicio simbólico de la oscura Edad Media.

Tras los visigodos, llegaron los árabes, los judíos y el reino cristiano de La Corona de Aragón. Todos ellos contribuyeron al continuo enterramiento de la ciudad romana.

A finales del siglo XX, se comienza a excavar la ciudad en busca de su pasado romano. Con el objetivo de mostrar al mundo la gran Caesaraugusta. En este punto toca volver a felicitar a los encargados de mostrarnos dichos descubrimientos. Posiblemente a día de hoy los restos encontrados no sean muy cuantiosos, pero hay que aplaudir con fuerza a Zaragoza por la magnífica musealización de los restos encontrados.

La visita a Caesaraugusta.

La visita completa a la Zaragoza romana se debe efectuar a través de cuatro museos. Aunque antes de empezar es necesario pasar por la Oficina de Turismo de Zaragoza situada en la Glorieta de Pius XII. Precisamente en la Torre de la Zuda, un antiguo torreón árabe. En dicho lugar  a parte de comprar la entrada conjunta a los museos, se puede observar una de las primeras curiosidades. En concreto, cómo dicha torre fue situada por los árabes encima de la antigua muralla romana. Este hecho se puede observar en el suelo de la misma oficina.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto

Ahora sí, después de comprar la entrada conjunta a un precio de 9€, con los correspondientes descuentos, nos podemos dirigir a descubrir Caesaraugusta.

Museo del Foro Romano.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto
Edificio de entrada a los restos del foro romano

Situado debajo de la plaza de la Seo. Se encontró durante las excavaciones de dicha plaza a partir de 1988. El foro romano es el centro de vida, social, cultural y político de las ciudades romanas. En consecuencia es eso principalmente lo que nos quiere mostrar su museo.

A través de videos explicativos, exposiciones y maquetas el museo nos da a conocer la fundación de Caesaraugusta en tiempos de Augusto. Así como la construcción del foro romano, que será terminado durante el mandato de su sucesor Tiberio, entre los años 14 y 37 de nuestra era.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto
Interior de la gran cloaca

Dos detalles principalmente llamaron mi atención, por un lado las cloacas que evacuaban los residuos al rio Ebro. Y en segundo término unos restos de tuberías exhibidos en una vitrina, elaborados con plomo, que nos dan una idea de la avanzada sociedad romana.

Museo del Puerto Fluvial.

De los cuatro museos el más pequeño, pero el más singular. Es necesario recalcar que pocas ciudades romanas nos muestran un puerto, ya que por ejemplo los marítimos han sido engullidos por la subida del mar. En este caso al ser fluvial se han conservado las escalinatas que unían el muelle con el foro romano. Este también es un aspecto destacado de Caesaraugusta, ya que queda constatado que el foro se desplaza del centro de la ciudad, precisamente para estar al lado del puerto, el lugar de la actividad principal de la ciudad.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto
Escalinatas del puerto al foro

Al entrar en el museo podemos observar los restos arqueológicos de dichas escalinatas. Por otra parte se muestra un vídeo explicativo del comercio, que se ejercía a través del rio Ebro con la ciudad costera de Tortosa, la cual unía la ciudad con el mediterráneo. A través del cual llegaban cerámicas, vinos, salazones o joyas. Mientras Caesaraugusta exportaba materias primas, como la lana, el trigo, las pieles o el hierro.

Museo de las Termas Públicas.

Como en toda ciudad romana no podían faltar las termas. En concreto estas fueron descubiertas en 1982.  Sin duda otro de los centros sociales de la vida romana, pero no solo para el baño, sino para hacer deporte, pasear o escuchar música.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto
Restos de la piscina

Una de las principales curiosidades reside en los cambios constructivos del recinto. Es decir, donde en el siglo I aC. existían unas letrinas públicas donde hasta 29 romanos podían compartir ese momento. Algo impensable hoy día, pero habitual en el mundo romano. Un siglo después se construyó encima una piscina porticada de  16 metros, de los cuales han aparecido 9,70.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto
Recreación de las letrinas

Otra de las cosas que llama la atención, es una vitrina con objetos personales dedicados al cuidado del cuerpo. Por cierto algo muy habitual en dicha cultura. Ente ellos encontramos pinzas, agujas, peines y pequeños ungüentarios para los perfumes.

Museo del Teatro romano de Caesaraugusta.

Dejamos para el final los restos arqueológicos más importantes de la época romana en Zaragoza. No es precisamente el teatro romano mejor conservado, pero magníficamente completado con un gran museo.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto

En un principio podemos visitar el museo, donde se ha dado mucha importancia al proceso que lleva desde el abandono del reciento hasta su descubrimiento en el año 1972. Dicho abandono, comenzó en época romana, ya que el teatro perdió interés entre los romanos, que utilizaron las piedras de este reciento para la construcción de la muralla defensiva.  Tras lo cual, pasarán por encima del teatro el resto de las culturas que ocuparon Zaragoza hasta nuestros días.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto
Detalle del periódico del día 30 de Abril de 1972.

Otro de los espacios se ocupa de mostrarnos la vida diaria del teatro, en este apartado, pese a la decadencia posterior, podemos hacernos perfectamente a la idea de su importancia social entre los siglo I y II dC.

Caesaraugusta, la ciudad del Ebro en honor a Cesar Augusto
Recreación de los asientos del teatro.

Pasando al monumento en sí, una pasarela y una serie de paneles informativos, nos muestra a la perfección como debió ser el teatro romano. Por último destacar dos aciertos, que desde mi punto de vista, favorecen la compresión de las dimensiones reales del recinto. Por un lado la recreación del “palpitum”, dicho de otra forma, el escenario que pisaban los actores. Pero  en especial considero un gran acierto la cúpula que cubre el recinto, que se halla situada a la misma altura que pudo tener originalmente  el teatro.

Hasta aquí mi visita a Caesaraugusta. La ciudad erigida en honor al primer emperador romano Cesar Augusto. Solo me queda felicitar a los responsables de la musealización de la Zaragoza romana, que ofrecen al visitante una magnífica visión de dicha cultura.

Historia de Menzies, el castillo de Escocia donde se vive como un maharajá.

Encontrar un castillo en Escocia realmente no tiene mucho mérito. Su slogan; “el país de los mil castillos” tiene su razón de ser. Aunque este en concreto, el castillo de Menzies, no es ni de largo uno de los más visitados, ni de los más espectaculares. Pero en cambio sus historias son realmente muy particulares.

Historia de Menzies, el castillo de Escocia
Vista del castillo en 2009

El castillo fue levantado sobre las ruinas de uno anterior, por el Clan de los Menzies en el siglo XVI. Su estilo es inconfundible, ya que se trata del clásico estilo arquitectónico de las Highlands escocesas. Habitado desde un principio por dicho Clan, tendrá el honor de recibir durante su historia a célebres y peculiares personajes, además de ser testigo de la historia británica.

Los levantamientos jacobitas.

Antes de nada es necesario conocer quiénes fueron los jacobitas. Su historia comienza en el año 1688, durante la denominada Gloriosa Revolución. Tras la cual se destituyó al rey de Inglaterra Jacobo II, para ser sustituirlo por el favorito del Parlamento británico. En concreto hablo del príncipe protestante holandés, Guillermo de Orange, coronado como Guillermo III.

