Aníbal pasó por Salamanca para ir a conquistar Roma.

Cartago contra Roma.

Aníbal Barca está considerado como el general Cartaginés más importante de la historia. Nació en Cartago en el año 247 aC. mientras su padre, el general Amílcar Barca luchaba contra la República de Roma por el control del mediterráneo Occidental. Este hecho es de suponer que marcará su vida para siempre, no en vano dedico su carrera militar a  intentar cambiar el curso de la historia. En definitiva si hubiera conquistado Roma a finales del siglo III aC. la historia hubiese dado un giro significativo.

Caricatura de Anibal prometiendo a su padre luchar contra Roma.

Antes de ir a conquistar Roma los cartagineses eligieron la península Ibérica, como punta de lanza para conseguir su objetivo. Pero no solo eso, la llegada de estos a la península es debida a la necesidad de Cartago de pagar las compensaciones de 1ª guerra púnica ante la República de Roma. Es decir el pago de 2200 talentos de plata durante los siguientes 20 años, tras la derrota. Por lo que la explotación de las minas ibéricas fue el principal motivo de su llegada a partir del año 237 aC y la posterior fundación de Carthago Nova unos años después.

Llegada a la Península Ibérica.

En la Península Ibérica se encontraron un gran mosaico de pueblos que la historiografía los encuadra bajo el vocablo prerromanos. Estos principalmente se dedicaban a la agricultura, la ganadería y la minería. Pero además en muchos de estos pueblos existía una tradicional aristocracia guerrera que emanaba de su pasado celta, en especial en la meseta y el norte peninsular, los denominamos pueblos celtíberos.

El primero en llegar fue el padre de Aníbal. En efecto Amílcar Barca llego a la península en el año 237 aC. Ha quedado constancia en sus contactos con el pueblo celtíbero de los vetones, situados geográficamente al norte de la actual Extremadura. Todo ello ante de encontrar la muerte en un asedio contra el pueblo de Helike, un pequeño pueblo prerromano que no se ha conseguido localizar, aunque la hipótesis más extendida nos habla de su localización en la Sierra de Elche.

Anibal

Tras la muerte de Amílcar, le sucedió su yerno Asdrúbal el Bello, que además de fundar la capital de Imperio Barca en la actual Cartagena se dedico a recorrer el rio Tajo para conseguir aprovisionamiento, en especial de oro. También encontró la muerte en Iberia, en este caso en la capital bárcida, donde murió asesinado a manos del rey celta Tagus. Este último fallecimiento abrió las puertas de la Península a la llegada de Aníbal. Es mucho lo que se ha especulado sobre la posibilidad de que cuando este llegó, los pueblos prerromanos vivían claramente sometidos, o cuanto menos, muchos de estos facilitaron las incursiones del nuevo general cartaginés.

Aníbal a la búsqueda de Salamanca.

Antes de dar respuesta a la pregunta de ¿Por qué fue Aníbal fue a Salamanca? Debemos conocer a los responsables de que esta historia haya llegado a nuestros días. En concreto fueron dos historiadores clásicos que nos relataron las desventuras de Aníbal por la meseta. En primer lugar el griego Polibio, de él se dice que fue uno de los primeros en narrar la historia universal. El otro fue Tito Livio uno de los más importantes historiadores de Roma.

Nada más llegar a la península, Aníbal decidió atacar el pueblo celtíbero de los olcades, un pueblo dedicado al pastoreo. En concreto vivían entre las fuentes del Tajo y el Guadiana, en la Serranía de Cuenca. Allí tenía su capital, Althia, que fue saqueada por Aníbal para conseguir riquezas y prisioneros. Tras lo cual decide pasar el verano en Carthago Nova y preparar el asalto a las ciudades de la meseta. Concretamente las situadas en el valle medio del Duero.

Aníbal siempre dispuesto a la batalla.

Los historiadores no se ponen de acuerdo con el punto de salida de la expedición, se especula con la misma capital. Aunque no se descarta que pudieran salir desde Cástulo,  la actual Linares, donde aparte de la minas, tenía la complicidad de sus autoridades debido al matrimonio de Aníbal con un princesa local.  Este último supuesto entronca con la hipótesis de que los cartagineses fueran uno de los primeros usuarios de la Via de la Plata en su camino a la ciudad del Tormes. Evidentemente tras los Tartesos, a los que una parte de la historiografía les atribuye ser los  primeros gestores de la misma.

