Asta Regia, la montaña que puede esconder incluso la mítica Tarteso

Antes de comenzar me gustaría hacer algunos incisos. El primero de ellos, es evidente,  no soy el primero que se hace esta pregunta, ya que existen numerosos artículos que hacen referencia a ello. En segundo lugar todo el mundo debe saber que está escrito por un simple estudiante, pero eso sí, con enorme curiosidad. Por último destacar, que no pensé en hacer públicos mis pensamientos sobre este yacimiento, hasta la llegada a mis manos del libro que necesito para preparar la asignatura de este año. El título de dicho libro es: Nueva Historia de la España Antigua, escrito por el profesor de Historia Antigua en la Universidad Complutense de Madrid, Don Gonzalo Bravo.

Los tartesos.

Para hablar un poco de esta cultura me baso en el libro antes referido. La civilización tartésica parece ser una de las claves, para encontrar la llave del paso de la protohistoria a la historia de la Península Ibérica. En primer lugar podemos decir que se trata, con matices, de la primera organización política de la península. Aunque resulte un poco más complicado decir si era un reino o un estado, lo evidente es la existencia de algunas listas de reyes nombradas por fuentes históricas,  griegas en este caso. Pero incluso estas generan dudas, ya que el más célebre de los reyes tartésicos, según Heródoto, llegó a  los 120 años con 80 de ellos como rey, me refiero a Argantonio.

Posiblemente  uno de los hechos más conocidos  de esta cultura sea su forma de vida arraigada a las explotaciones mineras, en especial de plata y cobre. Ambos serian los principales objetos de intercambio con las conocidas culturas mediterráneas, ósea griegos y fenicios. Dicho comercio proporcionará a esta población una clara distinción de clases, hecho que ha podido ser contrastado en algunos yacimientos arqueológicos de la época. En concreto el más espectacular de ellos en el municipio sevillano de Camas, el denominado “Tesoro del Carambolo”, expuesto a día de hoy en el museo arqueológico de Sevilla.

El tesoro del Carambolo en el Museo arqueológico de Sevilla

Aunque también las mismas explotaciones mineras, pudiesen haber sido la principal causante de su desaparición del pueblo tartésico. En concreto a partir del año 550 aC. tras la caída en picado de estas explotaciones, a causa de la generalización del hierro como principal metal. Pero es evidente o por lo menos así lo parece que dicha cultura tartésica será el germen del pueblo íbero de los turdetanos, más dedicados a la agricultura y la ganadería que sus antecesores tartésicos.

La mítica Tarteso

Como podemos comprobar todas son incógnitas a resolver sobre este mítico pueblo. Pero para encontrar la llave a las que me refería antes, es importante encontrar su capital, la mítica Tarteso. A su vez, también podemos pensar que posiblemente no fuera aquella espectacular ciudad de riquezas, que describían las fuentes clásicas en torno al palacio de Argantonio.

La posición de Asta Regia en una vista cenital de Google Maps. Observar la cercanía al río Guadalquivir.

Volviendo al libro en cuestión, Gonzalo Bravo, nos sitúa la capital tartésica en un triangulo cuyos vértices coinciden con las capitales andaluzas de Cádiz, Sevilla y Huelva. Además esta podría haber estado situada en torno al rio Guadalquivir o en el margen de alguno de los brazos de este rio en su lento discurrir hacia el Atlántico. La evidencia es un hecho, Asta Regia cumple perfectamente con estas dos características.

Museo arqueológico de Jerez.

Antes de acercarme hasta el yacimiento de Asta Regia, y sabiendo que no era visitable al estar en una propiedad privada, me dirigí al arqueológico de Jerez, por cierto como museo en sí muy recomendable. En el mismo se encuentran varios de los objetos extraídos en las escasas excavaciones efectuadas en el yacimiento en cuestión. Estas últimas fueron en su mayor parte realizadas por Manuel Esteve, que las comenzó hace 75 años y durante varias compañas.