Jacobo II descendía de la línea de los Estuardo escoceses, por lo tanto, declarados defensores del catolicismo en las islas británicas. Tras ser destituido, nacerá entre los católicos la necesidad de organizarse para luchar. El motivo, restituir la presencia de un católico en la corona de Inglaterra. El nombre de jacobitas evidentemente se adopta del último rey destituido.

Historia de Menzies, el castillo de Escocia
Monumento a los jacobitas en Glenfinnan

Los jacobitas se organizaron en la Tierras Altas escocesas, pero además contaron con el apoyo del vecino irlandés. Sin olvidar la ayuda económica de otros países europeos como España, por poner un ejemplo cercano. Realmente nunca llegó a ser una guerra. Durante largos años se dedicaron a lo que podíamos denominar “guerra de guerillas”, con continuos sabotajes y pequeñas batallas. Y realmente los levantamientos en firme fueron tres, el primero en 1715, el segundo en 1719 y el que nos atañe en la historia en 1745.

Carlos Eduardo Estuardo.

Nos encontramos ya ante un nieto de Jacobo II, por cierto, el último jacobita en reclamar el trono de Inglaterra. Además para este levantamiento contó con la ayuda del eterno enemigo de los británicos, el rey francés Luis XV. Con un ejército compuesto por los grandes clanes de Escocia, tomó Edimburgo, y posteriormente llegó a Glasgow el día de navidad de 1745. Durante este periplo utilizará el Castillo de Menzies como base de operaciones.

La batalla de Culluden, según David Morier

Será ese el momento que los jacobitas estén más cerca de cumplir su misión, ya que poco les durará la alegría. Dado que en la Batalla de Culloden el 16 de abril de 1746, el ejército inglés aplastará el último levantamiento jacobita obligando al joven príncipe a abandonar para siempre las islas británicas.

A continuación damos un salto en el tiempo, en concreto un siglo después.

Vivir como un maharajá.

Una frase muy repetida cuando hablamos de alguien que vive con todo lujo de detalles. Ahora bien, su origen está a miles de kilómetros de distancia de nuestro protagonista el Castillo de Menzies. En concreto en la India, dominada desde el siglo XVII por la Compañía Británica de las Indias Orientales. Con la finalidad de explotar sus recursos naturales. Esto será aprovechado por los denominados maharajás o príncipes de la India para acumular todo tipo de riquezas.

Su principal dedicación fue la ostentación y el lujo, vivían en extraordinarias mansiones. Así mismo tenían una obsesión por los collares, brazaletes, gargantillas y en definitiva todo tipo de joyas. Destacar también una tradición que recogieron de los mongoles, en concreto los turbantes con todo tipo de adornos. Por último destacar una curiosa costumbre, los maharajás debían  ser recibidos en la capital Delhi con una salva de 21 cañonazos. Al menos los más importantes.

Dalip Singh el maharajá del castillo de Menzies.

Dalip Singh con 15 años poco antes de su llegada a Escocia

Nuestro personaje en cuestión nació en Lahore, lo que hoy día seria el Punjab de Pakistán,  aunque en el año 1843, cuando nació Dalip Singh pertenecía a uno de los 565 estados principescos de la India, en concreto al Imperio Sikh. Con solo seis años fue nombrado maharajá de dicho Imperio, y dos años después comenzó la guerra contra el Imperio Británico. El resultado la conquista de Inglaterra del Imperio Sikh. A continuación nuestro personaje, y con solo 12 años, recibe una suculenta pensión vitalicia en contraprestación por los territorios perdidos.

Dibujo del castillo en 1829, realizado por John Preston.

Lo primero que hizo fue convertirse al catolicismo y después emigrar hacia el Reino Unido. En consecuencia el mejor lugar para ir será Escocia, por lo cual entre 1855 y 1858 será el morador del Castillo de Menzies. No volvió más a la India, excepto en 1861 en busca de su madre, tras lo cual vivió el resto de su vida en Europa como un autentico maharajá.

El castillo de Menzies en el siglo XX.

Tras su último ilustre personaje el castillo comenzará un continuo declive, incluso durante la Gran Guerra fue utilizado como cuadra del ejercito. Es fácil de imaginar el aspecto que tendría en el año 1957, cuando fue recomprado por el Clan de los Menzies por 300 libras.

Historia de Menzies, el castillo de Escocia
Típica boda de Escocia.

Desde ese momento se formó en  la familia Menzies  una Sociedad protectora del castillo.  Las obras de restauración comenzaron en 1971 y fue reabierto al público en 1997. Por lo tanto se puede visitar, pero solo en verano. Por otro lado se puede alquilar para bodas, banquetes o eventos similares por el “módico”  precio de 3.475 libras más un 20% de IVA, ósea alrededor de 5.000€. A pesar de lo cual no se puede pasar la noche en este castillo de Escocia, ya que no está preparado para ello.

Imágenes: commons.wikimedia

Loarre, el castillo románico mejor conservado de Europa

Tanto en España como en Europa existen multitud de castillos, y con toda seguridad muchos de ellos de más bella factura. Así mismo Loarre, no posee el más completo de los museos. Ni siquiera la importancia histórica, ni la carga emocional de otros castillos similares. Pero lo que tiene el Castillo de Loarre que lo hace difícil de comparar es la capacidad innata de transportarnos a la Edad Media.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

Dicho de otra forma y sin olvidar la manida frase de estar situado en un “marco incomparable”. Hay que mencionar, que está considerado el castillo románico mejor conservado de Europa. Ya que las escasas restauraciones a las que ha sido sometido el castillo, tienen como único fin, procurar la seguridad de sus visitantes. Por lo tanto el impacto de estas en la imagen medieval es la justa.

¿Dónde está el Castillo de Loarre?

Como ya ha quedado escrito, está en un paraje espectacular. Situado en la provincia de Huesca, y en la parte más meridional del Pirineo Aragonés a una altura de 1.070 metros. Dicha posición le permite tener una de las más espectaculares vistas de la Hoya de Huesca.  Además le sirvió como atalaya desde donde poder divisar cualquier movimiento a decenas de kilómetros de distancia.

Cómo debemos ver el Castillo de Loarre.

La mejor forma de ver Loarre es completamente a solas, aunque es evidente que esto debe ser bastante complicado. Mi consejo pasa por acudir a primeras horas del día, para intentar entrar el primero, y así poder perderse por esta maravilla. Tras lo cual se puede acceder a la visita guiada, donde con más detalle, nos explicaran la historia del castillo y sus diferentes anécdotas.

Breve historia del Castillo de Loarre.

El castillo fue mandado a construir por el último de los reyes de Pamplona que reino sobre Aragón. En concreto fue Sancho Garcés III en el año 1020, su primer cometido fue convertirse en fortaleza militar. Es preciso recordar que los árabes estuvieron establecidos en Zaragoza hasta el año 1118, por lo que Loarre constituía un lugar perfecto para controlar las tierras de Huesca, en el recién nacido reino de Aragón cristiano. De esta primera época se conserva una pequeña capilla, el patio de armas y dos torres.