El pueblo celtíbero de los vetones.

En este punto vamos a intentar conocer un poco mejor, que es lo que encontró Aníbal en su aventura por la meseta. Como ya nos hemos referido con anterioridad la península era un mosaico de culturas, que comúnmente muchas veces se han sintetizado con la denominación de pueblos celtas. En el caso de la zona geográfica a la cual se dirigió Aníbal encontrábamos en el siglo III aC. el pueblo de los vetones. Conocidos entre otros motivos por el conjunto escultórico de los Toros de Guisando.

Toros de Guisando

El núcleo principal de este pueblo se localiza en el triangulo que forman Ávila, Salamanca y Cáceres. Aunque su influencia pudo extenderse mucho más. Su forma de asentamiento eran los típicos Oppida de tradición celta, ósea castros en zona elevadas y con murallas defensivas, algunos de ellos pudieron llegar a tener más de 1000 habitantes. Su economía se basaba en la ganadería, en la agricultura cerealista y en el comercio a través de la ruta de la plata con las culturas orientales. No se descarta que estuvieran regidos por una clara aristocracia militar, ya que fue uno de los pueblos celtíberos en el que la guerra fue una ocupación bastante frecuente.

¿Qué pudo ir a buscar Aníbal  a  Salamanca?

Es evidente que desde que Aníbal se hace cargo del ejercito cartaginés, en la Península Ibérica, su mente esta puesta en conquistar Roma y acabar con su República. Para ello necesita legitimar su presencia y poder el Iberia, pero especialmente entre los suyos. Además tenía que controlar la retaguardia en caso de necesitar retroceder. Por todo ello necesitaba ejercer algún tipo de control sobre las gentes del interior peninsular.

Recreación de un guerrero íbero

También necesitaba mercenarios de guerra como los afamados guerreros vetones, esclavos y todo tipo de tesoros para obtener los recursos económicos necesarios para su empresa. Pero especialmente lo que debió ir a buscar sería el control, del considerado tanto en el siglo III aC. como hoy día,  el granero de la península. La zona de Salamanca (Helmántica) y de Toro (Arbucala), precisamente las dos ciudades celtíberas claramente saqueadas, tenían como economía principal la agricultura cerealista. De ahí que la causa principal de las incursiones meseteñas del general Aníbal Barca fue la manutención de los soldados cartagineses, que debían conquistar Roma.

Como ya hemos referido nos ha quedado constancia de estas incursiones en las escrituras clásicas. Según las mismas los pueblos prerromanos no parecieron ser un gran obstáculo para Aníbal, en las intenciones antes relatadas.

La resistencia celtíbera

Aunque ha quedado demostrado que a punto estuvieron de conocer una gran derrota, de no haber sido por la astucia del general cartaginés. Fue tras uno de los saqueos y durante la vuelta de las tropas cartaginesas a su capital Carthago Nova. Concretamente dos pueblos celtíberos vecinos de las vetones, me estoy refiriendo a los Carpetanos, posiblemente uno de los pueblos mejor preparados para la guerra y asentados en La Mancha. Y en segundo término los olcades, aquellos a los que había saqueado Aníbal a su llegada a la península.

Pues bien, estos tras una coalición decidieron detener al ejército cartaginés. Pero no contaron con la inteligencia de Aníbal, este en un alarde de estrategia militar, llevó la batalla al rio Tajo. Allí poco pudieron hacer los celtíberos luchado a pie, a pesar de su mayor número, ante los caballos y los cuarenta elefantes con los que contaba el ejército cartaginés.

Los elefantes el arma más poderosa de Cartago

A partir de esa derrota los Carpetanos se dieron a la fuga, y pocos pueblos pusieron en entredicho la supremacía cartaginesa, salvo el pueblo de Sagunto. Su levantamiento y posterior ayuda de Roma, supuso la segunda de las Guerras Púnicas, por cierto con un escenario principal en la Península Ibérica,  pero eso ya es otro tema.

Mas info: E. Sánchez Moreno, De Aníbal a César: la expedición cartaginesa de Salamanca y los vetones

Imágenes: commons.wikimedia  pinterest

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