Belchite Viejo, visitas guiadas al más cruel escenario de la Guerra Civil

El pasado mes de abril, tuve la oportunidad de asistir a una de las visitas guiadas al pueblo de Belchite viejo. A pesar de que realmente te quedas sin palabras, no quiero dejar de felicitar al  municipio de Belchite, por emprender esta labor en el año 2012.

Belchite Viejo, visitas guiadas
Entrada a Belchite Viejo

En dicho año se decide cerrar todo acceso al pueblo viejo, ya que hasta entonces era de libre acceso.  Con el objetivo de preservar a las ruinas de Belchite, del continuo deterioro, a partir de ese momento se vuelve imprescindible entrar al mismo acompañado de un guía.  Definitivamente ese es el gran acierto de esta iniciativa.

¿Pero que es Belchite?

Belchite es un pueblo situado a unos 45 km al sur de Zaragoza. Su posición como lugar de paso, ha sido determinante en el devenir de su historia. Hoy día tiene censados alrededor de 1.600 habitantes, y su principal actividad es la agricultura, especialmente para la elaboración de aceite de oliva.

Aunque su mayor conocimiento se debe a los hechos sucedidos en la guerra civil española, donde quedará completamente destruido el pueblo de Belchite viejo. Dicho ruinas están hoy día, situadas a las afueras de pueblo nuevo. Es necesario recalcar, que Belchite estuvo habitado los días previos a la guerra civil por más de 4.000 personas.

Breve historia de Belchite

Como ya he comentado Belchite es un lugar de paso, un verdadero cruce de caminos. De ahí que haya sido poblado, como mínimo, desde la Edad de Bronce. Así mismo ha sido hogar de celtiberos, romanos y árabes, hasta que en el año 1117 Alfonso I lo conquistara, para convertirlo en cristiano.

Aunque su verdadero auge le llegara en la Edad Moderna, y a este periodo de la historia pertenecen sus mejores edificaciones. La más importante la Iglesia de Sant Martin de Tours, que aunque fue levantada en estilo gótico-mudéjar en el siglo XIV,  deberá esperar a dicho periodo, para mostrar todo el esplendor de los estilos renacentista y barroco de la época. Además se construirá la otra iglesia del municipio, en este caso consagrada a San Juan. Todo este complejo clerical se completará con dos conventos, el  de San Agustín, el de San Rafael y además un seminario, todos en el estilo mudéjar aragonés.

Iglesia de San Martin de Tours en Belchite
Iglesia de San Martin de Tours y el seminario a la izquierda.

A partir del siglo XIX comenzará el calvario de Belchite, como nombran sus guías; “todas las guerras venían a parar aquí”. La primera la Guerra de la Independencia, y tras la cual vendrían las guerras Carlistas. A pesar de la dureza de estas, lo peor estaría por llegar.

La Batalla de Belchite en la Guerra Civil Española.

Una de las más crueles de la Guerra Civil. El bando franquista había tomado la población, destituyendo a la corporación municipal nada más comenzar la contienda. Llegado el verano de 1937, las tropas republicanas se encuentran que están a punto de perder uno de sus feudos importantes. En concreto el norte de España, donde ya habían perdido ciudades importantes como Bilbao. Por lo cual el ejército republicano decide tomar Zaragoza, de este modo las tropas de Franco desviarían su atención, pudiendo aliviar la situación del norte.

Calle de Belchite Viejo
Por esta calle escapaban de noche los ciudadanos de Belchite bajo una lluvia de balas.

Para ello era muy importante tomar el nudo de comunicaciones que era Belchite. La Batalla comenzó la madrugada del 24 de Agosto y finalizó el 6 de septiembre de ese año 1937. El resultado dos terribles semanas de combate cuerpo a cuerpo, y “casa por casa”. Tras lo cual los republicanos toman Belchite, con 5000 cuerpos en las calles. De poco le sirvió, ya que Zaragoza nunca fue tomada y el resultado final de la guerra es de sobras conocido. La guinda al pastel la pondrán las cuatro bombas arrojadas por la patrulla Cóndor, al servicio de las tropas del bando sublevado, fueron de tal tamaño que “sacaron agua de este desierto”, nuevamente palabras de la guía.