La siguiente fase de construcción pertenece al segundo rey de la Casa de Aragón, en concreto Sancho Ramírez, a partir del año 1071. La ampliación tuvo como principal motivo convertirse en residencia de los monjes canónigos. Por lo que a partir de ese momento se convierte en un castillo abadía.

Pero pocos años después todo el poder de la Corona y del clero  se desplazará a un castillo de reciente construcción, el Castillo de Montearagón situado a unos 40 kilómetros de Loarre. A pesar de que en el siglo XIII se reforzó todo el espectacular contorno de murallas, su pérdida progresiva de importancia sería constante.

Esa es precisamente la principal causa del espectacular estado de conservación del Castillo de Loarre. Conviene subrayar que a partir del siglo XV, no se ha encontrado indicios ni de ocupación continuada, ni de haber sido sometido a ningún conflicto importante. Ya que perdió los dos principales cometidos del castillo, el religioso tras la marcha de los monjes y el defensivo tras la continuo empuje de los árabes al sur de la península ibérica.

Galería de imágenes del Castillo de Loarre.

Como la principal intención de este artículo es mostraros la puerta a la Edad Media,  os presento esta galería de imágenes.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

Desde la parte trasera, que es el lugar de entrada de las visitas se observa perfectamente la magnífica situación sobre la Hoya de Huesca.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

Una de las zonas más impresionantes son las murallas del siglo XIII que rodean por completo el castillo. Aunque con la única excepción, de la parte sur que quedaba defendida por las rocas sobre las cuales se asienta el castillo.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

En la parte de la izquierda, y antes de entrar en el castillo propiamente, sobresale la Torre Albarrana. Es la más antigua del castillo y construida durante la primera etapa con evidente sentido defensivo. También desde este lugar se contemplan las espectaculares vistas desde el interior de las murallas.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

Es imposible no trasladase a la Edad media al subir por esta imponente escalera. Por cierto decorada con el típico ajedrezado del románico de Jaca. Al lado izquierdo de la subida el puesto de control de los soldados que vigilan la entrada.  Mientras que en el lado derecho encontramos la cripta de Santa Quiteria, pequeña capilla para el culto y los enterramientos.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

En la primera planta encontramos los edificios religiosos construidos durante la ampliación de Sancho Ramírez.  En concreto la iglesia de San Pedro con un espectacular estilo románico. Y los restos de los edificios que servían para acoger a la comunidad monástica.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

El castillo de Loarre, una puerta a la Edad Media.

En el último piso a parte de las espectaculares vistas, destacan los restos de los patios de armas de la primera época constructiva. Y sobre todo la torre del Homenaje, que no puede faltar en un castillo medieval.

La última imagen para la cúpula de la Iglesia de San Pedro vista desde el patio de armas.

Hasta aquí mi visita al castillo de Loarre, al cual pienso volver. Por último en este enlace encontrareis actualizado todos los horarios de la visita. El precio de la misma en 2017 es de 4,50 sin guía, y 6€ con el mismo, con los correspondientes descuentos a menores, estudiantes o jubilados.

Belchite Viejo, visitas guiadas al más cruel escenario de la Guerra Civil

El pasado mes de abril, tuve la oportunidad de asistir a una de las visitas guiadas al pueblo de Belchite viejo. A pesar de que realmente te quedas sin palabras, no quiero dejar de felicitar al  municipio de Belchite, por emprender esta labor en el año 2012.

Belchite Viejo, visitas guiadas
Entrada a Belchite Viejo

En dicho año se decide cerrar todo acceso al pueblo viejo, ya que hasta entonces era de libre acceso.  Con el objetivo de preservar a las ruinas de Belchite del continuo deterioro, a partir de ese momento se vuelve imprescindible entrar al mismo acompañado de un guía.  Definitivamente es necesario aplaudir el gran acierto de esta iniciativa.

¿Pero que es Belchite?

Belchite es un pueblo situado a unos 45 km al sur de Zaragoza. Su posición como lugar de paso, ha sido determinante en el devenir de su historia. Hoy día tiene censados alrededor de 1.600 habitantes, y su principal actividad es la agricultura, especialmente para la elaboración de aceite de oliva.

Aunque su mayor conocimiento se debe a los hechos sucedidos durante la guerra civil española, donde quedará completamente destruido el pueblo de Belchite viejo. Dichas ruinas están hoy día situadas a las afueras de pueblo nuevo. Es necesario recalcar, que Belchite estuvo habitado los días previos a la guerra civil por más de 4.000 personas.

Breve historia de Belchite

Como ya he comentado Belchite es un lugar de paso, un verdadero cruce de caminos. De ahí que haya sido poblado, como mínimo, desde la Edad de Bronce. Así mismo ha sido hogar de celtiberos, romanos y árabes, hasta que en el año 1117 Alfonso I lo conquistara, para convertirlo en cristiano.

Aunque su verdadero auge le llegara en la Edad Moderna, y a ese periodo de la historia pertenecen sus mejores edificaciones. La más importante la Iglesia de Sant Martin de Tours, que aunque fue levantada en estilo gótico-mudéjar en el siglo XIV,  deberá esperar a dicho periodo, para mostrar todo el esplendor de los estilos renacentista y barroco de la época. Además se construirá la otra iglesia del municipio, en este caso consagrada a San Juan. Todo este complejo clerical se completará con dos conventos, el  de San Agustín y el de San Rafael, además de un seminario, todos en el estilo mudéjar aragonés.

Iglesia de San Martin de Tours en Belchite
Iglesia de San Martin de Tours y el seminario a la izquierda.

A partir del siglo XIX comenzará el calvario de Belchite, como nombran sus guías; “todas las guerras venían a parar aquí”. La primera la Guerra de la Independencia, y tras la cual vendrían las guerras Carlistas. A pesar de la dureza de estas, lo peor estaría por llegar.

La Batalla de Belchite en la Guerra Civil Española.

Una de las más crueles de la Guerra Civil. El bando franquista había tomado la población, destituyendo a la corporación municipal nada más comenzar la contienda. Llegado el verano de 1937, las tropas republicanas se encuentran que están a punto de perder uno de sus feudos importantes. En concreto el norte de España, donde ya habían perdido ciudades importantes como Bilbao. Por lo cual el ejército republicano decide tomar Zaragoza, de este modo las tropas de Franco desviarían su atención, pudiendo aliviar la situación del norte.

Calle de Belchite Viejo
Por esta calle escapaban de noche los ciudadanos de Belchite bajo una lluvia de balas.

Para ello era muy importante tomar el nudo de comunicaciones que era Belchite. La Batalla comenzó la madrugada del 24 de Agosto y finalizó el 6 de septiembre de ese año 1937. El resultado dos terribles semanas de combate cuerpo a cuerpo, y “casa por casa”. Tras lo cual los republicanos toman Belchite, con 5000 cuerpos en las calles. De poco le sirvió, ya que Zaragoza nunca fue tomada y el resultado final de la guerra es de sobras conocido. La guinda al pastel la pondrán las cuatro bombas arrojadas por la patrulla Cóndor, al servicio de las tropas del bando sublevado, fueron de tal tamaño que “sacaron agua de este desierto”, nuevamente palabras de la guía.

Tras la guerra, Belchite quedó destruido. Pero el nuevo gobierno de España encabezado por el General Franco, decide no reconstruir el pueblo. En vista de convertirlo en parte de la propaganda del régimen para mostrar los desmanes republicanos.