Los objetos que se pueden observar van cronológicamente desde el siglo XV aC. al siglo XI dC. Por lo tanto desde las culturas neolíticas hasta la ocupación musulmana, esta última sería la que abandono el asentamiento posiblemente por causa de alguna epidemia. Es evidente que durante la época tartésica este lugar estaba habitado, como muestran algunos objetos que se pueden observar en el museo. En concreto cerámicas, cuentas de collar o algunos adornos metálicos, también debo confesar que esperaba encontrar alguna cosa más. Aunque lo que denota un poder fuerte antes de la llegada de los romanos sea un espectacular león de tradición íbera, pero con cierto influjo romano.

Restos de la cultura Tartésica.
León Íbero romanizado de Asta Regia.

Previamente a mi visita al museo había estado leyendo algunas noticias de medios de comunicaciones digitales. En concreto me llamó la atención una de la Voz del Sur, podéis leerla en el siguiente enlace: lavozdelsur

Esta noticia fue redactada el 15 de julio de 2017, escasamente un mes antes de mi visita al museo. A modo de resumen destacar que habla de los trabajos realizados durante ese mes en Asta Regia. Mediante nuevas tecnológicas de georadares que muestran gran información de los yacimientos, con una mínima acción invasiva. Por  lo tanto y dado que me surgió la oportunidad me decidí hablar con los responsables del mismo sobre la noticia en cuestión, tras presentarme  como estudiante de historia. Realmente las respuestas me sorprendieron y me causaron estupor; “¿eso no es cierto?”, “yo no sé nada de eso”, “allí no se va ha hacer nada”, etc.

Yacimiento de Asta Regia.

Tras salir del museo la curiosidad me pudo y me dirigí al yacimiento situado en la carretera de Trebujena, a escasos 11 kilómetros de Jerez. Lo primero que se observa es la entrada a la propiedad privada, para después llegar al yacimiento en sí. Tras parar el coche para sacar unas fotografías tras la valla, de la finca colindante salió uno  de los vecinos del  yacimiento. Tengo que agradecer su predisposición a solucionar mis curiosidades. Según el mismo durante el mes anterior habían llegado un grupo de arqueólogos cargados con “un montón de maquinarias”, estos mismos les habían comentado a los vecinos que próximamente empezarían las excavaciones.

Tras esta loma, se han encontrado los únicos restos, pero toda esta zona esconde la ciudad de más de 42 ha.

La pequeña localidad de Mesas de Asta desea con firmeza que todo esto salga a la luz. Además es evidente que pese a ser una propiedad privada, la rentabilidad de un yacimiento arqueológico de la magnitud de Asta Regia puede solucionar muchos de las necesidades del pequeño municipio adscrito a Jerez de la Frontera.

El yacimiento ocupa una parte de esta finca equivalente a aproximadamente un 10% de la misma. Ello debe ser suficiente razón para que se pueda excavar. A pesar de la escasa cifra, se considera que la ciudad allí enterrada pudo ser mayor incluso que Itálica una de las poblaciones romanas más importantes del sur de la Península Ibérica.

A modo de conclusión.

Volviendo a la cuestión tartésica evidentemente se trata de especular, no existe evidencia clara que allí se encuentre la mítica Tarteso.  Pero de igual manera podemos decir, que tampoco los hay en otro lugar. Por lo tanto debemos considerar importante esta excavación para intentar encontrar una luz sobre las primeras raíces históricas de la Península Ibérica. Por cierto, espero que los vecinos estén en lo cierto y que las excavaciones empiecen en breve.

No me quiero despedir sin nombrar un excelente artículo, que reclama lo mismo que un servidor desde un ámbito con mayor poder que el mío, la Universidad de Cádiz. Os dejo el siguiente enlace, leerlo por favor: revistas.uca

Con la segunda frase del mismo me despido; “La sociedad considera que la arqueología no le reporta beneficios directos y palpables, más bien la ve como algo extraño y distante, de interés minoritario, o bien de aventuras” (Juncosa Vecchierini, 2002). Ojalá Asta Regia demuestre lo contrario.

Mas info: Gonzalo Bravo, Nueva historia de la España Antigua, 201, Ed. Alianza

Otras imágenes: commons.wikimedia

4s comentarios

  1. En la sierra San Cristobal, y en parte terrenos militares, al igual que las caballerizas militares de Ęcija (Sevilla) ahí se guardan sorpresas…

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