Tras la guerra, Belchite quedó destruido. Pero el nuevo gobierno de España encabezado por el General Franco, decide no reconstruir el pueblo. En vista de convertirlo en parte de la propaganda del régimen para mostrar los desmanes republicanos.

El pueblo Nuevo.

Para compensar esta situación el régimen decide la construcción del Pueblo Nuevo. Dicho pueblo es construido con la mano de obra de los presos republicanos, e inaugurado en 1954. A pesar de lo cual el Pueblo Viejo siguió dando cobijo a los que se negaron a abandonar Belchite hasta 10 años después, cuando son entregadas las ultimas viviendas.

Iglesia nueva de Sant Martin de Tours.
Iglesia nueva de Sant Martin de Tours.

Plató de cine y banco de pruebas de los fenómenos paranormales.

Exactamente en eso, y en zona de juegos para los niños de Belchite, se convirtieron las ruinas del Pueblo Viejo. En otras palabras, gran cantidad de curiosos comenzaron a llegar al municipio, en busca de almas y espíritus atrapados en esas ruinas. Todavía hoy día, con las visitas guiadas, dejan sus grabadoras puestas en cualquiera de las iglesias para captar las voces que se dicen escuchar.

Iglesia de San Juan de Belchite Viejo
Iglesia de San Juan, plató de el Laberinto del Fauno.

Por otro lado, ha servido como plató de cine de múltiples reportajes sobre la guerra civil. Además en sus calles han rodado directores como Terry Gilliam, o Albert Boadella. Sin olvidar, la más mítica de la imágenes del Laberinto del Fauno de Benicio del Toro. En concreto sobre el ábside de la destruida iglesia de San Juan.

Las visitas guiadas desde 2012.

Sin duda, el verdadero objetivo de este modesto artículo, aplaudir esta decisión. Conviene subrayar, como ya he dicho, que en el año 2012 el gobierno municipal decide cerrar todos los accesos a Belchite Viejo. A continuación y tras una gran labor de recopilación de información se deciden comenzar dichas visitas guiadas.

Puerta del pueblo viejo de Belchite
Frase escrita en fechas recientes por uno de los supervivientes de Belchite.

Centrándome exclusivamente en las visitas históricas, a la cual yo me dirigí, dos son desde mi punto de vista los grandes aciertos:

Los excelentes guías de Belchite.

En primer lugar la excepcional neutralidad de estas visitas guiadas, las cuales atienden rigurosamente a los hechos sucedidos. Deseo subrayar que esto no es nada fácil, solo han pasado 80 años y no existe perspectiva histórica para valorar fríamente lo sucedido.

En segundo lugar por la elección de los guías, todos ellos son oriundos de Belchite y residentes, o bien hijos de los mismos. No quiero desvelar el nombre de la que nos instruyó en nuestra visita, ya que como ella mismo nos reveló cualquiera de ellos lo hubiera hecho igual. Todos se conocen el pueblo al dedillo, sus historias, sus rincones o la casa de sus padres, en incluso todos los lugares por los que ellos solían jugar a pesar de las advertencias de los mayores. Además de contarte como algunos de los supervivientes de la terrible Batalla de Belchite, en concreto comentó que cuatro siguen vivos, se acercan todavía a algunas de estas visitas.

Sin lugar a dudas, en este lugar las “batallitas” de los abuelos, tomas un cariz especial. Ya que por ejemplo son capaces de recordarnos  cómo cruzaban por el pueblo bajo las ráfagas de las armas, con el fin de escapar del escenario de la Batalla.

Por todo ello es enormemente recomendables, las visitas guiadas a Belchite Viejo. Así mismo destacar que existen varias modalidades de visita, tanto diurnas, como nocturnas. Para reservar cualquiera de ellas, os dejo el siguiente enlace: belchite

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