El pueblo Nuevo.

Para compensar esta situación el régimen decide la construcción del Pueblo Nuevo. Dicho pueblo es construido con la mano de obra de los presos republicanos, e inaugurado en 1954. A pesar de lo cual el Pueblo Viejo siguió dando cobijo a los que se negaron a abandonar Belchite hasta 10 años después, cuando son entregadas las ultimas viviendas del Pueblo Nuevo.

Iglesia nueva de Sant Martin de Tours.
Iglesia nueva de Sant Martin de Tours.

Plató de cine y banco de pruebas de los fenómenos paranormales.

Exactamente en eso, y en zona de juegos para los niños de Belchite, se convirtieron las ruinas del Pueblo Viejo. En otras palabras, gran cantidad de curiosos comenzaron a llegar al municipio, en busca de almas y espíritus atrapados en esas ruinas. Todavía hoy día, con las visitas guiadas, dejan sus grabadoras puestas en cualquiera de las iglesias para captar las voces que se dicen escuchar.

Iglesia de San Juan de Belchite Viejo
Iglesia de San Juan, plató de el Laberinto del Fauno.

Por otro lado, ha servido como plató de cine de múltiples reportajes sobre la guerra civil. Además en sus calles han rodado directores como Terry Gilliam, o Albert Boadella. Sin olvidar, la más mítica de la imágenes del Laberinto del Fauno de Benicio del Toro. En concreto sobre el ábside de la destruida iglesia de San Juan.

Las visitas guiadas desde 2012.

Sin duda, el verdadero objetivo de este modesto artículo, aplaudir esta decisión. Conviene subrayar, como ya he dicho, que en el año 2012 el gobierno municipal decide cerrar todos los accesos a Belchite Viejo. A continuación y tras una gran labor de recopilación de información se deciden comenzar dichas visitas guiadas.

Puerta del pueblo viejo de Belchite
Frase escrita en fechas recientes por uno de los supervivientes de Belchite.

Centrándome exclusivamente en las visitas históricas, a la cual yo me dirigí, dos son desde mi punto de vista los grandes aciertos:

Los excelentes guías de Belchite.

En primer lugar la excepcional neutralidad de estas visitas guiadas, las cuales atienden rigurosamente a los hechos sucedidos. Deseo subrayar que esto no es nada fácil, solo han pasado 80 años y no existe perspectiva histórica para valorar fríamente lo sucedido.

En segundo lugar por la elección de los guías, todos ellos son oriundos de Belchite y residentes, o bien hijos de los mismos. No quiero desvelar el nombre de la que nos instruyó en nuestra visita, ya que como ella mismo nos reveló cualquiera de ellos lo hubiera hecho igual. Todos se conocen el pueblo al dedillo, sus historias, sus rincones o la casa de sus padres, en incluso todos los lugares por los que ellos solían jugar a pesar de las advertencias de los mayores. Además de contarte como algunos de los supervivientes de la terrible Batalla de Belchite, en concreto comentó que cuatro siguen vivos, se acercan todavía a algunas de estas visitas.

Sin lugar a dudas, en este lugar las “batallitas” de los abuelos, toman un cariz especial. Ya que por ejemplo son capaces de recordarnos  cómo cruzaban por el pueblo bajo las ráfagas de las armas, con el fin de escapar del escenario de la Batalla.

Por todo ello es enormemente recomendable, las visitas guiadas a Belchite Viejo. Así mismo destacar que existen varias modalidades de visita, tanto diurnas, como nocturnas. Para reservar cualquiera de ellas, os dejo el siguiente enlace: belchite

Albert Le Lay el héroe anónimo de Canfranc en la 2GM

En un pequeño y angosto valle pirenaico de la provincia de Huesca, surge una de las construcciones más importantes de principios del siglo XX en España. Efectivamente, estoy hablando de la célebre Estación Internacional de Canfranc, la cual recibe el sobrenombre de Internacional porque fue gestionada desde un principio por los dos países, España y Francia.

Su historia está llena de continuos problemas, desde su inauguración en 1928, hasta su cierre definitivo en 1970. Por ella han pasado las crisis económicas, la guerra civil española y la 2ª Guerra Mundial. Precisamente durante esta última surgirá la historia de nuestro protagonista Albert Le Lay.

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Estado actual de la Estación Internacional, en imagen el único tren que circula hoy día, y conocido como el Canfranero

Francia dividida en dos.

A modo de resumen y para ponernos en situación, es preciso recordar la ocupación de régimen nazi de la mitad de los territorios de Francia. Dicha ocupación se produjo a partir de la toma de Paris, por las tropas alemanas, el 14 de junio de 1940. A partir de ese momento nacían estas dos Francias, por un lado la ocupada y por otro lado la Francia de Vichy. Esta última por decirlo de alguna manera la Francia Libre, pero evidentemente bajo una enorme presión. Así mismo destacar que especialmente en esta zona, surgirá la denominada resistencia nazi, entre los principales mandos del neutralizado ejército francés.

Albert Le lay

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Imagen de la llegada de Albert Le Lay a Canfranc. Hoy día mostrada en los carteles turísticos de la estación.

Durante ese año 1940, Albert Le Lay llega Canfranc tras ser nombrado jefe de la aduana francesa. A los pocos meses se puso en contacto con él uno de los líderes de la resistencia francesa, el Coronel  Gilbert Renault, más conocido como el Coronel Remy.

A partir de ese momento Albert Le Lay se puso al servicio de la resistencia francesa. Evidentemente su puesto en la aduana de Canfranc, era propicio para este cometido. Así por ejemplo colaboró en el paso de la primera radio usada por la Resistencia francesa, o hizo de enlace del correo entre los aliados y la resistencia. Además de salvaguardar la vida de muchos judíos, que huían del régimen nazi impuesto en Francia.

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Vagón del año 1933. Posiblemente uno de los usados durante la 2ª Guerra Mundial en Canfranc.

Durante los años que duró dicha proeza, uno de los principales cometidos de dicha línea férrea era el transporte de materiales, desde España a la zona ocupada por Alemania. Es decir, el régimen franquista español vendía a la Alemania nazi materias primas necesarias para la guerra, en este caso principalmente hierro y wolframio. Por lo tanto, en estos trenes como en algunos de pasajeros, pasaron muchos judíos para salvarse de los Campos de Concentración.

Albert Le Lay y los judíos.

El trabajo de Albert Le Lay consistía en esconderlos en los vagones de estos trenes, desde en falsos compartimientos, hasta incluso adosados en los bajos de los trenes. Aunque otros, con más suerte,   simplemente pasaban camuflados entre otros viajeros. También se ocupaba de recoger a aquellos que se aventuraban a cruzar las montañas pirenaicas. Evidentemente para ello contó con muchos colaboradores. Una vez en Canfranc los dotaba de los visados necesarios, para proseguir camino hacia la libertad.

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Andén de la parte española.

Acerca de las personas que pudieron llegar a ser ayudadas por Albert Le Lay no existen cifras concretas. Así mismo destacar que la gran mayoría serian personas desconocidas, pero por otro lado, también ha quedado constancia, de su ayuda a personajes ilustres. Entre otros, el pintor francés de origen bielorruso Marc Chagall. También Joséphine Baker, uno de los iconos musicales de la época, y además reconocida como una de las grandes colaboradoras de la Resistencia Francesa. Y por último, algunos familiares de uno de los judíos más ilustres de principios del siglo XX, el inventor del psicoanálisis Sigmund Freud.

La huida de Albert Le Lay.

Pero tan gran hazaña tendrá los días contados. Dado que la Gestapo alemana tenía policías infiltrados tanto entre la Francia de Vichy como en la España franquista. Además de la grave situación, que supuso la ocupación completa de Francia, por las tropas nazis en noviembre de 1942. En concreto, en septiembre de 1943 llegan noticias desde Oloron, una de las poblaciones más importantes del otro lado de los Pirineos. La Gestapo se dirigía a apresar a Albert Le Lay, al cual no le queda más remedio que seguir los pasos de los judíos ayudados.

Gracias a la ayuda de sus vecinos consiguió llegar a Madrid, desde donde necesito la ayuda de la embajada del Reino Unido para escapar definitivamente. En concreto huyó junto a su mujer y uno de sus hijos a Argel, lugar donde residía el gobierno de la Francia libre encabezado por De Gaulle, allí paso el resto de la 2ª Guerra Mundial.

Su vuelta a Canfranc.

El Schindler de Canfranc, Albert Le Lay
Cae la noche sobre Canfranc.

Tras acabar la 2ª Guerra Mundial  volvió a Canfranc. Todo ello a pesar de tener suculentas ofertas por parte del nuevo gobierno francés para instalarse en Paris. Albert Le Lay demostró que quería permanecer en el anonimato, sus palabras a sus allegados giraban en torno a ello. Además se debía a los canfraneses, aquellos que como el mismo, arriesgaron su vida por ayudar a los demás. Albert Le Lay siguió en su puesto como jefe de la aduana francesa de Canfranc hasta 1957, cuando fue obligado a irse a Bayona. Finalmente morirá en 1988 en San Juan de Luz, a la edad de 89 años y manteniendo su anonimato.

José Antonio Blanco.

Aquí comienza la otra parte de la historia, José Antonio Blanco periodista de Televisión Española, junto a otra serie de compañeros, se deciden entrado el siglo XXI  a recuperar la memoria de este héroe anónimo. Todo ello gracias a unos papeles encontrados por Jonathan Díaz, un conductor de autobuses que hacía en el año 2000 el trayecto fronterizo Jaca-Oloron.

Desde entonces José Antonio Blanco comenzó una meticulosa recopilación de información, ayudado por los familiares de Albert Le Lay. Entre ellos conoció a su hija, que desgraciadamente murió solo unos días después de hablar con José Antonio. Pero la gran ayuda le vino de uno de sus nietos, Victor Fairén. Este sí, decidido a sacar a su abuelo del anonimato.

El resultado de toda esta investigación se puede ver en el documental “el rey de Canfranc”, dirigido por el propio José Antonio Blanco, y su compañero Manuel Priede, y estrenado en TVE en el verano de 2013.

Por cierto, este documental fue inspirador para mi reciente visita a la Estación Internacional de Canfranc y de retruque a este humilde artículo. El cual deseo que lleve la curiosidad a todos sus lectores sobre esta importante figura de la historia del siglo XX.

Esta y otras historias relacionadas las encontraréis en esta magnifica publicación de Ramón J. Campo.

¿por cierto, me ayudareis a compartirlo?

La montaña de Olérdola, desde la Edad del Bronce a la Edad Media.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olèrdola está, entre los municipios de Vilafranca del Penedés, Sitges  y Vilanova i la Geltrú, en el término municipal del mismo nombre.

La montaña de Olèdola es  una de las cumbres del macizo del Garraf, desde la cual se domina visualmente un amplio espacio. Esta característica será clave para el asentamiento del hombre, desde la Edad del Bronce, hace como  mínimo 3.800 años.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona
Montaña de enfrente sobre la que se han localizado algunas pinturas rupestres

Por otro lado, cualquiera que se acerque hasta allí conocerá aspectos importantes de cuatro de las culturas más importantes de la Península Ibérica. Además este yacimiento es un magnífico ejemplo de la continua transformación, a la que son sometidos los asentamientos a lo largo de la historia. Por lo tanto me gustaría presentaros un recorrido cronológico por el mismo

Edad del Bronce.

Son muy escasos los restos localizados de dicha época, y los más antiguos están datados aproximadamente del año 1.800 aC. Los materiales recuperados son vasijas, herramientas y restos de algún suelo de cabaña. Así mismo, de esta época sabemos que los pobladores de Olérdola ocuparon los riscos, tanto de la montaña en la que se encuentra el yacimiento como la situada enfrente.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

A parte de los restos comentados se siguen estudiando algunos casos de pinturas rupestres, pudiendo pertenecer al denominado Arte Esquemático. Antes de proseguir la visita, es necesario detenerse en una reproducción simulada, de cómo se construían estas cabañas en los abrigos de las montañas.

El poblado Ibérico.

Siguiendo la visita cronológicamente encontramos los restos de un poblado ibérico. En concreto los íberos se asentaron en esta montaña, sobre el siglo VIII aC, por lo tanto al principio de la Edad del Hierro, en la Península Ibérica. Los restos más antiguos pertenecen a un tramo de la muralla, sobre la cual se construirá la posterior muralla romana, hoy día es visible este hecho.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Algo mejor conservados están los restos del poblado ibérico que crecerá a partir del siglo V aC. Situados justo en la entrada del yacimiento encontramos los restos de una antigua tintorería, se encuentra en lo que parece ser una especie de barrio de artesanos.  En realidad  son visibles los canales y cubetas usados para teñir cueros o tejidos. Hay que mencionar además que son los únicos restos de este tipo de edificación encontrados del mundo íbero. También destacan los restos de una casa directamente tallados en la roca.

El pueblo romano.

Los romanos llegaron a Olérdola sobre finales del siglo II aC. Posiblemente al principio compartirán el poblado con los  íberos, hasta que evidentemente estos son sometidos a la romanización como el resto de la península Ibérica.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Los restos arqueológicos de esta ocupación romana son muy abundantes. Podemos comenzar por las murallas que a día de hoy siguen delimitando el yacimiento, ya que la puerta de entrada al mismo, es la misma que en dicha época romana.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Entre el resto de los vestigios romanos encontrados una cisterna que recogía el agua de la montaña a través de varios canales, su capacidad era de 350.000 litros. También podemos observar los restos de una cantera, lugar este de donde extrajeron la piedra para la muralla y para el último de los restos destacables. En concreto una atalaya del siglo I aC. De la cual solo se conserva la base, justo en la parte más alta de la montaña.

El pueblo medieval.

Tras la civilización romana, posiblemente el poblado quedó en desuso, ya que los siguientes restos arqueológicos datan de la Edad Media, en concreto del siglo X en adelante. Sus siguientes moradores serán los señores medievales de la Marca Hispánica, tras la expulsión de los musulmanes de la zona. Por lo tanto este poblado se convertirá en uno de los muchos castillos de frontera, su misión preservar las tierras recién conquistadas por los cristianos.

Evidentemente son hoy día los restos más visibles. Para empezar podemos ver los restos de un pequeño barrio comercial, donde se localizó una bodega medieval para la elaboración del vino. Curiosamente en tierras del Penedés, hoy día una de las más importantes de España en el cultivo de la vid.

En cuanto al pueblo medieval se situó donde había estado el poblado íbero en completa imbricación. Es decir, aprovecharon las mismas rocas donde situaron el poblado ibérico. En el mismo se observan las calles, los basamentos de las casas o los silos de almacenaje de cereal.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Entre los edificios singulares del mundo medieval, destacan los restos del castillo situados en torno a la Atalaya romana, la cual quedó dentro del mismo. Además de la iglesia de Sant Miguel en la cual se observan los restos prerrománicos del ábside y el arco de herradura de la entrada. Tras lo cual, sobre esta se irá sobreponiendo la actual iglesia románica, reconstruida varias veces.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Tras la época de más esplendor en el siglo XII y en la cual se recupera la paz. Los vecinos de Olérdola comenzarán a poblar el actual pueblo, situado en la falda de la montaña con mejor acceso a los campos de cultivo y las comunicaciones. Aunque curiosamente la necrópolis situada al lado de la iglesia de Sant Miguel, con las tumbas excavadas en piedra, fue utilizada hasta principios del siglo XX.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Otra de las curiosidades de este periodo medieval, será el surgimiento de un nuevo núcleo de población fuera de los límites de la muralla, aunque compartiendo montaña. Por algún motivo y al mismo tiempo se construía la iglesia de Santa Maria, junto a un poblado más pequeño y su correspondiente necrópolis excavada también en piedra.

Para terminar la visita

La visita se completa con un pequeño museo, donde están expuestas algunas de las piezas encontradas en el yacimiento. De  todas ellas, una de las más llamativas es la cara de un diablo encontrado en la Iglesia de Sant Miguel.

El yacimiento arqueológico de la montaña de Olerdola en Barcelona

Por último, la visita se realiza por libre con audioguía  y el precio es de 3,50, con los correspondientes descuentos a estudiantes y jubilados

El día del Pastor de Huarte-Arakil

Una de las mejores formas de acercarse a la historia, es conocer las costumbres. Aunque hoy día nos podamos sentir un poco saturados en cuanto a los típicos mercado medievales, ya que en muchos casos  son meros focos consumistas,  a pesar de las contadas excepciones. A la misma vez, otros han aprovechado la ocasión para mostrarnos sus más arraigadas costumbres, y de estos sinceramente soy un apasionado. En este caso me dispongo a contar, una de estas fiestas tradicionales que nos acercan a la historia de uno de los oficios más antiguos del mundo.

Durante el último domingo del mes de agosto se celebra en Huarte-Arakil, la fiesta declarada de interés turístico en Navarra, y denominada “Artzai Eguna” Día del Pastor. Con el fin de homenajear a una de las figuras claves en la cultura de esta localidad.

Huarte-Arakil es un pequeño municipio de la Comunidad foral de Navarra. Su población  no llega a los 1000 habitantes, y está localizado a mitad de camino entre Pamplona y Vitoria. Así mismo su extraordinaria situación  entre las sierra de Aralar y Andía-Urbasa, le ha proporcionado unos rasgos geográficos, que han marcado su tradicional forma de vida pastoril desde hace miles de años.

El neolítico en la sierra de Aralar

En otras palabras,  el pastoreo en la sierra de Aralar situada al norte del municipio de Huarte-Arakil, está documentado hace como mínimo unos 5000 años. Conviene subrayar que durante unas excavaciones arqueológicas a principios del siglo XX, por parte del equipo de José Manuel de Barandiarán, se localizaron al menos 44 dólmenes y un menhir. Este hecho junto a la localización cercana de majadas (terrenos preparados para el pastoreo), y muy cercanas a dichos restos megalíticos han llevado a deducir que dicha práctica pudo iniciarse en esta montañas durante el Neolítico.

La Oveja Laxta.

Precisamente desde entonces la oveja laxta se ha convertido en la protagonista del devenir de los pastores de la comarca. En la actualidad  a través de una ganadería mecanizada y actualizada a los tiempos, pero que conserva la tradición del denominado ciclo del pastor. Por el cual estas ovejas pasan el verano, entre mayo y noviembre, en las montañas circundantes. Tras lo cual son bajadas en invierno a las cuadras y naves preparadas para dicho menester. Hay que mencionar además el esquilado de las ovejas en el mes de junio, y la posterior fecundación a finales del verano entre agosto y septiembre.

Finalmente comentar que en la primavera y antes de subir a las montañas, se ordeñan para la producción del queso con denominación de origen Idiazábal. Este último punto lo debemos entrecomillar, ya que hoy día la demanda internacional de este producto artesanal, ha llevado a que  dichos ciclos se deban multiplicar. En otras palabras, se elabora el queso idiazabál durante todo el año.

La fiesta del Pastor, Artzai Eguna.

Como ya he comentado, durante el último domingo del mes de agosto, y desde hace varias décadas se lleva a cabo esta fiesta del Pastor. En ella, a parte de los tradicionales mercados de productos artesanales, se realizan una serie de concursos que son el verdadero motivo de la reunión.

Concurso de perros pastores

El más tradicional de todos los concurso de la fiesta del pastor.  Además el verdadero motor de la fiesta, ya que esta ha nacido en torno a dicho concurso. El primero se realizó en 1969, tras ser aplazado varios años por motivo de un incendio en 1963. Varios pastores navarros introdujeron esta práctica en Huarte-Arakil, tras haber sido invitados a participar en los concursos de perros pastores del Pirineo Catalán, en concreto de la localidad de Ribes de Freser, pionera en este menester.

El concurso en sí consiste en guiar una serie de ovejas a un corral establecido, la unión entre el perro y el pastor es lo más importante. Este último a través de una serie de ordenes guía al perro, que es el que realiza el trabajo de conducción de las ovejas. La labor hoy día de estos concursos es primordial para la conservación de estas razas de perros pastores.

Otros concursos

Existen diferentes concursos de elaboración de productos: por ejemplo el de guisos de carne de oveja. Este en concreto elaborados por las peñas locales, y que a partir de cierta hora lo ofrecen como degustación. Aunque el más importante de todos estos concursos es el de quesos de leche de oveja, donde un jurado profesional decide el ganador anual. Tras lo cual se procede a una subasta pública, donde el precio del queso ganador suele subir a varios miles de euros.

El Concurso de esquileo mecánico.

Sin duda el más espectacular. Teniendo en cuenta la profesionalización de los concursantes llegados de todos los rincones de España e incluso del extranjero. Es interesante comprobar cómo estos profesionales del esquileo mecánico se mueven por toda la geografía es pos de los títulos y el prestigio.

El concurso consiste en ser el más rápido, pero también el mejor esquilador, para lo cual existe un jurado especializado. Es realmente curioso ver como en menos de diez minutos consiguen esquilar perfectamente más de cinco ejemplares.

Sin perder las tradiciones.

Vestidos regionales, bailes tradicionales y un amplio abanico de eventos completan la fiesta. Por ejemplo el intercambio de las ovejas en el centro del pueblo entre los pastores de la Sierra de Aralar y los de la Sierra de Andía.

En este punto me gustaría detenerme en unos peculiares pasacalles, que por cierto no son particulares de esta fiesta, sino una tradición navarra. Se trata de Joaldun; un personaje mítico de origen incierto que baja de las montañas navarras en Carnaval. Ataviado con la típica indumentaria de pastor y provistos de unos enormes cencerros atados a la espalda. Su misión expulsar a los espíritus del invierno y  a través del sonido de los cencerros despertar la primavera.

No quiero acabar sin volver al principio, la historia está escrita por todos, y sin duda en Huarte-Arakil la han escrito sus pastores desde hace miles de años. Por último me despido con una pregunta: ¿Qué sería de nosotros si perdiéramos nuestras tradiciones?

La historia de las pequeñas cosas de la Edad Media.

Cuando solemos pensar en la Edad Media, nos vienen a la mente los bellos pueblos medievales, los grandes castillos, las catedrales románicas o góticas. Así mismo las grandes guerras, conquistas, epidemias u otras vicisitudes. Pero pocas veces pensamos en la vida cotidiana, el día a día de estas personas. En definitiva, desde el pueblo llano a los poderosos nobles y reyes vivían rodeados de una serie de pequeños objetos, a los que hoy pretendo acercarme.

Llegados a este punto, debo decir que son los museos repartidos por el mundo los que nos acercan a estos pequeños detalles. En concreto en este año 2017, contamos con la colaboración entre la Obra Social de La Caixa y el Museo Británico. Dicha colaboración ha dado lugar a la exposición itinerante de los “Pilares de Europa”, que ha mostrado en Madrid y Barcelona más de 250 piezas, algunas de ellas inéditas.

A partir de este punto, me gustaría mostrar algunos de los que más curiosidad me han despertado en mi reciente visita.

Astrolabio.

Estamos ante uno de los apartados de navegación más impotentes de la Edad Media, gracias al cual, los barcos europeos recorrieron el mundo hasta el siglo XVIII.  Su funcionamiento se basa en el cálculo de la posición de las estrellas y de la luna. A pesar de no conocer a su inventor, podemos decir que es un invento musulmán y usado desde el siglo VIII. Pero será en el siglo XII cuando llegue a Europa, gracias a los contactos de las coronas de Castilla y Aragón con el mundo musulmán de Al-Andalus.

Pero está no será la única utilidad, ya que la mayor parte de los astrolabios recuperados son de los castillos y residencias de la nobleza o la alta burguesía. También era habitual su uso como sistema para contar el tiempo. En vista de que muchos de ellos, cuando fueron perfeccionados, a parte de la escala de grados tenían otra de minutos y horas.

El que muestra la imagen es de 1342 y realizado con una aleación de cobre.

Broche de la Rosa de los tudor.

Me resulto realmente llamativo su pequeño tamaño, ya que no llega a los 2 centímetros. Es un broche realizado en plata, por otro lado un auténtico “pin” de los habituales hoy día. Su principal cometido sería condecorar a personajes distinguidos por sus servicios a la casa Real de los Tudor. Es preciso recordar que dicha Casa Real fue la causante del cambio religioso más importante de Inglaterra. En concreto la instauración del Anglicanismo, definitivamente durante el reinado de la última Tudor en Inglaterra, Isabel I. Otros reyes importantes fueron Enrique VII, primer Tudor rey de Inglaterra y el archiconoconido Enrique VIII, el rey de las seis mujeres.

Por último destacar que dichas rosas de plata, viajarían con toda seguridad por el mundo, ya que esta en concreto fue encontrada en Grecia.

Objetos de mesa.

Una de las imágenes más típicas de la Edad Media son sus banquetes, muchas veces mostrados con una cierta falta de higiene y dando muestras de barbaridad. No obstante estos objetos nos pueden dar otra visión de dichos banquetes.

En primer lugar encontramos un mango de cuchillo del siglo XIV, acabado con una empuñadura de hueso, hábilmente tallada. La figura nos muestra un caballero medieval joven, por lo que con toda probabilidad era un objeto personal. Es más, dicho individuo seguramente viajaba con su cuchillo, para ser usado en diferentes mesas.

El segundo objeto que despertó mi curiosidad, fue un aiguamanil realizado en bronce y también del siglo XIV. En otras palabras, un lavamanos. Estos aparatos se usaban directamente en las mesas de los banquetes. Además los comensales lo utilizaban para lavarse las manos antes y después de comer, ya que era habitual compartir platos, de ahí la necesidad de higiene.

Grabado de Florencia.

Un hecho muy habitual en la Edad Media, estos pequeños grabados que bien pudieran competir con los comics de siglo XX.

En concreto el expuesto fue realizado por el florentino Baccio Baldini en el siglo XV. Gracias a este grabado, podemos hacernos una idea de la forma de vida, de esta ciudad clave del Renacimiento Italiano. Ya que es un fiel reflejo de la vida medieval. Es decir, una ciudad industrial y comercial, además en plena ebullición cultural, con escultores, pintores e intelectuales, entre otros.

Símbolos  de poder.

Durante el siglo XV proliferan los representantes, tanto del Papado como de los reyes y príncipes, en las Cortes extranjeras. En otras palabras, en dicho siglo se asistió al nacimiento de las embajadas como hoy día conocemos. Estos primeros embajadores eran conocidos por llevar una serie de objetos, a modo de símbolo de poder.

Por un lado, encontramos los grandes anillos realizados en aleación de cobre dorado, que adornaban las manos de los representantes Papales. En concreto en la imagen observados dos: el de la izquierda de un consejero del Papa Eugenio IV, mientras el de la derecha perteneció a uno del Papa Pio II. Como ya se ha dicho, estos actuaban como representantes del Papa en las Casas Reales Europeas.

El otro símbolo de poder es el Bastón de Mando, en este caso realizado con cristal de roca y adornando en plata con incrustaciones de perlas. Al contrario que los anteriores objetos, estos representan el poder civil. Este en concreto, pudo pertenecer a un embajador de un estado Italiano, en alguna Casa Real Europea.

El juego en la Edad Media.

Pudo ser más importante de lo que podamos imaginar. En primer lugar nos encontramos ante unas cartas de la baraja francesa del siglo XVI. Un juego que debió presidir las mesas de muchos nobles y príncipes medievales, desde el siglo XIV. Así mismo, podemos asegurar que los actuales palos de la baraja francesa, son los mismos con los que se jugaba en la Edad Media. Es decir, los tréboles, los corazones, las picas y los diamantes surgieron en el siglo XIV.

En la imagen y de izquierda a derecha, el rey de trébol, la reina de corazones y la sota de corazones.

Dejo para el final el plato fuerte. Sin duda, una de las piezas más famosas de la Edad Media, el Rey del ajedrez de Lewis, elaborado con marfil de morsa.

Sobre la invención del juego del ajedrez, no existe consenso. Aunque se cree que pudo ser en la India, o en China en el siglo III aC. Algo más clara está la llegada a Europa, después de la conquista musulmana de Imperio Persa en el siglo VII. Por lo tanto los musulmanes a través del mediterráneo llevarán el juego del ajedrez a todos los rincones de Europa.

El ajedrez de Lewis, una isla de Escocia, sigue siendo motivo de controversia. Nada más y nada menos que 78 piezas y 14 tableros se encontraron en manos de un ciudadano de Stornoway, capital de la isla de Lewis en el siglo XIX. Su procedencia también sigue en entredicho, pero la mayoría de expertos señalan Noruega, su datación ha resultado ser de mediados del siglo XII. Por último destacar la fidelidad de las figuras con la realidad, en concreto el Rey, que nos muestra un personaje fuerte y seguro de sí mismo.

El polémico regalo de Felipe V a la ciudad de Cervera

Al visitante que llegue por primera vez a Cervera, y no conozca la historia de la ciudad, le puede extrañar como una esta pequeña localidad acabó convirtiéndose en sede universitaria.

Antes de comenzar el tema en profundidad, me gustaría aclarar, que mi intención es relatar los hechos por los cuales Cervera consigue tener dicha Universidad. Soy consciente de la actualidad que han cobrado los hechos sucedidos durante la guerra de sucesión. Pero no pretendo juzgar la actualidad, ni entrar en los debates políticos sobre las consecuencias de dicha guerra en Cataluña.

El problema sucesorio.

La historia comenzó con la muerte de Carlos II en el año 1700, el enfermizo rey de España, que murió sin descendencia. Por lo cual la línea sucesoria de los Habsburgo españoles, quedó desierta por primera vez  desde 1516.

Tres serán los candidatos a ocupar el trono español. En primer lugar el archiduque de Austria Carlos III descendiente de Felipe III en la parte austriaca. En segundo lugar, el preferido, José Fernando de Austria nieto de Margarita de Austria, esta hermana de Carlos II. Aunque su repentina muerte en 1699 ocasionó la llegada al trono del siguiente de la lista. El designado por Carlos II como su sucesor fue Felipe de Anjou nieto del rey de Francia Luis XIV. Tras la muerte de Carlos II será coronado como Felipe V.

El motivo principal que llevó a Carlos II a designar a Felipe de Anjou fue no ver España dividida, ya que esto era lo que pretendían sus principales rivales.

Guerra de sucesión internacional.

La oportunidad de Francia de intervenir en España se había conseguido. Aunque evidentemente por otra parte desató las tensiones en Europa, que no podía consentir la unión de dos potencias. Dos bandos se lanzarán a intervenir para ganarse el pastel de España y sus colonias en el mundo. Por un lado los partidarios del Borbón Felipe V en este caso, Francia, Nápoles, Baviera y España. Por otro lado los partidarios del Archiduque de Austria, Inglaterra, Portugal, Provincias Unidas, Saboya, Prusia y la misma Austria.

Guerra de sucesión en España, una auténtica guerra civil.

Es la parte más compleja de la historia que pretendo contar. Como ya he dicho se convirtió en una autentica guerra civil. A grandes rasgos podemos decir que enfrentó a los antiguos reinos de Castilla y Aragón,  aquellos que habían unido mediante su matrimonio los Reyes Católicos dos siglos antes. Pero en realidad fue más complejo.

Por un lado Castilla apoyó mayoritariamente al Borbón Felipe V, aunque con algunas reticencias. En cambio Aragón tomó  partido por el Archiduque de Austria, también conviene subrayar, que la división interna fue mucho mayor en esta zona. El mayor apoyo al Archiduque vino por parte de la burguesía, y los principales motivos fueron dos: el temor a los franceses tras la ocupación de estos entre 1694-1697 y  la posibilidad de perder las relaciones económicas con Inglaterra y las Provincias Unidas. Mientras el apoyo al Borbón desde la Corona de Aragón vino de la nobleza.

En este contexto nació la Universidad de Cervera.

La guerra duró de facto hasta principios de 1715, aunque sobre el papel no se firmó la paz hasta 1725 en Viena. En el contexto de dicha guerra nacieron los Decretos de Nueva Planta del rey Felipe V. A pesar de que los más sonados fueron la eliminación de las instituciones de la antigua Corona de Aragón, otros aludieron a la construcción de nuestra protagonista la Universidad de Cervera.

En este punto es necesario recalcar que han corrido, como se suele decir; “ríos de tinta”, y además de todos los colores. Aunque lo único que parece estar claro, es la llegada de dos representantes de Cervera a Madrid, con la demanda bajo el brazo de las reparaciones de la guerra. Tras la cual volvieron con la concesión de la construcción de la Universidad de Cervera.

Se ha escrito, he investigado sobre los motivos de esta concesión por parte de grandes historiadores. Unos postulan totalmente que fue un regalo a la ciudad, gracias al apoyo de la población de Cervera durante la Guerra de Sucesión a Felipe V. En cambio otros, especialmente desde los acontecimientos de  este siglo XXI, pretenden demostrar que tal apoyo nunca existió. Detrás de lo cual puede existir la necesidad de limpiar el nombre de la ciudad de Cervera.

Llegado a este punto de confrontación de posturas, me decanto por las investigaciones llevadas a cabo por el equipo de Joaquín Prats, catedrático de didáctica de la Historia por la Universidad de Barcelona. Es conveniente recalcar que están expuestas en su libro: La Universidad de Cervera y el reformismo borbónico.

Según estas investigaciones, existieron varios motivos. El principal era la necesidad de dar un impulso a las instituciones universitarias, en claro declive no solo en Cataluña sino generalmente en todos los territorios de la Corona española. Esta decadencia se quería acabar mediante el fortalecimiento de un centro determinado, sumado al cierre del resto de centros universitarios, con el evidente fortalecimiento del nuevo al evitar la competencia.  Este sería uno de los motivos de nacimiento de la propuesta de Cervera. Por otro lado hace falta recalcar, que el lugar idóneo para llevar a la práctica esta nueva concepción de Universidad más grande fuera Cataluña, debido a la debilidad de las instituciones tras la derrota en la guerra de Sucesión.

Uno de los dos patios de la Universidad de Cervera

Además de lo expuesto, Cervera contaba con varias de las necesidades descritas para albergar una institución como esta. Definitivamente, no ser un lugar demasiado grande, sin instituciones militares, fácil control de los alumnos,  dispuesto en el centro geográfico y bien comunicado, fueron las características que llevaron la Universidad a Cervera. Es probable que la afinidad de la ciudad con Felipe V hiciera el resto.

Breve historia de la Universidad de Cervera.

Se construyó entre 1718 y 1740. Se comenzó con un estilo barroco y se terminó con la aparición del Neoclasicismo. Sus más ilustres estudiantes fueron  Narciso Monturiol que junto a Isaac Peral ponen en marcha el submarino. O Juan Prim uno de los más destacados políticos españoles del siglo XIX. Las principales cátedras que se impartieron fueron Derecho, Humanidades, Teología, Medicina y Filosofía. Todo ello hasta 1840 año que se traslada definitivamente a Barcelona.

Puerta del paraninfo de la Universidad de Cervera

La Universidad de Cervera en la actualidad.

Hoy en día además de ser el uno de los monumentos históricos más visitados de la ciudad. El edificio se encuentra compartimentado, acogiendo una biblioteca, los archivos comarcales y un instituto de secundaria. Por último destacar que en sus aulas se siguen produciendo clases universitarias, en este caso como centro asociado de la UNED, donde el que suscribe sigue con sus estudios de Geografía e Historia.

Mas información: ub.edu

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